Los docentes no somos una ONG

ong13En estos últimos tiempos gran parte de la sociedad, en medio de una crisis económica y social como no se había visto otra, está cuestionando a los docentes. Unos docentes que, según muchos y convencidos por la caverna mediática, somos los grandes vividores del sistema (cobramos mucho y tenemos muchas vacaciones). Unos docentes que, por ser pagados con dinero público, muchos creen que nos debemos las veinticuatro horas del día a satisfacer las necesidades de los chavales (entre las que se incluyen el “albergue” de los mismos la mayor cantidad de horas posible para que los padres puedan ejercer sus tareas laborales).

Lo anterior es un grave error. Los docentes, a pesar que algunos se vistan erróneamente de altruistas a tiempo completo, somos trabajadores. Unos trabajadores que, por nuestra labor (léase en este caso educativa, con todas las connotaciones de la misma), recibimos un salario por parte del Estado (delegado en las diferentes CC.AA.) por realizar nuestra profesión. Una profesión que tiene un horario y que, más allá del mismo, no existe ninguna obligación contractual con la empresa. Una empresa que, por cierto, es la única de nuestro país que no permite hacer horas extras a sus trabajadores. Bueno, más bien sí que les permite hacer horas extra (y de hecho, se hacen) pero las mismas nunca pueden ser recompensadas (ni con días de fiesta ni con salarios por cuestiones obvias en el primer caso).

Los docentes no somos una ONG. La docencia es una profesión. Una profesión como cualquier otra, con especificidades concretas y con unas reglas de juego laborales propias. Unas reglas de juego que no se deben romper. Unas reglas de juego que se rompen un día tras otro por parte de la Administración educativa (recortes salariales, desplazamientos forzosos e incluso despidos para los interinos).

Por tanto y visto lo anterior no es asumible considerar al docente como perteneciente a una ONG. El docente, al igual que cualquier otro trabajador, debe cobrar por el trabajo que realiza (por todo, no sólo por el contractual). No es lógico publicar materiales altruistamente y que, en pocos días venga la multinacional de turno a adaptarlos y a venderlos como propios. No es lógico pagarte la formación de tu bolsillo (hay muchos docentes que se pagan segundas titulaciones, másters u otro tipo de formación no subvencionada con sus, cada vez más exiguos ingresos). No es lógico tener que pagarte tu material de trabajo (el ordenador y el imprescindible ADSL para trabajar en un entorno educativo cada vez más tecnológico). No es lógico dedicar muchas más horas de la cuenta, sin ningún tipo de recompensa, para cuestiones laborales que lo único que hacen es perjudicar al colectivo. Un colectivo cada vez más reducido. Un colectivo totalmente desmantelado. Un colectivo destinado a la salvación individual.

Tengo muy claro que el trabajo se ha de cobrar. Se puede discutir sobre el cómo y en qué porcentaje pero, si los docentes hacen más de lo que deben (elaboración de materiales educativos, cursos abiertos, acompañamientos a salidas que impliquen jornada de 24 horas, mantenimiento de equipos, formación impartida, etc.)… ese trabajo debe remunerarse. No entremos en el error de seguir trabajando en un mal entendido altruismo educativo. Un altruismo que se entiende por parte de la sociedad como una señal de que somos una ONG. Una ONG en la que no me apunté.

Comments

  1. says

    No puedo estar más de acuerdo contigo. El problema es que no es sólo la sociedad la que presiona, es que el mismo estamento docente lo está provocando. Está bien hacer un viaje y estar con los colegas, beber unas cañas y hablar de educación, de fútbol, de toros o de lo que te dé la gana. Pero recorrerte España para dar una conferencia, pagándote tú los gastos, sin cobrar (como otras muchas cosas que nombras) es insano y degrada el acto docente. Lo malo, es que ahora mismo decir esto está mal visto. Un saludo y gracias por este gran post.

    • says

      Efectivamente, si tú le dices a cualquier otro profesional de cualquier colectivo, como por ejemplo el médico por citar alguno, que se vaya a dar una charla a la otra punta de España, adelantando su dinero para después cobrar una cantidad que no ha sido ni pactada de antemano tres o cuatro meses más tarde, se ríe de ti a la cara, además de considerarlo una falta de respeto a su trabajo, pero efectivamente también, y como apunta daniyecla, está mal visto que un docente quiera cobrar por su trabajo, pero no sólo ahora, sino que siempre parece haberlo estado, y quizá la razón sea que nosotros mismos como docentes hemos dejado que esto pasase.
      Mi más sincera enhorabuena también por el post.

  2. Julio Vázquez Cabido says

    Estoy Absolutamente de acuerdo con todo lo que dices. NO SOMOS UNA ONG. Enhorabuena por el artículo.

  3. says

    Felicitaciones!!!!! me siento muy identificada, en mi pais Argentina es tal cual…Es una profesion, pero hemos quedado en el medio del sistema y las familias…
    saludos Gaby

  4. Lurdes says

    Estoy de acuerdo en casi todo el artículo, aunque hay una ocasión en que personalmente paso de que el mec me pague o no, y es en lo que se refiere a echar una mano a los alumnos que quieren aprender pero tienen dificultades y ninguna posibilidad de avanzar a menos que un profe altruísta les dedique alguna de sus horas libres. No me considero una ONG por ayudarles en mi tiempo libre. Sencillamente siento que tengo que ayudarles porque son el eslabón má débil de esta mierda de sistema educativo y de sociedad.

  5. Rosa Aveendaño says

    Muy bueno el artículo , esa es la realidad de nosotros los docentes ojala lo leyera la población en general cual es nuestra función en las aulas y fuera de ella , el salario que devengamos no es ni la mínima parte de lo que trabajamos ,por lo tanto se debería dignificar nuestra labor en todos los niveles.

  6. Alejandro says

    Xarxatic estará satisfecho, supongo, de la cantidad de visitas, aportaciones, lecturas, etc que tiene este lugar de encuentro. Esta mañana me ha dado por sacar los datos comparativos de los últimos post subidos por Xarxatic. Bien analizados(yo no tengo esa capacidad) darían pistas de por dónde vamos, no sólo de los que visitamos este sitio, sino también del conjunto(¿por qué no podemos ser representativos del resto?).

    “Los docentes no somos una ONG”, a las 9 de la mañana reflejaba 122 Tweet, 236 me gusta y 25 g+1, además de cuatro comentarios(sin entrar en ellos). Quizá reflejo de nuestra “lastimera” percepción de nosotros/as mismos(quizá, de la injusticia que padecemos). No lo sé.

    “Reformadores de la educación”, por contra (para mí, más de fondo) se conforma con 7 Tweet, 4 megustas, y 7 g+1. Una respuesta

    Aunque con menos números, “La mayoría de sindicatos docentes valencianos venden a los interinos” supera en interés(supongo que esa es la razón) a “Scolar TIC ¿un lobo con piel de cordero?(aunque con más respuestas).

    En fin. Lo aporto por si puede servir de reflexión.

  7. boirina says

    A lo mejor tendríamos que plantearnos dejar de ser una ONG en lugar de hacer huelgas y manifestaciones. Colapsaríamos el sistema en un par de semanas como mucho.
    Para empezar, deberíamos devolver al centro todo lo que es del centro y ocupa lugar en nuestra casa. A mí personalmente me apetece mucho más tener un cuarto de invitados que un despacho, no sé a vosotros. Además, me muero de ganas de ir a trabajar con lo puesto y nada más, como cualquier hijo de vecino, en lugar de acarrear libros, portátil y demás material de oficina. Si en el centro no hay sitio (en el mío por no haber, no hay departamentos) no es nuestro problema.
    Seguidamente deberíamos limitarnos a trabajar con los recursos que la administración pone a nuestra disposición. Eso implica dejar de usar ordenadores, impresoras, escáneres, discos duros externos, memorias USB y, por supuesto, el ADSL de casa. Si resulta que el número de ordenadores que el centro tiene a disposición de los profesores es insuficiente y no se pueden hacer ciertas cosas, se hace constar en secretaría por escrito y con registro de entrada. Y se dejan de hacer o se hacen con los medios que estén disponibles.
    También podríamos dejar de usar la luz eléctrica de casa. Eso implicaría hacer nuestras horas de libre disposición en el centro. Si hiciéramos eso seguro que se colapsaría el sistema en la mitad de tiempo porque los centros no tienen las condiciones necesarias para que toda la plantilla esté trabajando a la vez. Además, seguramente eso nos haría ser conscientes de todas las horas de más que hacemos sin darnos cuenta.

  8. says

    Ahora mismo me siento culpable y con complejo de ONG. Esta misma mañana he estado explicando a una compañera qué es dropbox y cómo usarlo, le he abierto cuenta (sin llevarme el alojamiento gratis, qué cabeza) y subido unas fotos a una carpeta que también le he abierto yo. ¿He hecho mal? ¿Debería haber organizado un curso que me diera al menos unos puntillos? Todavía lo estoy pensando. ¿Seré boba? Creo que un poco sí, va en nuestra vocación docente y deberíamos hacérnoslo mirar, yo por lo menos.

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