Algunas reflexiones acerca del uso de las herramientas de Google en el ámbito educativo

Me gustaría empezar este post aclarando algunas cuestiones porque, en ocasiones, se diluyen en la mayoría de cosas que digo y/o escribo. Y muchas de ellas tienen que ver con necesarias matizaciones que, por desgracia, en ocasiones se quedan en el tintero o, por motivos que poco tienen que ver conmigo, se pervierten interesadamente.

Fuente: http://www.alexandrasaz.com

La primera es que las herramientas de Google son fantásticas para ser usadas en el aula, de curva de aprendizaje muy sencillo y, por ahora, de fácil acceso a coste económico cero. Digo a coste económico, porque no todos los costes en el uso de determinadas aplicaciones es monetario.

El segundo matiz es que hay excelentes profesionales que creen, por determinados motivos, en que la revolución educativa vendrá de la mano de la apuesta de la administración por el ecosistema Google. Incluso en Comunidades como Cataluña están utilizando su sistema de logueo (mediante el uso de Google Apps en el que se sustenta su correo institucional) para acceder a determinadas cosas y, como no, para comunicarse entre docentes y/o con el resto de la comunidad educativa. Y no por tener esa concepción del asunto dejan de ser malos profesionales. Ni mucho menos.

Ahora, después de la aclaración inicial, sí que me gustaría reflexionar acerca de Google y su aceptación indiscriminada por parte de la comunidad educativa como herramienta habitual de trabajo. Reflexiones que, a día que pasa, me generan un mayor desasosiego al ver determinadas cuestiones relacionadas con el propio ecosistema y el modelo que se está estableciendo a su alrededor (cursos de formación, certificaciones, embajadores, etc.).

Y si me permitís, para no perderme (como suele ser habitual en mí), voy a intentar centrar las reflexiones en varios puntos.

1) Las herramientas de Google siempre van a depender de qué quiere hacer la empresa con ellas, y es la empresa la que decide cuánto tiempo van a durar.

Por cierto y aprovechando este punto, voy a copiar la respuesta al siguiente tuit que me lanzaron cuando cuestioné por enésima vez a Google (no la potencialidad de las herramientas, sí el abocarnos sin ningún control en sus brazos).

Fuente: https://twitter.com/alberto_gilsanz

La diferencia es que, cuando compro horchata, no me preguntan para cuántos, ni los litros que consume cada uno ni, tampoco el lapso temporal del consumo. La horchata pasa a ser mía. Y ninguna empresa que fabrica horchata sabe quién la ha comprado ni qué han hecho con ella. Un detalle, la empresa una vez me ha vendido la horchata, por mucho que cese en su fabricación, ya ha hecho que yo pueda consumirla directamente o, realizar derivados a partir de ella. Por ello mi apuesta en que la administración educativa sea la garante de que una herramienta de gestión administrativa (incido en lo de administrativa porque es la clave) se base en herramientas libres (con nutrido grupo de trabajo detrás) o, que sean elaboradas por la propia administración.

Podría hablar de lo que ha pasado con Huawei (fuente) por presiones externas, pero creo que con el ejemplo anterior queda claro. También si queréis rememoramos el cierre de Google + 😉

2) Google puede capturar datos de navegación y uso que no están sujetos exclusivamente al ámbito educativo.

Las condiciones de uso de Google Apps, dentro del ecosistema, o de usos separados de las herramientas, tienen unas condiciones de uso en las que se indica que los datos que se intercambian por medio de las aplicaciones, pueden ser usados con fines de estudio de mercado, mejora de sus productos, etc. El abanico es suficientemente amplio para preocuparnos. Y más si en ese intercambio de datos se juega con datos de menores.

3) Los usuarios son los que, de forma más o menos consciente, hacen publicidad de la compañía.

Fuente: https://twitter.com/rmbyrne

El problema existe cuando los que hacen publicidad lo hacen diciendo que «en el centro educativo X usan las herramientas de Google». Especialmente preocupante es si se trata de un centro público porque, al final, lo que están haciendo es una promoción de una empresa privada. Otra cuestión es que dicha publicidad se haga de forma personal desde cuentas en las redes sociales.

Son tres cuestiones que me preocupan muchísimo. Más aún después de ver la campaña mediática brutal de Google como «solucionador de todos los problemas educativos, vía sus herramientas o sus dispositivos (Chromebooks)».

No me gustaría finalizar este post sin comentaros que, si al final os da igual la privacidad y quién se quede con los datos de vuestros alumnos (de navegación, de evaluación, de…), hay alternativas muchísimo mejores que Google. Antes de usar Google Classroom, por sus potencialidades me decantaría por Edmodo o Schoology. Además, en el segundo caso que comento, las condiciones de uso de los datos de los alumnos tienen un poco más de protección que con Google. Y son dos alternativas que le dan mil patadas a nivel técnico y funcional a la «clase de Google».

Para aquellos que prefiráis optar por la privacidad y el software libre, disponéis de Nextcloud para gestionar archivos, Joinpeertube para vídeos y Moodle para el aula (gracias Joxemi). Una cosilla sin importancia: algunas administraciones ponen a disposición de los docentes fantásticas herramientas. Usadlas antes de juzgarlas. Hay algunas que están muy bien.

Se puede sustituir Google por otra de esas multinacionales en las que seguro estáis pensando ;)
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

4 Comments
  1. Buenas Jordi.
    Por alusiones, permíteme algunos comentarios.
    Personalmente no soy de los que creen que las herramientas de Google, ni tampoco ninguna metodología o una ley vayan a suponer una revolución educativa. Soy bastante escéptico, aunque no lo creas, y hoy en día creo que la revolución viene de la propia conciencia de la necesidad de cambio que uno tenga, de tener algo de capacidad para conectar a los alumnos con el aprendizaje y la cultura; y de ser capaz de crecer personal y profesionalmente por medio de la reflexión y también de la acción. Para favorecer esto, se hace especialmente urgente tener un entorno flexible y con mayor autonomía de los educadores y los centros.
    A mí justamente usar la tecnología de Google me ha permitido hacer la herramienta transparente y dejar de dedicar tiempo a configuraciones y mantenimiento informático, actualizaciones y demás historias.
    Esta sensación se traslada también a nuestros encuentros GEG. Créeme que no nos dedicamos a hablar de tecnología, sino de lo que, parafraseando a Jordi Adell, lo que nuestros alumnos pueden hacer con ella. Quizá en un principio fue así, supongo que igual que al principio tú también te dedicabas a promocionar el uso de tecnología educativa. Son cosas del entusiasmo y de aprovechar la oportunidad. Muchos profesores hemos encontrado un espacio y un lugar en estos encuentros, que en otros sitios no hemos tenido. Quizá por burocracia, quizá porque en tantas cosas nos la cogemos con papel de fumar y las hiper regulaciones impiden que las personas tengan opciones.
    Te invito a que le eches un vistazo al vídeo de nuestro breakout del viernes, FakeNews, para que veas el plano en el que nos situamos. La era de la ingenuidad, como dice Cristobal Cobo, ya terminó. https://drive.google.com/file/d/1Ki6YNtfFwFkijaKxQkQstvzoc8qytaOP/view

    Con respecto a tu argumento sobre que Google puede dejar de ofrecer sus servicios cuando quiera, tienes toda la razón. Pero esto pasa con cualquier sistema que gestione información privada en la nube. O en local. El secretario de mi centro tiene un ordenador antiguo con Windows XP con GESCEN instalado porque este programa ya no funciona en sistemas más modernos. En ocasiones tiene que consultarlo porque alguna persona solicita al centro algún certificado de estudios o. Tenemos los datos pero no tenemos un programa actualizado que sea seguro, porque la administración lo abandonó y no ofreció una alternativa para explotar los datos que están almacenados en GESCEN.
    Así que hoy por hoy, una de las cuestiones más importantes, desde mi punto de vista es trabajar con estándares para el almacenamiento de la información y disponer de potentes herramientas de exportación. Ojalá hubieran previsto un «TakeOut» https://support.google.com/accounts/answer/3024190?hl=es

    Al respecto de la privacidad a mí también me preocupa, pero creo sinceramente que hoy en día no hay nada ni nadie capaz de garantizar esto. Hasta hace poco la administración era la que publicaba las listas de admitidos con el DNI y los datos públicos de los procesos administrativos y aunque creo que Google sí usará globalmente estadísticas para saber qué está ocurriendo con sus servicios, tengo la constancia, porque así lo pone en los acuerdos de privacidad y las adendas sobre tratamiento de datos que los datos no se venden ni se hace seguimiento de los usuarios con fines publicitarios.
    https://cloud.google.com/security/gdpr/resource-center/

    Sinceramente, a mi me da más confianza y funcionalidad el correo de Gmail que el correo de https://webmail.gva.es/ ¿Por qué no dar opciones a los usuarios? Al final, son muchas las personas del entorno educativo que terminan haciendo uso profesional de las cuentas de Google para particulares (gmail.com). Eso sí es una infracción porque no está bajo las condiciones especiales de G Suite para educación. Con una gestión centralizada de las cuentas de G Suite por parte de Conselleria, sería posible hacer muchas cosas y garantizar otras, sin necesidad de que los centros tengas que buscarse la vida para encontrar herramientas del mundo real, modernas y colaborativas.

    Con respecto a la gestión de los datos de menores por parte de la empresa privada, creo que es un tema también muy sensible. Pero…¿no es INDRA la multinacional a la que la Generalitat Valenciana ha contratado los servicios para que gestione Itaca?. ¿No tienen acceso a los datos?
    https://www.indracompany.com/es/indra

    https://contrataciondelestado.es/wps/wcm/connect/85d29155-6bf9-46d3-9a2c-c6a9173beb25/DOC2018073010472267+Resolucion+de+adjudicacion+lote+1.pdf?MOD=AJPERES

    Sinceramente, a mi personalmente no me ofrece más confianza INDRA que Google en cuestiones de ingeniería y seguridad informática. Que la comisión de seguridad de la Unión Europea tenga a raya a Google es algo que me da mucha tranquilidad y tengo claro que si algún día se pasan al lado oscuro, no tendremos que dudar en salirnos por medio de las herramientas de exportación y migración de datos a un lugar mejor. Así debe ser. Nos debemos a nuestros alumnos y a sus familias.
    Mientras tanto, en mi opinión, hay que optar por herramientas modernas, sencillas, flexibles y que permitan usar el entorno tecnológico para aprender y comunicarse. Y preocuparnos también, por ejemplo, por velar porque cuando el alumnado termine su etapa formativa, los datos generados en su formación desaparezcan de la red, o al menos, pueden pasar a ser propiedad de ellos.

    1. Hola Alberto,

      En primer lugar muchas gracias por los comentarios, pero la alusión solo hacía referencia al tema de la «propiedad de la horchata» y las diferencias con usar Google que supone lo anterior. Algo a lo que en tu argumentación no has respondido porque, la clave es qué hace uno con lo que adquiere y/o usa. Y Google (léase sus herramientas y codigo) jamás va a permitir ser modificado ni pasa a ser propiedad del usuario.

      Voy a intentar, si me permites, ir paso a paso desgranándote los problemas que veo en tu comentario. Entiendo que eres parte implicada y, por ello, quizás no puedas hablar tan libremente de ciertas cuestiones como lo hago yo. Y eso reconociendo que, como bien dices, estoy contigo en que ninguna ley educativa ni herramienta va a conseguir cambiar per se la educación. Un detalle, poner al mismo nivel un desarrollo curricular, una gestión de centros o, simplemente, cualquier acción de la administración, con una herramienta es un poco (…). No es lo mismo, ni la afección en el aula va a ser la misma. Una reducción de ratios, por ejemplo, tiene una mayor influencia que cualquier decisión acerca de la herramienta que debamos usar. No entro como ves en el detalle de todos los informes que hablan de la relación curiosa entre uso de las TIC y perjuicios en el aprendizaje que estamos leyendo prácticamente a diario. Eso sí, a pesar de ello, yo sigo siendo de los convencidos de que una herramienta puede ser válida si sabemos para qué vamos a usarla y no nos complica nuestra labor profesional como docentes (aunque esté en barbecho, llevo más de veinte años de experiencia a cuestas).

      Entiendo que es muy fácil dejarte llevar por una herramienta «que te lo hace todo». El problema es que no deberíamos dejarnos llevar. Y menos en un tema tan sensible como es el uso de la tecnología educativa, porque LA TECNOLOGÍA NO ES NEUTRA. Usarla tiene unas connotaciones y, sinceramente, que una herramienta de la que no conocemos nada salvo su frontend (la pantalla que vemos como usuarios) se pueda denominar «transparente» me genera mis dudas. Yo prefiero, por cierto, quedarme con las múltiples declaraciones de Jordi Adell acerca de que no deberíamos dejar que las multinacionales entraran como elefantes en una cacharrería en educación. Lo dice en numerosas ocasiones. El usuario debe ser usuario, jamás empleado ni esclavo de las mismas y/o las decisiones que tomen las empresas que hay detrás. Lo de Google+ y Huawei es sintomático. No puede permitirse que una empresa dicte qué hacer en política. No es democrático. Nadie la ha votado.

      Mi queja jamás va hacia quienes participáis en determinados encuentros. Ni sois mejores (ni lo he sido yo las veces que he acudido a alguno), ni peores profesionales. Me parece perfecto pero, esto de reunirse alrededor de una determinada multinacional (evento Apple, evento Google, evento Facebook, etc.) me preocupa. Poco tiene que ver con lo que sucedía hace años donde el personal, al margen de las siglas, iba a compartir cosas. Eso sí, cada uno tiene derecho (solo faltaría) de ir donde le parezca cuando le apetezca. Y si no hubiera sido por cuestiones familiares, seguramente me hubieráis visto ahí. Además lo tenía al lado de casa 😉

      Voy a comentar cosas de las que sé un poco y que, por desgracia, veo que solo tienes la idea del usuario final. La primera hace referencia al uso de GESCEN y de los datos de los que se disponen. Los datos, salvo algunos que están perfectamente importados en las bases de datos que tiene la Conselleria, han dejado de ser útiles. La Conselleria dispone de todas las titulaciones académicas de los alumnos que han cursado estudios en sus centros educativos en enseñanza obligatoria y el MECD ha recibido y validado las mismas (algo que puede consultarse desde su sede electrónica). Incluso yo puedo consultarlas (en Cataluña también se ha hecho, al igual que en el resto de Comunidades toda esa transferencia de datos sensibles). No sé si Google hubiera hecho esa transferencia de tanta información, que necesita una certificación/validación por parte de personas que le dan a validar, para conseguir lo anterior. Cualquier reconocimiento de titulaciones solo tiene validez si hay certificación electrónica emitida por un emisor de confianza. En el caso de la administración, uno no puede (por suerte) usar la cuenta de Google para loguearse. ¿Te imaginas acceder a los datos de tu declaración de la renta poniendo tu correo electrónico de Google y una contraseña? ¿Tú darías tus datos económicos, educativos, bancarios, etc. a una empresa gestionada por personas ajenas a la administración? ¿Permitirías que estuvieran alojados en una granja de servidores situada en países remotos? Yo me quiero mucho y prefiero que sea la administración la que gestione mis datos privados.

      La administración está obligada a cumplir la legislación vigente. En los procesos administrativos, hasta la existencia de la ley que cambió lo anterior, se había de publicitar todos los datos públicos de libre concurrencia que afecten al ciudadano (en el caso educativo, procesos de provisión de plazas, admisión a cursos de formación, etc.). Ahora se obliga a ofuscar los datos de los DNI poniendo solo dos cifras. No me preocupa la transparencia de ciertos datos. Eso sí, no debería permitirse que Google los indexara porque, al final, está publicando incluso datos que pueden ser perjudiciales para el ciudadano. Hay documentaciones que no pueden legalmente consultarse por internet, salvo peticiones a la administración, pero a Google le da igual. En su buscador lo indexa todo. Incluso datos protegidos. Y ya sabemos todos lo lento que es, en caso de conseguirlo, que elimine cualquier información. Multada la empresa, como bien sabes, en múltiples ocasiones.

      ¿Te da más confianza un correo que está en servidores desconocidos que un correo, para uso profesional, que sabes dónde están situados sus servidores? Vuelvo a repetir el tema de uso profesional porque creo que algunos, por desgracia, aún no saben que, al igual que en cualquier empresa, el correo profesional no lo lee nadie salvo la empresa. Y aún así, con muchas limitaciones legales. Sabes bien que Google tiene determinados lectores automatizados de correos que buscan palabras clave e, incluso, curiosamente se usa para fines publicitarios. Solo hace falta ver los anuncios que se te muestran en la navegación y que, en ocasiones, tiene solo que ver con determinados mensajes que has intercambiado. Seguro que es casualidad. O quizás no. En el uso particular que todo el mundo use lo que quiera, en la administración no puede ser que se lleve un descontrol de qué correo usa cada uno. El correo electrónico, en el caso de la administración, es en muchos casos su puerta de acceso a muchos servicios. Y su asociación con, en el caso de la Comunidad Valenciana, con el sistema de logueo «nausica», te da más seguridad legal y protección, que un logueo con Google o tu cuenta de Facebook. Además siempre es la administración quién está gestionando lo anterior.

      Lo de herramientas «modernas y del mundo real» tiene también sus peros. Si nos vamos al mundo real, el 90% de las empresas siguen usando productos de Microsoft por temas de seguridad (permiten trabajar en local) y programas específicos de gestión económica (he visto un poco uso de las herramientas online de Google para la gestión de cuentas) de determinadas empresas. Lo del mundo real y el que nos gustaría que fuera, en ocasiones, tiene muy poco parecido. Lo de la modernidad mal entendida también me preocupa. A veces, un bolígrafo y una libreta es mucho más útil que otras cuestiones. Por cierto, Thunderbird (que debería ser la plataforma que todo el mundo tiene instalada en su equipo para leer correos) tiene un calendario maravilloso y sincronizado. Eso sí, a veces algunos también usamos Google Calendar. No es malo hacerlo pero, sinceramente que la administración imponga una determinada herramienta me preocupa. Microsoft también ofrece gratuitamente sus servicios en la nube, ¿por qué Google en lugar de Microsoft para vender los datos? Y a nivel de plataforma educativa, ¿por qué Classroom en lugar de Edmodo o Schoology que son infinitamente, a nivel técnico y funcional, superiores? Si vamos a vender los datos o dejarlos al albur de las empresas, lo lógico sería buscar la mejor. Y Google, por ahora, tiene todos los servicios disponibles pero, ni es lo más moderno, ni es lo más usado en el mundo real (no estoy refiriéndome a nivel particular).

      Respecto a INDRA, por lo que veo desconoces qué datos tienen. Y, sinceramente, te sorprenderia saber que no trabajan con los datos reales (hay tres estados de trabajo en las aplicaciones educativas -en ITACA también- y, en dos de ellos, se trabaja con datos ofuscados). Además, a diferencia de Google, es desde la administración desde donde se le dice a INDRA qué hacer y no desde INDRA se ofrecen las aplicaciones y se dice usadlas. Una diferencia muy importante. No es lo mismo que el consumidor decida qué aplicación quiere y bajo qué criterios, que sea la empresa la que te dé una aplicación y te diga: esta funciona así y la hemos diseñado así, úsala.

      En referencia a que te dé una mayor confianza Google que INDRA, creo que no es algo compartido por el sistema de defensa de muchos países o empresas de producción sensible porque, curiosamente, jamás he visto que Google sea la empresa contratada para protegerlas o gestionarlas. Eso sí, seguro que esas empresas eligen lo más inseguro. O quizás no 😉

      Los datos yo quiero que sean de los alumnos (o de la administración que, al final, está participada por todos) tanto al principio, como durante, como después del proceso formativo. Me preocupa que estén en manos de un tercero o que, simplemente, los gestione. Otro tema es que, al final, por presiones haya determinadas administraciones que opten por la vía fácil. Lo fácil es dejarte caer en manos de un tercero. Lo complicado es hacer las cosas bien.

      Un saludo y gracias por el comentario. A ver si buscamos tiempo para una horchata…

  2. Arratsaldeon, Buenas tardes

    El problema que yo veo, en mi caso en el País Vasco, es que, por un lado el G.Vasco «ha apostado» por Microsoft 365 pagando un pastón, pero ha su vez no forma al profesorado para que vean todas sus posibilidades de uso.En consecuencia, su uso es bastante minoritario, por no decir nulo y el dinero que se tira a lo tonto es increible.

    Por otro lado esta la realidad del profesorado en general: formación por parte del G.Vasco y o curiosidad por el tema «informática» bastante escaso, y da igual que sea gente joven o no, y a su vez la «exigencia» de poner en marcha, hace años ya, «la escuela digital». La consecuencia es que como Google suite te da todo masticado, es fácil de usar, muy visual y cómodo, las escuelas tiramos por ahí.

    Evidentemente tienes sus pros y sus contras, como tu bien has explicado. Pero a día de hoy, en nuestro caso, y mientras a «los jefes» no les de la gana, ellos mismos hacen la vista gorda y en la vida real, en nuestro día a día, de momento, ganan los pros a los contras.

    Las consecuencias a largo plazo…..las veremos.

    Un saludo

    Iratxe

    1. El problema es doble: la falta de ganas de formarse en herramientas digitales de los docentes (por eso se acude a lo que se usa en el ámbito familiar, algo que es un herror) y, por desgracia, los vaivenes de muchas administraciones educativas. El problema fundamental que le veo a Google (u otras multinacionales) no es el hecho de usar sus herramientas; es el de plantearse que los alumnos deban de estar sometidos a esas herramientas en el ámbito educativo. Más aún cuando muchas tienen determinados problemas de privacidad, uso de datos personales (para campañas o publicidad), etc.

      No me preocupa que los docentes usen un sites en Google para colgar los materiales ni que, entre ellos, usen herramientas colaborativas o de correo de una determinada multinacional. Ya son mayores de edad y han elegido libremente. Otro tema son los chavales. Y me preocupa en un doble sentido: privacidad y educar en herramientas privativas. Ahí creo que está la clave del debate.

      Un saludo y muchas gracias por pasarte por aquí.

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