Boris Mir, el César Bona catalán

Al igual que algunos tienen todo el derecho a tomar determinadas decisiones profesionales yo, cuando las mismas tienen que ver con cuestiones relacionadas con mi profesión, tengo todo el derecho del mundo a cuestionármelas. Y éste es uno de aquellos casos en los que, hay situaciones que, a mi entender, claman al cielo. La necesidad imperiosa de la existencia de evangelizadores de la «innovación» educativa que, para realizar dicho apostolado, se van de las aulas y convierten su labor profesional en un mesianismo educativo mal entendido. Qué bonito es hablar de maravillas educativas cuando, para postularlas, uno tiene que abandonar el aula. Qué derroche de amor al prójimo tienen algunos que sustituyen el aula por los púlpitos. Qué grandes profesionales, por Tutatis.

Pero, ¿a qué viene toda la disertación anterior? Pues bien, resulta que en Cataluña se ha montado un lobi de escuelas «innovadoras» bautizadas como Escola Nova 21, conformada por varios centros concertados muy conocidos y otros públicos, teniendo algunos que, curiosamente, se alejan del funcionamiento público y transparente (sí, esas escuelas públicas que participan en lo anterior son las que publican anuncios para contratar a sus docentes al margen del sistema público transparente y meritocrático). La idea de siempre… centros de élite, segregación de alumnado y establecimiento de procesos que, lo único que pretenden, es permitir posibilidades infinitas a los directores de algunos centros para hacerse con un grupo de amigos y mantener el poder en los centros educativos. Nada nuevo bajo el sol pero, lo que antaño se escondía bajo el tapete, hoy es tan público y notorio que da muchísimo asco.

Eso sí, dichos lobies necesitan a sus directores de orquesta y, para ello, qué mejor que elegir a un director, cuya máxima desde hace tiempo ha sido el huir del aula por considerar que «las aulas son una mierda y lo que necesitamos los centros educativos son más gurús«, como Boris Mir. Sí, Boris Mir representa el ejemplo típico de profesional cuyo interés está alejado del aula por considerar que las mismas son una auténtica bazofia y que, una vez conseguido vender su producto en varias conferencias, ha conseguido volver a salir del aula a la que tuvo que volver, por desgracia para él, cuando le echaron de Via Augusta como responsable del equipo de comunicación del proyecto EduCAT 1×1 al cambiar el color político del gobierno que le colocó allí.

Fuente: Sandra Lázaro (http://www.diarieducacio.cat)
Fuente: Sandra Lázaro (http://www.diarieducacio.cat)

Nada nuevo bajo el Sol. Personas que, dentro de su libertad, está la de abandonar el aula para evangelizar a sus ex compañeros. Ex compañeros que, dentro de nuestra libertad individual, tenemos todo el derecho del mundo a no hacer la ola a este tipo de personas. Ex compañeros que hoy tendremos nuestra sesión de azar en nuestras aulas, conversaremos con nuestros compañeros al lado de la máquina de café e, incluso, nos permitiremos sentir la emoción de nuestro trabajo.

Como decía ayer, la «innovación» educativa se está convirtiendo en el modus vivendi de algunos a los que, por lo visto, no les acaba de gustar el aula o no encuentran suficiente satisfacción en ella. Algunos, hoy tendremos la suerte de poder disfrutar de nuestra alumna de prácticas impartiendo clase. Y de eso espero, al menos en mi caso, aprender mucho más que de esos evangelizadores que desde fuera de ella me dicen qué debemos hacer dentro.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

11 Comments
  1. Esto es ver la paja en el ojo ajeno.

    A usted le molestan mucho ciertas actitudes de las que adolece.

    Le molesta el supuesto populismo de otros mientras se comporta como un troll en busca de seguidores.
    Le molesta la evangelización pero hace lo mismo en otra dirección.

    La paja en el ojo ajeno.

    PD: no voy a dar mi nombre real porque adolezco de cobardía ante populistas que mueven ciertos hilos.

    1. Señor/a sin nombre real le agradezco mucho su comentario que, por cierto, voy a obviar de responder porque me voy a tomar unas relajadas vacaciones de receptores de gallifantes. Una cosilla… me gusta lo de populistas que mueven ciertos hilos porque, precisamente, anteayer tuve que coser un botón. Y lo del hilo no se me daba del todo mal 🙂

  2. Pues yo, bajo el anonimato también, quiero decir que he tenido el relativo placer de conocer a algunos de estos gurus. O a algunos que tiempo después se convirtieron en uno.

    Soy maestra de primaria, trabajo que compagino con tareas en el despacho. Esta última perspectiva ha hecho que en ciertos momentos, sienta cierta envidia por esos centros que pueden elegir al personal. Lejos de quererlo por amiguismos, a veces he fantaseado con la idea de poder elegir a un equipo que quiera seguirme en mi afán de renovación y cambio. Pero, aun y con esta gran tentación, sigo prefiriendo el sistema más transparente y democrático de las listas de substituciones (aunque no niego que algunos cambios de este sistema serían de agradecer).

    Por otro lado, estoy bastante harta de lecciones sobre las «clases flipadas», cómo yo las llamo, realidades aumentadas, y un largo etcétera de panes de ajo diferentes. Para empezar, el proyecto 1×1 fue uno de los mayores fiascos en la historia de la educación en Catalunya. Si todo el dineral invertido se hubiera gastado en equipar a los centros, y no a los alumnos, muchos institutos y escuelas podrían gozar de infraestructuras más parecidas a las del Primer Mundo.

    Estoy totalmente de acuerdo en dudar de aquellos que hace 10 años (o más) que no pisan un aula, y que se creen con derecho a decirme que lo que ahora se lleva es tal o cual metodología. Bastante tengo con intentar irme formando continuadamente, e ir renovando mi manera de trabajar, lenta pero trabajosamente. Creo que hay que intentar innovar, formarse, cuestionarse a uno mismo… pero eso de dar lecciones de maestrilla experta me supera.

    Hay un grupo de escuelas, mayoritariamente privadas o concertadas, que se están haciendo mucho bombo. Me parece genial, son empresas y tienen que venderse. Lo que no me gusta tanto es que las escuelas publicas ahora también tengamos que entrar en rankings de innovación. Bastante tenemos con lo que nos rodea, con ir innovando poco a poco, con dar afecto, con hacer seguimientos cercanos a familias vulnerables, con intentar mejorar las competencias de nuestros alumnos… en fin, mucho pedir filigranas, y poco realismo y trabajo a pie de aula.

    1. Muchas gracias por el aporte. Como bien dices, uno bastante tiene para irse formando continuamente, ir renovándose y, poco a poco, obtener réditos de lo anterior en el aula. A mí, por cierto, también me supera lo de dar lecciones de experticia o que me las den.

      Un saludo.

  3. Yo entiendo a Jordi. En ocasiones escribe un pelín agresivo, pero es uno de los poquísimos escritores de la red que ponen un punto crítico a lo que el mismo Boris Mir calificó como de «pornografía educativa».
    Yo sigo a Boris desde hace tiempo y me gusta su filosofía aunque no conozco su práctica. Es otro de mis referentes en la red en cuanto a filosofía educativa. No lo conozco personalmente per creo que es una persona honesta. Hace algún tiempo que se le ve trasteando en proyectos y es normal que las escuelas de negocios y algunos organismos de poca intención filantrópica lo capten para vender un producto.
    Ahora bien, la culpa del supuesto mesianismo no es de Boris. ¿Cómo se ha llegado a una situación en la que miles de docentes desorientados deambulan por un supermercado educativo lleno de humo de las iniciativas privadas?

    ¿ Cómo se ha llegado a que claustros enteros conviertan los centros públicos en chiquiparks emocional sistémicos en los que el objetivo único y final es «la felicidad»?
    ¿Cómo se ha llegado a elaborar proyectos de dirección con frases felices de Cohelo y Deprak Chopra como referentes (verídico)?

    Boris no tiene culpa de meterse en chiringuitos. Ya hay un caldo de cultivo perfecto para que se pueda vivir de vender humo o de repetir mantras (y no lo digo por Boris). Hace mucho tiempo que hay colas interminables para escuchar y comprar libros a un periodista catalán que ha conseguido ser en educación lo que Punset en ciencia, un referente.

    La escuela en la que trabajo está interesada en formar parte del proyecto… Me he propuesto a vivirlo desde la curiosidad, dejando mis ideales aparcados.

    Hace un tiempo, Jordi, posteaste un par de entradas sobre aquello del «edupunk» y en qué quedó todo aquello de hace unos 12 años:
    http://www.xarxatic.com/del-docente-edupunk-a-un-triste-hashtag/

    Creo que los protagonistas de todo aquello les pasó igual. Lo bueno fue cómo llegaron a darse cuenta de ciertas paradojas y cómo abandonaron todo ese mundo de humo con mucha elegancia.

    Y nada.

    Repito, hace falta un Jordi Martí en la red. Yo estoy harto de blogueros y blogueras que solo publican cosas como «10 trucos para ser el profesor perfecto», «cómo detectar a un docente tóxico» o » 10 tips para que las emociones fluyan en tu aula». Y muchos de éstos ya están vendiéndose como rosquillas por los CRP, enseñando únicamente PPT’s con frases felices y puestas de sol.

    Jordi, tómate un descanso pero vuelve.

    1. Volveré una vez haya reflexionado sobre muchas cosas y me haya quitado el vicio -sano eso sí- de redactados impenitentes. Creo que has entendido perfectamente el artículo, más destinado a preguntarse cómo hemos llegado aquí (a este buffete de starlets de diferente arte) y quién hay tras lo anterior. Por cierto, uno puede negarse a jugar a ello o aceptarlo y, ahí está la libertad de elección 🙂

      Un saludo y gracias por comentar (y tus palabras).

  4. Xavier,

    Confeso que he dubtat entre ingnorar el teu post, que un bon amic m’acaba de fer arribar, o bé contestar-lo. Intentaré fer això darrer, abans de deixar de llegir-te. Em sap greu però si no permeto les manques de respecte entre alumnes encara menys entre persones adultes que a sobre precisament treballen en el món de l’educació. T’has tornat a equivocar, Xavier.

    Em permetràs que te n’expliqui els motius, que faré -això sí- de manera més educada i respectuosa que la que tu has fet amb el teu desencertat escrit. No sé si recordaràs que en una ocasió en la que vas carregar contra ell ja vaig sortir en defensa seva. En aquell moment ho hagués fet per tu si algú t’hagués faltat al respecte com vas fer amb ell. Ara ho tornaré a fer, com et dèia, però per darrera vegada.

    Amb el Boris ens coneixem des de fa temps i no sé si l’estima és mutua, però de les avinences i les discrepàncies amb ell sempre n’he après alguna cosa. L’admiro com a persona i també com a professional, és un dels meus referents. Discrepàncies, i fortes (però per sobre de tot , i sempre, respectuoses i constructives) les vaig tenir sobre el projecte 1×1. I tinc ganes de retrobar-lo, amb tranquil·litat, en primer lloc per felicitar-lo per aquest nou projecte que crec que arriba en un bon moment i que per ara està aconseguint una cosa molt bona que és sacsejar el debat sobre l’estat actual de l’educació. Compta, com segur imagina, amb el meu suport. Tinc ganes també d’exposar-li el meu punt de vista, ja que si bé la iniciativa contribuïrà a millorar indubtablement la qualitat educativa d’aquest país (que falta li fèia), li vull exposar la meva mirada crítica. Que la tinc i que segur que com sempre ha fet, sabrà escoltar i valorar. I ho farà perque al igual que ell, treballem amb un gran nivell de compromís i d’implicació per uns mateixos objectius que sembla ser que no són els mateixos que els teus. Per a nosaltres els nens estan per sobre de la zona de confort gremial que molts defenseu a capa i espasa.

    Estic convençut que ell no contestarà el teu escrit, jo tampoc ho faria. A veure … el Boris ha aconseguit crear un centre educatiu de referència i ha estat juntament amb el Ramon Grau i altres companys, aplegats en la xarxa d’instituts innovadors liderada pel Josep Masalles (ICE de la UAB), un exemple per a molts de nosaltres. Imagino que no has tingut l’oportunitat de visitar el seu centre, jo sí. I agraeixo la seva generositat. La d’ell i la del seu equip, que estic convençut que estarà orgullós de que ara estigui al capdavant d’aquesta iniciativa. Insisteixo, la meva valoració crítica me la reservo per comentar-la directament amb ell. Pel que fa a la seva sortida de les aules, sé que ell sempre hi té un peu a dintre i que no és dels que es tancarà en un despatx. En aquests moments el necessitem a ell i a altra gent guiant-nos en el camí del canvi. Em permetràs la modèstia però estic en tot això des de l’any 1988 i crec que sé distingir perfectament entre el que és fum/soroll i el que és una bona iniciativa. Com és el cas. Insisteixo, la varloració més crítica (que també la tinc) se la transmetré quan coincidim. Amb ànim constructiu, insisteixo, com sempre hem fet mútuament.

    Xavier, en aquest comiat em permetràs que et comenti una cosa: no he vist en cap escrit teu que expliquis cap experiència amb alumnes com ell sí ha fet en moltes ocasions. Més coses: professors amb la teva actitud són els que frenen el canvi educatiu que cada vegada més persones veiem imprescindible (els nens ja fa massa temps que pateixen aquest sistema). Recordo la resposta al meu post ‘el sistema de la plaça definitiva’ (http://bit.ly/1QAZdfo). Continuo pensant el mateix i ho seguiré pensant. Xavier, un consell per acabar: En comptes de fer articles de ‘pataleta’ i si em permets ‘de barrufet rondinaire’ (t’asseguro que t’ho dic amb ‘carinyo’ i sense ànims d’ofendre’t), parla’ns una mica del que fas a les aules i aporta alguna cosa més que discurs fàcil i demagògic. De claca saps que sempre en tindràs pel camí que vas. Un exemple: acabo de passar tot el teu post per un generador d’etiquetes … i la paraula ‘nen’ o ‘alumne’ no apareix. Tot al contrari del que fa al Boris, del qui crec sincerament que tens molt per aprendre. Com a persona i com a professional.

    Que et vagi molt bé.

    1. En primer lloc Ramon, aclarir-te que, no em dic Xavier i em dic Jordi. Crec que ho hauries de saber després del intercanvis que hem tingut al llarg d’aquests anys 🙂

      I sí, al igual que tu no volies llençar-te a contestar per defensar «el teu amic» (sí, ja veig que això de la «innovació» està plagat de grups «d’amiguets i amiguetes» que, facin el que facin, no es pot criticar en obert perquè queda lleig cara a la galeria).

      L’única persona que ha desqualificat personalment a algú has estat tu. Sí, és una llàstima que per haver de defensa a capa i espasa la professionalitat d’algú (que, per cert, no he dubtat i tan sols he dubtat el model «d’innovació» que ens intenten/intenteu fer empassar a qualsevol preu) hagis d’utilitzar paraules i frases tan dignes com…

      – «Els professors amb la teva actitud són els que frenen el canvi educatiu» (què bonic dir a qui qüestiona un ideal pedagògic i que, per cert, està treballant molt a gust en el seu centre -i en els que ha estat anteriorment- amb els seus alumnes, són els responsables de tot el que funciona malament. Sí, ja sabem que alguns sou fantàstics i que, més enllà d’això, esteu damunt del bé i del mal.).
      – «No has vist que expliqui experiències d’alumnes» (malauradament he anat publican els blogs de treball i tasques que estem realitzant amb ells des de fa anys. Que no les hagis volgut veure perquè no impliquen moure centenars d’alumnes pels carrers, no vol dir que no existeixin. A més, la meva porta està oberta i no t’he vist mai trucar a ella).
      – «Ets un barrufet rondinaire» (sí, Pare Patufet, rondinar és qüestionar determinades situacions).

      Per cert, no m’interessa que Boris em contesti o no. El motiu de l’article no és desprestigiar ningú, simplement qüestionar el model «d’innovació» que s’està venent com aigua beneïda o religió absolutista.

      Un parell de darreres aclaracions… Boris, en la seva faceta professional, com ve saps, va estar gestionan el projecte Educat 1×1 quan la creació d’Àtria (recordes aquella plataforma per a que les editorials venguessin els seus llibres de text i que va suposar uns quants milions a les arques públiques de Catalunya) i, a més, escrivia articles on posava com a mals exemples de professionals aquells que «no están en el aula que ofrecen cursos, conferencias, asesoramiento… pero con el tiempo van perdiendo frescura, sentido de la realidad, credibilidad. Y también hay muchos, todo hay que decirlo, que han hecho de ello un modus vivendi que no aporta valor real, que venden mucho humo y desacreditan la formación, engrasando el marketing de determinadas empresas y fundaciones. Ya me entendéis» (cita textual).

      Només em sap greu deixar d’escriure un temps en el blog perquè, malauradament, el qüestionar el que està succeïnt, no tan sols amb l’administració (que alguns critiqueu ben fort mentre no sigui la «vostra» i els «vostres partits» o s’impliquin en «la vostra visió de país») sino amb determinats postulats, us quedareu venent una visió única, partidista i, tal volta, equivocada, del que necessita l’educació.

      Igualment. I una recomanació ja que tu també et permets de fer la teva… deixa que la gent parli per ella mateixa i no et dediquis a l’atac personal a algú que, tan sols ha escrit sobre un model d’abandonament de l’aula de certs docents (no contra Boris, al qual només m’has obligat a fer-ne un petit incís sobre un tema concret tu amb la teva resposta).

  5. Hola Jordi,
    César Bona, el Boris Mir espanyol…? Capgiro el títol del teu article i el presento com un interrogant i no una afirmació o fet consumat. Ho faig, certament, per què no conec a en César més enllà del que he pogut llegir o veure en els mitjans, i per tant se’m fa impossible fer una comparació justa amb en Boris, a qui aquests darrers anys he pogut conèixer personalment, i tenir l’oportunitat de compartir i debatre sobre temes educatius. Comentes en algun dels teus articles que ets coneixedor del projecte del centre del qual ha estat professor i director aquests darrers anys, l’Institut Escola les Vinyes. No sé si també has tingut l’oportunitat de visitar-lo. Jo si, i un dels aspectes que més em van cridar l’atenció, a banda de qüestions purament pedagògiques i educatives, va ser veure l’estima que els alumnes tenien per en Boris, i el compromís i pinya del claustre entorn un projecte disruptiu i complex d’executar. A això, igual tu ho anomenaràs adoctrinament, quan jo hi veig lideratge, lideratge positiu per aconseguir implicar a tota una comunitat. I si ara, es té l’oportunitat d’aprofitar aquesta capacitat, per a què lideri un projecte que cercar donar eines als centres per millorar ho trobo excel·lent. Qui millor que gent vinguda de la trinxera? I si això suposa abandonar l’aula, sens dubte que és una pèrdua pel seu centre, però un guany enorme per a la resta. Ja vaig comentar-te en un article anterior, i tu hi estaves d’acord, que malauradament el sistema no facilita aquest rol mixt…
    Penso així per què igual jo també ja estic adoctrinat! Potser si, però fa temps que em vaig afartar de les estones de cafè del migdia de crítiques a tort i a dret. I vaig trobar molt més saludable i enriquidor, encara que més esgotador, treballar per canviar una escola que jo vaig avorrir i que, tot i el temps passat, encara em recorda massa a la dels meus fills.
    Salutacions,
    Manel

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