Campaña mediática contra los docentes

Parece extraño que, a día de hoy, aún existan docentes que vivan en las nubes y no se estén dando cuenta de la campaña mediática que se está orquestando desde los poderes políticos y económicos contra los docentes. No es raro ver aparecer, después de los últimos y brutales recortes en determinadas CC.AA. a los sectores públicos (incluyendo dentro de los mismos al sector docente), numerosísimos artículos en prensa y escuchar decenas de tertulias donde se está juzgando la labor profesional de nuestro colectivo.

Además, ese acoso mediático que se intenta trasladar a la sociedad, mediante determinadas frases que todos conoceremos, está calando de forma tan profunda en la misma que, es raro encontrar personas que defiendan a nuestro colectivo (fuera de algunos que pertenezcan al mismo y, tampoco pondría la mano en el fuego que fueran la mayoría de ellos). Esas frases del tipo “qué vacaciones tenéis”, “cuánto cobráis por no hacer nada”, “es de vergüenza que trabajéis tan pocas horas”, etc. son tan habituales y manidas en las conversaciones con personas que no son de nuestro colectivo que, cada vez se opta más por renunciar a hacer pedagogía de la situación actual y de los beneficios para la sociedad que implica la existencia de una buena Educación.

Cuando una frase de Belén Esteban llega más al ciudadano medio de nuestro país que las declaraciones de un Premio Nobel de Economía, ya podemos ver el desaguisado que se puede cometer mediante campañas mediáticas. Qué Punset sea más conocido por su anuncio de Bimbo que por los excelentes programas que dirige, también se añade a la infamia anterior. Muchos casos que demuestran la calidad de nuestra sociedad. Y, si a ello, sumamos la inteligencia de quienes manipulan a los fácilmente manipulables… no queda nada más que decir.

Pero, vamos a casos concretos y centrémonos en las últimas campañas de desprestigio hacia nuestro colectivo, enfocada principalmente en dos grandes ejes:

  • Lo malos profesionales que somos mediante el símil con paradigmas educativos más boyantes en pruebas de conocimientos adquiridos, como son el caso de Finlandia y Corea
  • La facilidad con la que se puede llegar a ser docente en nuestro país

Para lo anterior, tan sólo leer un par de artículos, actuales y en la misma línea. El primero donde se habla de la necesidad de examinar al docente (con repercusiones negativas en caso de que lo haga mal y, todo ello sin sustentarse en ningún estudio independiente) y, un segundo donde nos habla de las bondades del sistema finlandés para la elección de sus docentes. Publicados por dos medios de comunicación de masas, altavoces de quienes los subvencionan y dirigen.

Curiosamente, son algunos los docentes que están cayendo en la trampa mediática. Que exigen una evaluación más exhaustiva de los docentes y, dotar de un mayor poder a los equipos directivos para poder sancionar a sus compañeros. ¿Quién decide quién ha de ser el evaluador? ¿Qué características ha de reunir el mismo? ¿Profesionalizar la dirección para mejorar resultados de los alumnos? ¿Es cierto que esa profesionalización conllevaría ese resultado? Lo mismo con las TIC… obligar y enseñar. ¿Quién enseña esa formación? ¿Los docentes que las saben usar porque han sido de los primeros en realizar ese autoaprendizaje? ¿El alumno, falso nativo digital? A propósito, y sin dejarme de lado una cuestión principal, ¿por qué no sirve la formación inicial ni el sistema de oposiciones actual? ¿Es malo el primero e injusto lo segundo? ¿Eliminamos el régimen funcionarial? ¿Nos convertimos en servidores al servicio del poder político de turno o a los gestores de turno como el caso de los docentes de centros concertados? Mucho que rascar, muchos que ganar…pero, nunca, los alumnos. Poner docentes capacitados en los centros educativos, a dedo…eso sí. Que permitan que se les rebajen las condiciones laborales y no se quejen. Que no se preocupen por los alumnos y simplemente por aprobarlos. Reducimos el fracaso escolar de una tacada y mantenemos contentos a los padres. Eso sí, que vengan médicos extranjeros para curarme que no me fío de lo que produciremos.

Se está fomentando la desunión. La presión mediática es insostenible. Es un buen momento para aquellos docentes que quieran escalar. Les faltan adictos, tienen cargos a repartir. Es cuestión de establecer prioridades.

El nuevo modelo de lucha pasa por las redes sociales

Es curiosa la capacidad de determinados sucesos para modificar los hábitos de conducta y, las competencias digitales de determinados colectivos. Se me hace raro comprobar que el efecto de unos brutales recortes hace más por la digitalización docente que miles y miles de ordenadores, y cientos y cientos de horas de formación.

Sorprende la alarmante explosión de las redes sociales entre mis compañeros. Miles de cuentas de Facebook que sacan humo, ingentes cuentas creadas de Twitter, Google + y otras redes alternativas. Foros echando humo, correos electrónicos enviados masivamente… Y, todo ello, sin más formación que la propia. Necesidad de saber, distribuir y colaborar. Tres grandes objetivos que nos otorgan las redes sociales.

Siempre se ha dicho que las redes sociales eran algo pequeño, usado de forma masiva por parte de la sociedad para cubrir “necesidades sociales” que, en el mundo actual, impersonal y con habilidades sociales más reducidas de lo que se debería. Saltó la mecha. Se descubrió en nuestro país que también servían para informar. Para convocar. Para realizar actos físicos y proclamar consignas. Grandes megáfonos en los que todo el mundo puede hablar. Pasó el 15M (intemporal pero de auge mediático concreto), siguieron otras muchas movilizaciones no tan mediáticas pero masivas para los sectores que las convocaron, etc.

Ahora son muchos los docentes que miran su muro de Facebook a diario. Comentan en otros muros. Se organizan. Se movilizan. Gritan consignas. Deciden eslóganes. Ha cambiado su uso. De uso personal ha pasado a uso de lucha. De batalla contra el sistema que tiene copados los medios tradicionales de difusión.

No son sólo las redes sociales. Son los blogs, las bitácoras de docentes en mi caso. Docentes sin poder político pero con mucho poder mediático. Les da miedo. Tienen que silenciarlo. Leyes Sinde y SOPA encubriendo la necesidad de limitar la libertad de expresión con la piratería. Quieren silenciarnos. El modelo de lucha ha cambiado. Ellos lo saben. Nos llegan noticias de Islandia. Ellos las tapan. Sabemos que han encarcelado a políticos y banqueros. Eso se omite. Contraponen programación basura y telediarios de noticias maquilladas a la realidad. Pocos medios tradicionales quedan en manos independientes.

Y, ¿qué decir de Twitter? El pajarito de los 140 caracteres. Suficiente para movilizar, para gritar consignas, para decidir otro tipo de actuaciones. Libre, sin censura, sin control. Políticos que están en Twitter sólo para temas electorales y después desaparecen. Bases de los partidos movilizándose contra el propio partido que ni los escucha. Se lucha contra la casta, se habla de lo que no se quiere escuchar en los despachos. Cuentas que crecen de seguidores. Personas que con sus tuits hacen mucho más que las asambleas analógicas. Es duro reconocerlo por quien no quiere, pero se hace imprescindible. La sociedad lee, se moviliza y actúa al margen de las instituciones (políticas o sindicales). Es un estado de lucha permanente, horizontal y necesario.

No las pueden callar y quieren. Las desprecian y ellas se ríen.  Hay elecciones cada cuatro años, pero las redes sociales están un día tras otro allí las veinticuatro horas. ¿Son las redes sociales el futuro de la expresión popular?

Se crean interlocutores (válidos o no). Si sirven se mantienen. Si no sirven, la red les defenestra. Esas son las reivindicaciones de la sociedad. Esa es la voz. Esa es la lucha. Las redes sociales no son la panacea ni han de ser usadas en exclusividad, pero ayudan.

Propuesta de medidas a tomar por el sector docente ante la grave situación actual

Como todos sabéis, hace bien poco tiempo que hemos conocido los brutales recortes a los que están sometiendo a la ciudadanía de nuestro país. Los recortes principales se los está llevando la línea de flotación de nuestro estado de bienestar y, principalmente, el sector educativo y sanitario (sin olvidarnos del sector de la seguridad, compañeros a los cuales desde aquí envío también todo mi apoyo). Somos unos sectores estratégicos, formados por funcionarios (sean de carrera o interinos) independientes del poder político y, que gracias al regimen funcionarial en el que nos hallamos circunscritos podemos realizar algunas medidas de presión que, lamentablemente, en el sector privado, mucho más débil que el nuestro, no pueden hacer. Por tanto, asumiendo esa responsabilidad y, con el fin de que podamos echar una mano para reconducir el desastre que no hemos provocado ni incentivado, dentro del sector docente se están proponiendo una serie de propuestas para poder ser realizadas.

En nuestro caso, la principal crítica que nos puede llegar es la de los propios padres, muchos de los cuales están altamente convencidos por parte del poder mediático (controlado por los diferentes actores que nos han llevado a la ruina) que los grandes culpables de la crisis somos nosotros y que se están alegrando de los recortes a los que nos están sometiendo. Es por ello, que aparte de tomar las medidas (alguna o todas las de la lista que sigue a continuación) hemos de estar preparados a que la sociedad no las comprenda y, que una clase por ellos considerada como privilegiada en la situación actual con cinco millones de parados, pueda recibir numerosísimas críticas (orquestadas por los que sí han provocado la crisis) por tomar las mismas. Por eso, una de las principales medidas a tomar es la de informar en todo momento a los alumnos y a sus padres de las medidas tomadas y de los motivos por los que se están llevando a cabo dichas medidas de presión. Sabemos que va a ser difícil, que vamos a tener que luchar con propios y ajenos. Pero, a la postre, lo que estamos intentando es un bien mayor que el egoistamente propio (aunque el mismo exista).

Por tanto, alguna de las medidas recogidas (algunas de ellas propuestas en asambleas y otros medios), a ser debatidas por los Claustros de los centros educativos de forma individual para ver su posible aplicación y los aspectos legales que comportarían serían:

  • Negarse a hacer guardia a los docentes de baja a los que no haya enviado sustituto la Consejería pertinente
  • Denunciar, de forma individual y colectiva, delante de los juzgados todos los recortes salariales a los que hemos estado sometidos los docentes en el último año
  • Negarse a realizar cualquier actividad extraescolar (salidas, actividades de carnaval, fallas, etc.)
  • Suspensión temporal de la participación en todo tipo de planes y programas experimentales o de innovación
  • Negarse a participar en cualquier actividad complementaria no docente
  • Negarse a participar en cualquier convocatoria de concurso o premio
  • Dejar de realizar cursos de formación de pago, o gratuitos más allá de los necesarios para el tope del concurso de traslados
  • No utilizar recursos económicos propios para las clases (ni ADSL doméstico, ni impresiones en casa, ni hostings de pago, etc.)
  • Dejar de elaborar y distribuir de forma altruista material educativo (en formato analógico y/o digital)
  • Enviar una carta a las editoriales comunicandoles que no vamos a comprar libros de texto, y reutilizar de años anteriores
  • No hacer guardia a las enseñanzas postobligatorias y, en caso de tratarse de un centro donde sólo existieran ese tipo de alumnos, dejar las puertas abiertas y no pasar lista
  • No atender a las familias fuera de las horas de atención a padres (ni siquiera por teléfono)
  • Eliminar toda la burocracia que no sea obligatoria (boletines de notas trimestrales, uso de programas informáticos para la gestión de los centros, etc.)
  • Exigir a la Administración el envío de las Programaciones anuales al centro, en lugar de tenerlas que redactar nosotros
  • No realizar pagos ni establecer suministros una vez se haya agotado el presupuesto del centro (ni papel higiénico, ni calefacción, ni agua corriente, etc.)
  • Realizar escrupulosamente nuestro horario, de 37,5 horas semanales (igual que el de cualquier otro trabajador), etc.

Eso sí, añadir a las anteriores las tradicionales movilizaciones y huelgas (que, en caso de realizarse estás últimas, tendrían que ser por tiempo indefinido).

Algunas propuestas, todas ellas cuestionables. Eso sí, algo tenemos que hacer.

A propósito, aparte de estar abierto el hilo de este artículo vía comentarios o mediante la pestaña de “contactar“, también es posible la aportación de nuevas propuestas y medidas mediante el hashtag de Twitter #medreced.

El juego de las sillas. ¿Un ejemplo extrapolable?

En estos días inciertos, de digestión de los brutales recortes que se ha realizado a los funcionarios de la Comunidad Valenciana (con un 20% de pérdida de salario a los docentes y, de un 20 a un 40 % para personal sanitario) nos encontramos con una noticia realmente impactante. El caso de David Barelles, docente de informática, suficientemente preparado para asumir diferentes roles. De cargos educativos, donde ejerció como director de personal, pasando por la dirección general de Bienestar Social, hasta llegar a ser nombrado hace bien pocos días subdelegado del gobierno en Castellón. La lió parda en Educación, especialmente en la concesión de Comisiones de Servicio el año pasado, comportándose, desde mi punto de vista, de una forma totalmente inhumana con los solicitantes a los que se les había denegado las mismas y, con una marcada falta de empatía. Eso sí, su mujer obteniendo la misma (tal como nos informa el medio de comunicación enlazado). Como premio y, después de la sustitución del antiguo Conseller se le incorpora a un nuevo cargo: en Bienestar Social. Ahora, con la mayoría absoluta de su partido a nivel del Estado, con muchos más cargos a repartir (mejor remunerados y reconocidos que los anteriores) se le asciende a ser la máxima autoridad del Estado en la provincia de Castellón. Para todo vale y para nada aprovecha dirían algunos mal pensados. Nadie ve que hay gente sobradamente preparada que vale para todo. Gestionar la seguridad del aeropuerto con más vuelos de España se merece este tipo de perfil. En este caso concreto, dudo que esta persona vuelva en su vida a dar clase (si alguna vez la ha llegado a dar antes de que le liberaran para cargos acordes con su valía) como la mayoría de esos cargos políticos. Saltando de cargo a cargo cual canguros. Lo importante: no volver a su trabajo (en caso que lo tuvieran previamente).

Y, curiosamente, los saltos anteriores se dan habitualmente en Educación. Son los patitos feos de los cargos, siendo las sillas que se ofrecen a los últimos en llegar. Un sitio complicado de gestionar, pero buen trampolín para otras aspiraciones.

Un artículo breve, muy breve, para hablar de un ejemplo a escala adulta sobre el conocido juego infantil de las sillas. ¿Será el mismo extrapolable?

De vencedores y vencidos

¡Nos han vencido! Sí, la sociedad ha perdido. Llevan mucho tiempo intentándola hundir. Ha sido una preparación de muchos años. Cargarse la Educación, cargarse los servicios públicos, enfrentar a miles de ciudadanos contra los otros, establecer una parrilla de programas televisivos de encefalograma plano, más horas de fútbol en la televisión, más fórmula uno (a quien no le gustaba, ahora les encanta), más parados y nadie hace nada. Ocupación de las calles para ganar los mismos (amparados bajo uno u otro color), aprobación de leyes antisociales y, finalmente, la mayor de todas las inquinas: conseguir que entre los que no hemos hecho nada ni tenemos nada que ver con la situación actual nos echemos las culpas.

Se hizo el experimento de prueba con los controladores. Se vendió mediáticamente como un abuso de unos privilegiados que, lo único que querían era mantener un salario que no les tocaba. Que en Europa cobraban menos y trabajaban más. La sociedad se lo creyó. Incluso muchos querían “fusilarles” y “encarcelarlos” por plantarse. Yo caí. Como muchos, pero no es excusa. Los sindicatos mayoritarios no les defendieron. Se estableció un Estado de Alarma. Se les envió al ejército y a la guardia civil. Se acabó el problema y, la sociedad se alegró de que les machacaran. Triste error.

Ahora ha tocado a los funcionarios. Disponen de trabajo de por vida en una sociedad con cinco millones de parados. Algunos cobran más de mil quinientos euros. A por ellos. Mediáticamente, en la mayoría de medios de comunicación, salen como lo peor de lo peor. Es una vergüenza ser funcionario. Se sabe que no han creado la crisis pero por la mentalidad de nuestro país conviene que otros estén peor. No interesa que yo mejore. Interesa que otros empeoren sus situaciones. No interesa crear puestos de trabajo. Intenta que, quien lo tiene, lo pierda. Así será igual que yo. Y, como muchos más se empobrezcan, mejor me sentiré en mi miseria. ¡Qué país!

¡Qué todos trabajemos más por menos! Matemáticamente, más por menos es menos. ¿No sería lógico eliminar horas extras para contratar más? ¿Facilitar que la gente trabaje? ¿Reducir la edad de jubilación? ¿No son posibles otro tipo de medidas?

Me acuerdo de muchas conversaciones en las que participé. En todas ellas alguien a quien criticar. Al que se hipotecó por más de lo que podía. Al que construyó más de lo que debía. Al agricultor que se decía que sólo vivía de subvenciones. Al autónomo que se hizo de oro y llevaba un BMW. Al empresario que ganó más de lo deseable. Al que tuvo la suerte de trabajar en una empresa donde podía conciliar la vida familiar y laborar. Caí, como caímos muchos. ¡Qué daño se hizo en las mismas!

Y ahora… toca que nos critiquen. Es lógico y razonable. Han ganado. Han conseguido lo que querían. Todos sabemos quienes son. No son los hipotecados con una vivienda de coste mayor que la que se podían permitir, ni los funcionarios (entre los cuales se hallan docentes, sanitarios y policías), ni los trabajadores (autónomos o asalariados), ni los parados, ni la mayoría de empresarios, etc.. Por tanto, el descarte queda hecho.

Nos hemos dejado vencer. Han acabado con nuestro espíritu crítico para poder resistir y, finalmente, cuando todo ha estallado… se ha conseguido enfrentar a los no culpables de la situación entre ellos.

Ahora nos han vencido… pero, ¿hasta cuándo?

Cansado de que me tomen el pelo. Un docente que se planta

A pocas horas de conocerse el último paquete de recortes a los funcionarios y, concretamente con algunas medidas específicas que afectan al sector docente que, sumadas a las que se han venido realizando este último año supondrán, a efectos prácticos, una rebaja de cerca del 20% de mi salario respecto al de hace un año me planteo la necesidad de plantarme. Sí, ¡me planto! Estoy harto de pagar esta crisis, a la cual ni he contribuido ni alentado para que se produjera. Estoy harto de que a los funcionarios se nos considere lo peor de la sociedad. Quiero seguir teniendo unos servicios públicos de calidad y, creo que mis impuestos merecen que así sean.

Hay cinco millones de parados pero… la culpa no es de los funcionarios. Y, aún mucho menos del colectivo docente. Un colectivo cansado, decepcionado y harto de medidas tomadas desde despachos que intentan mejorar la sociedad de este país. A nivel económico inmediato… ni se nos ve, ni se nos valora. Pero en un futuro no tan lejano, la preparación de las nuevas hornadas va a marcar la diferencia entre ser un país de un tipo u otro. El tercermundismo no es deseable ni ha de ser un objetivo de nuestro país.

Quizás empieza a ser hora que no sea el único en plantarme. Plantarse no es sólo realizar huelgas, ya que las mismas sólo benefician a la Administración por duplicado: ingresos extras con el descuento en nuestras nóminas y alumnos mal atendidos. Quizás existan otras soluciones y/o alternativas. Las busco, pero las que hallo no me acaban de convencer.

Se acabo trabajar gratis, montando materiales educativos, llevando a cabo proyectos colaborativos, realizando cursos de formación (másteres o tesis doctorales) para mejorar nuestra praxis diaria. Cumplamos el horario. Nos quieren con 37,5 horas. Hagámoslas. Se acabaron las salidas extraescolares…total, que les acompañen sus padres a ver el funcionamiento de la fábrica de Danone (o, se puede poner maravillosos vídeos de Youtube donde se ve dicha fabricación). Se acabó el asistir a saraos orquestados por multinacionales, pagados o aportando dinero propio, ya que son unas horas que dejamos de estar con nuestros alumnos. Y, en mayor medida, se acabó ir a esos saraos organizados por las Administraciones educativas. Horario a rajatabla. Lectivo y complementario.

Las reuniones se eliminan, los Claustros también (o se les dota del poder que han perdido los últimos años). Hay más cosas que hacer dentro de esas 37,5 horas que dedicarse a hacer estúpidas terapias de grupo, largas y poco productivas. Se acabo la pérdida de tiempo en nuestro trabajo. Productividad.

Nada de talleres de teatro, nada de horas extra impartidas de forma gratuita para nuestros alumnos… sólo clase. Eso sí, clase en condiciones. La mejor que podamos/sepamos impartir. Disponibles para ellos, dejándonos la piel, preparándolas a conciencia. Nada de perder el tiempo. Vamos a lo que sabemos. A lo que debemos. A mejorar esa sociedad para que ellos tengan un futuro. El futuro que se les está negando.

No han sido las autodenominadas izquierdas ni la derechas. Han sido ambas. Unos por intención y otros por devoción. Nunca ha interesado la mejora social. Y, ¿qué mejor que cargarse el estado del bienestar y los triunfos sociales?. No quiero utopías, quiero realidades. Quiero que mi hija tenga futuro. Quiero yo mismo tener un futuro.

Harto de las tomaduras de pelo y, cansado de aprovechados de todos los colores que están cargándose los principios básicos y razonables del ser persona.

Eso sí, por si alguien piensa que este artículo obedece a una sinrazón y a un 20% inexistente, un breve cálculo matemático:

  • 7,45 % de bajada socialista (sí, ese 5% de bajada a los funcionarios que, a los del cuerpo A, nos supuso casi un 7,5 %)
  • Subida del tramo del IRPF en un 4 %
  • Eliminación del plan de pensiones de los funcionarios que sirvieron en su momento para no subirnos el 0,3 % que nos prometieron hace unos años (por tanto, rebaja de un 0,3 %)
  • Eliminación de la mitad de los sexenios reconocidos y, no reconocimiento de ninguno más. Cosa que, en mi caso, con dos sexenios y, extrapolando la cantidad de los mismos a mi salario bruto, supone una bajada de un 4,78 %

Por tanto, un 15,56 % de bajada de mi nómina. Eso sí, si a lo anterior le sumamos lo que no nos ha subido el sueldo (congelado) y, a lo que se ha incrementado el IPC nos sale un maravilloso y aproximado 20 %.

Así que…dos opciones: seguir permitiendo que nos traten de estúpidos, montando cosas, formándonos y asistiendo a eventos con gasto propio autoconvenciéndonos que así mejoraremos la Educación de nuestros alumnos, o mejora de la productividad en nuestro horario laboral. Lo que voy a hacer yo, ¡lo tengo claro!

De netbooks a tabletas. Seguimos sin rectificar

En los últimos tiempos, son cada vez más los docentes que postulan por la introducción de tabletas en las aulas, debido a las características que, según dicen, presentan para mejorar el aprendizaje de nuestros alumnos. A pocos años de haberse iniciado el programa Escuela 2.0, donde la introducción de tecnología fue el pilar de esa introducción masiva de las TIC en el aula y, vistos los resultados (o los pocos resultados) que se están obteniendo a nivel de mejora educativa (aunque haya informes, normalmente procedentes de entidades relacionadas directa o indirectamente con el aparataje, que esbocen las maravillas que se han obtenido en nuestras aulas) me parece que dicha apuesta educativa por un nuevo paradigma educativo, montado al igual que el anterior sobre elementos tecnológicos es, a mi entender, continuar con los mismos errores.

Seguimos sin planificación, sin competencia tecnológica de muchos docentes y, con un gran desconocimiento del resultado del proyecto anterior. Eso sí, parece que en este caso se esté optando por un pequeño pilotaje, vía el proyecto Dedos, sobre el establecimiento de estas nuevas herramientas antes de realizar su distribución de forma masiva. Tan sólo me surgen algunas preguntas sobre esa “futura” implantación de las maravillosas tabletas en nuestras aulas:

  • ¿Cuántos docentes, a día de hoy, tienen tabletas y conocen su funcionamiento? Y, ¿cuántos de los mismos están con tabletas basadas en Android o IOS (el sistema operativo del iPad)?
  • ¿Cuántas horas de formación han recibido los docentes para saber usar esas tabletas? ¿Cuántas apps conocen? Yendo más a lo primigenio, ¿conocen realmente el concepto de app?
  • ¿Tenemos dinero para sustituir unos miniportátiles, de menos de 3 años, por tabletas cuyo coste es casi el doble de los anteriores? ¿Qué vamos a hacer con esos portátiles? ¿Los enviaremos a algún país de nuestro entorno?
  • ¿Por qué siempre tenemos que ir a la última en dispositivos cuando vamos a la última (y esta vez en sentido estrictamente literal) en Educación?
  • ¿Quién va a formar a los docentes en el uso de esos nuevos aparatos? ¿El docente que se haya comprado una tableta y haya trasteado un poco con ella? ¿La multinacional de turno?
  • Si coexistieran esas tabletas con los miniportátiles y los libros de texto, ¿qué volumen habría de tener la mochila de nuestros alumnos? Porque todos sabemos que los miniportátiles se combinan en la mayoría de centros con libros de texto y, en muchos casos, quedan restringidos a cuestiones ludicoeducativas
  • ¿Dónde está un análisis objetivo de resultados de la Escuela 2.0? En los análisis que se están realizando y publicando, ¿dónde se halla el interventor que ha de modificar los aspectos que no están funcionando de ese programa?
  • ¿Tenemos suficiente profesorado en nuestros centros para implementar los ratios adecuados (inferiores a los de una clase tradicional, por lo que entraña el uso de dispositivos tecnológicos) para el uso de esas tabletas?, etc.

Lamento informaros que, a pesar de ser un fan de las nuevas tecnologías y creer que las mismas tienen mucho que aportar a la Educación, estoy totalmente en contra de la introducción masiva de tabletas en nuestras aulas. No tiene ningún tipo de sentido hacer ese planteamiento de su introducción, a día de hoy, y con la coyuntura educativa y económica que existe.

Introducción al concepto de TPACK

Después de haber finalizado la última modificación de mi trabajo final de máster, me permito compartir con vosotros algunos conceptos interesantes que, en muchos casos, me han sorprendido en cuestión de flexibilidad y validez con que los mismos se pueden incorporar a nuestra práctica docente. Se trata de conceptos, en su mayoría teóricos, pero útiles para poder comprender y razonar algunos cambios metodológicos que nos pueden ayudar si son llevados a nuestras aulas. Pues bien, sin más demora, conviene entrar a introducir el primer concepto analizado y “aprendido”, como es el de TPACK.

¿En qué consiste el concepto de TPACK? Pues, simplemente a lo que nos dice su acrónimo, Technological Pedagogical Content Knowledge (Conocimiento didáctico del contenido tecnológico) que, tomado con mucha prudencia en su transcripción literal, tan sólo nos informa que el conocimiento esencial (y que ha de ser buscado) es aquel que aúne los tres conocimientos básicos: el tecnológico, el pedagógico y el disciplinar.

Por tanto, el TPACK sería donde se cruzarían esos ámbitos de conocimiento y, consideraríamos un buen docente aquel que supiera hallarse en el núcleo de dicho cruce entre los tres ámbitos anteriormente referenciados.

Si en teoría parece fácil encontrar ese punto de cruce y equilibrio, ¿qué hace que en los docentes de nuestras aulas no alcancen el mismo? Pues ello, en muchos casos se debe al tipo de formación recibida por parte de los mismos y, a la inexistencia de una formación inicial (sin descuidar la permanente) en condiciones.

Llegar a la docencia, encontrarse en un aula, dotados de alto conocimiento en la materia a impartir las clases no es garantía de éxito. ¿Por qué? Fácil, por falta de metodología… una metodología que, en la mayoría de casos, se va formando a lo largo de los años de experiencia. Ello hace que perdamos tiempo y, que el resultado de alcance de dicho equilibrio se posponga. ¿Cuántos años de experiencia son necesarios para alcanzar ese conocimiento metodológico? Cinco, diez, … Pues depende de cada docente y, de las posibilidades que tenga el mismo de adaptar (o copiar) esas metodologías que recibió a su nuevo entorno laboral. Una situación que no está libre de errores, ya que ¿quién garantiza a ese docente que está usando la metodología adecuada?

Un caso opuesto al anterior sería aquel docente, altamente cualificado y preparado en metodología didáctica (permitiéndome la licencia de sustituir el concepto de pedagogía por el de metodología), sin preparación adecuada (a nivel de contenidos de la disciplina a impartir) que entra en las aulas. Este caso es mucho más difícil de corregir que el anterior porque esa falta de conocimientos sólo se puede suplir, en muchos casos, mediante un reciclaje muy duro de los mismos. Uno de los grandes problemas que, sobretodo en secundaria, hace que algunos docentes se vean incapaces de dar los cursos superiores. Falta de conocimiento de la materia a impartir y, en caso de impartirla, excesivo esfuerzo que los menos están dispuestos a asumir. Desmontando esta necesidad a la propuesta de establecimiento de un cuerpo generalista en etapas educativas superiores. Quizás la mayoría de docentes seamos capaces de dar todas las materias de primeros cursos de la ESO pero, cuando estamos en bachillerato… la cosa cambia.

Y, finalmente, aunque no menos importante, el conocimiento tecnológico. Sí, sin un dominio adecuado de las nuevas tecnologías andaremos cojos. Nos faltará una parte esencial de ese conocimiento que, nos permitiría articular una correcta capacitación docente.

En definitiva, y tal como nos demuestra la imagen anterior: Conocimiento de la materia a impartir, correcta metodología y habilidad en el uso de la tecnología. Las tres exigencias que se habría de exigir al docente que se halla en nuestras aulas.

Breve análisis de sistemas operativos y navegadores usados por la comunidad docente

Dentro de los artículos que llenan la blogosfera educativa, son mayoría los que realizan un resumen de sus artículos más destacados del año anterior y/o presentan algún tipo de proyecto o iniciativa. Alejándome ligeramente de dichas aportaciones (por cierto, muy interesantes y, especialmente la tercera), voy a permitirme en este artículo la licencia de hacer una extrapolación de los datos de navegación hacia mi blog, enfocado al uso educativo, como datos básicos de una navegación de un miembro de la comunidad docente (sea alumno, docente o padre/madre) para realizar un breve análisis de los sistemas operativos y navegadores utilizados. Eso sí, el valor de los mismos pueden ser contrastados, verificados o refutados por cualquiera que dispongáis de un análisis a mano de los datos de un blog educativo.

Pues bien, sin más, vamos a empezar con el tamaño muestral del cual partimos para realizar dicho análisis. Un tamaño coincidente con el número de visitas recibidas este último año (731284); una cantidad que nos permite obtener unos datos analíticos de cierta entidad (aunque con las limitaciones que he expresado anteriormente).

Pues bien, resulta ser que la distribución de dichas visitas por sistema operativo utilizado y porcentaje de uso ha sido la siguiente:

Por tanto, y haciendo un “packaging” global de las diferentes versiones en los sistemas madre:

  • Microsoft Windows (en todas sus versiones): 79 %
  • Macintosh (en todas sus versiones): 9,6 %
  • Linux (en todas sus versiones): 7,6 %
  • Dispositivos móviles con S.O. propio (Blackberry, iPhone, etc.) < 1 %

Lo cual nos permite destacar diferentes cosas:

  • La comunidad docente sigue usando masivamente Microsoft Windows en sus domicilios, ya que la mayoría de visitas recibidas en este blog se producen fuera del horario escolar
  • Hay un repunte de los usuarios de Mac y Linux comparándolo con las listas oficiales que han sacado análisis del uso de dichos sistemas operativos, ya que en las mismas los usuarios de Mac rozan el 5% mientras que los de Linux llegan por los pelos al 1%. Por tanto, en este caso, sí que parece ser que la comunidad docente usa más software libre que lo hace el resto de la sociedad
  • Hay un mínimo uso de medios móviles y, por ello parece ser que se desmonte la teoría del uso del m-learning para entornos educativos en un futuro cercano

Si ahora nos centramos en los navegadores, se observa la siguiente distribución de uso:

Como parece ser que el gráfico no se ve demasiado bien, el resumen del mismo nos indica que la distribución de los navegadores es la siguiente:

  • Mozilla Firefox (en todas sus versiones): 33,1 %
  • Internet Explorer (en todas sus versiones): 31,6 %
  • Google Chrome (en todas sus versiones): 22,4 %
  • Safari (en todas sus versiones): 5,5 %
  • Navegadores específicos para dispositivos móviles < 1 %

A deducir que, tal como parece ser la tónica habitual de estudios mucho más completos, cada vez se están usando más navegadores alternativos al omnipresente Internet Explorer.

En definitiva, algunos datos que nos tendrían que hacer reflexionar sobre propuestas educativas basadas en dispositivos/sistemas no usados por la mayoría de la comunidad docente (como es el caso de los dispositivos móviles y los sistemas operativos no propietarios). Eso sí, intentando poco a poco que, esos dispositivos y sistemas se difundan poco a poco entre los miembros de dicha comunidad por las potencialidades, a nivel educativo y económico, que poseen.

Una nueva evolución de la tecnología social

Puede parecer curioso que el primer artículo del año no esté relacionado con la Educación, pero tal como podréis comprobar si seguís las líneas que continúan a esta breve declaración, el propio artículo en sí mismo está enlazado con las realidades que nos podemos llegar a encontrar, a nivel tecnológico y social, en nuestras aulas este año 2012. ¿Es necesario hablar de una nueva evolución de la tecnología social o es algo que sólo se vislumbra, por los hechos, como una cuestión encontrada en nuestra sociedad procedente de la lógica evolución de la misma?

 Pues bien, resulta ser que todos nos acordamos de esos maravillosos sms donde nos felicitaban las fiestas, de forma más o menos masiva y despersonalizada, mediante mensajes de contenidos más o menos graciosos y, recibidos hasta la saciedad en nuestros teléfonos móviles. Esa masificación, procedente de la lógica evolución de la tecnología y, de cuestiones más o menos sociales de la necesidad del establecimiento/recuperación de relaciones sociales una vez establecidas, se ha demostrado que, en estas fiestas, ha dejado de ser el medio masivo de comunicación elegido por nosotros, pasando el mismo a entornos, donde las nuevas tecnologías han entrado con fuerza.

Todo el mundo hemos recibido correos electrónicos y felicitaciones en las redes sociales en las que participamos en cantidades ingentes. ¿Es ello un cambio debido sólo a la evolución de las nuevas tecnologías? O, ¿es más bien un cambio social, debido fundamentalmente a motivos económicos, ya que el coste de esos mecanismos de comunicación puede parecer nulo a ojos del usuario? No lo tengo claro, pero lo que sí que me queda claro es que las redes sociales han sido la estrella de estas fiestas. Mirar estadísticas en Twitter, Facebook, Tuenti, etc. nos hace observar que en los momentos punta, donde las líneas telefónicas se saturaban año tras año, no hay una gran cantidad de intervenciones. Pero, ello induce a error, ya que normalmente han sido los momentos previos (a horas de los sucesos) o posteriores (a horas después de los mismos) en los que se ha producido un mayor intercambio de volumen de datos en esas redes sociales.

¿Hemos mejorado socialmente con el cambio? Tengo mis dudas, ya que al uso indiscriminado de mensajes de texto le hemos contrapuesto mails enviados de forma indiscriminada, sin personalizar y, con unas felicitaciones realizadas, en la mayoría de casos, de forma masiva. Las felicitaciones individuales (e individualizadas) parece que van perdiendo fuelle y, con ello, las propias relaciones sociales. Cada día que pasa, la tecnología nos ayuda a establecer lazos sociales con mayor número de personas pero, en muchos casos, se corre el peligro de ser despersonalizados por la red que nos engulle.

Una red, interconectada, interoperada y, dentro de lo que cabe, integrada, encapsulada y anclada en nuestra sociedad digital, dependiente y, cada vez más universal. Mucho a analizar y, una evolución que parece que no va a pararse en los próximos años de nuestras maneras de comunicarnos. Vamos hacia una red social, con diferentes herramientas, pero cada vez más poderosa e inmediata.

Por tanto, a la vista de lo comentado anteriormente y tal como nos especifica la imagen anterior, es mucho más importante la dirección hacia la cual permitamos que nos lleve esa tecnología que la velocidad a la cual nos adaptemos a ella.

A propósito…

¡¡¡Feliz año nuevo!!!!!

Un artículo de Navidad diferente

Después de mucho dudarlo he decidido proceder a una total desconexión digital a lo largo de gran parte de las Navidades. No es cansancio. Sólo es la necesidad de replantear algunas cosas y poder volver, una vez finalizadas las mismas, con la misma fuerza a dar de nuevo la lata con mis artículos y con algunas novedades que voy a incorporar. Pero, como las felicitaciones y los buenos deseos están muy vistos como artículo prenavideño, he decidido apartarme un poco de la rutina bloguera de dejar sólo un breve artículo de “Felices Fiestas” con una bonita imagen, y hacer algunas recomendaciones de blogs y herramientas que pueden ser interesantes (o al menos, así las considero yo).

Todos sabemos que el mundo educativo cambia demasiado rápido y, muchas veces nos encontramos que vamos a remolque del mismo. Hay mucho que leer, aprender, confrontar, adaptar y decenas de otros verbos con significados variopintos que, nos obligan a una continua actualización. Muchas veces, conviene estructurarse y, a la vista de la gran cantidad de información que hay en la red, seleccionar y focalizar nuestros objetivos de aprendizaje. Por ello es de agradecer a muchos de nuestros compañeros y compañeras que se tomen un tiempo para plasmar en diferentes artículos su propio aprendizaje y propuestas, reflexiones o actividades llevadas a cabo con sus alumnos. Y, como regalo navideño, me gustaría compartir algunos de esos blogs con vosotros sintiendo dejarme algunos en el tintero, pero la capacidad de lectura y recuerdo de todos los que me gustaría compartir es limitada.

Aulablog21, imprescindible blog de Paco Muñoz, uno de los pioneros en esto de las TIC en Educación. Un blog que ya lleva algunos años entre nosotros y que buceando en sus artículos podemos sacar numerosísimos tesoros para nuestra praxis diaria

Blog de Aníbal de la Torre. Tan sólo una pregunta, ¿quién no ha aprendido Moodle con sus manuales? Excelente persona y “ciclista”

Blog de Antonio Omatos, de un gran matemático riojano al que tengo ganas de conocer en persona

De mestr@ a mestr@, increible cantidad de recursos que pone a nuestra disposición Carme Barba. Si tenéis dudas sobre webquests no olvidéis echar un vistazo a este excelente blog

E-learning, conocimiento en red y web colectiva, un blog inclasificable perpetrado por Juan José Calderón (aunque dudo mucho que si le llamas por su nombre y no como “eraser” se de por aludido), actualizado a diario y de lo más interesante que puede hallarse en la red para docentes interesados con el e-learning y la red de redes

Educación tecnológica, del navarro Celestino Arteta, un blog con entradas casi diarias que recomiendo imprescindiblemente echarle un ojo a menudo. Informado y diversificado con informaciones interesantes para todos los docentes del siglo XXI

Educ@conTIC, blog de referencia para docentes que quieran estar informados sobre educación y nuevas tecnologías. Incorpora numerosa información, se actualiza casi a diario y presenta numerosos apartados interesantes. Para pasarse a menudo

Educadores21, de un Orientador con mayúsculas. Persona increíble con la que coincidí en Novadors y, con artículos en su blog de imprescindible lectura. Ahora muy metido en luchas por Madrid (porque cree y defiende la Educación pública) pero con ganas de ver nuevos artículos suyos

Educadores hoy, una maravilla en forma y contenido perpetrado por Isabel Ruíz, una compañera con la que no me cansaría de hablar

Educativa, el blog del experto en redes sociales Juan José de Haro. Siempre disponible para resolver tus dudas

Esfera_TIC, un blog con artículos imprescindibles sobre Educación y nuevas tecnologías. Redactado por el compañero Enrique Benimeli, otro de los pendientes para tomar algo más que un café

El blog de Jordi Adell, que siempre nos trae noticias interesantes sobre la Educación en mayúsculas a otro nivel. Eso sí, todo ello mezclado con opiniones personales de un gran profesional de la Educación

Investigando las TIC en el aula, de Juanfran, imposible de resistirse a sus encantos personales y a sus escritos

Ordenadores en el aula, del catedrático de Tecnología Educativa Manuel Área. Para estar a la última en investigación educativa

Otra Educación, blog de Rosa María Torres, gran escritora de grandes artículos relacionados con muchos temas educativos. Trata en su mayor parte de mejoras y realidades sociales relacionadas con la Educación

Passet a passet, blog de un ilusionado de la Educación, Jaime Olmos. Maestro con ganas de cambiar las cosas y luchando para ello en su día a día, tal como nos comenta en sus artículos

Re(paso) de Lengua, otro gran blog de un profesor de lengua valenciano con el cual tengo pendiente una conversación más larga que el minuto escaso que hablamos en Novadors

Tecnoloxia.org, uno de los blogs imprescindibles de Tecnología, de María Loureiro. No te puedes considerar profesor de Tecnología si no le echas un vistazo

Hay muchos otros blogs, tanto o más buenos que los anteriores, pero os he anotado algunos que consulto con asiduidad. Al margen de los anteriores, no me gustaría dejaros de recomendar (barriendo un poco hacia casa) el trabajo que están haciendo la comunidad EduTICTAC, una red formada por docentes de la Comunidad Valenciana interesados en Educación y nuevas tecnologías. A propósito… muy amantes del software libre y, por ello, realizan versiones mejoradas de la distribución autonómica Lliurex.

Y, en cuanto a herramientas/servicios, os recomiendo, si tenéis un poco de tiempo que intentéis trastear con las/los siguientes herramientas imprescindibles para el docente del presente:

Sin querer alargarme más… gracias a todos los que os pasáis por aquí. Nos vemos en unos días.

¡¡¡¡¡¡Felices fiestas!!!!!!

El bachillerato de tres años del PP

En días como hoy, de debates de investidura de grandes promesas o propuestas, seguidas por las contrapropuestas de los grupos de la oposición, siempre aparece alguna “cosilla” que afecta a la Educación. Acostumbrados las últimas dos legislaturas al ministro del talante, Gabilondo, que tendió la mano a todas las fuerzas políticas y no supo hacer su gran pacto de Estado, nos encontramos con que desde la “maravillosa y bien dotada LOGSE” no se ha legislado nada en condiciones sobre temas educativos (como no sean mil y una chapuzas y remiendos que hacen que alumnos, docentes y familias estén totalmente desconcertados).

Pues bien, Mariano Rajoy, futuro presidente del país, elegido por mayoría absoluta ha prometido un bachillerato de tres años que va a implementar su partido. Si esperan al pacto, dicha propuesta se quedará en agua de borrajas (como sucedió con la LOCE y algunos otros mejunjes que ni con el rodillo institucional supieron implementar), pero si realmente la aplican se ha de tener en cuenta lo que ello va a implicar para el sistema educativo.

En primer lugar, si se aplica de la manera que lo proponen, la ESO pasaría a realizarse en tres cursos y desaparecería cuarto de ESO, convirtiéndose en primero de bachillerato para algunos o formación profesional para otros. Una medida avalada por los problemas que se generan en cuarto de ESO, donde hay alumnos que no quieren estudiar (y sólo tienen ganas de salir del sistema), otros que quieren estudiar un oficio profesional y, una última parte, donde hay algunos que quieren ir a la Universidad. Pero, ¿seguro que los problemas se generan sólo en cuarto de ESO? ¿Y en segundo o tercero? ¿Qué medidas se aplicarán para aquellos alumnos de 14 años que ya están prácticamente fuera del sistema para reconducirlos y ofrecerles una alternativa hasta la edad laboral legal? ¿Programas de calificación profesional inicial? ¿Proyectos de innovación, experimentados en mis propias carnes, que no sirven de nada? ¿Les permitiremos por fin acceder a una preformación profesional o a realizar aprendizajes en empresas -coordinados y compatibles con algunas horas en los centros educativos-?

No lo se… ya que a día de hoy se trata de una propuesta demasiado poco definida.

A nivel legal se tendrían que cambiar muchas cosas (entre ellas la LOGSE). Todo ello suponiendo que prioricen la Educación por delante del desastre económico.

A nivel económico no supondría demasiados problemas, ya que implementar un bachillerato de un curso más no afectaría demasiado a la dotación del profesorado (ya que, simplemente, consistiría en la movilidad de algunos docentes que estaban dando clases en la ESO a ese nuevo nivel). Eso siempre que no se inventara alguna asignatura nueva y, se realizará un currículum en condiciones, flexible, a la vez que permitiera un correcto aprendizaje por etapas del alumno. Donde quizás existiría alguna necesidad de inversión sería en el modelo que se habría de establecer para el alumnado que no quisiera optar a ese bachillerato y seguir otras vías. La FP es deficitaria desde hace muchos años en inversiones y, quizás ahora sería un buen momento de dotarla (aunque ya sabemos como está la economía de nuestro país, pero  ¿quizás recortando en cosillas inútiles?).

Demasiadas dudas de una propuesta, que habría de elaborarse en condiciones y, permitir la entrada en su plasmación e implementación de docentes de aula. No sería lógico caer en los mismos errores del pasado, donde las leyes educativas se legislaban desde salones y despachos con bonitos sillones por parte de quienes no conocían la realidad del día a día.

Dudas y más dudas…

Algunas ideas sobre coaching educativo

Durante mucho tiempo me he resistido a tratar el tema del coaching educativo, por considerarlo poco menos que unos vocablos que usan algunos y algunas con pocos escrúpulos para sacar el dinero a determinadas personas de la comunidad docente (alumnos y docentes fundamentalmente) bajo unas palabras más o menos interesantes.

Tal vez la primera definición que viene a mi mente sobre ese modelo de coaching (o acompañamiento) es la que define ese arte/disciplina/metodología como:

El coaching educativo es el arte de acompañar a aquellas personas que están desarrollándose, creciendo como seres humanos, de una forma efectiva y de bienestar para ellos mismos, a través de la conversación y dándoles poder de creer en ellos mismos

En definitiva, poco menos que un párrafo similar al que muchos “estafadores” que salen en diferentes canales de televisión, autodefinidos como tarotistas, sanadores de mente u otro tipo de palabra más o menos elaborada. En definitiva, lo que bajo palabras vulgares se conoce como “engañabobos”.

Por tanto, muchas reticencias al modelo de coaching para ser usado en ámbitos educativos. A pesar de ello uno se pone a investigar y descubre, con sorpresa y alegría, que hay un modelo de coacher más allá del engaño permanente y de su ejercicio de psicólogo aficionado. Normalmente poseedor de uno o varios títulos oficiales en diferentes disciplinas (psicología, sociología, filosofía, etc.) y que realmente presenta una utilidad a ese tipo de acompañamiento.

Un acompañamiento o entrenamiento que, en el mundo educativo, puede seguir alguno de los siguientes modelos (fuente):

Coaching cognitivo

Este tipo de entrenamiento se dirige a formas de trabajo que llevan a la configuración y reconfiguración del pensar, y a la posterior resolución de problemas. En definitiva, lo que se intenta es de dotar de los mecanismos autónomos que permitan que el alumno (o la persona si vamos a ámbitos extraeducativos) pueda diseñar su propia capacidad de criticismo y, que ello le permita resolver los problemas que se vaya encontrando con anterioridad a su aparición

Coaching instruccional

Tiene como objetivo el dotar de mecanismos para favorecer el aprendizaje. Más bien al cómo aprender. Este tipo de coaching está fundamentalmente enfocado a la gestión de aula, la planificación del contenido y, la enseñanza con posterior evaluación de dicho aprendizaje. Aquí se puede trabajar en cómo las TIC implican una nueva manera de gestionar el aula y, en las reuniones de planificación establecer mecanismos de colaboración, instrucción y evaluación

Coaching “entre pares” (peer to peer)

Implica la formación de docentes para ayudar a integrar a sus compañeros en las nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje (no sólo a nivel de nuevas tecnologías). Se trata de un modelo entre iguales, con la finalidad de que los docentes aprendamos a gestionar nuevas metodologías y estrategias entre grupos, cada vez más numerosos y donde se tienda a la horizontalidad. Una idea de colaboración, horizontalidad y mejora, que muchas veces promulgamos algunos

Tres modelos. Uno de los cuales destinado fundamentalmente al alumnado en el Escuela actual (el instruccional) y otro (entre iguales), necesario para establecer una mejora en el propio sistema educativo (o como mínimo en el propio centro).

Por tanto, si detrás del humo que venden numerosos autodenominados “coachers” (entrenadores) se consigue encontrar a alguno que pueda dinamizar y facilitar los dos modelos recomendados anteriormente, ello sí que sería interesante para una mejora real de nuestra comunidad educativa. Y, lo sería aún más, si consiguiéramos que los propios docentes actuáramos, después de haber recibido una correcta formación en ello, de coachers con nuestros compañeros y alumnos.

Los servicios gratuitos y las relaciones con sus usuarios

A lo largo del día de ayer muchos medios de comunicación se hacían eco de la noticia de la “castellanización” de todos los topónimos catalanes de las localidades, carreteras y calles en Google Maps. Pues bien, a pesar de que los usuarios nos creamos con el derecho de exigir que esa nomenclatura vuelva a hacerse en el idioma oficial, este último caso sólo nos demuestra que una empresa que oferta un servicio gratuito siempre lo hace bajo unas determinadas condiciones y, que las mismas se pueden someter a cambios de todo tipo sin necesidad de consulta. Por ello estamos hablando de un servicio gratuito, financiado en su mayor parte por publicidad y, donde el usuario es simplemente un mero consumidor del mismo.

Por tanto, ello me puso a pensar en estos servicios gratuitos y a hacerme una pregunta que lancé en mi red social preferida, Twitter.

Una cuestión realmente importante a considerar ya que las implicaciones de la misma son muy importantes. Un servicio gratuito no lo es tanto, ya que como he comentado anteriormente y, sucede en este caso concreto que comento, es la propia empresa quien decide romper una traducción (alegando que está realizada por terceros). Ello sólo deja a los consumidores del servicio con dos opciones: seguir usándolo o buscar alguna alternativa. Cuando Google es quien tiene el monopolio (aunque no se considere legalmente así) de muchos servicios es difícil optar por una alternativa viable para sustituir dicho servicio.

Así pues, ¿qué pasa cuando una empresa que tiene prácticamente en exclusiva la oferta de determinados servicios gratuitos decide tomar determinadas decisiones en sus productos? En principio, a nivel legal, poco podemos hacer los usuarios de los mismos como no sea dejar de consumir dicho servicio y buscar alternativas, normalmente de pago. Difícil disyuntiva: pagar por un servicio o seguir disfrutando del mismo bajo las condiciones que nos ofrece la empresa proveedora.

Más allá de cuestiones lingüísticas como la anterior, o las inundación que se llevo a cabo en Twitter sobre la necesidad de poner su interfaz en catalán (caso puntual que conozco por haber sufrido en mis carnes -o en mi TL- la proliferación de mensajes con un hashtag reclamando lo anterior) son muchos los servicios que han cambiado de forma más o menos radical en los últimos tiempos.

¿Nadie se acuerda ya de Delicious, que nos obligó a muchos a migrar a Diigo? ¿No tenemos memoria del primer momento en que empezaron a aparecer anuncios en nuestros blogs alojados en wordpress.com o blogspot.com? ¿No nos acordamos de como Glogster, en algunos casos en que nos hemos despistado, ha perdido nuestros pósters? ¿Tenemos tan poca memoria para ver los últimos cambios que se han producido en la apariencia de Facebook y Youtube?, etc.

En el tintero no me gustaría dejar de lado el caso de las plataformas educativas (IneveryCREA, Virtusclass, etc.) cuyo uso, bajo licencia gratuita parece una buena idea. Pero al fin y al cabo lo que estamos haciendo es una cesión pública (sea bajo CC u otro tipo de licencia) de nuestro trabajo, el cual puede ser aprovechado para ser redistribuido por dichas empresas y usado en material de pago posterior (tal como nos explican en el siguiente artículo -caso real y contrastado-).

Por tanto, no hemos de olvidar nunca que una empresa que ofrece un determinado servicio, incluso que el mismo sea gratuito (de entrada), siempre tiene el objetivo final de maximizar beneficios y, cuando firmamos o aceptamos de facto por uso del servicio el contrato de uso (que nadie se lee) nos estamos ciñendo a sus normas de juego. Así que, la queja es permitida, permisible y recomendable pero hasta que no se vea una disminución de los ingresos por parte de dichas empresas, ninguna reclamación del usuario (o usuarios) será aceptada e incorporada en el servicio ofertado por la empresa.

Un desastre profesional sin paliativos

Siguiendo los pasos de un compañero de un centro cercano me he puesto a intentar expresar en algunas líneas mis sensaciones de este trimestre. Haciendo un resumen al principio del artículo, tan sólo puedo destacar el mismo como un desastre profesional sin paliativos. No hay excusas… he sido un docente nefasto. No creo en lo que hago, no creo en el proyecto donde estoy metido y, quizás sea por ello por lo que mi autoevaluación de mi función profesional sea tan crítica y poco agradable.

Siempre he sido una de las personas conscientes de mi exigencia hacia los demás. Exigencia que en justa medida traslado a mi propia persona en mi trabajo. ¿Será ello un error? ¿Tendré que reducir la dosis de exigencia y de autoexigencia? No lo se, pero si todo sigue como hasta ahora tendré que hacer algún tipo de pensamiento para ser más positivo.

Llevo tres meses en un proyecto que no funciona y, como soy el único docente que está llevándolo a cabo, la culpa es exclusivamente mía. Por tanto, ir a trabajar a disgusto y sabiendo que no estás haciendo nada de provecho… cansa y desmoraliza. No creo en salvadores, ni en imposibles y, mucho menos en experimentos fuera de la gaseosa. Pero si en algunos lugares este proyecto funciona (o, al menos externamente dicen que ello es así) la culpa donde no funciona, sólo puede ser de la/s persona/s que lo está/n llevando a cabo.

No voy a esconder la cabeza y decir que la culpa es de otros. De la falta de colaboración, de las pocas palmaditas en la espalda que te dan, etc. porque ello no es así. Nadie tiene que asumir un trabajo que no lleva y, en los centros individualistas de secundaria, cada uno a sacarse las castañas del fuego. Es una decisión personal y todas las actuaciones del aula también. Por tanto, culpable en todo.

Pero ya no se trata sólo del propio proyecto, ya que hay muchos otros detalles que hacen que, a nivel profesional, este primer trimestre haya sido un absoluto desastre:

  • He sido incapaz de llevar a cabo numerosas ideas que tenía en mente y plasmadas en diferentes documentos. No me sirve la excusa de la tipología del alumnado, ya que bien llevados por otro profesional estoy seguro que habría sido mucho mejor y los alumnos lo hubieran aprovechado más
  • No he incentivado ningún tipo de iniciativas relacionadas con las nuevas tecnologías que tanto promulgo en este blog. En el centro, como mucho, he hablado de la posibilidad de colaborar en la realización de una web del centro en condiciones pero, más allá de ello, no he podido (ni he querido) hacer nada
  • Los proyectos se han quedado guardados en algún oscuro y desconocido cajón. No he tenido tiempo ni de preparar el curso sobre alfabetización digital del profesorado en Moodle ni muchos otros temas pendientes de hace más tiempo. Descontrol, descoordinación y una falta enorme de organización y planificación
  • El trabajo final del máster se me ha atragantado. No vale la excusa de que sea un auténtico desastre, ya que el trabajo, que depende de uno mismo, no se ha llevado a cabo en condiciones
  • Imposibilidad de gestionar correctamente el tiempo. Demasiado “picotear” y demasiado poco “ejecutar”. Muchas lecturas y mucho autoaprendizaje, pero sin ser capaz de compartirlo y exportar ese conocimiento en condiciones, etc.

En definitiva, totalmente decepcionado de mi rol docente y, a día de hoy totalmente partidario de posiciones positivistas, poco comprometidas y de estancamiento profesional. Supongo que se pasará, pero estoy totalmente decepcionado y defraudado conmigo mismo a nivel profesional.

La escritura de este artículo no trata de hacer terapia. Se trata simple y llanamente de la exposición, lo más objetiva posible, de un período de mi trayectoria profesional.