Conciertos educativos desconcertantes

Tan sólo un garabato rápido en forma de artículo. Sobre algo que no entiendo (o no quiero entender). Sobre decisiones judiciales, victorias que no son tales y argumentos llenos de falsedades. Sobre algo que afecta a los conciertos educativos y a una Administración concreta. Sobre los centros educativos que segregan a los alumnos por sexo y medallas oxidadas antes de colgarse en el cuello.

Vamos con el caso concreto. Con una decisión del Tribunal Supremo que rechaza a los centros educativos que separan por sexo. O dicho de otra manera… se obliga a retirar esas subvenciones públicas tan jugosas a unos centros de titularidad privada, normalmente gestionados por el Opus Dei.

No veo mal la decisión del Tribunal Supremo. No veo mal que se retire la subvención a los centros concertados que segregan por sexo. Tampoco vería mal que retiraran la subvención a todos los centros concertados. Nunca he entendido que un negocio privado deba subvencionarse con dinero público. Aún menos cuando dicho negocio se realiza a costa de la Educación de los chavales. Pero de eso ya he hablado en demasía. Ahora no toca.

¿Qué es lo que no entiendo? No puedo llegar a entender el comunicado de la Junta de Andalucía. Un comunicado donde se alegran de la decisión del Tribunal Supremo. No lo entiendo. ¿Por qué la misma Junta que empezó a concertar a los centros educativos que segregaban al alumnado por sexos ha emplazado al Tribunal Supremo a posicionarse en contra de ese concierto que ellos otorgaron libremente? ¿Por qué ahora van de abanderados de la igualdad cuando fueron ellos los que otorgaron esa subvención al Opus Dei para escolarizar a los chavales en esos centros de chicos o de chicas?

No lo entiendo. No entiendo que los mismos que tienen el poder cada año de renovar o no los conciertos educativos (en función de la legislación vigente) tengan que acudir a los tribunales para no concertar. No entiendo que ahora se empeñen en no concertar a los centros que segregan por sexo cuando fueron ellos los que empezaron a concertarlos. Lo podría entender si hubiera habido cambio de color en el gobierno pero… ¡es que siguen mandando los que mandaban cuando concertaron a esos centros!

Busco algo que se me escape. Que no sea influencia de los de IU que han entrado ahora en el gobierno. Pues no parece, ya que la lucha judicial para eliminar los conciertos a esos centros por parte de la Junta lleva fraguándose unos tres años. Tres años en los cuales han ido renovando esos conciertos mientras tenían interpuesta la denuncia en los tribunales para no hacerlo. ¿Quién manda más que la Junta para no denegar esos conciertos? ¿Será debido a que en ese centro estudiaba algún hijo o hija de alto cargo del partido? ¿Alguno de esos con mucho poder económico que se hallan agazapados entre las sombras? No lo sé. Lo que sí que tengo claro es que esta noticia es totalmente desconcertante y surrealista.

Y como me gusta escribir sobre lo que no entiendo para, a ser posible, poderlo entender… aquí lo dejo.

Actualización

Al poco tiempo de haber sido publicado este post me encuentro con las declaraciones, siempre «interesantes», de nuestro «querido» Ministro, el señor Wert. Unas declaraciones en las que se muestra a favor del concierto a los centros que segregan a los alumnos por sexo. Unas declaraciones en las que comenta textualmente lo siguiente:

Si no hay discriminación en función de esa educación diferenciada, no puede haber discriminación en cuento a la aportación de fondos públicos

Algo realmente preocupante por lo que se desprende de las mismas. Una cuestión en la que, seguramente, la mayoría no habrán caído en ella. Está avalando todas las subvenciones a cualquier persona o empresa que quiera montarse su propio centro educativo. Está, de facto, abriendo el abanico para que cualquiera, con cualquier ideología detrás, pueda montarse su propio chiringuito que van a financiar con dinero público. Será cuestión de enviar una instancia al Ministro para que me abran un cole en mi domicilio y me pague la nómina y la hipoteca cada mes. Total… yo no voy a discriminar a nadie.

No creo que en la argumentación anterior sea menos demagógico de lo que está siendo el Ministro. No lo creo.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

8 Comments
  1. Buenos días, disculpame si añado, con todo respeto, que creo que hay otra cosa que no entiendes. Muchos, muchísimos, la mayoría de centros concertados, no son un negocio. Es así, porque mi ganan dinero, ni es lo que se pretende, ni en su fundación, ni en su mantenimiento. Y los que nos dejamos la piel en los mismos tampoco somos negociantes, la mayoría, que no todos, profes y profas por vocación, tanta y tan respetable, supongo, como la de los que trabajan en centros públicos. En lo demás, me parece una aberración la separación de chicos y chicas, también los argumentos que se esgrimen, porque generalmente se utilizan para ocultar las verdaderas razones.

    1. Buenos días. Permíteme que rebata tu argumentación. Una argumentación que, después de los datos oficiales del propio INE (http://www.ine.es/prensa/np727.pdf), es muy difícil de creer. En dichos datos se demuestra el beneficio económico (en saldo positivo) que están obteniendo los centros concertados.

      Yendo un poco más allá resulta que hay dos tipos de centros concertados (bueno…quizás alguno más pero muy minoritario): los centros religiosos y los de cooperativa. Los primeros en un Estado aconfesional no tienen mucho sentido de ser subvencionados (mantenimiento de las instalaciones y salarios de sus docentes) y, los segundos son sólo un sistema que ha permitido que algunos de los cooperativistas sean docentes de dicho centro. ¡Qué bonito es montar una cooperativa para que el Estado me pague el sueldo de por vida!

      Eso sí, me gustaría aclarar que en ningún caso estoy hablando de la profesionalidad de los docentes en los centros concertados. Tan sólo expreso algunas contradicciones al discurso tan manido de querer mezclar trabajadores con conciertos. Eso no es así. Estar en contra de los conciertos educativos no es estar en contra de sus trabajadores. Si desaparecieran los conciertos algo se tendría que hacer con los mismos.

      Finalmente creo que en ningún momento he hablado de la «aberración» de separar entre chicos y chicas. Cuestión que no creo que sea muy importante en el trasfondo del artículo. Lo realmente aberrante es concertar centros educativos. Aún más si los mismos llevan a cabo prácticas como las anteriores.

      1. Disculpame, probablemente he pasado de la realidad que yo conozco, la de unos pocos centros concertados de mi entorno en Donostia, a una generalización que es probable sea errónea, o quizá no, en realidad la desconozco. Corrijo por tanto, hay muchos, perdona, algunos, centros concertados, que ni son negocio ni pueden serlo (básicamente porque no pretender obtener beneficios económicos en absoluto y su razón fundacional y de pervivencia son muy otros), y sobre todo, no quieren serlo. ¿Son justo los que yo conozco?, pues lo dudo, ¿los beneficios de los que se habla en el informe del INI se distribuye de forma equitativa entre todos los colegios concertados?, pues también lo dudo, aquellos en los que yo he trabajado y la mayoría de los que conozco no solo no tienen beneficios sino más bien pérdidas y exclusivamente pueden mantenerse buscando fuentes de financiación ajenas a la educación. En caso de haber beneficios, ¿sabes en qué se reinvierten?, no en distribuir dividendos o aumentar sueldos, te lo aseguro, sino en mejoras en el centro a todos los niveles, con un objetivo fundamental, la mejora de la educación de nuestros alumnos y alumnas.

        No trabajo yo en una cooperativa y tu opinión respecto del mantenimiento de parte de los gastos de los colegios concertados por parte del estado, por muy respetable que me parezca, incluso asumible, pues choca con la constitución, te adjunto abajo el artículo 27, perdona la atrevencia, pero es posible que haya quien desconozca el origen de los conciertos educativos y sus fundamentos legales.

        Como decía arriba, mis conocimientos son limitados, probablemente cada vez más y por tanto estaré seguramente equivocado al observar y comprender como general mi realidad más cercana. En el País Vasco, el 50% del alumnado no universitario estudia en la red concertada, 70.000 familias y 7.500 docentes, los resultados académicos, tanto en las pruebas internas como externas, digamos que son similares en la red concertada y en la pública, la financiación no: la red concertada recibe unos 630 millones de euros, mientras que la pública 1.400, la diferencia entre porcentaje de alumnos/as y financiación en considerable y fácil de obtener; el coste de un aula de secundaria en la concertada, 84.044, en la pública 170.960 (todos los datos son del Gobierno Vasco, por cierto); el coste Alumno/Aula de secundaria el doble en la pública que en la privada; los gastos de transporte y comedor en la pública unos 620 millones de euros anuales, que evidentemente no existe en la concertada; las sustituciones de personal en 2010, unos 75 millones de euros en la pública, 10 en la concertada (recuerda que hablo del mismo porcentaje de alumnado aproximadamente), y del sueldo… pues mejor no hablamos, porque los profesores de la concertada cobramos menos, que no es poco, yo no me quejo, ni mucho menos, me siento privilegiado y siempre he sentido que era afortunado. Podría, vistos los datos, nuestra comunidad autónoma, ofrecer este curso, el que viene, el siguiente una educación de calidad al 50 por ciento de la sociedad vasca prescindiendo de los centros concertados? (te aseguro que sin concierto, cerramos la gran mayoría). La respuesta es no, categóricamente no.

        Quizá mañana podríamos crear una escuela, pequeñita, sin grandes pretensiones y sin búsqueda de un beneficio que vaya más allá del de sentirnos más o menos realizados ejerciendo nuestra profesión-vocación, y sí, lo reconozco, que pudiera sustentarnos
        dignamente, sin grandes ínfulas, lo justo para pagar los sueldos de los que trabajemos ahí estaría bien. Podríamos acordar el tipo de escuela, qué valores promover, qué metodologías utilizar, de forma abierta y consensuada, siempre cumpliendo con la ley, por supuesto y permitir que quien quisiera acudiera a nosotros acudiera, para hacerle sentir como en casa, o mejor, en algunos casos. Multitud de empresas e instituciones de todo tipo reciben por sus servicios a la sociedad subvenciones de todo tipo y el Estado o la Comunidad Autónoma controla su funcionamiento y sitúa la reglamentación mínima, o máxima a la que debe ajustarse.

        Finalmente, yo sí me he referido a la separación entre chicos y chicas y lo he hecho porque tú la has mencionado y porque considero que carece de sentido y porque en nuestro colegio concertado religioso lo consideramos una aberración superada, un anacronismo fruto de tiempos que pasaron ya y además, añado, porque me fastidia profundamente en ciertos discursos (que no el tuyo), creo que las instituciones que lo practican no esgrimen sus verdaderas razones para hacerlo, que es lo que deberían hacer para actuar con coherencia y verdad, nada más, era simplemente añadir mi opinión al respecto.

        Añado el artículo al que hacía referencia por si alguien lo desconoce. Muchas gracias por responder, es un placer leerte y gracias por los datos del INI también.
        Un salduo,

        Luken

        Artículo 27.

        1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

        2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

        3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

        4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.

        5. Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.

        6. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.

        7. Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la Ley establezca.

        8. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las Leyes.

        9. Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la Ley establezca.

        10. Se reconoce la autonomía de las Universidades en los términos que la Ley establezca.

        1. Por cierto, con toda probabilidad y a pesar de que el Gobierno Vasco insista que no se están haciendo reducciones presupuestarias en educación, para los cursos que vienen comenzando por el 2012-2013, se van a reducir el número de conciertos de forma muy significativa. Eso va a suponer, directamente, eliminación de empleo, ¿qué si no? En nuestro centro ya lo ha supuesto, en un centro cercano ha supuesto que todo el claustro haya asumido trabajar más horas semanales y evitar así el despido de profesorado con contrato indefinido, que no aquellos que lo tenían temporal.

        2. Perdona por mi respuesta anterior.

          Siento no haber justificado lo suficiente la situación de los conciertos. Siento no haber entrado en profundidad en los conciertos educativos vascos. Unos conciertos masivos (ya que, como bien comentas, cerca de la mitad de alumnos en edad de escolarización obligatoria estudian en centros concertados). Unos conciertos masivos que se basan en el Decreto 293/87 (http://www.hezkuntza.ejgv.euskadi.net/r43-573/es/contenidos/decreto/bopv198701987/es_def/index.shtml) que vienen a sustituir al Decreto 137/1986 por unos defectos de forma que tenía. Unos conciertos que, no cabe olvidar, son producto de una política educativa gestionada en ese momento por miembros de los jesuitas (muchos de ellos miembros del PNV). Es por ello que, si analizamos el mapa de los conciertos educativos del País Vasco, nos encontraremos un número inusitado de centros concertados de dicha ideología religiosa (amén de los múltiples centros educativos gestionados por organizaciones relacionadas indirectamente con dicha congregación religiosa).

          Es curioso también comprobar, como insaciable buceador de información, la inexistencia e imposibilidad de consultar los datos económicos de los centros concertados así como la de sus propietarios. Es realmente curioso que no haya una ley de transparencia que permita consultar dónde va el dinero público. Y más cuando todas estas discusiones se arreglarían con los números encima de la mesa. Números reales. Números a los que se sumen todas esas cuotas (algunas veces pagadas sin factura -¿en negro?- según algunos padres que han llevado a sus hijos a la concertada) que se hacen pagar a los padres incumpliendo el Decreto 137/1987.

          Me extraña la cuestión de los salarios. Unos salarios que, también por activa y por pasiva, es imposible controlar externamente. Unos salarios que nadie cuelga en internet. Unos salarios que, según diferentes convenios, pueden llegar (con los años) a ser superiores que los de un docente de la pública. Unos salarios que me estás reconociendo que pueden ser incrementados por parte del centro escolar (si opta por ello en lugar de reinvertir esos “beneficios” –se te ha escapado en tu argumentación- en mejoras en el centro). Unos salarios que se pagan, al fin y al cabo, por los impuestos de todos los españoles.

          No discuto el tema del artículo 27 de la Constitución. Una Constitución cada vez más denostada y, que si no me falla mi memoria, en el País Vasco fuisteis los únicos que no votasteis a su favor. Una Constitución que, en ningún momento, habla de la necesidad de establecer una línea de conciertos educativos y tan sólo aboga por la garantía que han de tener los padres para que sus hijos reciban educación. Una educación que se garantiza por la red de centros públicos.

          Algunos quizás consideramos anacrónico el concertar centros educativos. Aún peor cuando los mismos pertenecen a alguna congregación religiosa. Curioso que en la lucha contra el adoctrinamiento que, supuestamente según algunos medios con fines oscuros, se perpetra en los centros públicos a ningún político se le haya ocurrido eliminar la aberración que supone concertar los centros religiosos. Unos centros que, sin ningún tipo de animadversión hacia cuestiones religiosas –y te lo digo de verdad-, no tiene ningún sentido que se sigan subvencionando con dinero público. Pero ya sabemos que en este país hay dos sectores a los cuales la crisis no toca: a la Iglesia y a los ricos de malas artes (amén de algunos politicuchos –que no llegan al estatus de políticos-).

          Me encanta el debate. Se agradece que, a pesar de tener posturas opuestas, se pueda intentar debatir desde muchos puntos de vista.

          Muchas gracias.

          1. Aquí el último convenio con sueldos y demás:http://www.euskadi.net/cgi-bin_k54/bopv_20?c&f=20090804&a=200904406.
            En tres centros concertados en los que he trabajado, en ninguno me han pagado más de lo establecido en el mismo y jamás han distribuido esos supuestos beneficios. Y vuelvo a decirlo, no me quejo, al contrario, creo que está bien pagado mi trabajo, aunque comparando con otros… (otras profesiones me refiero).
            Tienes razón en lo de la Constitución, bueno, la votamos, pero no como en el resto de España, pero en realidad por una cuestión que no tenía demasiado que ver con el tema que nos ocupa.
            Suponer que un centro, como el mío, de nuevo a lo particular, perdona eh, efectúa algún tipo de adoctrinamiento… ¡por Dios!…, perdón, ¡por la Constitución!, o lo que sea… No quiero ni imaginármelo, que conflicto tendríamos… los profesores mismos, el equipo directivo mismo, con quien pretendiera algo así. No, en mi centro no adoctrinamos a nadie, es tan ridículo suponer eso como pensar que con Educación para la ciudadanía (que yo he apoyado en numerosas ocasiones y en nuestro centro hemos impartido sin mayor problema, básicamente porque casi todo lo que en ella se ofrece ya lo hacíamos previamente) se adoctrinaba a nadie. Suponer que las altas jerarquías eclesiales tienen algo que ver con las la mayor parte de las órdener religiosas y sus obras educativas es no conocer una parte de la realidad, que es, básicamente en estos momentos, profundamente conflictiva.

            A mi también me encanta el debate, perdona la brevedad de mis respuestas y la escasa argumentación, es la falta de tiempo. Como bien saben los que no son docentes, tenemos muchas vacaciones en las que no hacemos na de na, sobre todo cuando el curso comienza dentro de nada.

            Un saludo y muchas gracias, de nuevo, por tus interesantes respuestas.

          2. De paso, y aprovechando que uno de mis compañeros de Primaria ha compartido con todo el claustro (63 docentes) sus ánimos para un curso que posiblemente será difícil, te dejo el interesante video que nos ha enviado. Paulo Freire ( y Cantinflas, de paso, para eso estamos aquí, para enseñarnos y «deslustrarnos»).
            La enseñanza como acto creador, qué privilegio trabajar en esto.

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