Cuando la experiencia docente se convierte en un castigo

El otro día me pasaron un artículo en el que la OCDE planteaba que los docentes con más experiencia fueran trasladados a centros de difícil desempeño (fuente). Resulta curioso ver como, al final, nuestra profesión va a ser la única en la que las condiciones laborales empeoran conforme va pasando el tiempo. Tengo claro que la experiencia es un grado pero, ¿cumplir años de experiencia laboral para estar destinado a esos grupos, más complejos que ninguno, para impartir docencia? Hay una cuestión que creo que se obvia: la relación entre experiencia y edad fisiológica. Simplemente lo recuerdo porque, por mucho que uno se sienta perfectamente a los sesenta, no se tiene la misma energía que a los treinta o a los cuarenta. Claro que sabrá gestionar mejor su aula pero, sinceramente, lo de coger a esos docentes con experiencia, sacarlos de sus centros educativos y meterlos, sin ningún tipo de compensación, en los centros educativos más complejos de su ciudad o sus alrededores, como que no lo veo. Esto de considerar la docencia como la única profesión en la que las condiciones laborales de sus trabajadores deben empeorar conforme van cumpliendo años y adquiriendo experiencia me chirría sobremanera.

Fuente: ShutterStock

Hay grupos en los centros educativos donde cada hora de docencia directa debería contabilizar, como mínimo, por dos. Hay grupos muy difíciles de los que se huye por varios motivos. Y no, no es solo por escaquearse. Es por la necesidad de poder dar clase. No es agradable dar clase a determinados guetos que se han montado por culpa de la aparición y mal uso del PMAR, la FP Básica o los PR. Yo he estado dando clase ahí y he estado bien con los chavales pero, reconozco que la exigencia física ha sido considerable. Y ahora tengo poco más de cuarenta, así que con cincuenta y largos prefiero no contaros qué podría pasar por mi cabeza. Bueno, supongo que el suicidio asistido. No son los chavales, es la mala planificación que permite que unos grupos así existan en los IES. Toca invertir mucho en etapas anteriores porque la clave está en Primaria. A ver si a algún político con entendederas toma en serio algo tan básico de entender como lo anterior.

Cuando uno llega nuevo a un centro educativo le tocan los peores grupos. No creo que sea solo maldad. Creo, más bien que, como en todos los trabajos, los que llevan años trabajando en ese centro quieren tener buenas condiciones laborales, dar grupos en los que se pueda dar clase sin demasiados problemas y, por qué no decirlo, escoger también aquellos niveles en los que uno puede sentirse intelectualmente más realizado. Hay grupos en los que, por desgracia, uno no puede sentirse realizado a esos niveles. Claro que te sientes realizado cuando ves cómo evolucionan y si consiguen sacarse la ESO pero, de ahí a la autoexigencia que te das con otros grupos donde te demandan «más» va un largo trecho. Unos grupos que también necesitan tener a los docentes con más experiencia. Lo de vestir a un santo desvistiendo otro es algo que, al menos en educación, no me va. Quitar recursos o docentes experimentados a unos determinados grupos para dárselos a otros, perjudicando laboralmente a los docentes por ser más experimentados sin ningún tipo de compensación, va a ser que no lo veo. La docencia es una profesión como cualquiera. Eso de plantearse que debe ser diferente a las demás es algo que me preocupa. Más aún cuando lo oigo por parte de algún compañero.

Tengo claro y meridiano que el sistema educativo debe reformularse en muchos aspectos. Otra cuestión es sobrecargar siempre esos cambios en los docentes para acabar convirtiendo, curiosamente, todo lo que se valora en otras profesiones como un lastre. Lo de la flagelación educativa creo que ya sobra. Suficiente tenemos con aquellos que se autoflagelan para, como los ricos que no gastan ni un euro, ser los más ricos del cementerio. Bueno, en este caso, los más sumisos y masoquistas.

No me hagáis mucho caso pero, es que después de muchos grupos complicados que he padecido (sí, lo he dicho correctamente aunque, al final, me lo haya pasado muy bien y tenga manteniendo el contacto con alumnos de los mismos) creo que lo de conforme vayan pasando los años cada vez te toquen grupos más difíciles y te toque trabajar más, no lo veo.

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

4 Comments
  1. El primer día que entré a dar clase en un IES me dijo el profesor al que iba a sustituir: el profesor pasa por 3 etapas, Sancho «el bravo» eres joven y te crees que vas a cambiar las cosas, Sancho el fuerte», te has dado cuenta de que lo más importante en clase es mantenee el orden, y llega la última etapa, ya cansado de todo y te conviertes en «Sancho Panza». Lo habíais oído? a ver si escribes un artículo al respecto.

  2. Hola Jordi. Si no leo mal entre líneas, dejas abierta la posibilidad de llevar a los más experimentados y competentes a los puestos más complejos mejorando las condiciones. No deja de tener lógica que los mejor preparados se hagan cargo de lo más difícil en lugar de lo más fácil, que es lo que sucede a menudo. Para un camino tortuoso y bacheado escogeríamos un todoterreno y no un coche normal, aunque siguiendo el símil, si el todoterreno es demasiado viejo quizá no resista la prueba.

    ¿Que opinarías de una propuesta que pasara por reducción de horas lectivas, es decir, reconocer la doble dificultad de esos puestos y que cada hora contara como el doble de las normales? Podría ser la manera de hacerlo viable, reconociendo el mayor desgaste y el probable incremento de tiempo de preparación.

    1. Has leído bien entre líneas. El planteamiento de llevar a los «más experimentados y que tengan más recursos» a puestos más complejos es algo que, mediante algún tipo de incentivos, podría llevarse a cabo. Otra cuestión es plantear esa obligación a los que ya llevan años demostrando su competencia (mediante experiencia) pero, como bien dices, lo importante es saber cómo hacerlo para no perjudicar sus condiciones laborales. ¿Te imaginas plantear, tal y como dicen, que la experiencia se convierta en un lastre laboral en lugar de un beneficio? Y sí, lo de la contabilización doble de las horas en determinados grupos o centros es algo que debería plantearse para poder hacer ese traslado de docentes (siempre voluntarios) a esas aulas más complicadas.

      Un saludo.

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