Algunas ideas sobre coaching educativo

Durante mucho tiempo me he resistido a tratar el tema del coaching educativo, por considerarlo poco menos que unos vocablos que usan algunos y algunas con pocos escrúpulos para sacar el dinero a determinadas personas de la comunidad docente (alumnos y docentes fundamentalmente) bajo unas palabras más o menos interesantes.

Tal vez la primera definición que viene a mi mente sobre ese modelo de coaching (o acompañamiento) es la que define ese arte/disciplina/metodología como:

El coaching educativo es el arte de acompañar a aquellas personas que están desarrollándose, creciendo como seres humanos, de una forma efectiva y de bienestar para ellos mismos, a través de la conversación y dándoles poder de creer en ellos mismos

En definitiva, poco menos que un párrafo similar al que muchos «estafadores» que salen en diferentes canales de televisión, autodefinidos como tarotistas, sanadores de mente u otro tipo de palabra más o menos elaborada. En definitiva, lo que bajo palabras vulgares se conoce como «engañabobos».

Por tanto, muchas reticencias al modelo de coaching para ser usado en ámbitos educativos. A pesar de ello uno se pone a investigar y descubre, con sorpresa y alegría, que hay un modelo de coacher más allá del engaño permanente y de su ejercicio de psicólogo aficionado. Normalmente poseedor de uno o varios títulos oficiales en diferentes disciplinas (psicología, sociología, filosofía, etc.) y que realmente presenta una utilidad a ese tipo de acompañamiento.

Un acompañamiento o entrenamiento que, en el mundo educativo, puede seguir alguno de los siguientes modelos (fuente):

Coaching cognitivo

Este tipo de entrenamiento se dirige a formas de trabajo que llevan a la configuración y reconfiguración del pensar, y a la posterior resolución de problemas. En definitiva, lo que se intenta es de dotar de los mecanismos autónomos que permitan que el alumno (o la persona si vamos a ámbitos extraeducativos) pueda diseñar su propia capacidad de criticismo y, que ello le permita resolver los problemas que se vaya encontrando con anterioridad a su aparición

Coaching instruccional

Tiene como objetivo el dotar de mecanismos para favorecer el aprendizaje. Más bien al cómo aprender. Este tipo de coaching está fundamentalmente enfocado a la gestión de aula, la planificación del contenido y, la enseñanza con posterior evaluación de dicho aprendizaje. Aquí se puede trabajar en cómo las TIC implican una nueva manera de gestionar el aula y, en las reuniones de planificación establecer mecanismos de colaboración, instrucción y evaluación

Coaching «entre pares» (peer to peer)

Implica la formación de docentes para ayudar a integrar a sus compañeros en las nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje (no sólo a nivel de nuevas tecnologías). Se trata de un modelo entre iguales, con la finalidad de que los docentes aprendamos a gestionar nuevas metodologías y estrategias entre grupos, cada vez más numerosos y donde se tienda a la horizontalidad. Una idea de colaboración, horizontalidad y mejora, que muchas veces promulgamos algunos

Tres modelos. Uno de los cuales destinado fundamentalmente al alumnado en el Escuela actual (el instruccional) y otro (entre iguales), necesario para establecer una mejora en el propio sistema educativo (o como mínimo en el propio centro).

Por tanto, si detrás del humo que venden numerosos autodenominados «coachers» (entrenadores) se consigue encontrar a alguno que pueda dinamizar y facilitar los dos modelos recomendados anteriormente, ello sí que sería interesante para una mejora real de nuestra comunidad educativa. Y, lo sería aún más, si consiguiéramos que los propios docentes actuáramos, después de haber recibido una correcta formación en ello, de coachers con nuestros compañeros y alumnos.

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

12 Comments
  1. Estamos en un tiempo muy dado a usar palabras inglesas para todo ( que por cierto ¿porque estas no son traducidas al castellano?)y a cualquier actuación perdemos el tiempo en buscar el nombre apropiado que es lo menos importante. Para mi lo más importante es que se llegue a cabo intentar ser buen docente que es: conocer al alumno/a que tenemos delante para saber que dirección tomar con él/ella, instrumentos a usar TIC, TAC y lo que se a necesario ,formarnos pero de una sola manera no, puede ser siguiendo por las redes sociales a diferentes educadores , cursos de formación dirigidos o no ( pero no solo para tener puntos) y compartir con l@s compañer@s los materiales elaborados , la riqueza es la suma no la individualidad .

    Finalmente El coaching educativo es el arte de acompañar a aquellas personas que están desarrollándose, creciendo como seres humanos, de una forma efectiva y de bienestar para ellos mismos, a través de la conversación y dándoles poder de creer en ellos mismos por tanto tod@s lo usamos si no fuera así mejor dedicarse a otro trabajo porque el nuestor se basa en acompañar a unos alumnos en su camino por la vida .

  2. No está mal ponerse a salvo de los estafadores, pero el coaching educativo no es más que una manera de insistir en una vertiente de la tarea educativa que deja bastante que desear al haberse abandonado la vocación docente como motivación para ejercer esta la nuestra profesión. Escuchar, aconsejar atendiendo a las necesidades del alumno, acoger lo que precise comentar y confiar en sus posibilidades no exige ni parafernalia de títulos concretos (muy respetables, por cierto, no todo va a ser técnica y más técnica…)ni palabrería. Forma parte de la tutoría y tutores somos todos los docentes. Si provoca alergia intentar empatizar con el malestar y las dificultades de los alumnos, especialmente cuando se sale del aspecto transmisivo-instruccional, mal vamos en esto de la educación y no veo como profesionalmente puede ser defendible ignorar las necesidades emocionales de los alumnos, las propias del profesorado y dedicarse a esto que nos dedicamos. Todo no es gestión, ni siquiera emocional. Hay aspectos a considerar que forman parte de lo que no es gestionable o reducible a gestión y son esenciales en esto que nos ocupa. El coaching a menudo pone énfasis en esta vertiente, nada esotérica y sí evidente y necesaria que permite mejorar la comunicación entre profesores y alumnnos, lo cual redunda en mejoras en el aprendizaje y en la satisfacción compartida, que también existe. Hace años que se imparten unas jornadas de coaching educativo en julio por un equipo de trabajo del ICE de la UAB. Las recomiendo por haber aprendido mucho en la experiencia.

  3. Creo que el llamado coaching educativo se refiere también al proceso de mejora entre iguales, por ejemplo determinando unos items a revisar, tu compañero entra en tu aula y revisa como trabajas. Por ejemplo cuanto tiempo miramos a nuestros alumn@s, y si miramos a todos, o sólo a los que interactúan con nosotros, o sólo a los que nos parecen más movidos…y como dijeron unos profes nórdicos, si no hacéis coaching, cómo mejoráis??(en vez de coaching, entrenamiento de mejora entre iguales)

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