Consejos para empezar y mantener tu blog educativo

No soy ningún experto en el tema blogs y, aún menos, el más capaz de daros consejos acerca de la creación y mantenimiento de esos blogs educativos que tanto me gustan leer. Eso sí, creo que después de casi una década blogueando y manteniendo más o menos constante en los últimos tiempos el ritmo de escritura, puedo permitirme recomendaros algunas cosillas que a mí me van bien y que me permiten, al final, seguir disfrutando de este blog que ya hace bastante tiempo que me acompaña. Y sí, son consejos que no valen solo para blogs de temática educativa pero que, al ser la mayoría de personas que os pasáis por aquí, interesados en esos temas, lo ciño más a ese ámbito.

Fuente: ShutterStock

En primer lugar no empecéis un blog por obligación. El blog jamás debe considerarse como algo «obligatorio» y siempre como un placer por escribir. Escribir por obligación es lo menos sano que hay. Es como aquellos que empiezan una determinada actividad por obligación y, al poco tiempo dejan de acudir. ¿Os acordáis de aquella matrícula que pagasteis religiosamente al acabar las vacaciones para quitaros algún michelín? Pues eso.

Eso sí, una vez tengáis claro que queréis tener un blog, plantearos que, al principio, el coger la rutina os va a costar. El disfrute del blog y la necesidad de escribir va asociada con la rutina. Miradme a mí. Me encanta escribir y la rutina hace que cada día me apetezca pasarme por aquí para escribir unas líneas que compartir con todos vosotros. Por cierto, otro detalle, jamás escribáis para que os lean. Escribir para y por vosotros. No tiene ningún sentido esperar que alguien lo lea porque, si uno ya crea un blog educativo con la necesidad imperiosa de que le lean y compartan su contenido ya está siendo sometido a demasiada presión. Claro que podéis escribir un blog para «vender» o «venderos» pero, en este caso es mejor que busquéis consejos en aquellos creadores de contenido que os enseñen a viralizarlo y a llegar a la máxima gente posible.

Otro tema importante a la hora de escribir en un blog es decidir en qué plataforma empezarlo. Yo siempre recomiendo, a quien me pregunta, que se contrate un dominio propio (invertir una pequeña cantidad de dinero inferior a los diez euros ayuda a que te lo tomes en serio) y se haga una redirección a un espacio gratuito (de esos que ofrece WordPress o Blogger). Después si os gusta, ya podéis empezar a contratar un espacio propio para cacharrear con el blog, añadir alguno de esos temas que os permitan haceros más bonita vuestra «casa digital» y dotarle de un poco más de personalidad al asunto.

Ya habéis visto que anteriormente he remarcado el tema de no escribir para nadie que no seáis vosotros. Es por ello que, por favor, es recomendable no insistir al personal con que os lea. Con un par de tuits y compartirlo una vez en Facebook hay más que suficiente. Eso de enviar vuestros primeros artículos a todo el mundo para que los difundan no es demasiado interesante a menos que vuestro objetivo sea otro que el de disfrutar. Y uno disfruta poniendo un granito de arena y después otro en su blog. Viendo y releyendo qué ha escrito. Disfrutando mientras le da a las teclas y suelta esas ideas que le surgen en cada momento.

Nada de censuraros a la hora de escribir. Sí, en cambio, poner un poco de sentido común y evitar insultos sin sentido.  Y la ortografía. Por favor, revisad la ortografía antes de publicar vuestros artículos porque es algo que da una sensación pésima. Más aún si el blog va destinado a compañeros o personas interesadas en temas educativos. Personas que, normalmente, ya tienen un determinado nivel cultural y que se merecen que, salvo alguna errata que a todo el mundo se nos puede colar, no hagamos un despropósito con la ortografía.

Escribid en el idioma que queráis y tampoco os preocupéis por hacerlo en una lengua u otra. A veces, incluso, podéis ir cambiando de lengua según os interesa. Si os mola hacerlo en inglés, hacedlo. En este caso reconozco que, en el caso de la lengua, me es indiferente escribir en castellano o en catalán y que he optado por la primera en la mayoría de posts porque, simplemente, me he acostumbrado a hacerlo así. Pero jamás lo he hecho para que me lean más o menos personas. Simplemente surgió así el blog y así lo he ido manteniendo.

Un último detalle… escribid con pasión. Hablad de cara, decid qué pensáis, opinad y dad vuestro criterio personal. No hay nada peor que escribir un blog pensando en todo momento en agradar a todo el mundo o evitar determinados temas. Escribir es algo pasional porque, si algo no os apasiona, lo mejor que podéis hacer es dedicaros a otra cosa porque, seguro que en esta vida, encontráis una afición que esté más acorde con vuestras necesidades vitales.

Me encanta encontrar nuevos blogs en la blogosfera educativa pero, aún me gusta mucho más ver que hay personas que escriben sobre temas educativos con ganas de aprender, sin ganas de figurar y, sin ningún objetivo más que el propio disfrute. Eso se nota. Eso se agradece. Me encanta escribir y leer. Así pues, mi consejo final es que si queréis os hagáis un blog. Simplemente escribid y ved qué pasa…

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En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Muy interesante el artículo, Jordi. De todos los consejos que has dado, escribir con pasión es FUNDAMENTAL. Acabo de dar con tu blog ¡Y lo seguiré muchísimo!

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