Modelos 1 a 1 en América Latina y el Caribe

Una de las cuestiones más controvertidas en la implantación de las TIC en muchos países ha sido el gasto económico en determinados dispositivos electrónicos (especialmente, en lo que hace referencia, a netbooks u otros dispositivos enmarcados en la política 1 a 1). Es por ello que conviene, una vez pasada la vorágine de distribución masiva de los aparatos, con muchos países en los cuales el modelo, una vez garantizado el pago a determinadas empresas (léase multinacionales) se ha finiquitado de forma más o menos abrupta, tener a mano cierta literatura para ver cómo han funcionado los modelos y sus posibles mejoras en el futuro.

Es por ello que me permito colgaros el material que publicó hace un tiempo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) donde se proponía una aproximación a un modelo sistémico para la mejora de la calidad educativa en contextos de uso de tecnologías, y en particular, la distribución masiva de dispositivos digitales a estudiantes y docentes.

No hemos de olvidar que hay países latinoamericanos donde aún se están distribuyendo masivamente estos aparatos (sin ninguna mejora apreciable en resultados en pruebas estandarizadas) y, actualmente, hay una propuesta en modo borrador avanzado de algunas Consejerías educativas para distribuir tabletas en España como se hizo con los portátiles (en este caso bajo un supuesto crédito bancario para su compra a interés subvencionado). Es por ello que cualquier literatura que pueda aportar mejoras en su futura implantación es algo a tener en cuenta.