Centralizar y facilitar la información sobre las TIC

Una de las mayores problemáticas en esto de las TIC es la imposibilidad de que nadie, con un mínimo sentido común y con poder para hacerlo, se haya planteado de una vez la necesidad de centralizar en un solo lugar todo lo que puede ser de utilidad para las aulas de nuestro país (en referencia a la introducción de las nuevas tecnologías). Es curioso que cada vez haya más páginas institucionales donde se fragmenta, repite y aísla las experiencias que se están llevando a cabo. También se encuentra a faltar un portal donde los docentes y el resto de la comunidad educativa puedan consultar todos los esfuerzos que se están haciendo con esas nuevas tecnologías. Donde se pueda consultar fácilmente un proyecto diseñado para su implementación, donde se puedan consultar itinerarios formativos para capacitar al docente, nociones para la creación de webs de centro en condiciones, herramientas para facilitar esa introducción, hallar disponibilidad de asesores para ayudar en la resolución de problemas, etc.

Ya sabemos todos que prima el aislamiento. El “mío no me lo toquen”. La necesidad de establecer plataformas y modelos diferentes para los diferentes chiringuitos educativos (y no sólo a nivel autonómico, ya que son muchos los pequeños regentes TIC que no quieren perder la posibilidad de gestionar su web y su parcelita de poder educativo). El propio Ministerio dispone de multitud de webs descentralizando todo eso de las TIC. Que páginas de buenas prácticas, que páginas donde se habla de software libre, que páginas donde se realiza la formación en nuevas tecnologías, etc. Eso sin contar las dificultades que existe para cualquier persona de poder consultar un plan sobre cómo se van a implantar las TIC en los centros educativos. Dificultades que, después de vender a diestro y siniestro el plan Escuela 2.0, no se pueden llegar a entender.

No quiero tampoco entrar a hablar de las distribuciones educativas, de los planes de introducción fragmentados, de los docentes que, por desidia de la propia Administración, se les hace cada vez más difícil contar con un lugar de referencia para que se les pueda ayudar si quieren empezar a hacer cosas interesantes en el aula. Nadie sabe cuántas personas hay en esos lugares fragmentados. Cuánta gente es imprescindible. Cuántos son duplicados de cosas que se están haciendo en otros lugares. Cuántos están en contacto permanente con las diferentes ramificaciones que ya se pierden en la lejanía.

Siento envidia sana cuando veo lo que han hecho algunos estados de Australia. Como por ejemplo la web “Smart Classroom” del Estado de Queensland. Un ejemplo de ayuda para los docentes y el resto de su comunidad educativa. Un lugar donde se puede solucionar los problemas que uno tenga. Un hogar digital donde todos se pueden sentir acogidos y con toda la información necesaria que puede ser de su interés (cuestiones legales sobre TIC, propuestas de mejora, hojas de ruta, etc.).

No entiendo por qué no se copia dicho modelo. ¿Por qué no se centraliza en un solo dominio todas las actuaciones relacionadas con las nuevas tecnologías? Un lugar de alta usabilidad ¿Tan complicado es la gestión de una web de estas características que absorba todo lo que hay desperdigado por la red? En una época de recortes y de evitar duplicidades, ¿cómo es que se quiere tener la información tan distribuida y desagregada? ¿Por qué cualquier iniciativa de ámbito global, después de su venta mediática, se esconde en oscuros cajones (recordemos Agrega -la plataforma global de recursos educativos que nació para algo interesante y cuyo interés actual es su falta de uso-)?

Después nos hablan desde diferentes púlpitos de las TIC. De lo imprescindible que es su uso en el aula. De la necesidad de dinamizarlas. De la necesidad de ser docentes competentes digitalmente. De lo maravillosos que son esos nuevos dispositivos. De la apuesta decidida por parte de la Administración para su correcto uso.

Al final, lo único que quedan son diferentes reductos poco transparentes (en facilidad de acceso y búsqueda dentro de los mismos) alegremente distribuidos por doquier, donde cada uno hace lo que puede y algunos viven de ello. Eso es algo que no entiendo y que, en caso de hacerlo, prefiero no entender.