Bienvenidos al Grey Saturday educativo

Lo primero, tal y como hacemos todos los gurús educativos, hablar de mi libro que, tal y como dije en el White Thursday y el Black Friday, ha llegado a las 2000 descargas. Unas descargas que llevan asociadas y, además en las fechas que somos, una maravillosa oferta si se le da a descargar. Además, dónde podréis encontrar un libro tan barato, salvo que sea de esos patrocinados por Fundaciones muy raras, que os incluya ciertas cuestiones que no son demasiado políticamente correctas cuando se habla de innovación educativa. Además, si os ponéis, seguro que encontráis el pequeño huevo de pascua que he incorporado a la versión digital. Hecho con una de esas herramientas tan maravillosas que, a los pocos meses de ser el no va más, se destierran por una que si lo es. La innovación educativa es obsoleta desde su propia formulación. Al menos si nos ceñimos a cómo nos la están vendiendo determinados personajes, organizaciones y medios. Lo de la cuña publicitaria tiene todo su sentido para mentalizaros que, si sigo sin cobrar y la Generalitat Valenciana sin pagarme (ya, lo sé, debería haberme bajado los pantalones y entregar por enésima ocasión los papeles que ya tienen como hacen la mayoría de mis compañeros pero, por desgracia, yo no tengo claro qué genética tan rara tengo y me empeño en luchar hasta las últimas consecuencias contra ciertas cosas), me tocará buscar herramientas de financiación. Lo de vivir del aire o de préstamos familiares ya es algo que me apetece dejar de hacer. Si unos señores se permiten el lujo de montar una caja de resistencia para luchar contra «sus» opresores, ¿por qué no puedo hacerlo yo cuando el fin, a mi entender, es mucho más noble y creo que va a beneficiar, en los próximos años, a aquellos que se encuentren los primeros meses de curso sin cobrar porque, a pesar que sea una lucha personal, creo que va mucho más allá de ello? Seguiré rumiando la opción aunque, por lo visto, desde que dije que no cobraba son muchos los que me subvencionan el libro anterior a coste de horchata o, ya empiezo a dudar que no sea que les dé un poco de pena mi situación 🙂

Fuente: Facebook

Una vez acabados los lloros y la venta del libro, creo que toca centrarnos en el Grey Saturday educativo. Un día que se mueve a lo largo del calendario en el que, por lo visto, aparecen cuentas de Twitter relacionadas con el mundillo gestionadas por community managers y que, por lo visto, no están ni tan sólo gestionadas por docentes. Es habitual para algunas empresas meter ciertas cuentas en Twitter que, a veces, dan resultado y obtienen la creación de personajes muy queridos por determinados colectivos que, de rebote, les permiten montar una estrategia alrededor de ellos. No creo que sea el único que a estas alturas empiece a sospechar de la aparición de cientos de perfiles en las redes sociales (no sólo Twitter), que hablan sobre temas educativos desde el anonimato, siguiendo unas determinadas pautas todas sus intervenciones. Un copia y pega de modelos de comunicación que determinadas empresas han visto como nicho de mercado. Y sí, quizás el mercado no se intuya en un primer momento pero, al final, siempre hay detalles que hacen que puedas intuir que algo no cuadra. Para esas cuentas siempre es Grey Saturday. Pescar seguidores en las redes sociales siempre ha sido el primer paso para poder vender determinados servicios y/o productos. Además, no olvidemos que hay ciertos gurús que tienen un completo equipo de marketing, abogados y asesores. E, incluso, les escriben sus propios libros si detrás de ellos se hallan determinadas organizaciones que están usando mucho dinero para conseguir vender ciertas cosas.

El Grey Saturday también incluye la promoción de determinadas modas pedagógicas (sólo hace falta pasarse por Amazon y ver los cientos de libros que se han publicado los últimos meses sobre determinadas pedagogías), el uso de sellos de calidad de multinacionales tecnológicas (Apple Ambassador o Google Trainer, por poner algunos de los ejemplos más conocidos) o, simplemente, el tener unos determinados medios que venden, sin ningún pudor y avalados por el típico «experto», la solución tecnológica a todos los problemas porque, ¿quién no siguió las campañas para vender iPads a las que se sumaron determinados docentes o aquellas, más cercanas, en las que un Chromebook era lo más maravilloso para poder trabajar con los alumnos? Incluso conozco un centro educativo que compró en uno de esos Grey Saturdays treinta Chromebooks para ser distribuidos por las aulas con un carrito y se encuentran llenos de polvo porque el centro no tiene una conectividad decente. Ya, lo de comprar sin saber qué se compra y la necesidad de esa compra, está a la orden del día también en educación.

Lo único que falta en el mercado educativo de la obsolescencia programada es la aparición del pequeño menudeo. Quizás sea lo único que puede salvar el asunto porque, al final, para algunos parece que sólo hay la máxima de comprar, comprar y comprar hasta la extenuación mientras los tipos que están tras determinados lugares sólo se preocupan en colocar cada vez más luces y cambiar el nombre o el embalaje, para incentivar esa ansia de consumo global.

Ojalá hubiera sólo un Black Friday en el calendario. El problema es que, entre White Thurdays, Grey Saturdays, Green Mondays, Purple Tuesdays, Yellow Wednesdays y el típico Brown Sunday donde, por lo que veis, se asocia el color al producto que se obtiene de todo lo anterior, nos encontramos en un permanente día de locura por las compras en el mercado educativo. Y eso, al final, tiene sus consecuencias.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link