A los que se ponen estupendos

Ponerse estupendo equivale a alardear de exquisito, a dárselas uno de más sabio, más honrado, o más distinguido de lo que en realidad es. En definitiva, a presumir o darse ínfulas de lo que ni se tiene ni se conoce. En una época donde para algunos todo el conocimiento está en Google, a excepción de esos momentos en los que, por desgracia, se nos va la conexión es lógico que algunos quieran ponerse estupendos. Más aún para debates estériles, escape rooms onanísticos o, simplemente, para justificar la mediocridad basándose en su necesario desprestigio a todo tipo de conocimiento. Saber es sano. Saber mucho es algo que está al alcance de pocos. Y mucho menos de los que alardean de lo mucho que saben, de lo maravilloso que es lo que hacen o hicieron con sus alumnos o, simplemente, de aquellos que, por lo visto, viven en una docencia que vive al margen de las leyes y del sentido común que te marca la realidad.

https://noticierouniversal.com

Hoy he ido con los chavales a presentar un dron que no vuela (ya, asumo gran parte de la culpa). Decenas de drones maravillosos expuestos en una mesas, algunos de los cuales acaban volando y otros que, por ciertos motivos, han acabando sin poder hacerlo. Presentaciones de chavales y centros educativos más o menos interesados en decir qué problemas habían tenido o, simplemente, vender su centro como maravilloso. Especialmente algunos de titularidad privada que, curiosamente, han hablado más de la monja que creo su centro y de lo interesante que era que el alcalde de su ciudad hubiera estudiado ahí (creo que os imagináis el partido político del mismo) que de su dron. Y los problemas tratados en pequeño comité. Montar un dron, hacer prácticas o, simplemente, dar clase tiene sus problemas. Lo de que las nubes huelen a rosas no cuela si uno aplica un cierto criterio. Otra cuestión es el esfuerzo ingente y a felicitar de todos los chavales que han participado en la Feria Aérea de hoy, la excelente organización y el disfrute de los chavales al poder presentar sus drones.

Lo anterior me lleva a pensar en el concepto de ponerse estupendo. De obviar qué no funciona o, simplemente, dar palmaditas o promocionar un resultado final dejando de lado todo el proceso que ha llevado al mismo. Cuando uno presenta una mesa comprada en el IKEA a sus amiguetes creo que pocas veces habla de los tornillos que le han sobrado o, simplemente, de las viscisitudes a la hora de entender esos planos tan sencillos que no entiende nadie. Con alumnos la cosa es bastante más compleja… no son muebles, ni tornillos y lo que hacemos con ellos solo tiene sentido cuando se hace para ellos. Lo de aparentar, mojar el churro o, simplemente, poner un envase maravilloso a la horchata no sirve de nada si el gusto no acompaña. No vende pero, ¿queremos jugar al eduentertainment o preferimos que nuestros alumnos aprendan? No, no vale decir que puede hacerse ambas cosas porque si hay resultados interesantes de proyectos puntuales solo podemos validarlos si se dan por azar y se ha conseguido que los alumnos consigan determinados objetivos. Son los alumnos, no el proyecto. Es el proceso, no el resultado. No es ponerse estupendos, es decir qué ha sucedido, dónde se ha equivocado uno y parar de vender ese éxito comiendo lionesas a puñados en la Primera Comunión.

Creo que no es tanto el ponerse estupendo como el sentirse orgulloso de lo que nuestros alumnos hacen. Y hoy es de esos días en los que me siento más orgulloso de lo habitual de ellos porque un fracaso, poco mediático ni mediatizable, ha sido más útil que poder alardear de exquisitez. Otro día más por el que doy las gracias por haberlo podido disfrutar con ellos.

Claro que hay días en que mataría a alguno de mis alumnos pero… ¿no viene en el pack cuando uno se declara «no estupendo»? 😉

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link