Lo que se enconde tras los PCPI

pcpi_logo1Nunca he entendido determinados inventos educativos. Mucho menos consigo entender el dispendio (o despilfarro) económico que se está realizando en proyectos educativos de resultados y objetivos más que cuestionables. Éste es el caso de los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI). Unos programas pensados como una medida de atención a la diversidad, cuya finalidad es ofrecer una via alternativa al alumnado que no haya obtenido el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y, al mismo tiempo, conseguir una cualificación profesional que facilite su acceso al mundo laboral.

Bonitas palabras para un alumnado que, en segundo de ESO (incluso mucho antes), ya ha tirado la toalla y al que, “supuestamente”, con esta vía se le va a dotar de unas maravillosas competencias para retomar los estudios o incorporarse al mundo laboral en condiciones. El problema es que las palabras y las realidades se contraponen demasiadas veces. En el caso de los PCPI, ¿alguien se cree que el alumnado que se ha perdido ya durante la Primaria, con nociones mínimas, usando un eufemismo, de escritura, lectura y competencia matemática se va a reenganchar mediante proyectos que, a la postre, se convierten en lo mismo que estaban haciendo en un aula convencional? ¿Nadie cree que se ha llegado tarde? ¿Por qué no se dedicaba ese esfuerzo a implementar grupos de apoyo en etapas anteriores? ¿Por qué se intenta mantener en el sistema a alumnos que ni lo desean ni les apetece? ¿Por qué no hablan claramente de que se trata de una estrategia para controlar las cifras del paro? ¿Por qué no se atreven a decir que es sólo un sistema para estabular al alumnado más conflictivo, sin ninguna expectativa de futuro y ,previsiblemente, incorporado al mercado laboral como mano de obra barata?

Eso sí, la culpa en este caso no es sólo de la Administración. Son muchos los centros educativos que piden PCPI para poder mantener a sus plantillas o pedir a algún “amiguete” en comisión de servicios para que pueda acercarse a su casa. Profesorado que, por cierto, no dispone de ningún tipo de capacitación para “cualificar profesionalmente” a esos alumnos. Profesorado de ámbitos lingüísticos dando química o informática básica, profesorado de ámbito científico dándoles competencias básicas de lengua e, incluso algún despistado de ámbito social dando lo que se tercie en cada momento. Seamos sinceros… para los docentes es una condena dar PCPI. Son horas de las que todos huyen. Siempre se las dan al último en llegar o se asumen para mantener la plaza. ¡Qué espíritu, oigan!

Por lo anterior no puedo menos de sorprenderme como se vende a bombo y platillo las maravillas del PCPI. Unas maravillas que, por cierto, me negaría rotundamente a que vislumbrara nadie que perteneciera a mi familia. Maravillas que se están vendiendo a esos padres con hijos que ya están más fuera que dentro del sistema. Maravillas que seguro alguno osará defender. Maravillas que, por mucha defensa se haga, objetivamente distan mucho de serlo.

Los PCPI son un error. Es un error destinar dinero a programas que se realizan tan tarde. Es un error la selección de plantilla para darlos (ya que se tendrían que hacer capacitaciones especiales). Es un error permitir que llegue este alumnado a los quince años sin haber asumido ningún tipo de competencia. El sistema no falla por el PCPI. El sistema falla porque hace necesarios esos PCPI para albergar (o estabular) a unos alumnos de forma segregada para que el resto del grupo pueda avanzar. Esto es, a mi entender, lo que se esconde tras los PCPI.

  • Josep

    Jordi,
    Lo siento pero creo que te equivocas en bastantes cosas. Al menos mi experiencia (soy profesor de FP en CFGM) es la contraria.
    Tenemos muchos alumnos provenientes de PCPI, ya que como sabes hay reserva de plaza, y te puedo decir que muchos se reenganchan al sistema. Por otra parte la cualificación que obtienen en el PCPI depende mucho del profesorado que les haya tocado en suerte; como en cualquier aula de un IES, vaya. Aunque puede que sea mejor, porque efectivamente hay en algunos casos un cierto poder de la dirección para reclamar un profesional.
    Lo de amiguete es un tanto descalificatorio y apriorístico. En mi centro, por ejemplo hay unos excelentes profesionales (reclamados por la Dirección, por cierto). En la última encuesta que hicimos en diciembre sobre satisfacción del alumnado, porque hacemos este tipo de cosas, les pusieron de media un 9 sobre 10. Te aseguro que no es porque sean coleguillas; al contrario de lo que parece los alumnos acostumbran a ser muy críticos con este tipo de docentes.
    Cambiando de tema, el problema de base en nuestro maravilloso sistema educativo (ESO, Bach, FP, PCPI…) es que no hace falta demostrar nada, ni pasar ningún proceso de selección digno de este nombre para ser docente (las oposiciones como todo el mundo sabe no acreditan nada, y yo he aprobado dos).
    Tampoco es necesario demostrar nada para seguir trabajando, simplemente basta con tener un número bajo si eres interino y si eres funcionario com es mi caso pues entonces ya puedes hacer lo que te venga en gana. Cuando se citan términos como “evaluación del profesorado” o “selección” al menos el 50% de los compañeros se echa las manos a la cabeza. Y es que vivimos muy bien.
    Desafortunadamente las direcciones de los centros tienen el mismo poder en materia de personal que un florero, aunque últimamente ha habido algunos timidísimos intentos de darles alguna autoridad. Ahora ya se puede, por ejemplo ¡renunciar a un interino! ¡Que increíble avance!
    Ninguna entidad puede funcionar (ni se conoce de ninguna que haya funcionado) de esta manera.
    De hecho si uno intenta explicarlo a cualquiera que no trabaje en el sector público se echa a reir en el mejor de los casos. O a llorar.
    Digamos que el sistema organizativo de un centro está diseñado para el fracaso.
    Dejemos a la imaginación de los lectores no docentes de tu blog qué ocurriría en -por ejemplo- una empresa de nuevas tecnologías que no pudiera hacer selección de personal, ni valoración de los resultados de la tarea de cada empleado, y ni tan siquiera pudiera despedir. Lógicamente lo que verían con mayor frecuencia los usuarios sería “Error 404″. Seguro que los programadores encontrarían responsables que, lógicamente, jamás serían ellos.
    Un sistema que no cuestionan ni los sindicatos ni por supuesto nuestros compañeros de camiseta verde o amarilla. Yo procuro no vestir estos colores.
    Saludos,
    Josep

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Intento, en muchas ocasiones, ser lo suficientemente amplio en los planteamientos para poder intentar dar a cabida a cuestiones que, por difícil que sea alejarlas de la subjetividad de uno (que, por cierto, en este caso ha pasado por la docencia en la antigua FP, en CFGM, en CFGS, en proyectos “extraños” y, ahora, en Tecnología –mi especialidad de oposición-) merecen ser tratadas dentro del global del sistema.

      He de reconocer que hay alumnado proveniente de PCPI que se reengancha en el sistema (un porcentaje muy bajo que consigue titular a posteriori –tasa de abandono muy alta en CFGM-). He de reconocer también que, el tema de la reserva de plazas para este tipo de alumnos, es algo que se me indigesta bastante mal (porque con la escasez de plazas en algunos ciclos de grado medio que pasen por delante de quienes han ido por una vía normal…). He de reconocer también que el éxito educativo depende en muchos casos del profesorado. Pero esto no es exclusivo de los PCPI. El profesorado influye siempre y en todas las etapas, siendo el factor diferencial, entre el éxito o el fracaso educativo (aunque aquí deberíamos introducir el tema social).

      La cuestión del “amiguismo” se ha comentado en el post por la imposibilidad de entender que, en un centro público, la elección deba dejarse en manos de la dirección del centro y, basarse, como dices en tu centro, en evaluaciones “subjetivas” de los alumnos. Unos criterios de evaluación de la función docente son necesarios, pero los modelos para hacerlo habrían de procurar ser más objetivos (o como mínimo, objetivables). A propósito de la selección del profesorado por parte de la dirección una sola cuestión… ¿es mejor el docente el que ya hay que uno que está por llegar? ¿tiene capacidad la dirección para juzgar metodologías y resultados? ¿Seguro?

      Comparto completamente que, el problema de base, tiene un eje como el que comentas (la cuestión docente) pero, también me gustaría destacar unos temas que, quizás son tanto o más importantes que lo anterior: la existencia de un exceso de asignaturas y horario escolar demasiado amplio, la dificultad de conseguir un sistema de atención individualizada, la necesidad de meritar al profesorado más implicado, la necesidad de la mejora social (a todos los niveles) y, finalmente, la necesidad de hacer un sistema educativo global para el alumno (no olvidemos que es el núcleo de la Educación).

      Finalmente, en cuanto al tema de las camisetas, sindicatos educativos y desprestigio de nuestra profesión (a todos los niveles y por parte de todos los actores), hay muchos matices a analizar. Matices que, en este caso, sí que depende mucho de la subjetividad del prisma con que se mire.

      Un gran saludo de vuelta y muchas gracias por tu comentario.

  • Josep

    Hola Jordi,
    Creo que un centro público está para dar un servicio público, y de ninguna manera para garantizar puestos de trabajo públicos vitalicios para algunos funcionarios como por ejemplo puede ser mi caso.
    Por ello hay que hablar ya de selección del personal y de evaluación de la tarea docente. Y creo que esto lo deben llevar a cabo las direcciones de los centros, que para algo están.
    Como ves mi opinión actual es que la dirección del centro ha de tener un papel decisivo. Digo que es mi opinión actual porque a base de años en el sistema he ido evolucionando desde la opinión contraria.
    ¿Puede haber un peligro de amiguismo? Por supuesto, no lo descarto, aunque puede haber metodologías que lo eviten en gran parte si existe un sistema evaluativo eficaz. Pero obviamente en la decisión final pueden pesar aspectos subjetivos y de confianza. Y lo acepto.
    ¿Evaluar al docente? Sin ninguna duda hay formas de evaluarnos, empezando por algunas evidentes y objetivas como la puntualidad y acabando con otras más subjetivas como la satisfacción del alumnado. Y por cierto ya puede implantarse una cultura de la evaluación, únicamente es necesario tener decisión.
    En mi centro, como te he dicho, se da la palabra a los alumnos de las enseñanzas postobligatorias sobre la efectividad docente, aunque esto no tiene (ni podría tener) efectos en la selección del personal. Sin embargo es un buen elemento de reflexión para nosotros los docentes sobre todo si se hace al final del primer trimestre, y hay tiempo para cambiar estrategias.
    Es de Perogrullo que en cualquier sistema hay que contar con la opinión del usuario. Y puedo asegurarte que en los años que llevamos haciendo esto, descontando un pequeño porcentaje, los alumnos han sido muy certeros. Al alumno, como sabes porque llevas años en esto, no se le puede dar gato por liebre.
    En cuanto a la necesidad de meritar el profesorado más implicado: ¡100% de acuerdo! Y también te digo que esto no puede hacerse sin evaluación de su labor.
    En mi modesta opinión, si no hay cambios en estos aspectos da igual que la financiación de los centros se doble o que se reduzca a la mitad. El fracaso está asegurado. Por cierto que esto en nuestro caso está sobradamente acreditado en todos los rankings existentes sobre calidad del sistema educativo.
    Por lo que respecta al exceso de materias, como te digo soy profesor de FP y no puedo pronunciarme sobre temas de ESO.
    Saludos,
    Josep

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Comparto gran parte de la argumentación, a excepción de la cuestión de la selección del profesorado por parte de la dirección. Sí a la evaluación, sí a los controles por parte de la Adminstración (ya existe una función administrativa para hacerlo: la inspección) y sí a todo lo que signifique una mejora de la capacitación del docente de la pública. Eso sí, con una buena planificación detrás. Y unos mecanismos de control que eliminaran cualquier atisbo de subjetividad (o clientelismo).

      Nada que decir en cuanto a que el dinero no hace un mejor centro. Eso sí, los ránquings siempre resultan engañosos y manipulables.

      Lamento no extenderme más sobre el tema, porque se aleja un poco del meollo de la temática del artículo. Dirigida fundamentalmente a los PCPI y a las reflexiones, en voz alta, sobre los mismos.

  • Anónimo

    El error és NO preguntarnos por que tenemos alumnos/alumnas que llegan a la situació descrita. De quien es el problema??? el problema y la culpa es de tod@s. Queda claro que el actual curriculum no da respuesta a las necesidades educativas y sociales de nuestros alumnos. La administración interviene tarde y mal. En las escuelas, todavian presisten metodologias y dinámicas propias del s.XIX….y podria seguir con las famílias, sociedad, etc……

    Nuestro problema es que no sabemos que tipo de educación y escuela queremos¡¡¡¡¡¡¡

    manel

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Aciertas de lleno con la pregunta. ¿Qué ha pasado para encontrarnos con este tipo de alumnos, de 15 años, que han abandonado hace muchos años y, a los cuales, en demasiados casos, se han dado por perdidos desde hace muchísimo tiempo? ¿Dónde está fallando el sistema? ¿Quién es el responsable de ese fracaso? Porque, no lo olvidemos, es un fracaso en el que están implicados muchos actores. Todos los que han intervenido, de forma directa o indirecta, en la Educación de esos chavales.

      En referencia al tipo de escuela… tengo claro el tipo de escuela que quiero. El problema es la dificultad de extrapolar ese modelo, más allá de adaptaciones puntuales al mismo (por necesidades del guión).

  • http://villaves56.blogspot.com CELESTINO ARTETA IRIBARRREN

    No conozco mucho el tema de los PCPI, pero si que conozco un PCPIE (programa de cualificación profesional inicial especial) de ayudante de oficina y te puedo asegurar que todo el dinero que se ha invertido en el mismo para dotar a algunos alumnos con Necesidades Educativas Específicas de dicha cualificación ha sido muy, pero que muy bien invertido. En esta dirección http://losespcpiealistas.shokesu.com se puede ver un poco el trabajo que desarrollan y en qué consiste el programa.

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Estamos hablando de dos “conceptos” diferentes (aunque se engloben dentro de las mismas siglas -con sólo una leve diferencia en la última letra-). El caso de los PCPIE se trata de un modelo enfocado a que alumnos “con necesidades educativas especiales”. Alumnos con condicionantes de discapacidad que no permiten su integración en un PCPI convencional. Alumnos, cuyas condiciones socioeconómicas y de problemas conductuales no existen. Son alumnos con los que da gusto trabajar. Trabajar con alumnado con estas necesidades es un auténtico placer. Son voluntariosos, trabajadores y ver su aprendizaje es maravilloso. Estamos hablando de cosas diferentes.

      Además, los ratios también son diferentes. Son grupos muy reducidos (de 6-8 alumnos normalmente) con dotaciones de profesorado más amplias de los PCPI convencionales. Esto también hace que sea diferente la actuación en el aula.

      No se puede comparar un PCPI (a todos los niveles) con un PCPIE. En este segundo caso (los PCPIE), estoy totalmente a favor de dotar a los centros de los mayores recursos posibles para atender a este tipo de alumnado, así como aumentar los centros en los que se oferten. Estos chavales se lo merecen.

  • Rodrigo

    Creo que todo el mundo tiene su parte de razón en los comentarios. En mi opinión, la atención a la diversidad en el sistema educativo español no deja de ser una farsa. El problema no es el sistema educativo, no se puede aislar a éste del modelo de sociedad en España, que ahí sí que hay crisis, y mucho más grave que la económica. No se si habéis visto este video sobre las razones del éxito del sistema educativo finlandés: http://www.youtube.com/watch?annotation_id=annotation_361188&feature=iv&src_vid=c2JGeGNxlh4&v=yRMWcsqnsmY
    Un saludo y feliz año

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      La atención a la diversidad, no sólo en el modelo español, siempre ha sido una farsa en todos los sistemas educativos. Las actuaciones para atenderla serían tan diversas como la cantidad de alumnos de que se dispongan. El problema es qué sistema puede pretender contratar un docente por alumno. Lo que sí se puede llegar a modelizar son itinerarios de aprendizaje, reducción de ratios y enfoques metodológicos diferenciados. Aunque, en nuestro sistema, sea prácticamente una utopía.

  • http://www.repasodelengua.com Toni Solano (@tonisolano)

    Hay de todo y para todos los gustos. Algunas experiencias que conozco: A los centros se les ofrece que impartan PQPI ‘con los medios de los que disponen’. Eso quiere decir que sin inversión, cada uno ofrece no en función de lo que necesita su alumnado, sino en función de lo que dispone el centro. Para colmo, se da prioridad a los alumnos del centro, de modo que si te ha tocado ‘fracasar’ en un centro que oferta jardinería, por ejemplo, y a ti te gusta electricidad, te acoplas o te arriesgas a quedar sin plaza. En cuanto al profesorado, todo cambia según el viento y los avatares. Es posible que estés en comisión de servicio y te prepares un PQPI que luego adjudiquen a otra persona, o al revés. También es verdad que muchos lo asumen como una experiencia interesante y motivadora. En todo caso, la casuística es diversa y habría que matizar también que no es lo mismo el primer curso que el segundo. Eso sí, habría que evitar que se convirtiera ese segundo curso en una guardería de estudiantes a los que regalar el título sin mayor mérito que haber sobrevivido al sistema.

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Las generalizaciones siempre son malas, aunque cuando empecé la redacción del artículo (ya hace un tiempo que estaba en modo borrador -añadidas cuestiones de hoy en el redactado definitivo-), el planteamiento de este tipo de “inventos” siempre me sonaba a fiasco garantizado. Un fiasco que he vivido en mis carnes en proyectos de prevención del abandono escolar donde sólo se incentiva el propio abandono. No tiene ningún sentido ofertar vías diferenciadas tan tarde. Lo esencial es conseguir que este tipo de alumnos no se dejen de lado a la primera de cambio. Y allí es donde nosotros, en secundaria, tenemos poco margen de maniobra.

      En referencia a la supervivencia del sistema… quizás convendría plantear que la culpa de que se esté convirtiendo en una guardería tiene diferentes culpables. No es culpa sólo de la Administración, ya que por mal que haga las cosas y legisle, lo hace con connivencia de gran parte de la sociedad y de más compañeros de los que nos gustaría.

  • http://gravatar.com/juliofo julio fernández ostolaza

    Abdellah. Nacido en Tanger. 15 años. Juega maravillosamente bien al fútbol. No sólo es inteligente, es brillante. No sabe leer ni escribir en ninguna lengua. Ninguna competencia matemática más allá de numerales y ordinales; ni sumar, ni restar, ni multiplicar, ni dividir. Nunca ha estado escolarizado. No sabe decir donde aprendió español. No quiere decir como acabó en un piso de la Diputación Foral de Gipuzkoa en Donostia—San Sebastián hace dos años.

    Aprobará un ciclo PCPI y trabajará como auxiliar de electricista. Terminará jugando en un equipo de fútbol del primera o segunda división. Quizás nunca obtenga el título de la ESO en España.

    Vanessa. 17 años. Nacida en Donostia—San Sebastián. Sus competencias lingüistico-sociales son malas pero como tantas otras. Sus competencias matemáticas son muy buenas. Sus competencias científicas son pésimas. Ve fantasmas que le tiran de los pelos. Los psiquiatras que le tratan nos dicen que es mejor que esté en el centro aunque son conscientes que en modo “aparcamiento”; que nunca irá de prácticas. Insisten en que la socialización que obtiene en el centro es mucho mejor a su edad que la que obtendría estando todo el día en un entorno desestructurado.

    Vanessa no irá de prácticas; nunca obtendrá el título de la ESO ni ningún otro título. Su vida futura es bastante impredecible para sus profesores. Pero seguimos a los psiquiatras en que el venir a clase “le hace bien”.

    Ricardo. 16 años. Curso hasta 1º ESO sin problemas. Su padre murió de cáncer ese verano. No aprobó segundo. Su madre dice que se volvió un rebelde y un contestatario; que no puede con él. Repitió segundo en un grupo de diversificación (los alumnos lo llaman la “tontogela” —gela en euskera significa aula— y no quieren ir). En el PCPI está estudiando ordenadores aunque dice que no le gusta mucho; pero que la otra alternativa era cocina. Lo que más ilusión le ha hecho a Ricardo ha sido aprobar mates de segundo de la ESO por la EPA. Le hemos felicitado por ello y se ha sentido muy orgulloso.

    Ricardo terminará el PCPI. Aprobará el examen de acceso a GM. también aprobará el acceso a GS e irá a una plaza reservada para él en la universidad. Aunque ahora dice que no le gusta, hará una licenciatura de informática y dentro de algunos años instalará —por casualidades de la vida— una red computacional nueva en un centro PCPI.

    Xarxatic. Entiendo tus críticas, algunas las comparto (las referidas a “maldades del profesorado) pero si yo fuera responsable de educación. No me preocuparía por los centros de excelencia, ni por los bachilleratos internacionales, etc. Todos esos “ya van solos”. Me preocuparía por los Adellahs, Vanessas y Ricardos y, sobre todo, por todos aquellos para los que los PCPIs les quedan grandes (desde su regularización de CIPs a PCPIs.

    Yo sí voy de verde.
    Un abrazo fuerte a todas.

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Yo también podría hablar de “algunos” casos concretos. Nombres que, curiosamente, no distan demasiado de los que haces referencia (algún día tendremos que analizar el nombre y los resultados educativos –seguro nos llevamos alguna sorpresa-).

      En los casos anteriores, ¿no crees que los PCPI han llegado tarde y mal? ¿No crees que el enfoque fundamental para “recuperar” estos alumnos (personas con todos los derechos) no debería haberse hecho antes? ¿No crees que es un parche demasiado poco efectivo? No puede ser que con 15 años (salvo excepciones puntuales, como inmigración reciente de países del tercer mundo) no se tengan asumidas las competencias básicas en lectoescritura y habilidades matemáticas elementales. Algo falla. Y el PCPI no dará la solución a lo anterior.

      No discuto la labor social de la escolarización pero caer en las mismas metodologías de la clase habitual (y es eso, por mucho que quiera discutirse sobre el tema, lo que se está dando fundamentalmente) sirve de poco.

      Eso sí, si me permites discrepar en tu último párrafo, tan sólo comentarte que tienen los mismos derechos “los buenos” a que se explote todo su potencial a la “labor social” que deben recibir los chavales con riesgos altos de exclusión social. Y con ello no hago apología a los “centros segregadores”. Unos centros, que me generan más dudas que otra cosa.

      Un fuerte abrazo de vuelta.

      • http://www.otraspoliticas.com Enrique

        Canto medianamente bien, sé bailar y no dibujo mal del todo. También sé cocinar, planchar y colocar un enchufe. Puedo arreglar una moto y defenderme con el ordenador cuando se viene abajo. Monto en bici, patino y escalo. De cuando en cuando armo un mueble o pinto la casa. Pero soy un fracaso escolar.

        El fracaso solo se concibe cuando se compara con algo que se considera como éxito. Lo que en esta sociedad es un fracaso en otra podría no serlo, incluso podría ser un triunfo. Más que de fracaso, debería hablarse de inadaptación, de no ajustarse a la pauta y a la norma. Lo que habitualmente se entiende por fracaso escolar consiste en no lograr el título académico mínimo, aquel que certifica que se ha superado la enseñanza obligatoria, de un determinado sistema educativo. Cuando esto sucede, cuando alguien no consigue el papel que lo avala, se considera que ha fracasado, que no ha cumplido con aquello que el sistema esperaba de él. Y no solo eso, sino que, además, se le hace responsable de ello. Y lo es; pero no el único: como poco, también son responsables los profesores, la escuela en su conjunto, las autoridades y las políticas educativas, los gobiernos que las implantan y las familias. Es responsable el sistema y somos responsables todos, por establecer una titulación mínima, un rasero, olvidando que no hay dos personas iguales y pretendiendo que lo sean.

        http://www.otraspoliticas.com/educacion/fracaso-escolar

  • julio fernández ostolaza

    Disculpas a tods por las erratas y las faltas. Están ahí porque soy de una generación no nativa con los móviles. Si fuera mis alumns no habría cometido ni un solo error al teclear. Eso sí, lo hubiera escrito como me hubiera venido en gana, a la García Marquez.

    Más saludos.

    • http://www.xarxatic.com xarxatic

      Bastante has hecho con un comentario tan largo y enriquecedor. Algunos no podemos, ni tan sólo, escribir un par de líneas coherentes con unos dispositivos tan minimalistas. Eso sí… el otro día descubrí que para escribir con el móvil tienes que usar los dedos pulgares. Demasiado difícil para mí… y, por ello, seguiré siendo lento al escribir en mi móvil con mi dedo índice.

  • http://parapcpi.jimdo.com/ Arteaga, B.

    Discrepo en tus ideas. Hablo desde mi propia experiencia, y un conocimiento de la diversidad de estudiantes.
    La experiencia para mí es completamente distinta, alumnos que por una u otra razón han dejado de creer en sí mismos, y que con un punto de apoyo continuan adelante.
    Criticas sin aportar soluciones, en educación esto no vale!
    Te dejo un post, donde se expresa en lo que parece va a quedar ahora: http://blogs.unir.net/mastersecundaria/2013/01/04/los-pcpi-alternativa-a-salir-del-sistema-2a-parte/
    ¿Te gusta más así?
    Pues a mí no!

  • http://gravatar.com/villaves56 villaves56

    Muchas gracias por tus respuestas Jordi.Ha sido muy enriquecedor este tema y todas las aportaciones en forma de comentarios. Este aspecto de un blog es realmente interesante

  • http://sonrisasinprisa.blogspot.com Andrea

    ¡Muy interesante!

  • sandra

    MI TFM SE TITULA: RETORNO DE LOS ALUMNOS PCPI A LA RAMA DE EDUCACIÓN FORMAL: PROBLEMAS Y FRUSTRACIONES. Este debate me viene genial! cabe decir que estoy haciendo análisis en un IES de los chicos que intentan volver a la rama formal, es decir la ESO o un FP y se llevan bastante chasco al comprobar que su formación en PCPI en cuanto a conocimiento es deficitaria lo que conlleva una vuelta al abandono….no deberíamos ver algo en eso que nos haga plantear que somos un tanto falaces desde la política educativa?

  • Anne

    Hola, soy una chica bastante joven , por problemas de viajes he estado estudiando por casa , pero no me era posible ya que no suelo ponerme seria si alguien no me enseña las cosas , me es dificil aprender las cosas sin tener alguien como un tutor de referencia , no pude sacarme la eso y lo que quiero hacer es sacarme el primer nivel con el PCPI cosa que pondre todo mi empeño e ilusion , hay compañeros en mi clase que tambien tienen ese empeño , yo quiero entrar a bachiller , no solo quiero sino que me lo he propuesto como meta ya que deseo una carrera, generalizar esta mal yo he sufrido mucho con este tema, si, muchos de los alumnos no tienen muchos estudios y no les interesa , me considero bastante inteligente y quiero ser alguien en la vida, obviamente distan mucho de mis profesores con los que estaba antes, pero para eso estoy yo para buscar aquello que no me sea facilitado y poner toda la carne en el asador, un saludo y espero que no piense de todos los alumnos asi hay algunos que de verdad necesitamos y queremos esto para poder tener un futuro que de otra forma nos tardaria mas en llegar.

    • Jordi

      Hola Anne. En primer lugar comentar que, en ningún momento, el artículo hace referencia a la mala predisposición de los alumnos. Nunca se habla de las potencialidades personales y de las facilidades de estudio de las personas (dependen de muchos factores) en su articulado legislativo. Se basa en ofertar una opción a aquellos alumnos que, por diferentes motivos se han alejado del sistema, consigan una titulación que, a algunos (no son muchos, aunque con la crisis está aumentando ese porcentaje de forma interesante) les va a permitir sacarse un ciclo formativo de grado medio. El futuro viene condicionado por el pasado y, especialmente, por el presente.

      A propósito, no me gustaría dejar de remarcar la calidad (a todos los niveles) de tu comentario. Un redactado que muchos de los alumnos que hemos titulado en los centros educativos en los que he impartido docencia los últimos años no serían capaces de redactar. Una calidad y un demostrar ganas que, si no lo dejas, te auguran un futuro (interesante o no, va a depender de más cosas que las puramente académicas, aunque por algo se empieza).

      Mucha suerte y un gran saludo.