Redes sociales en Secundaria

Fuente: Shane Adam Atkins

Fuente: Shane Adam Atkins

Siempre he sido partidario del uso de las redes sociales en Educación. Aún más en etapas donde el alumno ya dispone de una cierta capacidad de crítica en su uso. Etapas en las que el uso de las mismas pueden aportar un valor añadido al trabajo que se realice en el aula.

Las redes sociales son unas herramientas/servicios muy potentes para poder establecer nuevas dinámicas. Dinámicas alejadas de la habitual relación centro-docente-alumno y que permite, en muchos casos, una mayor interacción y sensación de pertenencia (si la red está bien enfocada y “vendida”) a un determinado colectivo. No olvidemos que sentirse parte de algo (sea un proyecto o institución) hace que las relaciones que se establezcan con la misma sean mucho más fuertes que las que existirían en caso de basar esa relación en tiempos y espacios donde la presencialidad es clave.

Existen tres redes sociales que, por su importancia (a nivel de uso por parte de la comunidad docente) y facilidad de gestión, hacen que sea posible plantearse su uso en un centro educativo. Tres redes, cada una con sus especificidades y, curiosamente, con algunos detalles que hacen que sea bueno optar, en función de lo que queramos hacer con las mismas, por una u otra. Estas redes son Facebook, Twitter y Google + (su enumeración se basa en el número de usuarios globales más que en recomendaciones de uso educativo).

Contextualicemos el artículo. Alumnos mayores de doce años, mayoritariamente usuarios (aunque no sea legal disponer de cuenta en redes sociales hasta los catorce) de Facebook que, en edades superiores empiezan a combinarlo con Twitter. Esta última red cada vez más de moda entre los adolescentes de nuestras aulas. Una red que, por cierto, debe descartarse como uso preferente por estar muy limitada en su transmisión de información “compleja” (a menos que sólo se use para difundir eventos que se hallen en blogs o webs).

Por tanto podríamos plantear Twitter como una red social para el centro educativo destinada fundamentalmente a la difusión de noticias y/o la resolución de algunas dudas que surjan a padres/alumnos (especialmente a los primeros en cuanto a cuestiones administrativas y similares). Cuenta que habría de enlazar con un blog o web de centro, totalmente actualizada a diario y gestionada para un uso fácil (¡qué bonito sería poder encontrar lo que uno busca en una web oficial de un instituto!). Quizás también se podría llegar a plantear para montar una actividad puntual mediante el uso de hashtags (actividad literaria, de búsqueda, frases célebres, etc. -hay muchos ejemplos por la red de docentes que han hecho cosas muy interesantes con sus alumnos-). Una actividad puntual que la centraría en los últimos cursos de ESO o, incluso para sacar todo el provecho a la misma, en postobligatoria (Bachillerato o Ciclos Formativos).

Quizás he empezado por la menos versátil para uso educativo en Secundaria. Ahora sí que voy a hablar de una que me genera muchas dudas para ser usada en el aula, más allá de para dar difusión a determinadas actividades y permitir una valoración, por parte del alumno, de las mismas (¡me gusta!). Facebook me genera muchas dudas para su implantación como red social en el aula. Tiene dos grandes problemas: la dificultad de aislar un Facebook de uso educativo de uno personal y el modelo de páginas que podemos crear que plantea la red. Páginas demasiado relacionadas a compartir cuestiones “de marca” o “sociales” y demasiado poco adaptable a uso didáctico. Un uso que quizás se debería replantear en esas páginas de Facebook que disponen, cada vez más, centros educativos. Facebook es lo que es y pretender, por mucho que algunos defiendan las bondades de reformular las intenciones de sus creadores, cambiarlo creo que es un error. Eso sí… no me gustaría dejar de destacar la ventaja que supone la difusión de la misma entre nuestros alumnos y sus padres (prácticamente no hay ningún chaval de la ESO que no tenga cuenta en Facebook).

Finalmente me queda Google+. Quizás sería mi favorita a la hora de montar una red social en mi centro o en cada uno de los grupos-clase. Permite gran control de sus Comunidades y la facilidad de uso e interacción que ofrece, al estar integrada con todos los servicios de Google, es algo a tener en cuenta. Crear una Comunidad para el centro educativo, otra para grupo-clase dividida en los diferentes subgrupos que puedan hacerse (en función de la variabilidad de sus asignaturas). ¿Alguien se imagina lo interesante que sería gestionar un centro de forma social, mediante un entorno amable y con una facilidad de interacción -incluso a nivel de resolución de problemas administrativos o educativos por webcam- sin parangón? Además, curiosamente, sin ningún coste añadido y con una curva de aprendizaje entre sencilla y muy sencilla. Una alternativa viable. Muy viable.

Tengo claro que los centros educativos y en las aulas hemos de optar por herramientas que nos permitan la interacción. Dentro de ellas están las redes sociales. ¿Por qué no nos atrevemos a dar ese pequeño paso? La comunidad educativa de nuestro centro lo agradecerá. Os lo garantizo.

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