Asesorías bajo sospecha en la Comunidad Valenciana

cefire_azulCada vez es más difícil ponerse a hablar en clave positiva de noticias relacionadas con la educación procedentes de la administración educativa. No existe nada peor que una administración educativa, gestionada de forma muy chapucera y con grandes intereses detrás. Unos intereses que, en demasiadas ocasiones (por no decir siempre), están alejadas de las necesidades reales del sistema educativo. Un sistema educativo que necesita, de una vez por todas, empezar a ser gestionado desde arriba con transparencia y sentido común. Un sistema educativo dejado al albur de los profesionales que, día tras día, se las ven y se las desean en sus aulas. Unos profesionales cada vez más apáticos y quemados. Unos profesionales que, lamentablemente, también se están pasando en masa al lado oscuro para mantener sus míseros privilegios (entiéndase como privilegios destinos cercanos a sus casas, alejamiento puntual del aula en servicios educativos o, incluso, la posibilidad de reducir su futuro horario lectivo formando parte de un infumable cargo).

No estamos en un sector gestionado por los mejores. Estamos en un sector donde las corruptelas y sombras de sospecha se hallan a la orden del día. En algunas Comunidades más que en otras pero, si hubo alguna que una vez fue transparente, cada vez está siendo más contaminada por las de su alrededor.

Vamos al caso que nos ocupa. El de las asesorías de los centros del profesorado en la Comunidad Valenciana (CEFIRE). Unos centros del profesorado cuyo acceso se ha procurado este año que fuera lo más transparente posible aunque, al ver los resultados, cualquiera con un mínimo de inteligencia lo duda. Hagamos un poco de historia…

Hasta este curso las asesorías en la Comunidad Valenciana estaban ocupadas por funcionarios docentes, cuyo mérito consistía en conocer a alguien que les hiciera la propuesta para entrar en las mismas. Personas que conocían a personas que pensaban que las mismas podían encajar como asesores de formación del profesorado de la Comunidad. Un boca a boca que permitía que, mediante un sistema de acceso opaco, algunos entraran a trabajar en un servicio educativo alejado de las aulas. Un servicio, por cierto, bastante más duro a nivel profesional (en cuanto a dedicación horaria) que muchos desconocen. Un servicio que debía ser interesante porque pocos volvían a las aulas. Hasta estos últimos años eran pocos los desertores de motu propio de las asesorías para volverse a las aulas. Algunos iban a realizar otras tareas, pero lo de volver a las aulas era algo excepcional (los datos son públicos y se pueden consultar los asesores de los últimos diez años fácilmente por internet).

Este curso pasado la administración educativa valenciana decidió hacer transparente el proceso de selección para ocuparlas. Publicó una resolución (de 23 de abril de 2013) donde convocaba un concurso de méritos para la selección y nombramiento de asesores de formación, innovación y recursos educativos de la Comunidad Valenciana (enlace). Se hacía, a priori, transparente un proceso de selección público para seleccionar a los más capaces para ocupar esos cargos. Un proceso que, curiosamente, se iba a ir volviendo cada vez más opaco. Pero, no adelantemos acontecimientos.

Se realizan las pruebas pertinentes divididas en dos grandes fases. Una primera que incluye la valoración de la experiencia profesional, en proyectos de innovación educativa, en actividades de formación, méritos académicos y publicaciones. Además de lo anterior, en la primera fase también se realiza una valoración de un proyecto de innovación que, posteriormente y en la segunda fase, se va a defender delante de un tribunal en un acto público. Un proceso bastante serio donde se contaba con presencia sindical (a nivel de papel, ya que la mayoría de organizaciones sindicales con representación no acudieron a revisar el proceso).

Salen los resultados provisionales y, curiosamente, antes de salir los definitivos (una vez realizadas las reclamaciones) aparecen las adjudicaciones de los puestos de asesores en el listado de las Comisiones de Servicio. Unas adjudicaciones donde hay algunos casos realmente curiosos. Docentes que ni tan sólo se presentaron al concurso y que aparecen cubriendo plazas de las asesorías (caso sangrante es el de María Dolores Calvo Benedí, ex directora de Formación Profesional con el Ministro Wert y que también ha sido directora técnica de Estudios y Profesorado de la VIU -una Universidad, por cierto, inmersa en un proceso de venta bastante cuestionado-) e, incluso, algunas personas de las que no es posible encontrar su condición de funcionarios y cuya única experiencia laboral parece relacionada con diferentes centros educativos de gestión privada. Algo que, junto con el suspenso en la entrevista personal que se ha realizado de algunos que ya estaban trabajando dentro de las asesorías de forma poco transparente por haber llevado una buena trayectoria en el proceso con las puntuaciones objetivas y medibles, huele demasiado mal dentro de un proceso que queda muy tocado.

¿Alguien se va a dedicar a investigar más a fondo lo anterior? ¿Dónde están los sindicatos que habrían de velar por la transparencia de las adjudicaciones? Que se tenga que hacer investigación sin recursos, en vacaciones y desde un blog es algo muy triste. Aunque, es mucho más triste el desprestigio, que va sumándose, al que ya tenían los centros de formación del profesorado de la Comunidad Valenciana. Un desprestigio que merma los ánimos, ya suficientemente justos, de la mayoría de asesores de los mismos.

¿Por qué tiene que ser Apple?

apple-logo-redLlevo un tiempo preguntándome por qué son los productos de la marca Apple (iPads, especialmente) los elegidos para escribir cientos, e incluso miles, de líneas sobre sus potencialidades educativas. ¿Por qué ha habido un reduccionismo tan brutal de la tecnología educativa que ha limitado la existencia, más allá de alguna breve reseña de alguien que defiende las bondades del software libre, de alternativas mediáticas a la gran invasión de la propaganda de los productos de la manzanita? Son productos caros, en muchos casos de uso limitado (por las restricciones que poseen al estar todo basado en software que nunca te llega a pertenecer del todo) y, con la única característica realmente diferencial, que han conseguido que se hable continuamente de ellos.

Buena estrategia de márqueting de Apple, mala estrategia del sector educativo. Un sector educativo lleno de palmeros, abrazamanzanas y visionarios de potencialidades que, curiosamente, casi nunca han probado en sus aulas. Muchos docentes tuiteando compulsivamente cualquier noticia que tenga a ver con el iPad o con cualquiera de sus otros productos. Muchas noticias insustanciales que, de forma viral, son expandidas como si no hubiera otro tipo de tecnología que la que nos suministran los sucesores de Steve Jobs. El dios de los aparatos. El gran vudú. La octava maravilla que ha venido a quedarse en el ámbito educativo para ayudar a una mejora real del aprendizaje de nuestros alumnos.

Reconozco que uso productos de la manzanita pero, a su vez, reconozco las grandes limitaciones que ofrecen los mismos. Unas limitaciones que tienen mucho que ver con sus actualizaciones (o falta de ellas cuando a la empresa le da por decir que un producto es obsoleto), con su modelo de negocio e, incluso, con no ser tan maravilloso como lo pintan cuando se intenta exportar su uso masivamente al ámbito educativo. Los proyectos educativos con tabletas (y, en este caso, nos referimos a iPads) no son tan bonitos como se pueden pintar en algunas investigaciones o difundirse en determinados blogs. La capacidad de manipulación para sesgar lo malo está a la orden del día. Si ese sesgo ayuda a seguir alabando al “monstruo de la tecnología” que, en demasiadas ocasiones ha sido acusado de producir en países del tercer mundo con unos empleados sujetos a condiciones de esclavitud, bienvenido sea.

No me cabe en la cabeza que, los mismos que sanamente critican a Microsoft por determinados motivos (ser una multinacional, querer ganar dinero a toda costa, etc.) sean los mismos que adoran a Apple por lo mismo que hace Microsoft. ¿Se deberá a que los primeros tienen una mala estrategia de venta de sus productos? ¿Tendrá algo que ver con la calidad real de ambos productos? ¿Tan malo es el producto de uno, o tan bueno es el de otro, para que esas diferencias se expongan de forma tan diferente?

Se ha conseguido vender casi todo, incluso que no sea cierto, de Apple. Su fiabilidad, la inexistencia de virus, su facilidad a la hora de crear contenidos digitales (iBooks Author está bien, pero no para echar cohetes) e, incluso, la posibilidad de pertenecer a una clase social diferente por usar ese tipo de productos. Medias verdades que esconden realidades como los tiempos de reparación, el coste oculto que supone la actualización anual a un nuevo sistema operativo (porque hay cosas que dejarán de funcionar o no te permitirán el uso de determinadas opciones nuevas), las garantías que no cumplen la normativa de la UE (sólo doce meses), etc.

Lo de Apple tiene tintes surrealistas. Una empresa que ha conseguido monopolizar el mercado educativo en muy poco tiempo gracias a sus “vendedores de producto desinteresados” y que, a pesar de no haber presentado ninguna innovación importante en los últimos tiempos (ver últimas presentaciones de los productos Apple y sus actualizaciones) consigue seguir siendo considerada como la empresa puntera que va a salvar la educación. Eso sí, el coste de esa supuesta salvación siempre se esconde tras la factura final del proceso.

PISA para Centros Educativos

Por si no hubiera suficiente con las pruebas diagnóstico, reválidas u otro tipo de tests estandarizados, nos llega la última idea que ha tenido el gobierno español. Sumarse al carro, junto con el Reino Unido, a unas nuevas pruebas estandarizadas (PISA para Centros Educativos) que nos plantea la OCDE dentro de su, cada vez más amplio, rango de diferentes pruebas PISA. En este caso se supone que, a principios del curso que viene, en España se va a realizar una prueba piloto que lleva montándose desde marzo, para medir la competencia de los centros educativos mediante diferentes indicadores (no sólo referentes a los resultados de los alumnos) en las diferentes lenguas que se hablan en el territorio (castellano, catalán, gallego y vasco).

No se trata sólo de medir la competencia de los alumnos. Se trata de informar sobre diferentes parámetros asociados a los centros educativos (ambiente de aprendizaje, nivel socioeconómico de los alumnos, gestión de recursos, relación entre profesores y alumnos, actitud de los alumnos hacia el aprendizaje, etc.). Una forma de estandarizar cuestiones subjetivas que va a permitir elaborar, incluso que desde la OCDE digan que no va a ser así, un ránquing de los centros educativos en función de dichos resultados. Un sistema para clasificar los centros desfavorecidos (normalmente públicos en zonas deprimidas) y poder garantizar la segregación del alumnado por cuestiones económicas (no olvidemos que, tal como dicen las pruebas PISA, uno de los factores que influyen en el resultado académico es el nivel sociocultural y económico de las familias). Una pruebaque , por cierto y como casi siempre, tiene sus grandes defensores:

Como herramienta de comparación, los siguientes principios deben guiar el uso de la prueba de la OCDE para los centros educativos:

  •  La comparación internacional que tiene lugar en la evaluación de centros debe ser vista como un proceso. La información sobre el rendimiento de los alumnos, su compromiso, y el entorno de enseñanza y aprendizaje de los centros educativos participantes deben propiciar la reflexión y el debate entre el personal del centro y las autoridades educativas locales
  • Se espera que el PISA para Centros Educativos proporcione en el futuro importantes oportunidades de aprendizaje entre iguales ‐a nivel local, nacional e internacional‐, así como la oportunidad de compartir buenas prácticas para ayudar a identificar “lo que funciona” con el fin de mejorar y hacer cambios útiles
  • La evaluación debe considerarse como una herramienta para la mejora de los centros, no una herramienta para el desarrollo de ránquings.

Muy loables intenciones, pero con la dificultad de creérnoslas cuando vemos cómo aplican los resultados del las pruebas a las que llevan sometiendo a los alumnos (aumento de ratios, reducción del profesorado -en número y salario-, eliminación de centros educativos y, disminución de las partidas económicas dedicadas a permitir la posibilidad de la equidad en el sistema educativo). Usar pruebas “cuestionables” para avalar recortes educativos es saber muy poco de Educación (o mucho de cómo cargársela).

Finalmente, para todos aquellos que tengáis ganas de echar un vistazo a cómo funciona esta prueba, os cuelgo los siguientes enlaces pertenecientes a dos centros educativos que se han sometido a ella:

Otra prueba más a las que se suma nuestro gobierno para, en lugar de mejorar aquello que no funciona (que muchos docentes y padres saben pero que, curiosamente, nadie se ha dedicado a preguntarles) nos dediquemos a perder el tiempo haciendo pruebas que, si están bien elaboradas y gestionadas, lo único que van a servir es para seguir encontrando defectos a un sistema que necesita más cambios reales que indicadores.

Innovar de gratis

Son muchas las administraciones educativas que están apostando por la innovación. Muchas son también las que pretenden que dicha innovación la lleven a cabo sus docentes “de gratis”, mediante la certificación de las horas que se han dedicado a innovar en determinados ámbitos relacionados con la educación. El último caso, aunque no el único, es la publicación en el diario oficial de Andalucía (BOJA) de  la Resolución de 15 de julio de 2013, de la Dirección General de Innovación Educativa y Formación del Profesorado, por la que se aprueban proyectos de investigación e innovación educativa y de elaboración de materiales curriculares para el año 2013. Una resolución que incluye las transferencias económicas que se van a dar a dichos proyectos de innovación y elaboración de materiales curriculares. Unas transferencias económicas iguales a “cero euros”.

Qué bonito que es innovar para la administración educativa con el esfuerzo (que implica horas y, por ende, dinero) de los demás. Qué bonito es tener mano de obra barata (más que barata, sometida a la esclavitud) para que elabore tus materiales y, de paso, pueda una administración apuntarse medallas por lo que está apostando en innovación educativa.

Los docentes nos merecemos un respeto. Nuestro trabajo se ha de recompensar y, creo que llega el momento de quitarse el estigma del binomio “ser docente y trabajar de gratis” y empezar a valorar nuestro trabajo. Un trabajo que, por muchos certificados que nos expidan las administraciones de turno, debe estar sometido a mejor remuneración. No conozco ningún colectivo que deba pagarse su formación o sus herramientas de trabajo. Han conseguido vender muy bien la necesidad de trabajar más por mucho menos vendiendo el estigma de que en la escuela pública “se trabaja muy poco y por ello hay baja calidad”. No hay baja calidad en la escuela pública, hay docentes que están comprando que ello es así. No debemos minusvalorarnos ni prestarnos a tamaño chantaje. Un chantaje al que, demasiados, se están prestando bajo parámetros erróneos de mejora de calidad educativa.

Para terminar me gustaría exponer la conversación que acabo de tener con una docente sobre el tema. Una conversación donde se vierten dos puntos de vista, uno de ellos completamente opuesto sobre lo que se transmite en el artículo y que, por ello, me permito colgaros aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y aquí el extracto básico de la conversación. Mientras siga habiendo docentes que sigan insistiendo, con toda su buena fe, en las tesis del altruismo docente (sea cual sea la coyuntura) habrá mano de obra barata en Educación. El día que tengamos claro que nuestra profesión es como cualquier otra, las cosas podrán empezar a cambiar a todos los niveles (incluso en el de la calidad educativa).

Eduspam en Twitter

eduspamSupongo que debe ser coyuntural. Algo asociado a la época del año en que muchos docentes de mi timeline se hallan de vacaciones y, no por ello, dejan de tener automatizada la publicación de determinados tuits para no encontrarse, al cabo de unos días de no tuitear, en la casuística de verse abandonados por parte de sus seguidores. De esos miles que usan herramientas bastante tristes que permiten… “ver quién no me sigue”, “ver quién me sigue”, “ver cuántos retuits he conseguido” o valorar mediante programas inútiles que automatizan la publicación de un tuit para saber cuánto vale su cuenta. Allá cada cual y su relación con Twitter. Algo que, por cierto, jamás debe criticarse ya que, como toda herramienta, cada uno es libre de usarla como y cuando le venga en gana.

Lo que no se puede discutir es la aparición de gran cantidad de spam en muchas cuentas educativas (de docentes o entidades relacionadas con el mundo educativo). Tuits automatizados, de algunos que generan un paper.li (unos contenidos presentados en forma de artículos interesantes) totalmente aséptico, a determinadas horas del día. Podemos comprobar que, habitualmente, estos paper.li (también existe el Tweeted Times) son publicados a determinadas horas en punto (a las ocho, nueve, diez, etc.). Unas horas que, automatizadas, permiten que los únicos tuits que salgan de determinadas cuentas a lo largo del período estival, en el cual muchos hacen bien de tomarse unas merecidas vacaciones, sean de este tipo. Unos tuits que llegan a saturar por lo inútiles que llegan a ser para el usuario. Una curación de contenidos que debería limitarse a lectura de los artículos que se hayan leído y se quieran compartir con el resto.

También existe el fenómeno del retuiteo masivo a todos los tuits que mencionan a uno. Hay horas en que mi timeline (y supongo que el de muchos) está plagado de retuits de alguien a quien han mencionado. Decenas y decenas de tuits donde, de paso, se publicita algún artículo del blog de uno, o quizás se pretende demostrar la importancia de uno en Twitter. Un ego que es innato al ser humano. Quizás si no existiera el mismo, no existiría Twitter… quién sabe. Estos retuiteos automatizados, junto con aquellos que ni tan sólo se producen después de leer una noticia o blog es algo también curioso. ¿Cómo puede atreverse alguien a retuitear algo que ni tan sólo ha leído?

Podríamos seguir hablando de aquellos tuits automatizados para dar las gracias a los nuevos seguidores, aquellos mensajes directos (DM) que se envían a todos tus seguidores para promocionar un determinado producto o para agradecer el seguimiento de forma aséptica, aquellos follow friday (FF) que se generan automáticamente o, incluso de aquellos tuits que se generan automáticamente por productos de terceros (Foursquare, Runkeeper, Endomondo, etc.). ¿Tiene sentido automatizar un tuit para que todos sepamos la cantidad de quilómetros que uno ha andado? ¿Es necesario saber que uno es el príncipe de la estación de autobuses de Nunca Jamás?

Últimamente también está de moda publicar tuits de salidas o llegadas de viaje. Tuits donde nos informan dónde se ha ido, con cuanta gente y, siempre junto con una maravillosa fotografia que sirve para aderezar esos tuits. ¡Qué bonito es viajar con cuatro más en un avión destino a algún sitio donde se va a hacer algo!

Y, finalmente, la guinda del pastel… los tuits de “pago a”. Servicios que exigen para registrarse publicar un tuit o automatización de tuits para denunciar (siempre mediante el mismo tuit publicado a las mismas horas) la mala experiencia con alguna compañía (normalmente de telefonía móvil o ADSL).

Nada, nada. El verano es la época del spam en eduTwitter. Más de la mitad de mi timeline de completas vacaciones y miles de tuits diarios automatizados e impersonales. Esperemos que esta tónica puntual no se convierta en habitual porque, por muchos filtros que te permitan los diferentes gestores de Twitter, siempre vas a acabar padeciendo alguno de estos tuits automatizados que aportan bastante poco a una red a la cual tienes un especial cariño.

Terapia

terapiaeduUna de las mejores formas de hacer terapia es escribir. Otra es hablar ante un grupo de personas anónimas, con los mismos problemas y relacionados con la profesión. Charlas que empezarían con el típico “hola me llamo Jordi y soy docente”. Charlas que, más allá de reuniones informales a lo largo del año con compañeros, se encuentran a faltar en nuestro colectivo. Bueno, un colectivo individualizado e individualista que, por tradición, algunos nos empeñamos en seguir llamando colectividad. Colectividad demasiado variopinta para pintar nada en ningún aspecto.

El sistema educativo cabrea. Las decisiones de la administración educativa acrecientan el mismo. Los docentes que están en posición de oreja gacha o culo en posición supina, están a otro nivel más allá del cabreo. Un cabreo que martillea la cabeza cual un martillo percutor. Parece que las obras sean continuas. Que la imposibilidad de volverte sordo de una puñetera vez sea algo que te obligue a soltar lágrimas de pura impotencia al ver todo lo que ocurre a tu alrededor.

No voy a intentar articular un redactado coherente. Son unas líneas escritas con prisa y con muy pocas ganas de darle un barniz posterior de corrección. Redactar coherentemente cuando lo más coherente que se te ocurre es pensar en la alegría que te llevarías con la posibilidad de que alguno de los que deciden, estorban o lamen, tuvieran un tropiezo serio en sus vidas es algo que se hace harto difícil. Es por ello que pido disculpas por este redactado de autoconsumo. De ira cada vez menos contenida. De enfado de organización al margen de la ley. De humo y gases lacrimógenos.

¿Cómo puede hacer terapia alguien que siga creyendo en la mejora del sistema educativo? ¿Cómo seguir siendo iluso del disfrute que te permite tu profesión cuando ves que todo se alía para que se te hundan las expectativas? ¿Cómo puedes mejorar cuando te dicen que estás vetado en determinados ámbitos por ejercer tu libertad de expresión? ¿No estamos en democracia? Bueno, democracia para algunos… esclavitud para la mayoría.

Tenemos unos políticos de mediopelo. Los que dirigen la educación, no llegan ni a eso. Elegir a lo peor para llevar lo peor, conseguir un futuro peor y, arruinar a los que no piensen como ellos es tónica habitual. Dan mucho asco. Repulsivo hasta extremos inimaginables. Tanto desperdicio de recursos, tantas malas praxis, tanto asesor “hijo de” que pulula por los diferentes entramados educativos hace disminuir en un porcentaje muy alto mis posibilidades de jubilarme algún día. Parece que tengan ganas.

Lo de los profesionales de aula también es curioso. La individualidad, cueste lo que cueste, es lo que se prima. La competencia se desprecia. El lameculismo o populismo está a la orden del día. La transparencia se considera una lacra. ¿Qué podemos aspirar en esta situación de despropósito?

Reniego de los lameculos, de los inanes, de los metidos a dedo, de los responsables de la administración educativa, de los sindicatos sólo beneficiosos para ellos mismos, etc. Reniego de toda la morralla que inunda nuestro sistema educativo. Un sistema educativo que se merece más que lo anterior. Un sistema educativo que se merece ser gestionado por los mejores y contar en sus aulas con excelentes profesionales bien recompensados. Un sistema educativo del que va a depender el futuro de nuestro país. Un futuro que, por ahora, se vislumbra cada vez más negro.

Biblioteca de libros digitales para la comunidad educativa

Desde Argentina nos llega un excelente proyecto de biblioteca digital, con materiales gratuitos para los miembros de la comunidad educativa, que abarcan diferentes aspectos de la enseñanza (desde la posibilidad de encontrar libros de texto para las aulas hasta diferentes manuales que puedan ayudar a lidiar con esto de las TIC).

libr_dig_educarEl sistema de búsqueda es muy simple y, dentro de las categorías de libros digitales disponibles, están las siguientes:

Una gran colección de manuales y textos que permiten ser consultados online o descargados en formato PDF (lo cual permite, a su vez, la posibilidad de impresión de los mismos). También se dispone del formato ePub para leerse desde un ebook.

Otra dirección web a tener integrada en nuestro gestor de direcciones para todos aquellos que pertenezcamos al ámbito educativo, o para todos aquellos que tengan ciertas inquietudes en los diferentes temas que nos ofrecen.

El docente como enemigo de la innovación educativa

innovacion-noDebe ser el calor. Seguro que es el calor mezclado con tiempo para pensar y reformular algunas cuestiones que, más por motivos ideológicos que objetivos, me servían para mantener unas determinadas tesis sobre lo que realmente estaba pasando en el sistema educativo. Cada vez tengo más claro que no todo es cuestión de dar la culpa a factores externos y empezar a mirarse el ombligo. Un ombligo que, de tan aislado que lo tenemos de la visión global del sistema educativo, hace que el mismo se haya llenado de una pelusilla cada vez más sospechosa.

No puedo menos de sorprenderme de que exista una parte del colectivo docente que se empeñe en innovar de la manera más desinnovadora posible. De innovar sólo cuando esa innovación no le supone ningún tipo de esfuerzo (más bien se lo quita) y que, cuando la misma les puede llegar a suponer algun tipo de exigencia, se escuden en “lo mucho que trabajan”. No hay nadie menos trabajador que aquel que todo el día va diciendo en voz alta lo mucho que trabaja. ¡Cuántas horas de productividad perdidas de algunos diciendo lo mucho que hacen! Otra excusa tan manida es la de los recortes. Unos recortes que, por cierto, de forma desalmada está realizando la administración sobre sus trabajadores pero que, a algunos, tan sólo les sirve para justificar lo poco que hacían antes. Poco antes y poco ahora. Eso sí, ahora escudándose bajo el paraguas del despropósito del incremento de ratios, horario lectivo y bajada de salarios. Quejarse es sano y necesario, pero usarlo sólo como excusa para justificar la falta de ganas de algunos…

Pero vamos a las pruebas concretas. A los discursos que, tanto organizaciones sindicales (también grandes abanderadas del inmovilismo) y algunos docentes realizan últimamente. Unos discursos que, para alguien interesado en la mejora real de la Educación (sea mediada por las TIC o no), deberían ser bastante cuestionables.

Centremos la noticia. En Cataluña, el curso que viene se ofrece la posibilidad de cursar en bachillerato (primero y segundo) algunas asignaturas de modalidad a distancia. Una decisión, para algunos, que supone tener que justificar sin ningún motivo académico más allá de “percepciones” dicha medida y atacarla como si fuera un despropósito por las “implicaciones pedagógicas negativas” que va a tener dicha decisión.

Hay muchas formas de cuestionar la decisión. Hay, seguramente, argumentos válidos o posibles para oponerse a la decisión que realiza la administración educativa, comparando estas asignaturas online alucinantemente con un MOOC, mediante diferentes tipos de investigaciones, mediante el cuestionamiento de quién ofrece el servicio o, revisando los materiales que se van a utilizar. Lo que jamás  se puede es oponerse a una propuesta educativa de este calado con algunas afirmaciones como las siguientes.

El sindicat considera “molt negativa” aquesta mesura i denuncia que, des d’un punt de vista pedagògic, la proposta és contrària a l’educació integral de l’alumnat, ja que l’educació presencial ofereix unes possibilitats de relació i d’interacció que no pot oferir l’educació a distància

Un sindicato educativo que se atreve a decir que “la educación a distancia nunca puede compararse con la educación presencial”. ¿Sabrán que existen institutos a distancia como el IEDA? ¿Sabrán que existen las Universidades a distancia? ¿Tendrán conocimento de qué es la educación a distancia? ¿Sabrán las características de la misma? ¿Conocerán la metodología de la docencia en línea? Sin comentarios.

Otro de los párrafos que tampoco tiene desperdicio…

E.P, docent de llengua estrangera que prefereix mantenir-se a l’anonimat, també coincideix en aquest punt de vista. “Pedagògicament, en aquestes edats adolescents, sembla fora de tot dubte que passar el màxim d’hores a classe i a l’escola és el millor per no dispersar-se i perquè el professorat detecti els problemes que les alumnes puguin tenir. Això no exclou que calgui augmentar l’ús de les TIC per a la formació; és un fenomen indubtablement positiu, i cal que millori la interacció entre professorat i alumnat. Per exemple, posant més deures a través de plataformes educatives especials creades per a tal efecte (Moodle), o ajudant les alumnes perquè utilitzin millor la xarxa (és a dir, per llegir i escriure, finalment) i creïn i guardin documents ordenadament, o digitalitzant més i millor les classes. Però tot això es farà sempre molt millor des de l’aula ‘tradicional’. L’educació a distància hauria de ser només per a adults que treballen o tenen una necessitat formativa específica, o bé per a alumnes amb discapacitats físiques temporals”, valora.

Un docente “anónimo” que argumenta lo siguiente:

  • El alumno debe estar el máximo de horas en el aula y en los centros educativos para no dispersarse
  • Las TIC son positivas pero deben usarse de la siguiente forma: Moodle para poner más deberes, ayudar a los alumnos para que utilicen mejor la red (es decir, para escribir y leer) y que sepan guardar documentos… eso sí, todo esto se hará mejor desde el aula
  • La educación a distancia habría de ser sólo para adultos que trabajen, para los que tengan una necesidad formativa específica o para alumnos con “discapacidades físicas temporales”

La realidad supera la ficción y, lo más grave de lo anterior, es que si preguntamos en las aulas de nuestro país habría muchos que firmarían la argumentación de este docente anónimo. Demasiados.

Con Android, con iPad y/o con sentido común

Las propuestas tecnológicas, que no educativas, a corto plazo están basadas más en tecnología que en metodología. Basar propuestas exclusivamente en los aparatos que medien el aprendizaje es priorizar aquello que, para algunos, debería ser lo más invisible de todo el proceso.

Curiosamente, la mayoría de administraciones educativas, así como muchos docentes, están tomando la postura del “pedigüeño tecnológico”. Una postura que consiste en basar cualquier propuesta de mejora educativa en tales o cuales aparatos (tabletas -entre las que se hallarían las basadas en Android o IOS-, netbooks, chromebooks, ordenadores personales en aulas de informática, móviles -ahora hay una propuesta en Cataluña para usarlos en el aula como parte de una asignatura- e, incluso, hay administraciones que se plantean la posibilidad de la mezcla de aparatos en un modelo BYOD -que cada alumno traiga el equipamiento tecnológico que tenga en casa-). Unos aparatos que, en función de su precio, van a seguir incrementando la brecha digital (que, por cierto, tiene amplias repercusiones en la educativa) y van a permitir un ¿aprendizaje? a la carta, según la capacidad económica de los progenitores que lleven a sus hijos a determinados centros.

Es por ello que, vistas las diferencias en equipamiento tecnológico, con que nos podemos encontrar a corto plazo es interesante hacer una breve exposición (en forma visual) de qué se podrá usar en las aulas en el modelo de tabletas que muchas administraciones se están encargando de vender a los padres.

Modelo iPad

Para aquellos centros cuyos alumnos puedan costearse un iPad (se ha acabado el modelo de subvencionismo de los aparatos) se va a establecer, presumiblemente, el siguiente modelo de trabajo.

Fuente: Daniel Edwards

Fuente: Daniel Edwards

Un modelo basado en apps de diferente funcionalidad (casi todas gratuitas, ya que vienen por defecto en el iPad o se pueden descargar de la Apple Store -a excepción de las que forman parte de la suite ofimática de Apple -Pages, Keynote- y de la edición de videos -iMovie-) que permitirían, a priori, basarse exclusivamente en un modelo basado en Apple. Un modelo que, por cierto, estaría basado en su parte más conceptual en la herramienta iBooks Author para la edición de materiales digitales e iBooks para la consulta de los mismos.

Modelo Android

En este caso, la fuente de apps será Google Play. Un amplio surtido donde prodremos encontrar las aplicaciones que nos permitirán “sustituir” los libros de texto por herramientas, de no excesiva complicación en su aprendizaje básico, para diseñar un modelo a medida del alumno. Un modelo, por cierto, que siempre que se pudiera habría de estar basado en el uso de modelos colaborativos.

appandroid_

Eso sí, los modelos anteriores, jamás deberían alejarse del sentido común. Un sentido común que, más allá de investigaciones educativas como la que os cuelgo (donde se promulga por la introducción de tabletas en el aula), debería ser el que habría de guiar cualquier decisión sobre el modelo tecnológico a aplicar en el aula.

Unas breves pinceladas, en muchos casos en forma visual, donde se puede echar un vistazo a qué podremos usar en el aula si tenemos, el curso que viene, la mala suerte de estar en un centro donde hayan llovido, a lo largo del verano, tabletas sin ningún tipo de formación previa ni instrucciones de uso.

Innovación educativa o ir de guays

beerveranoHe de reconocer que, a pesar de intentarlo, cada vez me cuesta más seguir desarrollando mis habilidades lingüísticas para poder entender algunos vocablos usados como parte de la llamada “innovación educativa”. Llega un momento en que el planteamiento que subyace tras el uso de palabrejas, cada vez más complicadas e impronunciables, se aleja demasiado del sentido común. Un sentido común que habría de basar todas las decisiones y propuestas de mejora educativa. Un sentido común que, tras determinados illuminati, va siendo cada vez el menos común de los sentidos.

Se puede entender que se hable de entornos de aprendizaje. Si añadimos lo virtual, lo estamos complicando pero aún podemos aceptar ese “pulpo como animal de compañía”. Podemos pararnos a pensar si hay oficios que lo gestionen, como es el caso de los perfiles en los que alguno se autoasigna el valor de “moodler”. Supongo que será que sabe algo de Moodle, al igual que a un panadero se le supone la capacidad de hacer pan. Eso sí, rizando el rizo, existe el moodle coacher. Ya tenemos al guía espiritual de las siglas que, curiosamente, siempre nos aparece. Esto del coaching es divertido. ¿Por qué usar la palabra asesor cuando con una palabreja que nos permite ir de guays queda más cool?

También resulta complicado, en los últimos tiempos, seguir las tendencias educativas. Hay algunos que se hacen un MOOC y, lo más curioso, es que piden a sus compañeros que se hagan uno con ellos. Joder (con perdón), hacerse algo con alguien es realmente peligroso. Y si se entera la pareja de uno. No creo que sea fácil comentar a tu pareja… “hola cariño, me voy a hacer unos MOOC con un amiguete virtual”. ¿Por qué no le decimos que nos vamos a matricular de un curso por internet donde participan tropocientas mil personas? No es cool, no queda tan bien.

Podría seguir hablando de esos que lo flipan. Que quieren montar una flipped classroom. Algunos ya lo traducen como montar una clase al revés. Suerte que tienen… si yo quisiera hacer una clase cabeza abajo, la sangre me embotaría más el cerebro de lo habitual. Por eso no puedo flipar, y eso que suena bien. Flipar en el aula. En colores y sin productos añadidos. Bueno, algún aparatejo con software gnu (¿gnu es lo que hace una vaca?) y fibra óptica. ¿De cuántos aumentos será la misma?

No sólo es tecnología. Hay modelos pedagógicos con nombres de imprescindible conocimiento para aquellos que quieran abanderar algo en esto llamado educación. Conectivismo, constructivismo, TPACK, SAMR, etc. Hay incluso una pedagogía invisible que, debe funcionar igual que la capa de Harry Potter. El problema es cómo encontrarla y en qué tienda la podemos adquirir. ¿Permitirá el pago con moneda invisible o tendremos que utilizar bitcoins (que tampoco se ven pero molan mazo)?

Con tanto experto en innovación educativa y con tanta palabreja que no consigo entender, estoy fuera de onda. Un docente demodé que está perdiendo la onda, la cabeza y el poco sentido común que le quedaba. Por suerte, la cerveza sigue siendo fría y entrando igual de bien por la garganta en época calurosa que antaño.

10 cuentas de Twitter relacionadas con la educación a seguir este verano

Los que usamos Twitter sabemos de la importancia de esta “red social” (para los más puristas, red de microblogging) para mantenerse actualizado en cuestiones educativas y, a su vez, poder establecer entornos personales de aprendizaje que nos permitan la mejora de nuestra práctica docente. También, hemos de tener en cuenta que el verano es una época en la que muchos optan por alejarse de sus perfiles para tomarse un necesario descanso y, por ello, hay cuentas muy interesantes, cuyas actualizaciones son mínimas y, por tanto, cuyo valor estival de seguimiento, es relativamente bajo.

Por ello, este listado abierto, va a nutrirse de algunas cuentas activas en período veraniego, siendo la información que nos aportan más que interesante para todas las personas relacionadas con el mundo educativo.

Ainhoa Ezeiza (@ainhoaeus)

ainhoaeus

Bill Ferriter (@plugusin)

plugusin

George Couros (@gcouros)

gcouros

Jordi Adell (@jordi_a)

jordi_a

Juan Domingo Farnós (@juandoming)

juandoming

Juanjo Calderón (@eraser)

eraser

Larry Ferlazzo (@Larryferlazzo)

larryferlazzo

Mikel Agirregabiria (@agirregabiria)

agirregabiria

Roberto Santi (@robertojsanti)

roberto_santi

Rosa María Torres (@rosamariatorres)

rosamariatorres

Reconozco que la lista está incompleta y que hay otros perfiles a seguir muy interesantes. Es por ello que, si queréis aportar algún perfil que creáis de interés para la comunidad educativa, no dudéis de incorporarlo como comentario a este artículo.

Transparencia en la administración educativa

transparencia1No conozco una administración más opaca que la administración educativa. Una administración que, amparándose muchas veces en la LOPD (la gran lacra para la difusión pública de datos), es incapaz de hacer públicos los datos que padres, docentes, alumnos o cualquier otra persona interesada en los mismos deberían de poder acceder de forma fácil. El escudarse en “se trata de datos sensibles” es algo que hace que muchas veces se levante un muro entre los datos “que deberían conocerse” y los datos con cuentagotas que nos dan. ¿Cuáles son los datos que se deberían hacer públicos y de acceso fácil para el ciudadano? Prácticamente todos, a excepción de los que se refieren a causas personales o médicas que se englobarían dentro de un ámbito más privado.

Por tanto, dentro de los datos, cuáles serían los de difusión obligatoria:

  • Las calificaciones. No es de recibo que las calificaciones de los alumnos estén protegidas de la difusión pública. ¿Alguien entiende que unos datos como los anteriores no se publiquen en las páginas web de los centros? ¿No tiene la sociedad derecho a conocer las notas de los alumnos de los centros educativos (en pruebas internas y externas) y poder compararlas con las de los otros? ¿Tan malo es la difusión de calificaciones para que, de forma libre e individual, cada uno las use para lo que quiera? No se trata de establecer ránquings, se trata de la consulta en abierto de las notas (selectividad, por materias, diferencias entre las notas de bachillerato y las de selectividad, pruebas externas, publicación de las listas con nombres y apellidos de los alumnos junto con sus calificaciones, etc.)
  • La gestión económica de los centros educativos financiados con dinero público (engloba a los públicos, concertados y empresas o instituciones que reciban subvenciones para la realización de cursos de formación). ¿Por qué no se puede consultar la relación de ingresos y gastos de los centros educativos amén de las otras organizaciones que reciben fondos públicos? ¿Por qué no se publican los mismos en una página web de consulta fácil? ¿Por qué no hay un listado desglosado en las webs de los centros u organizaciones donde se detallen todos sus gastos?
  • La vida laboral de los trabajadores junto con sus salarios. ¿Por qué no se puede consultar de forma transparente la vida laboral de los trabajadores públicos (funcionarios o laborales) por parte de la sociedad? ¿Por qué no se puede consultar sus certificaciones académicas, años de experiencia, salarios y destinos anteriores? ¿Por qué unos datos que habrían de ser públicos para cualquiera (ya que las nóminas se pagan con los impuestos de todos) no lo son?
  • Las oposiciones docentes. ¿Por qué no se hacen transparentes las mismas? ¿Por qué no se realizan grabaciones y copias certificadas de los exámenes para, posteriormente, colgarlas en la red? ¿Por qué no se puede consultar y analizar, con el fin de eliminar la posibilidad de malas praxis, las oposiciones que se realizan en el ámbito educativo?
  • Los sistemas de provisión de plazas. ¿Dónde están los sistemas de selección meritocráticos para acceder a determinadas plazas educativas? ¿Por qué no se justifica documentalmente, de forma razonada, la selección de los asesores por parte de los políticos que gestionan la Educación? ¿Por qué no se publican los motivos razonados por los que los directores de determinados centros educativos seleccionan o confirman en sus centros a determinados profesionales? ¿Por qué no se hace publicidad de dichos procesos? ¿Por qué no se publican las relaciones familiares o profesionales de los cargos educativos y de los directores con los docentes que han seleccionado para ocupar unas determinadas plazas? ¿Por qué no hay publicidad, en la mayoría de casos, de los sistemas de selección para docentes que quieran optar a determinados puestos educativos alejados de la docencia directa?
  • Las clases. ¿Tan difícil es hacer transparente un aula? ¿Tan difícil es permitir el acceso externo a los materiales utilizados, la docencia impartida (mediante cámaras u otros dispositivos) y las pruebas de evaluación utilizadas? Los padres no deberían poder ver sólo “el examen de su hija o hijo”. Deberían tener la potestad de ver todos los exámenes realizados por sus compañeras y compañeros.
  • Las empresas externas contratadas, a las que se compra un determinado material o a las que se pide realizar una determinada infraestructura. ¿Por qué no se hacen públicos los contratos y, se permite el acceso a los mismos de forma fácil? ¿Por qué no se publica un listado de las empresas, por orden de gasto (en las que se ha gastado más dinero, en primer lugar) para que pueda consultarse de forma rápida y se elimine cualquier posibilidad de mala gestión de recursos? ¿Por qué no se publican todos los concursos, aparte de en los diarios oficiales, en una web de forma indexada?, etc.

Hay muchos motivos para no estar orgullosos de nuestro sistema educativo y, uno de los principales, es la falta de transparencia de la administración que lo ha de gestionar. ¿Por qué hay tanto interés en no hacer transparente la situación y mantener el oscurantismo que lleva perpetuándose décadas? ¿Qué se esconde tras lo anterior? ¿Qué es lo que no se quiere que el ciudadano sepa?

Actualización

Me acaban de hacer llegar un documento donde la administración educativa catalana prohibe el acceso a los datos de las adjudicaciones provisionales de sus docentes, con lo cual hacen imposible el control de esos datos y permiten las posibilidades infinitas que se abren para determinadas “corruptelas”. Es por ello que me permito reproducir el párrafo, donde amparándose en la portección de datos, hacen opaca la consulta a dichos datos (que, al tratarse de funcionarios públicos, pagados por el contribuyente, se habrían de liberar).

D’acord amb l’article 59 de la Llei 30/1992, de 26 de novembre, de règim jurídic de Ies Administracions públiques i del procediment administratiu comú, la publicació d’aquests llistats té com a única finalitat la de donar publicitat a les destinacions adjudicades d’acord amb la Resolució ENS/1051/2013, de 13 de maig. Les dades de caràcter personal objecte de publicació són les mínimes necessàries per a donar compliment a aquesta finalitat. Aquests llistats no constitueixen font d’accés públic i no poden ser reproduïts ni totalment ni parcial, ni transmesos ni registrats per cap sistema de recuperació de la informació, ni ser tractats informàticament.

“No son fuente de acceso público, ni pueden ser reproducidos…”. Sin comentarios.

Eduzombis

zombie1

Fuente: wikiHow

Debe ser que uno empieza a estar saturado de películas de terror en estos tiempos que corren. Películas que se entremezclan con la realidad más inmediata. Una realidad plagada de vampiros, brujas (y brujos) y magos capaces de hacer desaparecer fajos de billetes en paraísos fiscales. Es por ello que el planteamiento de este artículo se encamina a trasladar a una de las subespecies más conocidas de dichas películas al ámbito educativo. El traslado de los zombis (o más bien de sus características principales) al ámbito educativo es algo que se hace necesario al observar como estos entes se han incorporado sin ningún pudor a nuestras aulas. Unos entes, otrora llamados alumnos o docentes, que se manifiestan sin ningún pudor en nuestro sistema educativo haciendo apología de su condición. Una condición que, a grandes rasgos y en función de determinadas características que presentan, podríamos taxonomizar en lo siguiente (fuente: Zombiemania):

La vista

Los ojos del zombi no son distintos de los del humano normal. Mientras que siguen siendo capaces (dada su velocidad de descomposición) de transmitir señales visuales al cerebro, el cómo interpreta el cerebro estas señales es otro asunto.

El oído

No haya duda de que los zombis tienen un excelente oído. No sólo pueden detectar un sonido, sino que además pueden determinar su dirección. El rango básico de detección parece ser el mismo que el de los humanos.  Las pruebas también han demostrado que los zombis son atraídos por cualquier sonido, no sólo por aquellos hechos por criaturas vivas. Se ha demostrado que los monstruos advierten sonidos ignorados por los humanos vivos.

El olfato

A diferencia del oído, los zombis tienen un sentido del olfato más agudo. En ambas situaciones, de combate y pruebas de laboratorio, han sido capaces de distinguir el olor de una presa viva entre todos los demás. No se conoce que secreción en particular señala la presencia de la presa: sudor, feromonas, sangre, etc.

El gusto

Poco se sabe acerca de las alteradas papilas gustativas de los muertos vivientes. Los zombis tienen la habilidad para distinguir entre la carne humana y la animal y prefieren la primera. Los monstruos también tienen la habilidad para rechazar la carroña en favor de la carne recién muerta. Un cuerpo humano que lleve muerto entre 12 y 18 horas será rechazado como alimento.

El tacto

Los zombis no tienen, literalmente, sensaciones físicas. Todos los receptores nerviosos permanecen muertos tras la reanimación.

Curación

A pesar de las leyendas y las tradiciones antiguas, la fisiología de los no muertos ha demostrado que no poseen capacidades de regeneración. Las células dañadas continúan dañadas. Cualquier herida, no importa su tamaño o naturaleza, permanecerá igual durante la duración del cuerpo reanimado.

Descomposición

La duración media de la “vida” de un zombi -cuanto tiempo es capaz de funcionar antes de que se pudracompletamente- se estima que está entre los 3 y los 5 años. Aunque esto suena quimérico -un cadáver humano capaz de evitar los efectos de la putrefacción- su causa está enraizada en la biología básica. Cuando un cuerpo humano muere, su carne es atacada inmediatamente por billones de microorganismos. Dichos microorganismos siempre estuvieron presentes, en el entorno y dentro mismo del cuerpo. En vida, el sistema inmunológico se mantuvo como una barrera entre estos microorganismos y su objetivo. En la muerte, esta barrera es derribada.

Digestión

El tracto digestivo de un zombi está completamente inactivo. El complejo sistema que procesa el alimento, extrae los nutrientes y excreta los desperdicios no es un factor en la fisiología del zombi.

Respiración

Los pulmones de los zombis continúan funcionando de modo que absorben aire y los expulsan del cuerpo. Este funcionamiento es el responsable del característico gemido del zombi.

Circulación

Sería impreciso decir que los zombis no tienen corazón. No sería impreciso, sin embargo, decir que no le encuentran ninguna utilidad. El sistema circulatorio de los no muertos es poco más que una red de tubos inútiles rellenos de sangre congelada.

Fortaleza

Los monstruos poseen la misma fuerza bruta que los humanos. Qué fuerza puede ser ejercitada depende mayormente de cada zombi individual. La masa muscular que una persona posea en vida será toda la que tenga una vez muerto. A diferencia de un cuerpo vivo, no se conoce que las glándulas adrenales funcionen en los muertos, denegando a los zombis la temporal explosión de potencia que los humanos disfrutamos.

Velocidad

Los muertos “andantes” tienden a moverse perezosamente o cojeando. Incluso sin heridas ni en avanzada descomposición, su carencia de coordinación les dictamina un paso indeciso.

Agilidad

El humano vivo medio posee un nivel de destreza un 90 por ciento mayor que el del monstruo más fuerte. En parte se debe a la rigidez del tejido muscular necrosado (de aquí su torpe andar). El resto es debido a sus primitivas funciones cerebrales. Los zombies tienen poca coordinación óculo-manual, una de sus mayores debilidades.

Inteligencia

La capacidad mental del zombi promedio está en algún punto próxima a la de un insecto. En ninguna ocasión han mostrado capacidad de usar la lógica o de razonar. El intentar realizar una tarea, fallar, y así por tanteo y error descubrir una nueva manera de solucionar el problema, es una característica común a casi todo el reino animal, pero que parece perdida entre los no muertos.

Emociones

Los sentimientos de cualquier tipo son desconocidos en los muertos vivientes. Cualquier tipo de guerra psicológica, desde intentos de enfurecerlos, a los de provocarles lastima o piedad han terminado en desastres. Alegría, tristeza, confianza, ansiedad, amor, odio, miedo; todos estos sentimientos y miles mas que son los que configuran el “corazón” humano son tan inútiles para los no muertos como el órgano del mismo nombre.

Recuerdos

Los zombis posiblemente no pueden guardar recuerdos de sus vidas pasadas, ni en su mente subconsciente o consciente ¡porque ninguna de ellas existe! Un necrófago no puede ser distraído por la mascota de la familia, por parientes vivos, el entorno familiar, etc. No importa que persona fuera en su anterior vida, esa persona se ha ido, reemplazada por un autómata sin mente.

Comunicación

Los zombis no tienen habilidades para el lenguaje. Aunque sus cuerdas vocales deberían ser capaces de hablar, su cerebro no lo es. Su única capacidad vocal parece ser un profundo gemido.

Dinámica social

Desde siempre han proliferado teorías que los no muertos funcionan como una fuerza colectiva.  La verdad es que los zombies no tienen una organización social de la que poder hablar. No hay una jerarquía, ni cadena de mando, ningún tipo de colectivización. Una horda de no muertos, sin importar su tamaño, sin importar su apariencia, es simplemente una masa de individuos.

Leído lo anterior es imposible dejar de afirmar que en nuestras aulas existe más de un zombi. Eso sí, bajo una apariencia externa de supuesta normalidad sólo detectable por un exhaustivo análisis de las características anteriores. Bon appétit.

¿Es necesario el aprendizaje de idiomas?

Es curioso ver como con un simple tuit se nos abre la posibilidad de replantear ciertas cuestiones que hasta ahora habíamos dado como válidas. Este es el caso de un tuit de @piscitelli que nos lleva a un artículo, donde Santiago Blinkis cuestiona el aprendizaje de idiomas en pleno siglo XXI. De la necesidad que subyace en su argumentación (en forma de pregunta abierta) de racionalizar aprendizajes mediante la dedicación del esfuerzo que supone ese aprendizaje a otros más necesarios para el aprendiz.

La duda sobre lo necesario de ese aprendizaje surge de la irrupción de traductores en tiempo real. Traductores a nivel oral y escrito (reconocimiento OCR y posterior traducción). Tecnología que, cada vez más avanzada, permite realizar traducciones “bastante exactas” (mejorables pero cada vez, o versión, con menos errores) de conversaciones o lecturas.

NTT_DoCoMo

Fuente: NTT DoCoMo

Unas traducciones en tiempo real en las que algunas empresas trabajan desde hace un cierto tiempo y que cada vez nos dan un resultado más bueno en las mismas. Algo que en las películas y series de ciencia ficción se planteó hace años y, como muchas otras cosas, está irrumpiendo en la realidad más cotidiana (aún con ciertas limitaciones).

Por tanto, ¿qué sentido tendría el aprendizaje de idiomas cuando dichos traductores se hayan pulido lo suficiente? ¿Qué sentido tendría someterse a un aprendizaje, siempre a largo plazo y con resultados más que cuestionables, en estudios reglados o academias, para capacitarse en un idioma que, de forma automática, va a ser interpretado por unas máquinas con mayor precisión de la que uno va a ser capaz de adquirir? Algo que no debemos olvidar es que el bilingüismo completo sólo puede darse en países o regiones con lenguas cooficiales y en familias o contextos en los que se mezclen ambas en períodos tempranos. Por ello, como mucho, lo que conseguiremos con un aprendizaje no invasivo (como el que se da habitualmente) será un dominio básico o avanzado del mismo. Un dominio, fácilmente y tal como va avanzando la tecnología, sustituible en un futuro no muy lejano por esos traductores.

También se plantea en el artículo la necesidad de aprender idiomas para mejorar las conexiones neuronales, contraponiendo el estudio a una mejora cognitiva más amplia. Algo que se puede contraargumentar fácilmente con a la existencia de otros tipos de aprendizajes que también sirven para realizar la misma función.

Un tema interesante por lo que podría llegar a suponer para el sistema educativo. Un sistema educativo que, al librarse de la carga horaria que supone el estudiar un segundo (o tercer) idioma, permitiría usar esas horas para otro tipo de actividades o, incluso, para reducir un horario lectivo excesivamente cargado.

El problema… el de siempre. Muchos intereses creados y una necesaria reformulación de cuestiones prácticamente inmovilistas. ¿Se imagina alguien el coste político que supondría la sustitución (o eliminación) de un nicho de negocio como es el aprendizaje de idiomas del que tantas familias están viviendo? ¿Se imagina alguien las presiones que, desde muchos sectores, se recibirían ante una propuesta tan “innovadora” que rompe radicalmente con la tradición del estudio de idiomas?

No me gustaría finalizar el artículo sin la que, a mi entender, es la gran cuestión detrás de toda ese planteamiento “de sustitución”: ¿para qué sirve realmente un idioma, más allá de para poder comunicarse y entenderse con los demás?

La falsa equidad del sistema educativo español

Uno de los principales argumentos que se contraponen habitualmente al fracaso escolar y a la rendición de resultados académicos es la equidad. Una equidad que está muy relacionada con la posibilidad de que alumnos de clases sociales y/o económicas desfavorecidas puedan llegar a unos niveles educativos similares a los de las clases más pudientes. Una equidad que, de forma demasiado alegre, se está defendiendo como paradigma necesario frente a las políticas privatizadoras y la la conversión de la Escuela pública en centros asistenciales. Lamentablemente, los datos contradicen la mejora de la equidad mediante inversiones educativas más potentes. Se contradice una mejora desde una ley (la LOGSE, modificada por la LOE) que lo único que ha hecho es ir minando dicha equidad. No es cuestión de analizarlo en plena crisis. Es cuestión de observar como los indicadores demuestran que, incluso en época de bonanza económica, la equidad está siendo eliminada de nuestro sistema educativo. Por tanto, algo está fallando. Por tanto, quizás es cuestión de replantear el inmovilismo de muchos y avanzar hacia nuevos modelos. Unos modelos (con los cambios legislativos pertinentes) que, ni van en la línea de la LOMCE ni en el mantenimiento indefendible de la LOGSE (ahora LOE).

Un argumentario como el anterior no tendría validez si no hay aporte de datos. Unos datos que nos suministra la OCDE en su PISA in focus número 25. Un documento donde se habla de la equidad de los sistemas educativos. Un análisis donde se demuestra el empeoramiento de las condiciones de “igualdad de oportunidades”  en nuestro país, que tan necesarias son en cualquier modelo educativo.

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Usando los datos en bruto del último informe que relaciona equidad/resultados de PISA que tenemos (año 2009) podemos ver como España se encuentra entre los países con menor desempeño y mejores niveles de equidad. Quedarse en este gráfico, como antes de leer el informe completo hemos hecho muchos, es sesgar la realidad. Una realidad que nunca puede ser puntual y que se ha de basar en tendencias. ¿Qué sentido tiene hablar del dinero que una persona lleva en un momento puntual en su cartera? ¿Qué demuestra lo anterior? ¿Es un dato que permite analizar el nivel económico del propietario de la misma? Lo dudo.

Es por ello que el siguiente gráfico que nos presenta la OCDE sí que es verdaderamente valioso. Un gráfico donde se observa esa tendencia de evolución en los niveles de equidad del sistema educativo entre los años 2000 y 2009 (datos, por cierto, donde aún no había empezado la crisis económica y, por tanto, no permite el uso de la misma como justificación de ellos).

equidadpisa2Por tanto, se observa que España es uno de los países donde se han dado, a la vez, dos situaciones: pérdidas en el desempeño (léase resultados educativos) y, a su vez, pérdidas en la equidad. Una tendencia que se viene manteniendo en los últimos años y que, seguramente, en el próximo estudio que se realice, los datos serán aún más demoledores.Unos datos que nos deberían hacer reflexionar. Unos datos que, por cierto, se contraponen a los argumentos de muchos.