Muerte de un compañero

Hoy es un día muy triste para los docentes. Un alumno de trece años ha apuñalado, con resultado de muerte, a mi compañero Abel Martínez Oliva. Sí, mi compañero tenía nombre y apellidos. Y, aún más, toda una vida por delante. Una vida maravillosa que nadie tenía derecho a truncar y que, por desgracia, no va a poder vivir.

Fuente: http://www.shutterstock.com/
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No me importan las causas ni las justificaciones que algunos dan del hecho. Tampoco me importa un bledo las opiniones de los tertulianos acerca del asesino, ni siquiera la familia del mismo. Lo único que me importa es mi compañero. Un compañero que ha muerto asesinado. Un compañero que no interesa a la mayoría de los medios de comunicación, mucho más preocupados por hacer de buitres carroñeros de la noticia. No me importa. Es un juego que no me interesa. Yo tengo claro lo que me importa de la noticia. Me importa que un compañero de Ciencias Sociales no irá mañana a trabajar porque un alumno ha sesgado su vida. Lo demás, sinceramente, me preocupa bastante poco.

Abel, descansa en paz.