El docente y su necesario espacio en la red

Una de las cosas que más me está costando últimamente es conseguir que el título de los artículos se acople con el contenido. O más bien, que el propio contenido se amolde con el título que, muchas veces (aunque se que no se debe hacer) surge primero a él. Empiezo la casa por el tejado. ¡Vaya ejemplo!

En este artículo sucede que no se muy bien como titularlo y, por ello, tan sólo me he dedicado a escribir un título indicativo del propio contenido. ¿De qué va a ir exactamente? Pues de la necesidad que tienen (o tendrían que tener) los docentes de tener su espacio propio en la red más allá de la simple identidad digital y de los servicios gestionados por terceros que existen a su disposición.

Empecemos por el principio.

¿Cuántos docentes disponen de blogs? Algunos. ¿A cuántos de vosotros, que hacéis un uso asiduo del servicio de terceros -nombreespacio.wordpress.com, nombreespacio.blogspot.com, etc.- se os está quedando pequeño? Cuando uno va avanzando y evolucionando con su espacio, ve que cada vez le gustaría hacer más cosas. Personalizarlo con widgets y diferentes añadidos, que en versiones gratuitas de alojamiento de esos espacios no se deja hacer. Crearse una cuenta de correo propia personalizable y a medida con la dirección que incorpore el nombre del espacio (p.ej. xxxxxx@xarxatic.com) o, incluso plantearse la posibilidad de incorporar diferentes espacios de prueba (foros, moodle, wikis, etc.) en el mismo alojamiento.

Para ello nada mejor que comprar un dominio y un hosting (que aunque haya de gratuitos, la publicidad que incorporan y las limitaciones técnicas y de espacio harán que en poco tiempo se nos quede corto). Pero vamos por partes y entremos a que se conozca un poco a qué me estoy refiriendo cuando hablo de dominio y hosting (fuente).

“El Dominio se refiere al nombre que tendrá la página web y a la dirección exacta de internet que deben ingresar los usuarios en el explorador. De esta manera, estarás dando la manera fácil de localizar el servidor donde se encuentra alojada la página en internet. Tiene tres secciones: la primera www, la parte media es la el nombre exacto de la pagina, y la extensión genérica com, .gov o .edu o extensión territorial .us, es, o .ar. Al comprar el dominio, estas adquiriendo un derecho o permiso para usar esa dirección. Es dominio entonces es un derecho exclusivo para quien lo compra.

El Hosting de una página web se refiere al sitio donde se guarda todos los archivos que hacen parte del diseño de la página web. Es el sitio o servidor donde se guardará y actualizará la información constantemente, y normalmente se conoce en castellano como la dirección de alojamiento web. Para el hosting, se tiene en cuenta datos específicos y técnicos como la velocidad, la capacidad y el lugar (país) donde se encuentra. Al contratar un hosting, estamos adquiriendo el servicio donde los asigna un espacio en ese servidor, y que podrá ser accedido desde cualquier parte del mundo. Es necesario entonces tener al menos un correo electrónico para configurar el hosting”.

Por tanto, es bastante fácil entender que es mucho más cómodo (incluso que sólo pretendamos tener un simple blog) disponer de un dominio del tipo www.nombredominio.es (o .com, .edu, .org, .cat, etc.). Mucho más fácil de recordar y, que nos permite llevar la personalización al máximo ya que, siempre que esté vacante ese nombre, podremos asociarlo a una identidad digital, a una temática concreta o a nuestro propio nombre. Un primer beneficio para el docente. ¿Es cara su contratación? Por muy poco al año podemos tener nuestro propio dominio.

Además de contratar el dominio sería necesario disponer de alojamiento suficiente para nuestro blog o resto de “experimentos”. Para ello nada mejor que un espacio “ilimitado” donde subir nuestros propios servicios (blogs, foros, moodle, etc.). O, aún mejor… qué sea el propio hosting quien nos suministre un sistema de instalación fácil de los mismos para que nos despreocupemos de ello y, sea tan sólo necesario establecer cómo acceder a dichos servicios. Unos ejemplos podrían ser: www.nombredominio.com/moodle para acceder a moodle, www.nombredominio.com/blog para acceder al blog, etc. Y, ¿esto es caro? Pues podemos encontrar espacios ilimitados bastante económicos. Para que os deis una vuelta por algunos servicios que ofrecen hosting (y en algunos casos dominios gratis) podéis pasaros por aquí.

Para aquellos que tengáis dudas técnicas sobre si será fácil la gestión de ese espacio, tan sólo os recomendaría que echarais un vistazo a los espacios de aquellos docentes que tienen dominio propio (como por ejemplo este en el cual estáis leyendo el artículo) y preguntéis a los docentes propietarios de los mismos. Seguramente os comentarán que la gestión de los mismos no tiene demasiada complicación. Además, siempre existe San Google (San Bing o derivados) y las redes sociales para solucionar todos los problemas que os puedan surgir en esas configuraciones básicas de los servicios que vais a incorporar en vuestro espacio.

  • Silvia Nicolás Cisneros

    Muy buen punto, realmente lo necesitamos y aprovecharíamos las ventajas de las TIC, además de invitar con el ejemploa a los jóvenes a hacer un uso reflexivo del internet; propongo que los egresados de posgrados (maestría y doctorado) mínimo tengan esta herramienta en su haber.

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  • http://aulaenecero.wordpress.com gonzalocav

    Me ha gustado, Jordi: breve y al mismo tiempo interesante. Puede abrir el apetito a muchos docentes que lo lean.