¿Para qué queremos las TIC?

Que las TIC a estas alturas de la película no son la panacea educativa dudo que alguien lo discuta. Que se trate de una gran estafa, vendida como mejora educativa y avalada por algunos ¿expertos?, es algo que después de unos años de inversiones multimillonarias, precisamente en los países cuya economía está claramente en recesión y cuyos resultados educativos son más que cuestionables, también parece ser incuestionable. Hoy, sin ir más lejos, la presidenta argentina se congratula de la entrega de su netbook tres millones. Tres millones de máquinas basadas en circuitos electrónicos, de coste incalculable, repartidos alegremente en diferentes centros educativos bajo el paraguas de maravilloso maná.

 netbook3millargUn despropósito ilustrado cuyo coste económico va a ser desplazado por el enorme coste social que supone dicho reparto indiscriminado de cacharrería electrónica. Una cacharrería que, más allá de luces y artificios, se está usando para reproducir modelos educativos anacrónicos. Con el agravante de la pérdida de tiempo que supone digitalizar prácticas absurdas y repetitivas. Una pérdida de tiempo que se lleva gran parte del trabajo docente. Un tiempo irrecuperable. Un tiempo que, en Educación, es oro de muchos quilates.

Y, ¿ahora qué? Tenemos máquinas carísimas, tecnología de consumo y anulación de creatividad, alumnos enganchados a las mismas, centros educativos que se empeñan en no querer bajarse de un tren que va en mala dirección. Pues toca aprovecharlas. Aprovecharlas para sacar algo útil de tanto aparato. Algo como lo que nos plantea Bill Ferriter (@plugusin) en la siguiente imagen.

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Fuente: Bill Ferritier

Una imagen donde se pregunta en voz alta “¿para qué queremos las TIC?” y cuyas respuestas erróneas se parecen demasiado a lo que habitualmente se hace en el aula cuando se utiliza la cacharrería industrial: prezis, blogs, wordless, animotos, mapas conceptuales, producción de vídeos, uso de Edmodo, desarrollo de apps, etc. Todo lo anterior muy relacionado con el consumo y vendido como prácticas innovadoras (o buenas prácticas). Mucho relacionado con producir dentro de un sinsentido tecnológico cada vez más arraigado. Una orientación que debería ser cambiado hacia lo realmente necesario:

  • Crear conciencia
  • Empezar conversaciones
  • Buscar respuestas (a sus preguntas)
  • Trabajar en equipo
  • Cambiar mentalidades
  • Actuar
  • Impulsar un cambio, etc.

Habilidades que, más allá de las TIC (siendo las mismas prescindibles), deben ser el objetivo fundamental de cualquier sistema educativo. Un objetivo en el cual las TIC pueden ayudar pero que, jamás, deben ser usadas como finalidad. Una finalidad de uso demasiado habitual para perpetuar y amplificar malas prácticas educativas.

Magisterio al paredón

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Fotografia del documental “La Escuela fusilada”

Lo que dan de sí algunas cervezas, charlas con excelentes profesionales y entornos más que agradables. Muchas ideas con ganas de verterse en unas líneas para exponer diferentes argumentaciones, muchas veces con hilo conductor difuso, relacionadas con el mundo educativo. Este es el caso que nos ocupa. Una charla que empezó hablando de los déficits de formación de los futuros maestros en sus estudios de grado y, la necesidad inmediata de proceder a una reformulación de su temario. Una reformulación que, a mi entender, debería conducir hacia la extinción de todas las Facultades de Magisterio de nuestro país.

No empecemos con esa tendencia personal a maximizar en las primeras líneas de mis artículos. Desglosar las razones que llevan a tamaña incontinencia verbal es algo que conviene analizar antes de proceder, siempre en libertad de conciencia de uno, a criticar una posibilidad planteada en estas líneas en formato digital.

¿Es realmente necesaria la titulación en Magisterio para ser maestro? ¿Existen unos planes de estudio adaptados a los requisitos que supone uno de los trabajos más exigentes (a todos los niveles) y con mayores repercusiones en la sociedad? ¿Hay espacio para tanto maestro que, después de titular, se ve obligado a comerse los mocos trabajando de cajero en un supermercado? ¿Quién decide y cómo la profesionalidad que va a tener ese titulado universitario? ¿Es mejor maestro el actual, con planes de estudio reglados y de cada vez mayor duración (ahora los grados duran cuatro años) que los maestros de la República que, tan sólo disponían de estudios medios y herramientas limitadas? ¿Qué competencia adquieren durante los cuatro años de formación que les pueda ser de utilidad cuando se encuentren delante de más de veinte niños entre cuatro paredes? ¿Qué competencia TIC adquieren en unos planes de estudio cuya capacitación en nuevas tecnologías no llega, con suerte y previendo que el alumno escoja libremente alguna de las asignaturas optativas relacionadas con el siglo XXI, al uno por ciento del temario?

No es mejor maestro el de antes que el de ahora. No es mejor maestro el de ahora que el de antes. El buen maestro nace por azar y se cuece en el aula. Un aula que, por cierto, más allá de una estancia en un colegio para hacer unas prácticas para cubrir el expediente (y no lo digo yo… lo dicen los implicados en los dos extremos de la balanza: estudiante y mentor), desconocerán hasta el momento en que entren mediante una bolsa de interinos, una contratación a dedo (centros concertados y privados) o unas oposiciones para filtrar con un filtro más que cuestionable.

Hablar de cambios educativos y no cambiar la formación inicial del futuro maestro es estar abocados al fracaso. Mantener prácticas que no funcionan, que se repiten hasta la saciedad y que, una vez ejecutadas, liberan de responsabilidad al que las perpetra es algo punible. Punible por las consecuencias; punible por el despropósito.

¿Por qué no plantear un modelo de selección de futuros maestros sin formación en competencias que ya deberían tener asumidas al acabar bachillerato? ¿Por qué no plantear un modelo de forja de maestros dentro de las aulas? ¿Por qué no seleccionar a “los mejores” para que entren en el sistema? ¿Por qué no dejar que los futuros maestros experimenten diferentes modelos educativos? ¿Por qué no impedir que pierdan el tiempo cuatro años escuchando cómo deben de hacer las cosas en una Escuela por parte de muchos profesores de Universidad que siguen pensando que el aula no ha evolucionado en las últimas décadas? ¿Por qué no aprender de los mejores? ¿Por qué no aprender del maestro como aprendices?

No hagamos memorizar pedagogías a ritmo de listas de reyes godos infumables. No enseñemos a hacer desde unas hojas, portátil o tableta. No montemos un entramado de infraestructuras y burocracia alrededor de una tarea tan sensible. Creemos maestros desde la praxis. Hagamos acompañamiento. Reformulemos el sistema. Fusilemos Magisterio.

Un libro para cinco

Se me hace extraño escribir sobre un tema que me genera muchas dudas. Siempre me he planteado la necesidad que, el docente, con las potencialidades que ofrece la red para obtener y remezclar materiales libres (bajo diferentes licencias), sea capaz de gestionar los elementos que han de permitir el aprendizaje de sus alumnos. Todo lo anterior alejándose de un modelo caduco como es el de los “libros de texto” (en formato analógico o digital). A pesar de lo anterior, no puedo menos de hablar de una iniciativa, detrás de la cual se halla Elena Alfaro (@ElnAlfaro), para conseguir la reutilización de los libros de texto. Una iniciativa que hace tiempo que se está llevando a cabo para conseguir que el modelo de reutilización (el uso de los libros de texto por más de un curso escolar) se imponga en nuestro país mediante la consiguiente reforma legislativa. Una iniciativa, a pesar de estar basada en unos parámetros erróneos en la sociedad del conocimiento (donde los libros de texto son, en muchos casos, una losa para la mejora educativa), interesante por lo que aportaría (a nivel económico, medioambiental y social) hasta que llegue el verdadero cambio del paradigma educativo. Una iniciativa que, como docente, debo difundir en unos momentos en los que se está realizando la campaña mediática para la compra de los libros de texto para el curso que viene (con interesantes descuentos según algunas superficies comerciales). Es por ello que me permito colgaros el siguiente vídeo que se ha elaborado dentro de dicha campaña de reutilización.

Otro ejemplo de padres preocupados por temas educativos que intentan aportar su granito de arena, más allá de los mercados y las legislaciones incoherentes, para la mejora de determinadas cuestiones que afectan directamente a gran parte de la sociedad (la que tiene, ha tenido o va a tener hijos en edad escolar). Con padres así siempre existirá luz al final de un túnel que ya empieza a hacerse demasiado largo.

De nuevo en marcha

escalera-13Los ciclos son siempre irregulares. Un lento crecimiento, mantenimiento y depresión. Ciclos vitales, económicos o, más aún si cabe, coyunturales (sin entrar en detalles en la tipología de esa coyuntura). Se asume una nueva etapa. Se parte de un ciclo siempre irregular desde la misma plataforma que existía pero con un completo rediseño y algunas cuestiones que abandonan el anclaje en posiciones inmovilistas. Un inmovilismo que no debe asociarse con la instalación en una crítica permanente. Un evitar el laissez faire que poco va a tener que ver con los temas controvertidos (la mayoría en clave negativa) de lo que nos rodea.

Bueno… rediseño del blog. Un lavado de cara siempre va bien. Es como ir a una peluquería. Terapia formal. Las formas siempre son importantes en el porcentaje justo. Contenido visualmente, a mi entender, más atractivo. Me gusta que, después de horas batallando con una plantilla prediseñada, se pueda llegar a sacar algo que me haga sentir satisfecho. Autoexigencia en los detalles formales. Intentando no descuidar lo verdaderamente importante para cualquier blog: la satisfacción de quien escribe y los aportes de los que se pasan por el mismo. Un par de claves que hacen que uno siga escribiendo sobre lo que le gusta, cuando le apetece y, siempre en continuo aprendizaje.

Podría hablar también de un proyecto en fase beta. Un proyecto que se podría describir como un Menéame educativo (disculpas por el uso de marcas registradas, ya se le irá perfilando un nombre). Un espacio donde todo el mundo puede enviar noticias relacionadas con el ámbito educativo. Unas noticias que se irán valorando de forma colaborativa por parte de todos los que se registren (en una primera fase se permiten los votos anónimos) y que permitirá dar a conocer las noticias más populares que vayan sucediendo en el mundillo de la educación (en diarios, blogs, etc.). Un proyecto en el cual os pido vuestra colaboración en el período beta previsto para toda la temporada estival. A ver si en septiembre se han pulido los fallos y se ha trabajado un poco con el código prediseñado más allá de las traducciones y algunos retoques puntuales. Esto del autoaprendizaje en código informático es lo que tiene.

Otra de las cuestiones, en este caso controvertida (aunque ya había estado en pruebas con el tema anterior), ha sido la de poner anuncios “no invasivos” en el blog. Una decisión tomada por la necesidad de mantener el blog a coste cero. Una necesidad que los recortes y el replanteamiento del altruismo educativo mal entendido no han hecho más que acrecentar. No es algo que guste, pero era una opción a tomar después de todo lo que está pasando. Una postura personal tomada después de meditarlo mucho. Una balanza que, después de este último año, se ha decantado hacia lo anterior.

Veinte días han sido suficientes para descansar. Necesitaba aislarme del ruido educativo. Del ruido y de la dependencia del mismo en unos momentos en que el colapso laboral (los que seáis docentes seguro que sabéis a qué me estoy refiriendo) hacia mellas en el más pintado. Era imprescindible poner acento en lo realmente importante y más cercano. Volver a escribir, aunque nunca lo haya dejado del todo en otros formatos más analógicos, es algo que apetece. Eso sí, sin prisas, sin agobios y sin ningún tipo de condicionantes. Escribir por el simple placer de hacerlo con la priorización que se debe darle. Y en ello estoy.

Toca hacer las maletas

maletas13Fin de ciclo. Reflexión final. Toca hacer las maletas. Cuesta abandonar tu casa, en formato digital o analógico, aunque llega un momento en que el descanso  es necesario e imprescindible. Son casi cuatro años de escribir prácticamente a diario… más de mil doscientas entradas, miles de comentarios, montones de correos electrónicos relacionados con cuestiones educativas. Después de tanto tiempo e intensidad conviene tomarse un largo período de descanso. Se llega muy cansado a estas alturas de curso, con muchas situaciones que hacen fácil abandonarse al desánimo y ver pasar el tiempo desde la retaguardia, con grandes decepciones y alegrías, con desesperación dentro de una esperanza cada vez más exigua de que las cosas cambien. Se necesita recuperar la perspectiva, plantearse nuevas opciones (no sólo profesionales), pasar más tiempo con quienes realmente te importan y buscar en algún lugar algo que mitigue tanto cansancio.

El blog y las redes me han dado mucho. Mucho más de lo que nunca podré a llegar a devolver aunque, las redes son lo que son. La soledad del aula ha seguido marcando este curso mi día a día (como el de todos los que nos dedicamos a esto): la realidad de los medios, las posibilidades, las penas y las ilusiones se han ido compartiendo por diferentes medios. Conviene aislar éste durante un tiempo de la ecuación. Empiezo unas vacaciones viendo pasar el tiempo detrás de otros proyectos. Unos proyectos que tienen más a ver con cuestiones familiares que profesionales. Unos proyectos más allá de la docencia. Unos proyectos que, con suerte, me llevarán a complementar determinadas cuestiones a las que debería haber dado más importancia.

El ciclo siempre se deja abierto. Las maletas son tan fáciles de hacer como de deshacer. Los viajes se acaban, se retoman o se cambia de ruta. Voy ligero de equipaje. Siempre ha sido así.

Un fuerte abrazo a todos los que alguna vez os habéis pasado por aquí.

Hasta la ¿vuelta?

¿Por qué no se deberían homologar los títulos de las Universidades privadas?

univer_privadaEstos días los alumnos de las diferentes Comunidades están realizando los exámenes de Selectividad. Una prueba que, en muchos casos, va a marcar su futuro profesional. Unas pruebas que, con independencia del modelo educativo que se haya elegido para cursar sus estudios de bachiller (centros públicos, concertados o privados), van a servir para compensar esas desigualdades a nivel de calificaciones que se podrían dar entre los mismos. Un sistema, la Selectividad que, a pesar de lo malo que pueda ser, sirve para dotar de justicia a unas calificaciones que van a permitir que el alumno curse los estudios deseados.

Una vez realizados los exámenes de la tan temida Selectividad (que no lo es tanto) sólo queda esperar las calificaciones, hacer los porcentajes pertinentes con la media de bachillerato y rezar para que cuando publiquen las notas de corte de acceso a las Universidades Públicas permitan que la media les permita acceder a la carrera deseada. Un sistema “justo” (dentro de lo que cabe) que permitirá que la competencia prime por delante de otros factores externos (nivel económico, entorno social, situaciones familiares, etc.).

¿Qué pasa si un alumno no consigue llegar a la media elegida para llegar a sus sueños? ¿Qué pasa si un alumno se queda a las puertas de su Universidad (o de su futuro)? En ese momento se le plantean diferentes opciones: matricularse en una carrera cuya nota de corte le permita acceder a la misma o ir a cursar sus estudios en una Universidad privada. Una Universidad privada que, curiosamente, nunca tiene nota de corte y cuyo sistema de selección se basa en cuestiones bien poco transparentes.

Entre las cuestiones que permiten a un alumno realizar sus estudios en una determinada Universidad privada están las siguientes (algunas de las cuales se han introducido en la LOMCE para eliminar la posibilidad de los que tengan dinero o pertenezcan a determinados grupos influyentes puedan quedarse sin su plaza en la Pública):

  • En la mayoría de Universidades privadas no se exige haber realizado la Selectividad y, por ello, puede haber centros educativos (no de titularidad Pública) que se dediquen a “falsear” las calificaciones de bachiller de sus alumnos. Curiosamente, también se da el caso que algunos centros educativos tienen convenios con determinadas Universidades privadas (el caso más conocido es la relación entre el Opus y la Universidad de Navarra -fundada por José Maria Escrivá, el creador del Opus Dei). Es por ello muy fácil encontrar que los alumnos que acuden a dicho centro educativo proceden habitualmente de centros de secundaria gestionados por el Opus
  • Muchas Universidades privadas exigen el pago de una determinada cantidad de dinero por poder postularse a ocupar una de sus plazas. Mediante este sistema de pago por “petición de entrada” se filtra gran parte del alumnado (especialmente el de bajos recursos económicos)
  • Algunas Universidades privadas realizan una entrevista personal para seleccionar a sus futuros alumnos. Dentro de algunas cuestiones que se comentan que se plantean están la de la formación de los padres, hermanos, divorcios u otras cuestiones más ideológicas que de capacidad académica. ¿Alguien se imagina que ser hijo de padres divorciados o defender el matrimonio homosexual te impida cursar una carrera que permite obtener títulos homologados por el Estado? ¿Alguien se plantea que haya Universidades, como la Universidad Católica de San Antonio que, en lugar de formar médicos forme ideólogos de la medicina (con consignas como negarse a la fecundación invitro, al aborto, etc.)?
  • ¿Por qué no se publican los criterios de acceso de forma transparente, al igual que en la Pública, para entrar en dichas Universidades privadas ya que el título que se va a obtener va a permitir lo mismo que en el primer caso?, etc.

Por tanto, queda bastante claro a la vista de lo expuesto que el Estado, dentro de sus competencias, debería ser el único expedidor de títulos oficiales y, a los alumnos que hayan elegido la vía de la Universidad privada, se les debería hacer una reválida (en este caso necesaria) que permitiera compensar la dificultad de haber accedido a una Universidad Pública bajo criterios de mérito y en total transparencia. Discriminar es ilegal y permitir que las Universidades privadas sigan expidiendo títulos universitarios de validez internacional sin ningún tipo de control… también.

Proyecto de innovación con TIC

A lo largo del curso, en esas reuniones que sólo sirven para que algunos hagan terapia de grupo y otros, la gran mayoría, aprovechen para corregir, consultar su Facebook o revisar los últimos Whatsapps recibidos, he ido aprovechando para ir escribiendo algunos documentos (que, en algunos casos, se han llegado a publicar como artículos después del pertinente retoque). Además, también he aprovechado para la realización de algún mapa conceptual mientras iba explicando determinadas cuestiones a mis compañeros de tan soporífera reunión.

Entre dichos mapas conceptuales se encuentra el siguiente. Un mapa conceptual donde intento resumir las fases que, a mi entender, debería tener cualquier proyecto de innovación que integrara las TIC. Un mapa que os comparto a continuación (haced clic sobre la imagen para ampliar). Proyecto_innovación_TICReconozco las limitaciones del mapa anterior (por haber estado realizado sobre la marcha mientras de fondo sonaban las voces de los intervinientes en la reiteración de lo que habíamos hablado la semana anterior) pero, a pesar de ello y, por si pudiera ser de vuestro interés, lo comparto con vosotros.

De preinscripciones, realidades e intereses editoriales

Empieza a ser demasiado habitual la manipulación, en forma de titulares siempre interesados, que ofrecen determinados medios de comunicación. Hasta ahora dicha manipulación se daba por medios afines al gobierno aunque, últimamente, son los medios más “progresistas” los que están haciendo una campaña brutal contra la Educación pública. Una campaña de la que ayer tuvimos otro fiel reflejo mediante el titular “interesado” de un artículo del diario Levante donde informaba de lo siguiente:

Solo un colegio público entra en los diez más demandados en la Comunidad Valenciana

Un titular verídico pero que, sin analizar (como es el caso de lo que han hecho en el medio de comunicación anterior) puede llevar a la confusión de los que desconozcan determinadas situaciones, especialmente a nivel de infraestructuras y distribución de las mismas, que se dan en la ciudad de Valencia.

Empecemos por analizar qué significa, según la intención del diario, que la mayoría de padres estén optando por escolarizar a sus hijos en centros concertados o privados. Analicemos lo que se quiere que se intuya de dicho titular… “que los centros concertados y privados son mejores que los públicos”. No hace falta ser muy listo para  deducir lo anterior.

Lamentablemente, la situación se entronca con la realidad. Una situación que viene motivada fundamentalmente por dos causas objetivas:

1. No hay centros públicos en el interior de la ciudad de Valencia (la que aporta mayor población escolar) y, los que hay, se hallan situados en zonas donde la población inmigrante es elevada. Es por ello que, los padres, encuentran una limitación en la elección: o eligen guetos o no y, en caso de no querer que sus hijos acudan a un centro con un porcentaje de inmigrantes de cerca del 50%, ¿qué alternativa tienen? Una alternativa que, por cierto, no pasa por la existencia de centros públicos (tal como se muestra en el gráfico anterior -se pueden consultar todos los distritos en la siguiente web que pone a la disposición de todos los padres Conselleria-).

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En el distrito que he escogido, uno de los más céntricos, tres centros públicos por siete concertados y tres privados. Una proporción de tres a diez y, teniendo en cuenta que los tres públicos reciben a las familias con menos recursos (por cuestiones de cuotas “obligatorias” y mayor coste en centros concertados por las familias) y que las mismas se olvidan, en muchas ocasiones de realizar preinscripción de sus hijos, es lógico que la demanda sea mayor en los centros concertados y privados.

2. Los centros concertados y privados ofrecen un mayor tiempo de permanencia de los alumnos en sus instalaciones. Otro de los temas clave. Para una familia trabajadora poder llevar a sus hijos a un centro que abra a las siete y media de la mañana para, posteriormente, recogerlo a las siete de la tarde es decisivo. Muchas veces el horario laboral infumable de nuestro país (a nivel de horas, no de productividad) hace que muchos padres se vean obligados a elegir un centro de permanencia más amplia (y eso, en los públicos, donde lo que interesa es la calidad de la Educación, no lo van a encontrar).

Por tanto, dos puntos que nos explican el porqué de esta situación en la preinscripción. Una situación realmente grave por lo que puede llegar a implicar y que, por cierto, no tiene nada que ver con la calidad educativa que se ofrece en los centros educativos de preinscripciones elevadas.

Sociedad vs Educación

Es muy difícil, por no decir imposible, mejorar la sociedad en este país mediante el sistema educativo. Un sistema educativo que adolece de la dificultad de introducir determinadas “maneras de actuar” en un entorno hostil. Un entorno donde las situaciones sociales (a todos los niveles) hacen que contrarrestarlas, al menos desde el ámbito educativo, sea harto difícil. Una sociedad que potencia la falta de ética, las conductas desagradables e, incluso, la facilidad por llegar a lo más alto por parte de personas sin ningún tipo de capacidad intelectual. Donde se premia a los imbéciles, incultos, machistas y amantes del despropósito. Donde los programas más vistos son aquellos basados en la crítica, el insulto, el grito o, incluso, la agresión (a todos los niveles).

Recuerdo el caso curioso del personaje del vídeo que os cuelgo a continuación (el vídeo ya tiene unos años pero, lamentablemente, la situación se repite).

Un vídeo que de forma viral se expandió por Youtube y que, curiosamente, algunos medios de comunicación (entre los que destacan algunas televisiones) se hicieron eco de dicha actuación recibiendo al infractor como un héroe. Un héroe aplaudido a rabiar por los asistentes y capaz de reírse de una situación tan grave como es el consumo de alcohol al volante. Un héroe y ejemplo para muchos adolescentes. Un ejemplo que hace mucho daño.

Amplificar conductas deplorables no creo que deba ser permisible. Los medios de comunicación deberían plantearse priorizar la ética por delante de los números (en ventas o audiencia). La sociedad debería ser capaz de reaccionar contra toda la bazofia que les obligan a tragar un día tras otro. Y, en lo anterior, el sistema educativo poco puede hacer (por mucho que lo intentemos).

El software libre es de izquierdas

lliurex13No puedo menos de sorprenderme de la deriva de la gacetilla, otrora llamado diario serio (siempre con el sesgo ideológico oportuno) llamado El País. Sorprende ver como la calidad de sus contenidos se está reduciendo de forma exponencial. La última… de hace bien poco y además relacionada con software libre (que, por cierto, algo conozco). Un artículo donde hablaba sobre la distribución educativa de la Comunidad Valenciana Lliurex, mezclaba el caso Gürtel e, incluso, se permitía el lujo de hacer la siguiente afirmación:

Lliurex se enmarcó en un movimiento de software libre global auspiciado por gobiernos de izquierda

Supongo que el redactor del artículo no cayó en la cuenta de que cuando se planteó el uso de Lliurex en la Comunidad Valenciana para ahorrarse el dinero de las licencias que suponía mantener un parque de PCs bajo la tiranía de Microsoft (Windows y la suite ofimática Office) se hizo desde un gobierno del PP. Supongo que dicho señor también se saltó el capítulo de Barrio Sésamo donde hablaban de la diferencia entre izquierda y derecha (y el delante y detrás). Supongo que mezclar Gürtel en un proyecto donde trabajan excelentes profesionales (que se puede llegar a cuestionar en forma y fondo, pero jamás con los argumentos que se esgrimen en la desinformación vertida) debe dar para un sobresueldo en su redacción.

Si el software libre es de izquierdas, entonces nos deberíamos plantear que el uso del iPad (o el planteamiento de introducirlo en las aulas) es de derechas. Que son de derechas las actuaciones que realizan determinados gobiernos de corte más social cuando están dotando de esas tabletas a sus alumnos. Que es de derechas el optar por un sistema más cerrado, de obsolescencia mayor y coste menos satisfactorio para los bolsillos (del papá Estado o de los padres de los alumnos).

El software libre es una iniciativa que trata de eliminar la obsolescencia programada. Una iniciativa que trata de ahorrar millones de euros a la Administración sustituyendo sistemas operativos y aplicaciones de pago por sus alternativas gratuitas generadas en comunidad. Un modelo de funcionamiento más allá de ideologías y que, por mucho que se intente desvirtuar (por errores de implementación o coexistencia con decisiones extrañas -por ejemplo adquirir licencias de Microsoft a la vez que se anuncia mediáticamente el apoyo al software libre-) es un modelo que podría llegar a ser exitoso en el ámbito educativo. Un ámbito donde hay mucho conformista y cuyo cambio de software habitual supone un esfuerzo que pocos están dispuestos a asumir. Un esfuerzo que, más allá de usar una distribución Linux diferente a su querido Windows o, un LibreOffice que cada vez se parece más a la Office de Microsoft (que, en las últimas versiones está copiando algunas cosillas) es más de “chiquillo” que de realidad. No olvidemos que el cambio es mínimo y que los beneficios son enormes. En pleno siglo XXI donde la mayoría de las aplicaciones se ejecutan en la nube, el hecho de usar uno u otro sistema operativo es bastante poco condicionante. Eso sí… con uno de los dos hay ahorro. Un ahorro realmente importante y contrastado.

Es injusto que se permita publicar este tipo de artículos llenos de falsedades e insultos contra profesionales de la Educación (en este caso, contra los docentes a los que se generaliza como “analfabetos en los ordenadores” que, a pesar de encontrarse casos, cada vez se están poniendo más las pilas). Tampoco me parece justo atacar a la distribución cuando, y en este caso lo digo con cierto conocimiento de causa, hay profesionales que día tras día tratan de mejorarla y siempre están dispuestos a echar una mano con las cuestiones que se les pueda plantear en relación a la misma. Es inmoral que, por atacar a unos políticos a los que la línea editorial del periódico (por no decir periodicucho) les tenga ganas, se pase a manipular y sacar de contexto determinadas informaciones para satisfacer a sus lectores más afines.

El software libre es tan de izquierdas, como es de serio e independiente El País.

Apúntate a reli

Que lo de la religión en los centros educativos es un chiringuito muy bien montado no hay duda. Cada vez con menos clientes, a excepción de los centros concertados católicos (la mayoría) en los que por diferentes motivos, los alumnos eligen de forma unánime cursar dicha asignatura. Unos clientes que se empeñan en recuperar. Campaña tras campaña y curso tras curso se mueve la maquinaria propagandística de la Conferencia Episcopal y organizaciones afines para impulsar una asignatura tan cara e innecesaria como es la religión (o hecho histórico para disimular) en los centros educativos.

Ayer estuve en un concierto. Un concierto realizado en el auditorio de un colegio público de mi localidad de residencia. Un auditorio que coexiste en su planta superior con un espacio eclesiástico (dentro de espacio público). Una entrada al recinto llena de propaganda entre la que se destacó ante mis ojos la siguiente.

reli1Tuve que ponerme a revisar varias veces el pasquín porque desconocía hasta ese momento que hubiera una campaña tan brutal para conseguir clientes en los centros educativos. Unos clientes que, por lo que he sabido, incluso se piden por la radio mediante diferentes cuñas publicitarias bajo el eslogan de “apúntate a reli”. Debe de ir mal el asunto.

Se ve que hay falta de afición a cursar la asignatura. Cada vez menos amantes de una asignatura que debería mantenerse en el entorno familiar. Esto de la catequesis subvencionada por el Estado (supuestamente aconfesional -que no laico-) es algo que ya empieza a ser totalmente demodé. Una catequesis que, cada año que pasa, exige de mayor despliegue de medios de merchandising. Un merchandising que se refleja clarísimamente en los vídeos que os cuelgo a continuación.

¿Alguien se imagina cuánto cuesta tanto esfuerzo mediático? ¿Alguien se plantea de qué dinero sale todo lo anterior? ¿Alguien se imagina que cualquier otra materia dispusiera de los mismos fondos y amplificadores mediáticos, pagados por todos, para hacer apología de la suya? ¿Alguien se imagina lo que se diría si no fuera de esa reli tan necesaria?

Ética en ámbitos educativos

etica13Ética. Palabra siempre de definición compleja y cuestionabilidad persistente. Según una corriente “clásica”, la ética tiene como objeto los actos que el ser humano realiza de modo consciente y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de algún modo un control racional). No se limita sólo a ver cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un juicio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido éticamente bueno o éticamente malo (fuente: Wikipedia).

Hablar de cuestiones éticas en entornos educativos es siempre tema controvertido. Más aún cuando, en demasiadas ocasiones, el propio concepto entronca con lo legalmente permisible. Las leyes pueden ser poco éticas, al igual que la relación de los miembros de la comunidad educativa en entornos académicos.

Por tanto, ¿por qué destinar unas líneas a cuestionar algunas conductas poco éticas (siempre desde la subjetividad de quien escribe) que se están dando de forma reiterada en los centros educativos? ¿por qué esa necesidad de hablar sobre temas más cercanos a la filosofía que a la realidad? ¿por qué intentar abrir un debate en abierto? Lo siento… no tengo respuesta a lo anterior. Quizás por necesidad de expresar en voz alta ciertas cuestiones. Quizás para encontrar algún error en mis planteamientos. Quizás por el hecho de hablar de algo que se obvia en demasiadas ocasiones en las decisiones que se están tomando en el ámbito educativo.

Por ello, sin más dilación y, tal como si fueran reflexiones educativas de contenido variopinto, me pongo a enumerar algunas de las preguntas que me planteo (y llevo planteándome) estos últimos tiempos.

¿Es ético que cada cierto tiempo haya una nueva ley educativa en función de la ideología del partido del gobierno? ¿Es ético que dicha ley modifique, sin analizar a fondo los resultados de la anterior, la estructura educativa que va a afectar de forma directa a las futuras generaciones y, de rebote, a toda la sociedad?

¿Es ético plantearse (o, en algunos centros, crearse) grupos de nivel en los centros educativos marcando unas líneas rojas de aprendizaje que, jamás, van a poder llegar a cruzarse para los rezagados?

¿Es ético aprobar o suspender a un determinado número de alumnos para mantener o aumentar grupos el curso que viene? ¿Es ético que se priorice la plantilla (a más grupos, más docentes) por encima de los datos “objetivos” de los chavales que, dentro de sus posibilidades, el docente ha calificado?

¿Es ético hacer un ránking de centros educativos sin tener en cuenta el nivel socioeconómico y educativo de los padres de los mismos? ¿Es ético usar a posteriori esos resultados para vender como bueno un determinado modelo educativo?

¿Es ético pasar pruebas diagnóstico que no diagnostican a nadie? ¿Es ético valorar resultados asépticos cuando estamos trabajando con personas? ¿Es ético tratar a las mismas como un número y no como un ente complejo con sentimientos?

¿Es ético regalar titulaciones (incluso universitarias) en función del pago que se realice por dichos estudios? ¿Es ético permitir que todo el mundo con economía suficiente pueda pagar a sus retoños la obtención de un papel homologado por el Ministerio de Educación?

¿Es ético utilizar los centros educativos como cultivo ideológico? ¿Es ético dedicarse a adoctrinar a los chavales (en cualquier sentido)?

¿Es ético que haya religión en los centros educativos? ¿Es ético que se aumente las horas de dicha materia eliminando horas de, por ejemplo, Tecnología? ¿Es ético que el currículum se pliegue a las presiones de determinados grupos de presión?

¿Es ético que se hable de una escuela de izquierdas o de derechas? ¿Es ético que se ponga adjetivos trasnochados a una realidad más heterogénea?

¿Es ético que las multinacionales ganen dinero con los impuestos de todos? ¿Es ético vender la Educación a Telefónica, Apple, El Corte Inglés o Mercadona (entre otros)? ¿Es ético que las editoriales ganen dinero cuando la propia Administración está capacitada para ofrecer materiales de mejor calidad?

¿Es ético que haya alumnos que la única comida del día que hagan sea en los comedores escolares? ¿Es ético que, cuando finalicen la jornada escolar, algunos de ellos no encuentren techo al que volver?

¿Es ético que un alumno no pueda estudiar por falta de recursos económicos? ¿Es ético que se priorice al sistema bancario que a las personas que quieren seguir estudiando y formándose para mejorar la sociedad?

¿Es ético que los estudiantes, una vez finalizados sus estudios, deban abandonar su país por no encontrar trabajo? ¿Es ético que, en caso de encontrarlo, su salario no les permita llegar a final de mes?

¿Es ético mantener un triple sistema de escolarización? ¿Es ética la existencia de los centros concertados cuyo coste para los alumnos (a nivel de transporte, comedor y cuotas “no obligatorias”) es mayor que la de los centros públicos? ¿Es ético permitir que se dé dicha discriminación con el dinero de todos?

¿Es ético que los directores, sin ser responsables de recursos humanos ni tener el conocimiento adecuado para ello, puedan seleccionar a parte de su plantilla? ¿Es ético que dicha selección no sea controlada por un organismo de inspección educativa? ¿Es ético que la inspección educativa sólo esté para llenar formularios y burocracia diversa?

¿Es ético que los profesionales de la Educación sean maltratados un día tras otro (a nivel de salarios, noticias de prensa, etc.) por parte de los políticos y parte de la sociedad?

¿Es ético que exista tanta falta de transparencia en las actuaciones que se realizan dentro de los centros docentes? ¿Es ético que los padres no puedan (o quieran) conocer lo que está pasando con sus hijos? ¿Es ético que se usen los centros educativos como aparcaderos?

¿Es ético que haya profesionales que lleven años alejados de las aulas para tareas no educativas? ¿Es ético que los mismos encuentren formas de mantenerse en esos despachos hasta su jubilación? ¿Es ético el funcionamiento de los sindicatos educativos? ¿Es ético que existan liberados sindicales a jornada completa? ¿Es ético que los sindicatos sean los que estampen sus firmas en decretos que afectan negativamente a los trabajadores que juraron defender?

La pregunta es mucho más simple… ¿es ético todo lo que está pasando con la Educación en nuestro país?

Manual de Moodle 2.4

Sé que últimamente estoy siendo una persona muy crítica con el uso de Moodle como entorno virtual de aprendizaje pero, lo que sí debo reconocer es la gran expansión de la plataforma en la mayoría de centros educativos (en algunos usado con mayor o menor profusión).

Es por ello que, llegando a mis manos un manual de Moodle en una de sus versiones más actualizadas (la 2.4) bajo licencia Creative Commons y en castellano, vía un tuit de Raül Fernández (@raulf), no puedo dejar de colgaroslo a continuación.

Aprovecho para agradecer a los autores del mismo (Juan V. Conde Vides, Jorge García Rodríguez, David García Luna, Alberto Hermiz Ramírez, Ana Osorio Navarro, Juan José Moreno López y Pablo Luis Muños Solís) su magnífico trabajo y el ponerlo a disposición de todo el mundo. Un gran material que espero os resulte interesante.

Satisfecho

Debo reconocerlo. Este curso he acabado bastante satisfecho a pesar de la gran cantidad de factores externos (y el de los recortes es sólo uno de ellos) que podían haber incidido para que la balanza se decantara hacia el otro lado. Estoy contento de la actuación de los chavales, de la calidad de la mayoría de profesionales con los que me he codeado, del intento de coherencia en defender lo que creo.

 He cogido un currículum y lo he hecho mío. Sin libros de texto, manteniendo clara la necesidad de hacer algo que pudiera servir y, teniendo en cuenta las posibilidades que se me ofrecían (fundamentalmente, a nivel técnico). Me lo he pasado bien. En algunos momentos… más que bien.

He sido crítico con la asignación de materias, con los beneficios penitenciarios de la catequista del centro, la falta de liderazgo, la falta de proyectos comunes, la falta de transparencia, los timos alojados bajo siglas de modernidad educativa, etc. He luchado, he sido apercibido, he sido perdonado, he hecho en el fondo lo que me ha apetecido en el aula. Un aula que, más allá de los alumnos y algunos padres (la mayoría brillan por su ausencia a pesar de las posibilidades que les he puesto) no ha tenido ningún tipo de vigilancia aduanera. Por tanto… despiporre a tutiplén. Experimentos educativos. Aprendizaje por proyectos. Sin exámenes. Trabajando duro y presionando para que se pudiera sacar algo de una asignatura, como las demás, con demasiado jugo por exprimir.

¡Qué c…! Estoy contento y lo digo bien alto. El resultado global ha sido positivo. Desde que dejé la FP hacía años que no disfrutaba tanto en algo en lo que entré sin vocación. Unas paredes que, sin gustarme, he hecho mío su interior. A días cabreado, a días eufórico pero, sinceramente, he de reconocer que acabo muy justo de fuerzas. Es lo que tiene el aumento de horas y ratios (a pesar que no me puedo quejar de lo segundo por estar en un centro con ratios bajas).

Hace poco le expliqué a un compañero que el blog era algo íntimo y personal. Que más allá de ser usado para transmitir cosas que pudieran interesar podía ser usado como un lienzo donde plasmar estados de ánimo (en positivo o en negativo). Eso el lo que estoy haciendo ahora. Decir lo bien que me lo he pasado. Un puro entretenimiento dentro de unas reglas que he adaptado a mi antojo (y al de los chavales).

No voy a exponer experiencias de aula. Muchas son adaptadas de grandes hechos de otros compañeros y compañeras de otros centros. La mayoría de ellas retorcidas a más no poder. Reconozco que he sido malo. Me alegro de ello. Qué mejor que sacar el bufón que uno lleva dentro. Un bufón que hacía mucho tiempo que estaba deseando salir. Un bufón que me ha permitido hacer bufonadas educativas. El sinsentido del sistema actual.

Por cierto… hoy he usado móviles en el aula. Móviles prohibidísimos. Móviles en los que no creo pero que me han servido para disfrutar de los juegos que estoy montando una vez está todo decidido. Unos juegos más importantes que teoría tediosa. Unos juegos que permiten ir quemando las últimas etapas.

moviles_guay

Y, como les llevo diciendo estos últimos días a los chavales… “tan importante es aprender como lo es la tener facilidad de olvidar todo aquello que no os sirva”. Vade retro conocimiento. Bienvenido aprendizaje.

Asco

asco_hiedeLo siento. No puedo evitarlo. Necesito escribir sobre el tema otra vez más. Necesito expresar en voz alta la impotencia que, desde mi condición de docente de la pública, experimento al ver como las “mascotas” de la Administración educativa se dedican a ir minando, desde dentro de los propios centros educativos, lo que algunos queremos preservar. Esos valores de equidad, libertad, transparencia y calidad educativa que, en demasiadas ocasiones (y lo que es más lamentable, bajo pretexto de querer mantenerlos) se intentan eliminar de la ecuación educativa.

Lo de ayer… de traca. Un docente de un instituto catalán, cuyo blog sigo habitualmente, que en su último artículo difunde el proceso de selección de funcionarios que va a emprender su instituto el año que viene. Un artículo donde no permite ningún tipo de comentario, demostrando conductas fascistas que dicen poco de quien escribe bajo diferentes pretextos para justificarlo y loando la iniciativa que va a tomar su centro educativo con las siguientes palabras.

Este texto no es ninguna broma. Ha sido publicado en la web del centro en el que trabajo. Es la primera y la última vez que se incluye publicidad en este blog y que un post no admite comentarios. Porque su finalidad no es debatir o reflexionar, sino hacer posible el contacto entre nuestro proyecto educativo y los docentes catalanes en aras a incorporar nuevos profesionales al centro.

 Y de hacerlo de forma pública y abierta, pues no nos parece bien hacer una selección a base de contactar con personas conocidas y perder así la posibilidad de conocer a otros y buenos profesionales. 

 No sabemos qué va a pasar, pero hacer la cosas de otro modo está en nuestro ADN. Hoy por hoy, la selección de personal se hace a  partir de la jerarquía del funcionariado. Yo creo que debería hacerse en razón de la capacitación profesional y su adecuación al proyecto educativo del centro.

Asqueroso y repulsivo que un docente de la pública pueda defender la falta de transparencia de la selección de una plantilla de un centro público justificándolo bajo principios de “selección justa de los mejores”. Patético.

Lo de los puntos para seleccionar al personal también se las trae. No puedo dejar de colgaroslo a continuación (sin comentarios, aunque cualquiera que sepa leer es capaz de ver lo que se esconde detrás).

  1. Personas responsables y creativas, capaces de aprender, aportar y colaborarestrechamente con los colegas y con los alumnos. Personas alegres y emprendedoras, con iniciativa y capacidad de trabajo.
  2. Profesionales competentes en dos o más disciplinas, capaces de gestionar el aula con tacto pedagógico y de promover aprendizajes de calidad en un ambiente de aprecio y respeto por los alumnos.
  3. Educadores con competencias digitales y con capacidad de innovación y aprendizaje en el ámbito de la didáctica y la pedagogía, especialmente en el trabajo basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo y el trabajo globalizado, ejes de nuestro proyecto educativo.

Bonito colgarse el valor de juez y jurado (más allá de los méritos objetivos que regían, hasta el nuevo Decreto de Plantillas, la ocupación de puestos docentes). Pero, lo que realmente es la guinda del pastel, es una frase que no da lugar a equívoco. Una frase donde se resume lo que pretenden estos que lo único que tienen de servidores públicos es el título de funcionarios que alguien se equivocó en darles…

Si no tienes la condición de funcionario no podremos incorporarte al centro, pues la legislación actual no nos permite hacerlo. Lo sentimos!

Es decir que, si no eres funcionario, sienten no poder incorporarte al centro. Supongo que esperan que la Administración lo permita para poner a más amigos que, por diferentes motivos, no han accedido a dicha condición ganada en justa competencia.

 Siento la reflexión en voz alta y el adjetivo que he aplicado al autor del artículo (que me permito extrapolar y dirigir también al equipo directivo de ese centro y a los docentes del mismo que han permitido, con su voto, que se permita esa “oferta” de plazas de forma tan poco ética). Siento no ser políticamente correcto. Creo que ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre. A las cosas y a las personas. La Educación pública es muy importante. Creo en ella y, por mi parte, lucharé por ella mientras me queden fuerzas. Quizás sea un poco ingenuo, pero ello me permite dormir cada noche muy tranquilo. Y eso, realmente vale la pena.

A propósito… este artículo sí que permite comentarios.