Recomendaciones para el docente del siglo XXI

Por suerte, nada más lejos en este artículo de pretender dar pautas a los docentes que este año están en las aulas, ya que en este caso se trata simplemente de la adaptación/traducción del artículo escrito por Med Kharbach en su excelente blog (de consulta imprescindible para todos los que trabajamos en la docencia -en todos los niveles y ámbitos de actuación-). En el mismo, nos habla de las características que deberíamos esperar para un docente del siglo XXI, reproducidas en el siguiente gráfico de Andrew Churches.

Por tanto, según el gráfico anterior, podremos considerar al nuevo docente como aquel que reúna las siguientes características, capacidades o roles:

  • Adaptador, siendo capaz de adaptar ese material disperso y remaquetarlo para uso en su aula
  • Comunicador, capaz de transmitir a sus alumnos todo aquello que necesiten
  • Aprendiz, siempre aprendiz y estudiante
  • Visionario, viendo el futuro pero nunca olvidando el presente
  • Líder educativo en el aula, con alumnos, padres y compañeros (compartiendo con ellos el liderazgo tan necesario de los Claustros educativos)
  • Modelo a seguir por parte de los alumnos, referente de los mismos
  • Colaborador

Y, finalmente, capaz de tomar riesgos… ya que quien diga que la Educación no es un riesgo se ha equivocado de profesión.

Por tanto, y a la vista del gráfico anterior (y de la breve explicación de las características docentes que debería poseer quien se halle en las aulas de cualquier tipo de centro educativo), obligados estamos a derivar el artículo con algunas pautas/estrategias que, más específicas que las anteriores, debería adoptar ese docente:

  • Ser capaz de aceptar diferencias y conocer a los alumnos, lo que implica tratarles de forma individualizada sacando lo mejor de cada uno de ellos (en función de sus características y capacidades)
  • Usar diferentes estrategias en diferentes situaciones, ya que el aprendizaje diferirá en función de los contenidos, procesos o productos y, vendrá determinado por los intereses y estilos de enseñanza
  • Usar múltiples estrategias instruccionales y una variedad de recursos para conseguir un nivel de aprendizaje cognitivo y de abstracción (con el consiguiente aumento de creatividad) de sus alumnos
  • Permitir que los alumnos asuman su ritmo de aprendizaje, teniendo muy claro el estado inicial y dónde se pretende llegar
  • Incorporar un número variado de actividades, resolución de problemas, actividades manipulativas, de uso con TICs, etc. que permitan tener varias opciones que asuman las necesidades puntuales y temporales de sus alumnos
  • Nunca separar el aprendizaje cuantitativo del cualitativo. Calidad sin cantidad es igual de deficiente que cantidad sin calidad
  • Nuca asumir lo que los alumnos deberían saber… actuar en función de la realidad que nos encontremos en el aula
  • Hacer paradas y reflexionar. Rehacer lo que no funciona y acentuar lo que lo hace, etc.

En definitiva, evolucionar con el aula, aprender con la enseñanza y reflexionar con el aprendizaje.