No hay nada que aporte más al aprendizaje, sea en herramientas o modelos educativos, que un debate abierto a diferentes puntos de vista. Un debate que, raras veces se realiza en abierto, de forma sincera, con el resultado de que se impide ese intercambio de ideas tan necesario que va a permitir una mejora educativa real y significativa. Por ello este artículo de hoy. Un artículo destinado a debatir en abierto sobre Moodle. Un entorno virtual de aprendizaje usado de forma masiva (por cierto, y siempre según mi opinión, usado simplemente como receptáculo de contenidos) en muchos centros educativos. Un entorno virtual del cual he hablado en varias ocasiones en este blog y, del cual me permito usar detalles de esos artículos para abrir el debate.
En primer lugar me gustaría hablar sobre la manera de implementar Moodle en un centro educativo. De los factores que, a priori, se deberían tener en cuenta:
- Implicación del profesorado en el proyecto de sustitución de libros por gestión de contenidos en plataforma online. Hay mucho trabajo de buscar recursos, adaptarlos, conocer las herramientas para realizar dicha adaptación, etc. Sin un Claustro implicado es imposible gestionar una implantación masiva del sistema
- Formación del profesorado en la plataforma y herramientas para crear o adaptar contenido. Necesidad de lifelong learning a lo largo del proceso de implementación que, va a ser un proceso a tiempo indefinido, ya que los propios contenidos de los cursos irán evolucionando en función del aprendizaje de los propios docentes en su gestión e incorporación de materiales. ¿Quién mejor que el propio docente que imparte el curso para saber lo que le funciona?
- Conexionado. No podemos estar pendientes en todo momento de que nos funcione la conexión a internet. Realizar una sustitución del libreo de texto tradicional por materiales más adaptados a nuestro centro (ya que en principio estarían diseñados y ejecutados por los propios Departamentos) no puede estar supeditado a una mala conexión a internet. No se trata de tener un plan B (con los esfuerzos de la planificación dual) por si falla la conexión. Se trata de implementar un plan A en condiciones
- Establecimiento de un encargado de la gestión de la plataforma. Tiene que haber alguien en el propio centro, con el rol de coordinador de la plataforma de formación, quien sea capaz de resolver aquellos problemas técnicos que se puedan plantear en determinados momentos de su uso. También tiene que ser el encargado de realizar las actualizaciones pertinentes de las versiones (ya que cada versión soluciona fallos de las previas) y de resolver las dudas puntuales de sus compañeros
Unos puntos que, lamentablemente, no se cumplen en la mayor parte de los centros educativos. Unos docentes que desconocen dónde encontrar esos “recursos libres”, un Claustro que, más allá de hacer una apuesta de boquilla (en los casos que se haga) prefiere apostar por modelos de seguidismo del libro de texto de toda la vida o pasar al modelo de libros de texto digitales que les suministre la editorial de turno, una formación mayoritaria en la herramienta que forma para usar Moodle de la misma manera que modelos metodológicos previos, mucho esfuerzo que depende en demasía de elementos externos (especialmente conexionados de los centros), demasiado trabajo de gestión para un coordinador TIC que se dedica a arreglar todos los desaguisados con los equipos, etc. Muchos errores de implementación que, después de tantos años de haber empezado con Moodle en los centros, siguen siendo capitales para que su uso de forma adecuada sea bastante cuestionable (más allá de experiencias puntuales y no exportables).
También me gustaría seguir incidiendo en la cuestión de “creación o adaptación de contenidos que existen por la red”. ¿Alguien se plantea realmente que hay docentes en los centros educativos preparados, más allá de para montar un PowerPoint lleno de letras, para montar sus propios materiales digitales? ¿Realmente cree alguien que si pregunta por SCORM le van a saber responder? ¿Realmente se conoce eXeLearning más allá de algún alma extraña que se halla por ahí? Lo dudo.
Si entramos en el modelo más extendido de uso de Moodle observaremos que se trabaja con el mismo como un entorno rígido. Un entorno donde subir materiales de consumo. Un repositorio de contenidos más. Un libro de texto dirigido que depende demasiado del editor/moderador del curso. Un entorno donde sus foros y chats (los mecanismos de comunicación más directos) son demasiado limitados en comparación con lo que los alumnos están acostumbrados a usar (Facebook, por ejemplo). Un entorno donde la posibilidad de comunicación que, curiosamente debe ser la mejor desarrollada, es la que está a años luz de cualquier red social. Una integración que, lamentablemente, hace que dicho entorno ande cojo. Muy cojo para las necesidades reales que tenemos.
Tampoco me gustaría dejar de mencionar su caducidad. Su caducidad de su uso como herramienta de aprendizaje. Una caducidad que provoca el propio alumno. Alumnos con capacidades diferentes que se uniformizan usando, si se me permite el símil por considerarlo adecuado, algo que no se diferencia mucho de un libro de texto tradicional. Un sistema estructurado, de tal forma que el docente es quien gestiona sus propias aulas virtuales y, donde los alumnos disponen de una lista de material organizado de una determinada manera. En definitiva, poco menos que un libro de texto con un maravilloso CD (actualmente ya se están empezando a sustituir por DVDs) pegado en su contraportada.
Por tanto, otro sistema rígido de aprendizaje. Se intenta uniformizar un aprendizaje con las mismas herramientas analógicas que existían antaño. Algunos dirán, “es que podemos personalizar los temas y hacerlo más atractivo visualmente”. Siguen sin darse cuenta de que lo importante no es el contenido ni el continente (aunque alguno sea más apetecible). Lo importante es la “adaptabilidad”. Un sistema rígido no puede adaptarse. Un sistema rígido va a seguir siendo rígido aunque le añadamos los mayores efectos 2.0 que conozcamos.
No digo que no me parezca útil utilizar un entorno como Moodle, pero ello no obsta a que tengamos que complementarlo con otros sistemas que permitan aprendizajes más individualizados. Es un buen elemento de apoyo, pero no es el elemento exclusivo sobre el cual tenemos que basar nuestras clases.
Necesitamos un sistema que nos permita adaptarlo en cada momento, y con mucha facilidad al desarrollo de las clases. No hacen falta quizás tantos elementos tecnológicos y, quizás un sistema mucho más interactivo (que puede incluir o no elementos multimedia -útiles, pero a veces usados como el fin y no como el medio-) y manipulable por el propio docente.
En definitiva, usar Moodle de forma masiva en las aulas de nuestro país, despersonalizando la función del docente sigue teniendo graves errores metodológicos detrás. El más importante es pensar que “los conocimientos encapsulados (en cualquier tipo de cápsula o píldora) sin una buena posología de los mismos, tienen sentido”. Perder el tiempo usando lo que no se debe para no conseguir lo que se pretende es un grave error.
Ya os he dado mi opinión, ¿me dais la vuestra?