Desmitificando el PLE

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Una de las cuestiones siempre controvertidas en esto de las TIC es la cuestión de la asignación de determinadas siglas o nombres “guays” para hablar de conceptos que, lo único que han hecho, han sido evolucionar a nivel de herramientas (dentro de las que nos permiten las nuevas tecnologías). Este es el caso de los PLE (personal learning environment o, en castizo, entorno personal de aprendizaje). Nada más que unas siglas que indican las formas que tenemos de aprender, las herramientas que usamos para ello y las interacciones con las mismas que generamos. Nada más que lo que antaño hacíamos leyendo los apuntes que tomábamos en clase, acudiendo a la biblioteca más cercana, mirando los documentales de la televisión o hablando con nuestros compañeros y docentes.

Como una imagen vale más que mil palabras me permito colgaros la imagen del PLE que ha realizado Néstor Alonso (más conocido en las redes por su alter ego @potachov). Una imagen donde se observan de forma muy clara la sustitución de lo “viejo” por lo “nuevo” y se desmitifican unas siglas tan vendidas y, a veces, confundidas entre un lenguaje de sabios de ocultos intereses.

ple_nestor_alonso

En la imagen anterior se observan las cuatro claves importantes en todo PLE exitoso:

  • Diseño de tareas
  • Gestión contenidos de terceros
  • Producción diferentes elementos de aprendizaje bajo diversos formatos
  • Intercambio de información y colaboración

En definitiva, lo mismo que hacíamos antes, en diferentes encapsulados. Eso sí, bañado con una maravillosa capa de innovación educativa.

Comments

  1. says

    Super interesante la clasificación de @potachov. Muy cierto lo de los nombres “guays”, (asumo el significado de guays pero es primera vez que lo leo XD), y en lo que se refiere a PLE de alguna manera es un buen ejercicio hacerlo visible, a propósito… ¿sabías que estás en mi PLE? pues míralo: http://youtu.be/J7mG3QyF4_g?t=5m14s
    Saludos.

    • says

      El trabajo de Néstor Alonso (@potachov) es genial. Tiene unas viñetas relacionadas con el mundo educativo a cual mejor que te recomiendo. En referencia a la visibilidad que han de tener los PLE propios estoy de acuerdo contigo, aunque le hemos de quitar al propio concepto esa patina de “innovación y ocultismo” que algunos se empeñan en poner.

      Un gran saludo de vuelta y gracias por ponerme en tu PLE (por cierto, yo no tengo PLE, tengo conexiones y herramientas que uso a veces).

  2. says

    Ciertamente muchas personas asumen el concepto de PLE nada más que como un mito y se agazapan tras él, manejándolo como un término nuevo para lo mismo de siempre. Lo nuevo de un concepto no suele estar en su referencia, sino en la forma de agrupar sucesos u objetos (a menos que se cree un objeto o ser). Lo que antes podíamos entender como “el ambiente de estudio” parece ser igual a los “entornos personales de aprendizaje”, solo que no podíamos compartir ese ambiente de estudio ni sus contenidos, ni discutir sobre él, es decir, nuestro “ambiente de estudio” no era ubicuo, no era portátil. Entonces se ha planteado un escenario distinto, en la que son válidas las formas de trabajar de siempre pero que reclama otras, que probablemente siempre han existido pero no se usaban en el mismo escenario. Y el problema que planteas es totalmente cierto: si se maneja de manera irreflexiva un concepto y se crea expectativas solo por “modernidad”, estamos mal. Y así sucede, aunque espero que el concepto de PLE se aclare ante sus fantasmas publicitarios y tergiversadores. Gracias por tu artículo y el blog, tan estimulante siempre.

    • says

      Totalmente de acuerdo con lo que planteas en tu comentario (muy en la línea de lo que se pretendía exponer en el artículo). Las herramientas han cambiado, la facilidad de compartir aprendizajes se ha facilitado pero, en el fondo, lo demás sigue siendo exactamente igual que antes (cosa que, por cierto, y gracias a la expansión que presentan las redes, incrementa su visibilidad y alcance).

      Gracias a ti por tu intervención.

  3. says

    No estoy de acuerdo, Jordi.

    Puede que sí sea lo mismo de siempre (al fin y al cabo, aprender es… aprender). Pero cambia radicalmente quién está detrás de todo.

    En la sociedad moderna el aprendizaje está en manos de un docente, que es quién posee prácticamente todos los recursos, todas las herramientas. Y con ello, la capacidad de diseñar y pilotar el proceso de aprendizaje.

    Con la digitalización de contenidos y comunicaciones, el estudiante tiene ahora también a su disposición esos recursos y herramientas, y puede en consecuencia ser mucho más (co)responsable de su propio proceso de aprendizaje.

    Es esto último lo que yo entiendo por PLE. Aunque determinadas ilustraciones centradas en las herramientas ayuden a visibilizarlo, para mí el PLE es una estrategia consciente de aprendizaje. Y eso, eso no es “lo de siempre”.

    :)

    i.

    • says

      No creo que esté cambiando la forma de aprender ya que esa “falsa presunción” de que el alumno es más corresponsable de su propio proceso de aprendizaje es algo que, después de años trabajando en etapas de escolarización obligatoria, no he observado. Puedo entender que, a edades avanzadas, se pueda hablar de un coaprendizaje y la facilidad de que sea el alumno quien gestione su propio entorno para un autoaprendizaje pero, como he dicho antes, es algo que postularse para todas las etapas no creo que sea realista.

      La estrategia de aprender de una forma propia siempre ha existido. Eso sí, no dudo que la aparición de las nuevas herramientas (y ese es el cambio -velocidad y facilidad-) ha hecho que esa estrategia se adapte con más facilidad a las nuevas necesidades de cada momento.

      Muchas gracias por el comentario aunque, en el mismo, se discrepe ;)

      • says

        Estoy de acuerdo que no vale para todas las etapas. Y es evidente que nuestra propia experiencia nos condiciona: la mía, (1) universidad, (2) adultos, (3) virtual, no puede estar más lejos conceptualmente de la enseñanza obligatoria ;) Y ahí sí veo cambios, y gordos.

        Por otra parte, sí creo que hay que distinguir entre potencial y realización del concepto del PLE. Y es cierto que por ahora tiene más potencial que realización aplicada.

  4. says

    Yo no describiría el término PLE como una palabra guay, si acaso diría que es un concepto cool. Me explico. PLE es un acrónimo mundialmente utilizado y reconocido en los entornos sociales educativos porque surge en lengua inglesa, en entornos educativos anglosajones.
    El uso que se le da a este término en países de habla no inglesa es cuestionable desde un punto de vista puramente lingüístico, con frecuencia incorporamos anglicismos a nuestro idioma de manera innecesaria pero no por ello vamos a dejar de utilizar scanner, fútbol, PC, blog, corner, jazz, blues, bluetooth, etc, etc …….. y otros cientos o miles de extranjerismos que forman ya parte de nuestro repertorio diario.

    Hemos adoptado palabras inglesas (y de otros idiomas) desde hace mucho tiempo, siglos, y a mí no me parece que sea una práctica deleznable en sí misma, en muchas ocasiones son términos que surgen en una comunidad lingüística determinada y se expande vía Internet y medios de comunicación en general tal cual nacen.

    Estos anglicismos perduran normalmente por que son útiles, porque se usan, porque comunican de manera más rápida lo que queremos expresar por lo tanto se incorporan a la lengua en un abrir y cerrar ventanas. Reivindicar la pureza de la lengua me resulta tan absurdo como decimonónico y trasnochado, hay que ser tolerantes y permitir la invasión y la contaminación (parafraseando la canción de Pedro Guerra, (ver y oir https://www.youtube.com/watch?v=kJT-eKAfixs)

    Otro asunto sería que analizaras el acrónimo como una moda tonta, como una buzzword o coletilla de pijo resabido que no la de el uso que se le supone pero le suena. Pero esa no es la aportación de Potachov, su excelente infografía ejemplifica el significado de los entornos personales de aprendizaje sin denostar el término PLE. Yo no percibo nio en su aportación ni en el acrónimo PLE oscuros intereses por ningún lado a no ser que te refieras a la aceptación de términos ingleses en nuestro habla.
    Las cosas se pueden simplificar o explicar de forma exhaustiva pero sin tergiversar el contenido de la fuente, digo yo.
    https://www.box.com/s/olbglyp17ijg35bz4imn

    Gracias por la oportunidad de reflexionar sobre el concepto y de discrepar un poco contigo.

    Saludos.

    • says

      Creo que la temática del artículo no iba precisamente por el anglicismo o la adaptación de las siglas. Iba más bien encaminado a desmitificar un poco la “novedad” del término. Un término que, a mi entender, sólo ha introducido nuevas herramientas (que facilitan el poder compartir ese entorno y el aprendizaje que se desarrolla a través de él) en un modelo que ya existía.

      No se denosta el término. Se sugiere la posibilidad de que quizás no sea tan “nuevo” como aparenta (o, cuya difusión en las redes, le ha otorgado esa característica).

      Siempre se agradecen las discrepancias. Enriquecen cualquier aportación.

      Un gran saludo de vuelta.

  5. boss says

    Propongo un nuevo acrónimo en lugar de PLE, COMELOMO (cómo me lo monto), no viene del inglés, suena más divertido y fácil de recordar.

  6. says

    Yo creo que sí está cambiando la forma de aprender,las fuentes del conocimiento han cambiado (o se han multiplicado) y necesitamos nuevas estrategias para manejar toda la información de la que disponemos. Sí es verdad, Jordi, que el PLE ha existido siempre, lo que ocurre ahora es que el PLE es infinitamente más rico que hace unos años y entonces es ahora cuando cobra sentido hablar de él. Y un aspecto que me parece clave en el PLE (llámalo x) son las conexiones, eso sí es nuevo y es su mayor potencial.
    Es verdad que se abusa del término, pero siempre sucede (véase web 2.0), y no por ello vamos a dejar de aprovechar sus ventajas. Otras cuestión a debatir sería si, como docentes, podemos gestionar el entorno personal de aprendizaje de los estudiantes.

    Saludos y enhorabuena por tus todas tus aportaciones

    • says

      Discrepo en lo del “cambio” en la forma de aprender. El aprendizaje siempre se ha realizado de la misma manera. Lo que sí que sucede es que hay herramientas que, bien usadas, pueden llegar a facilitarlo (aunque mal usadas pueden llevar a lo que se llama infoxicación).

      Aumentar las conexiones es positivo. Permite el contacto y la interacción de una forma más íntima que antes (cuando esas conexiones, en caso de darse, eran excesivamente lentas y requerían, en muchos casos, la presencialidad entre las mismas -cosa imposible en gran parte de las ocasiones-).

      No creo que como docentes debamos gestionar el entorno personal de aprendizaje de los alumnos. Más bien creo que debemos ayudar a los alumnos para que se gestionen su propio entorno personal de aprendizaje (o como quiera llamarse).

      Gracias a ti por tu aportación.

  7. says

    Tampoco creo que sea nada nuevo lo que estamos comentados. ¿ Y el término competencias? Gimeno Sacristán ya lo decía hace muchos años, ¿ Qué hay de nuevo? Es una orientación en el discurso…y lo mismo ha pasado con los PLE, hace poco lo escribí…son los sitios dónde aprendes…nada más pero al hacerlo con herramientas 2.0 pues hay que hacerlo “popular”. Es lo mismo que pasa con las teorías del aprendizaje, como si el aprender por proyectos fuera algo nuevo o no lo propusiera Freinet, etc….

    Saludos!

    • says

      Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas. No hay nada nuevo pero, lo que sí que hay es una evolución de la tecnología que permite hacer las conexiones más inmediatas y las herramientas de gestión del aprendizaje más potentes. Ello no implica un mejor aprendizaje, ni un nuevo modelo, ni tan solo la necesidad de abandonar metodologías anteriores por obsoletas.

      Cada día que pasa y cada nueva “moda” que trae esto de la tecnología educativa se plantea como una auténtica revolución. Y, no hemos de olvidar, que las revoluciones educativas, en la mayoría de casos y como muy bien especificas con ejemplos, son adaptaciones de algo que ya existía.

      Un saludo de vuelta.

  8. Potâchov says

    En primer lugar, gracias por la referencia, Jordi; no sé si para bien o para mal, pero referencia al fin y al cabo.
    En relación al tema del artículo, esto del PLE es como el culo; todo el mundo tiene uno, desde tiempos inmemoriales, aunque no sea consciente de ello. Lo que sucede, es que con la tecnología podemos hacerlo visible, y más o menos idílico, como en el caso de la ilustración (que por cierto, es una tarea para un curso de formación, je, je)..
    Sea como fuere, no se ha sustituído lo viejo por lo nuevo. De hecho conviven en el dibujo; hay fuentes impresas, y las seguirá habiendo.
    Quizás lo nuevo, el valor añadido de esto sean, como alguien ha citado ya, las relaciones y la posibilidad de generar contenidos nuevos y su publicación. Y que todo ello sea útil en el trabajo diario.
    Y sobre el nombre, poco que decir, “Entorno personal de Aprendizaje” ocuparía medio dibujo. Lo del nombre es un poco anecdótico, aunque confieso que es fácil sucumbir al encanto cool de todas estas cosas. Sin embargo, estoy seguro de que somos lo suficientemente capaces de domesticar esos instintos :-)
    Saludos…

    • says

      El problema surge de la incapacidad de domesticar esos instintos que, a unas ciertas edades y después de años de ver “novedades” que son sólo “adaptaciones” de algo que ya existía, empieza uno a cuestionarse. Unos instintos que impelen al más pintado a tomar como acto de fe esa novedad y convertirla en algo supremo. En algo que parece que se haya inventado para resolver a todos los problemas educativos. En algo a santificar por parte de toda la comunidad docente. Ahí es donde radica el problema. Un problema que, visto lo visto, y leyendo las mismas declaraciones sobre booms educativos (que, por cierto y gracias a la inmediatez de las redes sociales, se transmiten con premura) hace que sea necesario reconfigurar la vista y volver a señalar nuestros objetivos. Un norte que se pierde o se envuelve de falsa modernidad. Una modernidad que, por cierto y desde la realidad del aula, debe irse adaptando a las necesidades de los alumnos. Unas necesidades que van más allá del PLE o del no-PLE (que existía, existe y existirá).

      A propósito, ¿duda usted de la bondad de la referencia a su excelente representación del PLE?

      Un gran abrazo.

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