abr 012012
 

Llevo varios días dándole vueltas a la idea de que es imposible tener ideas peores que las que está teniendo la Conselleria de Educación de la Comunidad Valenciana en los últimos tiempos. Después de intentar enfrentar a los padres con los docentes por cuestiones de recortes masivos en Educación, so pretexto de que los docentes son unos vagos y parásitos para la sociedad, me encuentro con noticias a diario que nublan mi buen entendimiento.

No me queda clara la parte de culpa de las decisiones tomadas de la flamante consellera, etiquetada por muchos docentes como la gran pirómana del reino, y la parte de la misma que se ha de distribuir entre aquellos cargos educativos y algunos docentes que sólo sirven para hacer genuflexiones al gobierno de las obras faraónicas. Pero lo que sí que tengo claro es que se trata de una lucha sin cuartel para cargarse la Educación pública (y no creo que sólo se lleve la misma por delante) en esta Comunidad. Una lucha que, poco a poco, va minando la resistencia de los docentes que esperan la última ocurrencia del político carajillero de turno para añadir otro peldaño más a la ruina educativa.

Estoy cansado de hablar con moderación. Hace bastante tiempo que se me han acabado los eufemismos para cada nueva ocurrencia. Mis limitaciones lingüísticas me lo impiden. Además, ¿qué sentido tiene hablar con dulzura y educación cuando los directores de esa orquesta educativa, donde no se hallan ni padres ni docentes, atentan cada día contra la propia sociedad?

Vamos a analizar las últimas ideas de esos asesinos educativos. Esos asesinos que no quisieron que la Comunidad Valenciana pasara por las pruebas PISA por miedo a lo que podían detectar. Esos asesinos que, junto con sus colaboradores en otras consejerías, han conseguido llevar a la ruina a esta maravillosa Comunidad. Una Comunidad formada por gente maravillosa, que me ha adoptado de manera excepcional y con la que me siento totalmente identificado. Es mi Comunidad. Es donde me hallo. Es donde voy a luchar para intentar revertir la situación.

La primera en la frente. Se podrán dar más horas de inglés en detrimento de otras asignaturas. ¿Es esto la solución para mejorar el aprendizaje de dicho idioma? ¿A costa de qué asignaturas? Las instrumentales no las van a tocar, pero, ¿y los docentes que tengan la mala suerte de impartir asignaturas no esenciales? ¿Quién decide qué asignaturas son no esenciales? ¿Son importantes las ciencias sociales, la tecnología, la plástica, la música, la educación física, etc.? No hablo de la religión porque es intocable por precepto divino.

Lo del inglés una decisión totalmente política. Para contentar a los partidarios del monolingüismo castizo. Para contentar a los que quieren inmersión completa en valenciano. Para contentarlos a todos, una decisión extravagante justificada bajo la necesidad de que los niños sepan inglés. Ese inglés que lleva impartiéndose tan mal en los últimos años, como comentan los propios docentes de la materia, por cuestiones de encaje en esos maravillosos currículums inflexibles. Un inglés que, por muchas horas que le dediquemos en los centros educativos, no va a emerger como potencia en nuestro país. ¿Por qué no subtitular las películas manteniendo el audio en idioma original en las televisiones? Ahorro en doblajes y mejora del aprendizaje de lenguas garantizado. Se hace en muchos países. Dense una vuelta y salgan más allá de estas pequeñas fronteras.

Seguimos con las últimas decisiones. Dotar al director de los centros educativos de poder para elegir a sus docentes en comisión de servicios. Docentes a dedo, elegidos por los directores que, curiosamente, han dejado de ser elegidos de forma democrática por el Claustro. Habrá directores que lo harán. Todo sea por servir a sus amos. Todo sea por contentar a parte del Claustro. No es sólo culpa suya. Habrá docentes que lo pedirán. Comisarios políticos con servidores que les deben favores. Directivas sine die. Directivas a perpetuidad.

Lo anterior en las películas de un género que me gusta se acabaría con un duelo a la luz del sol. Uno moriría. Uno viviría. La gente está muy cabreada. Las redes sociales ayudan a difundir los nombres de los vendidos al sistema. Que los que quieran ejercer ese dedo tan maravilloso que se piensen que tarde o temprano a todo cerdo le llega su San Martín. No son amenazas veladas. Es una realidad. Siempre hay consecuencias de los actos de uno.

A propósito. Ahondando más en la última noticia. Que no me mientan desde arriba. Hablo con muchos docentes a lo largo de la geografía valenciana. Me gusta hacerlo. Hay excelentes docentes en la Comunidad. Pocos centros piden horarios especiales. Muy pocos. A lo mejor es que tengo la mala suerte de no conocer a ningún docente de esos centros que quieren hacer “una carta especial”. Una Educación a la carta. Una carta llena de productos altamente calóricos y poco nutritivos por adecuar su plantilla a las necesidades. Supongo que alguno habrá.

Para terminar mi disertación. Sabéis que os digo, directamente y sin miedo a represalias, a los responsables educativos de la Comunidad Valenciana. Ni mejoras educativas ni leches (ahorrándome la frase del gran Fernando Fernán Gómez). Lo que pretendéis es hundir aún más a esta maravillosa Comunidad. Tenéis muy claro por donde es más fácil hacerlo. Cargándose la Educación de las nuevas generaciones.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 8.9/10 (35 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +18 (from 20 votes)
{lang: 'es'}
mar 312012
 

Al señor Cristóbal Ricardo Montoro Romero,

Permítame que me dirija a usted, como responsable del Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas en esta carta que cuelgo en mi blog para comentarle algunas cosas que, como docente y a título individual, me gustaría exponerle en estas breves líneas después de su intervención de ayer donde explicó grosso modo los presupuestos del Estado para el año 2012.

Me gustaría tan sólo referirme al ámbito que conozco de forma más profunda: el ámbito educativo. No puedo entrar a cuestionar otros tipos de recortes ni dar ninguna idea de sectores, también recortados masivamente en su anuncio (Sanidad, Servicios Sociales, Infraestructuras, etc.) por ser mi opinión, en caso de hacer alguna, la de un profano sobre sus entresijos y, que seguramente, alguna de las personas implicadas en los mismos se permitirá hacerle algunos comentarios sobre los mismos.

Usted anunció en su intervención que la partida destinada a Educación se vería recortada en un 21,2%. Lo cual, en números netos, supone una reducción aproximada de 830 millones de euros. ¿Cree usted que con ese recorte se va a ver mejorada la Educación y aumentada la eficiencia de los recursos que se destinan a ella? ¿Va a establecer algún plan de contingencia para seguir intentando conseguir una mejora educativa, más allá de los planes que se le ocurran al opinador de su gobierno en esos grandes momentos cuasi místicos que le llevan a proponer reformas educativas y, a los pocos días, matizarlas para vaciarlas de todas las connotaciones iniciales? ¿Se acuerda de un informe de la OCDE donde hablaba de que cada euro invertido en Educación devolvía cuatro euros a la sociedad?

Algo sé de matemáticas. Poco de cuestiones macroeconómicas, pero la realidad de los centros que he ido pisando y de los compañeros y alumnos con los que me he ido encontrando me permiten poder opinar con un poco más de autoridad moral (esa que tanto les gusta mencionar a ustedes cuando hablan de la autoridad moral que les ha otorgado las urnas) sobre la economía básica educativa. Sabe dónde pueden recortar un gran pellizco. En la asignatura de religión. Un coste de 700 millones de euros (sumando las horas de los docentes que la imparten y de los que imparten su alternativa obligatoria de parchís o similares -eso que se llaman eufemísticamente “alternativa” que se podrían ahorrar). A propósito, tampoco me gustaría obviar otros recortes maravillosos para educar en la austeridad que tanto defiende que podrían hacer. Eliminar las Diputaciones y Consejos Comarcales (Mancomunidades o similares) con todos sus maravillosos políticos enquistados en las mismas. Millones de euros más de ahorro. También podría cargarse el Senado, y si de paso quema algunos cuadros de los que han sido sus presidentes tampoco pasa nada. Un pajarito me ha comentado que se van a gastar unos ciento treinta mil euros en los retratos de Bono y la foto del señor Marín. Por favor, que aún hay algunos con derecho a voto que hemos estudiado cuando el sistema educativo público era un valor por el cual se había de apostar para garantizar el futuro de este país.

Le puedo dar muchos otros ejemplos de dónde sacar dinero. ¿Por qué no mete en la cárcel a todos aquellos que tuvieron la brillante idea de repartir cacharritos educativos -portátiles, PDIs, etc.- que, según ustedes, fue un despilfarro innecesario y de resultados nulos? Si se han gastado cientos de millones en algo que no funciona a su entender, pídales que devuelvan el dinero. Lo de la cárcel que he comentado antes sale caro. Mejor que lo devuelvan.

También puede poner a docentes competentes al frente de las Consejerías Educativas. Tenemos diecisiete. Cada una con sus asesores, asesores de los asesores, consejeros, programas educativos propios, leyes educativas propias, resultados educativos dispares, etc. Mucho hablar de despilfarro y multiplican servicios hasta el infinito. Aprovechando la casuística, ¿por qué no elimina el cargo de Ministro de Educación? Para que sólo de problemas y no sepa ni ir a inauguraciones y estarse calladito con mucho talante como el anterior. Es que les está dando unos disgustitos…

A propósito, y esta vez entrando en temas personales que me afectan directamente. ¿Por qué he visto reducido mi salario en los dos últimos años cerca de un 25%? Ya se que estoy en Valencia y me han tenido que recortar el mismo un poco más que en el resto de autonomías para poder mantener la Fórmula 1 y el aeropuerto de Castellón (amén de otros imprescindibles eventos y estructuras); pero me gustaría saber por qué a mi no se me da la posibilidad, como a los grandes defraudadores, de devolverme el IVA que he pagado por los productos y la cantidad del IRPF que, a lo largo de toda mi vida laboral, he abonado por encima de ese diez por ciento que les pide a esos angelitos que han depositado sus euros en pequeños (por el tamaño del país) paraísos fiscales.

Antes de terminar un breve consejo. No intente ser coherente con sus ideologías y con lo que le toca decir, porque si realmente lo fuera y no le gustara amnistiar a los defraudadores, se vería obligado, por ética, a dimitir de su cargo. Eso sí, echaríamos de menos ese hablar entre risueño y sarcástico que a muchos nos recuerda al propietario de la central nuclear de unos inocentes dibujos animados.

Atentamente,

Un docente que poco sabe de cuestiones macroeconómicas

31 de marzo de 2012

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 9.4/10 (19 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +12 (from 14 votes)
{lang: 'es'}
mar 292012
 

Cada vez que hay algún tipo de reivindicación educativa aparece en las charlas entre docentes del sector público el típico asunto de las “listas negras”. Esas listas que, según muchos, guardan las Administraciones educativas para castigar a esos docentes rebeldes que se suman a actos contrarios a los políticos que en ese momento ocupan los sillones decisores.

Es realmente curiosa la cantidad de docentes que aún creen en dicho bulo, aumentado hasta la saciedad de forma interesada por diferentes sectores políticos y sindicales. Unas listas que, en caso de existir, serían las responsables de la denegación de las comisiones de servicio o que impedirían a ciertos docentes acceder a determinados cargos unipersonales (como son por ejemplo los directores de los centros) o ascender de categoría (cátedras o función inspectora). A día de hoy, no existe ninguna prueba documental ni documentada de ninguna de esas listas. Todo el mundo las conoce, todo el mundo ha oído hablar de ellas, todo el mundo les tiene miedo pero nadie las ha visto. ¿A alguien os suena esto?

La situación surrealista de las listas negras se extiende a muchos años atrás. En la incipiente democracia eran muchos los docentes que, por cuestiones de implicación política (en ese momento sus reivindicaciones eran mucho más duras y colectivas) pensaban que la Administración iba a tomar represalias contra ellos. O, en caso de que tuvieran algún tipo de revés con sus intenciones profesionales, su fracaso en conseguir las mismas siempre lo achacaban a las listas. A estar marcados con una cruz como docentes non gratos para la Administración.

Si ello hubiera sido como pensaban, jamás de los jamases, en épocas posteriores y en plena democracia, se hubiera permitido a docentes, militantes activos en determinados partidos políticos, ocupar o acceder a determinados cargos educativos. Ello, ha sido empíricamente demostrado que no ha sido así. Conozco casos de docentes de “derechas” que en período de gobierno de partidos de “izquierda” han accedido a determinados cargos unipersonales, cátedras o inspecciones educativas, así como el caso inverso. Docentes militantes de “izquierdas” que accedían a los mismos en épocas de gobierno contrario. Por tanto, las pruebas hacen el argumento de las listas negras totalmente falaz.

Eso sí, ello no obsta que pueda haber algún tipo de resentimientos o rencores personales que, algunos pueden intentar llevar al terreno profesional. Pero los casos son los menos (por no decir inexistentes). Nadie tiene ganas de complicarse la vida por rencillas buscando enfrentamientos innecesarios que pueden llegar a suponer un alto coste para el inductor.

Pero vayamos a otro tema. El de las listas blancas. El gran tema pendiente de solucionar. Las listas que, lamentablemente, sí que existen. Nombres que aprueban unas oposiciones a medida. Inspectores que acceden a la Inspección por tener un carnet determinado en el bolsillo. Es fácil de analizar. Las hemerotecas digitales ayudan a ello. Directores afines a la Administración. Comisiones de servicio a dedo para determinadas personas con apellidos concretos y pertenecientes a determinados colectivos. Hay cupos. Existen, aunque hay menos nombres de lo que podría parecer. La situación a nivel docente es mucho más limpia de lo que muchos se piensan. Por suerte.

Un tema recurrente, jamás demostrado, pero que siempre sale en estos días de reivindicación a la palestra.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 9.5/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0 (from 0 votes)
{lang: 'es'}
mar 282012
 

Seguramente muchos de los que leéis el blog sabréis que soy un gran amante de la plataforma de microblogging (para algunos considerado red social) Twitter. Una de las plataformas, a día de hoy, más importante a nivel comunicativo y transmisor de noticias. También usada por muchos elementos de nuestra sociedad (políticos, asociaciones, medios de comunicación, etc.) para expresar sus opiniones sobre determinados temas de actualidad.

Existen numerosos estudios que indican la importancia y la influencia que tienen los tuits que se vierten en este medio para convocar, cuestionar decisiones u opinar sobre temas de actualidad (entre muchos otros aspectos). Para manifestar la importancia de Twitter son muchos los que intentan gestionar los hashtags (eso que aparece con una maravillosa almohadilla #) para conseguir posicionarse como Trending Topics (o temas más importantes del momento).

¿A qué viene lo anterior? Pues a la curiosidad que uno siente a pocas horas de una convocatoria de huelga general de conocer qué se cuece en dicha red. Una huelga muy importante por las decisiones y connotaciones que se pueden tomar o desembocar después de la misma a nivel político y social, dependiendo de su seguimiento. Y, curiosamente, esos Trending Topics en nuestro país indican lo siguiente (imagen tomada a las 22.00 horas de hoy, a dos horas de que empiece la huelga general).

Después de ver lo anterior me planteo algunas cosas (en caso de que los estudios sobre la importancia e influencia de Twitter que he comentado al principio sean ciertos). ¿Necesito expresarlas en voz alta?

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0 (from 0 votes)
{lang: 'es'}
mar 282012
 

Son numerosas las veces que vierto en los artículos experiencias o reflexiones personales basadas en situaciones que, o he vivido, o desde mi punto de vista me parecen curiosas. Este es el caso del que estáis leyendo. Un post surgido después de leer y analizar los comentarios de un artículo que hablaba sobre la “burbuja de las TIC” (en su deuda técnica) en el desarrollo de software.

En uno de dichos comentarios, el comentarista vertía la siguiente afirmación:

Cuántos de nosotros hemos tenido que justificar una y otra vez la adopción de estándares altamente asumidos por la industria con nulos resultados, para que al final, el vendedor de humo de turno, proveniente de una consultora de alto nivel, termine colando a la empresa un modelo infumable que será adaptado con calzador ante unas necesidades inexistentes.

Lo anterior, para aquellos docentes que, usualmente trasteamos con las nuevas tecnologías en nuestro trabajo diario (sea dentro o fuera del aula) es una situación que, en nuestro devenir diario, normalmente aparece de forma demasiado habitual. ¿Cuántas veces hemos tenido que justificar la necesidad de usar las nuevas tecnologías con unos resultados, a día de hoy indemostrables, sobre la mejora académica que ello supone? ¿Cuántas veces hemos observando grandes vendedores de humo que venden productos “tecnológicos” para mejorar el aprendizaje? ¿Cuántas veces hemos visto grandes empresas que en sus eventos hacen un hincapié en el sector educativo con unos productos que, a la hora de aplicarlos en el aula, se demuestran totalmente ineficaces? ¿Cuántas veces nos han vendido y nos han colado que lo del plan Escuela 2.0 era una mejora impresionante de nuestro sistema educativo? ¿Cuántas?

Es decir, ¿cuántos de nosotros nos hemos cuestionado la aplicación de las nuevas tecnologías en Educación con calzador?

Las nuevas tecnologías no han venido a complicar las cosas, ni a hacerlas más farragosas, ni a perder tiempo en su uso, ni a pasar la mayor parte del tiempo resolviendo problemas técnicos durante su utilización, ni a obligarnos a realizar nuestro trabajo por duplicado (preparando material por si funcionan los nuevos medios, manteniendo un plan de emergencia por si nos falla la conexión a internet o a la Administración de turno le da por filtrar el servicio o herramienta online que tenemos prevista utilizar), ni a hacer exactamente lo mismo que hacíamos antes.

La adopción de las nuevas tecnologías da la sensación que vengan con calzador. Que intentemos calzar algo que no nos va a ser de utilidad por el simple hecho de que está diseñado e implementado por alguien que no está en el aula. ¿Cuántos habéis asistido a cursos sobre herramientas donde lo único que se os explica es cómo funciona la herramienta?

Y entremos en los programas. ¿Es necesario controlar tantos programas? ¿Es necesario aprender y enseñar a usar diferentes programas -todos ellos con sus características específicas- para hacer exactamente lo mismo? ¿Es necesario usar las últimas versiones de los productos? ¿Es necesario usar la PDI para ser usada simplemente como una pizarra verde de toda la vida?

Sigamos con los libros de texto. Ahora maravillosos libros digitalizados (que no digitales). Lo mismo que en el libro de texto de toda la vida, con algún vídeo maravillosos (visionable gratuitamente alguno de mayor calidad en Youtube) y, con un armazón de preguntas (los más bien elaborados) donde se permite responder a las mismas desde un equipo informático. ¿Esto es mejora respecto a lo que había? Si hablamos de espacio en las mochilas y problemas de columna de los pobres alumnos…sí. A nivel educativo, muchas dudas.

¿Por qué nos empeñamos en usar las TIC para complicarnos la vida? Ayer estuve dudando en gestionar las tareas pendientes con un maravilloso programa que me lo organizaba todo, me sonaban alarmitas de diferentes estilos e, incluso me permitía diseñar los calendarios a medida. Al final he optado por un maravilloso tablero de corcho donde pongo notitas de post-it, dividido en tres secciones (tareas pendientes, a medio hacer y realizadas). Quizás se gasta un poquito de dinero en la materia prima (el tablón de corcho y los post-its -sin olvidar la tinta del boli-) pero el ahorro de tiempo respecto al aprendizaje del programa para llevar a cabo la misma tarea (con muchísimas más chorraditas añadidas pero que a mi no me sirven -otros quizás lo pueden necesitar-) es mucho más valioso que esos pocos euros. Lo mismo sucede en otros aspectos.

Las TIC (y ya hablo en sentido educativo) han de facilitar la vida, no complicarla. Lo primero es establecer lo necesario de su uso para, posteriormente, implementarlo en nuestras aulas (o en cualquier aspecto concreto de nuestra vida).

Hay herramientas imprescindibles, tecnologías de uso habitual y de curvas de aprendizaje de pendiente muy pronunciada (grandes capacidades de aprender en poco tiempo) que habrían de ser de uso cuotidiano. Para todo aquello que suponga un excesivo esfuerzo del aprendiz para unos resultados cuestionables, mejor abstenerse e ir a lo sencillo incluso que no sea tan cool.

A veces es injustificable el uso de las nuevas tecnologías “para todo”. Pensemos, analicemos, veamos sus ventajas e inconvenientes y, decidamos razonadamente antes de introducirlas con calzador.

Eso sí, siempre quedará la justificación de usar las nuevas tecnologías para hacer “más bonito” y más “profesional” lo que se lleva haciendo toda la vida.

Aprovecho para dar las gracias a Néstor Alonso por sus viñetas críticas, que reflejan una realidad demasiado habitual en el uso de las TIC en Educación, y que podéis encontrar publicadas en su Flickr.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 6.0/10 (1 vote cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +1 (from 1 vote)
{lang: 'es'}
mar 252012
 

Lo siento. Me han podido los impulsos a la hora de redactar este artículo. Lo escribo en caliente. Con cambio de hora y organismo que aún no se ha adaptado a la nueva situación. Con ira. Con hastío. Con cualquier adjetivo que sirva para decir lo que piensa uno de las decenas de miles de docentes valencianos al leer las declaraciones de la consellera de Educación de la Comunidad Valenciana en cierto medio de comunicación. Tan sólo un análisis de la entrevista realizada a la mayor pirómana del reino. Sin palabras. Sin escrúpulos. Sin ninguna habilidad política ni comunicativa. A lo mejor con grandes amigos, familiares o relaciones. En caso contrario no entiendo su nombramiento y su permanencia en el cargo después de sus grandes pifias que se van acumulando durante el ejercicio de su cargo público. Es totalmente increíble e irritante.

Pero vamos a analizar la entrevista que podéis consultar de forma íntegra aquí.

En primer lugar el titular. Interesado, como la mayoría de los de este medio de comunicación. “Los docentes darán veinte clases a la semana para ahorrar 48 millones“. Sin desperdicio. Orientado y orientador. Los medios son así. Quien les paga y subvenciona les dirige. A la izquierda, a la derecha, a lo monárquico, a lo republicano, a lo nacionalista, etc. Como en cualquier sitio, quien paga manda. Y a ellos todos sabemos quien lo hace. Es fácil leer la prensa que a uno le interesa y que comulga con sus ideas.

Analicemos las preguntas y las respuestas que da nuestra pirómana particular.

¿Resulta sostenible mantener el actual volumen de gasto de la educación pública?

Es complicado, pero necesario. El Gobierno nos va a exigir ajustes para ser más eficientes, pero la educación es uno de los pilares del estado del bienestar que el PP está intentando preservar de cualquier tipo de recorte. Pero en esta Comunidad se ha demostrado que dotar más recursos no implica mejores resultados. Somos la autonomía que porcentualmente más presupuesto destina a educación y ello no ha mejorado las cifras de absentismo y fracaso escolar.

¿Se está intentando preservar la Educación de cualquier tipo de recorte? ¿Quiere que le comente que estoy solo en un proyecto de innovación para prevenir el absentismo cuando el año pasado eran dos profesores para esos chavales? ¿Quiere que le comente la reducción de personal que se ha llevado a cabo en el resto de centros que llevan proyectos tipo PROA, Diversificaciones curriculares u otros programas educativos? ¿Lo sabe usted? ¿Sabe al menos que en su Conselleria existen esos programas? ¿Sabe usted que algunos no sirven porque están mal implementados en tiempo y forma? ¿Ha venido a algún centro a ver cómo funcionan y no para inaugurar alguna placa o curso? Le invito al mío. Verá lo que hago. Quédese un día entero. Vea lo que hay. Pise sus centros. Por favor, chafe el aula (y no los dos minutillos de rigor para la foto).

¿Cómo se pueden optimizar los recursos?

A base de eficiencia y eficacia y con ideas concretas que pretendemos consensuar con la comunidad educativa. Por ejemplo, hemos impulsado una central de compras para todos los centros y que la Conselleria efectúe los pagos directamente para obtener mejores precios y ahorrar en suministros diarios.

Le voy a contar un pequeño detalle. Supongo que usted lo desconoce ya que no creo que hablaría de central de compras si lo conociera. Le voy a hablar de la situación en Cataluña. De como se trasladó los recursos a los centros educativos. De como un ordenador comprado por la Conselleria d’Ensenyament catalana que costaba medio millón de las antiguas pesetas pasó a costar menos de doscientas mil. De como un aula multimedia (con cañón, ordenador y equipo de sonido) comprado por el centro con la gestión autónoma de sus recursos costaba unos 3000 euros mientras que los de dotación de la Generalitat salían por más del doble. ¿Quién gestionará esa central de compras? ¿Quién la supervisará? ¿Tan mal están gestionando los centros educativos sus recursos? Hay magníficos secretarios que hacen un gran trabajo. La inmensa mayoría. ¿Les está diciendo que hacen mal su gestión? O, siendo malpensado, ¿qué interés oculto hay en la creación de esa central de compras?

¿Cuál es el compromiso de su Conselleria para recudir el gasto y hacer más con menos, como plantea el presidente de la Generalitat?

En materia de personal hemos plateado a los sindicatos que los docentes cumplan las dieciocho horas semanales efectivas, que hasta ahora no se están cumpliendo porque las clases suelen ser de cincuenta o cincuenta y cinco minutos. Si al final dan veinte clases a la semana, nos permitirá dejar de contratar el próximo curso a 1.200 docentes y ahorrar con ello 48,3 millones de euros.

Por fin ha salido su argumento. Nos está diciendo que los docentes no cumplimos con nuestro horario. Denúncienos. Bueno, denuncie a la Conselleria que ha permitido que ello sucediera. Pida responsabilidades. Ahora ya se le ha pasado el tema de que teníamos que recuperar los cinco minutos entre clase y clase. Supongo que alguien le ha asesorado y le ha dicho que la cagó a base de bien. Siga así. Llámenos vagos.  Siga incendiando a la comunidad docente. La capacidad de aguante se acaba. Y a algunos se nos está empezando a acabar. A propósito, si reducir 1200 docentes no es recortes… Supongo que en la RAE encontrará algún eufemismo. ¿Mejorar la eficiencia?

¿Es el capítulo de personal el principal problema de la Conselleria?

En la actualidad tenemos una plantilla de 52.000 docentes en la enseñanza pública y 15.000 en la concertada, con un coste anual de 2.500 millones de euros. El paro ha propiciado una mayor permanencia de los alumnos en el sistema educativo. El próximo curso se matricularán un once por ciento más de estudiantes en Formación Profesional y otro cinco por ciento en Bachillerato. Este crecimiento nos obligaría a contratar llos 1.200 docentes a los que antes me refería. Si la actual plantilla hace sus dieciocho horas efectivas no tendremos que contratar a seiscientos maestros para Primaria y otros tantos para Secundaria, al menos en su totalidad, porque si es necesario realizar alguna contratación la haremos.

Es verdad. Tiene a 67000 docentes cabreados y hastiados. ¿Es malo que los alumnos se formen más? ¿Por qué? ¿Por qué a lo mejor los futuros ciudadanos piensan y tienen espíritu crítico contra lo que está pasando? ¿No tienen derechos? ¿Sólo tiene derecho a estudiar al que se le puede pagar estudios en una Universidad privada? ¿Sólo tiene usted derecho a estudiar? Y, permítame que haga números. Un once por ciento más de estudiantes en FP y un 5% más de estudiantes en bachillerato hace un montante de un 15 por ciento más de alumnos en el sistema. Si se mantiene con la actual plantilla, aunque aumente a 20 horas de clase (ahorrese los eufemismos de horas efectivas y diga que aumenta jornada laboral -porque preparar dos clases más es mucho más trabajo asociado-) dispondrá de 134000 horas más pero, a todas luces insuficiente para aborber ese quince por ciento más de alumnos. Busque a algún matemático que le haga números. Bueno, mejor búsquese a alguien que sepa sumar, restar, multiplicar y dividir para que se los haga. Son operaciones muy sencillas. Supongo que, con tiempo o entre inauguración e inauguración, incluso usted sería capaz de realizar esos simples cálculos.

¿Han decidido ya recoger el guante de las asociaciones de padres que reclaman que el curso se extienda hasta el mes de julio?

Hay un borrador de calendario escolar que comenzará a aplicarse en septiembre y recoge una reivindicación histórica de los padres para que haya un refuerzo en julio. Una sentencia nos avala para tomar esa medida. Ahora tenemos que articular cómo y quién imparte esos refuerzos y qué contraprestaciones obtienen a cambio.

¿Y cuáles serán?

Los docentes podrán obtener puntos para las comisiones de servicio, para solicitar sus traslados o para su futura plaza fija y, de esa forma, mejorar sus condiciones laborales.

Léase las leyes. Usted no puede dar puntos para las comisiones de servicio. Todos sabemos que son “discrecionales” y que algunas se están dando por motivos dedocráticos, pero ello no obsta para que sea un mecanismo para que personas con problemas médicos y sociales puedan acercarse a sus domicilios o centros de tratamiento. No olvidemos tampoco que es un sistema para mantener una cierta cohesión en los equipos directivos. Si quiere presionar a la gente con que no le van a dar la comisión de servicios si no acata dar clases en julio (que no es trabajar -porque muchos nos formamos y preparamos cosillas-) dígalo claro. Piense que si dice lo anterior se podría considerar delito. Presiones injustificadas. Piénselo bien. No creo que los tribunales sean de agrado para nadie. Y en referencia a los concursos de traslados… olvídese a menos que pretenda incumplir la legislación vigente.

Piense que lo único que ha hecho con estas últimas declaraciones es añadir más leña al fuego. No se si quiere tener a todo el colectivo en contra, pero poniéndonos contra los padres y con este tipo de declaraciones incendiarias ya no se qué pensar. Tenga cuidado porque a lo mejor no está tan untada con superglue a su sillón como se piensa.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 9.7/10 (26 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +20 (from 22 votes)
{lang: 'es'}
mar 252012
 

Como a veces me gusta leer y pensar sobre lo que han escrito otros muchos sobre temas relacionados con la Educación y las nuevas tecnologías, me he esperado un tiempo razonable para escribir algo sobre la situación de la Escuela 2.0 en nuestro país. Una Escuela 2.0 viva, pero un proyecto 1 a 1 muerto después de que mucha gente se haya lucrado con el mismo.

Pero vamos al inicio del problema. Remontémonos al diseño e implementación del plan. Un plan basado fundamentalmente en la distribución de diferente cacharrería (netbooks, PDIs, etc.) en los centros educativos, acompañados por ingentes cursos de formación montados para enseñar el uso de la herramienta. Es decir, introducir primero las herramientas para, posteriormente, poder ser usadas las mismas para llevar a cabo un cambio educativo en el propio sistema.

Dinero gastado. Mucho. Se habla de 3oo millones de euros, pero si sumamos las diferentes partidas que se han destinado a ese maravilloso proyecto (con subvenciones a diferentes portales educativos, distribuciones autonómicas, liberados docentes para hacer tareas relacionadas con el mismo cuyo salario ha de ser pagado igual que si estuvieran en el aula, pago a los responsables del proyecto, a los intermediarios, subvenciones a las editoriales montándoles plataformas de venta, campañas de márqueting gratis que han realizado a las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, propaganda institucional, etc.) podríamos llegar a cantidades que, posiblemente, doblarían la cantidad anteriormente mencionada. Pero, sin una ley de transparencia (aunque parece ser que el gobierno actual está por la labor -aunque ya veremos como acaban estas promesas cuando se acaben las campañas electorales en ciernes-) es muy difícil el indagar hasta descubrir el último euro gastado en este proyecto.

Pero vayamos a lo importante. ¿Qué significan esos rumores que hablan del fin de la Escuela 2.0? ¿Por qué la gente se empeña en confundir la Escuela 2.0 con el plan instaurado por el gobierno anterior?

La Escuela 2.0 no tiene nada que ver con la distribución de netbooks, ni con PDIs en todas las aulas, ni con compañías tecnológicas que venden determinados productos de hardware o software, ni con maravillosos congresos donde se expone cara a la galería las virtudes de un plan que no ha funcionado demasiado bien. Eso ha sido un proyecto 1 a 1. Un proyecto que, en los países con mejores resultados educativos en los diferentes informes (ya se que a algunos no les gusta oír hablar de PISA, McKinsey, etc. ya que consideran que los datos no son válidos porque no dicen lo que gustaría que dijeran) no han aplicado o, en caso de haberlo hecho los han abandonado.

Ayer mismo en el periódico argentino La Nación aparecía un artículo de título “la netbook casi no se usa en el aula“. Curiosamente son los países con resultados educativos mediocres quienes apuestan por este tipo de distribución de cacharros. Tampoco nos olvidemos del plan Ceibal de Uruguay que, cara al exterior se puede vender muy bien, pero la realidad del día a día en las escuelas donde se ha distribuido esos netbooks está siendo un auténtico fiasco. Eso sí, es fácil justificar lo injustificable. Siempre lo ha sido. Y, si en este caso del plan Ceibal aparecen netbooks (llamados “ceibalitas”) que se venden en Ebay o con un parque de los mismos de más del 40% que no funcionan o se han extraviado se obvia por los puristas del 1 a 1.

Suenan toques de corneta por la muerte del proyecto 1 a 1. Me alegro. Más me alegraría si los responsables de este despilfarro en cacharros devolvieran el dinero que ha costado o acabaran con sus huesos en la cárcel más lóbrega. No son los únicos, pero ya estaría bien escarmentar a algunos que juegan con el dinero de todos en proyectos estúpidos y de resultados más que cuestionables.

Eso sí, no sirva lo anterior para no reconocer un gran beneficio del proyecto. Ha permitido que muchos hablemos de él y que, queramos o no, ha habido un cierto poso de su filosofía en los centros educativos de nuestro país. Una filosofía más allá del reparto de juguetitos que nunca acaban de ir del todo bien y que se estropean con demasiada facilidad, pero estableciendo los cimientos de una Educación 2.0.

Una Educación más abierta, flexible, participativa y colaborativa. Con grandes docentes involucrados (aún los menos) pero con ganas de ir estableciendo las bases de una Educación 2.0 que, tiene poco o nada que ver con esas maravillosas nuevas tecnologías enlatadas que tanto daño han hecho a una filosofía de trabajo nueva y necesaria. Demasiado dinero para algo que era mucho más barato. Pero ya sabemos que en nuestro país el despilfarro ha estado (y está) a la orden del día.

Espero que ahora “los nuevos” no se inventen otro proyecto como éste. Aunque con las cajas vacías para proyectos educativos (no para aeropuertos de vuelos fantasma para los que siempre hay fondos disponibles) parece que poco van a poder hacer.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 7.3/10 (3 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +3 (from 3 votes)
{lang: 'es'}
mar 242012
 

En estos momentos en los centros educativos de nuestro país hay implantado un sistema educativo que, permitiéndome el símil gastronómico, podría llegar a considerarse de la misma tipología que el fast food. Se trata de un estilo educativo donde la Educación se prepara y gestiona en unidades homogéneas de consumo obligatorio (materias y currículums de las mismas) por parte de la Administración para consumir en los centros docentes. No hemos de olvidar tampoco que nuestros centros educativos son un calco de otros muchos y, lo único que varía en casi todas las ocasiones es el color o distribución del propio centro (aunque últimamente parece ser que también se está optando por la homogeneización de las infraestructuras de los centros).

Pero hablemos de la “comida” que se sirve en los centros educativos. Gran cantidad de platos. Cada uno con sus cientos y cientos de calorías. Enlatados en formatos cerrados. Con diferentes cocineros, que a su vez hacen de camareros, que distribuyen los mismos entre sus clientes. Unas calorías que, como sucede con todos los alimentos que se sirven en este tipo de establecimientos, llenan al momento pero que, prácticamente abandonando las puertas del local empieza a producirse la sensación de hambre. Alimentos diseñados y encapsulados para unificarlos en forma a costa de reducir su valor alimenticio.

Ventajas del fast food. Una e importante. La gran cantidad de beneficios que obtiene el empresario. Comida barata, vendida a precios muy económicos. Cocinada y servida por cocineros y camareros con bajos salarios y preparación. ¿Ventajas para los usuarios finales? Pocas. Demasiado pocas.

¿A alguien os suena lo anterior? ¿No creéis que sería bueno cambiar el fast food educativo por centros de autor? ¿No tendríamos que elaborar y distribuir “comida” en cantidades justas, controladas, con alto valor alimenticio y cocinada por grandes profesionales implicados en que el restaurante funcione de la mejor manera posible?

La opción es clara. Pasar a centros de autor. Centros dirigidos y gestionados por grandes cocineros y camareros con libertad para seleccionar su propio estilo de comida (manteniendo unas líneas maestras). Unos centros de autor de grandes profesionales. Dotando a cada uno de ellos de las especificidades necesarias para poder realizar cada vez platos más bien elaborados y suculentos. La diferencia respecto al consumo masivo sería considerable. Los platos tendrían que llevar las cantidades justas. Si el primer plato en una comida se intenta hacer un poco más consistente (por necesidades del menú), se relajan el segundo y el postre. Nadie sale empachado, pero todos llenos y sin esa hambre irracional que aparece al poco de salir del fast food. Se hacen menús a la carta. Se usan las mejores herramientas para obtener esos maravillosos menús. Los cocineros y camareros se forman toda su vida para ofrecer los mejores platos y servirlos en las mejores condiciones y formatos posibles. Se da autonomía al centro. Se premia y potencia ese gran trabajo.

Eso sí, como decían grandes cocineros de este país: “un buen cocinero no nace, se hace”. Es por ello, que cualquier “fichaje” de cocineros externos por parte del jefe de cocina, siempre va a ser más que cuestionable. Mejor una plantilla que se va formando y evolucionando con el propio centro y ayudando para que así sea, que grandes “estrellas” que fuera de su medio habitual pueden no llegar a destacar. Siempre será mejor una buena cocina que funcione, con personal que se lleve bien y trabaje en un proyecto común, que unas individualidades que no se entiendan.

Por tanto, ¿por qué no pasar del fast food educativo actual a centros de autor?

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +2 (from 2 votes)
{lang: 'es'}
mar 222012
 

Este será el tercer artículo escrito en poco tiempo sobre e-portfolios. También va a ser el más técnico, ya que se centra en dar a conocer algunas de las herramientas usadas para la creación y la gestión de dichos portafolios electrónicos. No voy a incluir ninguna terminología difícil de entender ni ningún tipo de enlaces a manuales (ya que considero que con un poco de dominio del buscador es bien fácil hallar gran cantidad de tutoriales y guías de las herramientas que voy a enumerar a continuación).

Antes de empezar tan sólo recordar que tenemos que tener muy claro que la herramienta ha de ser sólo un medio y nunca considerarla como objetivo final. Tampoco olvidemos que  las situaciones de uso dependerán en gran medida de las capacidades tecnológicas que tengan las personas que vayan a usarlos. Es por ello que hemos de adaptar la herramienta al usuario y no el usuario a la herramienta (error demasiado habitual en esto de las TIC).

Importante también es considerar, aparte de la usabilidad, la aceptación de feedbacks y el método de compartir ese aprendizaje con otros compañeros que puedan, en otro momento, sernos de ayuda con sus futuras aportaciones.

¿Cuáles son las herramientas que se recomiendan para crear un e-portolio de forma sencilla e intuitiva?

Las mismas vendrán determinadas por un aspecto realmente importante que, en muchos casos nos marcará la necesidad de utilizar una u otra herramienta: la conexión a internet. Si la conexión es buena, nos permitirá jugar con herramientas más 2.0 (a nivel de bidireccionalidad, interoperabilidad y gestión), mientras que si tenemos habitualmente problemas en el acceso a la “red de redes”, nos podemos encontrar limitados con el uso de diferentes herramientas muy simples y, adaptadas de otros usos, para crear nuestro propio e-portfolio.

Por tanto, si tenemos limitación en la red, mi recomendación sería optar por herramientas de gestión documental básicas, entre las que podríamos destacar:

  • Una suite ofimática (tipo Microsoft Office, OpenOffice o LibreOffice). Cualquiera de ellas nos permitirá disponer de acceso a nuestro portafolio sin acceso a internet. Un simple lápiz de memoria sería suficiente para llevarnos nuestro portafolio de un sitio a otro. Eso sí, no debemos de olvidar que los formatos siempre nos pueden dar algún problemilla y, por eso, recomiendo el uso de formatos independientes de la suite ofimática con que se creen (pdf por ejemplo, ya que es un formato que la mayoría de herramientas ofimáticas permiten pasar sus creaciones)
  • Una web offline creada con cualquier herramienta que permita un trabajo en local. En definitiva, cualquier editor web que nos permitiera llevarnos la “web en la mochila” (o sea, con nosotros)

Lo anterior queda un poco demodé y, puede parecer en desuso, pero son la mayoría los centros formativos que piden crear portfolios mediante la gestión de carpetas conteniendo diferentes documentos de texto. La realidad supera muchas veces la ficción y, por lo que se ve, aún hay muchos “docentes” que exigen que los portafolios sean sólo simples documentos. A mi, personalmente, eso de trabajar en 2D (por poner un símil) cuando el 3D me genera tales figuras maravillosas me parece un auténtico disparate. Pero sobre gustos…

Si disponemos de una conexión a internet en condiciones y, buscando siempre la facilidad de uso y con curvas de aprendizaje para el profano de muy fácil asimilación, recomendaría lo siguiente:

  • Un blog realizado en cualquier plataforma (Blogger, WordPress, etc.). Muy sencillo de gestionar y que nos permite generar un portfolio electrónico de mucha calidad y altamente configurable (a todos los niveles). Para los más puristas y más puestos en el tema, es lo que se llamaría b-portfolio
  • Cualquier app de Google tipo Sites o Docs. De gestión sencillísima y totalmente integrado con culquiera de las herramientas gratuitas que pone a nuestra disposición Google.
  • Una wiki. Ideal para portafolios compartidos donde se integran muchas personas para llevarlo a cabo de forma colaborativa. Con un gran potencial y muchas herramientas para crearlas (Wikispaces, Dokuwiki, etc.). ¿Os gustaría tener un e-portfolio de gestión parecida a la Wikipedia?

Y, para todos aquellos que queráis rizar el rizo, recomendaros herramientas específicas para su creación como Mahara o Eduportfolio.

Eso sí, a todo lo anterior le podéis añadir el excelente repositorio de Elena Barberà de software para la creación y gestión de nuestros e-portfolios.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0 (from 0 votes)
{lang: 'es'}
mar 212012
 

Hace bien poco publiqué un artículo sobre el uso del e-portfolio como bitácora docente. Ya se, tal como se comentó en uno de los comentarios que recibió el artículo, que realizar un símil entre portafolio y libreta docente quizás no es del todo exacto, pero eso fue para que la mayoría de personas profanas en el tema puedieran tener una idea. Dicho símil matizado por la cantidad de cosas que puede incluir el portafolio (que también se incorporaron en el propio artículo) puede ser bastante esclarecedor para explicar dicho concepto.

Este artículo, realizado a petición de mi hermana (que realiza el maravilloso máster de formación del profesorado), va encaminado a explicar brevemente las etapas por las que hemos de pasar para realizar un e-portfolio. Se trata de la traducción y ligera adaptación del artículo de Helen C. Barrett, redactado ya hace unos años, donde explicaba cómo implementar un e-portfolio con Google Docs.

Antes de empezar a describir las etapas para que uno pueda crear su e-portfolio conviene tener en cuenta que en mucha de la bibliografía y artículos que podéis consultar se habla sobre “artefactos”. Ello tan sólo se refiere a todo el contenido que forma nuestro e-portfolio. Es decir, a cada una de las partes que lo integran (bibliografía, enlaces interesantes, esbozos sobre el trabajo realizado, etc.) se le llama “artefacto”.

Las etapas para construir un e-portfolio serían las siguientes:

1. Propósito. Es importantísimo establecer desde un inicio la finalidad del portfolio. ¿Qué tratamos de mostrar con el mismo? ¿Existen resultados o métodos que se han de demostrar? ¿Es necesario incorporar en un sólo lugar toda nuestra progresión en un determinado tema? ¿Es de interés propio o para difusión del aprendizaje? ¿Va destinado a docentes o a alumnos?, etc.

Por tanto, dentro del propósito tendremos que idear un diseño previo del portfolio que nos permita lo siguiente:

  • Una organización eficaz de todos los contenidos del mismo
  • Establecer una página inicial que nos permita acceder de forma fácil e intuitiva a todo nuestro portfolio
  • Establecer un diseño atractivo y de gran usabilidad

Los puntos anteriores son comunes a todo proyecto que implique el uso de TICs: organización, estructuración, diseño y usabilidad. Ello sin olvidar que, en caso de ser compartido, ha de hacer que sea fácil su uso y gestión.

2. Colección/Selección. ¿Qué artefactos vamos a incluir en nuestro portfolio? ¿Cómo los vamos a seleccionar y a clasificar?

Dentro de los modelos más básicos existen las posibilidades (recomendables su aplicación) siguientes:

  • Crear un archivo digital del trabajo, teniendo siempre en cuenta el sitio de la red donde vamos a alojarlo y la organización prefijada
  • Usar una tabla (o una lista) para exponer los artefactos de que va a constar el portfolio. Esa lista tiene que ser fácilmente ampliable ya que una de las características de un buen portfolio es un trabajo a largo plazo
  • Categorizar los contenidos en bloques
  • Crear un sistema de navegación sencillo por los contenidos, etc.

3. Reflexión. La reflexión es el objetivo principal de cualquier portfolio. Si un portfolio no nos ha de servir para reflexionar sobre un aprendizaje, el uso del mismo no tiene ningún sentido.

Por tanto, es totalmente imprescindible:

  • Reflexionar en voz alta (por escrito en el portafolio) sobre cada uno de los artefactos que se incluyan
  • Incluir en la página principal del portafolio una descripción general de sus objetivos y motivos por el cual se está realizando. Es decir, una declaración de intenciones

4. Conexión/Interacción/Diálogo.

Este es uno de los objetivos de cualquier portfolio. Establecer una mejora del aprendizaje mediante inputs externos. La web 2.0 nos brinda gran cantidad de herramientas de comunicación (incluso el propio e-portfolio puede ser creado con una herramienta que permita dicha interacción -blogs, wikis, Google Docs, etc.-) y ello permite un diálogo con pares para poder mejorar. El feedback sobre el trabajo realizado y sobre cómo se está llevando a cabo es el mejor sistema para realizar una mejora apreciable en el mismo.

En esta etapa se demuestra claramente que los portafolios “cerrados” de acceso limitado presentan pocas posibilidades de mejora para el propio creador del mismo. Conocimiento abierto siempre ha sido sinónimo de mejora educativa.

5. Presentación/Publicación.

Dar a conocer el portfolio mediante distribución abierta y publicación de su contenido será la etapa final de su diseño y configuración. Eso sí, entonces empezará el verdadero valor del mismo.

Esperando que este artículo, redactado a petición de una futura gran docente, pueda ser de utilidad.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +1 (from 1 vote)
{lang: 'es'}
mar 202012
 

Una de las cosas que más me está costando últimamente es conseguir que el título de los artículos se acople con el contenido. O más bien, que el propio contenido se amolde con el título que, muchas veces (aunque se que no se debe hacer) surge primero a él. Empiezo la casa por el tejado. ¡Vaya ejemplo!

En este artículo sucede que no se muy bien como titularlo y, por ello, tan sólo me he dedicado a escribir un título indicativo del propio contenido. ¿De qué va a ir exactamente? Pues de la necesidad que tienen (o tendrían que tener) los docentes de tener su espacio propio en la red más allá de la simple identidad digital y de los servicios gestionados por terceros que existen a su disposición.

Empecemos por el principio.

¿Cuántos docentes disponen de blogs? Algunos. ¿A cuántos de vosotros, que hacéis un uso asiduo del servicio de terceros -nombreespacio.wordpress.com, nombreespacio.blogspot.com, etc.- se os está quedando pequeño? Cuando uno va avanzando y evolucionando con su espacio, ve que cada vez le gustaría hacer más cosas. Personalizarlo con widgets y diferentes añadidos, que en versiones gratuitas de alojamiento de esos espacios no se deja hacer. Crearse una cuenta de correo propia personalizable y a medida con la dirección que incorpore el nombre del espacio (p.ej. xxxxxx@xarxatic.com) o, incluso plantearse la posibilidad de incorporar diferentes espacios de prueba (foros, moodle, wikis, etc.) en el mismo alojamiento.

Para ello nada mejor que comprar un dominio y un hosting (que aunque haya de gratuitos, la publicidad que incorporan y las limitaciones técnicas y de espacio harán que en poco tiempo se nos quede corto). Pero vamos por partes y entremos a que se conozca un poco a qué me estoy refiriendo cuando hablo de dominio y hosting (fuente).

“El Dominio se refiere al nombre que tendrá la página web y a la dirección exacta de internet que deben ingresar los usuarios en el explorador. De esta manera, estarás dando la manera fácil de localizar el servidor donde se encuentra alojada la página en internet. Tiene tres secciones: la primera www, la parte media es la el nombre exacto de la pagina, y la extensión genérica com, .gov o .edu o extensión territorial .us, es, o .ar. Al comprar el dominio, estas adquiriendo un derecho o permiso para usar esa dirección. Es dominio entonces es un derecho exclusivo para quien lo compra.

El Hosting de una página web se refiere al sitio donde se guarda todos los archivos que hacen parte del diseño de la página web. Es el sitio o servidor donde se guardará y actualizará la información constantemente, y normalmente se conoce en castellano como la dirección de alojamiento web. Para el hosting, se tiene en cuenta datos específicos y técnicos como la velocidad, la capacidad y el lugar (país) donde se encuentra. Al contratar un hosting, estamos adquiriendo el servicio donde los asigna un espacio en ese servidor, y que podrá ser accedido desde cualquier parte del mundo. Es necesario entonces tener al menos un correo electrónico para configurar el hosting”.

Por tanto, es bastante fácil entender que es mucho más cómodo (incluso que sólo pretendamos tener un simple blog) disponer de un dominio del tipo www.nombredominio.es (o .com, .edu, .org, .cat, etc.). Mucho más fácil de recordar y, que nos permite llevar la personalización al máximo ya que, siempre que esté vacante ese nombre, podremos asociarlo a una identidad digital, a una temática concreta o a nuestro propio nombre. Un primer beneficio para el docente. ¿Es cara su contratación? Por muy poco al año podemos tener nuestro propio dominio.

Además de contratar el dominio sería necesario disponer de alojamiento suficiente para nuestro blog o resto de “experimentos”. Para ello nada mejor que un espacio “ilimitado” donde subir nuestros propios servicios (blogs, foros, moodle, etc.). O, aún mejor… qué sea el propio hosting quien nos suministre un sistema de instalación fácil de los mismos para que nos despreocupemos de ello y, sea tan sólo necesario establecer cómo acceder a dichos servicios. Unos ejemplos podrían ser: www.nombredominio.com/moodle para acceder a moodle, www.nombredominio.com/blog para acceder al blog, etc. Y, ¿esto es caro? Pues podemos encontrar espacios ilimitados bastante económicos. Para que os deis una vuelta por algunos servicios que ofrecen hosting (y en algunos casos dominios gratis) podéis pasaros por aquí.

Para aquellos que tengáis dudas técnicas sobre si será fácil la gestión de ese espacio, tan sólo os recomendaría que echarais un vistazo a los espacios de aquellos docentes que tienen dominio propio (como por ejemplo este en el cual estáis leyendo el artículo) y preguntéis a los docentes propietarios de los mismos. Seguramente os comentarán que la gestión de los mismos no tiene demasiada complicación. Además, siempre existe San Google (San Bing o derivados) y las redes sociales para solucionar todos los problemas que os puedan surgir en esas configuraciones básicas de los servicios que vais a incorporar en vuestro espacio.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +1 (from 1 vote)
{lang: 'es'}
mar 192012
 

Como ya hace tiempo que los que mandan me la traen al pairo y cada vez me importan menos las “represalias” de los que, sentados en un despacho, y poseedores de varios carnets de colores pueden llegar a hacerme, me voy a poner a contar la realidad del programa de prevención y reducción del abandono escolar de la Comunidad Valenciana (también conocido como Proyecto Integra).

¿Por qué explicarlo ahora y no antes? Quizás porque creo que había muchas cosas que arreglar en el propio sistema más importantes que esto. Quizás porque había llegado un momento en que se asumía la situación anormal como normal. Quizás por ganas de pasar el año y renovar la comisión de servicios que tengo concedido por enfermedad muy grave en un centro cercano a mi lugar de tratamiento. Quizás porque en el fondo he sido cobarde.

Gracias a los políticos y a sus decisiones educativas, lo único que he ganado ha sido perder el miedo. He perdido el miedo a la administración educativa. He perdido el miedo a hablar. He perdido el miedo a gritar y a enfadarme en voz alta.

Pero no vayamos por las ramas y hablemos de realidades objetivas. De realidades palpables en mi día a día. De realidades que ya viví hace un par de años en otro centro con el mismo proyecto.

Esta semana ha salido publicada una noticia que habla de que “el absentismo escolar se duplica en los colegios de Valencia“. En primer lugar me gustaría comentar que el titular es inexacto, ya que el proyecto para prevenir y reducir el abandono escolar se está aplicando en algunos centros de secundaria y está destinado a alumnos de 13 a 16 años (que es donde enfocan los datos del absentismo del artículo). Pero bueno, son sólo pequeños errores mediáticos a los que últimamente estamos demasiado acostumbrados cuando hablan de temas educativos.

Vamos a hablar del proyecto. El proyecto consiste en coger al alumnado absentista (aunque en muchos casos, la connotación de absentista se les de también a alumnos disruptivos) e incorporarlos a una clase aislada, donde dispondrán de un currículum más flexible que les permita incorporarse a un futuro programa de cualificación profesional inicial (PCPI). Una gran idea dirán algunos, pero por favor espérense al desenlace.

La realidad es un proyecto, votado por los centros educativos e impartido por docentes que vienen de fuera. Un proyecto de centro donde, curiosamente, casi nadie de los que da clase en el mismo es funcionario definitivo del centro. Eso sí, los claustros votando mayoritariamente para que se realice porque así “se eliminan a los alumnos problemáticos de las aulas de primero y segundo de ESO” (cita textual que he oído en algunas ocasiones). Siempre hay alguno que te defiende el sentido pedagógico e inclusivo de la medida. Precisamente aquellos que más rehúyen dar clase en ese proyecto que tanto va a beneficiar a aquellos alumnos.

Pero es igual. No es cuestión del escaqueo de los docentes definitivos lo que sulfura. Lo que cabrea es que es un sinsentido de proyecto. Se pasan el día haciendo cajitas, dibujitos, marquitos, percheros y otras actividades de marquetería. Eso sí, un par de horas diarias de matemáticas o lengua (que, realmente, casi nunca llegan a hacer porque no tienen ganas ni les apetece) y alguna salidita al maravilloso huerto que tienen o a pasear por el pueblo. Curiosamente, si el alumno es el segundo año que está en el proyecto, se le hace hacer las mismas “maderitas” y los mismos “proyectitos” que el año anterior. Aguantarlo hasta poderlo derivar al PCPI o que cumpla los dieciséis.

¿Por qué vienen a clase? Porque se les obliga. Se obliga a los centros educativos a mantener estabulados a alumnos que, en su mayor parte, no quieren estar ni seguir en el sistema (más del 80% dejan los estudios a los 16 aunque se intenten maquillar los datos). Se vende a los padres como una “última posibilidad”. Una posibilidad que se desmonta cuando se ve que del 20% que podría continuar los estudios, gran parte lo abandona a los pocos meses de empezar el PCPI y con los 16 años cumplidos.

¿Por qué no se aplican y realizan estos planes a edades más tempranas? Con 13 y 14 años muchos ya están fuera del sistema. Y los que no lo están, con planes donde la mayoría del profesorado definitivo del centro no quiere intervenir, ya estamos viendo sus resultados.

Voy a hablar de casos concretos. De experiencias personales. Antes lo he mencionado, pero ahora voy a concretar.

Hace un par de años. Un centro de la provincia de Castellón (es fácil localizarlo, pero daría igual que fuera cualquier otro con el mismo proyecto). Intervenimos cuatro profesores (tres nuevos y uno de la casa -dos horas con ellos-). Ninguno con preparación específica para tratar a este tipo de alumnado. El proyecto funciona muy bien. Conseguimos que cinco de los once alumnos vayan a un PCPI. Queda uno; el resto han abandonado. ¿Miles de euros tirados? Eso sí, aulas de primero y segundo de ESO más tranquilas. ¿Les hemos hecho algún bien a los alumnos del proyecto? No creo, aunque puedo equivocarme. ¿Y a los docentes del mismo? A nivel profesional lo dudo. A nivel emocional…allá cada cual.

Este año vuelvo a tener comisión de servicios. Otra vez en el mismo proyecto. Soy el nuevo y todos han huido de él, aunque las reducciones horarias vayan para un definitivo. Se ha de tener contentos a los que el año que viene seguirán en el centro. Este año aún es más kafkiano. Un primer mes solo. El único docente para el grupo. Nueve alumnos que, fuera de mi horario lectivo, se les mete en las clases normales. Da igual. Si no es un proyecto que interese. Llega un compañero contratado por el ayuntamiento. Cobrando poco menos de 900 euros al mes para estar 30 horas con ellos. Increíble. Se va porque encuentra otro trabajo mejor remunerado. Esperamos un par de días. El ayuntamiento envía otro apoyo. Un albañil en paro. Una gran persona. Otros 900 euros para él por una jornada eterna e inaguantable con los que ha excluido el sistema hace mucho. No es un problema educativo, es social. Nosotros no podemos hacer nada. Simplemente que “no molesten”. Más del 90% de mi jornada laboral hablo, hago de “ejemplo”. Les demuestro (o lo intento) que hay algo diferente a su día a día. No creo que sirva. Se ha llegado tarde. No son malos chavales, pero hace mucho que han dejado de estar en el sistema. La mayoría sólo vienen por miedo “a la de servicios sociales”. No tienen ganas de que les pongan una multa. ¿Qué hacer con ellos? La sociedad ha fallado y todo el mundo se ha despreocupado.

Eso no es prevenir el absentismo escolar. Eso es “quitar un problema” (y no lo digo yo) de las aulas de los primeros cursos de ESO. Fuera máscaras, caretas y similares. Los docentes que en claustro han votado por este proyecto no quieren estar. No se lo creen. Pero peor que esos… los hipócritas. Esos que defienden la idoneidad del mismo pero que se alejan de dar horas en él como si fueran apestados.

¡Qué mejor que un artículo un poco incendiario el día de la cremá! Ya no me escondo ni me esconderé nunca más.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 9.5/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +1 (from 3 votes)
{lang: 'es'}
mar 182012
 

Supongo que a nadie se le escapa a estas alturas de la película, que hay una campaña de desprestigio (por no decir acoso y derribo) contra el sector docente. En los últimos tiempos se está considerando al docente como el gran culpable de la crisis económica, el vago, el que tiene un trabajo garantizado de por vida, el que siempre está de vacaciones, el que tiene un “maravilloso” salario que no se merece, etc.

¿Qué ha cambiado en nuestra sociedad para pasar de “docentes de prestigio” a “vividores vaguetes”? ¿Habrá sido una crisis económica provocada por los desmanes que han hecho algunos apoyados por la casta política de nuestro país? O, ¿habrán sido los docentes que, día tras día, luchan en sus aulas por ofrecer un futuro digno a sus alumnos? Yo lo tenía medianamente claro pero, como supongo que soy docente (y por ello parte implicada), mi opinión puede ser muy sesgada y cuestionable. Además, si leo la prensa y los comentarios que se realizan sobre los recortes que se están dando en el colectivo docente, aprobados por una gran parte de los mismos que los comentan y, ratificados en las urnas por los votantes de los dos partidos mayoritarios, creo que quizás me esté equivocando.

El otro día me pasaron una noticia donde se hablaba de que unos chavales habían cortado los frenos de su profesora. Han sido acusados de intento de homicidio. Supongo que les absolverán. ¿No estaban simplemente intentando eliminar un parásito de la sociedad? Al menos eso es lo que se está vendiendo. Parásitos, vagos, escaqueados, malos profesionales, etc.

La última en la frente. De anteayer para ser más exactos. La Conselleria valenciana dice que los “vaguetes” ya empieza a ser hora que trabajen en julio. Que no puede ser que vivan tan bien que tengan dos meses de fiesta en verano. Eso sí, dejando caer que eso lo hacen para “ayudar a recuperar el prestigio del profesorado”. Increíble, manipulativo y cierto.

Eso sí, la noticia anterior aderezada con lo que les cuesta cada funcionario a los valencianos. Un monto de 1228 euros al año. Curiosamente, dicha cifra tan baja en comparación con los países de la UE, se está vendiendo como un gran coste para el contribuyente. Sanidad, Educación y Seguridad gratis y de calidad, amén de otros servicios incluidos en ese precio a 100 euros al mes es una ganga. Una auténtica ganga. Por el precio de una cena y unas copas para cuatro en una noche se pagan los servicios básicos y de calidad. Supongo que siempre habrá quien prefiera esa cena con sus consiguientes copas antes de que sus hijos reciban una Educación de calidad o sea atendido sanitariamente en condiciones. La audiencia de la telebasura en este país parece que así lo indique.

Pero dejemos de generalizar y hablemos de lo que vivo, siento y palpo. Siento impotencia, enfado, rabia, agresividad, etc. Siento que están jugando con fuego. Siento que al final se van a quemar. Siento que la “burbuja” y la “capacidad de aguante” está llegando a su límite.

¿Tan cortos son los políticos para no verlo? Prefiero no contestar a la pregunta. Simplemente os recomiendo que echéis un vistazo a la web de la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana. Reconvertida la primera página en una Vogue de pacotilla. Consellera a tutiplén. Con su maravilloso currículum en una maravillosa Universidad privada. Añadiendo ese gran trabajo en prestigioso despacho. ¡Qué curioso que una recién licenciada en derecho tenga su despacho al acabar la carrera! Pero dejemos a la consellera, tan sólo un ejemplo de la casta política que está aterrizando en los sillones de este país, y vayamos a algo más importante: la manipulación sobre la cuestión de trabajar en julio que, si no hubiera sido por las divagaciones que últimamente hago, sería el núcleo del artículo.

Los alumnos en España no hacen menos horas que los de la UE (a los datos de la OCDE, que cuelgo en el siguiente gráfico, me remito).

Eso sí, manipular los datos es muy útil. Además, si consideramos los centros educativos como simples aparcaderos de “chavales” nunca serán suficientes las horas para estabularlos.

Un redactado lo suficientemente incoherente para expresar los sentimientos de un docente que ya ha pasado por las etapas de dudas, cabreos iniciales y sentimiento de impotencia. Supongo que quedará la aceptación y, esperemos que no haya necesidad de ello, la reacción descontrolada.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 9.1/10 (38 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: +24 (from 26 votes)
{lang: 'es'}
mar 152012
 

Esta mañana, durante una guardia tranquila en mi centro educativo, nos hemos puesto a hablar de bilingüismo, plurilingüismo y otros temas “menores”. En un momento determinado de nuestra conversación, nos ha interrumpido una alumna que estaba en la sala de guardias preguntándonos sobre “la existencia de un bachillerato de excelencia en la Comunidad Valenciana y cómo acceder a él”.

En ese momento me he puesto a recordar una charla con alumnos de cuarto de ESO de hace unos años, donde los propios alumnos pedían que, por favor, separáramos de esa clase a los alumnos problemáticos que les impedían avanzar. Y, que si no lo hacíamos así, lo único que estábamos haciendo era cortar sus aspiraciones a cursar unas enseñanzas postobligatorias en condiciones.

Lo anterior da para reflexionar. ¿Es mala una segregación escolar que piden los propios receptores del propio sistema educativo? ¿Perjudica la segregación escolar a los malos alumnos? ¿Es bueno segregar en algún momento de las etapas educativas obligatorias?

Sin querer entrar en la polémica sobre situaciones favorables o contrarias a la segregación (bajo argumentos de todo tipo), tan sólo me apetece trascribir un párrafo de un documento que leí hace un tiempo, redactado por el síndic catalán en un informe sobre la segregación escolar, donde expresaba textualmente lo siguiente:

La segregación escolar es, pues, por una parte, un reflejo de la propia segregación urbana, y en este sentido, se trata de un fenómeno cuya solución ultrapasa las posibilidades de la política educativa. Pero, por la otra, la segregación escolar también es producto de la propia concentración escolar de población en situación de riesgo de exclusión y de las estrategias de huida de otras familias que, a pesar de que a menudo residen en el mismo territorio, optan por buscar alternativas de escolarización respecto a las escuelas más estigmatizadas, y a veces, más guetizadas.

Es decir, el propio síndic reconoce que, a pesar de que no quiera hacerse segregación escolar en los propios centros, son los centros quienes vienen muy marcados por el entorno sociocultural en el cual se hallan instalados. En definitiva, ya disponemos de una primera segregación de los propios alumnos en función de su localización geográfica.

Por tanto, el primer paso segregador ya está hecho. Difícil de erradicar y de muy cuestionable solución. ¿Cómo hacer que los chavales de las zonas desfavorecidas acudan a centros alejados de sus domicilios? ¿Cuál sería ese gasto económico? ¿Cómo limitar los roles que asumen por nacer en determinadas barriadas? ¿Qué alternativa de reparto, justa y eficaz, puede existir para dichos alumnos?

Hablemos claramente. ¿Cuántos alumnos, residentes en determinadas barriadas conflictivas han conseguido sacarse un título universitario? O, más directamente y básico, ¿cuántos de los mismos han conseguido sacarse el graduado en ESO? Ese, como muy bien comenta el síndic, ya no es un problema escolar; es un problema de índole social donde los centros educativos (y todas las personas que trabajamos en los mismos) tenemos poco a rascar. Algo hacemos, pero siempre será insuficiente si no se consiguen modificar cuestiones sociales estructurales.

Por tanto, ¿existe la igualdad de oportunidades? No. Desde el momento que uno nace en determinado lugar de nuestra geografía, ya viene marcado. Se pierden muchos por el camino, pero ha sido la propia sociedad quien ha fallado. Y no olvidemos que la sociedad la forman quienes están incluidos en ella y quienes prefieren mantenerse al margen de la misma.

Pero, una vez estamos en un centro educativo donde la mayoría de alumnado son de familias sin ningún problema “serio” de exclusión social, ¿es beneficiosa la inclusión escolar? Incluir significa dar a todos el mismo tratamiento, atender individualmente a todos los alumnos y, conseguir, que los mismos accedan a los mismos niveles de conocimiento.

Lamentablemente los alumnos no son homogéneos. Sus capacidades y habilidades son diferentes. A algunos se les dan bien las actividades manuales, a otros las deportivas, a otros las artísticas, a otros las matemáticas, etc. En definitiva, son diversos. ¿Es la diversidad positiva en los aprendizajes? Difícil de responder. Siendo políticamente correctos y siguiendo las filosofías educativas de los pedagogos de despacho… la respuesta sería un sí rotundo. En la realidad del día a día… surgen dudas. Dudas de las agrupaciones heterogéneas. Dudas de cómo atender la diversidad con alumnado tan diferente. Dudas al ver que la realidad y la respuesta de los alumnos a este tipo de grupos tan heterogéneos es totalmente ineficaz.

Creo que el alumno debería poder hablar. Si los alumnos y las familias quieren “centros de excelencia” ¿por qué nos tenemos que oponer a ello? ¿Por qué nos tenemos que oponer a dar alternativas públicas de calidad a los centros educativos privados de prestigio internacional a los cuales económicamente no puede acceder gran parte de la sociedad? ¿Por qué nos cuesta tanto ser políticamente incorrectos diciendo en voz alta lo que muchos docentes hablamos en pequeño comité? ¿Por qué manipulamos la realidad de aula para no ir contra la opinión mediática mayoritaria? ¿Por qué tenemos tanto miedo a decir que los alumnos son diferentes y que por ello necesitan aprendizajes diferenciados? ¿Por qué no decimos claramente que hay alumnos a los que las matemáticas nunca se le van a dar bien? ¿Por qué nos negamos a ver que la sociedad se homogeneiza dentro de su diversidad? ¿Por qué no damos oportunidades a los que no quieren estudiar ofreciéndoles alternativas antes de que ya sea tarde? ¿Por qué tenemos tantas ganas de sentirnos modernos criticando el esfuerzo y el reconocimiento al trabajo?

No todo el mundo sirve para ser médico ni para futbolista de primera división. Pero en la sociedad se necesitan muchas otras cosas aparte de quien tenga esos trabajos. Los chavales lo saben, pero parece que los únicos que no se hayan enterado de esto sea el resto de la comunidad educativa.

Uno nace alto, bajo, blanco, negro, niño, niña, etc. pero cada uno es totalmente diferente con independencia del envoltorio que le envuelva. En lugar de homogeneizar en una media tal como se está haciendo en la actualidad so pretexto de la inclusión educativa, ¿se debería homogeneizar en la heterogénea realidad de sus capacidades y habilidades?. A mi entender creo que no hay nada más excluyente que la propia inclusión incoherente.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: -2 (from 4 votes)
{lang: 'es'}
mar 132012
 

De siempre las personas con conocimientos en determinados ámbitos han tratado de complicar las cosas (muchas veces de forma inconsciente) acuñándoles un nuevo nombre a algo que ya existía, de tal manera que para los profanos fuera casi imposible realizar un aprendizaje en condiciones al darse el mismo en un entorno cuyos conceptos no conocen. Quizás sea por mi dificultad en complicar la cosas y lo poco que me gusta que me las compliquen, que muchas veces me rebelo contra la praxis habitual de usar un lenguaje demasiado técnico y artificioso.

Éste es el caso que nos ocupa. Un concepto sencillo y habitual, transformado en algo artificioso y bien sonante en el mundo digital en que vivimos. Hablemos de e-portfolios (ePortfolios, portafolios electrónicos, etc.). Hablemos de algo que si lo hubiera inventado Apple, lo denominaríamos i-portfolios. Una simple letra para desvirtuar y dificultar el contcepto tradicional del vocablo.

Por tanto, hablemos de portafolios electrónicos. Más simple e inteligible. Pero, ¿qué es un portafolio? Pues nada más y nada menos que esos maravillosos libros de notas (más o menos caros -siempre había los que usaban su maravillosa Moleskine-) donde reflexionábamos y apuntábamos lo que nos iba sucediendo en nuestro día a día.

¿Cómo se exporta lo anterior al mundo educativo y, en especial, al mundo docente? Pues el portafolio se trataría de un documento, y ahora no entremos en su digitalización o no, donde los docentes reflejarían sus ideas, aprendizajes, direcciones interesantes donde hallar recursos, bibliografía interesante, conocidos relacionados con su materia, agenda personalizada, reflexiones, exámenes, listas de alumnos, etc.

¿Qué aporta al concepto anterior la condición digital? Pues una cosa muy sencilla: la facilidad de compartir y acceder a ese portafolio desde cualquier lugar con conexión a internet. Nos olvidamos de llevar a cuestas unas anotaciones (que, en formato papel, pueden suponer una cantidad ingente de documentación -libros, anotaciones, cuadernos de notas, listados de compañeros, etc.-) permitiéndonos el lujo de poder trabajar de forma ubicua en un “envoltorio” donde nosotros vamos añadiendo lo que nos interese. Además, también presenta la gran ventaja de poder ser compartido (total o parcialmente) con las personas que nos interese. Mucho más fácil que ir pasando los libros (que, por cierto, muchos no volvemos a ver), las anotaciones, los materiales consultados, los exámenes de muestra realizados, las páginas web que nos interesa y que nos encontramos navegando por la red, etc.

Por tanto, sencillez y facilidad de uso. Limitante con la conexión, pero suficiente para poder llevar nuestro portafolio a cuestas en cada momento de nuestro aprendizaje. Una maravillosa bitácora donde se encuentre todo lo esencial de nuestra profesión y que podamos necesitar en nuestro día a día.

¿Hay herramientas gratuitas para crear ese e-portfolio? Sí, hay decenas de herramientas. Desde un blog hasta portafolios más elaborados como los que podemos crear con Mahara.

¿Es importante el uso de la herramienta? Sí, pero realmente es mucho más importante plantearse la necesidad y el uso que le podríamos dar a nuestro portafolio.

Perdonad la brevedad del artículo pero se trata de un resumen, más o menos redactado y coherente, de una charla que tuve con unos compañeros de trabajo hace algunos días. Y, como mi blog es parte de mi portafolio, me permito la licencia de incluirlo por si os puede ser de utilidad.

VN:F [1.9.17_1161]
Rating: 5.7/10 (3 votes cast)
VN:F [1.9.17_1161]
Rating: -2 (from 2 votes)
{lang: 'es'}