Del docente edupunk a… ¿un triste hashtag?

Supongo que, en ocasiones, toca desempolvar a los muertos. Bueno, más bien toca recordar a aquellos que, en un determinado momento, gracias a su ilusión por cambiar las cosas parecía que querían hacerlo. Un nutrido grupo de docentes que, hace ya casi una década, intentaron luchar contra la corriente imperante para subirse al carro de un concepto que posteriormente algunos denominaron edupunk. Un concepto que, como muchos, lo único que pretendía era englobar a todos aquellos docentes que, mediante encuentros o intercambio de posturas en las redes, pretendían objetar a los esfuerzos gubernamentales y a los intereses educativos de empaquetar tecnologías emergentes en productos estandarizados con comportamientos predefinidos (fuente).

Fuente: Néstor Alonso
Fuente: Néstor Alonso

Resulta curioso observar qué nos queda ahora en las redes de ese movimiento. Los críticos con lo reglado han desaparecido o se han convertido en los docentes del hashtag del INTEF. Sí, docentes cuyo único objetivo es promocionar determinados cursos del brazo armado del Ministerio de Educación para, curiosamente, convertir la libertad que suponía el concepto edupunk en una guía ideológica que, curiosamente, era a la que no se debía llegar nunca. Sí, son los mismos críticos con esa manera de hacer las cosas los que ahora están haciendo esas cosas. El profe guay reconvertido, por una pequeña cantidad de dinero (nada despreciable en la coyuntura actual para un docente), a una pieza más del engranaje para hacer que nada cambie. Demasiada ansia contrastada de tomar roles de pequeño burgués. Y lo más curioso es que, algunos de esos que forman parte de la maquinaria, creen que sí que van a cambiar algo. Otros, nunca lo han creído y simplemente se han montado a un carro por interés.

No hay debates en las redes sociales. Ya no hay nuevos fichajes porque, si los hubiera, algunos se quedarían escasos de trabajo o de extra. Lo importante es vender que no se ha cambiado cuando toda la interacción ha cambiado -y mucho-. La Galia se ha conquistado. Y, curiosamente, lo han hecho contando con los mismos mercenarios que en su momento la defendieron. El edupunk ha cambiado la crítica espontánea que le salía de dentro por la mesura en sus intervenciones. La fagocitación ha sido algo tan rápido que algunos no se han dado ni cuenta. Bueno, a lo mejor sí que se han dado cuenta.

Cuando veo docentes críticos con PISA haciendo de tutores o participantes de cursos del Ministerio sobre PISA, pequeños corrillos donde el que se salga de la ideología mayoritaria permanece expulsado (o ignorado) y, como no, montando cacerías para cazar al que se atreva a cuestionar sus buenistas intenciones educativas es que mucho ha cambiado últimamente. Un cambio sutil que puede pasar desapercibido pero, como todos está ahí.

No hay peor tolerante con las críticas que el excrítico. No hay nadie peor que aquel que no quiere ver. No hay nada más frustrante que ver la huída de una minoría, la absorción de la mayoría y, como no, la manipulación de dicha situación. Porque, no lo olvidemos, algunos entran en las redes buscando algo que, quizás nunca ha estado o, como mucho, ha sido algo demasiado puntual y poco eficaz para que se note en nuestras aulas.

Creo que, como bien han dicho Carlos y Ainhoa en sus respectivos posts (fuente para poderme explayar) toca hacer una mirada global sobre las redes docentes para ver en qué se han convertido. Unas redes menos patio de colegio y plagadas de niños que jugaban a cualquier cosa para, tristemente para algunos, un espacio para propaganda institucional y escaparatismo de experiencias maravillosas donde no ha habido ningún tipo de error en su planificación y ejecución. Supongo que es la evolución o, quizás, es que algunos nos estamos haciendo muy mayores.

Finalmente comentar que algunos no hemos sido mucho de cervecear (salvo en contadas ocasiones y en grupos muy pequeños) pero sí que tenemos mucho cariño por aquellos que, por desgracia nos han abandonado y, por esos que hacen un magnífico trabajo en sus aulas (lo cuenten o no).

Recomiendo, como no, los imprescindibles posts que he mencionado anteriormente para complementar un poco más esa visión que me da una casa en la que, por desgracia, cada vez me siento más extraño.

¿Qué ha pasado con la interacción? Una historia de vida en las redes sociales

Cuentos de viejas… respondiendo a @achinech

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

7 Comments
  1. Gracias por el post Jordi.

    Yo me lo creí en su momento, ese primer párrafo que has escrito. Y también pensaba que habría masa crítica para debatir todo lo que comentas pero me estoy dando cuenta de que no es así… 🙁

    Gracias por hacernos reflexionar como siempre.

    Saludos

    1. Gracias a ti Carlos por abrir un debate que, creo, no está lo suficientemente abierto. Conviene hablar claro acerca de la deriva que han tomado las redes sociales educativas y, como no, los que en un principio parecía que querían canviar las cosas. Supongo que, como la naturaleza impone, el aburguesamiento 2.0 ha calado en parte de ellos y, para dar la sensación de que las cosas no cambian, conviene eliminar la crítica del discurso. Algo que, personalmente, no me gusta.

      Por suerte creo que es sólo una evolución más. Nadie dijo que en la evolución no hubiera especies que se extinguieran y otras se adaptaran al entorno una vez encontraron su zona de confort 🙂

      Un gran saludo de vuelta.

  2. Con permiso, y aunque yo no llego a tanto como ustedes…creo que se puede…y se «debe» llegar o tener otra Educación. Llegué tarde a este debate , aunque a ilusión no hay muchos que me puedan, con la «ilusión sola» no se come ni se cambia la Educación en todo un país…¿o sí? todo lo que hablan lo sé de «oídas» de espectadora casual, por lo que se podría decir que toda esa «revolución» quedó allí y que va calando y que todos los que tengan una inquietud o ganas de trabajar y de cambiar de verdad, buscarán esa meta …como en «Encuentros en la tercera fase»…hay que llegar a un punto de encuentro común, (si pudiese ser dejando en el camino envidias, vanidades …)
    Ayer supe que para mí las clases, al menos este año y en el centro donde ha sido mi casa, han terminado…la Educación Artística ha sido herida de muerte por La LOMCE, como ya te dije en otro comentario…y no …no ha cambiado nada -metodológicamente hablando creo que eso es más función personal o de Centro,) para algunos …una pequeña mutilación, daños colaterales…
    La huella en cada persona nunca será igual

    Por cierto…¡Lo que disfruté ayer «Conversando con maestras»….no son tan pocas las iniciativas!!! y qué gusto da cuando te identificas con todo!!!
    Gracias
    Henar

    1. Los que estuvimos en el principio vimos unos aires diferentes de los que se respiran ahora. Algunos han abandonado (precisamente los más críticos), otros se han adaptado por beneficio propio -algo totalmente respetable- y, finalmente, algunos seguimos replanteándonos cada día lo que hacemos mal. Sí, al final todo se reduce al grado de satisfacción que tiene uno en su trabajo y a mostrar las inquietudes abiertamente.

      Un ágora que se ha convertido en algo demasiado controlado para que nos guste a unos cuantos que, en su momento tenía una potencia (o creímos que la tenía) interesante que se ha diluído por necesidades del guión.

      Por suerte siempre hay iniciativas interesantes. No es quizás falta de ellas, quizás de lo que adolece el discurso es de falta de crítica por el buenrollismo imperante.

      Gracias a ti por tus comentarios.

  3. Buenísimo. Gracias por exhumar el caso. Yo también crecí en el 2.0 bebiendo de toda esa troupe que fueron una revolución marginal en un sistema educativo arcaico. Para mí, eran la Velvet Underground de la educación, una explosión de belleza intelectual, color e ideas. EducaConTic fue mi rescate emocional después de jornadas grises en un colegio que debería ser volado con dinamita (sin niños, claro).
    Ví el inicio de los MOOC y me metí a conocer a más gente, pero me pasó como al niño de «la invasión de los ultracuerpos» con su pájaro: «vuela como twitty, pia como twitty pero no es twitty»; se notaban cosas raras (permitidme que ponga «cosas raras» para no subrayar el centro de la diana). Sí, había cosas que huelen a ministerio dinamizado por un «dream team» con maradonas y ronaldos, y … más.
    Aún hago MOOCS porque hay una nueva generación de docentes que vale la pena conocer. Pero sí, se desbravó el calimocho.

    Gracias Jordi por el rescate y un abrazo a los potachovizad@s.

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