Del Ágora al aprendizaje online

No puede dejar de sorprendernos la evolución de los métodos de aprendizaje, en función de sus contextos, en los últimos tiempos. Cada vez es más habitual intentar mediar hacia contextos online y, abandonar todo lo que supone el contexto basado en “ladrillos y mortero”. Es por ello que resulta de especial interés la siguiente evolución, en forma de viñetas, que nos presenta Brad Ovenell-Carter en su excelente blog. Unas viñetas donde se nos muestra, visualmente y de forma bastante clara, las diferencias existentes entre los tres modelos básicos de contexto (el Ágora griega, las aulas modernas y el aprendizaje online) exponiendo brevemente en las imágenes los pros y los contras de cada uno de ellos.

El Ágora

evolucion0_El Ágora se presenta como un modelo abierto (no olvidemos que el ágora griega se encontraba en un espacio dentro de los mercados) entre cuyos puntos positivos estaban los siguientes:

  • El coste era entre bajo y normal
  • El aprendizaje podía darse en cualquier lugar y en cualquier momento

Y, entre sus puntos en contra, nos encontraríamos con los siguientes:

  • Dificultad de mantener el control del entorno
  • Dificultad de establecer un sistema para medir los aprendizajes de los alumnos
  • Dificultad de establecer un aprendizaje sostenido en el tiempo

Eso sí, todo lo anterior basado en profesorado altamente preparado.

El ladrillo y el mortero

Aquí nos referimos a las aulas que, desde la época industrial, han ido estableciéndose como contextos habituales. Unos contextos basados en infraestructuras, en los que el alumno se encuentra siempre dentro de las construcciones habilitadas para que se medie el aprendizaje dentro de las mismas  (o lo que es lo mismo, los centros educativos).

evolucion1_Un contexto cuyos puntos negativos serían:

  • El alto coste que supone (a nivel de instalaciones y personal)
  • Dependencia de la proximidad
  • Sólo permite dar un aprendizaje síncrono (el docente y el alumno deben hallarse en el mismo lugar y en el mismo momento para que se dé el mismo)

No todo es malo en el modelo ya que, una de las ventajas fundamentales del mismo es permitir la existencia de un entorno que, a la vez de ser educativo, permite la sociabilización elevada de los alumnos. Un entorno en el que las posibilidades de interacción, al estar dándose en el mismo lugar el aprendizaje para mucha gente de forma presencial, son muy altas.

El modelo online

Se nos basa el modelo en Twitter pero podría haberse usado cualquier plataforma de formación o red social para hablar del mismo. Un modelo que rompe fronteras y cuya expansión vertiginosa en estos últimos tiempos hace plantearse el mismo como alternativa al modelo anterior. Una alternativa que, a mi entender, jamás debería llevar asociada la desaparición del modelo anterior. Un modelo reformulable, pero importante por lo que significa a nivel social.

evolucion3_Las ventajas importantes del modelo son las siguientes:

  • Al tratarse de un modelo desestructurado permite que el aprendizaje pueda construirse por parte del alumno
  • Pocas dificultades para incorporarse a modelos online (eso sí, con las dificultades que puede presentar la conectividad en determinadas zonas)
  • Permite que uno se organice (a nivel de tiempos y necesidades)

Como dificultades, alguna ya comentada anteriormente… la necesidad del acceso a internet en condiciones y la dificultad de controlar los datos digitales en entornos de aprendizaje ubicuos y poco mediados. Datos que una vez enviados por la red, dejan de estar bajo nuestro control y van a tener su propia vida.

Supongo que debo ser un poco tradicional, pero un modelo mixto que permita la interacción personal (sociabilización que permiten los centros educativos actuales) con la flexibilidad del aprendizaje online, mezclado con unas gotas de la excelencia que se debe exigir a los docentes (contexto Ágora), es algo que no estaría nada mal.

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