Más allá del uso de LMS

Para quien aún no lo sepa, un LMS no es nada más una aplicación instalada en un servidor, que administra, distribuye y controla las actividades de formación de una institución u organización. En el ámbito educativo estamos acostumbrados a lidiar con ese tipo de aplicaciones: Moodle, Edmodo, Schoology, RedAlumnos, etc. Servicios que ofrecen la posibilidad de gestionar nuestras clases y, así, poder fácilmente llevar un control de las mismas.

Debo reconocer que las facilidades que se ofrecen para el docente de la mayoría de estos servicios y la comodidad que supone el poder automatizar y controlar lo que está sucediendo en el aula no son nada despreciables. Además, las posibilidades en algunos casos, que ofrecen para que los padres puedan “controlar” el avance de sus hijos resulta muy interesante. Un control asociado con una amplia comunicación (no olvidemos que algunos de esos servicios permiten el intercambio de mensajes entre los diferentes miembros de la comunidad educativa -alumnos, docentes y padres-).

Que sí, que el uso de LMS es la opción lógica para aquellos docentes que, como yo, queríamos ir avanzando en la digitalización de nuestras aulas. Digitalización, más allá del aparato, y muy enfocada, después de pasar por las fases necesarias para llegar a ello, en la gestión del aula de forma global.

En lo anterior es donde me ha surgido el problema. Cada vez creo menos en la automatización y en el control exhaustivo del aula. Cada vez estoy más convencido que la docencia no debe de darse en entornos digitales cerrados (léase LMS) y debe abrirse a la posibilidad de que todo el mundo (no sólo el docente de la asignatura) participe de la gestión de las clases. Estoy convencido de que, ni los materiales deben publicarse para que sólo los puedan consultar nuestros alumnos, ni la evaluación debe ser tan opaca como la que se da en entornos cerrados. ¿Por qué no dar transparencia a lo anterior? ¿Qué miedo os debería dar la posibilidad que nuestro trabajo y el de nuestros alumnos estuviera abierto para todos los que disponen de conexión a la red?

Fuente: http://pehemedia.com

Fuente: http://pehemedia.com

Pues bien, este curso que viene voy a abandonar el uso de LMS. Se va a trabajar mediante blogs de aprendizaje donde los alumnos van a plasmar el mismo y colgar en abierto todo lo que vayan realizando a lo largo del curso. Blogs que van a ser evaluados por diferentes evaluadores: yo como docente, los alumnos mediante una evaluación entre pares y, como novedad, los padres también va a tener las posibilidades de decidir sobre un porcentaje de la calificación de sus hijos. ¿Por qué no dar la posibilidad a los padres que decidan, viendo la evolución de sus hijos, intervenir en parte sobre la evaluación de los mismos? ¿Por qué no permitir a su vez que los alumnos y padres, mediante cuestionarios realizados de forma continua, puedan opinar sobre cómo se está llevando a cabo la asignatura por parte del docente? ¿Por qué no ir más lejos y llevar esas posibilidades de evaluación del trabajo del docente a otros docentes que trabajen en otros centros? A mayor cantidad de inputs, más posibilidades de hacerlo bien. Qué uno es muy sabio y se piensa que siempre tiene la razón cuando, en muchas ocasiones, conviene escuchar para mejorar. Qué hay mucho a mejorar en la práctica de uno.

Eso sí, para aquellos padres que no quieran que la evolución de sus hijos sea publicada en abierto siempre existe la posibilidad de un plan B: exámenes de toda la vida al final del trimestre. No es un castigo. Es simplemente la opción que debe tomarse para respetar los derechos legítimos de los padres a que no se publiquen en abierto las actividades de sus hijos. Por tanto la elección del sistema de trabajo será libre y sin ningún tipo de presión. Nunca se debe obligar a compartir. Nunca se debe obligar a que nadie participe de maneras de trabajar que, más allá de la ilusión que suponga montar el modelo, no tienen garantizado ningún beneficio contrastable.

Lo lógico es abandonar los LMS. Abandonar una etapa por la que muchos docentes deberían pasar y embarcarse a algo totalmente abierto (a todos los niveles) que, por suerte, me permite la situación tecnológica actual de mi centro y de su contexto. Un modelo que debe prescindir de la privacidad en los actos educativos (siempre respetando la de los alumnos), favorecer la transparencia y, especialmente, llevar al alumno (y al docente) a una mayor autonomía para que sepa adquirir la noción de lo que está haciendo bien y lo que no.

Más allá del uso de LMS creo que hay vida. Es el momento de ir a buscarla.

Aulas de los 80

Recordar siempre es bonito. Más aún cuando se dispone de alguna fotografía, de esas que ahora han quedado ensombrecidas por la mala calidad de los móviles y de esos cientos de miles de fotógrafos aficionados que poco saben de fotografías, más allá de apretar un botón. Recuperar imágenes de las aulas de los 80. Compartir las mismas. Recordar que el tiempo pasa y que lo único que se ha solucionado, en algunas ocasiones (no todas), es la renovación de infraestructuras o, en algunos casos, el tapar algún simple desconchado.

Debo reconocer que las condiciones del centro educativo dejaban mucho que desear. Suciedad, pintadas y, eso sí, inexistencia de cualquier tipo de impedimento que permitiera que los alumnos pudieran campar a sus anchas por el pueblo.

Aulas con pupitres, ¿quién no recuerda esas aulas con pupitres clavados en las piernas si uno tenía la desgracia de ser un poco más alto de lo habitual? Que en los ochenta los alumnos éramos los de los setenta. Y allí, si no recuerdo mal, el petit suisse se convertía en un Chamburcy (y de unidad única por cierto).

Fuente: María Victoria García Castelló

Desconchones que brillan por su ausencia (miopía de horas delante del ordenador) y mesas sin ningún tipo de serigrafía en su inexistente melanina.

Fuente: María Victoria García Castelló

Armarios y colgadores. Algo que es un signo impepinable de que uno se halla en un recinto educativo aunque, lo primero, ya está en franca desaparición. Que con armarios se pueden meter menos chavales. Y, antes de volver al pupitre, conviene aprovechar el espacio para esas sillas y mesas individuales (que no individualizadas por ser normalmente de ese color verde hospital) que tanto abundan.

Y esos pasillos largos en los que siempre quedaban los rezagados de turno. Rezagados, por cierto, que si llegaban tarde se iban al bar a comprarse una cerveza y un paquete de cigarrillos. Que sí, que en los centros educativos se podía fumar libremente.

Fuente: María Victoria García Castelló

Eso sí, los patios sin medidas de seguridad. Nada de canastas ancladas al suelo ni porterías fijas. Nada de poner suelo almohadillado para evitar desgarrones a los que iban al parvulario. Que no, que la sobreprotección es una moda de ahora. Moda que da mucho dinero a algunas empresas y permite a esos padres sobreprotectores sentirse que no dejan de cubrir en algodón a sus hijos. El riesgo era sano. Daba mucha vidilla.

Fuente: María Victoria García Castelló

¿Y las salas de profesores? ¿Lugar de culto? ¿Lugar de debate? No había prisas. Las prisas las han traído los timbres. La puntualidad que, mal entendida, sólo ha servido para militarizar la mayoría de centros educativos.

Fuente: María Victoria García Castelló

Y, como no, dos de los lugares más interesantes de todos los centros educativos. El lugar típico para perderte después del bar y esa biblioteca donde los alumnos íbamos a consultar libros. Ahora, por desgracia, bibliotecas (en caso de que en el centro educativo existan ya que tienden a la desaparición) para que los alumnos en entornos digitalizados intercambien mensajes por su Facebook mediante el acceso con programas que se saltan los filtros de las Consejerías.

Fuente: María Victoria García Castelló

Fuente: María Victoria Garcia Castelló

Los recuerdos son bonitos pero el despropósito de la infraestructura anterior para esa época (estamos hablando de finales de los 80) obligaba a tomar medidas drásticas. Medidas que fueron desde manifestaciones masivas (en las que iban todos -padres y madres inclusive-)  en las puertas del centro y en Conselleria, hasta retrasar el inicio de curso.

Fuente: María Victoria García Castelló

Que sí, que antes sí se podía. Ahora, por lo que se ve, ni hay ganas de lucha, ni de movilizarse, ni de conseguir derechos educativos imprescindibles. Una lucha que consiguió transformar esas aulas de finales de los 80 en el instituto actual. Uno que, a nivel de infraestructuras, nada tiene que ver con ese antro de perdición que se recuerda con mucho cariño.

Stitched Panorama

 

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Las imágenes y explicaciones son del centro educativo donde estudió bachillerato mi mujer. El centro es el IES Camp de Morvedre de El Puerto de Sagunto (Valencia).

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Automatización, control y olor a naftalina

La tecnología educativa, como nadie discute, se está usando mayoritariamente como un sistema de automatización del aprendizaje. Más control, más gestión de las calificaciones de los alumnos y, un objetivo básico… estandarizar la educación. La tecnología no es buena ni mala por ella misma pero resulta curioso que estas supuestas novedades que nos venden, sean usadas por parte de muchos para proceder a hacer aún más homogéneo un sistema educativo basado en la acción educativa sobre elementos heterogéneos.

Ahora que ya está disponible para todos Google Classroom vuelve a ser el momento de reflexionar sobre falsas novedades y la necesidad de seguir pervirtiendo el sistema para convertirlo en una amalgama de ceros y unos. Cuestiones tipo test, aprendizajes valorados entre rangos que huelen a naftalina y, finalmente, tratamiento de unos datos que lo único que hacen es numerizar algo demasiado difuso.

Debo reconocer que, como muchos, he caído en el estigma de usar herramientas que faciliten, como docente, mi trabajo. Fui de los primeros en usar Moodle, en abandonarlo por Edmodo hasta, el curso pasado, saltar a Schoology como plataformas de gestión de aula. Porque, que nadie se olvide, las herramientas anteriores son exclusivamente herramientas de control. Y, a mayor control, más falsa seguridad otorgan al docente.

Las herramientas anteriores no tienen nada de bueno o malo. El problema es que su uso habitual convierte el aprendizaje en automatización. Automatización que tiene poco de actual. Automatización educativa que ya lleva unos cien años en el mercado. Quién nos lo iba a decir. Quién nos iba a decir que en los años 20 ya existía una máquina para corregir automáticamente los exámenes tan estandarizados que se están poniendo últimamente de moda.

Fuente: http://hapgood.us

Fuente: http://hapgood.us

Da miedo. Resulta sorprendente que, de siempre, la tecnología ha tendido hacia el control de masas. Tecnología que, aparte de la facilitación que supone el uso de la misma, lleva asociada una falsa objetividad que poco tiene que ver con lo que algunos planteamos que debe ser una educación de calidad. Control, sumisión y, como no, clasificación.

Además es sintomático que quien se halla detrás de este tipo de “innovaciones” (que, por lo que se ve no lo son tanto) sean habitualmente gobiernos que pretenden convertir esa tecnología en un mecanismo de control de masas. Algo sobre lo que conviene reflexionar.

Cuando uno ya ha dado el paso de automatizar el aprendizaje conviene volver a redecorar sus prácticas metodológicas para incluir aquellas que, más alejadas de todo lo que suponga robotizar una falsa personalización del mismo, permitan que se puedan incorporar otras formas de hacer las cosas. Tender al caos educativo es positivo siempre y cuando el beneficio para los alumnos sea establecido como el primer parámetro a considerar.

[box] Este curso que viene, más allá de la eliminación de pruebas escritas (algo que ya hago desde hace tiempo en la mayoría de grupos), voy a desterrar el modelo de control. Nada de LMS y tan sólo un trabajo transparente en el que los alumnos mediante una herramienta de comunicación abierta (un blog) van a ir plasmando su aprendizaje. Ya veremos qué dicen los padres :)

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¿Qué sueñan los docentes?

Resistirse a compartir algo que se parece demasiado a mis sueños recurrentes se hace harto complicado. Más aún cuando la filosofía del compartir se halla distribuida a lo largo de las diferentes relaciones sinápticas del organismo. Éste es el caso que nos ocupa. Una viñeta donde, de forma interesante, nos lleva al mundo de los sueños del docente. Un mundo onírico que, una vez despiertos y bien cargados de cafeína, choca frontalmente con la realidad.

Fuente: http://tips4teaching.co.uk/

Fuente: http://tips4teaching.co.uk/

¿Qué docente no ha soñado nunca con tener elaborado materiales propios, con todos los criterios de evaluación considerados, antes de empezar las clases? ¿Quién no ha soñado tener todo el curso planificado y que dicha planificación se cumpla a rajatabla? ¿Quién no ha pensado en olvidarse del trabajo una vez se sale por la puerta de nuestros centros educativos hasta que al día siguiente vuelva a sonar el timbre de entrada? ¿Quién no ha soñado una mejoría espectacular en su práctica docente? ¿Quién no sueña en establecer un contrapunto entre la vida profesional y la personal? ¿Quién no sueña en tener angelitos como alumnos que hagan lo que se les diga sin rechistar y que sean capaces de absorber todo ese conocimiento que les intentamos meter a presión? ¿Quién no ha soñado en que la administración le otorgaba una licencia de estudios para perfeccionar su práctica docente? Y, por cierto… ¿quién no ha soñado en las merecidas vacaciones de verano? :)

Vivir a través de la cámara del móvil

Las tecnologías impiden ver la realidad. Las tecnologías permiten, de forma individual, tomar una visión de la realidad actual para transformarla en un conjunto de ceros y unos que nuestro móvil se encarga de gestionar. Realidad tecnológica. Ver sin querer ver. Analizar datos cuando lo importante es disfrutar de eso que otrora fuera una realidad vivida.

Un par de días atrás. Concierto de Loquillo (podría haber sido uno cualquiera de los miles que se realizan en estas fechas en nuestro territorio). Cientos, por no decir miles, de dispositivos móviles tomando instantáneas del momento, grabando la actuación. Miles de ojos más pendientes de cómo gestionar esa captura que de disfrutar del acto en si mismo. Realidades perdidas. Momentos desperdiciados. Necesidad imperiosa de ir publicando en sus redes sociales esas imágenes que, al cabo de pocos minutos, van a ser desplazadas por otros temas que, más allá de vender lugares o hechos, poco interesan al espectador.

loquillo_puerto

Los móviles son parches a la realidad. Dispositivos todo en uno que permiten obviar la realidad para convertirla en un maremágnum multimedia. Luces, olores y sabores que se pierden por la necesidad de documentar todos los momentos. Momentos que no van a repetirse. Momentos que una vez sucedidos dejan tan sólo recuerdos imborrables en la memoria.

Pasan los años y los recuerdos digitales tan sólo serán unas imágenes o vídeos neutros que demostrarán que uno estuvo en un lugar que, aunque no estuviera, hubiera disfrutado igual. No hay diferencias entre verlo por la pantalla y vivirlo en directo por la pantalla. Pantallas que impiden ver realidades. Realidades que, por mucho que se pretenda capturar, son más efímeras de lo que nos gustaría. Reduccionismo digital. Impropio carpe diem.

Potenciar el compartir es sano. Cuando el compartir se convierte en necesidad imperiosa y manipula el momento para ser visto con resolución de más o menos megapíxels es una pérdida de lugares, tiempos y sensaciones. La sensación no es la pantalla. La sensación es la vivencia. Vivencia que, más allá de las descargas sinápticas que actúan sobre nuestros órganos de placer, no pueden ser reproducidas por mucho que lo intentemos.

No hay realidades en formato digital. Hay necesidad de perdurar. Necesidad de decir yo estuve allí. Necesidad de sentirse, en un mundo tecnológico donde se comparte hasta la marca del cereal del desayuno, parte de un colectivo. Rebaño digital le llaman. Caricaturización de la realidad para otros.

Por muy buena calidad que tenga un móvil el momento es demasiado importante para perderlo observando una pantalla de cristal líquido. La realidad importa y, por mucho que nos empeñemos, la cámara de un móvil lo único que hace es guardar algo que nada tiene que ver con lo vivido. Imágenes fijas de unas sensaciones que jamás podremos llegar a capturar. Los recuerdos jamás podrán ser tratados o recuperados por ningún dispositivos tecnológico a pesar que haya muchos que se crean lo anterior.

Funcionarios docentes y fondos de pensiones públicos

Resulta obvio que en determinadas ocasiones, por desconocimiento o ideología, son muchos los que no dicen la verdad cuando hablan de ciertos asuntos. Éste es el caso del que voy a hablar. Un tema que, por diferentes cuestiones, estuvo debatido en el día de ayer en una red social por parte de unos docentes y un par de representantes de UPyD.

Toda la situación empieza con un tuit de @cmgrorriaran, cofundador de UPyD y responsable de acción política de dicho partido posicionándose a favor de la existencia de fondos de pensiones.

fondos_pensiones_1Ningún problema en lo anterior. Un determinado partido político se posiciona (podemos cuestionar la necesidad de hacerlo lanzando recriminaciones a otro partido político) a favor de una determinada opción económica. Nada que decir.

El problema viene a continuación. El señor Carlos Martínez Gorriaran afirma con rotundidad, retuiteando un tuit de un compañero suyo de partido, que todos los funcionarios del Estado disponen de un plan de pensiones.

fondos_pensiones_2Falso. Tal como le intenta explicar un docente andaluz (por cierto, los funcionarios docentes somos funcionarios del Estado aunque estemos transferidos puntualmente -y siempre pudiendo movernos mediante concurso de traslados nacional cada cierto tiempo-) le comenta que lo anterior no es cierto. Que en Andalucía, su Comunidad Autónoma, al igual que sucede en otras, no hay fondos de pensiones para los funcionarios docentes.

fondo_pensiones_3Lamentablemente cuando la ideología cala muy hondo y la mentira está demasiado difundida para algunos parece que no hay marcha atrás y el responsable político de UPyD sigue, acompañado por algún miembro de su partido, a la suya. Nada de reconocer el error. Reiterándose en algo que se sabe que es falso. Habla de desconocimiento por parte de los docentes de la existencia de fondos de pensiones. Pero, ¿tan inútiles se piensa que somos?

fondo_pensiones_4Sigue erre que erre en el tema. Incluso se atreve a comparar a los funcionarios docentes que, según él mienten, con Willy Meyer. ¿Comparar que no exista un fondo de pensiones con las SICAV que, por cierto, benefician a algunos de sus europarlamentarios me parece muy fuerte?

fondo_pensiones_5Una conversación espeluznante que ha obligado a la desaparición de algunos tuits de la cuenta del político pero que, por suerte, conseguí hacer pantallazo en su momento (sabiendo que, posiblemente, sucedería lo anterior). Intentando justificar su error que aún no ha rectificado públicamente.

fondo_pensiones_6El tuit anterior, de traca, donde informa de una oferta que ejerce una entidad bancaria a los funcionarios para que se hagan un Plan de Pensiones. Algo que, curiosamente, también disponen el resto de colectivos (Mercadona, El Corte Inglés, autónomos, etc.) y que no dispone de condiciones más ventajosas para el funcionario que para el resto. Algo que, por cierto, dista mucho de ser un fondo de pensiones público (como el que lleva todo el rato insinuando) y que depende de las aportaciones individuales de cada uno de sus clientes. Es algo que es básico para cualquiera que sepa un poco de economía… un plan de pensiones privado es individual y las aportaciones las realiza quien lo contrata.

También introduce otro tuit acerca de que hay 1,4 millones de funcionarios que disponen de un fondo de pensiones. Algo que, más allá de un artículo en un medio de comunicación, es incapaz de aportar datos objetivos y desglose del tipo de funcionarios que disponen del mismo y de dónde sale dicha aportación (si es del salario, de gastos extraordinarios, etc.).

No creo que merezca mayor longitud el tema. Simplemente constatar que hay partidos que no se sabe aún el porqué de intentar cuestionar, mediante el supuesto trato de favor que reciben, a determinados colectivos. Y el de los funcionarios parece que, por mucho que algunos de sus representantes políticos lo sean, lo tengan entre ceja y ceja.

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A propósito, los funcionarios docentes destinados en Cataluña tenemos un fondo de pensiones público. Un fondo de pensiones que creo la Generalitat y que gestiona La Caixa, para evitar incorporar la subida del 0,3% del IPC antes de la crisis, en la nómina de sus docentes y así poder tener dicho dinero inmovilizado. Las aportaciones al mismo llevan años paralizadas.

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La semana en XarxaTIC (vol. IV)

Recopilación del segundo domingo de agosto. Artículos variopintos muy marcados por noticias que afectan al mundo educativo y también por determinadas reflexiones que, siempre desde la óptica de quien escribe, apetece hacer. Incluso, en este caso, hay entrada para un acercamiento futurista a lo que supondría dormir diez años y entrar en una de esas aulas del futuro que tantos pronostican.

Fuente: El coleccionista de imágener (Flickr CC)

Fuente: El coleccionista de imágener (Flickr CC)

Septiembre 2024

Toca hacer de pitoniso. Sin bola de cristal una predicción acerca de lo que, supuestamente y siempre bajo las dotes de adivinación de quien escribe, nos encontraremos en los centros educativos del futuro. Predicciones, por cierto, basadas en lo que lleva sucediendo las últimas décadas. No hay cambio ni vergüenza.

Y los Claustros aprobaron el TIL

Que finalmente, después de toda la movida de este último curso en Baleares, sean tan sólo 60 Claustros (según fuentes sindicales) los que no han aprobado el TIL implica que en el 80% de centros, el profesorado (como mínimo en proporción la mitad más uno) ha votado a favor del mismo. Toca analizar porqués y, más allá de posicionarme a favor o en contra, cuestionar los supuestos cambios de sentido del voto que ha habido por diferentes presiones.

Del iPad al Chromebook

En Estados Unidos están empezando a abandonar la apuesta multimillonaria que hicieron para incorporar iPads en sus aulas. Ahora le toca el turno al Chromebook. Esto de predisponer el cambio en función de la herramienta que terceros (personas que no pisan el aula o si la pisan es para dar sermones acerca del nuevo Dios tecnológico de turno) elijan para que sea utilizada en el aula es un error que sólo beneficia a los que venden dichos productos.

¿Se puede ser creativo con la capucha de un boli Bic?

Para ser creativo, en ocasiones, sólo falta saber aprovechar los elementos que tenemos. Si después de ver el trabajo de Victor Nunes alguien se cuestiona lo anterior es para hacérselo mirar :)

El homeschooling, un tema muy gris

De una conversación en Twitter pueden salir reflexiones en algo más de 140 caracteres. No es malo cuestionar el modelo del homeschooling. No es malo intentar entenderlo. Lo que sí que debe cuestionarse es que nadie, con poder para hacerlo, se plantee entrar una vez a analizar (y , si conviene, regularizar) un modelo que está empezando a germinar en nuestra sociedad. Por cierto, imprescindible la lectura de los, por ahora, dos artículos sobre el tema publicados en Medium de Ignacio Andrío. Una plataforma interesante para publicar contenido sin mayor complicaciones. Más amigable, según mi opinión, que Tumblr.

ReciteThis, qué fácil es crear una imagen con una frase

Tenía abandonada la publicitación de herramientas de uso educativo. Aquí una herramienta interesante. Para transformar una frase en una imagen. Para decorar esas presentaciones que realizamos o, incluso, para incorporarlas en trabajos educativos. Muchas posibilidades para una herramienta online realmente muy sencilla.

Campus tecnológico UGR/Google para chicas

Sorprende ver que se puedan defender determinadas cuestiones que tienen mucho a ver con el paternalismo mal entendido o con el sexismo. Sorprende que, bajo el paraguas de una supuesta discriminación positiva, se realicen determinadas cuestiones subvencionadas con dinero público. Es curioso que los mismos que defienden la no segregación en las aulas sean capaces de defender la segregación cuando, lo único que hace, es incrementar las diferencias entre credos, razas o sexos. No puedo compartirlo. No puedo defender jamás algo que vaya en detrimento de la búsqueda de una igualdad tan necesaria. ¿Hay menos mujeres en carreras relacionadas con la Informática? Sí, lo reconozco. Pero de ahí a que deba discriminarse positivamente a ese sexo determinado es algo muy peligroso. ¿Alguien se imagina que, por haber más del setenta por ciento de mujeres ejerciendo docencia en los colegios, alguien se planteara que, por discriminación positiva, vamos a aprobar en unas oposiciones a la mitad de hombres para así revertir esa tendencia? Pues no, yo no me lo imagino. Se debe ir a la raíz del problema, no a incrementar actuaciones segregadoras.

Ya vamos por la cuarta recopilación dominical. Cómo pasa el tiempo. A propósito, cualquier comentario sobre el formato y la periodicidad del mismo se agradecería. Disfrutad del domingo.

Campus Tecnológico UGR/Google para chicas

Pido disculpas. No quiero entrar al trapo, pero me parece que difundir una actividad sexista y que dicha difusión sea realizada en clave positiva por uno de los blogs más potentes en el ámbito educativo de nuestro país es algo que, como mínimo, merece ser cuestionado abiertamente. Hoy me he enterado por Educ@conTIC de la celebración de un campus, destinado exclusivamente a chicas, ofrecido por la Universidad de Granada. Por cierto, una Universidad pagada con el dinero de todos.

Me parece lamentable que pueda justificarse la organización de un evento destinado exclusivamente a chicas. Me parece que, en un contexto donde se habría de primar la igualdad (por cierto, reconocida por la Constitución) y, con los desmanes que ya hacen algunos para favorecer la segregación por diferentes motivos, se dé el visto bueno a actividades como la anterior.

Fuente: http://cs4hs.ugr.es/

Fuente: http://cs4hs.ugr.es/

Podemos encontrar miles de justificaciones a lo anterior: que las chicas estudian menos carreras de Informática que los chicos, que discriminar positivamente (incluso que sea segregando) es positivo, que… Pero, por mucho que lo intentemos justificar, la realidad es que estamos validando un modelo que segrega por razón de sexo en el ámbito educativo. No veo diferencias entre lo anterior y los centros que segregan por sexo. Ni tampoco a centros que segregan por cuestiones económicas o raciales. Lo siento, no le veo nada positivo.

Que nadie me venga con cuentos. Que no lo intenten justificar bajo pretextos que “empresas privadas” como Microsoft o IBM  ofrecen campamentos para alumnas de instituto. Que segregar está mal. Que justificarlo bajo diferentes excusas aún está peor. Que no hay que pervertir el sentido de la Educación para justificar contextos donde se agrupen a los alumnos por sus características físicas, credos, razas o religiones. No se puede justificar. No se debe justificar.

Aplaudir con las orejas actitudes sexistas es potenciar el sexismo. Difundir como maravillosas actividades que discriminan por algún motivo es realmente peligroso. Más aún en una sociedad donde la discriminación está a la orden del día. Una sociedad en la que si ya son las propias organizaciones educativas quienes se encargan de mantener lo anterior dice muy poco de las mismas.

Punto negativo para el equipo de Educ@conTIC. Punto negativo para la Universidad de Granada. Punto negativo para el CENATIC. Punto negativo para todos aquellos que han colaborado en difundir, gestionar o potenciar la existencia de este tipo de actividades discriminatorias y, lo que es aún peor, paternalistas.

ReciteThis, qué fácil es crear una imagen con una frase

Tenía un poco olvidado hablar de herramientas educativas. Hoy voy a hablar de una herramienta interesante que, bien usada, puede ser de aplicación en el mundo educativo (especialmente en el diseño de presentaciones para nuestros alumnos). Se trata de ReciteThis, una herramienta online que hace una cosa tan sencilla como obtener una imagen de una frase cualquiera. Escribimos la frase, seleccionamos el fondo entre los cientos que nos suministran y voilà… ya tenemos una maravillosa frase hecha imagen.

recite2Muy fácil y bastante personalizable (con las limitaciones que supone el no tener control acerca de las fuentes a utilizar -la herramienta asigna automáticamente tamaño de fuente, estilo y color-). Una herramienta ideal porque, una vez diseñada nuestra imagen a partir de un texto, nos permite que la misma sea descargada en nuestro equipo o compartida directamente en multitud de servicios de internet.

Recite1Una herramienta que reúne todas las características necesarias para ser usada en esos momentos de necesitar una imagen en la que nos incluya una determinada “apreciación” sin necesitar usar una herramienta para la creación de infografías. ¿Nadie ha necesitado algo que le permita pasar a formato imagen una determinada frase? Yo sí y, por suerte, lo he encontrado :)

Espero que os resulte de interés.

El homeschooling, un tema muy gris

house_schoolEl tema del homeschooling (anglicismo usado para hablar de la escolarización en casa) me parece un tema muy gris. He escrito un par de veces sobre el tema y sigo, a día de hoy, dudando en cómo posicionarme frente al modelo. Por una parte debo decir que entiendo a aquellos que, por no gustarles el modelo educativo en alguna de sus facetas (o en todas) optan por alejar a sus hijos de un sistema educativo centralizado en búnkers homogéneos pero, a la vez, me preocupa el tratamiento de los hijos como propiedad absoluta de los padres. No creo en esa propiedad porque un ser humano no es propiedad de nadie. Ni propiedad ni usufructo. Y es por ello que el Estado debe velar por los seres humanos y, entre sus objetivos, estaría el velar por una correcta Educación de los mismos. Algo que, en el caso del homeschooling se deja a la alegalidad del modelo.

No me gustan los puristas de uno u otro bando. Menos aún en un tema tan complejo como el anterior… ¿se podría hablar de modelos mixtos de escolarización? ¿Podríamos plantearnos unos centros educativos flexibles que permitieran ser adaptados a las necesidades de las familias? Yo creo que ese sería un modelo válido. Ni la exclusión completa, ni la obligación de sentirse integrados en un lugar inhóspito para algunos. Ni tanto ni tan claro. Mucho gris en el tema.

También tendríamos que hablar de la capacidad de los padres en ser juez y jurado. En su competencia como padres. Atribuirse una competencia es peligroso. Más aún si no hay ningún tipo de mecanismo ni control. Y no estoy hablando sólo a nivel de contenidos. Es algo bastante más serio que lo anterior. Serio por sus connotaciones. Serio por algunos sustos que ya se han llevado en Estados Unidos por ese tema. Serio por lo desconocido de las consecuencias de cambiar algo que no funciona demasiado bien por algo que, por mucho que algunos nos vendan, no está demostrado que funcione de ninguna manera (y que conste que con lo anterior no estoy diciendo que no sea funcional).

Si permitimos el homeschooling de facto validamos una práctica que en otros países está en clara expansión. Eso sí, sólo para clases pudientes… (por cierto, como práctica, es infinitamente mejor que la de internar a los chavales en el extranjero) porque, ¿alguien se imagina lo que pasaría si legalizamos sin más las posibilidades de no llevar a los hijos al colegio? ¿Alguien se imagina lo que pasaría en las clases sociales más desfavorecidas? ¿Alguien se imagina que alguien que vive de la chatarra no aprovechará para meter a su hijo en el negocio familiar? ¿Alguien se piensa que no habrá menores que se verán abocados a colaborar económicamente con las familias? ¿Alguien no ve que lo anterior puede llevar a un submundo de falso homeschooling? No estoy hablando de argumentos demagógicos. Estoy hablando de realidades que se observarían. Y, a nadie que estamos cercanos al ámbito educativo, se nos escapa la facilidad de algunos padres en justificar la asistencia de sus hijos.

Lo anterior lleva a una pregunta importante, ¿hasta qué punto están controlados los padres que deciden optar por el homeschooling? ¿Hasta qué punto el Estado debe permitir, sin ningún tipo de control, que unos padres decidan no escolarizar en los centros educativos a sus hijos? ¿Hasta qué punto debemos dejar en manos de los padres el completo adoctrinamiento de sus hijos? ¿Hasta qué punto es ético priorizar al padre (su decisión) por delante de las necesidades de los chavales? ¿Hasta qué punto es moralmente comprensible?

A propósito, ¿están preparados los padres a nivel metodológico para dar clase a sus hijos? ¿Tienen las capacidades necesarias para hacerlo? ¿Está regulada dicha capacidad por algún certificado que lo avale? ¿Hay algún organismo encargado de ese control? Si todo el mundo está preparado para ser docente, ¿qué sentido tiene seguir pagando nóminas de docentes para educar a nuestra futura sociedad? ¿Qué sentido tiene la existencia de centros educativos? ¿Qué sentido tienen más allá de la asistencial y de guardería del alumnado entre cuatro paredes con rancho incluido?

Siempre he estado a favor de la flexibilización del sistema educativo. De la posibilidad de incorporar diferentes caminos para adaptarse a la individualidad del alumno, pero romper el sistema por las ideas de unos padres (que no de sus hijos, porque la decisión de optar por el homeschooling es exclusiva de la figura paterna y/o materna) y permitir este tipo de escolarización me parece muy gris. Muy gris a pesar de las grandes virtudes de sus defensores y los grandes “genios” que han salido de este tipo de escolarización.

Seguro que ya hay el típico talibán defensor u opositor al homeschooling que está afilando el cuchillo para comentar o poner a parir el artículo por entenderlo contrario a su pensamiento. Antes de lo anterior emplazaría a leer lo escrito donde, sólo, he expresado dudas acerca del sistema. Un sistema que personalmente no me gusta, que entiendo que haya gente que le guste (y más vista como está la sociedad y el entramado educativo) pero que necesita ser analizado en más profundidad que la opinión personal de alguien que simplemente ha escrito unas breves líneas para opinar sobre el tema.

¿Se puede ser creativo con la capucha de un boli Bic?

Uno de los grandes problemas del uso de tecnología enlatada (programas que permiten hacer prácticamente de todo desde la óptica de una programación cerrada) es la imposibilidad de ir más allá de para lo que se ha previsto lo anterior. Uno no es creativo por saber usar la tecnología. Uno es creativo por ser capaz de hacer algo “diferente” con lo que tiene más a mano. La tecnología no mejora la creatividad. Como mucho es capaz de transmitir la creatividad que uno ha plasmado en su obra de forma mucho más rápida, e incluso en algunos casos, viral.

Lo siguiente SÍ que es creatividad. Creatividad, por cierto, muy alejada de dispositivos tecnológicos y programas informáticos de terceros. Potenciar la creatividad es demasiado importante para dejarla en manos de elementos que, lo único que hacen es pervertir su sentido.

Fuente: Victor Nunes Faces

Fuente: Victor Nunes Faces

Fuente: Victor Nunes Faces

Fuente: Victor Nunes Faces

Fuente: Victor Nunes Faces

Fuente: Victor Nunes Faces

Y sí, por si alguien se lo pregunta aún, yo lo tengo bastante claro… se puede ser bastante más creativo usando la capucha de un boli Bic que con un iPad :)

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Fuente: Victor Nunes Faces

Totalmente recomendable la página en Facebook del autor de las imágenes porque ahí vais a poder disfrutar de mucho más de alguien que, usando los medios disponibles, es capaz de llevar la creatividad hasta su máxima expresión.

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Muchas gracias a Domingo Méndez (@dmelop) por el tuit que hizo fijarme en este excelente trabajo.

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Del iPad al Chromebook

Era tan sólo cuestión de tiempo. Una vez hecho un desembolso en equipamiento tecnológico, supuestamente destinado al ámbito educativo, por valor de billones de dólares llega el momento de volver a sanear a determinadas cuentas corrientes. Cuatro años después de haber empezado a introducir el iPad en los centros educativos de Estados Unidos, se empieza a orbitar un cambio hacia los Chromebooks. Esos equipos informáticos basados en el sistema operativo de Google. O sea, para que se entienda, como un portátil que trabaja exclusivamente en la nube.

Fuente: http://www.joewoodonline.com

Fuente: http://www.joewoodonline.com

Si extrapolamos los sucedido a nuestro país nos encontramos que, en pleno auge de la introducción del iPad (o de otras tabletas) y aún con un mercado inexistente de Chromebooks podremos presuponer que el cambio será inminente una vez se haya acabado el publicitar las tabletas como maná educativo. Ya se sabe que gastar en tecnología educativa para, al poco tiempo, darnos cuenta que debemos usar otra tecnología está a la orden del día en las decisiones que se están tomando.

Los mundos de Yupi en cuanto a las TIC es la última moda. Siempre hay algo más nuevo, más potente, más imprescindible, más… (póngase lo que uno considere). Es repetirse los errores a menudo. Plantearse necesidades inexistentes. Reconvertir las estrategias educativas en un simple negocio mediado por cables que sustentan un determinado entramado tecnológico. Ya no es sólo cuestión de precio. Es cuestión de compras compulsivas. De venta de productos de temporada, cada vez con obsolencia a un menor rango temporal, que unos compran, otros predican, otros usan y, finalmente, muchos siguen usando como siempre. No hay innovación en tecnología educativa, hay un negocio muy próspero.

No me gusta hacer predicciones. Eso se lo dejo a los que dispongan de una maravillosa bola de cristal, bien limpia con el limpiacristales de oferta del Mercadona que, seguramente, nos inundaran de necesidades imperiosas para cambiar lo que estamos haciendo. Más que necesidades de cambio venderán necesidades de cambiar la herramienta para que se dé ese cambio. Tergiversar la necesidad es hacer un flaco favor a la sociedad. Vender productos de terceros sin llevarse comisión un auténtico despropósito.

Se puede promover el cambio en herramientas que no supongan ningún coste (léase herramientas gratuitas -que nunca lo llegan a ser del todo-). Se puede intentar renovar aparatos que no funcionan por otros que, aunque no sean de lo último, pueden servirnos para lo que queremos hacer. Pero, predisponer el cambio en función de la herramienta que terceros (personas que no pisan el aula o si la pisan es para dar sermones acerca del nuevo Dios tecnológico de turno) elijan para que sea utilizada en el aula es un error que sólo beneficia a los que venden dichos productos.

Las ventajas que tiene el cambio de herramienta, que no de metodología, es la facilidad para adaptar las presentaciones de muchos. Cambiar iPad por Chromebook va a ser muy fácil. Tan sólo es cuestión de cambiar la imagen y hablar de las maravillosas potencialidades que tienen. Dentro de algunos años me gustaría recordar este artículo porque, mucho me temo, que no voy a estar nada equivocado con lo que planteo en el mismo.

Y los Claustros aprobaron el TIL

logo_TIL_esPongámonos en antecedentes. Comunidad educativa balear muy caliente el curso pasado por la introducción del TIL. Muchos miembros de la comunidad educativa en la calle para oponerse a un supuesto menoscabo de los derechos lingüísticos de un territorio concreto. Directores cesados, inspección educativa descolocada, gobierno en sus trece. Lo previsible en cualquier decreto que no cuente con la aprobación de los que van a ser afectados por el mismo. Algo que, no por habitual, es deseable en un estado democrático.

Los enfrentamientos sobre decisiones políticas es lo que tienen. Al final se convierten en luchas ideológicas. Luchas legítimas. Pareceres válidos e, incluso, aportes que pueden ser positivos a lo largo del proceso. Proceso que, en demasiadas ocasiones, se lleva a cabo sin contar con nadie más que la inspiración cazallera de turno o las entidades que apoyan a uno u otro partido político.

Lo curioso del TIL, más allá de su idoneidad (en lo que no quiero entrar en este artículo) es que, según publica un medio de comunicación, ha sido finalmente aprobado por la mayoría de Claustros (o sea, por la mayoría de los docentes) y, los mismos Claustros indican que van a emprender medidas contra esa aprobación que han realizado.

muchos de los claustros dieron el sí después de varias votaciones y porque estaban «hasta las narices» de tantos proyectos y tantas reuniones para aprobar unos proyectos lingüísticos con los que no estaban de acuerdo.

Me han informado por otras vías que la noticia anterior es cierta. Que la mayoría de centros educativos han aprobado el TIL. Vamos a ver… ¿la mayoría de docentes han aprobado un proyecto en el que no creen? Revisemos la situación.

Lo de los Claustros y de muchos docentes no tiene ningún tipo de justificación. ¿Votar por cansancio? ¿Votar para largarse de vacaciones y que no se les empantane el mes de julio con reivindicaciones? Lo siento, no lo digiero. Veo mucha incoherencia en lo anterior. Si luchar por algo en lo que se cree lleva al cansancio es que, quizás no se tiene tan claro. O, ¿será que los docentes tienen pocas ganas de lucha y, a la mínima, se bajan de sus reivindicaciones?

El colectivo docente tiene mucho de burgués en sus filas. Demasiado luchador de boquilla que, una vez determinados planes les pueden llegar a beneficiar personalmente, abandonan la lucha. Bueno, lo mismo que las camisetas. Vendidas a miles y llenas de sudor. Eso sí, descuentos salariales por hacer huelga… pocos. Muy pocos.

Algunos nos lo creeemos, otros aparentan creérselo pero, a la hora de la verdad uno descubre muchas cosas. Cosas que dicen muy poco bueno de la mayoría de compañeros. Cosas que obligan a reflexionar en voz alta.

Uno puede estar a favor o en contra del TIL (o cualquier otra decisión política que afecte al sistema educativo) pero, lo que no se puede hacer es buscar la comodidad frente a cualquier posicionamiento. Hay posicionamientos incómodos y si uno no está dispuesto a sufrir esas incomodidades que no venda de boquilla sus reivindicaciones. Desandar caminos hace que la distancia al destino se duplique.

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Desde aquí todo mi apoyo a los defensores o detractores del TIL que siguen manteniéndose en sus trece (o que han variado, por convicción personal, en sus posicionamientos iniciales). Cualquier postura puede defenderse pero, cambiar la misma por presiones externas, es algo que dice muy poco de la coherencia de algunos. Empezar una batalla es muy fácil, finalizar una guerra ya es harina de otro costal.

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Septiembre 2024

No tengo claro qué ha pasado hoy. Me he despertado en 2024. He tenido que revisar todos los calendarios disponibles en casa, el reloj y todos los dispositivos electrónicos que me indican la fecha. Frotarse los ojos y no desaparecer la sensación de que uno ha dormido diez años más de la cuenta y le toca ir a trabajar. Una ducha con agua caliente (seguimos teniendo agua caliente) y coger el coche para el desplazamiento a mi centro educativo de trabajo (parece ser que tampoco se ha acabado la gasolina).

Es llegar a mi centro educativo y darse cuenta de que el único cambio visible que se observa en el exterior es una nueva capa de pintura. Además, ni tan sólo se han dedicado a cambiar el color. ¿Seguro que he mirado bien el calendario? Coches aparcados de los profesores y una gran masa de alumnos con su mochila (sí, su mochila) a cuestas. Abres la puerta con la misma llave de hace diez años (¡coño, no han cambiado ni la cerradura!) y te acercas a un espejo del cuarto de aseo (donde has ido para lavarte la cara a ver si desaparece esa sensación de los diez años perdidos en el sueño). Algunas, bueno muchas, canas de más. Alguna, bueno muchas, arrugas que envuelven esos ojos que siguen llevando gafas pero, más allá de lo anterior, pocos cambios externos.

Lo primero… la máquina de café. No es por nada pero, más allá de una mayor gama de productos (ahora permite hacer “capuchinos” -la de hace diez años no lo permitía-) no le veo ningún tipo de cambio. Bueno, el precio. Es lo que tienen diez años de subida de impuestos en una sola noche. Será cuestión de ver la nómina de este mes pero, por lo que se ve, va a ser más baja que antes de meterme en la cama (los recortes, ya se sabe).

Una vez empieza a correr la cafeína por mi organismo ya empiezo a saludar a mis compañeros. Por cierto, los mismos. Todos un poco mayores que la última vez que recuerdo y, por lo que se ve, ninguno jubilado. Es que ahora se ve que la edad de jubilación está en los 70 (la esperanza de vida y tal).

Bueno, suena el timbre. Sí, sigue habiendo timbres. Timbres, aulas con sillas y mesas distribuidas de la misma manera que te acuerdas y, curiosamente, libros de texto (ahora se leen en unas máquinas que no había visto en mi vida). Puedo dar la clase como lo hacía antaño. Qué curioso. Qué posibilidades de tener largos sueños para reincorporarte a un trabajo donde los cambios brillan por su ausencia. Por cual página íbamos… (bueno, por cual pantalla más bien).

aula_antigua

A propósito… siguen existiendo puertas en las aulas. Ahora con posibilidad de pasarles el cerrojo. Y eso sin querer referirme, ya que no lo he hecho antes, a las rejas cada vez más altas que rodean este “campo de concentración”. Ahora será cuestión de buscar la cámara de gas. Bueno, el fumadero donde los profesores que aún siguen fumando a precios astronómicos echan unas caladitas entre clase y clase. Es por ver si aún existe, ya que lo de fumar no va conmigo.

Sigue habiendo guardias, clases de religión, de castellano, de catalán, de matemáticas, de latín… todo el repertorio al cual parece que se ha añadido alguna hora más de asignaturas de nombre variopinto. Por cierto, hay nueva ley educativa (es que el PP perdió las elecciones) que tampoco se entiende. Me han comentado que el nuevo gobierno también ha aplicado recortes salariales al funcionario. No me extraña. Es que pocas cosas cambian.

Después de mis horas de clase (veo que hay alguna más en mi horario de las que tenía) toca volver a casa. Es llegar y ponerme a pensar sobre lo que ha sucedido hoy. Diez años perdidos pero dentro de una onda temporal que hace que las cosas no cambien. Es que, seamos sinceros, un docente puede ponerse a dormir, levantarse diez años más tarde y sentirse como en casa en su trabajo. Quién me lo iba a decir.

Un trabajo en el que después de dormir diez años de un tirón siga funcionando exactamente de la misma forma no tiene precio. Ni precio ni vergüenza.

La semana en XarxaTIC (vol. III)

Seguimos con las recopilaciones semanales donde se incluyen los artículos publicados en la última semana en el blog. Esta semana se ha hablado de muchas cuestiones relacionadas con el ámbito educativo: realidades difíciles de cambiar, protección de datos e, incluso, ha habido una recopilación de blogs educativos que últimamente han sido añadidos a mi lista de lecturas particular.

Fuente: Pixabay

Fuente: Pixabay

Bunkerizar los centros educativos

Acerca del sinsentido de bloquear la transparencia de los centros educativos (en lo que hace referencia a la publicación en abierto de lo que se está haciendo en los mismos). Cualquier falta de transparencia hace que un servicio público como es la Educación se convierta en un lugar demasiado lóbrego para muchos. Cuando el sentido común se convierte en el menor de los sentidos es cuando se legisla de forma absurda. Cuando la legislación absurda, redactada para evitar excesos, se convierte en arma arrojadiza para que muchos jueguen con la perversión de la misma, es que hay mucho que cambiar. Y, en primer lugar, la propia ley.

Mon dieu, ahora resulta que hay un modelo educativo catalán

Los modelos educativos los hacen las personas. No los hacen ni las lenguas ni los territorios aunque a algunos les apetezca usar la máxima anterior. ¿Alguien se plantea la similitud de las aulas entre barrios ricos y pobres? ¿Nadie con dos dedos de frente se plantea que el modelo educativo depende más de contextos socioeconómicos que de fronteras interesadas? ¿En serio que los estudiantes de los barrios “burgueses” de Barcelona tienen los mismos problemas que los de los barrios “marginales”? ¿En serio que debemos establecer modelos educativos sin tener en cuenta al alumnado y a las características que les rodean?

Buenos blogs educativos… ¡a la saca!

Seguimos añadiendo blogs educativos a los de lectura obligada. Algunas nuevas adquisiciones que, por su interés, me he permitido colgar. Joyas en bruto de imprescindible lectura. Algunos blogs educativos se van pero, por suerte, algunos refulgen en las redes.

Diarios de aula, de alumnos, de docentes y… de padres

¿Os imagináis que los siguientes diarios de aula fueran de acceso libre por parte de cualquiera? ¿Os imagináis la mejora que supondría lo anterior? ¿Os imagináis qué pasaría si la perspectiva que nos dieran los cuatro diarios anteriores sirvieran para comprender las necesidades reales de cada uno de los miembros de la comunidad educativa?

SchoolMars, levanten el cartelito

Ha aparecido el Tripadvisor educativo. El gamificar la opinión sobre los centros educativos. El ir poniendo estrellas en función de la subjetividad que suponen las sensaciones personales. Un juego divertido pero que tiene poco de valor añadido a la hora de elegir centro educativo. ¿Realmente las opiniones se basan en criterios objetivos? Si es por opinar… vamos a ello. Si es para tomar dichas opiniones como valor absoluto… mucho a cuestionar.

Los centros educativos, el nido del inmovilismo

La innovación y los centros educativos se llevan bastante mal.  Plantearse un cambio en los centros educativos es prácticamente imposible. El inmovilismo ha calado demasiado hondo. La administración no tiene ningún interés en que nada se mueva ni un ápice, a los docentes ya les va bien e, incluso algunos padres (y docentes) añoran épocas de látigo y sangre. Los centros educativos se basan en la obsolescencia. Maquillada, eso sí, por aparatos electrónicos para hacer lo mismo de siempre y una capa de pintura de vez en cuando.

¿Quién no las ha oído nunca en el ámbito educativo?

Hay frases que, por recurrentes, no dejan de sorprender en el ámbito educativo. Hay muchas frases para enmascarar el “no hacer” y, también algunas para “no dejar hacer”. La comunidad educativa tiene en sus manos cambiar las cosas. Por muchas excusas que se pongan, la responsabilidad es de todos. No hay montañas imposibles de subir, hay personas que siempre van a tener motivos (injustificables para la mayoría pero que les permiten autojustificarse) para no subirlas.

Ya vamos por la tercera recopilación. Cómo pasa el tiempo. A propósito, cualquier comentario sobre el formato y la periodicidad del mismo se agradece. Disfrutad del domingo.