Docentes en la picota

Supongo que siempre es bueno señalar al culpable entre quienes no tienen facilidad de defenderse. Es más fácil meterse con los trabajadores e, incluso, vejarles continuamente o desprestigiar su función profesional, que buscar a los verdaderos artífices del problema. Sí, siempre ha sido mucho más fácil gritar al que te intenta atender que movilizarse ante los responsables de la mala gestión e infradotación de recursos que hacen que, en ocasiones, el pobre que ofrece el servicio se vea en la necesidad de atender a más personas de las que podría. Y, por desgracia, después del cabreo que supone para el usuario del servicio los retrasos o falta de personalización en la atención de sus demandas o de sus familiares, culpabilizar por la calentura del momento al «pobre desgraciado» que se encuentre delante de él. Mucho más fácil atacar en caliente que buscar las causas y a los verdaderos culpables del asunto. Eso sí, sin obviar la necesidad de extrapolar una buena o mala experiencia al conjunto global de las experiencias que puedan darse porque, si a uno le han atendido mal, la culpa siempre es del profesional y, por tanto, ese trabajo está plagado de malos profesionales. Todo muy lógico y razonable.

Fuente: http://amodelcastillo.blogspot.com.es

Hay padres que tienen muy claro que los responsables de los fallos que existen en el sistema educativo son los docentes. Además, resulta curioso que esa insatisfacción se traslade más directamente a los profesionales que ejercen en los centros públicos. Frases como privilegiados, vagos e inútiles corren como la pólvora por determinados grupos de Whatsapp, se difunden alegremente en conversaciones que tienen como escuchantes a sus propios hijos y, cómo no, a veces se trasladan a los medios de comunicación como verdades absolutas. Está claro. La responsabilidad de todos los males de la educación actual es culpa de los docentes que están trabajando en las aulas. Seguramente si se les despidiera a todos y se contratara a esclavos, sin derechos laborales y que acataran a rajatabla las opiniones de los padres, seguro que se arreglaría todo de un plumazo.

No es ser corporativista ni nada que se le parezca. Tampoco creo que sean la mayoría de padres los que cuestionan la labor de los docentes pero, por desgracia, debido a la mediatización interesada del asunto por determinados medios y partidos políticos, da la sensación que pretendan un choque de trenes entre docentes y padres. Algo que, avalado por personajes de dudosa calaña que defienden la persecución al docente y, desde sus espacios laborales o mediáticos, incentivan el desprestigio de los profesionales de la educación, va extendiéndose de forma imparable en una sociedad que, cada vez tiene más ganas de buscar enemigos para justificar lo mal que lo están pasando. Sociedad cuya máxima es la necesidad de buscar culpables para todos sus males sin, en ningún momento, analizar qué sucede de puertas para adentro.

Hay mucho por solucionar en el ámbito educativo. Hay profesionales, al igual que en el resto de profesiones, buenos, malos y regulares. No es algo típico de la docencia. Sucede en todo tipo de empresas. Sí, en las privadas también. Y no por ello hemos de cuestionar ni responsabilizar el bloque al colectivo por casos aislados. Eso sí, siempre queda mucho mejor cara a la galería decir que los responsables de que los hijos de uno no consigan aprender es de los docentes que les dan clase. Uno así puede vivir mejor y obviar sus responsabilidades.

Me encantaría que los padres y los docentes fuéramos en el mismo barco porque creo que tenemos los mismos intereses. El problema es que, por desgracia, a alguien que gestiona muy bien los medios y tiene otros intereses muy alejados de la educación, le conviene mantener y potenciar ese enfrentamiento. Como siempre dicen… divide y vencerás. Qué mejor que tener a la comunidad educativa a la gresca para tenerlos distraídos y que no vean los problemas reales de la sociedad actual. Problemas que no se van a solucionar mediante críticas estériles, grabaciones ocultas o establecimiento de bandos. La guerra sólo interesa a los que venden armas o tienen intereses relacionados con la misma.  Al final, los niños, que son los verdaderamente importantes del asunto, siempre pierden.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Vamos, q algunos aun entendéis q la mayoría de las quejas tienen q ver con la falta de empatía y respeto q se respira en algunas aulas y en algunos centros. Eso nada tiene que ver con los recursos del sistema. Y ampararse en esto, m hace pensar en la falta de responsabilidad. Se responsabiliza al sistema x falta de medios y a los alumnos x falta de motivación. Acaso ninguna responsabilidad es del docente q es el q realiza el trabajo?

    1. El problema fundamental es el que se extrae de tu comentario. No eximo, ni me eximiré nunca como docente, de mi parte de responsabilidad en el aprendizaje del alumno. Eso sí, siempre he dicho que soy CORRESPONSABLE del mismo y jamás responsable último ya que -y no lo digo yo- hay responsabilidades compartidas de contexto. Creo que, por desgracia, ahora toca meterse con los docentes por motivos que desconozco y, resulta curioso que esa culpabilización de todos los males resulte falaz en la mayoría de ocasiones. Eso sí, siempre es mejor que la comunidad educativa busquemos enemigos en lugar de buscar soluciones.

      Por cierto, ¿existen los malos docentes? Claro que sí pero, ¿realmente crees que la mayoría de docentes pasan de sus alumnos y buscan eximir su responsabilidad profesional en falta de recursos o hacen más de lo que pueden?

      Al final, por lo visto, la banca siempre gana porque ha conseguido lo que quería.

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