A la puta calle

patada_culoLo siento, no he podido resistirme a hablar de nuevo, como padre y docente, de los libros de texto que voy a tener que comprar para mi hija el curso que viene. Establezcamos el contexto: hija de cinco años que empieza el curso que viene primero de Primaria. La semana pasada se nos informó a los padres del listado de libros de texto para el curso 2014-2015. Un listado, de por sí, bastante extenso, con siete libros (o cuadernillos como se empeñan en llamarles algunos) que, curiosamente, se publica desconociendo a día de hoy quién será la maestra que le va a dar clase. Sí, como padre desconozco a día 2 de julio quién va a ser la maestra de mi hija. Algo que me sorprende. Más aún cuando se supone que son los maestros quienes supuestamente eligen los libros de texto que van a usar.

No, como docente conozco un poco de qué va el percal. Los libros de texto, en muchas ocasiones, son elegidos por los departamentos e incluso por el propio centro (si llegan a un contrato con una determinada editorial -especialmente si hablamos de libros de texto digitales-) y se enjaretan a los docentes. Que te obliguen a impartir clase usando un material que tú no has pedido como docente tiene mucho de cuestionable. Más que de cuestionable, dice mucho del centro educativo y de su equipo directivo.

En pleno siglo XXI lo tengo claro… los docentes que usan libros de texto por elección y aquellos a los que se los enjaretan y los usan bajo diferente tipos de presiones (qué dirán los padres si les hemos obligado a comprar algo que no van a usar es la más habitual) deberían reciclarse o irse a la puta calle. Sí, a la puta calle. Se puede ser un buen o mal profesional usando libros de texto pero que, después de años de docencia, algunos aún sigan justificando el uso de libros de texto bajo diferentes pretextos es algo realmente criminal. Criminal y poco pedagógico.

Lo de los libros de Infantil y primeros cursos de Primaria se podría englobar en otro bloque. El de la incapacidad manifiesta del maestro que los pide o del funcionamiento lamentable de los centros educativos que los deciden por diferentes motivos. Algo que también debería dar lugar a represalias. Obligar a que los padres gasten dinero en algo totalmente innecesario y que, lo único que sirve es para que el maestro simplemente haga de vocero de las palabras de otros, es totalmente lamentable. La pedagogía del libro de texto no tiene ningún sentido en etapas donde la formación global es lo importante. Ni sentido ni propósito.

Como padre me voy a quejar. Voy a hablar con el centro para preguntarles qué demonios se creen. Voy a preguntar qué pasa con la capacitación de los maestros que van a dar clase. Voy a preguntar sobre la necesidad, sin saber qué maestro o maestra va a dar clase a mi hija, de publicar unos libros de texto que va a usar. Pero qué se han creído. No quiero que me sigan timando. No quiero que sigan haciendo lo de siempre con mi hija. No quiero pagar a unas determinadas editoriales para justificar la inanición de determinados profesionales. Estoy muy harto del tema. Más aún cuando el mismo va a afectar a mi hija en calidad educativa y a mi bolsillo en dispendios innecesarios.

Si alguien no es capaz de prepararse su material o buscar en la red materiales para adaptarlos a sus necesidades a estas alturas de la película que se vaya a la puta calle. Hay cientos de futuros docentes con ganas de hacerlo. Si algún centro es capaz de decidir los libros de texto que van a usar sus docentes, sin consultarles a los mismos, es que hay un equipo directivo que, lo mejor que podría hacer, sería desaparecer. Sí, desde aquí lo digo alto y claro… que se vayan a la puta calle.

Por cierto, si los padres nos quejáramos más de lo realmente importante, nos involucráramos más en los centros educativos donde estudian nuestros hijos y nos negáramos a comprar libros de texto, otro gallo cantaría en el sistema educativo. Sería sólo un gesto, pero con ese gesto se dirían muchas cosas.

El verano es para descansar

tumbonamarAyer recibí una cantidad importante de correos electrónicos en mis múltiples cuentas donde compañeros me deseaban unas felices vacaciones y esperaban verme en septiembre. Correos donde se me conminaba a descansar a lo largo de dos meses para empezar el nuevo curso con energías renovadas. Hablando de la necesidad de, en un trabajo a veces tan “complejo” como el nuestro, de tomarse un tiempo, abandonar cualquier tipo de actividad relacionada con el mismo y dedicarme a otro tipo de cuestiones.

También son muchos los blogs educativos que cierran y otros docentes cuyo objetivo es alejarse estos dos meses de verano que hoy empiezan de cualquier tipo de actividad mediada por las nuevas tecnologías (desaparición de las redes sociales, consulta de material educativo, preparación de clases, formación online -en formato autoaprendizaje o dirigido-, etc.). No lo veo claro. No veo claro que, cuando uno de los argumentos que usamos para responder a aquellos que nos critican por nuestras largas vacaciones, hagamos precisamente lo contrario de lo que argumentamos. No tiene ningún sentido decir a la sociedad que “no es cierto que tengamos dos meses de vacaciones” y, curiosamente, dediquemos esos dos meses a un alejamiento completo de nuestra labor profesional. Es algo totalmente contraproducente.

Soy de los que tengo muy claro que los veranos son para descansar. Más aún en un trabajo como el nuestro. Un trabajo que, desconocido por muchos en sus interioridades, obliga a un sobreesfuerzo a lo largo de todo el año. Cansancio que, no por ser físicamente exigente, no implica que no exista. Los docentes hemos acabado muy cansados. Las horas lectivas de más se notan. Parece una tontería pero todos los compañeros que conozco hemos llegado a fin de curso con las energías muy justas.

Que lleguemos cansados no significa que no debamos usar parte de nuestras vacaciones de verano para hacer determinadas cuestiones relacionadas con nuestra profesión. Dedicar unas horas al día en julio a leer sobre cuestiones educativas, probar determinadas herramientas e, incluso, plantearnos la posibilidad -en caso de que conozcamos las asignaturas que vamos a impartir el curso que viene- de preparar nuestros propios materiales no debería estar excluido de nuestros planteamientos. Si no lo planteamos así estaremos ratificando muchas críticas. Críticas demasiado habituales que, en estos meses, se oyen con bastante asiduidad. Julio tiene muchas horas y dedicar algunas de ellas a mejorar nuestra parte profesional no creo que sea tan difícil.

Lo reconozco. Lo planteado es algo muy difícil de digerir para gran parte del colectivo. Colectivo que siempre encontrará (y encontraré como parte de él) mil excusas para justificar las largas vacaciones. Colectivo que está muy cansado y desmotivado. Colectivo que está muy cansado de ataques permanentes por parte de la caverna mediática y sus afines. Colectivo que, lamentablemente, tiene de todo menos un sentido de comunidad.

El verano es para descansar pero creo, en mi humilde opinión, que tampoco es tan mal momento para dedicar una pequeña parte del mismo a cuestiones relacionadas con nuestra profesión.

Mi primer videoblog: “La evaluación del profesorado”

Hacia mucho tiempo que me apetecía dar un formato más visual a alguna dudas que se me plantean sobre determinadas cuestiones docentes. Más aún cuando reconozco que el formato visual siempre es mucho más adecuado para reflexionar sobre ciertas cuestiones. Es por ello que hoy empiezo un nuevo formato de artículos, basados en formato vídeo, que voy a ir intercalando con los artículos de siempre. Pido disculpas por la falta de calidad del mismo (es el primero y cuesta ponerse a hablar delante de una cámara) y lo inconexo de la argumentación.

Espero que os resulte de interés y, por cierto, espero vuestra opinión sincera sobre el mismo ya que me gustaría saber si vale la pena insistir en este formato o más vale dejarlo correr.

Sofocracia educativa

El sistema educativo, al igual que la propia sociedad, debería tender a una sofocracia. Los “mejores” habrían de ser los encargados de la educación de la nueva sociedad. Los “mejores” habrían de ser los encargados de dirigir la sociedad para, en un supuesto utópico, permitir que el bienestar social subiera en el país. Lamentablemente, tal como se nos muestra en la siguiente imagen, la sociedad no tiende a ser gobernada por los mejores. Ni tan sólo a hacer partícipes a los mismos de las decisiones de mejora social.

education_order_optEs por lo anterior que se hace harto difícil plantearse la posibilidad de hacer una selección de los mejores para enseñar a una sociedad imperfecta. Una sociedad basada en arribismos y contactos. Una sociedad donde lo estudiantes más capaces son los menos valorados por gran parte de la misma. Donde se premia el analfabetismo. Donde se cuestiona la necesidad de la formación por gran parte de la sociedad a la que le llevan vendiendo desde hace mucho tiempo el dogma de hacer dinero fácil sin necesidad de educación previa.

Que el sistema educativo, tal y como está planteado, incide poco en la mejora social es algo que debería/podría discutirse. Que el mismo esté mal gestionado e, incluso, plagado de advenedizos, también. Lo que sí que es incuestionable es que la pirámide del éxito profesional tiene bien poco que ver con la pirámide educacional. Estamos en un país donde se premia la mediocridad. Donde se avala la incompetencia para llevar las riendas del mismo. Donde gran parte de la sociedad decide libremente ser gobernada por aquellos que hagan ostentación de su falta de educación.

Deberíamos hablar también de quienes estamos impartiendo docencia en las aulas. ¿Somos los mejores en nuestro campo o simplemente hemos buscado una salida fácil? ¿Están los mejores docentes que podría encontrarse en el sistema? ¿Es mejor un docente que lleve quince años que uno que acabe de entrar en el sistema? ¿Es mejor un funcionario que un interino? ¿Es mejor aquel que haya pasado por unas oposiciones que aquel que no lo haya hecho? ¿Está la calidad relacionada con la cantidad de conocimientos que se posean? ¿Es mejor un docente universitario que uno de etapas obligatorias? ¿Están los mejores en la enseñanza postobligatoria o, simplemente, están aquellos que no serían buenos en el trabajo para el que preparan? Realmente, ¿están los mejores impartiendo clase?

No. Los mejores no están dando clase. Están aquellos que, en un momento determinado de su vida, optaron por la docencia. Personas, más o menos bien formadas, que en un momento de su trayectoria vital optaron por la docencia. Docentes muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos. Docentes que, al igual que en la sociedad, están viendo que la pirámide de gestión educativa está dirigida por los mediocres. Mediocridad que se traslada al aula. Mediocridad que se favorece y potencia por parte de aquellos mediocres a los que no les interesa una sociedad capaz.

La sociedad está corrupta y, dentro de lo que cabe, la Educación es uno de los pocos faros de esperanza que le quedan. El problema es que interesa a pocos. Demasiado pocos en un mundo gobernado por aquellos a los que les interesa seguir vendiendo su falsa capacidad en un mundo de incapaces.

Los centros educativos deben estar en las redes sociales

Que los centros educativos deben estar en las redes sociales es algo que, a nadie con un poco de sentido común, debería escapársele. Las redes sociales se están convirtiendo en un mecanismo óptimo para establecer relaciones entre toda la comunidad educativa y para que los centros puedan interactuar con todos los actores que intervienen en ellos. En una sociedad conectada, donde es raro encontrarnos a alguien que no consulte habitualmente determinadas redes sociales (Facebook, Twitter, etc.), no tiene sentido no usar el potencial de las mismas en los centros. Unos centros que, lamentablemente, siguen apostando por medios de comunicación aún demasiado tradicionales y poco inmediatos. A ver cuando a alguna administración se le ocurre poner el cargo de community manager en los centros educativos para favorecer esa implementación tan necesaria de las redes sociales en los mismos.

Es por ello que resulta interesante saber cuál es el objetivo de las redes sociales más habituales y quién sería el público objetivo (alumnos, docentes, padres o resto de la sociedad -incluyendo a aquellos que estén buscando un centro educativo para sus hijos-) de las mismas. Algo que se nos muestra de forma muy gráfica en la siguiente infografía.

Social_Media_14_optAunque aún sigue siendo testimonial la presencia en las redes sociales de los centros educativos de nuestro país debe procederse a su ocupación. Un espacio donde, en pleno siglo XXI, se marca la diferencia entre modelos de centro. Un centro educativo no puede vivir de espaldas a la sociedad que le rodea y, las redes sociales, están formando parte, cada vez más activa, de la misma. Una apuesta que aún sigue siendo muy minoritaria en los mismos.

Rubalcaba y la Universidad española

rubal_uniRubalcaba vuelve a las aulas. El incombustible político del PSOE, después de haber pasado por diferentes cargos en su partido y en el gobierno del país (no olvidemos sus actuaciones, entre otras, como Ministro de Educación y Ministro de Interior), decide irse de la primera línea política, abandona el Congreso y vuelve a las aulas. Treinta y dos años después vuelve a la Universidad a su plaza de profesor de Química Orgánica. Treinta dos años después de ser uno de los más jóvenes en conseguir una plaza universitaria y, apenas habiendo pisado las aulas unos pocos años, decide que vuelve a dar clases.

O hay algo que no entiendo de la situación o, realmente, la Universidad española tiene un problema. No entiendo que alguien que se ha dedicado tantísimo tiempo a cuestiones políticas alejadas de su perfil profesional pueda volver, sin ningún tipo de preparación previa, a dar clase de algo que ha evolucionado muchísimo en estos más de treinta años. No entiendo que alguien alejado de la Química ahora pueda, sin ningún tipo de tapujo, plantearse volver al aula a enseñar a estudiantes universitarios determinadas cuestiones. O la Universidad tiene una calidad ínfima en la cual no se ha avanzado nada en las últimas décadas o hay necesidad de seguir hundiéndola desde dentro.

No me lo explico. Rubalcaba debe querer muy poco a la Universidad española. Rubalcaba debe ser un superdotado capaz de, en pocos meses, ponerse al día de más de treinta años de investigación en algo tan complejo y cambiante como es la Química. O, quizás, Rubalcaba sea de esos que desempolve sus viejos legajos para que los mismos se repartan entre sus alumnos. Pobre Universidad. Pobres alumnos. No hay derecho.

Una cosa son aquellos políticos que vuelven al aula para impartir docencia en determinados niveles después de unos años alejados de ellas. Incluso, algunos, después de muchísimo tiempo de haberlas pisado por última vez (el caso más conocido es el de Julio Anguita). La capacidad de adaptación si disponen de intelecto suficiente es muy rápida. En poco tiempo pueden ponerse al día. Pero intentar suplir treinta y dos años de algo que evoluciona tan rápidamente en unos niveles como los universitarios donde preparas a los que, supuestamente, deben llevar las riendas del país es algo que no veo. Algo que me preocupa soberanamente. Algo que no entiendo.

El sistema educativo español tiene muchos problemas. La Universidad, un entramado al cual ningún político se ha atrevido a meter mano (más allá de subir las tasas a los alumnos), también. Lo de Rubalcaba es sólo un ejemplo. Lo más grave es que ha habido declaraciones de muchos docentes universitarios alabando la decisión. ¿Tan innecesaria es la actualización del profesorado universitario? ¿Tanta necesidad hay de ir tirando de asociados y contratados para mantener a los titulares en sus despachos derivando la docencia hacia sus becarios? ¿Tan corrupto está el sistema?

Hay mucho docente universitario muy válido y, es por ello, que no entiendo la necesidad de algunos en aplaudir la entrada de un australopitecus (en formación y actualización) en las aulas universitarias. Ni lo entiendo ni creo que beneficie a la Universidad. Lo veo tan sólo como una andanada más que sigue dando más argumentos a aquellos que piensan que la Universidad es algo que poco tiene que ver con la sociedad y que se gestiona, más por cuestiones políticas que por el bien de los alumnos y de la investigación. Triste, muy triste.

A la temperatura justa

Hablar de frenar cuando el coche está en movimiento, no hay cansancio físico del conductor y existen muchos paisajes por visitar a lo largo de la ruta, es algo que debería plantearse. Más aún cuando, en demasiadas ocasiones, avanzamos sin detenernos en la observación de todas las etapas que estamos quemando. Más allá de la satisfacción que supone un aprendizaje continuo o el ir aprendiendo de lo que nos rodea, creo que llega un momento en el que los esfuerzos que aplicamos a realizar lo anterior son contraproducentes.

Fuente: Scott Ackerman (Flickr CC)

Fuente: Scott Ackerman (Flickr CC)

El agua necesita ser calentada a 100 grados centígrados para alcanzar el punto de ebullición. Intentar que se caliente más desperdicia recursos. (Timothy Ferris)

El tema del agua o del tiempo óptimo para hacer una paella es algo que puede relacionarse en gran medida con muchas actuaciones docentes. Docentes que, en demasiadas ocasiones, vamos avanzando sin analizar los resultados de nuestro trabajo. Sin tener en cuenta que dicho análisis debe plantearse antes de tomar cualquier decisión en nuestro futuro.

Es habitual, para aquellos docentes interesados en la mejora educativa, introducir nuevas herramientas sin plantearse si las anteriores han funcionado. Adoptar un nuevo sistema de gestión de aula sin haber extraído todo el jugo al anterior. Cambiar una herramienta para modificar el tamaño de las imágenes sin que el uso de la misma mejore sustancialmente la que llevábamos tiempo usando. Desperdiciando, al fin y al cabo, esfuerzos en una actualización que impide pararnos a ver los resultados. Rapidez e inmediatez de los cambios. Aprendizaje y desaprendizaje de modelos y prácticas educativas de forma demasiado asidua.

Tan malo es el inmovilismo como el continuo avance sin control. Tan malo es no subir al tren como hacerlo en uno cuyo destino nunca se alcanza porque no tenemos tiempo de analizar si nos estamos equivocando en el que hemos escogido. Demasiado esfuerzo poco productivo. Demasiada profusión de recursos para equivocarnos por exceso.

El punto de ebullición es el que es y los tiempos de cocción de los alimentos vienen muy marcados. Tan mala es la carne cruda como esa que, por tiempos excesivos, tiene la misma consistencia que una suela de zapato. Quizás conviene frenar un poco para aquellos que van demasiado rápidos. El problema fundamental de hacerlo y equivocarse en la frenada es que las necesidades educativas también van en otro tren de velocidad continua. Jugar con las temperaturas y los tiempos de cocción es algo, para aquellos que entran habitualmente en la cocina, realmente complicado.

TALIS y las percepciones educativas

ImprimirEntre ayer y hoy se está celebrando el Congreso Talis en Madrid. Un Congreso, como todos estos fastos que monta el Ministerio (para Congresos y Jornadas siempre hay dinero), que sirve para que cuatro se monten en su orgasmo ideológico y algunos otros nos pasemos un rato para ver qué cosas dicen algunos que no han pisado un aula en su vida. Eso sí, siempre va bien para publicar algún artículo en los medios para poder criticar al sistema educativo. Especialmente, como no, a la figura del profesorado.

TALIS no es nada más que un estudio de la OCDE cuyo objetivo es ofrecer información sobre los procesos educativos a través de encuestas a profesores y directores de centros educativos. Un sistema para evaluar las percepciones de los docentes y, esos cada vez más burocratizados y politizados, compañeros que cogen las riendas de las direcciones (cada vez elegidos menos democráticamente). Percepciones hechas encuesta. Percepciones que nada tienen que ver, ni con lo que he visto en mi centro educativo ni con lo que me comentan compañeros de otros centros. Percepciones, eso sí, que sirven para seguir justificando el ataque a los docentes. Qué mejor que dar la excusa a los políticos que la gestionan para cargar la culpa sobre los profesionales que dependen de ellos. Qué bonito el derivar responsabilidades.

Si alguien quiere consultar percepciones aquí tenéis el enlace. Para aquellos que quieran ahorrarse una lectura aburrida, que da datos que no sirven de nada (por cuestiones de muestra y la manera cómo se ha hecho la estadística -por cierto, es curioso pero no conozco a nadie que le hayan pasado la encuesta) les recomiendo que se pasen a algo más divertido y útil. Ya sé que han eliminado a España del Mundial, pero las noticias de la Infanta, de Magdalena Álvarez, de UGT, de los fondos de pensiones de los europarlamentarios, etc. dan mucho más jugo que una encuesta que no se leen ni los docentes. Bueno, ni se la leen ni saben que existe. Por cierto, si a alguien le gusta opinar de la misma, que haga un favor y se la lea entera y no se quede con los titulares mediáticos sesgados. Simplemente, un consejo de amigo.

Algunos hemos seguido intermitentemente el Congreso por las redes sociales (paso de mirar un vídeo donde me vierten datos sin sentido) mientras íbamos echando un vistazo a los datos (masoquismo lo llaman). Alucinando con lo que se nos presentaba. Dudando de esa realidad que encontramos en nuestros centros educativos. Pensando en lo fácil que es la manipulación o, quizás, planteándonos que nuestra realidad es producto de un desorden neurológico. Para ello, que mejor que Jose Antonio Marina para aclarárnoslo, vía un tuit de Mariano Fernández Enguita.

talis2Un tuit donde se nos dice claramente que la opinión del docente no sirve para nada. Que somos unos manipuladores de la realidad objetiva. Que no hay nada mejor que grandes “expertos” como él se encarguen de decir las deficiencias educativas en aulas que no han pisado nunca. Qué bonitos son los ideólogos de salón. Especialmente aquellos que montan una Universidad de Padres y lo llaman Parenting. Qué brillantez el uso de anglicismos. Qué profundidad. Qué capacidad innata.

Uno empieza a estar hasta más abajo del ombligo de tertulianos de salón, de estadistas onanistas, de tipejos que pisaron -si alguna vez lo hicieron- un aula en tiempos de los Reyes Católicos. Cansado de que las culpas siempre se den al docente pero, más aún, que exista la desfachatez de montar un congreso de mierda para hablar de las percepciones educativas. Homeopatía en estado puro. Manipulación hasta el infinito y más allá.

Si alguien quiere mejorar la Educación en este país que haga algo pero que se deje de publicar basura y pise las aulas para trabajar codo con codo con los profesionales que se encargan de ello. Las percepciones, más allá de para vender afirmaciones interesadas, sólo sirven para que algunos nos cabreemos y otros puedan soltar alguna máxima sobre el tema.

Señoras y señores del Ministerio, cojan a sus “expertos” educativos de salón y váyanse, con todo el cariño del mundo, a tomar por culo.

Lo mejor y lo peor que ha pasado en Educación este 2014

mejor_peor_14Ha acabado el curso para los alumnos. En pocos días también va a hacerlo para la mayoría de docentes (a excepción de esos que trabajan en Comunidades donde se han adelantado los exámenes de septiembre). Creo que es un buen momento para intentar recopilar las que, a mi entender, han sido las noticias educativas que han marcado este 2014. Noticias que, curiosamente la mayoría de ellas, pueden ser tomadas como buenas o malas en función de la óptica con la que se observen. Perspectiva ideológica lo llaman.

Si empezamos por lo positivo nos encontramos con lo siguiente…

  • Ha sido un año en el que se ha hablado mucho sobre Educación. Muchas noticias educativas que han obligado a gran parte de la sociedad a posicionarse (legislación educativa, cuestiones lingüísticas, formación profesional, modelo de centros, etc.). Es importante hablar sobre Educación y, este año ha sido de los que más líneas se han dedicado al sistema educativo en mucho tiempo.
  • Hay mucho docente trabajando en el aula de forma diferente. Siguen siendo una minoría pero se empieza a ver como parte del colectivo está empezando a plantearse un nuevo modelo de Educación centrado en el alumno, adaptando el currículum para hacerlo cada vez más flexible y usando estrategias para mejorar el aprendizaje de los alumnos. Y, en muchos casos, lo están consiguiendo.
  • La Formación Profesional parece que está despegando en nuestro país. Cada vez más alumnos optan por ella y hay grandes profesionales que están haciendo lo imposible por alejar el mantra que lleva acosándola desde que se creó. La FP es una apuesta de futuro y parece ser que algunas administraciones lo están viendo.
  • Los alumnos están defendiendo sus derechos. Cada vez son más los alumnos implicados en su aprendizaje y en la defensa de lo que creen. Cada vez son más críticos con lo que les rodea. Cada vez se hacen más visibles dentro del sistema.
  • Los padres están empezando a irrumpir en los centros. Se empiezan a ver padres que critican al sistema. Padres que se movilizan para defender los derechos educativos de sus hijos. AMPAS cada vez más críticas con los equipos directivos de los centros que pertenecen. Es bueno. Es muy positivo que se expresen posturas divergentes en los Consejos Escolares.
  • Se ha empezado a criticar el uso indiscriminado de medios tecnológicos. Cada vez son más los docentes, a los que no se puede acusar de tecnofobia por ser usuarios habituales de las TIC, que se están planteando cambiar el cómo introducir esa tecnología en el aula. Se empieza a vislumbrar un cambio de tendencia en el uso de herramientas. Se observa un abandono progresivo del tecnocentrismo (aunque el mismo sea adoptado masivamente por los docentes que están llegando a esto de las TIC).
  • Veo mucho blog de aula. Muchas experiencias expuestas de forma transparente en  la red. Docentes que están enseñando lo que hacen en el aula. Premios que ayudan a visibilizar cosas que antes quedaban ocultas dentro de las paredes de los centros educativos. Transparencia imprescindible dentro de cualquier modelo educativo.

Lamentablemente la balanza sigue aún desequilibrada. A pesar de ser un año que se ha hecho mucho en Educación (especialmente para cambiar de modelo) sigue habiendo algunas cuestiones negativas que siguen lastrando parte de la mejora educativa. Entre ellas…

  • La eliminación de la Selectividad. No es tan bueno que se elimine la Selectividad como plantean algunos. Era la única prueba que permitía, de forma más o menos objetiva (podemos discutir el modelo), hacer justicia a la hora de entrar en las Universidades. Igualaba a los alumnos con independencia del modelo de centro que hubieran elegido. Dejar en manos de entrevistas (o las pruebas que elijan) el acceso a determinadas Universidades me da mucho miedo.
  • La falsa apuesta por la autonomía de centro. Autonomía que viene muy marcada por la eliminación de la democracia dentro de los centros educativos. Democracia imprescindible para la mejora educativa. Autonomía que debe depender más de las posibilidades de los centros para adaptar “el currículum” que en seleccionar, por parte del director, a sus docentes.
  • La legislación educativa se promulga al margen de la comunidad educativa. No hay docentes participando en la elaboración de la misma. No se pregunta a los padres. Se menosprecia la opinión de los alumnos. No es malo que haya cambios legislativos, lo que sí es negativo es de qué manera se están produciendo. La LOMCE, más allá del contenido, ha fallado en las formas. Ni se ha elaborado bien, ni se ha contado con las personas con las que se debería haberlo hecho.
  • Las cuestiones lingüísticas. Hay Comunidades (entre ellas Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana) donde se está jugando toda la batalla educativa con la carta de la lengua vehicular de aprendizaje. Ello obliga a muchos esfuerzos por parte de la comunidad educativa para defender sus legítimas opiniones sobre el tema, pero abandona la discusión sobre temas clave de la Educación.
  • Los comedores escolares. Que los comedores escolares deban abrirse en verano debería hacer sonar todas las alarmas. Hay niños que lo están pasando mal y derivar la tarea asistencial a los centros escolares creo que es sólo poner un parche a un problema bastante más serio.
  • Los recortes educativos. Se sigue recortando en Educación. Los docentes están en el punto de mira de gran parte de la sociedad y son criticados sin darles tregua por parte de muchos medios de comunicación. Que el sistema educativo siga funcionando es gracias a los docentes y creo que el ataque indiscriminado a los mismos (en cuestiones laborales) es un error. Un error por ser uno de los pilares del sistema. Un sistema que no funciona sin sus tres pilares básicos: alumnos, docentes y padres.
  • Los sindicatos educativos. Los sindicatos están fallando en su función. Función que cada vez hacen peor (por diferentes motivos y no todos achacables a ellos). Función que necesita reformularse urgentemente.
  • Los tests. Basar un sistema educativo a base de tests no funciona. Preparar a los alumnos a que superen, cada vez más pruebas, es algo que va en contra de un modelo educativo exitoso.

Haciendo un breve resumen diría que ha sido un año de sensaciones agridulces. Muy dulces por la parte que depende directamente de los alumnos y de los docentes. La actuación de los padres, en ocasiones, una ayuda fundamental pero demasiado exigua aún y, la administración, a la suya. Una que tiene poco que ver con la Educación y más con su modelo ideológico. Un año que deja una sensación muy rara. ¿Qué pensáis vosotros?

Blogs EDUlcorados

Permitidme que me meta una vez más donde no me llaman. Permitidme que vuelva a cuestionar algo que, por determinados motivos, me preocupa en gran manera. Hay algo que se me escapa o, quizás, hay algo que no lo hace. No entiendo la gran cantidad de blogs educativos escritos, en su mayor parte por docentes, que pululan por la red y la ínfima cantidad de ellos que se cuestionan abiertamente, más allá de cuestiones ideológicas puntuales muy marcadas por el pensamiento político de quien se halla tras los mismos, los despropósitos educativos.

No es fácil escribir sobre lo que no funciona. No es cómodo recibir, como bien dicen algunos, comentarios críticos con lo que uno escribe. Más aún cuando la capacidad de asumir críticas viene muy tocada ya por la coyuntura actual. Son cuestiones que frenan la crítica educativa. Son cuestiones que hacen que la crítica se convierta en algo demasiado residual. De cada mil blogs educativos da la sensación que más de la mitad se dediquen a herramientas y, la práctica totalidad restante, a ser usados como blogs de aula. No encuentro blogs críticos con el sistema (más allá de contadas excepciones de visita obligada). No es de lógica que no se critique lo que no funciona. Más aún cuando la crítica casi siempre, si está bien fundamentada, es lo que ayuda a la mejora.

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La reflexión educativa debe estar expresada en algo más de 140 caracteres. En algo más que unas líneas mal redactadas dentro de un perfil de Facebook. Es mucho más que colgar una imagen invitando a la reflexión. La reflexión educativa es algo mucho más complejo que lo anterior.

Hablar sobre lo que falla es exponer cuestiones a mejorar. Cuestionar abiertamente y de forma más o menos argumentada algunos problemas que están sucediendo en nuestro sistema educativo siempre es positivo. A mayor cuestionamiento, más posibilidades de llegar a acuerdos. A mayor cantidad de acuerdos, mejora educativa de la que se benefician nuestros alumnos y, de rebote, toda la sociedad. No toda la crítica debe ser compartida pero, lo que no puede discutirse es que la misma exista.

Me gustaría que hubiera menos blogs EDUlcorados y más blogs que hablaran sobre cuestiones a mejorar. No es todo tan bonito como a veces se desprende de muchos redactados. El día a día de un docente tiene muchos matices. Matices y cuestiones que hacen que reducirlo a la parte maravillosa deje demasiado cojas las argumentaciones.

Eso sí, el blog también tiene sus limitaciones. Escribir más o menos palabras desde un sofá cuestionando lo que, supuestamente, no funciona tiene poco de válido si ello no sirve para posteriores actuaciones. Lamentablemente es difícil actuar cuando pocos se quejan en voz alta y demasiados, por diferentes motivos más o menos justificables, prefieren agachar la cabeza o rezar en silencio para que puedan seguir pasando los años hasta llegar a su jubilación. Lamentablemente, lo anterior sigue siendo la dinámica más habitual. Dinámica que no me gusta. Dinámica que me gustaría que cambiara. Hasta entonces… muchos molinos de viento y pocas excavadoras.

Elegir dispositivo tecnológico para el aula

dispositivo_ticNo me gusta demasiado hablar sobre utensilios tecnológicos en el aspecto de venderlos para el aula. Aún menos exponer qué elementos recomendaría para el aula (por estar siempre sujeto a dar una opinión demasiado subjetiva). A pesar de ello y, por determinados correos electrónicos y reuniones que he tenido este curso que justo finaliza, me voy a atrever a dar mi opinión sobre el dispositivo que, a mi entender, sería recomendable en cada una de las etapas educativas de nuestro país. Eso sí, siempre sujeto a la necesidad de una metodología bien planificada y a un proyecto educativo de centro en condiciones (donde el profesorado ha de estar bien formado y capacitado en dicho elemento y en su posterior uso).

¿Por qué aún estamos hablando sobre el equipamiento informático en el ámbito educativo? No tenemos conferencias ni debates sobre los lápices, sus tipos y utilidades de los mismos. (Seymour Papert)

Pues sí, seguimos hablando de aparatos (y lo que seguiremos). Seguimos hablando de las bondades de las tabletas, de sus inconvenientes, de las Google Glass, de las impresoras 3D, de los netbooks, de los portátiles, de si Windows, de si Linux, de si Moodle, de si… muchas conferencias, jornadas y artículos destinados a analizar las bondades e inconvenientes de elegir un tipo de tecnología determinado y todos los servicios que debemos incorporar a la misma.

¿Qué dispositivo electrónico elegir para nuestra aula? ¿Qué herramienta utilizar? Dos cuestiones muy complejas que van a depender en gran medida de varias circunstancias. Circunstancias como las siguientes:

  • Economía. Sí, en la situación actual la economía va a lastrar el uso de uno u otro aparato tecnológico. Sin subvenciones públicas, la tipología de nuestro alumnado va a marcar la elección. Y sí, éste va a ser el motivo principal para tomar una decisión (por mucho que no queramos verlo)
  • Etapa a la que va dirigido. No es lo mismo etapas tempranas que cuando llegamos a últimos cursos de Primaria o en la ESO. Tampoco tiene nada que ver la Formación Profesional con el Bachillerato. Cada etapa tiene sus propios dispositivos. En las etapas iniciales queda claro que el uso fundamental del dispositivo es el que permita una mayor interacción con el alumno. Pantallas táctiles, juegos, etc. Muy diferente en etapas más destinadas a la creación de contenidos y estrategias educativas de gestión rápida de la información.

Son los únicos factores que limitan la elección. Más allá de los anteriores, que siempre dependen del alumno y sus familias, cualquier otra decisión supeditada a los docentes e, incluso a las estrategias de marketing que tenga el centro educativo, son totalmente falsos. Vender el uso de tecnología para tener a los padres contentos es un error. La tecnología siempre debe estar enfocada al alumno. Siempre.

¿Cuáles son las alternativas que pueden plantearse?

Hay dos elementos tecnológicos clave: equipos de aula y equipos individuales. Como equipo de aula, imprescindible la existencia de un proyector con una pizarra blanca (de esas tipo vileda). Para etapas de Infantil y Primaria están dando buenos resultados las PDI, especialmente las que permiten una mayor interacción de tipo táctil (hay PDI que sólo funcionan con sus “rotuladores” que se habrían de desterrar de una vez). En Secundaria la cosa ya cambia. La PDI deja de tener sentido y la interacción táctil con el aparato se convierte en algo totalmente secundario. ¿Podríamos hablar de equipos informáticos centrados en un aula o tiramos hacia un sistema de dotaciones móviles individuales o para grupos pequeños? ¿Desterramos el uso de tabletas y nos vamos a dispositivos mixtos o sin ningún tipo de pantalla táctil? Decisión muy marcada, en su mayor parte, por motivos alejados del aprendizaje.

Si tuviera que decidir el equipo para Primaria lo tendría claro. Dotaciones de aula. Nada de dispositivos individuales. Eso no excluye la posibilidad de disponer de equipos móviles táctiles. Sí, lo tengo bastante claro, en caso de optar por dispositivos en Infantil y Primaria los dispositivos móviles son los más adecuados. ¿Marca y modelo? A gusto del consumidor pero siempre procurando que tenga dos características fundamentales: robustez y rápida reacción frente a los dedos de los niños.

En la ESO la cuestión cambia. Dispositivos individuales o aulas de informática plagadas de dispositivos móviles son las dos opciones que plantearía. Dispositivos móviles de un mínimo de 13 pulgadas (lo siento, los netbooks son un error por las limitaciones visuales en determinados usos) basados en sistemas operativos libres (¿Es posible plantearse el uso de Chromebooks con el sistema operativo de Google? Salen bien de precio y hay algunos modelos mixtos -con pantalla táctil-). Dispositivos que permitan, en un momento determinado, salir del aula donde estén integrados para ser usados cuando se necesiten. Necesidades que no deben ocupar la totalidad de las clases. La tecnología como recurso, no como objeto del aprendizaje.

En Bachillerato se podría plantear el mismo modelo que para la ESO, introduciendo algún tipo de elemento “nuevo”. De esas novedades que están tan de moda. Eso sí, novedad siempre sujeta a un objetivo claro. Son aprendizajes más complejos y, por tanto, esa complejidad lastra la elección de la tecnología. En caso de Bachillerato está claro mi planteamiento: aulas de informática con dispositivos móviles (no me gusta ni me parece adecuado el modelo 1 a 1).

Finalmente la FP. Ahí depende mucho del tipo de ciclo. Cada ciclo necesita su tecnología y las dotaciones han de venir muy marcadas por el mismo. Globalizar la FP para dotar indiscriminadamente a los centros es un error. Ahí sí que podemos encontrarnos con programas que necesiten, por ejemplo, Windows. Hay programas de facturación que no funcionan bajo Linux. Hay programas de diseño que son imprescindibles que tampoco lo hacen. El programa marcará mucho el tipo de aparato. Aquí sí que somos dependientes del “programa”.

Todo lo anterior son simplemente apreciaciones en clave personal. Ideas que, una vez realizado el correcto diseño, podrían ser aplicadas como modelo para la dotación. Eso sí, sin olvidar nunca, como llevo mucho tiempo diciendo que si la tecnología sólo sirve para hacer lo mismo de forma más lenta más vale olvidarse de la misma. Primero siempre la metodología. Una vez la tengamos clara y sepamos en qué vamos a trabajar de forma cooperativa en el centro entre los docentes podremos empezar a introducirla. Hasta entonces, cualquier introducción de tecnología es completamente contraproducente.

El arte de la respuesta

verguenza_14Estos últimos días determinados blogs relacionados con el mundo educativo están, especialmente si son gestionados por docentes, poniendo verde a una supuesta profesora universitaria de Física por una carta que, según parece, ha enviado a sus alumnos recriminándoles el bajo nivel en el examen. Una carta que algunos docentes se han apresurado a criticar por considerar que no se deben presuponer cuestiones asumidas a un alumno y que la responsabilidad en todo momento del aprendizaje del alumno es del profesor que imparta, en cada momento la materia.

Como veis acabo de colgar las notas finales del ordinario de Física II.

No puedo por menos que haceros llegar mi más profundo descontento con lo que he tenido que leer en los últimos días. Ya no se trata de no hacer o de no saber, sino de las auténticas BURRADAS que muchos de vosotros habéis dejado por escrito, amén de faltas de ortografía que me hacían sangrar los ojos, así como auténticas cochinadas de examen llenos de tipex, tachones, frases sin acabar, bailes de ecuaciones sin sentido ni explicación, ausencia de hilo conductor de las exposiciones, pésimas redacciones y laberintos de letras ilegibles.

Se supone que sois universitarios, que dentro de algunos años llevaréis las riendas de la sociedad y tendréis que trabajar por ella. ¿Sabéis qué imagen dais algunos con vuestros exámenes?

Me da vergüenza colgar esta lista, os aseguro de corazón que me da vergüenza y que todos los exámenes que no pasan de 4 están corregidos dos veces con lupa intentando buscar algún detalle que se me hubiera pasado para subir la nota. La gran pregunta es ¿no os da vergüenza a vosotros?

He encontrado hielo fundente a 100°C, a 6,66°C a -20°C, … ¿A QUÉ TEMPERATURA ESTÁ EL HIELO FUNDENTE, POR DIOS? ¿O es la palabra fundente lo que no entendéis? (cosa que ya me preocuparía en exceso). Primeros principios de la termodinámica que relacionan el trabajo con la carga, CON LA CARGA!!!!!!!! ¿QUÉ CARGA? Haces de luz con trayectorias en espiral ¿LO HABÉIS VISTO ALGUNA VEZ? Luz no luminosa. ¿QUÉ ES ESO? Y no sigo porque la lista de despropósitos es infinita. Y ninguna de estas “originalidades” las he encontrado una única vez sino varias, algunas hasta unas cuantas docenas de veces. ¿NO OS DA VERGÜENZA?

Espero y confío que esto os sirva de aprendizaje para el extraordinario, que hagáis los exámenes limpios, ordenados, bien redactados, sin faltas de ortografía ni burradas infantiles y sobre todo espero que estudiéis como lo que sois, estudiantes universitarios, ADULTOS. Como tales ocupáis un lugar privilegiado en estos tiempos tan difíciles que corren, y ello os obliga a estudiar 8 horas diarias, a trabajar como cualquier trabajador once meses al año, cosa que por más que me juréis que hacéis no puedo creer a la vista de la inmensa mayoría de lo que he leído.

No sería justo por mi parte hablar sólo de los desastres que he encontrado, aunque hayan sido la más aplastante mayoría, como veis en la lista. Ha habido exámenes que han sido una auténtica delicia de corregir (sic), de algunos de vosotros que traslucís con rotunda evidencia lo mucho que habéis estudiado y lo que os habéis esforzado durante toda la evaluación continua. Mi enhorabuena más sincera a todos vosotros. Y mi agradecimiento por vuestro esfuerzo.

Y si unos cuantos pueden ¿por qué los demás no? Pensadlo. Por favor. Haced autoanálisis, una autocrítica, tened el valor de ser sinceros con vosotros mismos y poned el remedio a tiempo. O en caso contrario no os empeñéis en algo que os queda grande, si es que es esa la conclusión.

Repito que sois unos privilegiados en estos tiempos tan duros que corren y que es inmoral la forma en la que muchos de vosotros despilfarráis recursos y vuestro potencial. Como consejo de abuela os digo algo que seguro que ya os han dicho antes: jamás volveréis a tener ni la edad, ni la fuerza, ni el potencial, ni las oportunidades que tenéis hoy, aprovechadlas antes de que os tengáis que arrepentir de no haberlas aprovechado.

Estoy muy muy disgustada, y en honor a la verdad, cabreada. Es por ello, y por otras ocupaciones que tengo, que prefiero enfriar y dejar la revisión de exámenes para el lunes 16. Si venís a ver vuestros exámenes haceros conscientes de lo que habéis escrito, leed el Tipler, y analizar (sic) vuestras respuestas. No estoy dispuesta a repetir cien veces lo mismo. A muchos os voy a poner a leer en voz alta lo que habéis escrito. Espero que en el extraordinario me deis más alegrías. Recibid todos un saludo

Después de leer la carta y los alegatos de aquellos que achacan la culpabilidad a la profesora por el bajo nivel de sus alumnos y por la reprimenda pública que da a algunos de ellos me planteo que hay algo que no acaba de funcionar bien en el mundo educativo. Culpabilizar a alguien por el simple hecho de expresar una situación que depende, en muchos casos, de un mal aprendizaje previo del alumno no creo que sea la solución. Aún menos el hecho de plantear la necesidad de que en todo momento se deba proceder a repetir aprendizajes. No encuentro lógico que la exigencia deba verse reducida hasta el mínimo. Ni aún menos que no se pueda culpabilizar a alguien de los errores que se están cometiendo. Si un alumno nos llega a primero de ESO sin saber sumar, restar, multiplicar o dividir, ¿de quién es la culpa? Si llega sin saber leer o escribir, ¿es responsabilidad del docente de primero de ESO? ¿Debe asumir que lo que le llega es una hoja en blanco? ¿Debe volver a insistir en lo que durante nueve años (cuento la etapa infantil) no ha asumido? ¿Debe volver a empezar de cero? No lo compro. Hay algo que falla y tan malo es escudarse en la falta de aprendizajes previos como hacer la crítica fácil a quien opina que sus alumnos llegan con falta de base. Hay un término medio. Hay cuestiones que no funcionan y errores a los que debe buscarse la causa.

Hay momentos en que me da la sensación que estamos infantilizando a gran parte de la sociedad. La Universidad, por muchos defectos que tenga, es un lugar donde la infancia debe haberse abandonado. Esos intentos de algunos en primarizar la Secundaria y secundarizar la Universidad creo que es un auténtico despropósito. Necesitamos que los alumnos en algún momento se hagan adultos y responsables de ese estado. Mantener la disculpa y usar siempre mensajes positivos de refuerzo es algo que, más allá de lo bonito que quede a nivel pedagógico, va a acabar siendo totalmente contraproducente.

No defiendo el contenido de la carta (las formas no me acaban de gustar) ni la forma como imparte docencia la interfecta (no lo conozco) pero, de ahí a defender a ultranza el refuerzo positivo y la necesidad de seguir utilizando la educación del algodón para justificarlo todo hay un gran trecho.

Los CIS valencianos, el negocio educativo del siglo

Fuente: http://www.lasprovincias.es

Fuente: http://www.lasprovincias.es

La Conselleria de Educación de la Comunidad Valenciana ha sacado a concurso la licitación para las empresas que quieran optar a la creación de un CIS (Centro de Iniciativa Social). Centros educativos en terreno que va a ceder la Conselleria de Educación de la Comunidad Valenciana que, una vez construidos, van a tener garantizado el concierto (o sea que la administración se haga cargo del salario de sus docentes y de los gastos de mantenimiento). Centros que, al cabo de 75 años, van a devolverse a la Generalitat. Centros que durante 75 años van a poder ser explotados por la empresa concesionaria.

Es una pena no tener los ocho millones y medio, que va a ser el dinero que va a costar licitar los dos centros que salen a concurso. Dos centros con capacidad para 1200 alumnos. Centros que van a generar (ya hice el análisis de beneficios en su momento -enlace-) unos 400000 mil euros anuales cada uno. En total 800000 mil euros. Dinero que va a permitir recuperar la inversión en un plazo de diez años. Quedan, por tanto, 65 años para seguir explotando ese negocio. Años en los que se va a generar la friolera de 52 millones de euros. Eso sí, pagando un canon anual al gobierno valenciano de 8500 euros. Alucinante.

Hay muchas cuestiones que no entiendo. Por lo que se ve si tienes dinero, la administración valenciana, te ofrece la posibilidad de realizar una inversión en la que te garantizan multiplicar por siete la inversión. Te garantizan el pago de tus trabajadores y el mantenimiento de la empresa. Te garantizan que, en caso de que tengas problemas, recuperes la inversión y puedas beneficiarte de indemnizaciones por dejar de cumplir tu función. O hay algo que no entiendo o es un fraude de ley. ¿Por qué los propietarios de las empresas no pueden acogerse a este modelo? ¿Qué sentido tiene permitir la creación de centros educativos en suelo público, pagando todos los gastos que pueda generar su funcionamiento -nóminas de sus trabajadores incluidas-, para que lo gestionen empresas privadas? ¿Dónde está el ahorro? ¿Qué sentido tiene hacer lo anterior? ¿Quién está detrás de las empresas que tienen la mayor parte de conciertos educativos? Bueno, esto ya es, rizando el rizo, el mayor despropósito educativo de la historia.

Por cierto, en este caso dudo que haya ninguna empresa con ese capital. Capital que en este caso, como en todos los de los centros concertados (no olvidemos que hay años que determinadas organizaciones y entramados empresariales que se han gastado cientos de millones en infraestructuras educativas) vienen siempre avalados por determinadas entidades bancarias. Entidades bancarias que, en algunos casos, ofrecen préstamos a tipo de interés menor del de mercado. Préstamos que, también en algunos casos, vienen supuestamente avalados por determinados grupos u organizaciones.

Que no. Que esto de los centros concertados no es ningún sistema para satisfacer las necesidades de los padres. Se trata, simple y llanamente, de un tipo de empresas muy rentables.

La administración educativa catalana obligará a los alumnos a aprender a ser esclavos

apsQue estamos en un contexto plagado de ideas absurdas y nocivas que recaen directamente en el sistema educativo es algo que, a nadie que sepa un poco de esto o se lea las noticias que se publican sobre el tema, se le escapa. Noticias que, a veces avaladas por la administración de turno, obligan a replantearse qué estamos haciendo y qué podemos hacer para que no sigan usando a los alumnos como campo de batalla de la ideología de la administración de turno. Mucho quejarse de que un docente pueda expresar libremente sus ideas en el aula y, a continuación, las consejerías haciendo su política para manipular a los chavales.

El último caso ha sido el “invento” (premeditado y con alevosía) de la administración educativa catalana. Un invento que conozco de primera mano por haber visto como se nos vendió en un Claustro por parte de la responsable del Centro de Profesorado de nuestra zona, con oposición de gran parte de los docentes y que, finalmente, va a ser aplicado en mi centro educativo por obra y gracia de nuestro director. Director que desoyendo las dudas y críticas al mismo que se tuvo en su presentación ha decidido, unilateralmente, poner en marcha el proyecto en el centro. Algo de lo que me quejé en voz alta y mediante un correo a mis compañeros. Algo que, como empieza a ser demasiado habitual en muchas decisiones que se toman en algunos centros educativos, se aprueba sin ningún tipo de votación previa.

El invento se llama Programa de Aprendizaje y Servicio. Un programa que, supuestamente, enseña a los alumnos a ser altruistas. A darlo todo por los demás sin recibir nada a cambio. A trabajar de gratis sustituyendo labores que, hasta ahora, estaban realizando trabajadores sociales. Voluntarismo por obligación. Servitud a cambio de nada. Programa que se puede consultar en la siguiente web. Programa que, curiosamente, está avalado entre otros por la Fundació Escola Cristiana de Catalunya. Fundación que gestiona directamente más del 80% de centros concertados catalanes. Fundación muy relacionada con la ideología política de la consellera catalana. Fundación muy alejada de lo que significa la Escuela Pública. Además de la fundación anterior hay organizaciones de sesgo muy politizado. Realmente sorprende que nos vendan un invento para dejar en manos de la concertada una supuesta materia que van a verse obligados a cursar los alumnos de la pública. Muy clarificador.

Que no. Que no puede obligarse a un alumno a ser altruista (o sea, en este caso, que trabaje parte de sus horas gratis haciendo un servicio social). Que la mili y la objeción de conciencia ya se abolieron hace muchos años. Que potenciar este tipo de actuaciones lo único que hacen es acostumbrar a que, una vez han salido del sistema educativo, se planteen trabajar gratis en las empresas para conseguir experiencia. Que no es lo recomendable. Y menos a golpe de obligación bajo amenaza de no dar el título si no pasan por el aro.

La política educativa catalana tiene un sesgo ideológico muy marcado. Marcado por determinadas organizaciones. Marcado por determinadas maneras de hacer que chocan mucho con la libertad y tienen poco de democráticas. La democracia no habla de potenciar el trabajar gratis. La esclavitud se abolió hace muchos años pero parece que algunos aún no se hayan enterado. Eso sí, otra noticia más, de la que muchos padres no van a enterarse y que demasiados docentes, una vez expresada la queja inicial, van a asumir por imperativo legal.

Educar para la desigualdad

igualdad14Muchas líneas y gran cantidad de blogs hablando sobre educación en valores, educación para la igualdad, coeducación, inclusión, etc. Muchos vocablos para referirse a algo tan necesario como es marcar unas pautas comunes para que nuestros alumnos, sea cual sea su sexo, raza o situación socioeconómica puedan tener las mismas oportunidades. Algo que es muy difícil de mantener. Más aún cuando determinadas situaciones siguen primando en la sociedad que impera en nuestro país.

Hoy coronan al futuro Rey. Una coronación de un hombre por delante de sus dos hermanas. Algo que choca con la igualdad entre hombres y mujeres. Algo que consiente gran parte de la ciudadanía española mediante los votos que expresaron en las últimas elecciones. Democracia para la desigualdad. Democracia para considerar al hombre superior a la mujer. Democracia para expresar que alguien pueda, simplemente por haber nacido en determinada familia, ser superior a otros.

No tiene ningún sentido hablar de igualdad cuando nuestra sociedad es totalmente desigual. Las personas que ayer vi durmiendo en cajeros no son iguales que los que gestionan esos grandes bancos cuyas siglas están encima de donde estaban durmiendo. No tienen los mismos derechos. No han tenido las mismas oportunidades. La sociedad ha permitido que se liquide todo el sentido de la igualdad. Igualdad que no debe estar ligada a igualdades mal entendidas. Tener las mismas oportunidades no implica que todo el mundo llegue al mismo lugar pero, si ya las oportunidades no son las mismas, entonces el sistema educativo está fallando. El entramado social también. Los principios de igualdad se rompen.

¿Qué sentido tiene educar para la igualdad cuando nuestra sociedad es completamente desigual? ¿Qué sentido tiene regirse por un principio legal que habla de igualdad cuando, en la realidad, se rompe según necesidades del guión? ¿Qué sentido tiene hablar de buenismo en el ámbito educativo cuando lo que prima es el “coge la pasta y corre”?

No estamos en un sistema educativo que promueve la igualdad. Nos encontramos centros que segregan por sexos pagados con los impuestos de los ciudadanos. Vemos centros educativos subvencionados donde es raro encontrarnos algún tono más oscuro (como no sea algún docente que ha pasado por los rayos UVA) que el blanco ario. Centros que segregan por niveles a edades tempranas. Bilingüismo en el que se escudan muchos centros para separar a los “que sirven y a los que no”. Pero, ¿quién es alguien para decir que alguien sirve o no? ¿Quién ha dado el poder a los centros educativos para tener la varita mágica de saber el futuro de nuestros alumnos? ¿Quién ha decidido expulsar del sistema educativo, cada vez a etapas más precoces, a determinados alumnos? Por favor… esto se llama segregación e hijoputismo educativo.

No es de recibo que los centros educativos potencien la desigualdad. Mucho menos que la acepten como un valor contra el que no se puede luchar. Tampoco la administración debería permitirlo. La sociedad se merece ser mucho más justa. Y si la brecha va aumentando y dinamitamos el sistema educativo (lo más justo que existía hasta entonces y donde alguno, incluso partiendo de capas sociales desfavorecidas, conseguía cambiar de estatus) el punto de no retorno es cada vez más cercano. Determinismo por nacimiento. Nacer en una determinada familia determina el futuro. Un futuro que no debería estar determinado por factores ajenos al alumno. Un futuro que, por muchos que quieran defender su preponderancia en la escala trófica, debiera ser libre de imaginarse.

Estamos en un país desigual. Hoy se producirá tan sólo una desigualdad más. Otra afrenta a la sociedad de unos clanes que apuntalan privilegios. Otra más y ya llevamos muchas en los últimos tiempos. No es momento de aceptarlo. Es momento de luchar pero, como siempre pasa, hay gran parte de la sociedad a la que le da igual (o, incluso, que aceptan ese estado de sumisión libremente). Mucho por hacer. Muchísimo por cambiar.