¿Se debe monetizar un blog educativo?

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monetizar_blog_educativoEntrar en la necesidad o no de monetizar un blog educativo es peor que abrir una caja de pandora de contenido incierto. ¿Cuántas veces estamos oyendo hablar del altruismo educativo y de la necesidad del compartir en nuestro ámbito? ¿Desde cuántos púlpitos se está alabando el trabajo de otros, sus horas destinadas a elaborar materiales, a compartir reflexiones, o a realizar tareas “extra”? ¿Hasta cuándo, el ego de quien lo hace, se siente suficientemente valorado por esas buenas palabras? ¿Por qué se considera que un docente no puede (o debe), por la propia filosofía que se le atribuye a su tarea, monetizar esos esfuerzos que está realizando más allá de su tarea encomendada y, por la cual, ya cobra una cantidad de dinero?

Cada vez me siento más desconcertado con el altruismo docente. Un altruismo que, por cierto, tiene su máxima expresión en los blogs educativos. En esas horas que se utilizan en intentar elaborar contenidos de calidad. En esas horas previas de lecturas. En ese dinero que muchos invierten en un hosting para poder distribuir esos contenidos. Un hosting que, por cierto, ninguna Administración educativa se encarga de subvencionar. Trabajar gratis. Una filosofía que, fuera del ámbito educativo, es algo que está completamente desterrado. Una filosofía dudosa de la cual cada vez se aprovechan las mismas empresas que tantas noticias desagradables nos dan. ¿Alguien se plantea el uso de un netbook en el aula sin que haya docentes que monten materiales para sus alumnos? ¿Alguien se cuestiona la existencia de algunas aplicaciones -como iBooks Author- si no fuera porque hay docentes que montan su propio material con la misma? ¿Alguien se plantea que los únicos “tontos” que no se llevan ninguna parte del pastel son los docentes de filosofías que, más allá de no recompensarles, les supone un dispendio económico importante?

Quizás hace unos años eran pocos los docentes que se podían llegar a plantear la necesidad de ingresar dinero por otras vías que las de su trabajo de aula (que coexiste con horas de preparación y corrección). Quizás cuando la crisis no era tan acuciante, la filosofía del compartir a coste cero era una filosofía acertada y coherente con uno mismo. Pero, ¿es en la coyuntura actual coherente el esfuerzo que supone todo el “trabajo extra”, con costes económicos añadidos -no sólo de horas de trabajo-, un valor a potenciar? ¿Es lícito pedir a los docentes que compartan gratuitamente en un entorno de competencia educativa donde los de siempre cada vez sacan más tajada? ¿Es lógico pedirles que, por el simple hecho de unas palmadas en la espalda -eso si llegan-, inviertan tanto esfuerzo en esos actos altruistas?

No son sólo los blogs educativos los que se deben monetizar. El esfuerzo docente se debe recompensar. No todos los docentes trabajan por igual. Algunos hacen lo mínimo (que es lo lógico y para lo que les pagan) y, unos pocos, realizan ese esfuerzo multiplicado por mil. ¿Es ético lo anterior? ¿Es moralmente comprensible en un entorno tan desfavorable como el actual? ¿Es asumible ese coste, a todos los niveles, por parte de quien realiza ese esfuerzo complementario?

Un tema controvertido del que conviene hablar. La Educación es y debe seguir siendo gratuita, pero eso de que los docentes que van más allá no puedan monetizar su esfuerzo… es algo a revisar.

Comments

  1. Kaktus says

    Siempre y cuando los recursos que ofrecen fueran libres una vez comprados, no me importaría pagar por ellos. Libres para ser modificados, adaptados, prestados o incluso revendidos.

    • says

      El tema de los recursos es algo que siempre me ha generado inquietud. No hay nadie mejor para elaborar los recursos que el docente que está en el aula pero, ¿cómo lo hace?, ¿quién potencia para que lo haga?, ¿cómo se le compensa ese esfuerzo?,… Muchas cuestiones a resolver por parte de, creo yo, la Administración educativa.

  2. says

    En algunos de los eventos -gratuitos- en los que he participado ha surgido el tema y creo que estamos equivocándonos cuando transmitimos a la sociedad y a otros agentes educativos -empresas e instituciones- la idea de que mola trabajar gratis y además nos hace felices formarnos a cuenta de nuestro bolsillo y convertirnos en magníficos profesionales dejándonos la pasta en ello. No ocurre en otros ámbitos, claro está. Una empresa paga por formar a sus mejores empleados y los gratifica por ello. Aquí ocurre al contrario.
    En cuanto a monetizar el blog, personalmente considero mi blog un punto de encuentro entre amigos y por tanto no me lo planteo. Quizá si tuviese una orientación más ‘formal’ lo haría, no sé. De momento, sigo formando parte de los docentes pardillos que se sienten bien trabajando gratis o por la comida :)

    • says

      Comparto íntegramente todo el comentario. Quizás lo que podría variar sería la posibilidad de “monetizar” el blog de manera sutil (como mínimo para pagar el hosting -ya que con la reducción de salario a la que nos están sometiendo, tener un blog con dominio propio se convierte en un lujo-). Somos el único colectivo en que parece “molar” el trabajar gratis. La Administración se ríe por ello y, las empresas, que se hallan agazapadas detrás de esos eventos donde muchos docentes van por un bocadillo y una noche de hotel, hacen su agosto.

      Creo que el altruismo docente está perjudicando al propio colectivo. A la Educación. A dar alas a la justificación de todos aquellos que venden que “se puede hacer más con mucho menos”. Una postura que, con la que está cayendo es difícil de mantener. Muy difícil y peligrosa.

    • says

      El post no iba dirigido exclusivamente a la “monetización del blog”. Algo que, por cierto, muchos ya hacen con publicidad o estableciendo diferentes suscripciones al mismo (vía apps o mediante partes del blog gratuitas y otras de acceso restringido). La cuestión versa más sobre el altruismo docente. Un altruismo que, últimamente, se confunde con “hacer gratis mucho más por mucho menos”. Un altruismo del que, en ocasiones, se abusa.

  3. says

    yo llevo en rueda tres blogs educativos, y de momento no he recibido nunca compensación económica por ello, pero este debate ya lleva mucho tiempo en mi cabeza…
    de momento no tengo solución a mi dilema.

    • says

      Nadie abre un blog para ganar dinero. Mucho menos ningún docente. El problema es que, en determinados momentos, uno debe plantearse determinadas cuestiones. Y el tema de monetizar el trabajo “extra” docente (que no obligación) es uno de ellos.

  4. says

    En mi opinión depende del objetivo del blog, pues dentro de la categoría de blogs educativos hay diferentes premisas de partida. Si el blog es de aula, departamento, o en general se enmarca dentro de un centro educativo concreto, creo que es obvio que no debería ser “monetizado”. Ahora, si el blog es personal y tiene como propósito dar publicidad a recursos propios, actividades,… no veo la incompatibilidad. Claro está que la monetización no se podría compaginar con esa actitud más propia del sacerdocio típica de muchos gurús a la que has aludido en algunas ocasiones.

    • says

      Estoy de acuerdo en el núcleo de tu argumentación. La que haces referencia a los tipos de blogs que serían “monetizables”. Al fin y al cabo, cada uno decide qué hace en cada momento con su blog. Y más si se trata de un blog propio que no tiene nada que ver con aulas, departamentos o centros educativos concretos.

      En la segunda parte de la argumentación, discrepo en parte. La coherencia es algo que se adapta en función del entorno y las situaciones. Siempre pongo el mismo ejemplo… ¿se puede defender el software libre y usar un iPad para tuitear?. Los sacerdocios son malos, y más, cuando es el propio sacerdote quien incumple sus preceptos. Unos preceptos que, como he dicho antes, siempre pueden verse modificados por diferentes circunstancias o nuevos planteamientos. Cosa que, per se, no es mala.

      No me gustaría finalizar sin hacer una referencia a los gurús educativos. En Educación no hay gurús. Ni docentes mejores que otros. El mejor docente es el que da siempre lo mejor de sí mismo (tenga o no visibilidad en la red). Ese es mi gurú.

      • inés Cervantes says

        ¡Saludos!
        A propósito de los sacerdocios, aun los sacerdotes reciben pago por sus servicios profesionales, e incluso las limosnas son una cuota simbólica de recuperación a veces manipulada por el discurso inculpante ;)
        ¡Felices reyes magos!

  5. says

    No hay nada sucio en ganar dinero con el esfuerzo personal produciendo contenidos (educativos o no) que otras personas valoren y estén dispuestas a pagar. Tampoco hay nada denigrante en contribuir a wikipedia, prestar horas a una ONG o a Cáritas o escribir por amor al arte un blog educativo.

    De hecho, que yo sepa, hay pocos profesores que den clases sin cobrar por su trabajo. Pueden ser muy vocacionales, pero no ven contradicción alguna en monetizar su magisterio y cobrar del Estado (de los ciudadanos) por educar niños y jóvenes.

    Si, además, estos profesores encuentran otra vía para beneficiarse económicamente por un trabajo o esfuerzo adicional, ¿cuál es el mal? Me temo que en este punto la ideología anti-mercado de muchos docentes choca con la búsqueda legítima de su beneficio personal. Espero que un día resuelvan esta contradicción. :)

    Un saludo.

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