Mi visión del modelo 1 a 1

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 Email 0 0 Flares ×

netbooks1a1Este es el primer curso que estoy impartiendo docencia en un centro donde se estableció, dentro de las posibilidades que permitía el Departamento de Educación en su momento, el modelo 1 a 1. Un modelo que consistía en la distribución de netbooks a los alumnos para que todos pudieran disponer de su propio equipo tecnológico. Un modelo que, a día de hoy, se ha demostrado que no ha rendido lo que se esperaba (bueno, no hay estudios objetivos y fiables de sus resultados más allá de algunos interesados y/o sesgados).

He aterrizado en el centro cuando las subvenciones de la Administración (en mi caso se subvencionó el 50% del precio de los equipos, a diferencia de otras Comunidades donde la subvención fue por su totalidad) han finalizado. Cuando después de haberse gastado una millonada en recursos tecnológicos han optado por la retirada de todo tipo de ayudas para implantar el programa. Un programa que, después de haber beneficiado a quien se debía, en la actual época de crisis se considera, por los políticos que deciden firmar cheques, como altamente prescindible.

El año que viene, al igual que ha sucedido éste, se va a pedir a los padres que sufraguen la totalidad del coste de los aparatos. Unos aparatos que se rumorea van a ser una pulgada superior a los anteriores (pasando de 10 a 11) por motivos de rotura de stock y, se va a plantear la posibilidad de la sustitución del sistema operativo dual que viene preinstalado en los actuales (Windows y Linkat -distribución autonómica de turno-) a Ubuntu. Bueno, ya que la Administración no tendrá ningún poder de decisión al no abonar ningún tipo de subvención por esos equipos, va a ser una decisión que van a tomar los Claustros de los centros educativos que opten por mantener el programa.

En estos meses de trabajo en el aula y, siendo uno de los encargados de las reparaciones básicas (a todos los niveles -software o hardware-) junto con uno de mis compañeros de Departamento, me he encontrado con muchos problemas que vienen del uso que se está realizando de los mismos. Del uso y de las averías cada vez más frecuentes de los componentes de los equipos que, curiosamente, se dan cuando el período de garantía ha finalizado. Seguro que son casualidades. Seguro.

Pero no vayamos a seguir disertando sobre cuestiones más o menos conocidas por parte de docentes y padres (a los que les toca pagar las reparaciones cuando los equipos están fuera de garantía). Conviene enumerar los que, a mi entender, son los grandes fallos del modelo. Más que fallos, quizás convendría exponerlos como consecuencias de la implementación de un sistema deficiente de introducción.

El fallo más importante ha sido la falta de contenidos. La falta de material propio (o la incapacidad de los docentes para crearse uno de propio o saber rebuscar por la red para readaptarlo a sus necesidades) para realizar el cambio de modelos. No es lo mismo trabajar en un entorno analógico que en un entorno marcado por la tecnología. No es lo mismo escribir con tiza en la pizarra esperando que los alumnos copien a proyectar materiales que los alumnos tienen disponibles en la red. Cosa que no implica ningún grado de atención. La atención se pierde si el contenido no está bien diseñado y, los libros de texto digitales que nos están vendiendo adolecen de ese buen diseño.

También podríamos hablar de la incompetencia digital del profesorado. Una competencia que, más allá de abrir el libro de texto digital de la editorial de turno, proyectar una presentación en PowerPoint (no hablemos de software libre porque es el gran desconocido) o poner un vídeo de Youtube (que, curiosamente, se les va a colgar la mitad de las ocasiones porque la conexión no está suficientemente bien dimensionada) no existe. Bueno, ahora con el cursillo de Moodle que se imparte algunos empiezan a usar la plataforma para colgar material. Un material que, por cierto y mayoritariamente, consiste en pdfs sacados de internet. Lo de la incompetencia digital no es culpa del profesorado. Es culpa de un modelo basado en tecnología y no en metodología. Primero se debería haber cambiado muchas cosas y formar en serio a los que iban a trabajar en ese entorno antes de meterse a poner cacharros de enorme potencialidad y uso decepcionante.

Seguiríamos con la necesidad de que el alumno fuera competente en el uso y mantenimiento básico de sus equipos. Un tema imprescindible. No se explica que no sepan actualizar el sistema, ni descargarse un navegador, ni usar un procesador de textos de forma adecuada, ni buscar recursos más allá de la Wikipedia, ni saber resolver los principales problemas que se les puede plantear con sus equipos. No se ha dotado de autonomía tecnológica al alumno. Un gran problema que supone mucha pérdida de horas. Horas en los que los alumnos no pueden trabajar. Horas que se pierden por culpa de falta de capacitación básica de los alumnos. Quizás sería bueno dedicar un tiempo el primer año de introducción de los equipos para darles esa capacitación. Una capacitación que ahorraría muchos de los problemas que se van a producir con esto del 1 a 1.

No hay control adecuado. El coordinador TIC está vendido con las reparaciones de los equipos de centro, los impulsores de eso llamado 2.0 (con míseras reducciones horarias) dedican todo su tiempo a resolver los problemas de los netbooks y, curiosamente, no hay ninguna hora dentro de las múltiples y poco productivas reuniones que se realizan en los centros para hablar sobre qué hacer con esta tecnología. Hablar de ello no es recibir cursos. Hablar de ello es examinar los problemas y analizar las posibles soluciones. Unas soluciones que, a mi entender, van más allá de los aparatos o de las decisiones sobre seguir usando los mismos sin ningún tipo de planificación previa.

Una visión, siempre en clave personal, de un modelo que no ha funcionado como se esperaba. Un modelo cuyos costes han superado con creces a los beneficios obtenidos.

8 Comments

  1. Completamente de acuerdo, Jordi. Yo incluso discrepo del modelo. Lo dije desde que los planes saltaron a la opinión pública. Me parece mucho más interesante, menos costoso e infinitamente más sencillo de mantener si se hubiera dotado a cada aula de media docena de portátiles mejores que los netbooks y se les hubiera dado una utilización más flexible en función del tipo de tarea que se llevase a cabo. El primer problema es la concepción de la enseñanza; tod@s haciendo lo mismo a la vez.
    La elección de los netbooks también ha sido un problema: rn dos años están desfasados y sin posiblidades de futuro, puesto que los han dejado de fabricar. Otra historia es también la conectividad de los centros. Pero en fin; ¿Alguien te pidió a tí, elemento importante del sistema con experiencia, conocimientos y criterio fundamentado sobre el tema, alguna opinión? A mí y a mis colegas expertos en esto, tampoco.
    un saludo

    Reply
    • Quizás discrepar del modelo, una vez gastada la ingente cantidad de recursos económicos que ha supuesto el plan, sea una postura no demasiado agradecida. En estos momentos disponemos de unos “aparatos” que están haciendo lo mismo que antes hacíamos gratis (no olvidemos que en muchos centros siguen coexistiendo con los libros de papel de toda la vida). El modelo que propones es válido, como también lo es uno que propuse en su tiempo de dotaciones informáticas en aulas con incorporación de proyectos y, a medida que los mismos se iban desarrollando, iban apareciendo necesidades a cubrir en nuevos elementos tecnológicos.

      Ahora llegamos tarde. Con unos netbooks que tenemos que aprovechar (no olvidemos que las potencialidades de los mismos, a pesar de la rotura de stocks, son excepcionales y, ni tan sólo hemos rascado una mínima parte de las mismas). No podemos permitirnos gastar más dinero en aparatos (léase tabletas por las que muchos postulan). No podemos permitir que las familias gasten lo que no tienen. Ese ritmo de mantenimiento de esos equipos viene marcado por la coyuntura económica.

      En referencia a la importancia (o preponderancia) de uno u otro dentro del sistema no creo que ello sea lo importante. Lo realmente grave es que no se preguntó a ninguno de los actores reales del sistema (alumnos, docentes y padres). Ni se preguntó ni se permitió que aportaran ningún tipo de diseño… aunque algunos lo intentamos (papeles que, por cierto, no se leyeron y seguramente están en su segundo estado de descomposición en algún basurero).

      Un gran saludo de vuelta.

      Reply
  2. Jo també estic en un centre amb el model 1×1. Comparteixo amb tu moltes de les coses que dius que s’han fet malament. I l’Administració no sembla tenir cap mena d’interès en millorar-ho, al contrari.
    Tot i així no tinc clar la solució. Si al centre ja està el model implantat i els professors mica en mica s’han anat formant, què cal fer? S’han de retirar tots els netbooks i tornar al llibre en paper? S’han de mantenir i insistir en fer formació metodològica?
    Jo m’inclino per la segona opció ja que el potencial dels netbooks amb la revolució metodològica addient és enorme.

    Reply
    • Malauradament de companys del viatge del despropòsit (per mala implementació) del model 1 a 1 n’hi ha de sobres arreu del territori. És trist que un cop venut el mort ara, com molt bé dius, l’Administració se’n desentigui sota pretext de la crisi econòmica. O bé sota idees d’introduir uns nous aparells electrònics que, molt em temo, seguiran sent tan infrautilizats com han estat els nostres netbooks.

      La solució al meu entendre passa per treure el suc al què disposem. Tal volta incidint en com utilitzar-los, en com fer que el docent passi de simple consumidor a creador, en com dotar a l’alumnat de competències digitals bàsiques més enllà del seu Facebook de torn, etc. La metodologia no ha canviat encara que els estris sí que ho fan. Hi ha molt de recel en fer un canvi de conseqüències imprevisibles (ningú sap amb certesa si és el camí a seguir). I, sobretot, hi ha un gran desconeixement de la realitat de l’aula per part de qui pren les decisions.

      Molt a parlar i molt a fer a nivell de centre. Un centre educatiu al que l’Administració ha deixat completament abandonat (a tots els nivells).

      Reply
  3. Muy interesantes reflexiones, me parece muy bien sistematizados varios temas clave. Lo que creo es que no se corresponden con el modelo 1 a 1 sino con cualquier proceso de introducción de TIC en la escuela, con la diferencia de que aquí se amplifica por la cantidad de computadoras.
    Más allá de eso, varias cuestiones para pensar…
    - Es siempre deseable que primero se forme a los docentes: el tema es en qué hay que formarlos para usar estos dispositivos. Porque siempre va a necesitarse más capacitación cada vez que se quiera utilizar una aplicación nueva, salvo que se forme a los profesores como investigadores autónomos de las TIC y no se pretenda que tengan un manejo experto de los programas o aplicaciones sino como bien señalas de la metodología para trabajar con ellos en el aula en relación con lo que se enseña.
    - Sobre este párrafo: “Lo de la incompetencia digital no es culpa del profesorado. Es culpa de un modelo basado en tecnología y no en metodología. Primero se debería haber cambiado muchas cosas y formar en serio a los que iban a trabajar en ese entorno antes de meterse a poner cacharros de enorme potencialidad y uso decepcionante.”. Es difícil saber si primero se pone la tecnología y se experimenta o si esperar a que todos se sientan formados porque así tal vez nunca se inicie la inclusión de tecnología.
    - Sí creo que hay que pensar la relación “costo-beneficio” del 1 a 1, cuando los laboratorios móviles dentro de las escuelas podrían ser una opción mucho más económicas y tal vez mejor aprovechada. O bien pensar qué aporta el 1 a 1 en términos de mejorar el aprendizaje dentro de la escuela.
    - Creo que no se trata de “capacitar” de los niños en el uso de las netbooks sino de enseñarles como se les enseñan otros contenidos curriculares, con estrategias y contenidos específicos de las TIC.
    - En este texto se señalan muchos aspectos negativos, no hay ningún aspecto positivo?
    Habiendo observado en Argentina varios procesos de inclusión de TIC en las escuelas de carácter masivo, quería dejar estos pensamientos para seguir analizando juntos este modelo.
    Gracias por compartir estas ideas!
    Débora

    Reply
    • Supongo que pueden incorporarse a cualquier proceso de introducción de nuevas tecnologías (y no sólo a nivel de centro educativo, ya que puede extrapolarse a cualquier empresa). Eso sí, en cuanto a las cuestiones que planteas sólo intentar dar breves respuestas a las mismas.

      - Lo deseable y necesario es que haya una formación previa del docente. No hay suficiente autonomía para una autoformación por parte del mismo en relación a la introducción de las TIC ni suficiente capacidad para que el docente busque esa herramienta que necesita en cada momento. Una capacitación básica del uso de esos nuevos aparatos hubiera sido necesario. Una capacitación más metodológica que tecnológica (que es como, lamentablemente, se ha dado dicha formación).
      - Esperar no es bueno, pero tampoco lo es incorporar sin criterio elementos tecnológicos que suponen un gran desembolso educativo en entornos difíciles de controlar. Y el sector educativo es uno de ellos.
      - La capacitación básica de los niños en la tecnología es fundamental. No en cuestiones académicas… en cuestiones tecnológicas. Mucho tiempo se pierde por esa falta de capacitación (no saben instalar ni configurar un antivirus, no saben instalar programas, no saben eliminar barras de navegación molestas, no saben configurar correctamente documentos de texto, no saben usar bien el correo electrónico, etc.). Cuestiones básicas en las que, previamente a darles esos aparatos, se debe incidir.

      Finalmente creo que destacar lo que no funciona no es excluyente de que pueda haber algo que funcione. Hay experiencias exitosas. Puntuales, pero exitosas. Lo que se ha de ver es si los beneficios obtenidos superan los costes. Unos costes que, como he dicho, pesan demasiado en el análisis global.

      Reply
  4. Todo esto se podía haber previsto antes de haber hecho la inversión. No hacía falta pensar mucho, incluso siendo un político, para darse cuenta de lo que iba a suceder. Ya había pasado antes con la estructura y la dotación de las aulas de informática. Pero no se aprende y la prueba está en la actual obsesión con las tabletas.
    Y uno de los principales problemas, la falta de contenidos, sigue sin solución. No hay tantos materiales en internet como se cree y muchos de ellos son loables intentos voluntaristas elaborados con los pocos conocimientos tecnológicos de los que se dispone mientras que otros, normalmente de pago, suelen ser ruido digital disfrazado de contenido educativo.

    Reply
    • El problema Enrique han sido los intereses que hubo en ese momento. Unos intereses que iban más allá de las necesidades del alumnado. Unos intereses, en forma de demanda de algunos, que se habían de satisfacer

      Ahora, como bien dices, se está planteando la introducción de tabletas del mismo modo que, hace bien pocos años, se planteó la introducción de netbooks. Tampoco hace falta ser muy inteligente para ver que los intereses son de los mismos que entonces.

      En referencia al material que se publica de forma “altruista”, a pesar de adolecer del defecto que comentas (a nivel tecnológico), es bastante mejor que el ruido de las multinacionales. Unas multinacionales que se hallan detrás de cualquier decisión sobre tecnología educativa que se está tomando en la última década. Unas decisiones avaladas, no olvidemos, por la Administración educativa y por algunos, no pocos, docentes.

      Reply

Deja un comentario

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 Email 0 0 Flares ×