Datos REALES del coste de un alumno en un IES público II

Lamentablemente, en el día de ayer, la publicación del post se realizó demasiado tarde y no pude justificar/revisar todos los datos. Hoy, debido al insomnio que hace que, a las cuatro de la mañana esté aquí, ya con el primer café del día, puedo perfilar mejor los datos de ayer y contestar a algunas de las preguntas que algunos «con toda la mala intención y manipuladas por la incapacidad de ver más allá de su ideología» me han preguntado. Algunas, por cierto, tan surrealistas como la no inclusión de los costes de mantenimiento del centro educativo que sí que deberían incluirse, según ellos, en el cómputo. Pero vayamos paso a paso porque, si no es así, al final voy a perderme.

Fuente: Desconocida

En primer lugar hay datos objetivos y poco manipulables en el post de ayer, tal y como son los costes de funcionamiento recibidos en 2018 (84.620 euros), el número de alumnos (302) y el número de docentes (31,5). En el post de ayer explico por qué sale ese medio en el número de docentes, ya que ese centro tiene tres docentes a media jornada, lo que significa que tiene 30 docentes a jornada entera y 3 medios.

Voy a entrar en la primera crítica al post de ayer que habla de no ser la nómina de esos docentes real según los datos de la administración educativa valenciana. Sí, el centro analizado se encuentra situado en esa Comunidad. Pues sí, toca revisar los datos de ayer y voy a suponer que el promedio de años trabajados de la plantilla son 15 y que, por tanto, cobran 2 sexenios y 5 trienios. También voy a poner el coste añadido de los complementos por las 10 jefaturas de Departamento y cargos de coordinación remunerados, la directora, la secretaria y el jefe de estudios. Permitidme usar el sexo de ellos porque, como he dicho antes, es un caso real y los datos, a diferencia de los concertados, son públicos y transparentes.

El sueldo bruto mensual de un docente de Secundaria en esa Comunidad es de 2.371,92 euros al mes. Para el cómputo, realizamos la multiplicación de esa cantidad por 12 meses y obtenemos una cantidad anual de 28.463,04 euros. Recordemos que se tienen dos pagas extras que, no llegan a la cantidad del 100% de paga mensual incrementada (cada una es de 1.946,7 euros brutos) y que, por tanto, a la cantidad anterior, debemos sumar dos veces la anterior, lo que arroja un salario bruto anual para un docente de Secundaria, sin tener en cuenta antigüedad ni cargos, de 32.356,44 euros.

A lo anterior sumaremos quince años de antigüedad promedio (falso porque hay interinos que no cobran sexenios y la media de años trabajados es muy inferior pero, como siempre digo, mejor que no puedan acusarme de no dimensionar bien) y nos salen 2 sexenios (219,34 euros) y 5 trienios (221,05 euros). Por eso nos encontramos que la nómina anual de un docente con 15 años de antigüedad es de 38.081,51 euros (recordemos que los trienios y sexenios se minoran al 50% en las dos pagas extras).

Vamos a por los diez cargos remunerados del centro (entre jefaturas y coordinación) que suman un total de 703,10 euros mensuales (o 9.843,4 euros anuales) y los tres cargos directivos, que al ser un centro de dos líneas, implican mensualmente 682 euros para el director y 443,31 para cada uno de los dos otros cargos unipersonales. Así que, haciendo las operaciones para ajustarlo a los datos anuales, nos encontramos con que da un total de 20.392,06 euros.

En el artículo de ayer sumé la nómina del orientador por otro lado pero va incluida en la plantilla docente de 31,5. Así pues, ya podemos calcular el salario del personal docente.

38.081,51 por el número de docentes (31,5) nos arroja 1.199.567,56 euros a los que hemos de sumar cargos directivos y jefaturas de Departamento. Al final, el coste en personal docente de ese centro es de 1.229.803,02 euros.

Le sumamos el salario de los dos conserjes y de la persona de administración (cuerpo C) y nos sale un cómputo global de costes en personal de 1.297.003,02 euros anuales. Si sumamos los gastos de mantenimiento de 84.620 euros, nos da 1.381.623,02 euros.

Por tanto, sabiendo que el centro escolariza a 302 alumnos, el coste por alumno y año en ese centro es de 4574,91 euros.

Ahora si me dejáis, voy a aclarar varias cosas de estos datos que, de forma totalmente inflada, suman mil euros anuales más de los que os puse ayer. Eso sí, aún así muy inferior a los 6.000 euros (o incluso 7.000) de los que hablan algunos para defender lo caro que son los centros públicos y el ahorro de los concertados. Unos datos (los de la concertada) que, por lo visto, nadie quiere hacer públicos de forma tan transparente como he hecho yo aquí. Y sí, me ha tocado rectificar los datos de ayer porque, como os dije, estaba muy cansado. Uno no puede ponerse a hacer números estando cansado.

Dejadme ahora aclarar ciertas cosas que, por desgracia, algunos interesadamente intentan manipular (especialmente un colectivo minoritario de docentes de la pública de Baleares cuyo único objetivo es acabar con la enseñanza pública mientras cobran del erario público -algunos como docentes y otros como políticos-). Bueno, esos y algunos docentes de la concertada que no ven más allá de su ideología (por suerte, no todos).

En primer lugar esos costes incluyen la partida de limpieza, luz, calefacción y reparaciones porque, en un IES público, todos esos gastos van incluidos dentro de los 84.620 euros de mantenimiento que se les da anualmente.

Los costes de amortización del edificio no deben computarse porque, en principio, si los conciertos son suficientes para no establecer copago, la creación de esos centros educativos privados subvencionados con dinero público se han realizado de forma altruista. La ley impide obtener beneficio en los centros concertados.

No existe personal contratado para arreglar ordenadores en los centros educativos públicos y, el personal de mantenimiento va incluido en los 84.620 mencionados anteriormente.

Y, finalmente, la clave del asunto. He analizado los costes para un centro educativo público en el que aún caben alumnos. Si supusiéramos la concentración de alumnos de los concertados, con las aulas hasta el límite legal de alumnos (fuente), nos encontraríamos con las dos líneas de ESO que permitirían 30 alumnos por aula y con un primero y un segundo de bachillerato de 35 alumnos por unidad. En caso de la FPB, 18 alumnos por cada uno de los dos cursos. Ello indicaría que el centro educativo, con los mismos costes, permitiría absorber legalmente (tal y como hacen en la concertada) un total de 346 alumnos.

Con los datos de la concertada (a nivel de ratios), nos encontraríamos (sabiendo que juegan con el 10% de margen superior que les permite la ley), con un número real de alumnos para repartir los costes de 381 alumnos, lo que implicaría que el coste por alumno y año sería de 3626,31 euros después de sobredimensionar los costes hasta lo imposible con trienios y sexenios. Pero, como son datos que no interesan…

Un detalle final, entrando en mi demagogia propia como defensor de la pública y creyente absoluto de la necesidad de hacer desaparecer esa anomalía de centros privados sostenidos con dinero público. ¿Os imagináis que todas las decisiones acerca de los servicios públicos fueran basadas exclusivamente en costes? ¿Por qué no contratar jueces a mitad de precio para que impartan justicia, privatizar a la Policía Nacional, Guardia Civil y policías locales y autonómicas? ¿Por qué no eliminar el servicio de Hacienda o contratar como inspectores a administrativos que, sin ningún proceso de oposición, entren en ese cuerpo? ¿Por qué no permitir que sea el gobierno de turno el que decida contratar a sus trabajadores públicos? Ya que algunos ven tan lógico lo que se hace en Educación y es tan maravilloso…

Por cierto, la pública no sale tan cara como se dice en esos maravillosos artículos de determinados medios como en este ejemplo. Un detalle, espero la misma transparencia con los datos de un centro concertado de la misma Comunidad. Me parece que mucho criticar estos datos pero no van a aportar ninguno más que no sea el mantra de la libertad de elección (que recuerdo que es de los niños y no de los padres), que no segregan (a pesar que en porcentaje por el número de centros que son no tengan el 30% de alumnado con dificultades económicas y NEE que les correspondería) o, simplemente, que su gestión es maravillosa. La única esperanza que me queda es que, como en la concertada son más de probar chuminadas campestres (inteligencias múltiples, flipped y similares), los padres que quieran una educación de calidad vuelvan a la pública. O, simplemente, que no se vayan a dos kilómetros de su casa teniendo un público abajo porque está lleno de «panchitos y moros» (léase los foros de padres o grupos de Whatsapp).

Finalmente una pregunta, ¿no sería mejor dedicarnos a mejorar la gestión de lo público, impedir el lucro de determinados chiringuitos (que tienen muy poco de educativos), establecer unas prioridades educativas y, dejar de hablar de dinero, cuando nos jugamos el futuro de nuestra sociedad? El futuro no es cuestión de unos euros más o menos por alumno. Es cuestión de tener una educación pública de calidad, una sociedad más justa y, un alto nivel cultural de los ciudadanos (que incluya, eso sí, la divergencia de opiniones y el sentido crítico).

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

12 Comments
  1. El eterno problema de las mentiras, las medias verdades y los bulos: se tarda un minuto en crearlos, y se necesita mucho tiempo (a veces demasiado) para rebatirlos. Consiguen además invertir la carga de la prueba. Los seguidores del engaño (por interés, desconocimiento o ideología) aplauden con las orejas y critican cualquier detalle nimio de la refutación y, claro está, no aplicarán ni por asomo el mismo nivel de exigencia al enunciado engañoso o falso.

    1. Yo sigo esperando que algún docente de un concertado, organización que los gestione o, simplemente, administración pública, proceda a publicar datos desglosados centro a centro. No vale la estadísitica que publican porque incluyen centros rurales donde jamás se instalaría (por falta de beneficios) un centro privado.

      Saludos.

  2. Un gran trabajo, Jordi. Hace tiempo que buscaba este cálculo de costes, es necesario saber lo que cuesta la enseñanza tanto en trabajo, dedicación y sacrificio de los docentes, que ya lo reflejas día tras día, como en datos económicos. Gracias por tu esfuerzo.

    1. Los que verdaderamente lo reflejan son los docentes que, un día tras otro, se dejan la piel en una profesión con cada vez menos recursos, menos apoyo social y ninguneados en demasía. Yo este curso estoy «en barbecho». Mis compañeros siguen ahí.

      Saludos.

  3. Solo un aporte objetivo, sin pronunciarme ni en uno ni en otro sentido: creo que se te han pasado la cuota patronal de la seguridad social, aproximadamente el 30% del salario bruto de cada uno de los docentes y PAS.
    De cualquier forma, es un buen trabajo de recopilación. Un saludo.

    1. La cuota patronal, en el caso de docentes de la pública, se paga del propio salario del trabajador (en el caso de los funcionarios anteriores al 2011 en concepto de Clases Pasivas y, ya los posteriores a esa fecha e interinos, aportando a la Seguridad Social). Por tanto, es el propio docente el que, dentro de su salario bruto, paga esas cuotas.

      Un saludo.

      1. Lo siento, pero te equivocas. Lo que vemos los docentes en la nómina es la llamada «cuota obrera» de la seguridad social (o clases pasivas, según proceda) si no recuerdo mal es en torno a un 6% de la base reguladora (del salario bruto, vamos). Además de esta cantidad, que como bien dices, se nos retiene de nuestras nóminas, la administración educativa que nos paga, o la entidad privada en caso de los concertados, debe ingresar a la seguridad social la «cuota patronal», que como dije antes es aproximadamente el 30%. Si sumas este coste a tus números, la cifra se acerca más a los datos ofrecidos por el ministerio.

        Un saludo.

        1. Consultada Hacienda (planteé la pregunta cuando me surgió la duda) me comentan que, tanto para pago directo de nóminas de la concertada como de los docentes de la pública (en cualquier régimen de cotización con sus particularidades), me comentaron que no hay cuotas patronales al margen de la retención en nómina. Los docentes que reciben pago directo cotizan, a diferencia de la gran mayoría de sectores, de su propio salario bruto. La cuota patronal que ingresan los concertados, en algunos casos, es debido a que realizan un pago «delegado» a sus trabajadores, resquitando ese porcentaje de los emolumentos que les paga la administración educativa de la que dependen.

          Saludos.

          PD. Sí, yo también tenía la duda pero creo que los de Hacienda deben de saberlo 😉

          1. Preguntaste al organismo equivocado. Debiste preguntar a la Seguridad Social, que es a quien se ingresan estas cotizaciones. Tuve un puesto de cierta responsabilidad (media-baja) en la Consejería de Educación de mi Comunidad, incluso coordiné la elaboración del presupuesto de esa Consejería un par de años, sé de lo que hablo y no lo digo por decir. Tú trabajo de síntesis es estupendo, pero si dejas estas cifras fuera, ciertamente los resultados y conclusiones que se saquen a partir de ellos, en mi opinión, crecerán de sentido. Un saludo.

            1. Aquí están el régimen de Clases Pasivas explicado (https://www.seguridadpublica.es/2010/12/el-regimen-de-la-seguridad-social-de-los-funcionarios-la-muface-el-sistema-de-derechos-pasivos/) para funcionarios docentes que entraron antes del 2011. Si el objetivo es la comparación entre coste público/privado concertado, ese coste se vería incrementado en el caso de la concertada (ya que el aporte en cuotas de la Seguridad Social es más alto que el de previsión de Clases Pasivas). Puede ser que exista pero, precisamente, sería un punto a favor de «lo barato» que es tener una plaza en la pública (en contra de los datos estadísticos que se vierten alegremente).

              Carece de sentido porque este dato, como he dicho antes (y no te niego la existencia y volveré a preguntar -en este caso no a la SS porque los docentes de antes del 2011 no cotizan a la misma-) tendría una influencia «en comparación» mínima y siempre a favor de la pública. Al igual que los que me piden que sume el coste de construcción de un edificio de la concertada. Otra falacia que, por cierto, no se sustenta si se supone que «la concertada no tiene beneficios» y, por tanto, esa infraestructura no va a amortizarse. Salvo que el Estado pague por ello a los centros privados concertados y así, los mismos, tal y como sucede en Murcia, reciban más ingresos por mantenimiento que los públicos de esa Comunidad 😉

              Saludos y muchísimas gracias por los comentarios.

            2. Para no complicar, y obviando los registros anteriores a 2011, ambos colectivos, docentes de la pública y docentes de la concertada, cotizan de igual modo a la seguridad social. El porcentaje en la cuota patronal es el mismo para ambos casos, y para ambos, está calculado en función de un mismo porcentaje sobre el salario bruto, por ende, a mayor sueldo (pública) mayor cuota patronal. Si bien es cierto, y hay no hay duda objetiva que valga, los centros concertados están situados en la mayoría de casos fuera del ámbito rural, en localidades que hacen viable el «negocio», con ratios cercanos al máximo permitido, y ahí es donde está el «truco» de los datos que se ofrecen, al dividir los costes entre un mayor número de alumnos, es normal, que las cifras coste/alumno favorezcan a la concertada, es decir, que esa reducción de costes se debe, no sólo a unos menores costes laborales (eso es irrefutable) sino también al mayor ratio profesor/alumno medio de estos centros (dada su ubicación en grandes núcleos poblacionales) . Los estadistas son los grandes genios de la información, son capaces, con los mismos datos, de sacar conclusiones contrapuestas, y todo ello sin mentir.

              Saludos.

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