De abejas, avispas y zánganos

Me preocupan tanto las visiones absolutistas como la extrapolación de ciertas cosas. No es solo ver como, al final, la gente lleva sus dimes y diretes profesionales al aspecto personal. Es ver como, por desgracia, por culpa de determinados sesgos (me incluyo en la posesión de un determinado sesgo profesional) algo anecdótico se convierte en algo que merece ser destripado hasta sus últimas consecuencias. Algo que no excluye la posibilidad de cuestionarlo o, simplemente, decir de forma más o menos sarcástica, que a uno le parece una auténtica gilipollez con demasiadas connotaciones infantiloides. Y para aquellos que no sepáis a qué me estoy refiriendo, lo estoy haciendo al siguiente tuit.

Fuente: https://twitter.com/manuparadas

Fui de los primeros en cuestionar la necesidad de jugar a buenos y malos en educación. A plantear que, quizás, los conocimientos de apicultura del compañero que tuiteó lo anterior no eran demasiado amplios porque, por lo que se ve, desconoce el problema de la suminisión de las abejas a la reina, su falta de criterio por vivir solo para seguir ciertas órdenes o, el simple hecho de no poseer ningún tipo de defensa más allá de aquella que lleva a su muerte. La verdad es que las avispas son mucho más independientes y, quizás por ello, sea más interesante parecerse a ellas que a otras pero, ¿hasta qué punto es bueno taxonomizar? Estoy de tradicionalistas e innovadores hasta más abajo del ombligo. De flippeds, abperos, magistralistas y todas las subvariantes monolíticas hasta la punta de aquello que obvio mencionar por saber que hay menores que se pasan por aquí. O, simplemente, porque como todos los blogs, están abiertos en horario infantil. Ya si eso hablamos de que todos somos docentes y que lo de poner en la balanza buenos y malos no me va. Extrapolado a la sociedad en su conjunto, ¿no os dio lástima lo que sucedió ayer en Barcelona? A mí, mucha. Al final lo menos importante eran las familias de los heridos y fallecidos. Qué pena.

Pero no quería abordar el tuit desafortunado sin mencionar que el mismo no habla de la capacidad profesional de su autor. Estoy seguro que, al igual que la mayoría de docentes, lo intenta hacer lo mejor posible para sus alumnos. Claro que hay experiencias basadas en errores metodológicos. Todos las hemos cometido. Todos hemos llevado a cabo experiencias que, o bien no han funcionado o, por el esfuerzo aplicado, han resultado tener un diferencial de valor añadido muy bajo. Claro que sí. Quién diga lo contrario, miente. Uno puede jugar a rol en el aula con criterios pedagógicos. Los cómics no dejan de ser una herramienta más si se hacen y usan adecuadamente. El fenómeno maker resulta interesante si se tienen claros los objetivos. TODO puede tener su validez puntual en el aula y, más aún, en algo tan complejo como es la educación. Ése nunca ha sido el problema.

El gran problema de todo es la necesidad de jugar a ser abejas. O, también a ser avispas de culo agresivo. Ser docente es algo mucho más complejo que querer tener siempre la razón. Mucho más interesante que las verdades absolutas (que no existen). Además, ¿quién decide qué es positivo en el aula? Porque, que yo sepa, al final muchos juzgan y aplican valores absolutos a determinadas cosas cuando hay muchos matices. Matices que todos acabamos obviando porque nos centramos, quizás, en esa necesidad de pertenencia a un grupo. El infantilismo de esa necesidad es connatural al ser humano. Si no fuera así, quizás las cosas no serían, a veces, tan (…) como las que son.

Lo que asusta de este tipo de tuits es la capacidad de generar tanto ruido cuando, al final, se convierte en lo menos importante del asunto. Es como cuando alguien se pasa con el azúcar en la mezcla de agua y chufa. Que todo el buen trabajo que se lleva realizando en los últimos años elaborando ese producto se va al garete porque, reconozcámoslo de una vez, a algunos les gusta hacer gracia sin ser graciosos y, a otros, nos acaba a estas alturas, por motivos obvios, ofendiendo demasiadas cosas.

Dios nos libre de los zánganos. Seguro que quedaría mejor en una infografía pero, siendo realistas, me da mucha pereza ponerme a ello 😉

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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