SchoolMars, levanten el cartelito

Los concursos de belleza es lo que tienen. Siempre, por diferentes motivos, se elige a alguna o a alguno que, lamentablemente, no cuadra con mis expectativas iniciales. No sé cómo lo hago pero siempre me equivoco y mi favorita o favorito para llevarse el premio nunca sube al pódium. Lo mismo pasa en Eurovisión. Quizás mi sentido artístico no comulgue con el de la mayoría. O quizás el haber llevado a Chiquilicuatre como representante a ese bufo artístico haya demostrado para qué sirven las decisiones obtenidas por una mayoría determinada.

Hace un tiempo ya trasladamos el sistema de votaciones (y opiniones) al contexto del ocio (páginas que nos permiten valorar determinados servicios y expresar nuestras opiniones). Ahora lo anterior salta a los centros educativos. Centros educativos que van a ser valorados y comentados en función de la sociedad. Centros educativos que, en la mayoría de casos, van a recibir votaciones tan subjetivas (la opinión de un determinado servicio depende mucho de la relación que se haya tenido con el mismo o de como se ha vendido mediáticamente el mismo) que van a establecer un ranking basado en ideología, intuiciones o presunciones.

Ha aparecido SchoolMars, un sistema para “poner nota al cole”. Para levantar el cartelito y opinar acerca de los colegios e institutos. Si fuera alumno ya me estaría frotando las manos… ¿te gusta tu cole? Vamos a crear cuentas a tutiplén para intentar cargarnos la valoración del mismo. Algo, por cierto, muy peligroso.

schoolmars1Como juego es interesante… poner nota a los centros. Como servicio que va a tener sus ingresos de los centros educativos que van a ser los que introduzcan información relevante de los mismos va a ser, seguro, un buen negocio. Más allá de lo anterior no le encuentro demasiada utilidad. Los rankings basados en la subjetividad son muy peligrosos. Más aún en un tema tan delicado como el educativo.

Me imagino, si la iniciativa coge un buen nicho de mercado, a determinados centros creando cuentas para aumentar sus valoraciones. Ya veo el futuro… empleos destinados a que se hable bien de los centros educativos. Empleos basados en vender lo que sucede en determinados centros. Empleos destinados a conseguir valoraciones de clientes en un servicio que cada vez se parece más a una multinacional encubierta gestionada por diferentes actores.

A mayor cantidad de datos públicos, más informados van a estar los padres. Pero los datos deben ser lo más objetivos posibles (y ya sabemos que en el ámbito educativo lo anterior es difícil) y suministrados por entidades de prestigio. ¿Se puede considerar una entidad de prestigio una startup montada a imagen y semejanza del conocido Tripadvisor (sí, tiene muchos parecidos con lo anterior) para informar sobre la calidad educativa de los centros? Muchas dudas.

Un proyecto interesante pero que, más allá de lo interesante que pueda ser para algunos poner estrellitas y jugar a quién tiene un mayor club de fans, debería estar complementado con datos objetivos: notas de selectividad, ratios, titulaciones de sus docentes, herramientas que se utilizan, coste por alumno, nivel socioeconómico de los padres que llevan a sus hijos a ese centro, instalaciones, número de titulados superiores entre los exalumnos del centro, etc. Sí que hay datos objetivos que, incluso que lo sean, sus lecturas pueden ser fácilmente manipulables. Imaginemos lo que sucederá en un servicio donde lo importante es poner “estrellitas”.

Me pido un autocar de jubilados con cartelito a la entrada de los centros… ¿alguien se imagina lo útil que sería que esos expertos en obra civil se dedicaran a juzgar la calidad educativa de esos recintos educativos?

Diarios de aula, de alumnos, de docentes y… de padres

diario_personalFalta mucha transparencia en las aulas de nuestro país. La mayoría de experiencias y de aciertos (o errores) se llevan a cabo en entornos muy cerrados. Entornos sellados por un gran candado (entre legal -vete a saber quién te va a denunciar por decir lo que pasa en tu aula- y tradicional -la tradición dice, e incluso algunos docentes han soltado la frasecita de marras en algún Claustro, que la ropa sucia se ha de lavar dentro del aula). Y después nos quejamos de la imposibilidad de avanzar…

Vamos a proponer algo diferente. Vamos a plantear la posibilidad de, con la facilidad para hacerlo nos permiten los blogs u otro tipo de herramientas, conseguir que un centro educativo sea pionero en transparencia. Transparencia sobre la base de la publicación de lo que se está haciendo en función de todos los roles que existen en el mismo.

  • Diario de aula
  • Diario de alumnos
  • Diario de docentes
  • Diario de padres

¿Os imagináis que los siguientes diarios de aula fueran de acceso libre por parte de cualquiera? ¿Os imagináis la mejora que supondría lo anterior? ¿Os imagináis qué pasaría si la perspectiva que nos dieran los cuatro diarios anteriores sirvieran para comprender las necesidades reales de cada uno de los miembros de la comunidad educativa?

Me gusta hablar de utopías que tienen la posibilidad de cumplirse. En este caso no creo que fuera nada difícil gestionar un hosting y un dominio donde se incluyeran las aportaciones de todos esos colectivos. ¿No se podría dedicar la última media hora de cada jornada escolar a escribir sobre lo que ha pasado? ¿No se podría pedir que, tanto docentes como alumnos, expusieran lo que han vivido ese día? ¿No podríamos pedir lo mismo a los padres para que expresaran sus necesidades y sensaciones acerca de la evolución de sus hijos o de cuestiones que piensan que se deben mejorar? Aparte de lo anterior, ¿alguien se imagina el incremento de habilidades que se conseguirían en algo tan necesario como es el saber expresar tus ideas por escrito?

No hay un método único para realizar lo anterior. Si no son blogs escritos (algo que, por diferentes motivos, puede ser complicado para algunos), ¿por qué no hacer grabaciones de vídeo que se suban a esos espacios reflexionando sobre las vivencias de cada uno? ¿Por qué no permitir que entre todos sepamos hallar un camino para investigar lo que no funciona e intentar mejorarlo? ¿Por qué ceñirnos a unas puertas y unos recintos con vallas demasiado parecidas a los, por suerte, campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial? ¿Por qué no optar por la política de ser transparente?

Hace mucho tiempo que abogo por tomar políticas aperturistas en los centros educativos. Por permitir que todo el mundo sepa lo que sucede en las aulas. Por permitir que todos los que participan en la educación (y somos todos) intenten incorporar sus inquietudes y pensamientos para poder mejorar las cosas. Sin que se opine y se analicen dichas opiniones no hay mejora posible. Sin saber lo que piensan los miembros de la comunidad educativa, más allá de las típicas reuniones en pequeño comité y el considerar enemigos irreconciliables determinados actores, poco se puede hacer para mejorar.

La mejora debe partir del propio centro con ayuda de todos y la existencia/exigencia de un mecanismo para hacer transparente lo anterior para ser analizado por todos sería de gran ayuda.

El curso que viene éste es uno de mis proyectos. Mi diario de aula en abierto y el de mis alumnos para establecer feedbacks con mi asignatura. También se lo pediré a los padres… ya veremos. Cómo me gustaría que, en el primer Claustro de curso, donde hablaré de la idea, se mostraran dispuestos a participar todos mis compañeros. Pero, después de más de quince años en esto, sin perder nunca la ligera esperanza que me queda, tengo bastante claro lo que va a suceder. Ojalá me equivoque. Ojalá.

Quiero unos centros educativos transparentes para toda la sociedad, ¡no creo que sea tan malo exigirlo!

Buenos blogs educativos…¡a la saca!

saca_14Estos últimos días he estado haciendo limpieza de blogs educativos que tenía en mi lector de RSS. En algunos casos he eliminado determinados blogs por estar completamente desactualizados desde hace meses o, por haber sucumbido a la pérdida del dominio (¡qué triste ir a una dirección web y encontrarte un método para quemar grasas rápidamente donde había un excelente blog educativo!). Y, en algunas otras ocasiones, he aprovechado para añadir algunos blogs que desconocía que me han cautivado en cada línea de sus redactados. Es por ello que, después de la senda trazadas en los artículos en los que recomendaba algunos blogs (2013 y 2014) incorporo en éste los últimos blogs que han ido a la saca. Maravillas que, a mi entender, no conviene dejar pasar.

AulaPlaneta. Pues sí, un blog de una editorial ha ido a parar a mi lector. Considero que la gran cantidad de recursos educativos que publican en su blog es interesante para todos aquellos que quieran aterrizar en el uso de las TIC. No es malo recomendar blogs de herramientas educativas (aunque estén gestionados por empresas privadas) si reúnen cantidad y calidad. En este caso y junto con su cuenta de Twitter (@aulaplaneta) se ha incorporado a mi listado.

Curmudgucation. ¿Qué decir de un blog educativo donde se habla alto y claro de algunos de los principales problemas educativos? En todos los países está pasando lo mismo y, cuando nos exponen con un redactado ligero la problemática y algunas reflexiones sobre lo que nos venden como verdades educativas conviene hacer un alto en el camino. Está en inglés y su autor es Peter Greene (@palan57)

De vuelta. Un blog que me ha sorprendido tanto en calidad como en profundidad de sus contenidos. Debo reconocer que los temas tratados son de amplio interés y que, como no podía ser de otra manera, ha ido a mi lector de RSS. Un blog que va a dar mucho que hablar en la blogosfera educativa. En Twitter es @monparaiso.

Direblog. El blog de Manuel Jesús Fernández. Director de un centro educativo que, sin pelos en la lengua, habla de problemas y comparte las estrategias que está llevando a cabo en su centro educativo. Además, si a alguno le interesa eso del Flipped Learning, en el blog se encuentra su experiencia de aula con el tema. Un placer cada una de sus líneas. En Twitter es @manueljesusF.

EducaLAB. El laboratorio educativo del Ministerio de Educación. Donde se recogen todas las entradas en los blogs del MECD (INTEF, CNIIE, INEE,…). Imprescindible para cualquier docente de nuestro país. Eso sí, a pesar de tener cuenta en Twitter (@educalab), la interacción brilla por su ausencia. Bueno, en esto de la interacción, las cuentas oficiales del Ministerio brillan por la falta de ella.

Edutopia. Otro blog multiautor que se ha incorporado a la saca. Gran cantidad de recursos y reflexiones educativas. Un lugar de referencia para todos aquellos que busquemos estrategias de aula y recursos. En inglés. En Twitter es @edutopia.

INED21. Debo reconocer que pensaba que ya lo tenía dentro de mis imprescindibles. Pues bien, resulta que no. No puede ser que un blog de esta calidad no se incluya dentro de mis consultas diarias. Un gran blog, grandes colaboraciones y con muchos puntos “calientes” que se tratan sin ningún rubor. Se puede estar más o menos de acuerdo pero es un blog para reflexionar. En Twitter es @_INED21.

Y, como no, la incorporación de uno de los blogs imprescindibles para aquellos que creemos en ciertas cosas…

Profesorgeohistoria. Un blog para denunciar y recopilar lo que está sucediendo con la Educación Pública en este país. Donde los desmanes educativos se visibilizan y se cuestiona los intereses económicos que hay tras todo lo que está sucediendo. Para muchos no es fácil de leer pero para mí se ha convertido en imprescindible. En Twitter es @geohistoriaya.

Pienso con tristeza en esos grandes blogs educativos que, por diferentes motivos, han ido muriendo. Un blog tiene parte de uno y, es por eso que, cuando esa parte muere, hay algo que se encuentra a faltar. Por suerte la blogosfera educativa se renueva y, por mucho que algunos digan, los blogs educativos siguen teniendo una vida muy plena.

Mon Dieu, ahora resulta que hay un modelo educativo catalán

mondieuIrene Rigau, Consellera de Ensenyament del gobierno catalán, confirma que “Wert quiere reventar el modelo educativo catalán” (otra cuestión más que no puedo enlazar por eso del canon AEDE). Stop. Agucemos nuestro ingenio y revisemos la frasecita de marras anterior… ¿acaba de decir modelo educativo catalán? ¿Acaba de restringir modelo educativo a un determinado contexto heterogéneo? ¿Se ha dedicado a homogeneizar el sistema educativo de un territorio por cuestiones exclusivamente lingüísticas? ¿Será verdad que el modelo educativo americano y el inglés son iguales? ¿Será cuestión de hablar de un único modelo para aquellos territorios que tengan la misma lengua oficial? Mon Dieu. Que no, que los modelos educativos dependen de sus gentes y son muy restringidos a contextos determinados. Que no, que no podemos usar el mismo modelo educativo en Barcelona en el barrio de La Mina que en el de Sarrià. Que los modelos educativos no son únicos. Que depende de lo que se quiera conseguir. Y tener como objetivo básico de un modelo un ítem como es el lingüístico es, más allá de estúpido, contraproducente.

El problema de encapsular modelos de aprendizaje dentro de objetivos que poco tienen que ver con las capacidades tiene poco de serio. Bueno, seriamente, tiene mucho de ideológico y poco de productivo. Centrarse en anclarse a modelos que poco tienen que ver con el sistema y más con cuestiones ideológicas es algo que debería evitarse. Bueno, en un país donde todos usan la Educación como arma arrojadiza… poco se puede hacer.

Para mí un modelo educativo es lo que se hace en el día a día de un centro educativo con los alumnos que se tienen. Para mí un modelo educativo es aquel que no excluye y que intenta satisfacer, dentro de las posibilidades de gestión disponibles, las necesidades individuales de cada uno de nuestros alumnos. Para mí un modelo educativo es aquel en el que todos los alumnos, docentes y padres puedan sentirse formando parte del mismo. Los modelos, por cierto, tienen poco de modelos por su gran variabilidad y adaptación al entorno.

Que dos pollinos discutan acerca de cómo comerse la hierba para, después de la discusión, ver como al final se mueren de hambre porque ni uno ha comido ni el otro ha dejado comer tiene muy poco de sentido común. Más aún si el primero piensa que para comerse la hierba tiene que emitir antes un rebuzno en tono agudo y el otro en grave. El tono del rebuzno no sacia el hambre. El comer la hierba sí.

Los modelos educativos los hacen las personas. No los hacen ni las lenguas ni los territorios. Las personas son quienes hacen bueno o malo un modelo. Las personas son quienes deberían tener en sus manos la posibilidad de optar a un modelo educativo que satisfaga sus necesidades. Necesidades demasiado alejadas de lo que se vende. Necesidades más cercanas a lo tangible que a lo intangible.

Lo de los modelos tiene poco de sano. Menos aún cuando los modelos, en muy pocas horas, pueden convertirse en lo contrario de lo que se suponía. Modelos que, siempre pueden tener un cierto grado de honorabilidad que, lamentablemente, se derrumba en pocos minutos. Más aún cuando se basan en patrones erróneos. Y los patrones, por cierto, son muy fáciles de manipular. Del patrón oro al bitcoin. Modelos completamente diferentes por la distribución de los mismos. Modelos que pueden coexistir. Modelos, ambos con sus riesgos, que libremente escogen sus usuarios.

Si  ni las jotas, sardanas o sevillanas son excluyentes, ¿por qué hay tanta necesidad de excluir modelos educativos por necesidades políticas y no sociales?

Bunkerizar los centros educativos

Cuando hay cosas que escapan de mi entendimiento me apetece hacer breves redactados para ver si alguien me ayuda a entenderlas. Hoy se publica en un determinado medio de comunicación, que a partir de ahora no puedo citar ni enlazar (ya sabemos que ahora hay unos determinados medios de comunicación que no permiten enlazar sus contenidos so pretexto demandas judiciales varias y, para un pobre docente, ese dinero de litigios no está a su disposición), una resolución de la Agencia de Protección de Datos acerca de la posibilidad de usar Youtube como plataforma para publicar tareas educativas. Algo que, por lo que se ve, hizo la docente de inglés en un centro educativo de la Comunidad Valenciana para ver la expresión oral de sus alumnos. Algo que implicó la denuncia por parte de un padre y cuya resolución cuestiona una “experta” (siempre dudo de la denominación de experto en todos los casos y, es por ello el entrecomillado, no por cuestionar su capacidad en su profesión) en esto del derecho en el uso de las nuevas tecnologías mediante la siguiente argumentación.

Que se ponga como actividad a los alumnos subir vídeos suyos a YouTube y que esto no sea siquiera sancionable sienta un precedente peligroso.

Alucinante. Alucino que se pretenda, por un lado bunkerizar los centros educativos y por el otro se intenten potenciar las TIC y la transparencia. No entiendo que una actividad educativa, que debería ser publicada en abierto para la mejora global del sistema educativo (otro gallo nos cantaría si se fuera más transparente con lo que hacemos en las aulas), sea considerada lesiva para los derechos a la imagen y al honor de los alumnos. Eso sí, después casi ninguna agencia ni despacho de abogados va a cuestionar a Facebook o a Twitter que se publiquen imágenes o textos ofensivos. Incomprensible.

Si vamos a exigir ese despropósito exijámoslo a todos. A los primeros… a los medios de comunicación. Medios de comunicación que cuelgan a diario y sin ningún tipo de autorización miles de fotografías de menores. ¿Han denunciado a algún medio de comunicación por la publicación de imágenes de los niños muertos en Gaza? ¿Han denunciado a algún medio de comunicación por sacar imágenes de menores en la playa? ¿Han denunciado a algún medio de comunicación por publicar las imágenes obtenidas en las largas colas que hacen algunos menores para ver a su cantante favorito? No. Alegan que es espacio público y que ahí no existe el derecho a la intimidad.

Si las calles son espacio público, ¿qué son los centros educativos públicos que pagamos entre todos los españoles con nuestros impuestos? Qué perversión del lenguaje. Qué capacidad en manipular quién puede hacer qué en función de los contactos que se tengan. Qué ganas de cebarse con aquellos docentes y/o centros que no tienen dinero para pagarse sus abogados ni contactos en la alta política. Qué ganas de bunkerizar lo que debería ser de todos los ciudadanos.

Fuente: María de los Ángeles García Garrido

Fuente: María de los Ángeles García Garrido

Cualquier actividad educativa que se cuelgue en la red me parece perfecto. Me parece bien todo lo que signifique dotar de transparencia a lo que estamos haciendo en los centros educativos. Me parece perfecto que los padres y el resto de la sociedad sepan lo que se hace con su dinero. ¿Qué hay de malo en lo anterior? ¿Qué delito estamos cometiendo? ¿Qué atentado al honor estamos realizando cuando publicamos en un blog abierto una actividad que han hecho los alumnos en el centro?

Si vamos a cumplir una ley de protección de datos que, en determinadas ocasiones, está totalmente basada en criterios decimonónicos, vamos a ello. Denunciemos a todos los medios de comunicación (todos). Denunciemos a todos aquellos que suben a un perfil de Facebook u de otras redes sociales imágenes donde se pueda apreciar a algún menor. Denunciemos a todos aquellos que están haciendo fotos en lugares públicos donde haya niños que puedan salir en las mismas. Denunciemos a los padres y televisiones que usan a menores en determinados programas. Denunciemos al propio Parlamento cuando lleva de visita a sus instalaciones a menores. Denunciemos a todo el mundo. Una vez lo hayamos hecho y esos que viven de leyes absurdas como ésta tengan sus economías saneadas pongámonos a hacer algo coherente. Pero lo coherente no es bunkerizar los centros educativos. Lo coherente es abrir los centros educativos a la sociedad. Al menos, los públicos. Los que pagamos entre todos.

Cuando el sentido común se convierte en el menor de los sentidos es cuando se legisla de forma absurda. Cuando la legislación absurda, redactada para evitar excesos, se convierte en arma arrojadiza para que muchos jueguen con la perversión de la misma, es que hay mucho que cambiar. Y, en primer lugar, la propia ley.

La semana en XarxaTIC (vol. II)

Otra recopilación semanal más. Unos artículos muy marcados por cuestiones profesionales y de gestión de centros educativos (un análisis de cooperativas). Incluso ha dado tiempo a un pequeño videopost. Dentro de las cuestiones más controvertidas también hay lugar para recomendaciones y algunas cuestiones sobre formatos académicos.

Fuente: Pedro Terrades (Flickr CC)

Fuente: Pedro Terrades (Flickr CC)

Las cooperativas de profesores, un entramado muy cuestionable

Hay un modelo de conciertos eductivos (centros de gestión privada subvencionados con dinero público) que, en demasiadas ocasiones, olvidamos para centrarnos en los centros educativos de ideología religiosa. Son las cooperativas de profesores. Un entramado educativo donde las plazas docentes, pagadas por todos, se compran y se venden al mejor postor. Una solución educativa que pasa por el saneamiento de la economía de los docentes que la montan, llegándose a pagar cantidades económicas importantes por la compra de esas plazas que “garantizan” un salario público de por vida.

Papá Noel NO existe

Se hace muy difícil hablar de Educación pública de calidad cuando ni los propios trabajadores de la misma creen en ella. Lo público se ha pervertido hasta ser considerado un tema puramente asistencial. Lo asistencial, por bueno que sea, sólo cubre un objetivo… el paliar problemas puntuales. Y, con servidores públicos que no están por la labor de usar los servicios para los que trabajan se hace muy difícil vender, cara al exterior, la calidad de los mismos (que, por cierto, sí que existe).

La cita de medios digitales (posts, tuits, vídeos de Youtube, etc.)

Una tabla, traducida de su original, donde se dan las claves para citar en trabajos académicos determinados servicios que nos ofrece la red. Una chuleta imprescindible para citar esas fuentes de información cada vez más habituales.

¿Qué pasaría si los padres se negaran a comprar libros de texto?

¿Alguien se imagina que pasaría si los padres hicieran el boicot a los libros de texto? ¿Alguien se imagina qué pasaría en los centros educativos? ¿Alguien se imagina si los padres, con todo el poder que tienen -aunque no se lo crean- se plantearan que sus hijos fueran al colegio con las manos en los bolsillos? ¿Alguien se imagina la revolución que se montaría? ¿Alguien se imagina lo que avanzaría el sistema educativo y mejoraría la calidad del mismo?

Esto no lo arregla ni el Tato

Segundo videopost dondese intentan plasmar las sensaciones que, en estas épocas y después de ver durante años lo que está pasando en el sistema educativo, me embargan. Más pesimistas, aún si cabe de lo habitual pero es que, visto lo visto y la evolución de lo que está sucediendo, el cuerpo no da para ser buenista u optimista a cualquier precio.

¿Qué cualidades debe tener el director de un centro educativo?

La función del director es clave para el funcionamiento de un centro educativo. El director o directora debe reunir unas cualidades que, más allá de la certificación que acredite esa capacitación, se demuestran en el día a día. Un día a día que debería estar evaluado por Inspección, recompensado generosamente por la administración y, ampliamente penalizado en caso de incumplir sus obligaciones. Si el director no es capaz de llevar sobre sus hombros, con ayuda del resto de sus compañeros, la gestión del centro (a todos los niveles) es que algo está fallando. Un post para reflexionar sobre esas cualidades que deben exigírsele.

Inmovilismo docente

Uno de los principales problemas del sistema educativo es el inmovilismo de parte de sus docentes. Inmovilismo que se ve potenciado por la administración e, incluso, por la inexistencia de una carrera profesional en condiciones. Llegar con las manos vacías a uno de septiembre es un error. Un error que obliga a ir improvisando. Improvisación que, seguramente, se va a añadir a la intrínseca de la profesión. Todos tenemos excusas para justificar nuestra inanición pero, ¿no creéis que debemos invertir ese statu quo tan pernicioso?

Una segunda recopilación, algo más marcada por cuestiones críticas que la primera, que espero os resulte de interés. A propósito, cualquier comentario sobre el formato y la periodicidad del mismo se agradece. Disfrutad del domingo.

Inmovilismo docente

inmovilismo_14Uno de los principales problemas que he podido constatar en mis años de docencia es el inmovilismo (que no siempre está relacionado con malas prácticas) de gran parte de los docentes que trabajan en las aulas. Docentes que, curso tras curso, usan el mismo material (o cambian el libro de texto por alguno que siga el nuevo currículum), mantienen las mismas prácticas y usan las mismas estrategias para impartir su labor educativa. Es algo realmente curioso. Pretender mejorar a golpe de no hacer nada para ello. Pretender mejorar el sistema manteniendo las prácticas que se usan desde antaño.

Uno de los males endémicos del docente es la falta de actualización (y con la misma no estoy hablando de la cantidad de cursos de formación que se superan). Otro de los males del propio sistema es la falta de motivación, más allá de decisiones personales, para que se proceda a mejorar en algunos ítems.

Son muy pocos los docentes que establecen comunicación directa con los padres. Son aún menos quienes optan por usar mecanismos de comunicación abiertos, ubicuos y transparentes. Cada vez más blogs educativos sobre materiales. Cada vez menos blogs educativos sobre sensaciones personales que el docente experimenta. Y eso es lo importante. Transparencia de sensaciones. Transparencia de las maneras de hacer las cosas. Transparencia como máxima educativa.

El curso que viene la mayoría de docentes (y sí me permito cuantificar la cantidad porque sé, por experiencia, que no yerro) llegarán el uno de septiembre a sus centros educativos con las manos vacías. Con un verano por medio en el cual, la mayoría, habrán disfrutado exclusivamente de su tiempo libre. Algo que tienen todo el derecho del mundo. Algo que, en un trabajo como el nuestro, se hace totalmente imprescindible. Algo que la administración no está potenciando para cambiar. Sí que es tu trabajo pero nadie te va a premiar o recompensar con palabras de aliento el trabajo que puedes haber estado realizando ese mes, julio, que a algunos se les olvida que es de trabajo. Bueno, los docentes catalanes sin la extra tienen excusa. Pero no la tenían hace cuatro años. Y hace cuatro años sucedía lo mismo que ahora. Septiembre corriendo por no llegar a preparar las clases. Por no haber llegado el libro de texto de la editorial. Por no haber tenido tiempo para hacer nada. Eso es como el que llega al mes de junio y se pone a hacer operación bikini. Que no, que no se puede. Las lorzas no desaparecen tan rápido. No hay dietas milagrosas.

El problema de ser dinámico y preparar cambios (o adaptar materiales) es que, más allá de la satisfacción personal, te sientes un poco estúpido. Estúpido al ver como muchos compañeros tuyos dedican en exclusividad ese tiempo a ocio o familia. Estúpido al ver como, más allá de algunos que consideramos esto de la Educación como hobby, la inercia va a ser lo que va a imperar a partir de septiembre. ¿Cómo vamos a pretender que los alumnos hagan algo en verano si con nuestro ejemplo les estamos diciendo que lo mejor que pueden hacer es tumbarse a la bartola? ¿Qué ejemplo les estamos dando?

Seguro que más de uno tiene excusas. Que si los recortes, que si la necesidad del descanso, que si… Todo vale para justificar el inmovilismo. Más aún cuando el mismo no está jamás penalizado por la administración. Una administración que, curiosamente, premia las malas prácticas (sólo hace falta ver determinadas actuaciones), el arribismo y la facilidad de venderse por medio plato de lentejas. Más allá de lo anterior… ajo y agua.

Yo ya tengo preparadas algunas cosillas nuevas para el curso que viene. Reconozco que, como mi trabajo me gusta y dispongo de tiempo, es algo que siempre me planteo a estas alturas. Eso sí, que tenga cosillas preparadas no implica automáticamente que vaya a usarlo. Pero, aunque no lo use, eso siempre me da una gran tranquilidad. Más aún a alguien tan caótico e imprevisible como yo.

Por cierto… la lectura de material educativo ya te hace caer automáticamente de la lista de inmovilistas :)

No es una crítica al docente inmovilista. Es una crítica al modelo educativo. Un modelo que no tiene ningún mecanismo para favorecer el dinamismo de una profesión en la que es demasiado fácil caer en un estado de suspensión animada.

¿Qué cualidades debe tener el director de un centro educativo?

Últimamente se está hablando mucho acerca de la profesionalización de la figura del director de los centros educativos. De la autonomía que debe otorgarse para que, dentro de su cargo, sea capaz de gestionar el centro (incluyendo los recursos humanos del mismo) de una forma eficaz. De conseguir que dicha figura sea crucial para cualquier cambio educativo y mejora de resultados. Es por ello que me resultan de interés dos “cosillas” que, dentro de mi consulta de cuestiones educativas, me he encontrado por la red.

En primer lugar considero muy interesante las cualidades que se desprenden de la siguiente infografía (llamar infografía, viñeta o gráfico creo que es lo de menos).

Fuente: McREL

Fuente: McREL

Cualidades entre las que se incluyen las siguientes:

  • Estar dispuesto a cambiar lo estático por algo más dinámico (romper moldes)
  • Tener capacidad de empatía con los docentes de su centro y sus estudiantes
  • Reconocer y recompensar los logros individuales y colectivos
  • Ser capaz de involucrar al Claustro en la toma de decisiones a nivel educativo (incluyendo decisiones que afectan al funcionamiento general del centro)
  • Proveer a los docentes materiales y desarrollo profesional. Facilitar que la formación y mejora se dé ayudando a dirigir esas necesidades que los docentes de su Claustro tienen
  • Establecer los objetivos claros y no irse ni un ápice de los mismos
  • Establecer unos estándares de funcionamiento a nivel de procedimientos y rutinas
  • Gestionar, dentro de sus posibilidades, la flexibilidad del currículum para adaptarlo al contexto en el que se halla el centro
  • Tener un alto sentido de pertenencia a la comunidad educativa
  • Adaptabilidad elevada a las nuevas situaciones y tener en cuenta las opiniones divergentes

Unas cualidades que, más allá de la certificación que acredite esa capacitación, se demuestran en el día a día. Un día a día que debería estar evaluado por Inspección, recompensado generosamente por la administración y, ampliamente penalizado en caso de incumplir sus obligaciones (obligaciones que, por cierto, vienen muy marcadas por sus capacidades de gestión y en los resultados que obtienen los alumnos del centro que dirige).

Eso sí, a lo anterior me gustaría añadir el siguiente enlace. Un enlace donde habla de lo que, como docentes, tenemos todo el derecho de exigir al director de nuestro centro educativo. Exigencias que van desde la necesidad de tener margen de maniobra para experimentar en el aula, pasando por la necesidad de que se nos asesore, hasta llegar a una de las peticiones más importantes… que no nos hagan perder el tiempo en reuniones inútiles y haciendo trabajos poco productivos (algo que, por desgracia, cada vez está más a la orden del día).

¿Qué os parece lo anterior? Parece lógico, ¿no?

Esto no lo arregla ni el Tato

Segundo videopost, aún más incoherente que el primero, donde intento plasmar las sensaciones que, en estas épocas y después de ver durante años lo que está pasando en el sistema educativo, me embargan. Unas reflexiones, por cierto, producto de una situación climatológica adversa y, por ello, más pesimistas de lo que debieran ser. Pero, a estas alturas de la película, cada vez tengo más claro que el sistema educativo no lo arregla ni el Tato.

¿Qué pasaría si los padres se negaran a comprar los libros de texto?

boicot_14¿Alguien se imagina que en septiembre un grupo de madres y padres se dedicaran a llevar a sus hijos a sus centros educativos sin ningún libro de texto en la mochila? ¿Alguien se imagina que, la mayoría de docentes que han pedido un determinado libro de una determinada editorial, se encuentraran con alumnos que vienen con lo puesto? ¿Alguien se imagina lo que sucedería?

La situación anterior es de completa utopía por demasiados motivos. Entre ellos, el más habitual es el miedo de muchos padres a que los docentes ejerzan represalias contra sus hijos. Algo que, por mucho que algunos nos empeñemos en decir que no sucede casi nunca (salvo en ocasiones del docente que tiene menos sesos que una albondiga), se sigue vendiendo a los padres como una verdad absoluta. Qué no, que un docente no tiene manía a sus hijos. Que los docentes no cogemos manía a nadie. Bueno, a algún padre que toca demasiado la moral de forma totalmente improductiva no voy a decir que no.

Si no hay realidad tras el miedo infundado, ¿por qué esos padres que tan aficionados criticando determinadas cuestiones no se plantan con el dichoso tema del manualillo Álvarez editado en tapas cada vez más blandas e, incluso en algunos casos, vía digitalización del contenido? ¿Por qué se ponen a criticar como cenutrios el precio de los libros de texto y lo que supone en sus, cada vez más exiguas, economías y no se dedican a hacer un boicot en condiciones? ¿Por qué en lugar de exigir becas o bono libro no se dedican a hacer presión para que se destierre su uso de los centros educativos? Que sí, que el culpable de usar libros de texto es el docente que los pide (o los que los piden por él) pero quien finalmente lo compran son los padres. Así que cada uno que aguante su parte de culpa.

Los padres tienen mucha fuerza y no lo ven. Los padres son los que podrían cambiar determinadas prácticas educativas y, por determinados motivos, no lo hacen. Los padres tienen la sartén por el mango aunque no se lo crean. Los padres son quienes tienen que ayudar a desterrar los impuestos revolucionarios llamados libros de texto. Éste sería sólo un primer paso. Al final se puede ir mucho más allá.

Yo quiero un AMPA combativa. Quiero padres que sepan dar “por el culo” (perdonadme la expresión) a los responsables de los centros educativos y a sus docentes. Quiero que, más allá de la queja en pequeño comité, sean capaces de articular medidas de presión. Si no se considera que se deba pagar por los libros de texto no se pagan. Ya veremos como lo soluciona la administración, pero si los padres se mantienen en sus trece al final la administración va a tener que llamar al orden a los docentes (para que creen y usen sus materiales) o va a regalarles esos libros de texto que económicamente son tan poco rentables. Que sí, que las medidas de fuerza de los padres pueden hacer cambiar el sistema educativo. Si los padres van a una la administración se baja los pantalones. Que está demostrado.

Yo puedo hacer pedagogía para que no se usen libros de texto. Mis compañeros van, o no, a hacerme caso pero, lo que sí que está claro, es que si los padres se niegan en bloque a comprar los libros de texto otro gallo nos cantaría. Otro gallo al que, por cierto, me gustaría mucho oír.

La cita de medios digitales (posts, tuits, vídeos de Youtube, etc.)

En plena explosión de medios digitales y redes sociales se hace necesario establecer un sistema para realizar una correcta cita de dichos medios en los trabajos académicos. Es por ello que, después de haber publicado hace un tiempo cómo citar documentos electrónicos y cómo citar tuits en trabajos académicos, procedo en este artículo a la actualización para los medios más habituales (posts -de blog o Facebook-, tuits, vídeos de Youtube, etc.) gracias al trabajo que nos presenta Teachbytes. Un trabajo que me he permitido traducir. Una tabla donde, usando las dos normativas más habituales para citar trabajos académicos (APA y MLA), nos indican como hacerlo.

Adaptación del trabajo publicado en http://teachbytes.com

Adaptación del trabajo publicado en http://teachbytes.com

Un gran aliado para ayudarnos para citar esos medios digitales que, en demasiadas ocasiones, nos cuesta citar (por desconocimiento de cómo hacerlo). Si no os fiáis demasiado de la traducción y queréis consultar la tabla original lo podéis hacer desde aquí.

Papá Noel NO existe

En un país donde más de un tercio de sus alumnos estudian en centros concertados (de gestión privada subvencionada con dinero público) o privados no tiene sentido hablar de que son una minoría los que optan a ese tipo de centros. Uno de cada tres padres con hijos en edad escolar eligen alejarse de la red pública para estudiar en centros educativos. Por tanto, con los datos en la mano, dos millones y medio de alumnos (léase cinco millones de votantes por extrapolar ese valor a sus padres), eligen centros de gestión privada para realizar su aprendizaje.

Hay dos motivos básicos para dicha elección: la cercanía a su domicilio (no olvidemos que los centros concertados y privados se montan en lugares donde hay una gran masa de población) y la inexistencia de padres de clase social baja en los mismos (las cuotas “voluntarias” en los concertados y los precios de la privada hacen ese filtro). O sea que la escuela privada existe por oferta geográfica y filtros clasistas (por mucho que haya contadas excepciones que siempre nos recuerdan algunos defensores de ese modelo).

Mantener un modelo donde exista un tercer modelo (centros concertados) es pervertir la idea de servicio público. Un servicio público, por cierto, que cada vez también pervierten más los propios docentes de la pública y los políticos que la gestionan mediante actuaciones que tienen muy poco de defensa de lo anterior, entre las que se destacarían las siguientes:

  • Padres, docentes de la pública, que envían a sus hijos a la concertada. Una situación, por cierto, cada vez más habitual (especialmente en localidades donde exista esa opción). Incluso puedo contar la anécdota (que deja de serlo por su cuotidianidad) de una directora de un centro público que enviaba a sus hijos a la concertada. Eso sí, después esos mismos que lo hacen enfundados en sus casacas verdes.
  • Políticos que gestionan la Educación apostando descaradamente por la concertada y privada. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de políticos que gestionan el ámbito educativo han estudiado o llevan a sus hijos a centros concertados o privados. Algo que también hace ese nuevo Jefe de Estado que hemos cambiado hace poco.
  • Docentes de la pública (funcionarios) que eligen una mutua privada para su asistencia sanitaria. Y no son pocos, según los datos de MUFACE más de un 80%.
  • Docentes de la pública que pervierten los criterios de mérito para, mediante el dedo del director de turno (en las Comunidades en que lo anterior está avalado) estar cerca de su casa. En Cataluña en estas últimas adjudicaciones, más del 90% de las plazas adjudicadas se han dado a dedo (solicitadas por los docentes y ratificadas por los directores de los centros educativos)., etc.

Por tanto, se hace muy difícil hablar de Educación pública de calidad cuando ni los propios trabajadores de la misma creen en ella. Lo público se ha pervertido hasta ser considerado un tema puramente asistencial. Lo asistencial, por bueno que sea, sólo cubre un objetivo… el paliar problemas puntuales.

Los servicios públicos en un país donde lo que prima es el arribismo, el poder pagar en negro, la política de arruinar al de al lado para poder enriquecerse, el odio a aquellos que destacan, el racismo (más bien clasismo) nada encubierto, la telebasura, el dar dinero público a empresas privadas, la doblez e, incluso, el venderse por menos de un plato de lentejas es normal que estén cada vez más destrozados. Por tanto, al próximo que me hable de la calidad de la Educación pública me lo como con patatas. Eso sí, aceptaré como animal de compañía a pulpo, considerando al anterior como a aquellos docentes y familias que aún intentan salvar de la total destrucción a un sistema moribundo.

Cuando dentro de unos años no existan servicios públicos, se haya privatizado todo el sistema educativo y sea sólo gestionado por el ánimo de lucro que nadie se queje. Aún menos aquellos que, ya justos de presupuesto y por diferentes motivos, elijan optar por aquellas alternativas que van ahondando en dicha privatización nada encubierta.

La Educación pública existe aunque cada vez sea más marginal. La calidad se reduce a hacer lo posible con muchos enemigos dentro y gran profesionalidad de algunos. Pedir peras al olmo en la situación actual es harto difícil. Más aún cuando los bobos de siempre se dedican a seguir haciendo el bobo mirando a un corto plazo demasiado habitual. ¿Qué podemos esperar de un país donde el timo de las preferentes y la compra de viviendas de cientos de miles de euros y del coche era una práctica tan extendida y satisfactoria para los que lo hacían? Comprar duros a cuatro pesetas. Y aquí son muchos los que lo han comprado (y que siguen queriéndolo comprar).

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Fuente: http://www.nocturnar.com

Por mucho que nos empeñemos Papá Noel NO existe pero demasiados aún no saben leer…

Las cooperativas de profesores, un entramado muy cuestionable

Siempre me sorprende la facilidad de comprar determinados modelos educativos si son capaces de vendérnoslos bien. Uno de los modelos que gran parte de la sociedad compra, incluso que a efectos reales sea lo mismo que mantener centros religiosos pagados por todos, es el caso de las cooperativas de profesores (o cooperativas de enseñanza). Modelos educativos que se basan en un grupo de profesores que deciden abrir un centro educativo y, una vez abierto, se convierten en socios y docentes del mismo. Centros educativos que prácticamente se conciertan en su totalidad. O sea, que el salario de esos profesores que se han montado su propio chiringuito educativo los pagamos entre todos.

Estos días ha saltado la noticia a los medios de comunicación acerca de que Madrid deja sin escuelas infantiles a siete cooperativas de profesores. Han sido muchos mis compañeros de la Pública que han criticado dicha decisión. Muchos quienes han defendido a esos docentes cooperativistas que, en su momento, montaron un centro educativo que les ha permitido ir cobrando nóminas pagadas con dinero del erario público. Qué maravilloso montar un negocio en el que, después de poner una cantidad inicial (se calcula que de 10000 a 20000 euros por socio) se sabe que el Estado (o la Comunidad Autónoma mediante pago delegado) te va a pagar el doble de lo que has invertido el primer año. Qué maravilloso saber que también con el dinero de todos nos vamos a hacer cargo de ese proyecto pedagógico que lo único que hace es sanear las cuentas corrientes de los socios con el dinero de todos.

Lo de las cooperativas de profesores es un entramado muy cuestionable. Son puestos de trabajo que se compran y se venden al mejor postor. Que te garanticen un salario de por vida pagado con los impuestos de todos sin que tengas que pasar por ningún proceso de selección más allá de poner un pequeño capital inicial es muy goloso. Más aún cuando sabes que, una vez hagas la petición de esa cooperativa, a menos que choques con los intereses de algunas de las mafias que hay tras algunas de ellas, vas a conseguir crear tu centro educativo concertado en muy poco tiempo.

Por cierto, las plazas de docentes-socios se compran y se venden. Es habitual encontrarte con anuncios parecidos al siguiente:

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O alguno que, yendo más lejos ya te dice la pasta que te van a cobrar para conseguir ese trabajo de por vida…

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Deberíamos pensar antes de ponernos a defender las cooperativas de enseñanza qué se esconde tras ellas. Un grupo de docentes u otros entramados (que también en la sombra se dedican a unir a docentes para que monten esos chiringuitos) que pretenden comprar su plaza de trabajo pagada con el dinero de todos. Algo que me parece surrealista. Algo que, como mínimo, debería hacernos reflexionar acerca del modelo que demasiados están defendiendo.

Por cierto, si he de poner en la balanza los centros concertados gestionados por organizaciones católicas y las cooperativas, tengo muy claro que las dos fórmulas de gestión educativas son igual de nefastas y cuestionables. No es de recibo que se siga subvencionando con el dinero de todos la economía de algunos.

Que yo haya aprobado unas oposiciones (y sí, podemos decir lo que se quiera de las oposiciones pero son bastante más transparentes que el dedo o la inversión inicial de las cooperativas de profesorado) en justa lid con más de 2000 opositores para unas pocas plazas hace más de una década, y que aún deba estar trabajando a casi dos horas de casa mientras algunos estén en chiringuitos pagados por todos a pocos minutos a pie, es algo que me cabrea. Más aún cuando veo a interinos que no van a poder trabajar este próximo curso por recortes educativos mientras se mantienen esa gestión privada que pagamos todos. Lo siento, no lo veo ni ético ni justo. No es de recibo seguir saneando las cuentas de algunos con el dinero de todos.

La semana en XarxaTIC (vol. I)

A partir de ahora, en formato semanal, se van a resumir los artículos publicados en el blog. Algo que hace mucho tiempo que algunos me pedían y que, por determinadas cuestiones, he ido aplazando hasta hoy. Por tanto inauguro una sección donde van a tener cabida los resúmenes de lo publicado a lo largo de la semana.

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Fuente: http://www.pixabay.com

Abstenerse gurupollas

Artículo controvertido donde se cuestiona un tuit publicado por un docente donde, más allá del tono, defiende la necesidad de introducir gurús en el aula. Contraponer ponentes a docentes es algo realmente complicado, más aún en unas aulas tan difíciles de gestionar como las que tenemos actualmente. Considerar expertos educativos a aquellos que, en muchas ocasiones desde la barrera, hacen predicciones o invitan a usar determinadas prácticas educativas es algo muy difícil de tragar para aquellos docentes que se dejan la piel en las aulas.

Tiempos educativos

Donde se habla de la gestión del tiempo en los centros educativos. De la necesidad de reformular el sentido de los timbres. De la posibilidad de no ceñirse a un tiempo demasiado pautado que, por diferentes motivos, deja poco margen para la necesaria flexibilidad que se necesita.

Medir la calidad educativa por el número de suspensos

A estas alturas de la película tener que justificar el aprobado es de chiste. Peor aún vender la idea acerca de que un gran número de suspensos implique una mejor calidad educativa (algo, por cierto, que está comprando gran parte de la sociedad).

Cuatro millones de euros para recursos educativos

Pagar a docentes para que hagan materiales para publicar en abierto. Si a mí me dieran una cuarta parte de lo anterior me comprometo a elaborar todos los recursos necesarios para olvidarnos del uso de materiales educativos de empresas privadas. Pero no, ese no parece ser el objetivo de este “despilfarro”.

Comparaciones odiosas

¿Aceptamos pene como sustituto de PISA?

La Educación tiene poco de ciencia

Algo tan difícil de medir como es la Educación, ¿se puede considerar ciencia? Considerar ciencia la Educación es lo mismo que considerar medicamento al producto homeopático. Por mucho que algún legislador lo pretenda jamás será lo mismo.

Puede que…

Puede que los cerdos vuelen pero yo no he visto ninguno. Eso sí siempre puedo sacar tiempo para escribir sobre las posibilidades que hay para que lo anterior se convierta en realidad. Las presunciones educativas siempre están a la orden del día. Qué bonito es predecir sucesos que, tal vez nunca se conviertan en hechos reales.

Espero que este primer resumen os resulte de interés.

Puede que…

Ley-de-MurphyPuede que la herramienta tan maravillosa que recomiendo en mi blog educativo funcione. Puede que, aquello que nunca se ha llevado al aula, funcione. Puede que todos esos estudios realizados con un sistema de toma de muestras totalmente aleatorio sirvan para mejorar el sistema educativo. Puede que…

En el mundillo educativo se habla mucho de posibilidades y demasiado poco de realidades. Realidades que nadie que no pise el aula conoce. Realidades que, por mucho que las podamos inferir de lo que nos hayan contado, tienen poco que ver con el día a día. Realidades que dependen de contextos. Realidades que dependen, en demasiadas ocasiones, de situaciones incontrolables.

Creo que todos los docentes en ciertos momentos de nuestra faceta profesional caemos en el error de presuponer cuestiones educativas. Algo que, dentro de la experiencia, supuestamente serían exportables a otras aulas o centros. Algo que, por mucho que nos empeñemos en vender como mejora educativa tiene más de suposición, muy marcada por la subjetividad, que de visión realista del asunto. Algo que nunca puede tomarse al pie de la letra.

Son millones las aplicaciones educativas que se publican. Incluso yo he publicado listados de varias de ellas. Imposible de comprobar el funcionamiento de todas. Hablando por boca de terceros (en cuanto a manuales y uso) para recomendar herramientas que nunca he probado en producción. Herramientas que puede que funcionen o puede que no.

Vender algo que no sabes a ciencia cierta como va a responder por no haber ni tan sólo experimentado con ello es muy peligroso. Más aún en el ámbito educativo. Un ámbito que tiene poco de ciencia y mucho de azar. Un ámbito en el que algunos vendemos, otros compran y, finalmente, alguno dedica a poner lo que ha comprado en producción. Del vendedor al consumidor. Consumidor que, en este caso, no va a ser el usuario final. Consumidor, por cierto y tomándome las libertades de adaptarlo a formato económico (algo que me gusta bien poco), que va a tener poco a ver con el cliente final.

Con la legislación educativa pasa exactamente lo mismo. Puede que funcione o puede que no. Criticar algo que no se ha puesto en producción es válido. Avalar lo que no funciona porque se supone que lo que viene funcionará peor… Creo que en cuanto a legislación educativa la mejor es la que no existe. Las leyes deben ser continuamente revisadas porque, puede ser que por mantener algo que no funciona estemos lastrando aprendizajes. Puede que el inmovilismo que algunos demandan (bajo el pretexto de que se ha de probar que algo funcione -incluso que no lo haga nunca- antes de desterrarlo del ámbito educativo) tampoco sea demasiado productivo.

La Educación está plagada de “puede que…”. Tener la varita mágica para decidir qué va a funcionar y qué no es algo producto de esas películas maravillosas llenas de luces y fantasía. Por tanto, vender que algo va a funcionar es un error. Más aún cuando ese funcionamiento no se ha experimentado nunca en un contexto real.

Hay algo que sí que tengo claro…puede que la tostada untada de mermelada prefiera seguir las leyes de Murphy o no.