En estos días inciertos, de digestión de los brutales recortes que se ha realizado a los funcionarios de la Comunidad Valenciana (con un 20% de pérdida de salario a los docentes y, de un 20 a un 40 % para personal sanitario) nos encontramos con una noticia realmente impactante. El caso de David Barelles, docente de informática, suficientemente preparado para asumir diferentes roles. De cargos educativos, donde ejerció como director de personal, pasando por la dirección general de Bienestar Social, hasta llegar a ser nombrado hace bien pocos días subdelegado del gobierno en Castellón. La lió parda en Educación, especialmente en la concesión de Comisiones de Servicio el año pasado, comportándose, desde mi punto de vista, de una forma totalmente inhumana con los solicitantes a los que se les había denegado las mismas y, con una marcada falta de empatía. Eso sí, su mujer obteniendo la misma (tal como nos informa el medio de comunicación enlazado). Como premio y, después de la sustitución del antiguo Conseller se le incorpora a un nuevo cargo: en Bienestar Social. Ahora, con la mayoría absoluta de su partido a nivel del Estado, con muchos más cargos a repartir (mejor remunerados y reconocidos que los anteriores) se le asciende a ser la máxima autoridad del Estado en la provincia de Castellón. Para todo vale y para nada aprovecha dirían algunos mal pensados. Nadie ve que hay gente sobradamente preparada que vale para todo. Gestionar la seguridad del aeropuerto con más vuelos de España se merece este tipo de perfil. En este caso concreto, dudo que esta persona vuelva en su vida a dar clase (si alguna vez la ha llegado a dar antes de que le liberaran para cargos acordes con su valía) como la mayoría de esos cargos políticos. Saltando de cargo a cargo cual canguros. Lo importante: no volver a su trabajo (en caso que lo tuvieran previamente).
Y, curiosamente, los saltos anteriores se dan habitualmente en Educación. Son los patitos feos de los cargos, siendo las sillas que se ofrecen a los últimos en llegar. Un sitio complicado de gestionar, pero buen trampolín para otras aspiraciones.
Un artículo breve, muy breve, para hablar de un ejemplo a escala adulta sobre el conocido juego infantil de las sillas. ¿Será el mismo extrapolable?
Información Bitacoras.com…
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para trepa no hay que estudiar, es algo para lo que se vale o no se vale. Pero también hay que reconocerles su mérito, hace falta tener estómago y lamer bastantes traseros.