Los centros educativos no necesitan usar Linux

Una de las grandes cuestiones que se plantean actualmente dentro de la reducción de costes que puede suponer para los centros educativos, es la posibilidad de ir migrando progresivamente sus equipos desde programas propietarios (o privativos) a programas de fuentes abiertas con el consiguiente ahorro en licencias que ello supondría.

Lamentablemente, a veces el fanatismo en el uso del sistema operativo Linux (en cualquiera de sus distribuciones) nos lleva en algunos casos a renunciar al pragmatismo necesario en dicha adopción. No es necesario migrar todos nuestros equipos a software libre, ni tan sólo renunciar a la posibilidad de usar equipos “antiguos” que ya dispongan de licencia de algún sistema operativo privativo mediante la incorporación de un sistema operativo “libre” a los mismos. Cualquier sistema de arranque puede servirnos para uso educativo sin coste añadido.

Los centros educativos no necesitan usar Linux. Necesitan usar programas de fuentes abiertas o de distribución gratuita. Lo de las fuentes abiertas, con la imposibilidad de que el docente de a pie sea un gran programador para modificar esas líneas de código a su gusto, es un poco utópico calcular sus beneficios. Mejor llamar a estos programas, programas de uso gratuito.

Por tanto, ¿qué alternativa les damos para no gastar ni un euro en licencias? Podemos dar dos tipos de alternativas:

  • La basada en programas gratuitos. Alternativas que satisfacen las necesidades básicas de cualquier docente
  • La basada en el cloud computing. Sí, sí, eso que significa usar programas “en la nube”

Si les ofrecemos la primera alternativa, nos encontramos básicamente con la necesidad de sustituir la suite ofimática, el programa de edición de imágenes y el de vídeo privativos por sus alternativas gratuitas. Ello significa tan sólo realizar los siguientes cambios:

Y todo ello sin olvidar la cantidad de programas “libres” que sustituyen a los programas de pago que existen en la actualidad, con más o menos calidad. Si queréis las alternativas libres a la mayoría de ellos las podéis encontrar en la siguiente web, donde por categorías (y tal como se muestra en la imagen adjunta) encontraréis todo lo que podáis imaginaros.

Ya estáis viendo la facilidad de introducir programas alternativos de calidad similar a aquellos que costaban sus buenos euros. Eso sí, para mi la opción a día de hoy y si la conexión a internet del centro educativo tiene unas ciertas condiciones de velocidad (teniendo en cuenta los filtros que ponen las Consejerías pertinentes para ver qué está vetado o no en los centros educativos que dependen de ellas) es la de usar programas “en la nube”. Con las herramientas de Google podemos prácticamente hacer de todo lo que se necesita habitualmente en el aula y que se podría hacer con programas instalados (gratuitos o de pago). Siempre con la ventaja de tener los formatos de los documentos, presentaciones y otro tipo de trabajos habituales de realización, sin que experimenten esos odiados cambios (cuando cambiamos de versiones y/o programas) desde cualquier ordenador conectado a la red. Todo ello sin entrar en el aspecto del trabajo colaborativo, para lo cual esas herramientas que se nos ofrecen gratuitamente ayudan, y mucho.

Como veis no es necesario hacer una migración masiva de los sistemas operativos. Se trata más bien de implementar una solución, a nivel de centro, que permita el acceso a los programas “a coste cero” que se puedan necesitar en cada momento. Para ello es imprescindible una correcta formación de los docentes y alumnos que trabajen en los mismos para que puedan usarlos en condiciones.

Actualización

Supongo que la lectura del artículo, a la vista de los comentarios (y otro tipo de interacciones sobre el mismo) puede llevar a la confusión o a dar lugar a malas interpretaciones sobre las ideas que se intentan expresar. En primer lugar comentar que no se trata de “no usar Linux”; más bien de la “innecesariedad de su uso cuando ya se haya instalado un sistema operativo privativo con licencia a perpetuidad”. No me estoy refiriendo a esas licencias que, año tras año, abonan las Administraciones educativas a una determinada multinacional. Me estoy refiriendo a aquellas licencias que se adquirieron para unos equipos sin límite temporal de uso.

Una vez aclarado lo anterior, sírvase este pequeño añadido al artículo para comentar que, a pesar de lo pragmático que uno intente ser, muchas veces es nuestra propia ideología la que nos hace optar por un producto u otro. ¿Se trata de ahorrar costes? Pues aunque muchas veces se nos olvide… el tiempo es coste. El tiempo vale dinero. Por tanto, ¿qué necesidad hay de implementar la distribución autonómica de turno en equipos donde ya tenemos un sistema operativo -sea Windows, ChromeOS o cualquier distro Linux de las de uso habitual (Ubuntu, Mint, etc.)-? ¿La de sentirnos libres y realizados?

El sistema operativo es algo que simplemente permite arrancar el ordenador, detectar sus periféricos y dotarnos de un escritorio. Si el mismo ya viene con un navegador, ¿por qué no usar los programas gratuitos que hay disponibles por la red? ¿Ello entronca con la libertad del usuario porque no puede modificar su código? Pues si no poder modificar un código hace que un programa gratuito realice la función para lo que lo necesito lo voy a usar. Se ha de ser útil. No hace falta otra cosa. Los programas son un medio para obtener un fin. Nada más que eso.

Y si aún queremos ir más lejos y vamos a tocar un redoble de tambores por “educar en la libertad que representa Linux” hagámoslo, pero jamás bajo excusas diferentes de la ideología de uno. Una ideología que, lamentablemente, cuando salgan nuestros titulados de FP (en diferentes ramas) y universitarios, se va a desmontar en la realidad cuando vean que el 99% de las necesidades informáticas que van a aplicar en sus trabajos (a excepción de si trabajan en algunas Administraciones públicas) les van a venir marcadas por los programas privativos que se van a usar en la empresa. ¿Les van a decir a la empresa que tienen que cambiar un programa que les ha ido funcionando bien y les ha permitido hacer la tarea que necesitan por otro “libre” que no les va a salir más barato (horas de formación en el mismo, necesidad de implementación, necesidad de mantenimiento, etc.)? Me imagino la respuesta del empresario. Me la imagino.

Comments

  1. says

    No se si he entendido bien el mensaje del post. Creo que estoy de acuerdo contigo con respecto al uso de software libre y, principalmente, de “software en la nube” (ya también soy fanático de la herramientas de Google). Pero es imposible poder utilizar estas herramientas sin un sistema operativo… y, o bien utilizar un sistema privativo (windows, osx) o uno abierto y libre (y no hay alternativas que no pasen por linux).

    Por lo tanto, aunque sólo sea para servir como soporte y acceso a las cloud-herramientas, cualquier distro de linux es perfecta para ello.

    No tengo relación con la enseñanza, pero me resulta interesantísimo este blog. Ánimo.

  2. Jesús says

    Aunque no soy fanático en el uso, creo que debemos tener en cuenta la cantidad de millones que pagan todos los gobiernos a windows y que se podrían ahorrar si usaramos Linux.
    Un saludo

  3. Salvador Aznar says

    Hola! :)

    Comparto contigo el hecho de que hoy en día es más necesario el pragmatismo que el fanatismo linuxero. Pero me da la sensación de que en tu post has dejado de lado ciertos hechos que no permiten ver el problema en su conjunto.

    En primer lugar, he de decir que yo mismo soy un defensor de los servicios en la nube. Pero hay que tener en cuenta que no todos los centros educativos se encuentran ubicados a escasos metros de las centrales telefónicas: muchos centros se encuentran en zonas rurales, donde no se pueden conseguir velocidades de conexión superiores a 1 Mbps. Y por motivos puramente técnicos: no tienen cobertura 3G, y el par de cobre en esas zonas no da para más. Es decir, pasar todos los servicios / aplicaciones a la nube dejaría colgados a muchos centros rurales.

    En segundo lugar, cuando una empresa como Microsoft negocia con una Administración Pública para la compra masiva de licencias, no te habla de X euros por equipo nuevo, sino que te pide X euros (sí, en plural) por alumno y año. Es un precio ridículo si tenemos en cuenta el precio al público de una licencia de Windows, pero multiplica esos X euros (por muy pocos que sean) por el número de alumnos en el sistema educativo y obtendrás una cifra desorbitada.

    Ahora, considera además un centro que haya “comprado” licencias de Windows para sus equipos. Aún quedaría el esfuerzo de seleccionar las aplicaciones libres que se quieren instalar, descargarlas e instalarlas (generalmente, ordenador por ordenador). Me parece mucho más práctico disponer de una distribución LliureX que, en el tiempo que tardas en instalar Windows, ya te ha instalado muchas de estas aplicaciones libres…

    En resumen, me parece que si buscamos soluciones pragmáticas, acabaremos encontrando LliureX.

  4. says

    Desde mi punto de vista no se trata sólo de dinero sino de saber qué estamos haciendo.

    En educación los fines son tan importantes como los medios.

    No entiendo muy bien eso del “fanatismo linux”, la realidad en los centros es muy al contrario de ese sentir. Hay mucho desconocimiento sobre los valores del software libre, los compañeros y compañeras no entienden por qué utilizar software libre en educación.

    No puedo entender la educación sin mirar al futuro, las licencias de Windows XP tienen un final 14 de abril de 2014, día que morirá este sistema. Tal y como están las cosas no parece probable que se vayan a comprar licencias en masa de software privativo destinado al campo de la educación.

    ¿Por qué empeñarse en utilizar software privativo reproduciendo un modelo hegemónico que no busca la libertad del usuario sino su propio interés?

    Desde mi punto de vista, en educación sólo cabe el software privativo como mal menor hacia una evolución hacia una cultura libre.

    No me considero, ni de lejos un fanático del software libre, pero no puedo entender ciertas posturas en los centros educativos cuando existen distribuciones educativas que recogen la sabiduría docente, la organizan y ofrenden una alternativa viable, bien orquestada, libre de virus.

    En los centros educativos el software privativo refleja una alternativa individual, no existe un proyecto de centro detrás. Ésta es una diferencia fundamental.

    Sé que disponemos de ordenadores viejos con licencias legales, pero mi opción como educador en una sociedad abierta y crítica pasa por ofrecer una experiencia libre que inicie y socialice a los alumnos en un entorno al cual podrán optar o no más adelante.

    En educación no creo que esté justificado el uso de software privativo, a no ser que sea la única posibilidad de acceder ciertos programas específicos.

    En mi labor docente en primaria digo NO al software privativo. En mi labor docente en secundaria digo NO al software privativo. Podría entender que en ciertos campos universitarios se utilizara software privativo.

    Utilizar software privativo a nivel personal no tiene nada de malo, pero debemos tener en cuenta que los docentes somos modelos capaces de influir enormemente con un lenguaje no verbal. Los medios de comunicación de masas lo saben, es por eso que nuestra labor no es neutral, tomamos una postura, leemos la realidad, la interpretamos y actuamos de acuerdo a nuestros principios.

    No da lo mismo hablar en una lengua que en otra en un centro educativo como no da lo mismo utilizar un tipo de software u otro en educación.

    Un cordial saludo.

    • Urko Masse says

      Quería escribir una respuesta en condiciones, pero todo lo que iba a decir, lo has dicho tú mejor.

      Como educadores, no animamos a nuestros alumnos a tomar las decisiones fáciles, si no las correctas. A pensar en las consecuencias de nuestros actos, sus implicaciones, y por qué las cosas que son más fáciles ahora, a la larga nos crean problemas.

      Las prioridades de las empresas de software privativo están directamente en conflicto con las prioridades que debería tener un educador, y aún más el sistema educativo entero.

      Entiendo también que “la nube” sea muy atractiva, pero no hay que olvidar que poniendo nuestros datos en “la nube”, asumimos unos riesgos. Las prioridades de las empresas que nos dan servicios en “la nube” son similares a las de las empresas de software privativo.

      Hay que ser conscientes de a dónde, a qué ecosistema estamos empujando a nuestros alumnos con nuestras elecciones de herramientas. A nivel personal, cada uno lo que quiera. Pero cuando estás educando, nuestros estándares morales deben necesariamente ser más altos.
      Sacrificar libertad por conveniencia no es exactamente una decisión que deberíamos aplaudir y animar en nuestros alumnos. Debemos dar mejor ejemplo que ese.

  5. says

    Creo que el problema no solo se soluciona con todas las estrategias que propones. Lo más importante del uso de sistemas operativos libres en educación no radica solo en reemplazar por aplicaciones o programas libres sino la de comenzar a inculcarle a los estudiantes la importancia de usar S:O libres, debemos educarlos en este paradigma. Eticamente todos los sietmas educativos deben educar con el ejemplo. No podemos formar personas en la sociedad de la información la que formamos como sociedad en red y todas sus caracteristicas, donde debemos democratizar el conocimiento, la información, compartir, trabajar colaborativamente, aprovechar inteligencias múltiples para beneficiarnos todos si seguimos utilizando S.O privados. Debemos como educadores utilizar sistemas de codigo abierto donde cualquiera puede mejorarlo sin necesidad de incorporar las famosas actualizaciones que solo hacen que nuestras maquinas vayan tornandose obsoletas, o cuidándolas de los tambien famosos virus…. por ejemplo entre otros beneficios que tenemos al utilizar SO con codigo abierto.
    Tiene más que ver con implicancias éticas, filosoficas y politicas.

    De la misma manera educar en el uso de Licencias Creative Commons para su reutilización.
    http://archive.org/details/CreativeCommonsquees
    Este es el paradigma de hoy :
    http://www.ted.com/talks/lang/es/richard_baraniuk_on_open_source_learning.html

    Ya que estoy aporto enlaces que pueden ser de utilidad
    PROGRAMAS LIBRES PARA MENTES LIBRES http://www.encicloabierta.org/programas

  6. says

    Yo si soy un fanático del software libre y aun así coincido con @xarxatic, los centros educativos no van a necesitar usar linux porque no van a tener ordenadores en los que instalar ningún sistema operativo ;D

    Bueno, con suerte y gracias a Lliurex podrán utilizar las máquinas actuales dentro de diez años como clientes ligeros (TCOS) de un servidor en condiciones.

    @inclusa completament d’acord.

  7. Luis says

    Creo que los centros educativos sí necesitan utilizar Linux, pese a que ello suponga un inconveniente para muchos docentes. Aplaudo todas las soluciones libres que aportas para multitud de aplicaciones, pero creo que obvias el tremendo ahorro que supondría no tener que pagar por las licencias de todos los PC equipados con Windows. Además, cualquier distribución GNU/LINUX simplifica muchísimo la tarea docente al ser todo mucho más accesible y sencillo después de un poco de formación. Es ahí, en la formación donde reside la cara negativa (y el coste consecuente) de la implantación de GNU/LINUX en los centros. Pero, si todos los profesores nos sometemos a cursos para mejorar como profesionales (cursos de Inglés, de Valenciano, de PDIs, …), ¿por qué no formarnos en una herramienta gratuita, facilitadora de nuestra tarea y mucho más segura que la que actualmente coloniza todos nuestros recursos informáticos?

  8. loraul says

    Estoy totalmente de acuerdo con inclusa y Urko Masse. No es una cuestión de ahorrar licencias, el software libre también tiene un coste de implantación. La gran diferencia es la filosofía de las dos opciones. El software privativo tiene unos intereses que muchas veces recortan nuestras libertades.

    Cuando creamos un documento con alguno de estos programas privados estamos sujetos al formato especifico de este programa. No entiendo como una cosa que hemos creado nosotros no podemos visualizarla ni modificarla con el programa que nosotros queremos.

    Si necesitamos un programa especifico para realizar unas tareas en el aula, no podemos pedirle al alumno que se compre una licencia para utilizarlo en casa, ni mucho menos pedirle que se salte las protecciones que impiden ejecutarlo sin las licencias pertinentes.

    Estos son dos ejemplos de los muchos que podríamos citar. La filosofía del software libre nos permite hacer lo que queramos con nuestros datos. Siempre tendremos programas para interpretarlos. Siempre podremos adaptar los programas a nuestras necesidades.

    Sobre todo el software libre es el ejemplo de donde podemos llegar si trabajamos de forma colaborativa y los logros que obtenemos al ceder nuestros conocimientos de forma desinteresada. Solo por esto es importante enseñar a nuestros alumnos este tipo de programas y la filosofía que los impulsa.

    Este vídeo lo explica mejor http://www.youtube.com/watch?v=FvLJ2JotttM&list=PLD912AFDC721384FC&index=1&feature=plpp_video

  9. Luis says

    Acabo de leer la actualización de tu artículo y, de verdad, que no, que no se trata de ejercer de fanboy del software libre, sino de defender lo que muchos pensamos que es lo mejor para nosotros y para nuestros alumnos.

    Hablas de aprovechar las licencias que se pagaron por los Windows y seguir utilizando este sistema operativo. Sin embargo, la mayoría de esas licencias fueron por Windows XP, un sistema operativo que ya tiene más de una década. Por muchas actualizaciones – su último Service Pack fue del 2008 – que lance Microsoft para esta versión, no dejará de estar desfasado y mejor que no hablemos de los enorrrrrrmes problemas de seguridad del XP, porque un sistema operativo con doce años a sus espaldas ha sido durante demasiado tiempo el terreno de pruebas de los “black hat hackers”.Digo yo, que es el momento de cambiar de sistema operativo y, antes de volver a pagar las licencias, ¿por qué no usar sistemas operativos libres, modernos y seguros?

    Estoy de acuerdo contigo en que el sistema operativo no es el fín, sino el medio.Pero que utilicemos GNU/LINUX no tiene tanto que ver con nuestra ideología – que también – sino con ser pragmáticos. Qué fácil es conseguir aplicaciones bajo GNU/LINUX sin tener que pagar licencias, ni utilizar parches. Y qué cómodo es olvidarte de los fastidiosos antivirus (que además, cuestan otro pastón a los centros). No, no es ideología; es simplicidad.

    Dices que cuando nuestros alumnos salgan al mercado laboral se encontrarán con la realidad del software privativo, y es verdad. Cuando yo empecé en mi centro, todos los ordenadores del mismo funcionaban con Windows y yo era “el freakie del Linux”; ahora mismo ya contamos con una de las aulas de informática equipada con arranque dual y la implantación de GNU/LINUX es una realidad. Es más, algunos de los ordenadores que usan los profesores ya sólo tienen este sistema operativo instalado y, pese a las reticencias iniciales, los compañeros están encantados. La posibilidad de luchar para cambiar las situaciones preestablecidas también es un valor que debemos transmitir a nuestros alumnos, ¿no?

    En fin, Jordi, espero que no te molesten los comentarios, pero de verdad que no se trata de adoctrinar a nadie, sino de optimizar el uso de nuestros recursos.

    Un saludo, ya nos leemos por twitter.

    Luis

    • says

      Llevas toda la razón en que Windows XP estará desfasado en poco tiempo (me parece recordar que le quedan dos años de mantenimiento por parte de Microsoft), pero ello no obsta a que si los programas que vamos a instalar para su uso educativo se descargan de sitios fiables (o se trabaja en la nube) no nos den ningún tipo de problemas de virus o malware variado.

      El problema en el caso anterior sería la introducción de “elementos externos” (tipo memorias USB) en los equipos, con lo que podría darse algún tipo de problema con la seguridad. Pero solucionar ese problema es más de la educación tecnológica del usuario y de enseñar al alumno (y a los docentes poco conscientes en la temática de la seguridad informática) que de los propios dispositivos. Además, siempre existe la posibilidad de usar algún tipo de programa gratuito que nos permite, o bien congelar los equipos, o bien impedir la ejecución de archivos sospechosos (léase antivirus o antiespías -o ambos-).

      En referencia a los contentos que se hallan tus compañeros por la instalación de Linux y su uso, lamentablemente no puedo compartir esa experiencia. He rodado por algunos centros y he sido el primero en instalar distribuciones Linux en algunos equipos del centro pero, muy a mi pesar, su uso si se dispone de la posibilidad de arrancar en Windows es prácticamente nulo. Quizás mi realidad docente esté equivocada pero hasta ahora no me he encontrado ningún centro donde, ofreciendo la posibilidad de usar software privativo (el que mayoritariamente los docentes y alumnos tienen en su casa) no se use antes el mismo que su alternativa libre. Es una lastima porque yo sí, a pesar del artículo y de sus interpretaciones, que veo el potencial de dichas alternativas.

      A propósito, como ya te he comentado por Twitter, los comentarios siempre ayudan a una mejora personal y profesional de quien escribe.

      Gracias. Nos leemos por el 2.0 tuiteril.

      • Luis says

        Es que no entiendo muy bien qué quieres decir con eso de “trabajar en la nube”. ¿Te refieres a eyeOS? Porque aunque trabajemos en la nube, necesitamos un soporte que, a día de hoy, sólo nos ofrecen Windows y GNU/Linux.

        El aula de informática equipada con una distribución GNU/Linux que te comenté no está “congelada”, sino que los alumnos entran con un usuarios que no posee privilegios de administración y así evitamos cualquier uso indeseado de esos equipos. No nos ha hecho falta para nada buscar un programa gratuito que “congelase” los equipos, instalarlo, configurarlo, … Como ya he dicho, creo que con GNU/Linux se simplifican muchísimo las cosas.

        Y sobre la interacción entre los alumnos y los ordenadores con GNU/Linux, es impactante ver cómo les maravilla. Eso sí, en lugar de instalar una distribución “patata” tipo Lliurex, cuentan con Ubuntu, que con Unity queda la mar de aparente y ellos mismos te dicen que “Linux es mejor”.

        En cuanto a lo de los compañeros, jeje, se hizo un poco de trampa con ellos. Nadie les informó que esas máquinas corrían bajo GNU/Linux; ellos sólo notaron que era algo distinto, pero como podían salir a Internet y realizar labores de ofimática, no se quejaron. Cuando se les informó, quedaron muy sorprendidos y se les cayó el mito que afirma que “Linux es para los que saben, para los freakis”.

        Gracias por contestar, creo que éste es un debate muy interesante. :-D

  10. kuno321 says

    Sí, es muy importante el ahorro económico en licencias, pero en el caso de la educación existe una cuestión moral y ética. Y es que no podemos educar a estudiantes usando tecnologías cerradas o privativas porque este tipo de tecnologías crean dependencias independientemente que el software privativo sea gratis o no. El software cerrado o privativo es tan malo siendo gratis o no.

    Un ejemplo: Microsoft controla su paquete ofimático y él, por si solo, puede tomar decisiones que arrastren a todos sus usuarios. En el caso de LibreOffice esto no sucedería nunca porque si la comunidad que la desarrolla choca contra los usuarios que la usan se crearán forks, otras alternativas, gracias a que se trata de software libre (ya ha pasado OpenOffice -> LibreOffice).

    Por desgracia solo hay dos sistemas operativos libres que yo conozca: FreeBSD y Linux. Por ese motivo solo cabe la sustitución de Windows por Linux en los centros educativos y toda la Administración. Por lo que el fanatismo al que haces alusión es una falacia: lamentablemente no hay más alternativa.

    Así pues, creo que estás muy equivocado cuando hablas de elegir software gratis para ahorra dinero. ¡NO!, desde mi punto de vista hay que optar por software libre a todos los niveles porque es gratis y ético.

    En cuanto al Cloud Computing no me voy ni a extender porque muchos estudiantes no tienen la edad suficiente para poder estar registrados y proporcionar sus datos.

    PD/ Ánimo, tienes un blog fabuloso ;)

    • says

      Coincido contigo en que en Educación no es cuestión económica. Si sigues mi trayectoria sabrás que estoy en contra de la mercantilización de la misma. Pero ello no obsta a que en el tema del software esa “dependencia que genera el uso de tecnologías privativas” pueda parecerme un tema menor.

      No considero que el hecho de usar uno u otro tipo de soft siempre que realice a la perfección la misión para la cual se va a usar me genere muchos problemas éticos o morales. Me genera más problemas el uso de herramientas no adecuadas (privativas o no) para una función determinada, aunque por ideología podría sentirme más cercano al uso de esas alternativas libres.

      En cuanto a las alternativas en los centros son un poco más variadas de los que comentas. Desde Windows, Linux o Mac (como las más conocidas) hasta la posibilidad de implantación de una red de clientes ligeros (o “clientes tontos”) muy económicos que se sustenten en pocos equipos que sí dispongan de sistema operativo. Con un equipo por aula de informática con disco duro y sistema instalado podríamos llegar a mover un aula de más de veinte equipos ligeros (no tengo muy claro a que número de clientes ligeros enlazados a uno madre empiezan a darse problemas de velocidad y funcionamiento).

      Finalmente, y sin querer entrar más en el controvertido (por edad de registro, como bien comentas) tema del cloud computing agradecerte tu comentario. Me gustan este tipo de debates abiertos, con opiniones divergentes pero con gran “savoir faire” por parte de todos los que intervienen en el mismo. Gracias.

  11. Urko Masse says

    El pragmatismo de “yo voy a alcanzar mi fin, que es lo importante” es un pensamiento a corto plazo preocupante. Y el de “la realidad empresarial”, también.

    Con esa actitud, en otras áreas, seguiríamos en una dictadura (por ejemplo), o incluso en un sistema feudal, porque “es la realidad ahí fuera”. La Educación, con E mayúscula, siempre se ha tratado de mejorar la sociedad a través de la juventud, o al menos eso pensaba yo.

    Los Educadores tenemos la responsabilidad ética y moral de defender los intereses de nuestros alumnos. Educarlos para ser ovejitas sumisas de Apple y Microsoft no es precisamente defender sus intereses.
    Por supuesto que una migración cuesta dinero, siempre lo va a costar. En formación, en migración, en lo que quieras. Postponerlo no mejora el problema, lo empeora. Cuanto antes se acometa, mejor.

    Usar XP, hoy por hoy, cuesta dinero. A ti quizás no. A tu centro quizás tampoco (hoy). A tus alumnos sí. Si no hoy, en el futuro.
    Seguir con XP no es en el mejor interés de nuestros alumnos, ni aunque Linux costase dinero. Se trata de la compatibilidad de los principios últimos de uno y otro producto:
    – Enviar dinero a la economía estadounidense, cueste lo que cueste.
    – Proporcionar un servicio, de forma desinteresada, que mejore la sociedad en su totalidad.
    ¿Cuál de estos principios encaja en un sistema educativo? ¿Cuál no?

    Sobre los servicios en la nube, adelante, de nuevo, haz lo que quieras. Pero no olvides ser consciente de un hecho indudable: Si no pagas por un servicio, no eres un cliente. Eres el producto.
    Usa la nube, sí, pero ten preparado un “Plan B”. Asegúrate de que tus datos los puedes rescatar. Sé consciente de cuándo y cuánto de tu privacidad sacrificas. Sé consciente, sobre todo, de cuándo y cuánto de la privacidad de tus alumnos sacrificas. Y para obtener qué ventajas.
    ¿Cuál de los dos principios últimos que he descrito antes tienen las empresas de “la nube”? Pues eso.

    Yo tampoco soy un fanático. En mi colegio (privado, fuera de España, elitista, carísimo) cuando llegué, todo era Windows. Cuatro años más tarde, el 90% de nuestros servidores son Linux, con plataformas web/”nube” open source, gratuitas, y con gran éxito. Cuando llegué, yo era el “friki” de Linux. Con el uso y el demostrar que no sólo eran opciones más baratas, si no también con mayor rendimiento, hasta aquí hemos llegado. En los escritorios, por cierto, Windows, sí. Con LibreOffice, Inkscape, y una gran selección de open source. No tengo prisa por cambiar eso, pero todo se andará.

    Excelente debate :)

    PD: Aquí hay dos vínculos que aunque no son sobre este tema, recogen, en inglés y en temas que veo muy relacionados, una perspectiva que comparto, comprendo, y apoyo:
    http://opensource.com/education/12/3/are-libraries-resisting-open-source
    http://www.guardian.co.uk/education/2012/mar/31/why-kids-should-be-taught-code

    • says

      A mi también me preocupan mucho los “medios” para alcanzar el fin propuesto. Y más cuando los fines están relacionados con personas (en nuestro caso con unos alumnos que, en base a lo que han aprendido -no sólo a nivel de conocimientos- van a ser engullidos por una sociedad brutal que existe fuera de las cuatro paredes del aula).

      Pero dejando esa premisa aparte, y sin querer entrar en la maravillosa edad feudal o las dictaduras tan maravillosas de nuestro apreciado mundo, también hemos de ser realistas. Realistas en ver que por mucho que por activa y por pasiva les inculquemos a los alumnos la libertad de elección, la misma les va a permitir comprarse un PC con Windows o un iPad. Que educar en libertad es dotar de espíritu crítico a los alumnos, pero jamás de “condicionar de forma extrema” en el uso de us sistema operativo. Yo no me considero una persona sumisa ni poco crítica y, a pesar de ello, no me importa usar programas privativos para determinados usos concretos. ¿Ello significa que soy un vendido a las multinacionales americanas? No. Ello tan sólo significa que he optado por tomar una decisión concreta porque satisface unas necesidades que tengo de la mejor manera posible (a mi entender).

      Otra cosa es en los centros educativos. ¿Migrar a Linux? Sí. ¿A cualquier precio? No. No se puede, y menos tal como está el tema educativo, priorizar el medio por delante del fin. Si los chavales necesitan algo vamos a facilitarles el trabajo. Después ya nos pondremos con lo otro. A veces realizamos discusiones absurdas sobre sistemas operativos cuando hay cosas mucho más importantes. Nos equivocamos. Eso creo.

      Valores para apostar por Linux. Muchos, muchísimos. Poco a poco, como muy bien comentas, se va educando en su uso. Pero hagamos las cosas fáciles y de forma paulatina. Olvidémonos de extremismos y la realidad de las grandes ventajas que presenta su uso se irán descubriendo con el tiempo.

      Llevas toda la razón. Es un excelente debate gracias a todos los que comentáis.

      A propósito, muchas gracias por los enlaces ;)

Trackbacks

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Una de las grandes cuestiones que se plantean actualmente dentro de la reducción de costes que puede suponer para los centros educativos, es la posibilidad de ir migrando progresivamente sus equipos desde programas propietar……

Deja un comentario