Cuando el aprendizaje se centra en la tecnología…

Me siento estafado como docente cuando me intentan vender, sin ningún tipo de consideración pedagógica o justificación educativa, un determinado tipo de herramientas como si fueran la solución a todos los problemas. Ya me chirrían suficiente los experimentos de Sugata Mitra dejando al albur del autoaprendizaje determinados equipos informáticos colocados en paredes de lugares del tercer mundo o, simplemente, la sobreexplotación de modelos educativos uno a uno (un equipo por alumno) basados en los postulados de Negroponte que se han demostrado que, más allá del cuantioso beneficio que ha supuesto para determinadas empresas tecnológicas, su aporte en cuanto al aprendizaje de los alumnos ha sido neutro o, incluso, con una ligera tendencia a la reducción de determinados tipos de él. Queda muy bien lo de inundar de iPads (puede ser cualquier otro dispositivo) un aula para vender lo bien que se trabaja en un centro educativo pero, lamentablemente para aquellos que lo compran, no sigue siendo nada más que un bluf centrado en la herramienta, en el aumento de la dispersión e, incluso, en la necesidad de pervertir la herramienta para hacer lo mismo que se hacía antes sin la misma. Y no, no es culpa de los docentes o de sus habilidades tecnológicas. Es culpa del uso indiscriminado del dispositivo, por el simple hecho de haberlo adquirido u obligar a los padres a que lo adquieran. Lo mismo que sucede con los libros de texto. Si se compran, los padres exigen que se utilice. Da igual que no sirvan o, simplemente, sean una mala herramienta. Si están, se han de usar a cualquier precio.

Estos últimos días he conocido un proyecto que se está llevando a cabo en Malawi para dotar de dispositivos tecnológicos a los alumnos (tabletas en este caso) que, según uno de los implicados en su implantación, llevan el aprendizaje a otro nivel. En un contexto donde la escolarización está bajo mínimos, sinceramente, no creo que el mejor sistema sea la introducción de herramientas tecnológicas y sí el aumento de docentes para poder escolarizar a todos los alumnos y cambiar esos modelos de clases masivas (más de cien alumnos en muchos casos) por clases con ratios más razonables. Pero, por lo visto, seguimos jugando a la introducción de la tecnología a cualquier precio. Algo que no sólo sucede en el ámbito educativo ya que, lamentablemente y con toda la buena intención, son muchas las ONG que juegan a repartir el producto final en lugar de ayudar a que los habitantes de esas zonas tan deprimidas del planeta sean capaces de producirlo por ellas mismas.

Fuente: https://twitter.com/mcbcestrian

Quizás a alguno de vosotros la imagen que os ilustra este artículo os parezca una buena idea. Para mí supone el pervertir el uso de la tecnología para convertirla en una herramienta asocial, eliminar lo que supone el aprendizaje cooperativo y, acabar cediendo cualquier iniciativa de mejora educativa a una máquina que, al final, lo único que hace es controlar tiempos de realización de determinadas actividades mientras cada niño, de forma aislada, se convierte en un adulto introvertido. La verdad es que mi idea de docencia es otra y en la imagen anterior (sólo un ejemplo de prácticas basadas en tecnología que se están implementando de forma global) me da mucho miedo. Seguro que, al final, la culpa es mía por ver cosas raras donde sólo hay aprendizaje auténtico porque, por lo visto y leído en los comentarios de esta experiencia, todo es una auténtica maravilla.

Al final va a resultar que, un modelo tecnológico, es la clave para la mejora educativa como afirman algunos. Bueno, o más bien una manera de producir autómatas para un contexto industrial cada vez menos necesitado de cuestionarse y más necesitado de mano de obra cuya única obligación laboral sea la de apretar botones.

La tecnología en las aulas debe existir pero, siempre, con mucho sentido común antes de su implantación. Un iPad nunca va a mejorar nada si se usa como se está haciendo en la mayoría de ocasiones.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link