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¿Por qué no se deberían homologar los títulos de las Universidades privadas?

univer_privadaEstos días los alumnos de las diferentes Comunidades están realizando los exámenes de Selectividad. Una prueba que, en muchos casos, va a marcar su futuro profesional. Unas pruebas que, con independencia del modelo educativo que se haya elegido para cursar sus estudios de bachiller (centros públicos, concertados o privados), van a servir para compensar esas desigualdades a nivel de calificaciones que se podrían dar entre los mismos. Un sistema, la Selectividad que, a pesar de lo malo que pueda ser, sirve para dotar de justicia a unas calificaciones que van a permitir que el alumno curse los estudios deseados.

Una vez realizados los exámenes de la tan temida Selectividad (que no lo es tanto) sólo queda esperar las calificaciones, hacer los porcentajes pertinentes con la media de bachillerato y rezar para que cuando publiquen las notas de corte de acceso a las Universidades Públicas permitan que la media les permita acceder a la carrera deseada. Un sistema “justo” (dentro de lo que cabe) que permitirá que la competencia prime por delante de otros factores externos (nivel económico, entorno social, situaciones familiares, etc.).

¿Qué pasa si un alumno no consigue llegar a la media elegida para llegar a sus sueños? ¿Qué pasa si un alumno se queda a las puertas de su Universidad (o de su futuro)? En ese momento se le plantean diferentes opciones: matricularse en una carrera cuya nota de corte le permita acceder a la misma o ir a cursar sus estudios en una Universidad privada. Una Universidad privada que, curiosamente, nunca tiene nota de corte y cuyo sistema de selección se basa en cuestiones bien poco transparentes.

Entre las cuestiones que permiten a un alumno realizar sus estudios en una determinada Universidad privada están las siguientes (algunas de las cuales se han introducido en la LOMCE para eliminar la posibilidad de los que tengan dinero o pertenezcan a determinados grupos influyentes puedan quedarse sin su plaza en la Pública):

  • En la mayoría de Universidades privadas no se exige haber realizado la Selectividad y, por ello, puede haber centros educativos (no de titularidad Pública) que se dediquen a “falsear” las calificaciones de bachiller de sus alumnos. Curiosamente, también se da el caso que algunos centros educativos tienen convenios con determinadas Universidades privadas (el caso más conocido es la relación entre el Opus y la Universidad de Navarra -fundada por José Maria Escrivá, el creador del Opus Dei). Es por ello muy fácil encontrar que los alumnos que acuden a dicho centro educativo proceden habitualmente de centros de secundaria gestionados por el Opus
  • Muchas Universidades privadas exigen el pago de una determinada cantidad de dinero por poder postularse a ocupar una de sus plazas. Mediante este sistema de pago por “petición de entrada” se filtra gran parte del alumnado (especialmente el de bajos recursos económicos)
  • Algunas Universidades privadas realizan una entrevista personal para seleccionar a sus futuros alumnos. Dentro de algunas cuestiones que se comentan que se plantean están la de la formación de los padres, hermanos, divorcios u otras cuestiones más ideológicas que de capacidad académica. ¿Alguien se imagina que ser hijo de padres divorciados o defender el matrimonio homosexual te impida cursar una carrera que permite obtener títulos homologados por el Estado? ¿Alguien se plantea que haya Universidades, como la Universidad Católica de San Antonio que, en lugar de formar médicos forme ideólogos de la medicina (con consignas como negarse a la fecundación invitro, al aborto, etc.)?
  • ¿Por qué no se publican los criterios de acceso de forma transparente, al igual que en la Pública, para entrar en dichas Universidades privadas ya que el título que se va a obtener va a permitir lo mismo que en el primer caso?, etc.

Por tanto, queda bastante claro a la vista de lo expuesto que el Estado, dentro de sus competencias, debería ser el único expedidor de títulos oficiales y, a los alumnos que hayan elegido la vía de la Universidad privada, se les debería hacer una reválida (en este caso necesaria) que permitiera compensar la dificultad de haber accedido a una Universidad Pública bajo criterios de mérito y en total transparencia. Discriminar es ilegal y permitir que las Universidades privadas sigan expidiendo títulos universitarios de validez internacional sin ningún tipo de control… también.

Proyecto de innovación con TIC

A lo largo del curso, en esas reuniones que sólo sirven para que algunos hagan terapia de grupo y otros, la gran mayoría, aprovechen para corregir, consultar su Facebook o revisar los últimos Whatsapps recibidos, he ido aprovechando para ir escribiendo algunos documentos (que, en algunos casos, se han llegado a publicar como artículos después del pertinente retoque). Además, también he aprovechado para la realización de algún mapa conceptual mientras iba explicando determinadas cuestiones a mis compañeros de tan soporífera reunión.

Entre dichos mapas conceptuales se encuentra el siguiente. Un mapa conceptual donde intento resumir las fases que, a mi entender, debería tener cualquier proyecto de innovación que integrara las TIC. Un mapa que os comparto a continuación (haced clic sobre la imagen para ampliar). Proyecto_innovación_TICReconozco las limitaciones del mapa anterior (por haber estado realizado sobre la marcha mientras de fondo sonaban las voces de los intervinientes en la reiteración de lo que habíamos hablado la semana anterior) pero, a pesar de ello y, por si pudiera ser de vuestro interés, lo comparto con vosotros.

De preinscripciones, realidades e intereses editoriales

Empieza a ser demasiado habitual la manipulación, en forma de titulares siempre interesados, que ofrecen determinados medios de comunicación. Hasta ahora dicha manipulación se daba por medios afines al gobierno aunque, últimamente, son los medios más “progresistas” los que están haciendo una campaña brutal contra la Educación pública. Una campaña de la que ayer tuvimos otro fiel reflejo mediante el titular “interesado” de un artículo del diario Levante donde informaba de lo siguiente:

Solo un colegio público entra en los diez más demandados en la Comunidad Valenciana

Un titular verídico pero que, sin analizar (como es el caso de lo que han hecho en el medio de comunicación anterior) puede llevar a la confusión de los que desconozcan determinadas situaciones, especialmente a nivel de infraestructuras y distribución de las mismas, que se dan en la ciudad de Valencia.

Empecemos por analizar qué significa, según la intención del diario, que la mayoría de padres estén optando por escolarizar a sus hijos en centros concertados o privados. Analicemos lo que se quiere que se intuya de dicho titular… “que los centros concertados y privados son mejores que los públicos”. No hace falta ser muy listo para  deducir lo anterior.

Lamentablemente, la situación se entronca con la realidad. Una situación que viene motivada fundamentalmente por dos causas objetivas:

1. No hay centros públicos en el interior de la ciudad de Valencia (la que aporta mayor población escolar) y, los que hay, se hallan situados en zonas donde la población inmigrante es elevada. Es por ello que, los padres, encuentran una limitación en la elección: o eligen guetos o no y, en caso de no querer que sus hijos acudan a un centro con un porcentaje de inmigrantes de cerca del 50%, ¿qué alternativa tienen? Una alternativa que, por cierto, no pasa por la existencia de centros públicos (tal como se muestra en el gráfico anterior -se pueden consultar todos los distritos en la siguiente web que pone a la disposición de todos los padres Conselleria-).

distribcentrosvalencia

En el distrito que he escogido, uno de los más céntricos, tres centros públicos por siete concertados y tres privados. Una proporción de tres a diez y, teniendo en cuenta que los tres públicos reciben a las familias con menos recursos (por cuestiones de cuotas “obligatorias” y mayor coste en centros concertados por las familias) y que las mismas se olvidan, en muchas ocasiones de realizar preinscripción de sus hijos, es lógico que la demanda sea mayor en los centros concertados y privados.

2. Los centros concertados y privados ofrecen un mayor tiempo de permanencia de los alumnos en sus instalaciones. Otro de los temas clave. Para una familia trabajadora poder llevar a sus hijos a un centro que abra a las siete y media de la mañana para, posteriormente, recogerlo a las siete de la tarde es decisivo. Muchas veces el horario laboral infumable de nuestro país (a nivel de horas, no de productividad) hace que muchos padres se vean obligados a elegir un centro de permanencia más amplia (y eso, en los públicos, donde lo que interesa es la calidad de la Educación, no lo van a encontrar).

Por tanto, dos puntos que nos explican el porqué de esta situación en la preinscripción. Una situación realmente grave por lo que puede llegar a implicar y que, por cierto, no tiene nada que ver con la calidad educativa que se ofrece en los centros educativos de preinscripciones elevadas.

Sociedad vs Educación

Es muy difícil, por no decir imposible, mejorar la sociedad en este país mediante el sistema educativo. Un sistema educativo que adolece de la dificultad de introducir determinadas “maneras de actuar” en un entorno hostil. Un entorno donde las situaciones sociales (a todos los niveles) hacen que contrarrestarlas, al menos desde el ámbito educativo, sea harto difícil. Una sociedad que potencia la falta de ética, las conductas desagradables e, incluso, la facilidad por llegar a lo más alto por parte de personas sin ningún tipo de capacidad intelectual. Donde se premia a los imbéciles, incultos, machistas y amantes del despropósito. Donde los programas más vistos son aquellos basados en la crítica, el insulto, el grito o, incluso, la agresión (a todos los niveles).

Recuerdo el caso curioso del personaje del vídeo que os cuelgo a continuación (el vídeo ya tiene unos años pero, lamentablemente, la situación se repite).

Un vídeo que de forma viral se expandió por Youtube y que, curiosamente, algunos medios de comunicación (entre los que destacan algunas televisiones) se hicieron eco de dicha actuación recibiendo al infractor como un héroe. Un héroe aplaudido a rabiar por los asistentes y capaz de reírse de una situación tan grave como es el consumo de alcohol al volante. Un héroe y ejemplo para muchos adolescentes. Un ejemplo que hace mucho daño.

Amplificar conductas deplorables no creo que deba ser permisible. Los medios de comunicación deberían plantearse priorizar la ética por delante de los números (en ventas o audiencia). La sociedad debería ser capaz de reaccionar contra toda la bazofia que les obligan a tragar un día tras otro. Y, en lo anterior, el sistema educativo poco puede hacer (por mucho que lo intentemos).

El software libre es de izquierdas

lliurex13No puedo menos de sorprenderme de la deriva de la gacetilla, otrora llamado diario serio (siempre con el sesgo ideológico oportuno) llamado El País. Sorprende ver como la calidad de sus contenidos se está reduciendo de forma exponencial. La última… de hace bien poco y además relacionada con software libre (que, por cierto, algo conozco). Un artículo donde hablaba sobre la distribución educativa de la Comunidad Valenciana Lliurex, mezclaba el caso Gürtel e, incluso, se permitía el lujo de hacer la siguiente afirmación:

Lliurex se enmarcó en un movimiento de software libre global auspiciado por gobiernos de izquierda

Supongo que el redactor del artículo no cayó en la cuenta de que cuando se planteó el uso de Lliurex en la Comunidad Valenciana para ahorrarse el dinero de las licencias que suponía mantener un parque de PCs bajo la tiranía de Microsoft (Windows y la suite ofimática Office) se hizo desde un gobierno del PP. Supongo que dicho señor también se saltó el capítulo de Barrio Sésamo donde hablaban de la diferencia entre izquierda y derecha (y el delante y detrás). Supongo que mezclar Gürtel en un proyecto donde trabajan excelentes profesionales (que se puede llegar a cuestionar en forma y fondo, pero jamás con los argumentos que se esgrimen en la desinformación vertida) debe dar para un sobresueldo en su redacción.

Si el software libre es de izquierdas, entonces nos deberíamos plantear que el uso del iPad (o el planteamiento de introducirlo en las aulas) es de derechas. Que son de derechas las actuaciones que realizan determinados gobiernos de corte más social cuando están dotando de esas tabletas a sus alumnos. Que es de derechas el optar por un sistema más cerrado, de obsolescencia mayor y coste menos satisfactorio para los bolsillos (del papá Estado o de los padres de los alumnos).

El software libre es una iniciativa que trata de eliminar la obsolescencia programada. Una iniciativa que trata de ahorrar millones de euros a la Administración sustituyendo sistemas operativos y aplicaciones de pago por sus alternativas gratuitas generadas en comunidad. Un modelo de funcionamiento más allá de ideologías y que, por mucho que se intente desvirtuar (por errores de implementación o coexistencia con decisiones extrañas -por ejemplo adquirir licencias de Microsoft a la vez que se anuncia mediáticamente el apoyo al software libre-) es un modelo que podría llegar a ser exitoso en el ámbito educativo. Un ámbito donde hay mucho conformista y cuyo cambio de software habitual supone un esfuerzo que pocos están dispuestos a asumir. Un esfuerzo que, más allá de usar una distribución Linux diferente a su querido Windows o, un LibreOffice que cada vez se parece más a la Office de Microsoft (que, en las últimas versiones está copiando algunas cosillas) es más de “chiquillo” que de realidad. No olvidemos que el cambio es mínimo y que los beneficios son enormes. En pleno siglo XXI donde la mayoría de las aplicaciones se ejecutan en la nube, el hecho de usar uno u otro sistema operativo es bastante poco condicionante. Eso sí… con uno de los dos hay ahorro. Un ahorro realmente importante y contrastado.

Es injusto que se permita publicar este tipo de artículos llenos de falsedades e insultos contra profesionales de la Educación (en este caso, contra los docentes a los que se generaliza como “analfabetos en los ordenadores” que, a pesar de encontrarse casos, cada vez se están poniendo más las pilas). Tampoco me parece justo atacar a la distribución cuando, y en este caso lo digo con cierto conocimiento de causa, hay profesionales que día tras día tratan de mejorarla y siempre están dispuestos a echar una mano con las cuestiones que se les pueda plantear en relación a la misma. Es inmoral que, por atacar a unos políticos a los que la línea editorial del periódico (por no decir periodicucho) les tenga ganas, se pase a manipular y sacar de contexto determinadas informaciones para satisfacer a sus lectores más afines.

El software libre es tan de izquierdas, como es de serio e independiente El País.

Apúntate a reli

Que lo de la religión en los centros educativos es un chiringuito muy bien montado no hay duda. Cada vez con menos clientes, a excepción de los centros concertados católicos (la mayoría) en los que por diferentes motivos, los alumnos eligen de forma unánime cursar dicha asignatura. Unos clientes que se empeñan en recuperar. Campaña tras campaña y curso tras curso se mueve la maquinaria propagandística de la Conferencia Episcopal y organizaciones afines para impulsar una asignatura tan cara e innecesaria como es la religión (o hecho histórico para disimular) en los centros educativos.

Ayer estuve en un concierto. Un concierto realizado en el auditorio de un colegio público de mi localidad de residencia. Un auditorio que coexiste en su planta superior con un espacio eclesiástico (dentro de espacio público). Una entrada al recinto llena de propaganda entre la que se destacó ante mis ojos la siguiente.

reli1Tuve que ponerme a revisar varias veces el pasquín porque desconocía hasta ese momento que hubiera una campaña tan brutal para conseguir clientes en los centros educativos. Unos clientes que, por lo que he sabido, incluso se piden por la radio mediante diferentes cuñas publicitarias bajo el eslogan de “apúntate a reli”. Debe de ir mal el asunto.

Se ve que hay falta de afición a cursar la asignatura. Cada vez menos amantes de una asignatura que debería mantenerse en el entorno familiar. Esto de la catequesis subvencionada por el Estado (supuestamente aconfesional -que no laico-) es algo que ya empieza a ser totalmente demodé. Una catequesis que, cada año que pasa, exige de mayor despliegue de medios de merchandising. Un merchandising que se refleja clarísimamente en los vídeos que os cuelgo a continuación.

¿Alguien se imagina cuánto cuesta tanto esfuerzo mediático? ¿Alguien se plantea de qué dinero sale todo lo anterior? ¿Alguien se imagina que cualquier otra materia dispusiera de los mismos fondos y amplificadores mediáticos, pagados por todos, para hacer apología de la suya? ¿Alguien se imagina lo que se diría si no fuera de esa reli tan necesaria?

Ética en ámbitos educativos

etica13Ética. Palabra siempre de definición compleja y cuestionabilidad persistente. Según una corriente “clásica”, la ética tiene como objeto los actos que el ser humano realiza de modo consciente y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de algún modo un control racional). No se limita sólo a ver cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un juicio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido éticamente bueno o éticamente malo (fuente: Wikipedia).

Hablar de cuestiones éticas en entornos educativos es siempre tema controvertido. Más aún cuando, en demasiadas ocasiones, el propio concepto entronca con lo legalmente permisible. Las leyes pueden ser poco éticas, al igual que la relación de los miembros de la comunidad educativa en entornos académicos.

Por tanto, ¿por qué destinar unas líneas a cuestionar algunas conductas poco éticas (siempre desde la subjetividad de quien escribe) que se están dando de forma reiterada en los centros educativos? ¿por qué esa necesidad de hablar sobre temas más cercanos a la filosofía que a la realidad? ¿por qué intentar abrir un debate en abierto? Lo siento… no tengo respuesta a lo anterior. Quizás por necesidad de expresar en voz alta ciertas cuestiones. Quizás para encontrar algún error en mis planteamientos. Quizás por el hecho de hablar de algo que se obvia en demasiadas ocasiones en las decisiones que se están tomando en el ámbito educativo.

Por ello, sin más dilación y, tal como si fueran reflexiones educativas de contenido variopinto, me pongo a enumerar algunas de las preguntas que me planteo (y llevo planteándome) estos últimos tiempos.

¿Es ético que cada cierto tiempo haya una nueva ley educativa en función de la ideología del partido del gobierno? ¿Es ético que dicha ley modifique, sin analizar a fondo los resultados de la anterior, la estructura educativa que va a afectar de forma directa a las futuras generaciones y, de rebote, a toda la sociedad?

¿Es ético plantearse (o, en algunos centros, crearse) grupos de nivel en los centros educativos marcando unas líneas rojas de aprendizaje que, jamás, van a poder llegar a cruzarse para los rezagados?

¿Es ético aprobar o suspender a un determinado número de alumnos para mantener o aumentar grupos el curso que viene? ¿Es ético que se priorice la plantilla (a más grupos, más docentes) por encima de los datos “objetivos” de los chavales que, dentro de sus posibilidades, el docente ha calificado?

¿Es ético hacer un ránking de centros educativos sin tener en cuenta el nivel socioeconómico y educativo de los padres de los mismos? ¿Es ético usar a posteriori esos resultados para vender como bueno un determinado modelo educativo?

¿Es ético pasar pruebas diagnóstico que no diagnostican a nadie? ¿Es ético valorar resultados asépticos cuando estamos trabajando con personas? ¿Es ético tratar a las mismas como un número y no como un ente complejo con sentimientos?

¿Es ético regalar titulaciones (incluso universitarias) en función del pago que se realice por dichos estudios? ¿Es ético permitir que todo el mundo con economía suficiente pueda pagar a sus retoños la obtención de un papel homologado por el Ministerio de Educación?

¿Es ético utilizar los centros educativos como cultivo ideológico? ¿Es ético dedicarse a adoctrinar a los chavales (en cualquier sentido)?

¿Es ético que haya religión en los centros educativos? ¿Es ético que se aumente las horas de dicha materia eliminando horas de, por ejemplo, Tecnología? ¿Es ético que el currículum se pliegue a las presiones de determinados grupos de presión?

¿Es ético que se hable de una escuela de izquierdas o de derechas? ¿Es ético que se ponga adjetivos trasnochados a una realidad más heterogénea?

¿Es ético que las multinacionales ganen dinero con los impuestos de todos? ¿Es ético vender la Educación a Telefónica, Apple, El Corte Inglés o Mercadona (entre otros)? ¿Es ético que las editoriales ganen dinero cuando la propia Administración está capacitada para ofrecer materiales de mejor calidad?

¿Es ético que haya alumnos que la única comida del día que hagan sea en los comedores escolares? ¿Es ético que, cuando finalicen la jornada escolar, algunos de ellos no encuentren techo al que volver?

¿Es ético que un alumno no pueda estudiar por falta de recursos económicos? ¿Es ético que se priorice al sistema bancario que a las personas que quieren seguir estudiando y formándose para mejorar la sociedad?

¿Es ético que los estudiantes, una vez finalizados sus estudios, deban abandonar su país por no encontrar trabajo? ¿Es ético que, en caso de encontrarlo, su salario no les permita llegar a final de mes?

¿Es ético mantener un triple sistema de escolarización? ¿Es ética la existencia de los centros concertados cuyo coste para los alumnos (a nivel de transporte, comedor y cuotas “no obligatorias”) es mayor que la de los centros públicos? ¿Es ético permitir que se dé dicha discriminación con el dinero de todos?

¿Es ético que los directores, sin ser responsables de recursos humanos ni tener el conocimiento adecuado para ello, puedan seleccionar a parte de su plantilla? ¿Es ético que dicha selección no sea controlada por un organismo de inspección educativa? ¿Es ético que la inspección educativa sólo esté para llenar formularios y burocracia diversa?

¿Es ético que los profesionales de la Educación sean maltratados un día tras otro (a nivel de salarios, noticias de prensa, etc.) por parte de los políticos y parte de la sociedad?

¿Es ético que exista tanta falta de transparencia en las actuaciones que se realizan dentro de los centros docentes? ¿Es ético que los padres no puedan (o quieran) conocer lo que está pasando con sus hijos? ¿Es ético que se usen los centros educativos como aparcaderos?

¿Es ético que haya profesionales que lleven años alejados de las aulas para tareas no educativas? ¿Es ético que los mismos encuentren formas de mantenerse en esos despachos hasta su jubilación? ¿Es ético el funcionamiento de los sindicatos educativos? ¿Es ético que existan liberados sindicales a jornada completa? ¿Es ético que los sindicatos sean los que estampen sus firmas en decretos que afectan negativamente a los trabajadores que juraron defender?

La pregunta es mucho más simple… ¿es ético todo lo que está pasando con la Educación en nuestro país?

Asco

asco_hiedeLo siento. No puedo evitarlo. Necesito escribir sobre el tema otra vez más. Necesito expresar en voz alta la impotencia que, desde mi condición de docente de la pública, experimento al ver como las “mascotas” de la Administración educativa se dedican a ir minando, desde dentro de los propios centros educativos, lo que algunos queremos preservar. Esos valores de equidad, libertad, transparencia y calidad educativa que, en demasiadas ocasiones (y lo que es más lamentable, bajo pretexto de querer mantenerlos) se intentan eliminar de la ecuación educativa.

Lo de ayer… de traca. Un docente de un instituto catalán, cuyo blog sigo habitualmente, que en su último artículo difunde el proceso de selección de funcionarios que va a emprender su instituto el año que viene. Un artículo donde no permite ningún tipo de comentario, demostrando conductas fascistas que dicen poco de quien escribe bajo diferentes pretextos para justificarlo y loando la iniciativa que va a tomar su centro educativo con las siguientes palabras.

Este texto no es ninguna broma. Ha sido publicado en la web del centro en el que trabajo. Es la primera y la última vez que se incluye publicidad en este blog y que un post no admite comentarios. Porque su finalidad no es debatir o reflexionar, sino hacer posible el contacto entre nuestro proyecto educativo y los docentes catalanes en aras a incorporar nuevos profesionales al centro.

 Y de hacerlo de forma pública y abierta, pues no nos parece bien hacer una selección a base de contactar con personas conocidas y perder así la posibilidad de conocer a otros y buenos profesionales. 

 No sabemos qué va a pasar, pero hacer la cosas de otro modo está en nuestro ADN. Hoy por hoy, la selección de personal se hace a  partir de la jerarquía del funcionariado. Yo creo que debería hacerse en razón de la capacitación profesional y su adecuación al proyecto educativo del centro.

Asqueroso y repulsivo que un docente de la pública pueda defender la falta de transparencia de la selección de una plantilla de un centro público justificándolo bajo principios de “selección justa de los mejores”. Patético.

Lo de los puntos para seleccionar al personal también se las trae. No puedo dejar de colgaroslo a continuación (sin comentarios, aunque cualquiera que sepa leer es capaz de ver lo que se esconde detrás).

  1. Personas responsables y creativas, capaces de aprender, aportar y colaborarestrechamente con los colegas y con los alumnos. Personas alegres y emprendedoras, con iniciativa y capacidad de trabajo.
  2. Profesionales competentes en dos o más disciplinas, capaces de gestionar el aula con tacto pedagógico y de promover aprendizajes de calidad en un ambiente de aprecio y respeto por los alumnos.
  3. Educadores con competencias digitales y con capacidad de innovación y aprendizaje en el ámbito de la didáctica y la pedagogía, especialmente en el trabajo basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo y el trabajo globalizado, ejes de nuestro proyecto educativo.

Bonito colgarse el valor de juez y jurado (más allá de los méritos objetivos que regían, hasta el nuevo Decreto de Plantillas, la ocupación de puestos docentes). Pero, lo que realmente es la guinda del pastel, es una frase que no da lugar a equívoco. Una frase donde se resume lo que pretenden estos que lo único que tienen de servidores públicos es el título de funcionarios que alguien se equivocó en darles…

Si no tienes la condición de funcionario no podremos incorporarte al centro, pues la legislación actual no nos permite hacerlo. Lo sentimos!

Es decir que, si no eres funcionario, sienten no poder incorporarte al centro. Supongo que esperan que la Administración lo permita para poner a más amigos que, por diferentes motivos, no han accedido a dicha condición ganada en justa competencia.

 Siento la reflexión en voz alta y el adjetivo que he aplicado al autor del artículo (que me permito extrapolar y dirigir también al equipo directivo de ese centro y a los docentes del mismo que han permitido, con su voto, que se permita esa “oferta” de plazas de forma tan poco ética). Siento no ser políticamente correcto. Creo que ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre. A las cosas y a las personas. La Educación pública es muy importante. Creo en ella y, por mi parte, lucharé por ella mientras me queden fuerzas. Quizás sea un poco ingenuo, pero ello me permite dormir cada noche muy tranquilo. Y eso, realmente vale la pena.

A propósito… este artículo sí que permite comentarios.

El uso de la tecnología educativa para abaratar costes

Cada vez estoy más convencido de que uno de los parámetros que se esconden tras la implantación masiva de la tecnología (a nivel de aparatos) en las aulas de muchos países es la reducción de costes que, presumiblemente, pueda llegar a suponer su uso. Estamos inundados por propaganda que nos habla de las excelencias de los cursos masivos (formato MOOC), de la enseñanza online y de otro tipo de aprendizajes no presenciales como solución a todos los problemas de la Educación actual. No estaría de más ver realmente qué nos ofrecen esas tecnologías educativas y, empezar a plantearse la necesidad de su uso más allá de lo que nos quieren vender como “futuro”.

Es por lo anterior que considero de especial relevancia el extracto de un artículo del San Francisco Chronicle que nos cuelga en su excelente blog Larry Ferlazzo que me permito reproduciros a continuación (con su traducción).

tecnologiaacualquierprecio

No deberíamos usar la tecnología para abaratar la Educación. Deberíamos usarla para enseñar mejor. Necesitamos amplificar, no reemplazar, la interacción humana. Debemos construir sobre la base de lo que ya sabemos para ser eficaces. Y, por supuesto, no debemos permitir que la búsqueda de la eficiencia reemplace la búsqueda de la excelencia en nuestro sistema educativo”

Una gran frase en la que se resume el objetivo y la necesidad de cualquier uso de tecnología educativa. Más allá de lo anterior… humo, mercadotecnia e intereses alejados de la mejora en la calidad de la Educación.

Recopilación de artículos publicados sobre formación del profesorado

formacion-tic1Lo de la formación del profesorado es algo que tiende a ser recurrente en algunos de mis artículos. Que se trata de un modelo que no funciona es algo que no debería llevarnos a escandalizarnos. Un mal diseño, junto con un modelo vertical transmisivo basado más en herramientas que en metodologías, además de su gestión mediante unos centros de formación de profesorado que no han cambiado su funcionamiento en más de una década (a pesar de las potencialidades que ofrecen las nuevas tecnologías para que ello hubiera sido factible) da como resultado lo que nos encontramos en los centros educativos. Docentes con cientos de horas de formación a sus espaldas incapaces de gestionar el aula con las herramientas en las que, supuestamente, se han formado. Docentes incapaces de transmitir todo lo que deberían haber aprendido. Triste comprobar que los únicos docentes que llevan prácticas innovadoras al aula son aquellos que, lejos de la formación del profesorado que ofrece la Administración, han dedicado sus esfuerzos a la autoformación. Una autoformación que da bastante más resultado que lo que se está ofreciendo al colectivo. Una autoformación que, cualquiera con un título universitario (recordemos que todos los docentes están en posesión de uno), debería ser capaz de realizar.

Es por lo anterior que este artículo va destinado a ofrecer una recopilación de lo que he ido publicando a lo largo de estos últimos años en referencia con el tema de dicha formación.

Formación y formadores 2.0 (31/05/2010)

Análisis y posibles mejoras en la formación docente (08/06/2011)

La formación permanente del profesorado, un error de diseño (25/08/2011)

La solución para la formación docente: el MOOC (01/10/2011)

Hacia una gestión eficaz de los centros del profesorado (27/02/2012)

El nuevo modelo de formación del profesorado en Aragón (15/04/2012)

El diseño de un curso de formación (26/04/2012)

¿Debemos prescindir del modelo actual de formación del profesorado? (25/05/2012)

Formación “indocente” (27/09/2012)

Un nuevo diseño para la formación del profesorado en TIC (20/10/2012)

Hacia una formación autónoma y deslocalizada (05/11/2012)

Después de releer algunas de las cosas que he ido publicando, no puedo menos de sorprenderme de la validez que, a mi entender, tienen las mismas varios años después. Unos años en los que, lamentablemente y según mi opinión, se siguen cometiendo los mismos errores recurrentes en la formación del profesorado. Unos errores que a corto y medio plazo no hay atisbos de que se corrijan.

La Administración educativa potencia la desinnovación

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Crocodile Clips

Ayer me pasaron un enlace a una noticia que el gabinete de prensa de la Consejería de Educación de Extremadura pasó a diferentes medios de comunicación sobre “la adquisición de un nuevo software para favorecer el éxito en el aprendizaje“. Una noticia que, después de leerla en repetidas ocasiones (a cada lectura los ojos más abiertos), no pude menos de pasar a mis compañeros de Departamento. Uno de los cuales, después de leer el software que vendían como “innovación” no pudo menos que soltar una carcajada de considerables proporciones.

Primero permitidme poneros en antecedentes para poder entender el párrafo anterior. Soy docente de la materia de Tecnología y, llevamos usando ese software “milagroso” desde hace más de quince años. Bueno, podríamos decir que los docentes de Tecnología hemos usado Crocodrile Clips desde que se instauró la asignatura con la LOGSE. Es por tanto que, dicha noticia, debe ser tomada con el cachondeo oportuno. Una noticia que debería hacer reflexionar a más de uno sobre el interés de determinadas Administraciones educativas en realizar innovación en los centros que dependen de su gestión.

Lo anterior se podría quedar en anécdota si no estuviera relacionada dicha noticia con numerosas actuaciones donde se refleja la incapacidad de la Administración educativa en innovar. En realizar cambios tangibles en el sistema, más allá de repetir lo mismo. Una repetición que, lo único que sacía, son las ansias de mantener el statu quo de algunos y provocar el efecto “desinnovación” por parte de la mayoría de docentes.

¿Qué sentido tiene proponer prácticas innovadoras cuando la Administración sólo apuesta por mantenimiento de modelos que se ha demostrado que no funcionan o que, más de diez años después que fueran innovación, se han visto superados por la realidad de nuestras aulas (a nivel humano y tecnológico)? ¿Qué sentido tiene ofrecer la misma formación de forma repetitiva año tras año? Lo de los cursos de Moodle es algo sintomático. Cada año los mismos cursos que, curiosamente y después de los años que llevan ofreciéndose (impartí mi primer curso de Moodle hace ya bastante) siguen manteniendo la misma metodología que no funciona y no tiene visos de cambiar. ¿Por qué hay tanto interés en mantener unos formadores que lo único que hace es incentivar la desinnovación? ¿Por qué hay tanto interés en formar en un entorno virtual de aprendizaje cuyo uso, después de los miles de horas de formación, sigue siendo ridículo más allá de docentes que lo usan como espacio para colgar pdf? Hablo de Moodle, pero podría hablar de muchos otros cursos de formación de temática recurrente y metodología trasnochada.

No tengo muy claro quién es el culpable, dentro de la Administración, de esta dejadez en la innovación educativa. Tampoco tengo claro si existe ningún tipo de interés en la mejora educativa real basada en nuevos medios y/o metodologías. Lo único que tengo claro es que la Administración, más allá de experiencias que, por innovadoras, intenta ir cerrando o minimizando su valor (recordemos el caso del cierre de Buenas Prácticas 2.0 y la nula potenciación del repositorio Agrega) tiene otros intereses que no pasan por la innovación educativa. Intereses que, a mi entender, pasan por pagar unos favores que se deben. Si no es por lo anterior, no le encuentro ningún tipo de explicación.

Entre el eufemismo y la mentira

EufemismoUno de los grandes problemas del sistema educativo es la falta de comunicación entre la comunidad educativa. Una falta de comunicación, envuelta bajo supuestos eufemismos y mentiras a sabiendas. Una situación que hace imposible cualquier posibilidad de colaboración entre dos de los actores más importantes del sistema: los docentes y los padres.

Cuando uno lleva algunos años trabajando dentro del sistema educativo como “profesional” de la docencia descubre que, cada vez son más los despropósitos que, por diferentes motivos más o menos justificables, hacen que las relaciones se establezcan bajo una falsa premisa de veracidad. Una veracidad que pocas veces es tal, ya que se trata simplemente de un eufemismo pendiente de aceptación. Algo políticamente aceptable por los padres y que tiene la intencionalidad de provocar pocos quebraderos de cabeza al docente. Una falsa verdad que se da por buena so pretexto de evitar problemas.

Causa hartura ver como los tutores se reúnen con los padres evitando cualquier palabra que describa la actitud de sus hijos en el aula (insoportable, impertinente, maleducado, etc.). Siempre se halla la solución a medio camino con palabras políticamente correctas. Sustituir insoportable e impertinente por ligeramente movidito es demasiado habitual. Mentir por no herir o, quizás, mentir para mantener una falsa relación de cordialidad no tiene ningún beneficio para el alumno. Alumno como principal perjudicado de esa sarta de sandeces buenistas.

Lo mismo sucede con las falsas esperanzas, el enmascarar la realidad de los recortes o, intentar obviar las situaciones más comprometidas que se dan en el aula o las salidas. Como dijo una vez una compañera en un Claustro… “los trapos sucios se lavan dentro de casa”. ¡Qué tristeza mirado en perspectiva!

Hace tiempo que dejé de creer en eufemismos sobre lo que sucede en los centros educativos. Cansado de tener que justificar a la editorial de turno lo bien que van sus libros cuando, realmente, son una auténtica porquería. Cansado de hablar a los chavales de las bondades del proyecto educativo basado en netbooks. Cansado de morderme la lengua para evitar decirles en voz alta que todo lo que pasa está siendo una monumental estafa que están pagando sin tener ninguna culpa.

Lo de la Escuela 2.0 ha sido penoso. Los libros digitales dan asco. Los equipos directivos y los tutores venden verdades edulcoradas a los padres. A los chavales se les miente de continuo. Se les venden demasiadas cosas que no son, por temor a que lo cuenten en casa. Un auténtico show de manipulación, desinformación y eufemismo aderezado con toques de mentiras interesadas. Lamentablemente, un cóctel de impredecibles consecuencias.

Crear un buscador personalizado para nuestros alumnos

No puedo menos de dejar de sorprenderme de la infinidad de características que ha puesto a nuestra disposición Google, de forma “gratuita”, para gestionar nuestras aulas. Prácticamente podríamos prescindir de todas las herramientas que usamos y sustituirlas por determinados servicios de Google (Google Docs para sustituir nuestras herramientas ofimáticas, Google+ como red social, etc.). Es por ello que, estos días, estoy experimentando con las mismas para poder ver qué posibilidades nos ofrece realmente en el aula.

Dentro de las pruebas realizadas, hoy he podido disfrutar de algo que no conocía y que, mediante un enlace que tenía guardado en mis marcadores, he podido empezar a trastear con dicha posibilidad que nos ofrece Google. Una posibilidad que pasa por crear un entorno de búsqueda personalizado, filtrando las páginas a las cuales pueden acceder lo alumnos y eliminar las que suministran información irrelevante. Un buscador personalizable que, bien gestionado, puede llevar a una mejora en los tiempos de búsqueda y la calidad de información que bombardea a nuestros alumnos cuando tienen que sumergirse en la vorágine de la web.

Por tanto, vamos a hablar del “experimento” realizado, siguiendo los pasos del enlace que os he mencionado para crear un buscador personalizado.

En primer lugar debemos ir a la siguiente dirección web. Una vez hecho clic en la dirección anterior nos encontramos con que nos aparece lo siguiente.

motorbusqueda1En la página anterior introducimos nuestra dirección de correo electrónico y nuestra contraseña. Una vez iniciada la sesión nos llevará a una página donde, de forma fácil, podremos empezar la creación de nuestro motor de búsqueda personalizado.

motorbusqueda2Seleccionamos el idioma (mediante el desplegable oportuno) y vamos introduciendo enlaces debajo de donde pone “sitios en los que buscar”. Podemos añadir infinidad de webs donde permitir que el alumno busque la información (también podemos seleccionar subpáginas para que sólo busque en las mismas).

motorbusqueda3Antes de dar a crear nos hemos de fijar en el nombre que, por defecto, otorga Google a nuestro buscador personalizado. Un nombre que es el mismo que la primera web permitida de búsqueda que introducimos. Un nombre que se cambia de una manera muy sencilla dando a “Cambiar el nombre”. Un nombre que, en mi caso, he cambiado por Prueba1. Una vez añadidos los enlaces (siempre se pueden añadir más) y modificado el nombre damos a “Crear”.

motorbusqueda4Ahora tenemos dos posibilidades. Que nos de el código para poderlo embeber en nuestro blog o web de aula (si usamos esas herramientas con los chavales) o, la posibilidad de obtener una URL pública. Una dirección web que podemos dar a nuestros alumnos para que busquen con ese motor de búsqueda que hemos personalizado para ellos. Un motor de búsqueda que queda como la siguiente imagen.

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Finalmente no me gustaría dejar de comentar la posibilidad de editar ese motor de búsqueda para dotarlo de una apariencia diferente y poder analizar algunas de las estadísticas (a niveles e uso) que están haciendo los alumnos de la misma. Unas opciones que se hallan en la parte izquierda de la pantalla de edición de nuestro buscador personalizado.

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Opciones que van desde la modificación de la apariencia hasta la posibilidad de añadir nuevas páginas permitidas de búsqueda, cambio de alguna de las características de las que hayamos dotado a nuestro buscador personalizado. También nos permite habilitar la búsqueda de imágenes y, al igual como pasa con las páginas permitidas de búsqueda, podemos hacer diferentes listas que nos permitan la búsqueda entre subpáginas específicas de las mismas excluyendo las páginas madre (p.ej. podemos darle a permitir que busque en http://www.xtec.cat/web/recursos/recursos pero no dentro de todas las que se encuentren en http://www.xtec.cat.

Una utilidad de Google que no conocía y que me permito la libertad de compartir con vosotros por la potencialidad que tiene la misma para uso educativo.

Comunidades de Google+ para un centro educativo

Uno de los grandes errores que se está cometiendo en la implantación de la tecnología dentro del aula es el filtrado de determinadas páginas o servicios web por parte de las Administraciones educativas. Entre esos servicios y páginas bloqueados están Facebook, Twitter u otro tipo de aplicaciones potencialmente “nocivas” para los alumnos. Unos bloqueos que impiden el uso de las mismas para generar entornos de comunicación e interacción.

Por suerte, ahora con la mejora de las Comunidades que nos ofrece Google+, estamos de enhorabuena. Ya no deberemos depender de alternativas como Edmodo (que, a pesar de sus excelentes características, se queda un poco corta cuando hablamos de interacción) y podremos usar un espacio privado que permita determinadas opciones que, hasta ahora estaban vedadas dentro de los centros educativos (a pesar que algún docente, con un poco de cariño hacia sus alumnos, les hubiera explicado que hay programas muy sencillos para saltarse ese filtro que impone la Administración).

Reconozco que mi primera relación con las Comunidades de Google+ es muy reciente. Como experimento puntual realizado en la materia de Informática de 4 de ESO. Una materia que, flexibilizando el currículum al máximo (abandoné los libros de texto-guía hace muchos años) me permite experimentar con nuevas herramientas con los chavales.

Pues bien, debo reconocer que el experimento (a pesar de algunos problemillas puntuales, debidos a la conectividad del centro, no fue del todo mal). Conseguimos, en unos pocos minutos, crear una Comunidad e interaccionar con la misma experimentando con sus herramientas disponibles (entre ellas, la maravilla del Hangout -mucho más que una videoconferencia tradicional-).

Por tanto, si me lo permitís, este artículo va destinado a exponer cómo se consiguió crear esa Comunidad, dejando para dentro de un tiempo la publicación del uso realizado con la misma.

En primer lugar, lo que es imprescindible antes de intentar introducir una comunidad de Google+ en nuestra aula es considerar la tipología de alumnos que disponemos. No todos los centros tienen Google Apps (herramientas de Google gratuitas para centros educativos) y, por ello, nos tenemos que ceñir a la legislación vigente que sólo permite la creación de una cuenta de Gmail a partir de los 14 años. Por eso, nos debemos plantear el uso de estas Comunidades a partir de tercero de ESO (ya que para poderse inscribir en la Comunidad, una vez creada, se necesita una cuenta de Gmail -o de Google, para usar la palabra que defienden los más puristas-).

El primer paso es abrir nuestra cuenta de correo (Gmail) e ir a nuestro perfil de Google+ (lo encontraremos a la izquierda del todo precedido nuestro nombre por un +).

comunidad1Una vez hemos entrado en nuestro perfil de Google+ vemos que a la izquierda aparece “Inicio” con el favicon de una casita. Damos clic allí y nos aparece el siguiente desplegable.

comunidad2Como lo que queremos crear es una Comunidad, nos vamos a Comunidades (donde aparecen las invitaciones y las Comunidades a las que perteneces -en el caso de los alumnos, cuando entren en esta pantalla si se les ha invitado correctamente, les aparecerá la posibilidad de aceptar integrarse en la misma tan sólo haciendo clic en dicha invitación-).

comunidades3Tal como vemos en la pantalla anterior, en un recuadro azul a la derecha aparece la posibilidad de crear un comunidad. Damos clic en el mismo y nos aparece lo siguiente.

comunidad4Queda bastante claro que si queremos usar la Comunidad para trabajar con nuestros alumnos (o con personas determinadas) debemos elegir la opción “privada”. Una opción que, al marcarla, nos pedirá el nombre de la misma y la posibilidad de que la misma sea encontrada navegando por el directorio de Comunidades (algo de poca importancia si la misma es privada).

comunidad5Por tanto, ya veis que voy a crear una Comunidad denominada “Informática 4 ESO”. Para acabar de crearla, tan sólo hace falta hacer clic en el recuadro azul “Crear comunidad”.

comunidad6Vemos que nos da la posibilidad de establecer un eslogan descriptivo, una imagen y nos permite introducir un poco de información sobre la Comunidad que acabamos de crear. Cuestiones realmente sencillas de modificar.

Una vez creada la Comunidad, automáticamente se nos pide incorporar un mensaje para invitar a nuestros alumnos que se unan a ella.

comunidad7Una vez incorporados los diferentes alumnos, nada más fácil que empezar a disfrutar de las potencialidades que nos ofrece esta red social. Potencialidades que incluyen la posibilidad de compartir texto, imágenes, enlaces, vídeos e, incluso, establecer videoconferencia con los miembros de la misma.

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Una red social totalmente integrada con el resto de herramientas de Google y que no se halla filtrada (ni va a estar, por las consecuencias que ello supondría con el buscador y los correos electrónicos) por ninguna Administración educativa.

A propósito, las Comunidades, también podrían ser usadas para establecer un mecanismo de comunicación eficaz con los padres, siendo un sustituto más que aceptable para aquellos centros educativos que disponen de una web de centro que sólo usen unidireccionalmente (para comunicar información sobre actividades u otra información diversa). Un sustituto que, bien gestionado, permitiría una relación más estrecha entre toda la comunidad educativa.

Estrategias para la mejora educativa

estrategiaeducationMejorar el sistema educativo no depende de dotarlo de más dinero, ni de más docentes, ni de más articulados legislativos de dudosa utilidad. El sistema educativo se puede mejorar sin invertir un solo euro de más, mediante estrategias imaginativas. Estrategias que validarían un nuevo modelo educativo basado en esa eficacia y eficiencia que todos promulgan.

Después del párrafo anterior, seguro que más de uno se plantea la imposibilidad de realizar esa mejora. De la imposibilidad que, contando con lo que tenemos, proceder a realizar ese cambio que permita un aumento del rendimiento académico, una solución a los problemas de caja (erario público) que presenta la coyuntura actual y, una atención lo más individualizada posible a cada una de las necesidades de los alumnos.

Pues bien, algunas de las estrategias que, en mi opinión (y eso quiero que quede muy claro), se podrían llevar a cabo serían las siguientes:

1. Reducción del horario lectivo de los alumnos, pasando de las cinco horas actuales en primaria a, como mucho tres y también las de secundaria (los horarios de seis horas lectivas, sean en jornada partida o continua, son totalmente ineficaces). Dicha reducción conseguiría liberar a casi la mitad de los maestros de primaria y, a cerca de un tercio del profesorado de secundario. Consecuencia inmediata… aumento de efectivos para reducir ratios, poder hacer desdobles, ayudas individualizadas e, incluso, plantearse la posibilidad que se usa en otros países de introducir dos docentes en el aula.

2. Reducción del número de materias o asignaturas. ¿Alguien considera productivo que un alumno de la ESO tenga diez asignaturas? ¿Alguien lo ve lógico?

3. Establecimiento de un doble turno en los centros educativos de secundaria. Al reducir el horario lectivo, dicha reducción permite el establecimiento de un doble turno en los centros educativos. Se podría plantear por la mañana la asistencia del alumnado de enseñanzas obligatorias y, por la tarde, el alumnado de postobligatoria. Con lo anterior conseguimos un doble objetivo: aprovechar las instalaciones (podemos doblar la capacidad y utilidad del edificio e instalaciones) y dividir al alumnado en dos bloques de edad (una de las críticas más importantes y fundamentadas que recibe el actual agrupamiento en secundaria es mezclar a alumnos de 12 años con algunos de más de 20). También, con lo anterior, podríamos aumentar la autonomía del alumnado de enseñanzas postobligatorias (demasiado encorsetados por la existencia de alumnado de la ESO en sus mismos horarios escolares).

4. Creación y distribución de libros de texto por parte del Ministerio con la colaboración de las diferentes Administraciones. Proyecto que permitiría un ahorro considerable a las familias y al propio erario público (al poder eliminar las becas de libros de texto y los programas asociados con las mismas). También, relacionado con lo anterior, sería necesario el establecer la posibilidad de la creación de un entorno para que los docentes pudieran colgar o consultar materiales de otros docentes que, bajo licencias libres, hubieran realizado o usado en sus clases.

5. Control del profesorado. Un tema siempre tabú. El docente de aula se debe controlar y, por ello, es necesario que la inspección educativa funcione. También, y muy relacionado con lo anterior, es necesario el establecimiento de una carrera profesional en condiciones (los incentivos son demasiado bajos para incentivar una mejora de la praxis docente).

6. Formación adecuada del profesorado en función de los roles que deba asumir. Se debe formar al profesorado en lo que necesite para realizar su función. No es la misma la formación que han de recibir los miembros del equipo directivo que los docentes de aula. Tampoco van a ser las mismas las necesidades para dos docentes del mismo centro. La individualización de dicha formación (y no sólo en herramientas tecnológicas) es clave.

7. Rendición de cuentas de los equipos directivos. Los equipos directivos deben rendir cuentas del resultado de sus alumnos ya que, como pilar fundamental de la mejora educativa del centro, deben tener fiscalizada su función. Ello debe llevar como contrapartida una mejora económica importante de sus salarios, amén de otros beneficios.

8. Cambio del modelo tecnológico hacia un modelo sostenible basado en software libre. No tiene ningún sentido no migrar hacia un modelo basado en estándares abiertos, de libre acceso y uso. Tampoco tiene sentido el mantener una distribución linux para cada Administración (despilfarro de recursos). Se hace imprescindible la creación de un programa de gestión de centros nacional donde, todo el alumnado, tenga incorporada su vida académica.

9. Creación de un registro estatal de profesorado, donde poder consultar la vida laboral y todo lo que afecte a su situación administrativa.

10. Creación de un Instituto Nacional de Educación a Distancia (INED) donde puedan cursarse determinados estudios de forma semipresencial. Un INED que debería partir de las prácticas exitosas del IEDA, IOC, etc. para crear un organismo educativo de éxito.

Algunas líneas de trabajo, garabateadas a voz de pronto, para poder ser usadas como estrategia para una mejora educativa sostenida en el tiempo y que, seguramente, supondría un gran ahorro para la Administración educativa.