A veces uno debe dejar de correr

El otro día una compañera de trabajo me comentó que, en muchas ocasiones la lectura de mi blog (sí, en mi centro me leen algunos) le proporcionaba sensaciones ambivalentes. Que le daba la sensación de que iba muy deprisa y que, en muchos casos, ya estaba de vuelta a lo que muchos no habían conseguido ni tan sólo asomarse. Que mucho hablar de ABP, Flipped Classroom, gamificación, MOOC, PLE u otras cuestiones educativas sin tener en cuenta la realidad del aula o lo que se estaba realizando en ella.

Fuente: http://www.formulaf1.es
Fuente: http://www.formulaf1.es

Sí, tiene toda la razón. He ido muy deprisa. He corrido mucho en cuestiones educativas. Me he subido, al igual que algunos de mis compañeros (discusiones en las redes que, por suerte o desgracia, no se dan en los centros educativos) a carros y carretas de experiencias -o más bien experimentos- cuyos resultados no han tenido ni tiempo de asentarse por la rapidez con la que he ido haciendo ciertas cosas. Hay cosas que han funcionado que he cambiado por creer que, una nueva aplicación, recurso o estrategia educativa, me iba a dar mejores resultados. Me he readaptado varias veces a modelos, a cual más «innovador», para conseguir ese sueño que tenemos la mayoría de docentes de encontrar la mezcla perfecta que permita que todos nuestros alumnos aprendan y lleguen a otro nivel. Y ello me ha llevado a ser muy exigente conmigo mismo. A sacar horas de debajo de las piedras para intentar que, en ningún caso, mi vida fuera del centro se viera afectada por ese trabajo. Muchas reflexiones y experiencias que, quizás no he compartido por no tener muy claro cómo compartirlas o si ponerlas en el cesto de éxitos o fracasos. La verdad es que he corrido mucho. Demasiado.

A veces uno debe dejar de correr. De tomar un poco de aire y pensar acerca de la necesidad de todos esos kilómetros que, quizás, le sirven para poco menos que lesionarse por no fijarse en el camino que está tomando. No es cuestión de dejar de avanzar. Es cuestión de hacer cosas que tengan sentido en nuestras aulas. De intentar, desde la realidad, la calma y el sentido común, plantear que quizás no toda experiencia pueda llegar a ser positiva. De tomar lo bueno de los clásicos. De asumir que, quizás, no hay estrategias malas pero sí prisas que lo complican todo. Los docentes basculamos casi siempre en función de lo que funciona y lo que no lo hace. Y hay muchas cosas que no funcionan que nos están vendiendo últimamente. Puede que funcionen para algunos pero, la prisa que nos hemos dado algunos para que lo hagan a cualquier precio ya no tengo muy claro si ha sido del todo positiva.

Llevo un par de cursos volviendo a lo básico. Estoy retomando, sin obviar la necesidad de saber qué se cuece en el ámbito educativo, la necesidad de volver a mis esencias. Me interesa más el volver a hacer cosas, quizás no tan fastuosas o vendibles, pero que, estoy convencido, que benefician a mis alumnos. Tengo grupos fantásticos para hacerlo. Y, sinceramente, me interesa mucho más esas personas con las que comparto centro -alumnos, compañeros, padres y otros trabajadores que también hacen su labor para que funcione el mismo- que seguir jugando a ver a qué velocidad puedo ir. Sé que puedo ir muy rápido pero, ¿realmente vale la pena correr tanto?

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Jordi Martí: Son muy importantes tus comentarios sobre el estilo que hay en algunos en correr, cuando consideramos que la vida es más lenta que nuestros aprendizajes. Más cuando nuestro trabajo se centra en todos aquellos que en tics nos vienen rebasando, nuestros discípulos. Los que siempre van a la retaguardia son aquellos que les tienen miedo a su empleo y se justifican, muchas veces cuando piensan o creen que los avances en los destinatarios no se notan.
    Los que considero que cuestionan todas tus propuestas son los que se han ido marginando. Esto no sólo se da en tu país, sino en muchas partes de México, donde vivo. En fin, hay muchas leña por cortar en esto de las tecnologías en la educación. Y los avances se notan en la propia red. Basta abrirla y nos asombraremos, donde quiere que nos encontremos.

    1. Me vas a permitir que matice un pequeño detalle de tu comentario. Es en referencia a que nuestros alumnos nos rebasan en las TIC. Lo dudo porque, hasta ahora no he encontrado a ningún alumno que me rebase en ese aspecto y que, más allá de recibir el erróneo título de «nativo digital» pocas capacidades digitales tienen más allá de la interacción rápida con elementos muy visuales y concretos.

      No es necesario ser la vanguardia de nada. Lo importante es ir avanzando de manera continua y a un paso constante. Si uno avanza demasiado, al final, por desgracia, se puede encontrar en que se haya adentrado en un lugar demasiado inhóspito para él y para sus alumnos. No por mucho correr se llega antes 🙂

      Un saludo y gracias por la reflexión.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link