Cuando muchas quieren ser tronistas

Es complicado ser docente y, aún más, cuando gran parte de los alumnos te reconocen abiertamente su idea de éxito profesional. Sí, la mayoría de alumnos quieren, salvo excepciones, pertenecer a la «élite» que les venden los medios de comunicación. Una «élite» formada por participantes de Gran Hermano, tronistas de Mujeres, Hombres y viceversa (sí, lo he tenido que consultar), Supervivientes o, para los más tradicionales en sus peticiones, futbolistas como Messi y Ronaldo.

Puedo llegar a entender que mis alumnos quieran ser famosos. Comprendo e, incluso podría llegar a compartir, la necesidad imperiosa de trabajar poco y cobrar mucho mientras me paso el día tendido en una toalla o doy vueltas en ropa interior por un recinto pero, de ahí a hacer un trío delante de mi familia o permitir que me digan de gilipollas para arriba (léase gilipollas como cualquier calificativo más propio de horario no infantil que pueda usarse para despreciar a hombres o mujeres) es algo que no pasa por mi cabeza. Por eso me sorprende las inquietudes de muchas de mis alumnas. Sí, recalco lo de alumnas y lo del cuantificativo porque, lo que pensaba que sería una excepción, es demasiado habitual para mi gusto.

Fuente: http://www.demolitionweb.com
Fuente: http://www.demolitionweb.com

Tengo alumnas que quieren ser tronistas. Sí, quieren darse morreos con macizos de capacidad intelectual nula, decir tacos a tutiplén y, como no, que les observe medio país haciendo lo anterior. Compran un modelo de vida que, para ellas, les va a permitir salir adelante de una manera muy fácil. Porque, no lo olvidemos, estos programas venden en horario protegido (sí, casi todos mis alumnos los ven) fantasías edulcoradas acerca de lo fácil que es conseguir la fama y el nulo esfuerzo que hay tras lo anterior. Paradigmas de Belén Esteban u otros personajes bastante más anónimos que, por desgracia, explotan la envidia de muchos de nuestros alumnos frente a ese modelo de vida fácil y sin complicaciones aparentes.

La libertad de uno empieza donde acaba la de otro. Es por ello que no entiendo la existencia de este tipo de programas. Programas que, más allá de que enganchen más o menos y sumen audiencias millonarias, hacen un flaco favor a una sociedad porque, por cada alumna a la que se vende como modelo la necesidad de ser despreciada, insultada y tratada como un pedazo de carne, hay una alumna que pierde toda posibilidad de ser una persona respetada y respetable. Y sí, aquí no vale la excusa de la audiencia. Menos aún cuando hay dentro del código penal varios delitos que, por desgracia, se cometen a diario e impunemente en este tipo de programas.

Contra este tipo de programas poco podemos hacer en el aula para reconducir la situación. Demasiado poco.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

3 Comments

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link