Razones para no usar tabletas en Educación

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notabletaSiempre siento desazón al escribir sobre cuestiones que, un convencido del uso de las nuevas tecnologías en Educación, no debería plantearse. Es realmente curioso comprobar como, en lugar de plantearme lo maravillosas que son todas las herramientas digitales y su amplia difusión me plantee una situación desde la racionalidad. Una racionalidad que, en demasiadas ocasiones para los que estamos directamente relacionados con el mundo educativo, se ve nublada por cuestiones que entran por los ojos pero cuya realidad es mucho más complicada de lo que pueda aparecer.

Éste es el caso de las tabletas. Unos dispositivos más que cuestionables para su traslado al ámbito educativo. Unos dispositivos electrónicos que, sin ningún plan de pilotaje previo (ya tenemos en nuestro país la experiencia de la distribución masiva de netbooks), se plantean introducir en muchas Comunidades Autónomas. Una introducción cuyo coste, más allá de sus resultados cuestionables y la necesidad/utilidad real de dichos dispositivos, va a ser inasumible por las familias (no olvidemos que la Administración educativa va corta de presupuesto y, dentro de los recortes que está efectuando a todos los niveles, se vería como muy mala medida que se volviera a gastar cientos de millones de euros en repartir tabletas de forma discrecional.

Pero vamos a ver cuáles son las principales razones (traducidas y adaptadas del excelente artículo de Donald Clark) por las que debemos decir que NO al uso de tabletas en nuestras aulas.

En primer lugar se plantea una premisa interesante. ¿Por qué plantearse la compra de una tableta para ser usada en el ámbito educativo cuando la Educación siempre debe ser planteada como la producción de personas autónomas, que se sientan a gusto con la tecnología, puedan reunir habilidades en su uso y obtener, de forma ubicua, el máximo provecho de ella? ¿No es una elección un poco extraña la opción de decantarse por la compra de una tableta? ¿Cuáles son los principales motivos para desistir de su compra y posterior uso masivo por parte de los alumnos?

  • A nivel de escritura. Una de las principales habilidades que los alumnos deben aprender es la de la escritura. Una habilidad que se fragua “escribiendo”. Los alumnos deben escribir mucho y, es por ello que, para esta opción, deberíamos descartar completamente las tabletas (aunque a algunas podamos añadirles un teclado como periférico -otro gasto más, otro peso más a añadir a la mochila-). Las pantallas táctiles son torpes para la escritura, muchas tasas de error y un sistema que, por mucho que cada vez se sea más “digital” sigue estando a años luz del teclado de toda la vida. ¿Es posible plantearse un aprendizaje de la escritura con un dispositivo tan hostil para ello? ¿Es posible plantear la compra de estos dispositivos cuando, en la necesidad de una de las habilidades principales del alumno, falla estrepitosamente?
  • El trabajo creativo. Las tabletas se han diseñado principalmente para consumo de contenidos, mientras que los portátiles (dentro de los que incluimos los netbooks) son ambivalentes (permiten tanto el consumo de contenidos como su creación). El hecho de que las cosas se vean bien en una tableta no significa que sean fáciles de hacer con la misma. Intentemos utilizar programas de retoque de imágenes (para un uso más allá de poner una careta o cambiar el fondo de color) con una tableta… los resultados pueden dejar mucho que desear. Las tabletas permiten sólo el trabajo creativo con elementos preintegrados, pero no permite realmente “crear”. Y olvidarnos de la creación para centrarnos en el trabajo con elementos ya creados es un grave error.
  • Programación. La programación es una de las habilidades que muchos creemos que se deben introducir en los centros educativos. ¿Alguien se plantea aprender a programar con una tableta? ¿Alguien se plantea elaborar códigos con un dispositivo tan limitado? ¿Alguien se plantea la posibilidad de gestionar esas maravillosas líneas de programación con un dispositivo cuyo uso, por muchas apps que surjan, no está preparado para ello? ¿Alguien conoce de algún centro de trabajo de programación donde se usen tabletas más allá de ver cómo queda el producto final elaborado por un ordenador de sobremesa con una pantalla de más de 21 pulgadas?
  • Falta de formación del profesorado. El profesorado no está habituado a trabajar con netbooks (ya llevamos unos añitos y, la mayoría, o bien ignora esos dispositivos o bien usa PowerPoints o libros digitales de alguna editorial). Si el profesorado no está habituado a trabajar con netbooks, ¿cómo plantearle el uso de tabletas? ¿Vendemos tabletas por lo maravillosas que son? ¿Les decimos que van a seguir haciendo lo mismo con un dispositivo visualmente más atractivo? ¿Les vendemos un producto, mucho más caro, con unos resultados que no mejoran y con una potencialidad menor que las netbooks que ya tienen y que no usan? A propósito… seguro que hay una minoría que saben usar iBooks Author u otras aplicaciones en Android para crear sus contenidos pero implementar un desembarco de miles de tabletas para que sólo el “friki” de turno explote las potencialidades es muy triste. Más aún cuando repercute en el bolsillo de los padres (unos padres cada vez más hastiados de los desembolsos en cosas inútiles -libros que no usan, netbooks no subvencionados que se quedan en casa, etc.- y que, por suerte, son más coherentes que la Administración educativa y se niegan a la implantación de tabletas en el aula por no verles una utilidad real).
  • Caro y difícil de reparar. Las tabletas, salvo excepciones, son muchísimo más caras (a nivel de compras y reparaciones) que los netbooks. Son muy difíciles de gestionar a nivel de periféricos externos (reto a alguien que haya querido conectar impresoras u otros dispositivos -bastante más complicado que con otro tipo de dispositivo tecnológico-). Son menos robustas que los netbooks (me imagino en mi centro con tabletas a los alumnos de primeros cursos de la ESO y la manera de “tratarlas” -seguro que habría decenas de tabletas rotas a diario-). Los costes finales (a todos los niveles) son infinitamente más caros que los dispositivos actuales y, cuando hablamos del tiempo de reparación, el mismo se amplia a tiempos insostenibles para tener el alumno sin su dispositivo.

Es decir que, más allá de las charlas a alto nivel donde se plantea el uso de las tabletas en los centros educativos (charlas donde, por cierto, no hay ningún docente que de clase en el aula) e intereses de determinadas compañías por repartirse el pastel del uso de tecnología educativa, la realidad es que no existe ningún proyecto bien planificado sobre su uso y que, en los escasos centros donde se están llevando a cabo estas iniciativas, se hacen con un grupo de pilotaje muy pequeño, dirigido por un docente con unas determinadas capacidades tecnológicas (no habituales en la mayoría) y, destinado a una determinada tipología de alumnos. Más allá de ello, hay cientos de razones para no repartir tabletas de forma de masiva en nuestras aulas.

Comments

  1. says

    Independientemente de la herramienta tecnológica a utilizar, si bien netbooks o tabletas, creo que lo que hay que trasladar a las aulas es la verdadera filosofía 2.0 . Una filosofía basada en la participación, la colaboración, el compartir, el crear conocimiento colectivo, el “do it yourself”, el aprender para toda a vida, en todo momento y a todas horas etc.

    • says

      Lo del cambio metodológico que tanto muchos basan aún en la herramienta es el gran problema de nuestras aulas. Un cambio que, quizás debe depender menos del medio y más del proceso. Un proceso que por muy bonito que sea el aparato o su facilidad de uso con el que se intenta llevar a cabo va a depender siempre de factores “humanos”.

    • says

      Para que se produzca el cambio metodológico, antes se ha de producir una revolución neuronal que desate la desazón y la curiosidad intelectual. Harto del profesorado asido a su forma de hacer, heredada por otra parte de su época de alumno…
      Un estudiante de mecánica cuando pisa un taller lo hace siempre por primera vez, pasa lo mismo en una estudiante de enfermería en relación a un hospital… y así indefinidamente profesión a profesión. Un estudiante de magisterio nunca antes entra en una aula por primera vez. Cada docente reproduce incesantemente los modelos heredados: como resultado la continua reproducción cansina, agotadora y aburrida forma de enseñar¡

  2. Rodrigo says

    tienes razón en todo lo que dices. En cuanto al comentario de anavinals, el hombre lleva compartiendo el conocimiento desde la prehistoria, los ordenadores (y menos aún las tabletas y los smartphones) no son imprescindibles para enseñar a colaborar, compartir y participar. Pueden ser una herramienta muy útil para ello, pero también pueden ser un arma de doble filo. Lo mismo que está ocurriendo ahora con la fiebre del emprededurismo, se ha convertido en otra palabra preferida de los políticos, como lo fue el “2.0” o la “sostenibilidad” (cuántos planes y “paquetes de medidas” que incluyen esos vocablos ..). Por lo general, los políticos que hablan sobre estos temas no tienen ni repajolera idea de lo que es la web ni de lo que es la biología, pero les gusta hablar sobre ello en sus discursos. Ahora resulta que emprendedor = autoempleo y que si montas un bar ya eres emprendedor. La educación pública en este país tiene difícil solución mientras sigua en manos de los políticos. Y la educación privada en España es la antítesis de la solución, así que a dónde vamos a ir a parar …

    • says

      No puedo estar más de acuerdo con tu comentario. El conocimiento debe compartirse. Si los nuevos medios facilitan ese “compartir”…fantástico. El problema es basar la existencia de esos nuevos medios para permitir el proceso. Un proceso que, curiosamente, depende cada vez más del factor humano que del tecnológico. Si uno no tiene nada que decir o no sabe cómo decirlo, la maquinita de turno lo único que va a ser es una distracción eficaz y muy efectista de lo que no funciona.

      Si hay muchos netbooks repartidos, mal y pronto, que no han sido utilizados ni en una centésima parte de su potencial, ¿alguien se plantea realmente la necesidad de la introducción de una nueva novedad como son las tabletas sabiendo que, curiosamente, la tecnología siempre va a parecer obsoleta a quien no sepa gestionar su uso? Mal vamos si no escarmentamos con el fiasco que, hace bien poco, inundó de tecnología muchas de nuestras aulas.

  3. Juan Menéndez says

    No estoy de acuerdo en absoluto con lo que argumentas en tu post.
    El problema no es tablets SI o tablets NO. El problema es qué sabemos hacer con los medios tecnológicos de los que disponemos en el aula (en este caso los tablets) y, sobre todo, las ideas preconcebidas que tenemos sobre las posibilidades de un tablet.

    Te propongo la lectura del siguiente artículo :
    http://villaves56.blogspot.com.es/2013/03/errores-al-implantar-ipads-en-educacion.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=tumblr

    Y también que le eches un vistazo al proyecto EDUTABLETS:
    http://www.edutablets.org

    • says

      En ningún momento en el artículo se habla de “tabletas SÍ o NO”. Lo que se menciona son los inconvenientes que, a mi entender (y adaptando de un artículo enlazado), presentan respecto otros elementos tecnológicos (léase netbooks, portátiles u ordenadores de sobremesa). Las potencialidades de cualquier herramienta tecnológica son incalculables pero, ello no obsta a que quizás sea bueno pararse a reflexionar antes de introducir una “novedad”. Y no me sirven proyectos “muy dirigidos” y con “grupos seleccionados” para asumir la idea de su introducción masiva en el aula.

      Pensemos un poco antes de actuar. Y más cuando dicha actuación supone un desembolso económico importante (bien sea para la Administración -acostumbrada a gastar dinero del contribuyente en quimeras que sólo benefician a algunos- o para los padres -que, con la que está cayendo sólo falta esto-).

  4. says

    Yo creo , que una tableta conectada a Internet de forma adecuada es un gran sustituto del libro de texto de toda la vida. Todo lo demás es accesorio. Muchas de las razones que expone el articulo, no son motivo para no utilizar una tableta en clase , simplemente son evidencias. Todo el mundo sabe que una tableta no es al mejor manera de generar contenido. La creación de apps educativas está todavía en pañales .Adoptar este dispositivo en clase no significa renunciar a escribir en papel , ni evita que se trabaje en un PC en casa o en una aula informática.

    Llegará un momento en que la creatividad y la habilidad de un alumno puedan expresarse en un app , de la misma forma que ha pasado con el software convencional. Un ejemplo son las numerosas aplicaciones de música.

    El precio de las tabletas esta bajando de forma clara y es un hecho. Su reparación es igual de complicada que la reparación de móviles.
    La autonomia , el peso, la facilidad de uso y la interactividad tàctil son factores imbatibles frente a los miniportátiles.

    Si se trabaja con una tableta dejan de tener sentido muchos periféricos (que es lo primero que falla ) como la impresora i el teclado. Estoy redactando este escrito con el teclado de pantalla de mi tablet y les aseguro que he conseguido la misma velocidad que con el teclado físico, no te cuento un adolescente .

    Estas navidades muchos profesores de mi centro han comprado tablets y se nota un interés creciente para usarlo en clase aunque sea como herramienta docente . Las apps estrella son Prezi y dropbox. Conectado al projector es una herramienta magnífica y tiene un periodo de aprendizaje en el uso realmente corto. Los professores más reticentes a manejarse con un PC se acostumbran rápidamente a la tableta.

    Una tableta en clase no asegura mejor aprendizaje , eso es algo que todos hemos oído con todo tipo de herramientas educativas y es cierto. Pero si no tienes la herramienta no tienes la posibilidad de crear maneras más eficientes de enseñar ni empujas al mercado educativo a crear contenidos nuevos para estas herramientas.

    Mi propuesta de aprovechamiento de las tabletas en un futuro ideal: una clase con tablets trabajando exclusivamente con contenidos de Moodle obtenidos de editoriales on line o de comunidades docentes donde se comparta con Creative Commons.

    Un saludo companys.

    • says

      El problema que se plantea en tu comentario es si necesitamos un sustituto del libro de texto o algo totalmente diferente. Yo creo en que necesitamos algo diferente y, en esa diferencia, no veo la necesidad de un producto de màrqueting como es la tableta. Una necesidad creada en una sociedad que se adapta a esos consumos compulsivos (que, curiosamente, una vez pasado el boom se destierran al olvido).

      Podemos crear Apps para todo y, seguro que aún nos faltaría la ideal. Eso sí, ninguna App sin un usuario que la sepa gestionar sirve de nada. Y, sólo falta ver cómo gestionar algo que ni una mínima parte de docentes atreven a plantearse.

      También me gustaría referirme a la cuestión de la creatividad y habilidad que se da a un alumno. Un alumno moldea sus habilidades y capacidades con independencia del producto tecnológico. Que lo facilite…podemos discutirlo.

      Las ventajas que sigues comentando son cuestionables. Su eficiencia también. Hay experiencias previas que demuestran que el camino se hace andando (con independencia del modelo de coche que uno elija –que llega a ser, incluso, contraproducente).

      Finalmente el modelo de aula que planteas sigue basándose en lo mismo de ahora. Contenidos dirigidos con una plataforma rígida (Moodle) con contenidos generados por editoriales o comunidades de profesores. ¿Comunidades de qué?

      Un saludo y muchas gracias por el debate.

  5. says

    No estoy de acuerdo con tus razonamientos. Hay una premisa que esta mal y es que no planteas que la tableta solo es una herramienta. Ni va a sustituir al profesor,ni una programación ni nada. Sencillamente tenemos que pensar que métodolgicamente debemos cambiar. El sistema no funciona y las tabletas solo son el bic de cuatro colores de hace tres décadas. No son el demonio así que no las demonices. Más bien todo lo contrario.

    • says

      El análisis del artículo es a “nivel herramienta”. Por tanto, si que se asume la premisa de ser sólo una herramienta. El cambio metodológico es independiente de la cantidad de tecnología que distribuyamos. Lo único que hace lo anterior es condicionar dicho cambio a realizarse de una determinada manera.

      A propósito…comparar las tabletas con el boli bic de cuatro colores ya es abocar su uso al fracaso más estrepitoso.

  6. beppe says

    -1
    veo bastante desconocimiento por parte del autor
    La tablet es el libro de texto pero mejor
    En cuanto al precio. Hay tablets buenas por 80/100€ (la que tengo yo del Carrefour por ejemplo) no todo son ipads

    Mucho menos de lo que nos cuestan los libros de texto cada año

    • says

      ¿La tablet es el libro de texto pero mejor? No compro la argumentación. No compro libros de texto en ningún formato. Compro metodología con independencia de su precio (siempre que se aproveche).

  7. says

    Según entiendo el artículo, las razones para no implantar las tabletas en el aula se refieren al uso generalizado y sistemático de las tabletas en el sistema educativo español actual, en la coyuntura actual.

    Si ahora me dicen que el ministerio de educación va a hacer un gasto de millones de euros en implantar las tabletas como vehículo de la modernización tecnológica de la educación, intentando que cada alumno tenga su propio dispositivo (como bien dice el artículo que enlazan más arriba, están pensados para tener un solo usuario y no se adaptan a otro modo de empleo), yo me corto las venas, como ciudadano y como profesor.

    Y la propuesta de emplear tabletas para ver EXCLUSIVAMENTE contenidos de Moodle elaborados por editoriales online o comunidades docentes me parece una aberración. Internet modificó el mundo precisamente por su apertura y diversidad, restringir todo a un solo tipo de dispositivo y una sola plataforma de gestión de contenidos sería un paso atrás colosal.

    Aparte de todo esto, si, las tabletas son unos cacharritos muy chulos con los que se puede aprender mucho, como tantas otras cosas.

    • says

      Ese es sólo una de las premisas. La más importante es ver si realmente su uso es “mejor” o “peor” que otros dispositivos tecnológicos cuestionando esos puntos en los que fallan.

      Lo de la implantación de las tabletas es algo que algunas Administraciones están planteando (entre ellas la Comunidad Valenciana y Murcia). Unos planteamientos que, por lo que he podido ver, ya están bastante avanzados y basándose en modelos erróneos. Así que…prepare sus venas.

      Un saludo.

  8. Toni Zamorano says

    Profundo desconocimiento por parte del autor, argumentos peregrinos, como siempre, el profesorado por detrás del nivel de competencia digital de sus alumnos, así pues, sigamos con el ábaco.

    • says

      A veces criticar por inmovilismo a quien duda razonablemente de la introducción de nuevos aparatos en el aula (que, por cierto, llegan a los pocos años de haberse producido un gasto de cientos de millones de euros en otros cacharros que, en ese momento tenían todas las maravillosas virtudes que ahora se achacan a las tabletas) creo que es un error. Se pueden mantener divergencias pero eliminar al mensajero no hace que el mensaje sea más o menos válido.

      Cuesta tirarse a una piscina cuando el fango de la Escuela 2.0 (en cuanto a mala planificación y dispendio) no ha acabado aún de eliminarse.

  9. Teresa Fittipaldi says

    Creo que en su medida todos tienen un poco de razón
    No debemos olvidarnos el entorno en el que enseñamos
    Tanto docentes como estudiantes tienen diferentes situaciones y niveles a los que debemos atender. A veces una tableta puede ser un muy buen elemento otras una freno para nuestros objetivos.
    Creo que la idea seria aceptar la tecnología, aplicar aquella que sea aplicable y tratar que la brecha informacional sea cada vez menor
    Gracias a todos los que dieron su opinión
    En lo que a mi respecta son todas respetables, consideradas con equilibrio.
    Teresa Fittipaldi

  10. says

    Jordi, el artículo tiene muchos matices comenzando por el título en el que te posicionas contra y, a partir de ahí, das tus razonamientos. Va a ser una de las veces en las que discrepe contigo intentando aportar argumentos técnicos.

    1) Evidentemente, cualquier proceso de mejora educativa debería tener una formación del profesorado previa, pilotaje, etc. Debería. La realidad es muy distinta. Con el sistema de formación de profesorado oficial que tenemos, la autoformación y la coformación son las opciones para ver las posibilidades educativas de tal o cual metodología con o sin dispositivos concretos. Es un proceso que surge de la necesidad del aula, del propio profesor y de aprovechar dispositivos que existen en el mercado, no está impuesto y no está supervisado nada más que por nosotros mismos como colectivo docente. Ahí hay innovación y pocas certezas pero, a la vez, feedback y mejoras. Hay buenas prácticas, experiencias piloto, experiencias más contrastadas en otros países…

    2) Comparto contigo que la clave del uso de la tecnología es la forma en que ésta se usa. Independientemente del dispositivo, la metodología es clave. Me da igual que se use un dispositivo u otro. Utilizar contenidos privativos de editoriales o trabajar en entornos cerrados como Moodle es un error, se haga con tabletas, portátiles netbooks o lo que sea. La clave es aprovechar los contenidos abiertos, aprender a generar contenidos, compartirlos, redistribuirlos… alumnos y profesores.

    3) Otra cosa sería hablar de decisiones administrativas para incorporar a las aulas tabletas bajo el paraguas de un plan organizado, al estilo del Escuela 2.0 En tal caso, el análisis debería basarse en la economía, usabilidad, versatilidad y facilidad de uso de las tabletas. ¿Por qué no aprovechar el potencial de los móviles, por ejemplo, en los que prácticamente un porcentaje alto (al menos en Secundaria) tienen acceso a Internet 24h independientemente de las conexiones de los centros. Sería la forma más sencilla de hacerlo.

    4) Hablando un poco de tabletas. Veo muchas ventajas. Las tabletas tienen un presente impresionante y un futuro aún mayor. Yo trabajo con ellas a diario, creo materiales, recopilo información, comparto, organizo… todo en un dispositivo ligero, con una batería larga, fácil de usar, muy configurable, con programas gratuitos para cualquier cosa… Permiten crear en cualquier formato: vídeo, audio, imagen, esquemas, presentaciones… las opciones son inmensas e intercambiables. Aunque el teclado no sea físico, funciona perfectamente, tiene altas opciones de configuración y se puede acoplar a un mini teclado físico, llegado el caso. Con el almacenamiento en la nube incluso superamos el problema del almacenamiento. La configuración con otros dispositivos es muy fácil gracias a la configuración wifi o bluetooth… Como desventaja, el precio, sin duda porque las pruebas de resistencia a las que se someten (caídas, etc…) demuestran mayor resistencia de la prevista para estos pequeños cacharros.

    5) Ni móviles, ni tabletas ni otros cacharros pueden sustituir el aprendizaje basado en la experiencia, la colaboración, la resolución de problemas, los proyectos. Son el uso en el seno del contexto del aula lo que les da o no valor. Como no pueden sustituirse la lectura en libros de papel ni la escritura en papel, no el uso de las pizarras, ni la plastilina, ni… experiencia real con las dosis necesarias (justas) de tecnología. Lo virtual no puede sustituir a lo real. La senda botánica de tu comarca o tus campos se deben pasear aunque veamos en GMaps el itinerario. Creo que me explico.

    En fin, Jordi, estas son mis razones por las que creo que las tabletas en el aula podrían funcionar tan bien como otros dispositivos móviles o portables en un contexto de Escuela con contenidos abiertos, experiencial, participativa, emocional y vivencial.

    Un abrazo y gracias por el debate

    • says

      Ya sabes Víctor que siempre admito las divergencias. Es algo que enriquece cualquier debate y más, en algo tan voluble, como es la opinión sobre la introducción de un nuevo dispositivo tecnológico (ya me gustaría que, a veces, pudiéramos hablar sobre cambios de modelos educativos que alguna Administración se pueda plantear).

      Supongo que vas a permitir que te conteste a los puntos que mencionas. Un intercambio siempre saludable.

      1)Completamente de acuerdo. Sin planificación previa no “debería” haber introducción de ningún tipo de dispositivo. Y, curiosamente, en el caso de las tabletas se está haciendo al igual que con los maravillosos netbooks de la Escuela 2.0: improvisación. Podríamos hablar largo y tendido de las experiencias de otros países (algunos que, por cierto, han abandonado progresivamente las nuevas tecnologías para centrarse en otro tipo de modelos de aprendizaje) y de las experiencias en diferentes entornos “muy controlados” y “muy dirigidos”. Conozco la realidad de los centros y, esa realidad, no pide a gritos tabletas. Pide otra cosa. Otro cambio alejado (o no, según se mire) del desembarco masivo de tecnología.

      2)Totalmente de acuerdo. Abrir formatos, liberar materiales, trabajar con entornos menos estancos es la clave para cualquier uso de la tecnología. Mantener praxis lleva a errores. Errores, por cierto, muy poco económicos.

      3)¿Crees realmente que el plan Escuela 2.0 era un plan organizado más allá de satisfacer el lucro de determinadas empresas? Visto lo visto y a años de su introducción (y ya cierre)… dudo.

      4)Me gusta hablar de presente. El presente es un uso minoritario (por no decir casi inexistente) de las tabletas en la sociedad más allá del consumo de contenidos. Unas tabletas que, más allá de su uso como gestores de compra para los comerciales, siguen siendo totalmente inexistentes en casi la totalidad de empresas de nuestro país. Por tanto, comprar algo alejado de la realidad intentando cambiar la realidad desde su uso educativo es más que cuestionable (me acuerdo de las distribuciones linux educativas y, el aterrizaje en la empresa de más de uno de mis exalumnos que comenta que no han visto más que Windows).

      5)Que quieres que te diga. Pensamos igual en muchos modelos metodológicos. En sistemas de aprendizaje eficaz, en colaboraciones y en enseñar a ser críticos. Plastilina, láminas de dibujo, escritura en papel, pegatinas para jugar, etc. Son necesarias e imprescindibles.

      No creo que haya habido más discrepancia en tu comentario que el simple cuestionamiento sobre qué herramienta tecnológica es mejor. Una herramienta que creo que va a depender de las necesidades (y, ahora, no creo que lo de las tabletas sea una necesidad) de nuestros alumnos.

      Un fuerte abrazo y gracias por tu intervención en este debate.

  11. Anónimo says

    Totalmente de acuerdo @vcuevas excepto en el tema de Moodle. Trabajo en primaria y utilizamos Moodle para filtrar contenidos, seleccionar y proponer tareas. Una de las dificultades más grandes que nos encontramos en estas edades, es la gran cantidad de información y la dificultad para filtrarla, seleccionarla … A partir de aquí proponemos trabajos individuales, en pequeño o gran grupo, de investigación, de creación, de transformación de información.
    Paralelamente a Moodle utilizamos herramientas 2.0, para crear, compartir o publicar contenidos. Cada alumno tiene su propio portafolios donde va publicando sus trabajos.
    No me planteo en ningún momento si tabletas SÍ o tabletas NO. Todo depende del trabajo a realizar, igual que no me planteé en su momento si portátiles Sí o portátiles NO. En nuestra escuela intentamos que Moodle, herramientas 2.0, tabletas, notebooks … o lo que tenga que venir sean una herramienta más de aprendizaje como en su momento lo fue el libro de texto, el lápiz y el papel o la pizarra. Cada uno de ellos lo utilizamos cuando el objetivo de enseñanza aprendizaje lo requiere.
    Tabletas? Por supuesto, la facilidad de crear contenido (podcast, vídeo, imagen, texto …) es impresionante. La portabilidad, el uso en una excursión, en el patio o en cualquier otra situación no ofrece discusión. La tableta ofrece una inmediatez que no tenemos con otros dispositivos.
    Crear un google maps geolocalizando datos numéricos de diferentes paises, te permite trabajar entre otras cosas el %, los números decimales, números grandes y pequeños … en una situación real donde los niños pueden ser críticos y analizar las diferencias entre paises, compartir el google maps generando conocimiento entre iguales y publicar su aprendizaje insertando el trabajo en su portafolios.
    Nunca los he visto disfrutar más escribiendo que cuando utilizan popplet (disponible en web o app) para crear microcuentos entre varios compañeros y compartiéndolos con los más pequeños. Esta sensación no la había vivido utilizando el lápiz y el papel y enfrentándose a una hoja en blanco.
    Crean sus propios vídeos y los publican en vimeo de forma fácil y sencilla…
    No es cierto que “Las tabletas permiten sólo el trabajo creativo con elementos preintegrados, pero no permite realmente “crear”” quien diga esto poco o nada a utilizado tabletas en el aula; o no ha descubierto todavía las bondades del uso de las tabletas.
    No repetiré muchas de las cosas que ya se han comentado, pero sí me gustaría acabar pensando que en la escuela seremos capaces de integrar todos los dispositivos que nos permitan mejorar la educación y que esta esté cada vez más a corde con la sociedad que nuestros alumnos se encontraran al salir de la escuela. Cada uno en su momento y con un objetivo claro.
    Un abrazo

  12. anonimo says

    Me uno al anónimo anterior, he sustituido el libro de texto por una plataforma moodle donde integro y organizo toda la información necesaria para llevar a cabo el curso escolar. Da igual cual sea el contenedor de la información lo importante son los propios contenidos que se van a transmitir . Si se canalizan por un medio diferente al libro de texto no ha de haber ningún problema sean tablets, portatiles o papiros … ningún esquema mental se nos va a venir abajo por ello.

  13. says

    Buenos días,

    He estado siguiendo el debate y me parece un tema muy interesante, con opiniones divergentes pero todas ellas igual de válidas.

    Mi posición es más a favor de su uso. Como ya se ha ido comentando, las tabletas ofrecen posibilidades de aprendizaje y de inmediatez que otros dispositivos no tienen.
    Una cuestión fundamental es formar al profesorado, que entiendan cómo usarlas y sus posibilidades, ya que al igual que con los libros de texto en formato papel, si un profesor no entiende lo que va a explicar, cómo van a aprender sus alumnos?

    En cuanto a las comparaciones con otros dispositivos pienso que no deberían hacerse. Es como comparar una moto con un coche, está claro que los dos circulan por la misma calle, pero sus capacidades son distintas, hay que saber encontrarlas y explotarlas, para sacar de cada uno lo mejor.

    Lo ideal seria saber combinar los diferentes dispositivos en la escuela (netbooks, pc’s, smartphones y tablets), y depende de la situación utilizar un formato u otro. Como se ha comentado, no hay que olvidar la potencialidad de los smartphones, es cierto que sus dimensiones no son las más idóneas para trabajar, pero no hay que obviar que en secundaria casa todos los alumnos tienen uno. Y si lo usan para todo, por que no puede beneficios en el ámbito educativo?

    Un tema del que no se ha hablado y creo que es muy importante es el de los idiomas. Hay miles de aplicaciones disponibles en cientos de idiomas que permiten familiarizarse y aprender idiomas de una forma más dinámica y entretenida.

    No podemos ignorar lo que hay esta viniendo, no podemos dejar que los nativos digitales se queden atrás con las tecnologías. Quizás nos guste más o menos, pero hay que conseguir encontrar un equilibrio para seguir progresando.

    Júlia Rius.

  14. says

    Como siempre Jordi te felicito por tu habilidad para plantear contradicciones y dudas en los temas más candentes de la actualidad educativa. Esta habilidad queda reflejada en la disparidad de comentarios que provocan tus entradas. Yo pienso que las herramienta están en un segundo plano y que lo importante son los objetivos educativos. Parece ser que, muchas personas en el mundo educativo a nivel mundial, están convencidas de que para alcanzar algunos objetivos educativos una herramienta bastante adecuada es la tableta (informe Horizon). Yo concibo la tableta, no como un instrumento para el consumo de contenidos, sino precisamnete para su creación. Conozco miles de ejemplos y de usos de utilización que van en ese sentido, y que forman parte de trabajos por proyectos que conllevan la adquisición de algunas de las competencias básicas que marca el currículum. Estoy convencido que dentro de un par de años está polémica no tendrá ningún sentido. Os acordáis de las polémicas que se suscitaron con la utilización de las calculadoras en las aulas, pues yo lo veo un poco parecido. La realidad social se impone y la escuela adopta en cada momento histórico aquello que se ha visto útil para otros órdenes de la vida.
    Repito Jordi, felicidades por tu espíritu polemizador y por supuesto….por tu excelente tarea de contestar siempre a todos los que participamos en estos intensos debates.

  15. says

    Todos los comentarios que he leido tratan de ver el tema de las tablets en el aula desde una perspectiva educativa, científica, metodológica y pedagógica. Lógico, si somos gente que se dedica al mundo educativo y tenemos inquietudes y curiosidades acerca de como mejorar el rendimiento en el aprendizaje mediante el uso de las TIC.

    Pero además de todo lo que he leido, un compañero me abrió los ojos el otro dia con unos comentarios que no se me habian ocurrido, precisamente porque yo tambien intentaba ver la introducción de las tables desde la óptica positiva.

    La pregunta es: qué hacen las tables además de leer libros digitalizados, buscar información en internet, componer textos con un teclado virtual, etc…? Pues también hacen fotos, y videos, y graban sonidos. Si existe un uso racional y responsable de los alumnos, bien. Pero, todos conocemos bastante bien la realidad de las aulas de muchos centros de nuestro país.¿ Cómo son y cómo se comportan muchos alumnos en las aulas?. Me refiero al respeto hacia los profesores y las normas de las instituciones educativas que los acogen.

    En más de una clase, tan pronto se gira el profesor hacia la pizarra le pueden hacer 30 fotos, 10 videos, grabar su voz…y en pocos segundos correr por las redes sociales, por el whatsapp, por correo electrónico, etc, etc.
    Es decir, se puede hacer un uso inapropiado de estos dispositivos. Un maluso, que puede causar más de un problema en los centros educativos.
    Ya hemos visto como chavales de 13, 14, 16 años graban peleas que luego cuelgan en Youtube.
    Pensemos, pensemos en todas las cosas que se le pueden ocurrir a chavales de estas edades para martirizar, denigrar, degradar, desprestigiar, o, se suele decir ahora, hacer bullying, moving, o como queràis.
    ¿Alguien con responsabilidad en política educativa se ha parado a pensar en todas estas cosas.? O,¿ al igual que la mayoria de los que estamos aquí, solo han visto la parte buena y positiva.?
    ¿Se ha pensado en limitar las potencialidades de estos aparatos?.¿ En “capar” la posibilidad de hacer fotos, videos, grabar voz, etc?.
    Aunque siempre estarà el pirata de turno, bien el propio alumno, bien el padre interesado en saber qué y cómo enseñan a su hijo, que crackearà aquello que se haya bloqueado para poder usarlo como originalmente fue diseñado.
    Muchas preguntas que espero que alguien encuentre las respuestas….antes que se implante en las aulas el uso de las tablets.

  16. Juan Figueres says

    Buenas, he entrado aquí porque estoy buscando información sobre el uso de tablets en educación para un trabajo del máster de profesorado de Secundaria, soy ingeniero técnico en telecomunicaciones y no me he podido resistir en participar en el debate :).

    Está claro que los principales problemas que le encuentras a la tablet es más el tema de “potencia” y “control”. Eso no te lo discuto, ya sabemos que respecto a la potencia, por ejemplo, si queremos dar clases de diseño gráfico y animación pues la tablet se nos quedará corta, el mismo caso que con el control (que podemos extrapolar también a la programación o a usar procesadores de texto).

    Otra cosa que me he fijado es que parece ser que no te gustan las tablets por el simple hecho de que crees que es algo que se intenta instaurar desde el Gobierno.

    Por otra parte, estoy de acuerdo con la mayoría de compañeros. El problema es que analizas la tablet como un recurso, que además como tal también tienen numerosas ventajas. Algunas de ellas son las que ha comentado un compañero como la inmediatez y la portabilidad, añado yo otra: la versatilidad. Me ha gustado mucho el ejemplo que ha comentado el compañero sobre la actividad con google maps geolocalizando datos numéricos de diferentes países y
    compartirlos.

    El enfoque que haces no lo veo del todo correcto porque como recurso tienen ventajas e inconvenientes como todos. ¿No tienen inconvenientes un ordenador? ¿Un portátil? ¿Una PDA? Si, y muchos, y uno de los principales inconvenientes de estos y de la tablet es que se puede hacer un mal uso de ellos. Por eso te quiero decir que el problema no es el recurso en sí, sino como se utilice el recurso. Aquí ya entramos en el profesor, el alumno y la metodología que se usa. Lo que uno en verdad se debe preguntar es: ¿es útil usar una tablet simplemente para tomar apuntes? igual que ¿es útil una PDA para usarla simplemente para mostrar presentaciones? Pues la respuesta es no, si se usan para esto es mejor no usarlas. En mi opinión estas tecnologías se deben de adaptar al contexto en el que estamos, igual que se adapta una metodología.

    Referente a la formación del profesorado esto siempre va a ocurrir. Cuando uno tiene vocación de profesor ya sabe que se tiene que ir reciclando y adaptarse a los nuevos cambios y a sus alumnos. ¿A caso no ha pasado y pasa con la informática? Pero al final poco a poco se ha ido instaurando en los centros. Si bien en un principio se introdujo como una ayuda en la administración de los centros, para enseñar programación, hoja de cálculos y procesadores de textos, al final se ha introducido para que los aprendizajes sean significativos. Aquí también ha tenido que haber una formación, pero como siempre a quién le gusta su oficio acaba formándose y adaptándose.

    Seguramente me he dejado cosas en el tintero, pero más o menos es un resumen de lo que quería expresar.

    Soy una persona que apuesta por la tecnología como un camino a seguir para cambiar la metodología del centro y hacerla más participativa, innovadora, creativa y motivadora.

    Un cordial saludo.

    • Jordi says

      Hola Juan,

      En primer lugar comentar que agradezco tu comentario y, voy a permitirme ampliar algunas visiones que en su momento plasmé en el artículo en la respuesta.

      Las tabletas, hablando en contextos educativos, se están postulando como la herramienta multiusos mediante la cual va a ser posible resolver todos los problemas de aprendizaje. Algo que, más allá de sus bondades, anula el sentido de su introducción. No es posible, a la vista de las miles app supuestamente educativas de enormes maravillas, que aparecen cada día, sea capaz la educación para reformularse en base a las mismas. Bueno, más bien es imposible (y perjudicial) utilizar las app para basarel modelo de aprendizaje.

      La tableta no es una herramienta peor que otras. Es una herramienta que, como bien comentas, va a depender del uso que se haga de la misma. Una herramienta que, por cierto, acostumbra a ser menos práctica (y no hablo sólo a nivel de escritura -más difícil escribir en una pantalla táctil-) que otros elementos tecnológicos de precio parecido(e, incluso, en muchos casos, inferior -porque parece que no haya suficiente con las tabletas y se deba ir ya a comprar las de una marca específica-).

      Adaptarsees necesario pero la adaptación debe realizarse para mejorar el aprendizaje de los chavales. Además, ¿alguien garantiza a estas alturas de la película, más allá de investigaciones curiosamente patrocinadas por empresas tecnológicas, que la aventura de las tabletas va a permitirunos resultados excepcionales? ¿Alguien garantiza que es mejor aprendizel que use tabletas que el que no? Lo dudo. Llámame escéptico.

      Llevosiguiendo experiencias con tabletas este último año y no consigo, salvoexcepciones, encontrar nada que me haga afirmar que es la herramienta perfecta para las aulas. Generalizar una herramienta (sea ésta o cualquier otra) no es algo positivo. Primero debemos ver las necesidadesy, después dedicarnos a buscar la mejor manera de satisfacerlas.

      Un gran saludo de vuelta.

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  1. […] Actualización 25 de agosto de 2013: El tuit publicado por @MartaFerreroORM sobre esta cuestión (Ya se pueden escuchar las recomendaciones de apps educativas que preparó @ifranco en Enreda2.0 http://goo.gl/mgPtxt  cc/ @2qblog) suscitó un interesante debate. JC Garcia Bayonas o @2qblog le contestó aportando un enlace para conocer ‘Las diez mejores aplicaciones educativas para aprender en vacaciones’ e invitando a la reflexión sobre la verdadera utilidad de las tabletas en el aula a través de otro enlace ‘Razones para no utilizar tabletas en educación’. […]

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