Docentes por obra y gracia del Espíritu Santo

Ahora que hay miles de opositores que estos días se presentan para lograr una ansiada plaza, en libre concurrencia, que les permita optar a trabajar en la escuela pública, conviene recordar que, en nuestro país, hay algunos docentes que, sin pasar por ningún proceso selectivo y, simplemente siendo seleccionados por una determinada organización religiosa, se encuentran dando clase en la misma. Docentes que, a diferencia de los anteriores, no deberán sufrir el mes de junio y julio en procesos selectivos o preocuparse para obtener una determinada plaza en los concursos de traslados o esperar las ansiadas comisiones de servicio porque son docentes por obra y gracia del Espíritu Santo. Sí, para aquellos que lo intuíais, estoy hablando de los docentes de religión.

Fuente: https://laicismo.org/
Fuente: https://laicismo.org/

No entiendo cómo puede haber docentes en la pública que, sin ningún criterio conocido y cuya regulación se realiza al margen de la administración educativa, puedan cobrar del erario público y no puedan ser removidos de su puesto salvo que lo ordenen desde la diócesis a la cual pertenezcan. No, no me cuadra que, incluso en los casos en que el alumnado ya no haya optado por dar religión, no pueda ser suprimida su plaza y deban ser reasignados a otro tipo de actividades para completar su horario lectivo y seguir cobrando a final de mes incluso que no estén realizando ninguna actividad docente -o, en este caso, adoctrinadora-. Sí, si un docente de religión no puede cubrir su horario, no se le puede suprimir del centro y deben asignárseles actividades que no impliquen la docencia directa como puede ser encargarse de la biblioteca del centro o, incluso, regar las plantas del centro.

O sea que, docentes que en su inmensa mayoría sólo sirven para poner películas y calificaciones fantásticas -no sea que se queden sin personal- son recolocados, por acto divino, cueste lo que cueste. ¿Os imagináis que, por cuestiones horarias, desaparece una línea de la ESO y que, lo anterior obliga a que dos docentes, funcionarios con plaza definitiva, deban largarse del centro y, en cambio, que el docente de religión quede a 8 horas lectivas y se le permita seguir cobrando como si impartiera 20? Pues sí, lo anterior sucede. No es producto de ninguna imaginación calenturienta.

Y ya, cuando se usa a los docentes de religión para impartir apoyos, en detrimento de una plaza de un funcionario o interino que podría crearse, la situación ya es de traca. De traca y dice muy poco de bueno de los equipos directivos que lo permiten. Sí, yo trabajé en un centro educativo cuya docente de religión impartía lengua castellana en primero de ESO. Y no era un apoyo, era una asignatura curricular. Algo que denuncié en su momento y que, por cuestiones varias y poderes fácticos que todos conocemos, fue completamente escondido debajo de una gran alfombra que tiene la administración para esos temas que afectan a cuestiones eclesiásticas.

No, no entiendo que haya docentes elegidos a dedo cobrando de los impuestos de todos pero, aún menos entiendo que haya docentes contratados directamente por una cúpula eclesiástica que, sin pasar por ningún proceso transparente o aportar más mérito que ser declarados «aptos» (o idóneos) por el responsable de la iglesia de turno, puedan estar blindados en centros educativos públicos. Y ya, rizando el rizo, en algunos casos -especialmente aquellos que son curas- obligan a adaptar sus horarios por ley a las misas que deben celebrar con lo cual los horarios del resto de docentes quedan hechos unos zorros. Yendo mucho más allá de lo incomprensible.

Creo que ya empieza a ser hora de regular ciertos aspectos y, por desgracia, hay mucho trabajo que hacer en los centros educativos. Y no, no es una crítica al docente de religión que se busca la vida, es una crítica al sistema que permite lo anterior.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

11 Comments
  1. Hola Jordi,
    en este país para todo te piden mil historias. Ahora para dar clase en la ESO de religión te piden la licenciatura en teología. Yo no sé si es que antes no exigían tanto, pero cuando yo estaba en el insti, los profesores de religión no curas tenían otras carreras, conozco a unos cuantos. Así que estaban preparados para otras asignaturas, no todos, obviamente. En lo demás, pues sí, lo del tema de la religión católica es un tanto extraño.
    Un saludo

    1. Hola Carolina, me vas a permitir una pequeña aclaración acerca del contrato de los docentes de religión. Una aclaración que hace ilegal, por tratarse de una relación laboral para ofrecer un determinado servicio -al igual que la que se establece con el personal de administración y servicios del centro- que no puede jamás reconvertirse en un servicio de docencia de asignaturas que no están incluídas en el mismo. Sí, a que un docente de religión, por el hecho de tener una titulación y completar horario para no extinguir su relación contractual se le diga que ha de impartir una determinada asignatura sería como si, a la limpiadora, al conserje o al administrativo del centro se le dijera que, para completar su horario, diera Castellano, Matemáticas, Educación Física o Tecnología en el mismo por tener un título superior en su formación académica. Y eso, como puedes ver, no es demasiado lógico y totalmente ilegal.

      Por cierto, el post no va acerca de que se dé una determinada religión o ninguna en los centros educativos. Algo sobre lo que podríamos discutir pero que derivaría la conversación hacia aspectos que no entran en lo que se discuten en el mismo.

      Un saludo.

  2. Más que perpleja me encuentro yo al leer esta crítica que viene de un docente que (entiendo) intenta educar en un mundo que no entiende o (lo que es más grave) no quiere entender según detalla en su resumen. Jordi hablas y denuncias la injusticia del procedimiento que hace que unas personas lleguen a dar clase y a la vez, criticas su validez para hacer lo que hacen. La materia que imparten, Religión aunque no sea de tu agrado es una elección válida y voluntaria que en el sistema educativo español se puede escoger libremente (a criterio de los padres). Siendo docente esto en tu discurso lo obvias pero lo sabes perfectamente. Malmetes en un foro público entre compañeros de profesión antes que colaborar con un grano de arena a que se mejore la situación particular que vives en tu centro y que reflejas en este post.
    Se te caen las actitudes de docente al escribir así, lo digo porque estoy a tres días de presentarme a las Opos en Galicia para primaria y no se me hubiese pasado por la cabeza cargar con esa saña contra estos compañeros. Una cosa es lo que marca la normativa vigente con respecto a variedad de materias y carga horaria, otra es que la educación esté en manos de quien está (cuatro políticos) y otra es generalizar y criticar la aptitud para la docencia de la materia que imparten de este grupo de personas.

    1. A los profesores de religión se les puede considerar tan compañeros como el conserje, el que se dedica a la limpieza del centro o, incluso como el inspector que por allí pasa de vez en cuando a pedirnos los papeles,…¡Ah! ¡No! Se me olvidaba que no tienen ningún proceso de selección a excepción de su buena relación con el obispo, arzobispo o cardenal de turno, en el caso de Valencia, mi comunidad Cañizares. Las palabras sobran ¿no?. Mientras yo enseño el proceso de evolución, luego llega la de religión y les cuenta la historia de Adán y Eva, mientras que la de Ciencias enseña la teoría de creación del Universo, ella les cuenta que el Universo fue creado en 7 días,. Por cierto, de quién creó a Dios no dicen ni misa.

      Pero estoy de acuerdo que cada uno pueda tener las ideas y creencias que les vengan en gana siempre y cuando no atenten contra el de al lado pero en su casa. La escuela no es el lugar adecuado para proselitismo y menos si es subvencionado con mis impuestos.

      Por cierto la educación si está en mano de cuatro políticos es porque la comunidad educativa, incluidos los padres y profesores hacemos en muchos casos dejación de funciones y, en todo caso podemos leernos los programas electorales y ver cual es el que mejor se adapta a nuestra concepción de lo que debe de ser la escuela que gestione el futuro de nuestros hijos.

    2. Creo Cristina que cuestionar determinadas cosas relacionadas con la educación y el sistema educativo no hace daño a nadie. Y, por cierto, sí que me parece mal que haya personas que, por el simple hecho de tener el favor del obispo de turno puedan adoctrinar con el dinero de todos en una determinada fe con independencia del número de horas que dispongan en los centros para hacerlo. No, no es cuestión de un mal compañerismo, es cuestión de la irracionalidad -e ilegalidades en algunos casos como los que comento- que subyacen tras la existencia de este cuerpo de docentes de religión que, ni tan sólo se ciñen al resto de las reglas de juego laborales del resto de sus compañeros.

      Por cierto, que uno esté capacitado para dar clase si ya tengo mis dudas acerca del proceso de oposición, no me hagas tragarme que el obispo de turno sabrá quién sabe más de ello.

      Un saludo y te recuerdo que las actitudes docentes de sumisión y nula queja son las que llevan a que estemos como estamos. Lo de autoflagelarme y sufrir en silencio no va mucho conmigo. Quizás es porque no tenga la suficiente «idoneidad» para ello 🙂

  3. Bueno ahora también tendremos Islam en los centros.

    http://www.anpe.es/wordpress/2016/03/24/boe-publicado-el-curriculo-de-religion-islamica-en-infantil-eso-y-bachillerato/

    Espero que, algún día, mis hijos puedan recibir clases de pastafarismo, religión tan respetable como cualquier otra. Yo me propongo a mí mismo como profe de pastafari, así me ahorro las 6 horas de examen de ayer.

    Cristina, espero que consigas la plaza y que cuando la tengas no te veas trasladada a un cole a 200 km de tu hogar porque el profe de religión le asignaron tu horas.

    Un saludo

  4. Debemos vivir en otra Autonomía, o en otro planeta, porque la realidad que yo veo día a día en los centros de Madrid en los que estado es otra.

    En Madrid (y yo creo que en todas, o casi todas partes) los profesores de Religión son interinos con una bolsa de trabajo a los que llaman según su puesto en la bolsa, igual que al resto de los interinos. No tienen plaza por oposición porque nunca han convocado oposiciones a Religión, así que difícilmente pueden presentarse. Y cuando han recortado aumentando las horas algunos se quedaron en el paro, como el resto de interinos, y otros han tenido que compartir centro (el profesor de religión de mi instituto actual).

    Mi experiencia, de todas formas, es que hay grandes profesionales interinos que no han logrado sacar plaza en unas oposiciones, igual que también hay a veces merluzos o vagos caraduras que lograron sacar plaza de profesor funcionario una vez en la vida, por suerte o por capacidad, y ya no han vuelto a pegar un palo al agua desde entonces.

    Los profesores de Religión que yo sepa tienen carrera superior, como el resto de profesores (funcionarios e interinos), y pueden dar otras asignaturas afines según la titulación que tengan.

    Respecto a lo que dices que son «docentes que en su inmensa mayoría sólo sirven para poner películas y calificaciones fantásticas», llevo mucho tiempo oyendo comentarios similares sobre los profesores de Filosofía, de Plástica, de Educación Física y de Tecnología (la mía) por parte de profesores de asignaturas «serias e importantes». Sólo me ocurre decir que despreciar el trabajo ajeno sin conocimiento y de forma generalizada no es algo que caracterice a un buen profesional, sino que es más típico lo de que «piensa el ladrón que todos son de su condición».

    1. Hola Charo, en primer lugar te comento en que los docentes de religión tienen el mismo estatus en TODAS las Comunidades Autónomas y reúnen los mismos requisitos para serlo (http://www.conferenciaepiscopal.es/requisitos-deca/). Docentes que tienen una relación contractual diferente a la del resto y cuya contratación se realiza por estar en disposición de una determinada «acreditación» (idoneidad) que gestionan las diócesis.

      Los docentes de religión, como bien comentas, tienen titulación superior (que puede ser la de Teología que sólo habilita para estar en esas listas para dar clase de religión) al igual que, en ocasiones, otro personal con la misma relación contractual que ellos (como pueden ser administrativos, conserjes y personal de limpieza) y a nadie se le ocurre que impartan cosas para las que no fueron contratados. Bueno, por lo visto, según tu comentario y el de algunos, a casi nadie se le puede ocurrir lo anterior.

      Por cierto, no hay asignaturas serias e importantes pero sí que hay formas de impartir las mismas. A propósito, yo sí que no pongo Tecnología (que es la mía) al mismo nivel de otra en la que pueden cuestionar abiertamiente principios científicos básicos o, desde una óptica muy concreta, decir qué es el bien o qué es el mal porque, si lo hiciera estaría haciendo un flaco servicio como profesional de la Educación.

      Lamentablemente, a diferencia de ti cuyo ataque personal final se realiza sin conocerme, yo sí que conozco el caso que denuncio como muchos otros directamente. Algo que nos diferencia mucho. Mucho no, muchísimo.

      Un debate que hubiera sido interesante aunque, por desgracia, estés mal documentada.

    2. Yo no he visto recortes en la asignatura de religión jamás. Si acaso, al revés. Y sí, muchos profes de religión son proyectores de películas y a mí me han llegado alumnos a decir que no se cogían mi optativa porque si escogían religión les ponían un 10. Chúpate esa. Y no se convocan oposiciones porque son colocados a dedo mediante un proceso que nadie conoce, quizás porque sea tan arbitrario que no hay nada que conocer. Alguno he conocido que da clase «de verdad», pero son los menos. Si lo convirtieran en una asignatura dura, se les caía el chiringuito más de lo que se les está cayendo ya.

  5. Te van a dar hasta en el carnet, porque este tema es uno de los grandes tabúes de nuestro sistema. Ya hay un comentario con el argumento «es lo que piden los padres». Espera otros parecidos.
    Hay un Real Decreto que regula que estos profesores deben tener contrato indefinido salvo por sustitución, no sé por qué un comentario anterior dice lo contrario.
    Lo peor de todo esto es que, además, la experiencia como profesor de religión cuenta como antigüedad en centros públicos a efectos de oposiciones. Es decir, un profesor de religión puede presentarse tras años de trabajo a una oposición y tener la misma antigüedad que alguien que ha estado años como interino.
    Efectivamente, es impensable que el fontanero de un centro dé clases aunque tenga el título de magisterio. Pues lo mismo ocurre con el profesor de religión.

  6. Para ejercer en esta lista es imprescindible la MISSIO » titulacion» que solo da el Obispado de turno en base a unos criterios subjetivos y por lo menos discutibles.
    ¿Es de recibo que solamente un ente privado como la Iglesia pueda elegir al personal para ejercer dentro de la enseñanza publica?
    Luego viene truco o trato. En la CAPV( Euskadi) el profesorado de religion de secundaria tiene la conndicion de personal laboral y el de primaria unas condiciones laborales identicas al del funcionariado y curiosamente la lista de religion es la unica que permanece abierta todo el año, el resto de listas estan cerradas.
    Llega la rebaremacion anual y el profesorado de religion puede apuntarse al resto de las listas mientras que el resto ni las huele.
    No tengo nada en contra del personal pero si es contra de un sistema que no es justo y por ende hace que la MISSIO se convierta en algo imprescindible no ya para acceder a dicha lista sino para poder acceder a todas las demas.

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