Crowdfunding en el ámbito educativo

De siempre me ha generado muchas dudas la necesidad de acudir a patrocinadores externos para financiar actividades, materiales o proyectos que se vayan a llevar a cabo en el aula. Más aún me las genera cuando dicha necesidad se da en los centros educativos públicos que, supuestamente, deberían tener suficiente financiación para poder llevar a cabo esas ideas que, en más ocasiones de las que la administración se piensa, surgen de los docentes que están en el aula. Ideas que, en demasiadas ocasiones, se ven lastradas por una falta de recursos económicos para poderse llevar a cabo o, cuyo coste, hace que la brecha socioeconómica entre los diferentes alumnos que estudian en el centro, se expanda hasta límites inasumibles en centros educativos cuya máxima debería ser la equidad y el no dejar nadie atrás.

Por tanto, ¿por qué no usar una práctica cada vez más habitual en los centros educativos de otros países? ¿Por qué no acudir al patrocinio de personas interesadas en la mejora educativa? ¿Por qué no permitir que las empresas, sabiendo poner limitaciones a dicha participación, puedan colaborar en la puesta en marcha de determinados proyectos educativos? ¿Debemos renunciar a llevar a cabo determinados proyectos por no tener disponibilidad económica para hacerlo o, quizás, deberíamos plantear modelos que, por lo visto, en otros países permiten que se lleven a cabo? Sí, si las organizaciones políticas e, incluso, gran cantidad de ideas empresariales pueden permitirse el lujo de hacer crowdfunding (o campañas de donación), ¿por qué no hacer lo mismo en los centros educativos?

Fuente: http://idnews.idaccion.com
Fuente: http://idnews.idaccion.com

El curso pasado ya hubo una campaña de crowdfunding (la primera que he conocido) del CEIP Federico García Lorca de Güevéjar (Granada) en la que pidieron, mediante una plataforma de las cientos que existen para ello, dinero para llevar a cabo un proyecto en su centro educativo. Un proyecto que consistía en arreglar y habilitar una parte del patio para destinarlo a parque y huerto escolar. Una iniciativa que, vistos los resultados y dentro de la inexistencia de proyectos previos de micromecenazgo, no ha funcionado nada mal. Alcanzar casi el 70% del presupuesto deseado, en algo aún tan incipente como es el tema de las donaciones en el ámbito educativo público, es un auténtico éxito.

Hay cientos de proyectos para los que podríamos pedir dinero mediante estas plataformas que existen para tal fin o, incluso, creando la posibilidad de donar directamente en las páginas de los proyectos que publiquemos en la red. Pensando en el curso que viene, donde implantamos robótica de forma más reglada en mi centro, me planteo la posibilidad de diseñar una campaña para que, la compra de los materiales necesarios -inasumible por el centro y más con los recortes en la financiación de los mismos- pudiera llevarse a cabo mediante una campaña de crowdfunding (o, incluso, mediante la posibilidad de que empresas privadas pudieran patrocinar el proyecto). Las ideas son miles y, los recursos no deberían ser limitantes para lo anterior. Por tanto, dentro de la responsabilidad de los docentes debería estar la de intentar llevar a cabo sus ideas en el aula. Y sí, si conviene empezar a hacer campañas de mercadotecnia o pedir dinero a terceros, no debemos tener ningún tipo de escrúpulo en hacerlo. Donar es un acto voluntario y qué mejor que usar dicho recurso para mejorar nuestras aulas.

¿Cómo llevar a cabo ese proyecto de crowdfunding? Algunas ideas…

Lo primero, siempre, tener clara la idea y la necesidad imperiosa de obtener recursos por no poder ser asumidos por el presupuesto de nuestro propio centro educativo. Una buena idea nunca debería quedarse en el tintero y, después de acudir a la administración, si la misma no quiere asumir el coste -que ya no ha podido asumir el centro-, conviene buscar alternativas. Y una de ellas es la de acudir a la financiación de terceros.

Una vez tenemos claro que la administración educativa no nos va a dar un euro, conviene trabajar en la estrategia de marqueting de la idea. Crear un blog y realizar una difusión de la misma en las redes sociales es algo imprescindible en el siglo XXI. Conviene también plantearse qué se va a ofrecer a los que inviertan en la misma porque, invertir por invertir o por simple altruismo, es algo realmente complicado. ¿Qué podemos ofrecer? ¿Publicidad de la empresa que nos patrocine cuando el proyecto se lleve a cabo? ¿Dar pequeños premios a quienes inviertan en nuestra campaña de crowdfunding? ¿Invitar a ver qué estamos haciendo con el dinero que se nos da? ¿Agradecimientos públicos? ¿Vídeos del proyecto?,… cualquier premio -como más innovador sea el mismo- puede ser factible siempre y cuando no sea más caro que la cantidad individual de donación.

Ya tenemos la idea y la mediatización de la misma. Ahora nos queda, quizás, tomar una de las decisiones más importantes… ¿qué plataforma elegimos entre los cientos que hay para realizar esa recaudación? ¿Nos ceñimos a una plataforma externa o, directamente, establecemos un mecanismo de donación directo dentro del blog mediante botones de donación de Paypal (lo digo por ser lo más fácil de integración dentro del blog como widget)? Acudir a plataformas externas quizás permite una mayor difusión pero, a veces, la capacidad de mediatización de la idea -si se da de forma adecuada- puede llevar a hacer más viable una gestión autónoma de los recursos recibidos.

Por cierto, importantísimo considerar la necesidad de ir involucrando a más personas en la difusión del proyecto ya que, a más viralidad del mismo, mayores posibilidades de conseguir la recaudación que se plantea como objetivo (algo también a tener en cuenta porque, lo que no es demasiado coherente con un proyecto de crowdfunding, es abrirlo para obtener superávit que se destine a otro tipo de proyectos que no estaban dentro de la idea inicial).

Finalmente recordar que el proyecto de crowdfunding o financiación externa por parte de determinadas empresas debe ser temporal, con un objetivo definido y, jamás ser utilizado como mecanismo habitual de recaudación de los centros educativos porque, para financiar el funcionamiento habitual de los centros educativos, ya debería ser suficiente -y más en centros públicos- con lo que aporte la administración.

Acertar el proyecto y pedir financiación externa es algo que debería expandirse porque, estoy convencido, que parte de la sociedad está dispuesta a colaborar en proyectos educativos que, a la larga, revierten en una mejora social de la cual, seguro, se van a beneficiar. Así pues, a «crowdfundear» 🙂

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

9 Comments
  1. Hola Jordi,
    Sin duda que el crowdfunding o micromecenazgo en la escuela puede ser una interesante fórmula para conseguir financiación. Así mismo lo veo muy potente para trabajarlo con fines de transmisión de valores a los alumnos, siempre y cuando esas «campañas» persigan un bien común claro… Lo veo muy indicado, por ejemplo, en proyectos de emprendimiento elaborados por los alumnos, campañas de sensibilización social…
    Y ya puestos a hablar de métodos de colaboración de grupos, lanzo otro iniciativa que puede ser interesante introducir en la escuela, el crowdsourcing, o la colaboración de la comunidad en tareas «inteligentes». Hace un par de años realizamos una experiencia de este tipo con la reforma del patio de la escuela, familias, alumnos y docentes, fueron invitados a diseñar nuevos espacios del patio, qué luego construimos entre tod@s un fin de semana. Una buena experiencia!
    http://youtu.be/QNq6MMRlOnA
    Saludos Jordi!

    1. Me parece muy interesante la idea que llevastéis a cabo en vuestro centro. Lo que signifique colaboración de toda la comunidad educativa para llevar a cabo proyectos comunes «de centro» (en vuestro caso de adecuación/diseño de espacios) es muy importante porque hace sentir el «centro» como algo suyo. Y eso, a la postre, es lo que da valor a las actuaciones que se realizan en el mismo y a la percepción de propiedad tan importante que debería tener toda la comunidad educativa porque «el centro» es de todos los que lo conforman.

      Un saludo y gracias por compartir la experiencia.

  2. Hola Jordi,
    Me ha parecido muy interesante tu post sobre este tema y quería hacer algunos comentarios ya que participé activamente en un crowdfunding de mi centro escolar, el CEIP Nuñez de Arenas de Vallecas, hace dos cursos:
    En primer lugar, nuestro centro, en el barrio El Pozo del Tío Raimundo y con una población gitana cercana al 90%, ha sido totalmente marginado por la administración durante muchos años. Nunca se ha promovido la permanencia del equipo de profesores ni se ha dotado de ningún recurso especial a pesar de ser un centro de difícil desempeño.
    A pesar de esto, un claustro de profesores activos y comprometidos deciden que para sacar al centro de la dinámica de escasa participación de las familias e incrementar la motivación hacia la escuela del alumnado hace falta un cambio de metodología. En ese momento hicimos un seminario sobre metodologías, tratando especialmente el aprendizaje-servicio. Nos dimos cuenta de que teníamos que abrir el colegio al barrio.
    Entonces decidimos, inspirados en el bosque de Oma de Agustín Ibarrola, recuperar un jardín (espacio del propio centro y de un inmenso tamaño) realizando pinturas en los árboles. Este jardín, propiedad del ayuntamiento, hace años que no se cuida, limpia, desbroza, etc.
    Ni que decir tiene que el jardín amanecía cada lunes lleno de botellas rotas, colillas y demás basuras, que convertían en imposible hacer allí cualquier actividad con el alumnado.
    La idea estaba lista, el alumnado había comenzado a realizar diseños para pintar en los árboles, pero nos hacia falta dinero, materiales y manos para llevar a cabo la idea. Nos embarcamos en un crowdfunding de la mano de Goteo.org, que nos brindó bastante asesoramiento, pero también es verdad que la mayoría del trabajo de difusión en blogs y redes depende exclusivamente del equipo del proyecto.
    Después de cuarenta días de trabajo de crowdfunding conseguimos llegar al mínimo, 2000 €, y pudimos pintar los árboles y adecentar el jardín. Hicimos una fiesta allí cuando terminamos, abierta al barrio y muchas familias y alumn@s nos acompañaron.
    Fue una experiencia muy enriquecedora que ayudó a crear tejido social en el barrio.

    1. Gracias Juanjo por aceptar la propuesta que te lancé en Twitter para que contaras vuestra experiencia porque, al final, lo que importan son experiencias reales, no planteamientos teóricos en un artículo 🙂

  3. Hola, Jordi y todos!!

    Soy profesor de tecnología de 4º de ESO del centro Hirukide http://www.hirukide.org de Tolosa y tal y como te comenté ayer por Twitter hace dos cursos realizamos dos experiencias simultáneas de crowdfunding unido a sendos proyectos de tecnología.

    El primer proyecto nació de una propuesta de los profes de primaria que querían que los chavales conocieran cómo nacen los ovíparos de los huevos. Nos pidieron que fabricáramos una incubadora y nos pusimos manos a la obra. En el blog http://incubegg.blogspot.com (en euskera) explicamos todo el proceso pero resumiendo cuando hicimos un el presupuesto de los materiales nos dimos cuenta que se salía un poco de madre por lo que se nos ocurrió echar mano del crowdfunding y en concreto de la plataforma Goteo http://goteo.org . La experiencia de preparar una campaña de crowdfunding educativamente es muy potente porque supone tener claro qué se quiere conseguir, realizar un vídeo y textos explicando el proyecto, realizar un presupuesto, pensar en las recompensas, difundirlo en las redes sociales, en el colegio…
    El proyecto fue un éxito tanto en la parte del crowdfunding http://goteo.org/project/incubegg como en la realización y posterior uso de la incubadora, que podéis comprobarlo en este video https://www.youtube.com/watch?v=Kf-4Y0F7iuE

    El segundo proyecto nace de la relación que tenemos con el Centro Gerontológico Uzturre. Los abuelos de este centro tienen un par de horas de terapia todos los días donde realizan diversas actividades relacionadas con la psicomotricidad, memoria… con el objetivo de mantenerse activos. Los responsables del centro nos pidieron que realizáramos algún proyecto acorde a estos objetivos. Y así nació Kubo http://ardukubo.blogspot.com , un juego para desarrollar la psicomotricidad, memoria y sentidos. Este proyecto siguió los mismos pasos que se hermano Incubegg y logró financiación en Goteo http://www.goteo.org/project/kubo . Podéis ver un video que cuenta la experiencia en https://www.youtube.com/watch?v=-ERGJr6lpc8

    Más referencias:
    En la nube TIC-eko blog sarrera: “Promocionando un proyecto: Incubegg y Kubo” http://www.enlanubetic.com.es/2014/05/promociando-un-proyecto-incubegg-y-goteo.html
    Entrevista en Euskadi Innova: “Los alumnos aprenden cosas haciéndolas, no memorizando” http://www.euskadinnova.net/es/innovacion-social/entrevistas/alumnos-aprenden-cosas-haciendolas-no-memorizando/699.aspx
    Entrevista en el programa Konekta 2.0 de Radio Euskadi: http://www.eitb.tv/es/radio/radio-euskadi/konekta-20/2514874/2780472/inversiones-en-tecnologia-makers-en-la-educacion-eus-y-videojuegos/
    Post de eldiario.es: “Aprendiendo del crowdfunding IV: Proyectos reales para la educación y la vida”: http://www.eldiario.es/colaboratorio/crowdfunding-aprendizaje-prototipo-ESO-ensenanza-emprendizaje-drones-arduino_6_326227407.html

    Un abrazo!!
    Jabi

    1. Muchas gracias Jabi por tu narración de vuestras experiencias. A veces, si uno no ve que es posible hacer ciertas cosas y se queda con las cuestiones más teóricas, se desvirtúa completamente la posibilidad de ir un paso más allá. Gracias por compartirlo con todos.

      Uno muy fuerte de vuelta.

  4. Creo que los ejemplos de centros que aparecen en los comentarios son admirables, mi enhorabuena a las personas que participan en los mismos y los han llevado a buen puerto 🙂
    Dicho esto, me gustaría subrayar la primera parte del artículo «los centros educativos públicos que, supuestamente, deberían tener suficiente financiación para poder llevar a cabo esas ideas». El que tengamos que recurrir a crowdfundings o financiaciones externas no deja de corroborar el gran fracaso de la administración en relación al apoyo a las iniciativas del profesorado. Una pena.

    1. Ya sabes Tucho que, por desgracia, los centros públicos están infrafinanciados; más aún para llevar a cabo proyectos que se alejen un poco del currículum (robótica, deportes específicos, teatro escolar, etc.). Ojalá hubiera una mejor dotación de recursos pero, como mínimo, que no se diga que los docentes no buscamos financiación donde sea para llevarlos a buen puerto 🙂

      Un saludo.

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