¿Por qué falla la implantación de software libre en Educación?

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Me encanta el software libre. Me encanta la filosofía que hay detrás de su uso. Me encantan las posibilidades que me puede llegar a brindar los cada vez mejores programas que se liberan. Me encanta ir trasteando con todo aquello “libre” que llega a mis manos.

Que una cosa pueda encantar más o menos a uno no significa que ese software libre no tenga problemas. Tiene algunos problemas que se van solucionando poco a poco pero, lamentablemente, en el mundo educativo, tiene algunas cosillas de difícil solución.

¿Por qué se lleva tantos años intentando implantar software libre en los centros educativos y el avance en el número de usuarios domésticos (entre alumnos, docentes y padres) no consigue despegar? ¿Por qué algo gratuito, cada vez más ameno de uso y, con unas características que poco tienen que envidiar a los programas de pago (o privativos) no consigue ser usado de forma mayoritaria, ni dentro ni fuera de los centros, por parte de la comunidad docente? ¿Qué es lo que está fallando?

Son un cúmulo de despropósitos. El primero de los cuales y, quizás el más importante, es el despropósito de tener tantas distribuciones educativas como Administraciones educativas hay en nuestro país. Un error importante. Acrecentado por las existencias de diferentes distribuciones base que conforman estas distribuciones educativas. Unas basadas en Fedora, otras en Ubuntu, otras en vete tú a saber qué.

La jugada de tener tantas distribuciones sólo puede beneficiar a Microsoft y a su Windows. Es lógico y comprensible que uno, poco ducho con cuestiones informáticas y que sólo quiere dar un uso habitual a su equipo, se frene al ver tal desbarajuste de distribuciones. Cada una de las cuales con sus propias características y hechos diferenciales para ser lo más diferente posible de la del vecino. Otra manera más de fomentar la diferencia que tanto gusta a determinados políticos. ¿Qué costaría tener una distribución única, traducida a todas las lenguas cooficiales, que incorporara diferentes aplicaciones para cada tipo de usuario? ¿Qué costaría tener una distribución para el estudiante de primaria, otra para el de secundaria y otra para los otros ámbitos? ¿Qué costaría tener una única distribución donde sólo variaran las aplicaciones que vienen de serie y cuyo uso fuera el mismo en todo el territorio? En eso gana el software privativo. Windows es Windows aquí y en China. Un sistema operativo que funciona de la misma manera en todas partes. Un punto para ellos. El punto que, en la mayoría de casos, da el partido.

Más despropósitos. La falta de formación de quienes lo van a utilizar. Falta formación a nivel docente y a nivel de alumnos y familias. Los cursos de formación basados en la distribución de turno se quedan muy cortos. Los foros para preguntar dudas adolecen de un feedback continuo y válido. El acompañamiento está fallando.

Disponer de equipos duales es otro gran error. La gente opta por lo cómodo. Por lo que usa habitualmente. Si hay posibilidad de arrancar con Windows en los centros, a ver cuántos son quienes arrancan con la versión de Linux que tienen instalada. Si hay Word o PowerPoint, a ver quién es el guapo que se pone a abrir OpenOffice o LibreOffice.

Sigamos con la mayor. Comunidades Autónomas que firman contratos millonarios con Microsoft. No se entiende que con el necesario ahorro actual se dediquen a gastarse millones de euros en licencias. Tampoco no se entiende que, a la vez que hacen ese pacto con Microsoft, sigan manteniendo el desarrollo de sus distribuciones Linux. Es algo que no entiendo. ¿Por qué pagar dos veces por lo mismo? ¿Por qué no apostar decididamente por el software libre? ¿Qué intereses hay en no hacerlo?

Resumiendo:

  • Demasiada dispersión en el desarrollo de las distribuciones educativas
  • Errores de bulto en la formación de los miembros de la comunidad educativa
  • Acompañamiento en dar el salto de privativo a libre inexistente
  • Sistemas duales que hacen que se opte por lo conocido
  • Contratos en vigor de las Administraciones educativas que están prolongando con suministradores de soft privativo

Demasiados errores logísticos (intencionados o no) que hacen que, a día de hoy, la implantación de software libre en el mundo educativo esté fallando estrepitosamente.

Comments

  1. says

    Estoy totalmente de acuerdo con la mayor parte del artículo. Sin duda, muy buen y razonado análisis.

    Aprovecho para añadir algunas ideas:

    – El software libre no tiene tan amplia difusión porque lo que sí está ampliamente difundida es la piratería. Si no fuera tan común “llamar a un primo” para que te instale Windows u Office y el usuario medio y los centros pagaran por cada instalación hace tiempo que usaríamos SL de forma masiva.

    – Ahora mismo, para ordenadores modestos, de los que disponemos en los centros, lo mejor es instalar una distribución ligera, como Linux Mint LXDE y aprovechar esos equipos. Pero claro, luego vienen las quejas porque LibreOffice cambia los documentos de formato y demás.

    – Puesto que cada vez es más común utilizar el ordenador únicamente para el navegador, un poco de ofimática y manejo de archivos, hay que potenciar el primer paso hacia el uso de SL: dejar de usar Office y pasarse a LibreOffice.

    – De acuerdo en lo de las distribuciones, la verdad es que, siendo algunas de ellas magníficas, muestran el resultado de las taifas en las que se han convertido nuestras comunidades autónomas.

    – Y sobre la formación, ¿quién nos enseñó a usar Windows? Una distribución Gnome tiene una curva de aprendizaje ligera, que hace que cualquiera con ganas e interés empiece a trabajar rápidamente.

    – Se desperdicia muchísimo tiempo de los coordinadores TIC reinstalando Windows y maquetando, especialmente cuando hay que buscar los dichosos drivers. Las distribuciones modernas de Linux ya no necesitan ninguno, e incluso aprovechan los de Windows. Instalar un sistema limpio desde cero con todo funcionando y conectar una impresora y que salga funcionando sin instalar nada más es un lujo que muchos desaprovechan.

  2. Toni ps says

    Mayoritariamente (no contemos ccff) se debe a un interés político/económico. Hay gente que gana mucho dinero con las distribuciones de pago.
    Es igual que gastar en prouectores cuando no hay ni profesores.

  3. Juan Ruiz Madero says

    Muy simple:
    1) Windowsy sus programas no será lo mejor, pero es lo que se usa a nivel laboral.
    2) Hay plataformas propietarias muy buenas y simples (con hosting incluido), cuya implementación es más barata que contratar “implementadores” de software libre.
    3) La gente se ha cansado de ese discurso religioso de los predicadores del software libre a ultranza.
    Saludos.

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