Los MOOCs como modelo de negocio

Cada vez son más las personas y entidades que están optando por liberar cursos online en abierto. Son muchos los profesionales de renombre que hay detrás de la creación de los recursos y, muchos más los que intervienen a lo largo del proceso de aprendizaje (como aprendices o docentes -aunque en muchos casos es difícil tener claro el rol exacto que toman quienes participan en dichos cursos-).

Los materiales y plataformas de formación valen dinero. El tiempo que se ha invertido en su creación e implementación vale dinero. Las horas dedicadas a la facilitación de dichos cursos cuestan su dinero. Un dinero que nadie se dedica a abonar. Un altruismo que, mal entendido, lleva a equivocarse en el esfuerzo que hay detrás de todo lo que algunos montan libremente por ganas de compartir el conocimiento.

El modelo de cursos gratuitos es un modelo erróneo. No se pueden mantener este tipo de aprendizajes abiertos sin que haya ningún tipo de compensación hacia los que lo están impulsando. Una compensación que va más allá de las gracias o de la satisfacción que representa para dichos profesionales la aceptación de dichos cursos. De unos aprendizajes que no tienen nada que envidiar a los que se obtienen en ámbitos más reglados. Unos aprendizajes cuya exigencia, a nivel del docente y del alumno, es muy elevada. Mucho más elevada que horarios limitados de las sesiones de clase. Mucho más elevada que la simple transmisión de conocimientos que se da desde muchas tarimas en los modelos que usan la mayoría de Universidades.

Por tanto, ¿cómo podemos incentivar para que el desarrollo e implementación de estos sistemas de formación no se quede sólo en una moda pasajera? ¿Cómo hacemos para incorporar cada vez a más profesionales de nivel para que liberen sus recursos como cursos abiertos? ¿Cómo gestionamos esta alternativa a la educación universitaria tradicional para que, por sus grandes beneficios, permita unos aprendizajes globales, ubicuos y a medida?

Se pueden usar varios modelos para ello. Unos modelos que van desde el basado en la aportación voluntaria mediante “donativos” de los alumnos (modelo de financiación de la Wikipedia), hasta llegar a modelos de pago en función de los recursos que necesite el alumno. Un modelo que iría (de forma muy parecida a mucho software gratuito que te ofrece versiones premium) desde el coste gratuito para realizar el curso hasta llegar al de mayor coste para aquellos estudiantes que precisen la certificación de dicho aprendizaje. Unos costes que siempre serían mucho más económicos para el alumno y para el Estado que los que supone el modelo educativo universitario tradicional para unos cursos (y, por que no, titulaciones) de la misma calidad que las que se ofertan actualmente en esos centros.

Fig. 1. Modelos de gestión económica de un MOOC (fuente)

¿Dónde quedarían las Universidades tradicionales si se modelizara económicamente lo anterior y se masificara el número de docentes que compartieran esos materiales? ¿Qué faceta les quedaría si la docencia se trasladara masivamente a esos entornos académicos abiertos? En principio sólo dos: la investigadora y la certificadora. Alguien ha de certificar los aprendizajes. Algún organismo se ha de encargar de ello para filtrar entre toda la “proliferación” de malos cursos que pueden aparecer con la expansión de los MOOCs. Ha de existir algún organismo avalado por profesionales contrastados que permita expedir certificaciones a todos aquellos que hayan asumido aquellos aprendizajes que se habrían de incluir en esos MOOCs. Unos cursos abiertos y masivos que, bien gestionados, han venido para quedarse.

3 pensamientos en “Los MOOCs como modelo de negocio

  1. Edumorfosis

    ¡Saludos!

    Dos posibles alternativas de generar dinero en los cursos MOOCs pueden ser:
    1) Cobrar por la evaluación de las actividades instruccionales: Tratándose de cientos (o miles) de participantes realizando tareas al mismo tiempo, se puede contratar evaluadores que cobren por sus servicios profesionales a un costo módico para la sociedad global.
    2) Cobrar por los BADGES. Si los participantes desean una certificación, creo que los ‘badges’ serán los certificados/diplomas del futuro. Aquell@s usuarios que desean tener muestras de su certificación, deberán pagar su badge personal que los certifica como: especialisatas, técnicos o profesionales en diferentes campos del saber.

    Un detalle importante es que los organismos tradicionales de acreditación no están preparados (no saben, no quieren, o no pueden) para certificar: seminarios, talleres, ciclos o programas académicos masivos en línea y abiertos (MOOC). Es la sociedad, junto a organizaciones evolutivas las que pueden generar organismos de acreditación de los MOOCs y otras modalidades de aprendizaje abierto. Hacia eso es a lo que tenemos que movernos hoy día para comenzar a crear una educación accesible para tod@s. El sistema educativo actual es muy costoso, económicamente insostenible y sólo vive para tratar se subsistir en la econimía capitalista en picada; no se preocupa por el aprendizaje de la sociedad. En cambio, los MOOCs, REAs, OpenCoursWare y otros modelos sí se preocupan por el aprendizaje de la sociedad. Lo que falta es ACREDITARSE.

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  2. maite

    Gracias por el artículo. Trabajo en educación no formal on line y aunque nos encanta liberar cursos, la metodología que empleamos requiere tiempo por parte de la persona facilitadora. Liberar un curso no es liberar unos contenidos (en los que también se ha invertido tiempo y esfuerzo). Por otro lado, queremos ganarnos la vida con esto, es nuestra profesión. Total, andamos buscando la forma… y apuntas cosas interesantes. De acuerdo con el comentario sobre la dificultad para certificar…

    Saludos

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  3. FilodeBolsillo

    Gracias por el post.

    Viene a colación una respuesta mía a otro post de hace unos días de otro blog.

    Estoy básicamente de acuerdo con Edumorfosis. Hay formas para “capitalizar” los MOOC pero ¿por qué deben hacerlo?
    Por otro lado cobrar una pequeña inscripción y pequeñas cantidades por evaluación y certificado, hablo de pequeñas de verdad, si el curso es realmente masivo, tendría una repercusión económica importante para el organizador, pero ¿es esto lo que buscan los académicos que, no olvidemos, están detrás de importantes universidades cobrando también importantes sueldos? Tengo mis dudas. Hay un filósofo, Fernando Sabater, que dice que detrás de Internet hay mucho de narcisismo, de afán de exhibicionismo ¿no tendrá algo que ver con esto?

    También habría que añadir que no estoy de acuerdo contigo en que son gratis, ya que lo son para el que lo toma, puesto que los MOOC’s tienen un coste y viven, la gran mayoría sino todos, por subvenciones de las universidades a las que pertenecen, o son fundaciones apoyadas por universidades u otras instancias gubernamentales, principalmente educativas. Todo esto está pasando en USA principalmente donde realmente entidades/empresas/mecenas privados ven con buenos ojos una inversión en educación.

    Pienso también que los MOOC’s, mientras no ofrezcan certificaciones oficiales, por lo menos en España, seguirán coexistiendo con la escuela tradicional. Bajo mi punto de vista pienso que no son substitutivos, más al contrario, tendrán una convivencia conjunta y ayudará a completar los currículos académicos.

    Y, por último, decir que pienso como tú de alguna forma cuando veo algunos de los primeros expertos que organizaron los primeros MOOC’s en universidades de prestigio, y después de ver la aceptación que tuvieron, ya se han salido de las universidades que los albergaban y montado sus propias “escuelas” MOOC. Si bien es verdad que todavía siguen viviendo de, digamos, aportaciones, muchas veces de la misma universidad que dejaron, pienso que es un primer paso y que deben tener alguna cosa en la mente por la que piensan que van a “capitalizar” el MOOC, y salir de la universidad es sólo la primera parte de la carrera hacía la “pasta”. El futuro, de los MOOC, nos dirá si estamos en lo cierto.

    Saludos mil,
    @xavcap

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