La administración educativa catalana permite a los profesores jubilados trabajar gratis

jubilado_tecnoNo, no es una broma. La inefable administración educativa catalana, al igual que lleva haciendo ya algún tiempo, permite que el profesorado jubilado e inspectores de educación jubilados que lo deseen puedan incorporarse a los centros y a los servicios educativos. Una incorporación destinada a dar funciones de apoyo en el aula o asesorar a los equipos directivos y resto de profesionales.

La perversión de la fuerza del trabajo se ha publicado en la siguiente Resolución. Un modelo de “trabajar gratis” que articularon los del PSC, ERC e ICV con su Ley Educativa (LEC) y que está aplicando sin ningún tapujo el gobierno de CiU. Es decir, una resolución amparada por una legislación aprobada por partidos, supuestamente de izquierda, que aplica un partido de derechas. Sin comentarios.

Pero vamos a algunos puntos interesantes de lo que se plantea en la Resolución.

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La colaboración tiene que ser voluntaria y sin compensación económica. En ningún caso puede comportar la ocupación de un puesto de trabajo de la plantilla del profesorado y/o del servicio educativo. Cuando la colaboración sea de apoyo a los alumnos dentro del horario lectivo, se tiene que llevar a cabo siempre conjuntamente con el profesor responsable.

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Colaboración voluntaria y sin compensación económica. Se ha de ser muy rastrero para ofrecer un trabajo no remunerado (porque asesorar y dar apoyo en el aula es un trabajo que debería remunerarse -¿alguien se imagina a un albañil jubilado explicando cómo se hace el mortero o las estrategias de construcción en las obras?-) pero, a la vez, muy poco solidario con los futuros docentes que están en paro, para aceptar trabajar de esta manera. ¿Realmente un profesor jubilado debe trabajar en el aula ocupando puestos de trabajo que no se ofrecen? ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Ponemos a profesores que no cobren para que trabajen gratuitamente en el sistema educativo? Pervertir la fuerza del trabajo en un contexto donde lo único que tiene el trabajador es la misma es algo que recuerda al esclavismo. Lamentable.

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El profesorado jubilado y los inspectores de educación jubilados se tienen que dirigir al centro o servicio educativo donde estén interesados en prestar su colaboración.

Desde el centro o servicio educativo se tiene que informar de los criterios de desarrollo del apartado 2 y de cualquier otro que se considere oportuno por parte del centro.

Si desde la dirección del centro se valora positivamente esta colaboración se tiene que presentar la propuesta al consejo escolar para su aprobación y posterior incorporación en la programación general anual de centro.

El director del servicio educativo tiene que dar el visto bueno a esta colaboración. Acordada la colaboración la persona interesada tiene que firmar una carta de compromiso con el centro o servicio educativo de acuerdo con el modelo que consta en el portal de centros.

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El profesor jubilado (por no llamar de otra manera a estos personajes que van a prestarse a lo anterior -que hay y seguirá habiendo-) debe dirigirse al centro educativo. Nada, llamar a la puerta y decir… “oigan, vengo a trabajar gratis para lo que ustedes necesiten”. Directores perdiendo el culo por incorporarles (por salir gratis) sin ver que lo único que están haciendo es abrir un camino muy peligroso. ¿Por qué tenemos que pagar a los docentes si algunos ya nos trabajan gratis? ¿Por qué pedir profesorado de apoyo si hay voluntarios que hacen esa tarea? ¿Por qué convocar oposiciones si ya tenemos a los jubilados que nos van a permitir, por la patilla, hacer funcionar el centro? Qué situación.

Lo de Cataluña no tiene nombre. Lo que está sucediendo con los servicios públicos en esa Comunidad y, especialmente, lo que se está planteando en el ámbito educativo (alumnos que están obligados a ser “voluntarios” por decreto si quieren sacarse la ESO, selección de profesorado “a dedo” por parte de los directores, profesores que van a trabajar de gratis, aumento de los conciertos educativos, mantenimiento del concierto a centros que segregan por sexo, etc.) tiene mucho de preocupante. Eso sí, ahora nos tienen distraídos con el tema de la independencia y, gracias a lo anterior y a la gestión mediática por parte de determinados medios de comunicación (fundamentalmente TV3 que cada vez se parece más al NODO) están vendiendo a sus ciudadanos que viven en una maravillosa Comunidad cuando es donde hay más familias pobres y mucha gente lo está pasando muy mal. Los servicios publicos se están desmantelando y algunos se están “forrando” con ello. Unos problemas para los que siempre tienen la excusa perfecta… “es que al no ser independientes…”. Que no, que la independencia no va a arreglar lo anterior. Se puede ser independiente o no pero para que manden los mismos que están perpetrando determinadas actuaciones…

Cataluña es diferente. Grandes personas, políticos lamentables salvo honradas excepciones y, algunos compañeros de profesión que se merecerían ser señalados por pervertir todo el sentido de lo que supone un trabajo el cual me siento orgulloso de realizar. Un trabajo, por cierto, que se merece ser recompensado económicamente. Algo que, con resoluciones como las que comentó en este post y he comentado en otras ocasiones, convierte al falso altruismo en un sistema que perjudica al resto de trabajadores.

Paredes desnudas para un aprendizaje eficaz

Debo reconocer que este artículo es uno, entre muchos, de los que tenía guardado en la recámara para cuando se me agotaran las ideas. Un artículo destinado a hablar de un estudio que relaciona directamente la profusión de materiales colgados en las paredes de las aulas con una disminución del rendimiento académico. Un estudio realizado por Karrie Godwin y Anna Fisher de la Carnegie Mellon University que relaciona el ambiente educativo de los niños (especialmente las fuentes de distracción que suponen los elementos colgados en las paredes) con una reducción de la capacidad de aprendizaje.

Después de un experimento realizado con alumnos en las etapas más bajas del sistema educativo (lo que podríamos comparar con Infantil y primeros cursos de Primaria) donde se sometió a los alumnos a estímulos visuales de diferente calado (ver imagen), se observó que los aprendizajes y la capacidad de concentración de los niños se veían reducidos a mayor cantidad de elementos existentes en las paredes.

Fuente: http://www.realcleareducation.com

Fuente: http://www.realcleareducation.com

Así pues, resulta, por lo que se desprende del estudio, replantear la situación que se da en muchas aulas de la necesidad imperiosa de llenar profusamente esas paredes con determinados elementos más o menos educativos. Si, tal y como se plantea, la habituación al entorno nunca se da por completo, quizás podría llegar a extrapolarse lo anterior a distracciones en los lugares de estudio dentro de los domicilios. ¿Debemos abandonar la cultura del póster supuestamente educativo o que ayude a hacer más agradable el lugar de aprendizaje, o podemos permitirnos ese retraso de aprendizaje que se plantea en los ambientes sobrecargados?

No creo que sea sólo el tema de las paredes desnudas, también es cuestión del color que se decide para pintarlas (algo no incluido en el estudio). Eso sí, curiosamente, adaptándose según las teorías de motivación que van apareciendo continuamente. Pasar de las aulas verdes hospital a colores más grises y apagados es algo que ha ido fraguándose en los últimos años. Algo que creo que tiene más que ver con cuestiones subjetivas de quien lo impone que con una mejora real de la concentración de los chavales. A propósito… no me vale el tema de usar lilas subidos de tono o negros. Tampoco es cuestión de convertir el aula en una discoteca o un funeral aunque muchas veces lo parezca.

Evaluación del programa Escuela 2.0

netbooks_14Nada, que no hay manera. Seguir insistiendo en modelos basados en un ordenador por alumno cuando los estudios, uno tras otro (a excepción de los que realizan o subvencionan las empresas privadas con intereses en los mismos), nos demuestran que está siendo un auténtico fiasco y perjudica a los alumnos es un completo despropósito. Un modelo basado más en cuestiones económicas que pedagógicas. Un modelo que algunos defendemos que debe analizarse en profundidad antes de continuar con el mismo. Un modelo que, curiosamente, cada vez está siendo más cuestionado por aquellos que están haciendo cosas diferentes en el aula.

Podría hablar de los intentos infructuosos que he llevado a cabo en mi centro para poner un poco de cordura en la compra de esos equipos por parte de los alumnos. De haber intentado paralizar el modelo, mediante un año de impasse, en el cual el profesorado debíamos plantearnos un cambio metodológico. De haber, ya que no había manera porque no hay nada más inmovilista (cuando se hace algo en el ámbito educativo parece que lo tengamos que seguir haciendo incluso que se demuestre que no funciona) que las decisiones educativas que se toman en los centros educativos, propuesto la posibilidad de usar un sistema operativo libre y ver como después se obliga a los padres a comprar un equipo determinado con Windows 8 por diferentes presiones. De pedir que se eliminen los libros de texto digitales de la editorial que la mayoría utilizan y nos planteemos el uso de materiales propios y no conseguir ningún tipo de apoyo, más allá de alguno puntual, en el tema. Podría hablar de muchas realidades que llevo “sufriendo” en este tema pero prefiero hablar del estudio que ha publicado el Ministerio de Educación.

El estudio que publica el Ministerio relaciona los resultados de PISA 2012 con el programa Escuela 2.0. O, para hablar más claramente, lo que ha significado para los alumnos españoles la irrupción masiva de equipamiento tecnológico de un proyecto que ya lleva sus añitos funcionando. Un equipamiento consistente en un equipo por alumno. Un equipamiento que, por lo que se ve, no tan sólo no ha obtenido los resultados previstos, sino que ha perjudicado el aprendizaje de los alumnos (especialmente, el de aquellos con problemas en el mismo, como los repetidores de curso).

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No parece que la extraordinaria inversión en equipamiento informático llevada a cabo en los centros educativos en el periodo de estudio (2009‐2012) haya revertido en un mejor rendimiento académico. De hecho, el número de ordenadores por alumno en 2012 ejerce un efecto significativo y negativo sobre la nota en Matemáticas para todos los alumnos (no repetidores:‐114,17 puntos, repetidores de 1 curso: ‐42,22 puntos y repetidores de 2 cursos: ‐ 88,56 puntos, respectivamente). Adicionalmente, si el alumno dispone de un ordenador o tableta para su uso individual en clase, se obtiene un segundo efecto negativo en alumnos repetidores: 16,78 puntos (repetidores de 1 curso) y 21,91 puntos (repetidores de 2 cursos).

Aunque en principio habría que esperar que la digitalización de las aulas sirviera para que los alumnos desarrollaran nuevas competencias (como la lectura electrónica), los resultados de la evaluación en Matemáticas mediante procedimientos informáticos (módulo CBA) revelan que participación en Escuela 2.0 no ha logrado aumentar la puntuación en Matemáticas‐CBA (‐3,15 puntos entre alumnos no repetidores que utilizan el ordenador para realizar los deberes 1‐2 veces/semana y ‐48,35 entre los que disponen de un ordenador/tableta en el centro. En este sentido, habría que profundizar en el uso que se da a los ordenadores del centro. Ya se ha comentado que el número de ejercicios de Matemáticas utilizando el ordenador realizados por el profesor o por el propio alumno en clase es bastante reducido. Tal vez habría que considerar los resultados de otros trabajos previos como el de Linden (2008), el cual observó que cuando las TIC se utilizaban como sustituto de las metodologías tradicionales los resultados académicos empeoraban, pero se observaban pequeñas mejoras cuando se utilizan de forma complementaria.

Por otra parte, al restringir la muestra a centros públicos que participaron en PISA (2009) y PISA (2012) se ha observado que el coeficiente correspondiente a la variable “año 2012” es significativo y negativo para alumnos no repetidores (‐22,23 puntos), y además, la interacción con la participación en el Programa arroja un efecto negativo para repetidores de 1 curso (‐ 91,06 puntos) y de 2 cursos (‐118,77). Aunque se ha controlado por variables explicativas del estudiante, su familia, el centro educativo, e incluso el PIBpc, habría que estudiar qué otros condicionantes (económicos o sociales) pueden haber contribuido a este descenso de los resultados.

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Unos resultados muy poco alentadores para un modelo que se implantó para, supuestamente, mejorar la calidad educativa. Que fuera un desastre y que los criterios que primaran en llevar a cabo el mismo estuvieran más relacionados con cuestiones económicas que educativas no es óbice para que nos planteemos que la responsabilidad en los malos resultados deba ser compartida. Una responsabilidad que tanto tienen los políticos que ejecutaron el proyecto, como los que lo diseñaron y los que lo han implementado en sus centros. Eso sí, sin olvidar tampoco a los padres que no han hecho nada para cuestionar el modelo que, mediante argumentos demasiado falsos, les están vendiendo cada año para seguir en un proyecto que, tal y como está montado, no funciona ni funcionará.

Vuelvo a repetirlo. Conviene poner un poco de cordura cuando hablamos acerca de temas educativos. Mucha más cuando las decisiones que se están tomando van a afectar a la sociedad en su conjunto.

Incapaz de usar Facebook

Es curiosa la justificación por parte de algunos docentes para subirse al carro de las TIC. Falta de formación adecuada, tiempo necesario para hacerlo, dificultad de su uso, etc. Justificaciones que, curiosamente, no aparecen en el caso del uso de determinadas herramientas/plataformas tecnológicas. ¿Conocéis algún compañero que se queje, o lo haya hecho, por su incapacidad para usar Facebook? Yo, personalmente, no conozco a nadie que, más allá de alguna duda puntual, no haya sido capaz de subirse al carro de esa red social.

Fuente: Ryan Tracey

Fuente: Ryan Tracey

Por tanto, ¿qué falla? ¿Es un problema de falta de formación o de desidia a la hora de ponerse las pilas en el uso de tecnología educativa? Una tecnología, por cierto, cada vez más intuitiva y de uso más sencillo.

Podemos decidir usar o no las TIC en el aula, pero lo de no usarlas por las dificultades que entraña su uso o la falta de formación en ellas ya no cuela.

Los padres no son el enemigo

Padres_14Los padres de nuestros alumnos tienen derecho a saber en todo momento qué están haciendo sus hijos. No sólo a nivel académico (boletines de notas). Tienen derecho a conocer qué actividades están haciendo sus hijos, cómo las están haciendo y qué estrategias se están utilizando en el aula. Los padres, como parte importante e imprescindible de la comunidad educativa, deben estar en todo momento informados. Nos dejan lo mejor que tienen. Qué menos que hacerles copartícipes de ese tiempo que dedicamos a la educación de sus hijos.

Los padres tienen derecho a saber las actividades que se están llevando a cabo en el centro. Los padres deben tener un mecanismo de comunicación adecuado y continuo con los que imparten docencia a sus hijos. Los padres son un pilar básico a la hora de hablar de mejora educativa y de un centro educativo bien gestionado.

¿Qué sentido tiene trabajar al margen de ellos? ¿Qué sentido tiene negarse a establecer un contacto más fluido con ellos mediante diferentes herramientas (Whatsapp, Twitter, Facebook, correo electrónico, web de centro, blogs de aula, plataformas educativas, etc.)? ¿Qué sentido tiene mantener al padre como elemento externo y prescindible de lo que estamos trabajando con sus hijos? Lo anterior es algo que nunca debemos olvidar… los alumnos son hijos de alguien que nos ha cedido su posesión más preciosa. ¡Qué menos que mantenerles informados de forma continua de sus progresos (no sólo académicos)!

Los padres deberían poder entrar en las aulas. Los padres deberían ser siempre incentivados a participar en las decisiones de los centros educativos, más allá de la “cuestionable” representación en los Consejos Escolares, mediante sistemas que permitieran que los temas de calado (elección de material escolar, actividades, metodología, proyectos, etc.) que van a afectar a sus hijos en un presente o futuro como alumnos de ese centro pudieran tomarse contando democráticamente con ellos. Transparencia y democracia. Implicación de los padres en algo tan importante como es la educación de sus hijos.

En la actualidad falta mucho por hacer. La mayoría de padres no se implica y, los que lo hacen, en algunas ocasiones son tildados de “pesados” por parte de docentes. Ni uno es pesado por querer saber de su hijo ni debe permitirse, por parte de los centros, no facilitar y potenciar el acceso a los padres a las decisiones de centro y a la evolución de sus hijos. Se deben romper maneras de funcionar. Se debe incentivar la colaboración entre todos para hacer algo que funcione. Y, sin los padres, nada funciona como debiera. Los necesitamos. Ellos nos necesitan.

Los padres tienen derecho a saber y nosotros, como docentes, tenemos la obligación a informarles. No son sólo los tutores, es todo el profesorado quien debe establecer los mecanismos de transparencia oportunos. Mecanismos que faciliten el intercambio. Mecanismos que faciliten la colaboración. Mecanismos que, al fin y al cabo, son los que van a potenciar una mejora educativa de calado.

Los padres no son el enemigo. Los padres son imprescindibles para establecer las bases de cualquier mejora educativa.