Bitácoras de aprendizaje

Es gran parte la sociedad que está sometida a diferentes procesos de aprendizaje (más o menos teóricos) y, en dicho proceso no se les ocurre establecer una especie de diario para ver su evolución. No es sólo a nivel de alumnado y profesorado, ya que hay muchas otras facetas de la vida cuotidiana que pueden estar sometidas a determinados procesos evolutivos.

Pero, en primer lugar convendría delimitar qué entendemos por aprendizaje. ¿Estudios reglados con unas finalidades concretas de titulación para entrar en el mercado laboral?, ¿evolución personal?, ¿reciclaje formativo que parte de conocimientos previos?, ¿habilidades sociales?, ¿habilidades tecnológicas?, etc. Pues bien, cualquiera de las preguntas anteriores merecen ser respondidas con un mayúsculo sí. Todas ellas son situaciones en las cuales se ha producido un aprendizaje, ya que una consideración amplia del término es «pasar de un estado A, mediante una determinada evolución, a un estado B». Y, tal como se puede observar, cualquiera de las cuestiones anteriores implican dar ese paso.

Una vez tenemos definido el concepto de aprendizaje, ¿cómo incentivar a alguien que realice una bitácora del mismo? Bitácora, diario, anotaciones de seguimiento, evaluaciones,… todo es exactamente lo mismo. Quizás he usado el término bitácora en su sentido más amplio para intentar introducir las herramientas digitales que permiten llevar a cabo ese seguimiento.

¿Vale la pena? ¿Hay alguna razón para llevarlo a cabo y plasmar mis aprendizajes de una forma «privada o pública»? Más fácil que responder a ello sería realizar la contrapregunta, ¿hay alguna razón objetiva para no llevarlo a cabo?

Todos vamos justos de tiempo, tenemos obligaciones personales ineludibles, laborales y, cuando tenemos un momento nos apetece desconectar y relajarnos. No hay problema, es una actividad voluntaria y atemporal. Nadie decide cuándo has de escribir ni cómo hacerlo. Nadie presiona, es uno mismo quien se gestiona la plasmación de dichas experiencias.

Una vez convencidos, ¿qué herramientas usamos? Blogs, Google Sites, Wikis, documentos de procesador de textos, etc. Cualquier herramienta es buena mientras nos resuelva nuestras necesidades. Aunque si se me permite realizar una pequeña recomendación: bloguead. Escribid vuestros aprendizajes en una bitácora online en formato blog. WordPress, Blogger, etc. Decenas de servicios gratuitos que os permitirán tener disponibles vuestros aprendizajes de forma ubicua desde cualquier ordenador conectado a internet. Compartidlo si queréis o guardadlo para consumo propio, pero decidáis lo que decidáis… ¡No hay motivo para no llevar una bitácora de vuestro aprendizaje!

En muchas ocasiones, en las bitácoras no se escribe nada personal. Son ideas, percepciones, aprendizajes que os surgen en cualquier momento y que queréis plasmar. En definitiva, controlar lo que somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Yo suelo utilizar GoogleDocs para escribir mis notas, el truco está en crear carpetas para clasificar los documentos.
    La mejor herramienta para evaluar nuestro aprendizaje es sin duda una aplicación de e-portfolio. Para los que usamos moodle nos muy bien Mahara, porque se integra plenamente con Moodle

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