¿De qué podemos hablar un sábado?

Hoy sería un buen día para hablar de aquellos cursos de formación que se llenan de cientos de docentes. También podríamos hablar de todos aquellas miles de libretas que algunos se han llevado a casa, las cientos de miles de tareas a corregir o, simplemente, la necesidad de sacar una media para esta segunda evaluación que ya nos respira en el cuello. En definitiva, hoy se podría hablar de muchos temas relacionados con la educación, establecer debates más o menos enriquecedores sobre el tema o, simplemente, vocear de forma más o menos crítica acerca de deteminadas noticias de mi ámbito profesional. Pues va a ser que no…

Fuente: http://www.fotocommunity.es

Me apetece hablar de la necesidad de relajarse. De tomarse la vida con calma. De pensar en aquellos momentos que nos esperan en estos dos días de asueto. De poder, dentro de nuestras posibilidades, disfrutar de un buen libro, de una buena charla frente a un almuerzo en el que no pueden faltar las típicas bravas o, simplemente, de otros placeres más personales y menos profesionales. La profesión, al final, va a seguir existiendo el lunes, el martes, el miércoles e, incluso, en algunas ocasiones por unos cuantos años más. Seguiremos hablando de lo mismo, cambiaremos los nombres de ciertas cosas y buscaremos, con mejor o peor fortuna, qué funciona en nuestra aula. A veces perderemos, otras ganaremos y, quizás, sigamos pasando años buscando eso que nunca acabaremos de encontrar. No hay recetas mágicas y lo mejor -y a la vez peor- de nuestra profesión es ese azar que, por mucho que intentemos controlar, va a ser nuestra lucha particular.

Es un buen momento para tomarse un café, escuchar las noticias, intentar enfadarse lo menos posible y empezar una de esas jornadas que van a ser irrepetibles. El tiempo pasa, las discusiones educativas se eternizan y, al final, nos echa el tiempo encima. Más bien nos lo gasta en cuestiones transversales. Hay pólvora en mis calles. Empieza temporada, después de unos malos días a nivel meteorológico, de volver a adueñarnos de esas calles que siempre nos echan de menos. No son sólo las calles. Es también el mirar. El plantearse determinadas cuestiones para las que siempre falta tiempo. El, en definitiva, jugar con el tiempo que cada vez quemamos antes.

Compartir experiencias profesionales es positivo. Reunirte con profesionales del ramo, también. Convertir a algunos de ellos en amigos, fantástico pero… ¿se puede hablar un sábado de otros temas o estamos demasiado absorbidos por nuestra profesión? Quizás hoy me plantee un sábado diferente. Quizás no lo haga pero, qué hay de malo en buscar vida más allá del aula, de los alumnos o de lo que envuelve a nuestra profesión.

Disfrutad de vuestro sábado. Es un día fantástico para desconectar. Eso sí, cada uno es libre de hacer lo que quiera con su tiempo porque, al igual que dar consejos es gratis, también lo es no seguirlos.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

4 Comments
  1. Estimado Jordi, me parece fantástico haber encontrado tu blog y la lucidez de tus escritos. Eres una buena racha de viento fresco. Atenta a tus escritos. Mil gracias.

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