Bienvenidos a mi correo electrónico

El otro día en las redes publiqué un mail en el que, alguien dejando de forma anónima un comentario en el blog, decía textualmente… «Es que tú me dan ganas de coger un cuchillo y cerrarte esa bocaza que no dice más que gilimolleces«. No es el primer comentario que recibe el blog de este tipo ni creo que, a nivel de comentario del blog o correo electrónico, sea de los últimos. Pero me apetece daros una visión de lo que es mi (ingobernable) correo electrónico. Un correo electrónico, tanto al que se deriva el formulario de contactos del blog, como los otros que tengo para contactar por otras vías, que no gestiono ni de forma rápida ni, por desgracia, productivamente. Contesto a demasiados e intento, dentro de lo posible, hacer lo imposible para que no se me salte ninguno. Bueno, eso con el mes que me otorgo para responderlos salvo que la urgencia reclame otra cosa. Bueno, mails urgentes no tengo. La mayoría de urgencias es de personas que ya tienen mi número de teléfono. Algo de lo que también os hablaré otro día.

Fuente: http://www.ticbeat.com

Aprovechando un día sin demasiados planes (bueno, alguno hay que ya se ha realizado y otro en breve) os voy a comentar en qué ha consistido mi trabajo con ese correo electrónico. En primer lugar, como supongo intuiréis, había una cantidad ingente de empresas que querían que altruistamente difundiera sus productos/servicios por el blog o por las redes sociales. Eso de la creación de contenido propio para publicar en mi blog, intercambio de enlaces o similares, son prácticas que seguramente algunos conoceréis. Incluso algunos pagan por anunciarles determinadas cosas. Eso sí, que no se note que lo haces porque te «obligan» a que no puedas poner que el contenido está patrocinado. Si leéis blogs de compañeros ya sabréis a qué tipo de artículos me refiero. Sí, a esos que hay enlaces que te llevan a la herramienta o producto. No doy ejemplos porque, al final, algunos solo bien de ello. Algo lícito pero que desvirtúa gran parte de lo que se dice. Y no, no tiene nada que ver lo anterior con poner espacios publicitarios automatizados. Bueno, algunos también recibimos ofertas para poner banners y similares. Ya os comenté en su momento que, incluso, he tenido empresas de lencería y de fabricación de unos determinados productos fálicos que estaban interesados en ello. No pagaban mal, por cierto 😉

También hay correos agradeciéndote lo que publicas. Otros en los que, simplemente, te insultan de forma más o menos anónima. Un tercer grupo de aquellos que pretenden que les ayudes. Algunos a rellenar un cuestionario para un Trabajo Fin de Máster, otros para que les puedas montar un curso de formación. Bueno, los que piden ayuda altruista y después tienen una web para vender cursos a docentes ya es de traca. Muchos piden y piden. Además, algunos se te enfadan y todo si dices que no puedes porque vas justo de tiempo o, simplemente, tienes otras cuestiones que te impiden dedicarles tiempo, aunque lo intento en muchos casos. Por suerte, la mayoría lo entienden.

Lo de las ayudas que se pueden buscar fácilmente en Google también son peticiones curiosas. Hay muchos que optan por lo fácil. Vamos a preguntar si alguno cae. También vamos a intentar que nos haga todo el trabajo. Ya si eso hablamos de peticiones tan surrealistas como las que pague para colaborar en determinados libros (sí, he dicho pagar), lo que supondría para mí tener un debate con cierto/s personaje/s mediáticos muy conocidos o, simplemente, enjabonarme hasta que les diga que sí a algo que para mí va a suponer el despegue total a nivel mediático. Incluso hay empresas tecnológicas que ofrecen cosas muy extrañas. Demasiado, incluso para mí.

A todo lo anterior añadir aquellos que te piden ayuda legal (no, no soy abogado), te piden estudios hasta el infinito (leo pero, sinceramente, de memoria no me acuerdo de muchas cosas de las que he leído) o, simplemente, aquellos trepas que te intentan sacar determinadas cosas para después hacerlas públicas de forma muy interesada. Bueno, de todo hay en la viña del unicornio azul.

Por cierto, lo anterior solo son aquellos casos curiosos. Hay mucha gente interesante que se dirige a ti por correo para muchas otras cosas. E, incluso, hay cosas en las que apetece colaborar, ayudar y dar lo mejor de uno. Eso sí, como he dicho antes, de vida tengo una y lo de los correos electrónicos, lamentándolo mucho, es un tema que sigo gestionando realmente mal pero, al igual que hago en las redes, intento responder a todo el mundo. Algo que seguiré haciendo.

Bienvenidos a mi mail.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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