Carta a los tres timadores

Fuente: https://aybservicioseditoriales.wordpress.com

Odiados timadores,

Permitidme, en primer lugar, que os tutee porque, sinceramente, esto de los tipos disfrazados, con corona o maletín, no es algo que me genere muchos sentimientos positivos. Lo sé, me he perdido las últimas clases de mindfulness y eso hace que, a día de hoy, no pueda estar flipando con vuestra aproximación a mi domicilio. Entiendo que, quizás, ya empiece a ser talludito para pediros algo pero, sinceramente, ya lleváis muchos años timándome y empieza a ser hora que de una puñetera vez me mandéis lo que os pido. Porque ya si eso lo dejamos y voy directamente a comprarlo a Amazon pero, como buen catalán, si puedo ahorrarme unos eurillos y me sale de balde…

Sé que sois un timo creado por intereses varios y mantenido por una simple cuestión de mejora de resultados empresariales. Llevo más de un mes viendo anuncios de colonias que van a hacerme irresistible, juguetes más o menos tecnológicos e, incluso, determinadas marcas de alcohol para celebrar las fiestas. Eso sí, con la coletilla de «beba con moderación». Claro que sí. Uno pone un bazooka a la venta y al lado, en letra pequeña, pone usar sólo en el parque de casa. Bueno, supongo que también serviría para otras cosas pero, al ser esto horario infantil y ser uno muy educado, se las guarda para sí.

Vamos a ello. Voy a deciros qué os pido. Y sí, pido para mí porque lo de pedir la paz mundial con Trump y el coreano (no, no tengo ganas de abrir Google para no equivocarme con el nombre) no tiene demasiado sentido. Bueno, tampoco después de los resultados electorales de ayer en mi tierra, lo tiene el pedir recursos para la escuela pública. Supongo que ahora es el momento para largarse a la concertada. Y si es del Opus, mejor.

Nada, en primer lugar, me gustaría recuperar el salario previo a la crisis. Qué demonios recuperar el salario. Lo que quiero es recuperar el poder adquisitivo de antes de la crisis. Acordaos también de la recuperación de horas, disminución de ratios, mejora de infraestructuras, conectividad y un largo etcétera de cuestiones que llevan demasiado tiempo abandonadas a su suerte. Mamones, que a Telefónica cada año le dais un buen regalo en resultados económicos y no le exigís nada a cambio. Una conectividad en condiciones no estaría mal…

También quiero algún libro que no tenga nada que ver con la educación. Estoy cansado de los libros sobre educación (incluso del mío). Ya está bien de recetas innovadoras, flipantes o, simplemente, anecdotario del típico docente que se ha jubilado. Por cierto, hablando de la jubilación… ¿cómo se augura el tema? Porque lo de la hucha de las pensiones lo tenemos realmente jodido y más para aquellos que no queremos pagar una pensión pública para que los amiguetes del gobierno se sigan forrando. Que para algo cotizamos.

No me regaléis cursos de inglés. Eso ya lo hace mi Conselleria. Incluso me paga viajes. Quiero alguna reserva en un spa donde me haga un masaje algún nativo de esos que, por lo visto, te descontracturan hasta eso que pensabas que te dolía por la edad. Sí, quiero un masaje. Renuncio al peeling y a todo eso tan guay pero es que, sufrir más allá de lo necesario, no lo veo. Es por ello que no me sirven unas gafas de realidad aumentada. Yo quiero el masaje in situ. Estoy hasta los mismísimos del mantra acerca de la tecnología como mejoradora de nuestra vida. A veces la mejora, a veces no.

Tampoco quiero que me matriculéis en ningún MOOC, ni a una charla magistral de Flipped. Lo de traer a Ken Robinson a mi casa también os lo podéis ahorrar. Voy sobrado de gurús en las redes. Sé que los gurús salen a precio de oro pero, podéis sustituir lo anterior por un iPhone X. Lo sé, como defensor del software libre, me vendo muy rápido pero es que me estoy haciendo mayor.

Finalmente os pediría que impidieseis -no sé cómo pero seguro que algo se les ocurrirá porque sois muchísimo más inteligentes que yo- que se pueda hacer negocio con la educación. Bueno, si no podéis hacerlo porque también sacáis tajada para repartirse, seguro que podéis idear un sistema para que, como mínimo, dicha privatización no afecte a la formación inicial de nuestros niños. Que lo del pay for education no mola nada. Además, ¿sabéis qué tipo de sociedad genera lo anterior y el aumento de desigualdades que suponen? Ya sé que lo vuestro no es la bondad absoluta pero sí el conceder deseos y aquí está la petición.

Podría pediros mucho más pero, sinceramente, me conformo con lo anterior. Eso sí, si hoy es el día de la lotería. Ahí os lo dejo 😉

 

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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