Google y la falsa erudición

No salgo de mi asombro. Ayer mis cuentas de las redes sociales se inundaron de grandes lectores y de personas de una elevada sapiencia. Todo el mundo había leído prácticamente toda la bibliografía de Gabriel García Márquez y, varios miles de ellos, conocían hasta el milímetro su biografía. ¡Quién dice que nuestro país no es un reducto de erudición!

Es habitual observar, especialmente cuando quien escribe dispone de un dispositivo con conexión a internet a mano, la gran cantidad de sabiduría que se posee. Grandes eruditos que, prácticamente, conocen de todos los temas. Capaces de relacionar cualquier cosa. Capaces de encontrar respuesta a cualquier cuestión. Capaces de mostrar un bagaje cultural digno de ganadores del Nóbel (aunque lo anterior tampoco diga mucho de la cultura de algunos de los que lo ganaron).

Tan sólo me planteo una cosa… ¿qué sucedería si muchos de aquellos que utilizan las redes sociales para demostrar su infinita sabiduría se encontraran sin conexión a la red? ¿Qué sucedería si Google se cae y la Wikipedia, de repente, falsifica todos sus resultados? ¿Qué pasaría si toda la información de la red se vuelve poco confiable? ¿Cuántos sabios seguirían existiendo?

Fuente: http://www.meregusta.co
Fuente: http://www.meregusta.co

Reconozco mis limitaciones cuando se habla de determinadas cuestiones. Reconozco que soy incapaz de acordarme de memoria de muchos datos. Reconozco que, en muchas ocasiones, debo acudir a la red para satisfacer muchas de mis necesidades. Eso sí, siempre asumiendo mis limitaciones. Unas limitaciones más amplias en algunos campos que en otros que, por cierto, no me hacen ni mejor ni peor persona. Algo que muchos, por vergüenza u otros motivos, les cuesta reconocer. Es muy bonito saber de todo y, mucho mejor aún, demostrar a los demás lo mucho que se sabe.

Google potencia los eruditos de salón. Eruditos impenitentes que hablan sobre cualquier tema. Tertulianos a golpe de clic que, con sólo leer una frase, la trasladan hacia sus nodos virtuales. Ganas de ser reconocidos. Ganas de demostrar que no son menos que aquellos que hacen exactamente lo mismo. Ganas de seguir aparentando en un mundo digital donde las apariencias están a la orden del día.

Fuente: http://www.chato.cl
Fuente: http://www.chato.cl

No es malo no saber. No es malo reconocer que no se sabe de algo. No supone nada el decir que hay algo que se te escapa o que desconocías. No es malo plasmar la realidad de lo que uno es o sabe.

Qué mejor que acabar con la frase de Platón en su idioma original scio me nihil scire o scio me nescire. Por cierto, mi latín no llega a tanto y, como han hecho muchos antes, la he buscado en la red. Queda muy bien, ¿no creéis?

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Debo reconocer que quedaría muy bien decir que la confusión acerca de la lengua materna de Platón es fruto de un interés articulístico. Quedaría muy bien decir que ha sido algo que he usado como estrategia en el post. Lamentablemente, ha sido una confusión al usar la frase tal como me la muestra Google sin ponerme a pensar ni en la nacionalidad, ni en la lengua que usaba Platón. Toda la mañana mi mujer lleva choteándose de ello. Lo de la crucifixión es algo que se lleva muy bien estos días. Muchas gracias a todos los que me habéis hecho ver el error. Errare humanum est.

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Comments

  1. Enekoitz Zatika says

    Genial como siempre, Jordi. Me ha encantado la figura del sabio dependiente de las redes sociales. Reflejo del siglo XXI.

    • says

      Muchas gracias. Algunas ideas a las que llevaba tiempo dándole vueltas que he intentado plasmar, de forma más o menos coherente, en el artículo.

  2. Juan says

    Ok, sacado de la wikipedia, pero es que Platón era griego y el latín para él sería algo así como para nosotros el bini. Retoca el post aunque sea, que me gustan tus críticas ácidas, pero como mejor va a quedar es si pones la frase directamente en griego: ἓν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα. Al fin y al cabo, así ejemplifica mucho más efectivamente lo que quieres decir en el post.

    • says

      Muchas gracias por la apreciación. He optado por poner un “aviso a navegantes” acerca del error garrafal que he cometido. Merezco ser crucificado por ello, pero me basta con las risas domésticas sobre el temita de marras :)

      • Juan says

        Hombre, a mí me sigue pareciendo que está bastante bien el error, la verdad. No me he reído de ello, porque creía que era voluntario parcialmente, pero al no serlo, me pareció una gran oportunidad, más que un error, y me explico.
        Te considero una persona formada, con un espíritu crítico que ojalá hubiesen tenido la mitad de las ovejas con las que compartí facultad. Me gusta que no seas un docente puro. A algunos de los que presumían en tiempos de vocación, se les vio el plumero fácilmente al acabar la carrera y ver lo bien que se movían para obtener buenos puestos; pero algunos no pasarían un examen de selectividad. Además eres una persona acostumbrada a filtrar información de internet, yo diría un experto en estas lides. Y para mí un referente en lo que se refiere a TIC, porque yo también he llegado a las mismas conclusiones que tú, pero tras algún insulto de algún gurú que otro, al final he dejado de expresar mi decepción con los modos de orientar el uso de las TIC..
        Pero que hayas cometido ese error dice mucho: ese es el gran peligro de las TIC, que ni con una buena formación ni con mucha experiencia se está libre de su peligro. Lo de Platón y el griego, bueno, haberle dado un par de relecturas antes de publicarlo o haber dejado que lo leyese otra persona. Es lógico que si un texto no pasa control de edición se cometan fallos o lapsus calami. Pero detrás de ese fallo está la confianza en la Wikipedia, en Google, y la desconfianza en nuestra propia memoria y sabiduría. Si no estudiaste latín (fallos tenemos todos ;-) ), tampoco tendrías por qué saberlo, pero seguro que hiciste Filosofía. Y allí verías esa frase en español o en catalán. “Sólo sé que no sé nada”, atribuida a Sócrates, pero relatada por Platón.
        ¿Conclusiones que saco yo de tu fallo? Que no mereces ser crucificado (pero la family siempre tiene esas ventajas… con cariño, seguro). Pero que quizá hay que valorar más la memoria a largo plazo, el estudio de algunas materias (latín, griego, filosofía, muy criticadas, pero que si las da un buen profe, no hay instituto ni compañero de ciencias que las quiera eliminar). Que Google está fastidiando buena parte de nuestras capacidades. Bueno no, Google no, qué narices, nosotros por vagos. Porque hacer memoria, reflexionar unos minutos no nos cuesta; confiar en nuestra intuición, en nuestra sabiduría adquirida es algo que no requiere mover un dedo. Pero nos cuesta.
        Al final, el mejor ejercicio que se puede hacer con los chavales es tratar de demostrarles lo mucho que saben para su edad sin acudir a Google. Y nos podemos llevar una sorpresa. En vez de tratarlos de tontos como hacen tantos compañeros.

    • says

      La incoherència ha estat fruit de la manca de revisió dels detalls. Què coi… ha estat un autèntic error que ja ha suposat força conseqüències (en to simpàtic) en el meu entorn personal més proper. Errare humanum est (o això diu Google).

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