Cobrar doble por no dar clase

Veinticuatro días sin ir a clase. Ésta es la friolera cantidad que me han comunicado que ha dejado de cumplir con sus obligaciones laborales este curso escolar un docente que, curiosamente, es bastante mediatizado en las redes y en otros medios. Además, resulta curioso que dicha situación pueda comprobarse, de forma tan transparente, desde su página web donde informa de toda la formación que ha impartido, cursos que ha dado y, cómo no, con esos maravillosos selfis que publica en Twitter. Sí, algunos están incumpliendo sus obligaciones laborales por encima de sus posibilidades. No sólo eso. Ya lo que es de traca es que dichos personajes están cobrando por no dar clase (sí, son permisos remunerados en muchas ocasiones) además de embolsarse lo que cobran por dar esas ponencias. Y eso debería controlarse de forma mucho más estricta por parte de la administración porque, eso de pagarles dos veces con dinero público (sí, en muchos casos son los propios centros de profesorado quienes les pagan por esas charlas) o, en el caso menos malo, a nivel económico para la administración, de pagarles una sola vez por no ir a clase mientras a su vez sacan tajada de una organización privada, rechina.

Fuente: STEC

No, no estoy hablando de formación puntual recibida en horario laboral porque, hay ocasiones en los que es necesario, por motivos de calendario acudir a determinados lugares para formarse uno. Algo que, por desgracia y según el equipo directivo o la administración que te toque, se hace bastante complicado. Tampoco estoy hablando de aquellos docentes que se cogen permisos no remunerados para realizar una tesis doctoral o irse de viaje a mitad de curso porque, ellos están permitiendo a la administración que, con el dinero que se ahorra, puedan contratar a docentes para que les sustituyan. Y mucho menos hablo de aquellos docentes que se ponen enfermos porque todos conocemos a compañeros que van a trabajar con fiebre o dolencias varias porque saben que van a perjudicar al resto de compañeros si no van o, simplemente, porque tienen que acabar un determinado temario para que sus alumnos se presenten en condiciones al Selectivo. De esos hay y muchos.

Creo que lo de cobrar doble por no dar clase, instaurado desde hace décadas en contextos universitarios (quién no haya tenido a algún profesor en la Universidad que no se largara algún día a dar charlas y le dejara sin dar clase que salte por la ventana), se ha empezado a implantar en aulas de etapas obligatorias. Sí, la verdad es que algunos tienen un morro que se lo pisan pero, sinceramente, ¿alguien cree que la culpa es verdaderamente suya o de la administración que no frena lo anterior? Yo lo tengo claro. No ha de ser el compañero quien se queje de lo anterior, es inspección educativa -que para algo está- quien debería ponerse a investigar a determinados docentes, ver la cantidad de días que faltan a clase para irse a evangelizar (sí, es fácil de saber porque pueden contrastar datos en los centros y echar un vistazo a los blogs del personal) y, proceder al descuento salarial de aquellos días que se han ido, cobrando, a hacer lo anterior… porque, lo que no es de recibo es que se les pague por no dar clase mientras se les está pagando dinero extra por dar charlas en su supuesta jornada laboral.

No, no estoy criticando sólo a aquellos docentes que hacen lo anterior. Creo que es la administración la que debería regular mejor la formación del profesorado y, por qué no decirlo, aplicar la legislación vigente que habla de la necesidad de pedir una compatibilidad para cada una de las acciones que supongan beneficio económico para el profesorado. Compatibilidad que, por cierto, sólo puede darse en caso de que el horario laboral del docente no presente afección con el otro trabajo. ¿Creéis que alguno de esos docentes que pasan tantos días fuera del aula ha pedido ese permiso para cada día que se va a dar una charla en la que se saca unos eurillos? Lo dudo. Bueno, sé en la mayoría de casos que no es así.

Y después algunos dicen que en sus centros sus compañeros no les pueden ver porque son innovadores… ¿no será que están hasta los mismísimos de cubrirles sus ausencias?

Si uno quiere dar charlas en horario lectivo de forma habitual que pida una excedencia y que permita que un interino entre a dar clase. Tanto los alumnos como el interino y, por qué no decirlo, sus compañeros que se ahorrarán hacerle las guardias, se lo agradecerán.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. I el pitjor de tot: aquests «docentes» expliquen com s’ha d’impartir una classe, però de la manera que ni ells mateixos no ho fan perquè el que volen és abandonar les parets de l’aula al preu que sigui. Doblement contradictori! Ho vaig veure entre els que rebien el nom de «predicadors de la reforma» (en temps de la Logse, a principis dels 90).

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link