Decisiones profesionales

Cada cierto tiempo me planteo si las decisiones que, a nivel profesional, he ido tomando a lo largo de los últimos años han sido las correctas. Creo que, al final, soy más de impulsos que de meditación razonada y, por ello, en ocasiones me he equivocado en ciertas cuestiones (tanto a nivel de aula como fuera de ella). Y eso me lleva, tal y como me está sucediendo últimamente, a replantearme muchas cosas.

Fuente: ShutterStock

La educación no se cambia desde dentro del aula. Por lo visto, y analizando en frío las decisiones de los políticos que la gestionan (de uno u otro signo político), tampoco desde fuera de ellas. Así pues, descartando la mayor, toca ver qué afección va a tener tu labor para alguien. La clave de todo es saber si, como mínimo, esa labor profesional te llena. O, simplemente, te hace sentir bien con lo que estás haciendo.

He tomado malas decisiones. Me he equivocado al intentar hacer ciertas cosas. Mi camino profesional, después de más de veinte años en la misma profesión (a excepción de este último en el que, a día de hoy, no tengo demasiado claras algunas cuestiones), está plagado de errores que, por suerte, se han ido difuminando una vez pasado el tiempo. Me equivoco a menudo. Tomo decisiones que, al final, me acaban afectando demasiado. Me llevo demasiados golpes por no pasar de todo y plantearme que, al final, por mucho que lo defienda públicamente, todo esto no es más que un trabajo. Algo que, por mucho que os recomiende por activa y por pasiva, debería aplicarme en primera persona.

Cuando uno se da golpes contra una pared sabe que siempre va a acabar ganando la pared. Y, aún así, intenta una y otra vez golpear contra la misma. Si uno se enfrenta a determinadas personas a nivel profesional sabe que, tarde o temprano, va a acabar teniendo frentes abiertos que, en su vida, le aportan entre poco y nada. Si uno decide optar por A, B o C, al final acaba perdiendo el sentido de todo porque, se haga lo que se haga, tiene sus contraindicaciones.

En días como hoy, en los que uno duerme mal y poco, al final toca plantear qué demonios pinta uno en su profesión, qué hace en determinados lugares y, en definitiva, planteándose aplicar el concepto de «mesinfotismo» que tantos beneficios aporta a quienes lo practican. Me estoy, como he dicho en más de una ocasión, haciendo mayor. Demasiado mayor para no ver que cada vez me queda menos para muchas cosas.

Hoy seguro que habrá gente que intentará cambiar la educación. Yo hoy me conformo en sobrevivir. Sí, hoy es de esos días en los que me toca tomar determinadas decisiones. Decisiones que, como todas las que se toman, tienen sus consecuencias.

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

1 Comment
  1. Jordi: soy maestro de Primaria. Me gustaría decirte que estoy en plena sintonía con tus reflexiones; sobre todo con todo aquello que escribes sobre los gurús educativos que están encantados de conocerse. Los considero una gran estafa. Son vendedores de humo. He sido un autodidacta que ha agradecido siempre las aportaciones de los docentes con mayor experiencia con los que he compartido la docencia. He trabajado partiendo siempre del principio de que la motivación, la empatía con el alumno y la necesidad de tener un dominio de los conocimientos son la base para que mis alumnos consigan, al finalizar la etapa, las herramientas para seguir caminando en su futuro. Estoy harto de ver tanto encantador que engañan a la sociedad; harto de ver como llegan a Secundaria alumnos sin base que se estampan con la realidad; niños que llegan a los institutos sin saber calcular, leer, escribir, redactar dos lineas, e incluso no saben pensar. Lo siento por esos padres que han sido engañados. Es muy grave el engaño que se está produciendo. Estamos practicando la mayor exclusión jamás vista.Parece que fuese contracorriente pero tengo el aval, el respeto y consideración que los padres tienen sobre mi trabajo. Saber que los chavales llegan preparados es una satisfacción. Podría contarte muchas más cosas pero ya habrá momento. Comparto tu visión y agradezco muchísimo lo que escribes y piensas. Sigue así. Un abrazo y gracias por compartir tus reflexiones.

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