El 4,974

Sí, estoy que no quepo en mí. He conseguido ver la nota más similar a unos datos de un experimento de la NASA de las que acostumbro a ver a lo largo de mi carrera profesional. No un 4,9 (que ya había visto alguno). He conseguido ver un 4,974. Las calculadoras permiten maravillas y, no digamos el uso de esas gráficas de Excel (sí, porque Calc o Drive por ahora sólo lo usan cuatro frikis educativos). Es algo realmente brutal. La capacidad de poder aproximar hasta las milésimas las calificaciones de los alumnos. Se coge una tabla, se introducen porcentajes, se pone notas numéricas sacadas de exámenes tipo test e intuiciones acerca del comportamiento del alumno y, voilà… ya tenemos un maravilloso dígito tintineante en nuestra pantalla. Si a lo anterior sumamos la posibilidad de poner colores según el rango de calificaciones en la que estén esos alumnos, orgasmo evaluador.

A mí me preocupan estas fechas. No tengo ni pajolera idea de la calificación que pondré a mis alumnos. Bueno, más bien no tengo ganas de hacer empírico nada que no lo es porque, negar la subjetividad a la imposición de calificaciones es ir muy de sobrado. Sí, los docentes (o al menos la mayoría) a las pocas semanas y salvo sorpresas puntuales (entre agradables y desagradables) tenemos muy claro qué va a pasar con esos alumnos y la calificación que van a sacar. Para lo anterior, ¿es realmente necesario introducir milésimas? ¿Es necesario querer rozar la perfección matemática para obtener calificaciones y, posteriormente, realizar un análisis de las mismas mediante porcentajes maravillosos? Qué pereza. Qué pocas ganas de hacer algo productivo. Porque esto de ir haciendo Juntas de Evaluación cada trimestre es un auténtico coñazo. Coñazo que sirve para justificar a los padres el control que llevamos de sus hijos. Para mí tardes perdidas en disertaciones varias que, más allá de acabar poniendo lo que a uno le apetece más o menos justificable empíricamente, sólo sirven para repetir lo que ya sabemos muchos. Sí, los boletines de notas trimestrales son un atentado ecológico. Además, no siendo prescriptivo (obligatorio), la mayoría de centros se empeñan en ello. En ello y en las evaluaciones cero. Algo parecido a poner notas por la suposición que tienes, a la semana de dar clase, de qué va a pasar. Por suerte, éstas son de consumo interno.

¡Voto a Bríos! Convertir el sistema educativo en una máquina de sacar calificaciones (y ahora con PISA, pruebas diagnóstico, de competencias básicas, etc. aún más) es una soberana estupidez porque, al menos en mi caso, no tengo muy claro el sentido de un 4 o de un 6. Más allá de las felicitaciones o reprimendas que van a recibir nuestros alumnos, lo anterior me sirve poco menos que para plantear el objetivo final del sistema educativo para muchos de ellos: la necesidad de aprobar. Y, por lo que tengo entendido, el aprobar no siempre está relacionado con el aprender.

Fuente: http://www.xtec.cat
Fuente: http://www.xtec.cat

Siento el discurso matutino pero es que, a estas horas con el programa informático para poner notas abierto, me estoy sintiendo un auténtico imbécil porque, debido a mi inutilidad manifiesta para calificar, no consigo que me salga el puñetero 4,974.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

15 Comments
  1. Buenos días, soy profesora de ciclos formativos, donde intento encauzar a los alumnos a la vida profesional. Empatizo completamente contigo con esas sensaciones. ¡Ánimo!, ya nos queda menos para superar las evaluaciones, donde no se llega a un acuerdo, y en muchas ocasiones sirve para justificarse el porque se suspende a un alumno, no para revirsar el porqué suspende o aunque hayan aprobado, el porqué de su bajada de rendimiento, solo es responsable el alumno de sus resultados. No se plantea un cambio de método o revisión de objetivos. Salen a relucir los egos de algunos de nosotros……….

    1. Las Juntas de Evaluación se llevan planteando mal desde hace tiempo. Muchas ganas de autojustificarse unos, remarcar otras cuestiones otros, etc. Al final, se sale de ahí sólo con una ristra de números, más o menos ajustados, que se entregan en un boletín de notas que certifica bien poco de las capacidades/habilidades que los alumnos tienen. Un boletín que, por cierto, debería servir para tomar acciones que, por diferentes motivos, no se toman. Mucho por cambiar en el sistema. No es culpa exclusiva de los docentes, es culpa de un sistema que no cambia.

      Un saludo y gracias, Berta, por comentar.

  2. Como futuro docente tengo la surte de tener profesores (no todos, solo algunos «locos») que nos enseñan otra forma de hacer las cosas. Con más profesores como tú seguro aumentará la calidad y el rendimiento escolar.

  3. Parece que andamos todos con la misma «mosca» tras la oreja…¿por qué será?…algo tiene que cambiar ya!! por el bien de todos…es un aburrimiento…Reconozco que quizá me puede más mi «inteligencia visio espacial» que la administrativa…que no matemática!!! pero hay veces que no sabes a «qué estamos jugando»…lo que sí tengo más que claro es lo que se está poniendo en juego.

    1. Seguimos jugando con cartas marcadas (por la administración, por haberlo hecho siempre así, por…). Jugamos a un juego en el que no ganamos o perdemos dinero, estamos perdiendo personas. Y una persona no merece ser el fin último de un juego de azar tan pernicioso como es el sistema educativo actual. Conviene, de una vez, empezar a cambiar las cosas. Coger lo bueno -que lo hay- e intentar acabar con lo malo pero, ¿alguien de los que puede cambiar globalmente el sistema está por la labor? No lo veo. Lo intento pero no lo veo.

      Gracias por comentar.

  4. Realmente es una magnifica reflexion. Como bien dice «el aprobar no es aprender» estoy totalmente de acuerdo, ya que a parte de una media hay que evaluar y valorar otros aspectos. La nota es un número que en algunos casos no refleja la verdadera identidad del alumno, algo tiene que cambiar ya!

    1. La nota es algo subjetivo (por muchas rúbricas o sistemas que usemos) que, más allá de su uso orientador, no debería ser el objetivo final de la Educación. Aprobar como estrategia diluye el aprendizaje y, todos sabemos que a la postre al estudiante le interesa lo primero (porque es lo que ve plasmado y lo que le hace poder continuar en estadios superiores). Mucho por cambiar. Muchísimo.

      Un saludo y gracias por comentar.

  5. En el tema de las calificaciones no puedo estar más de acuerdo contigo, creo que los que apuran tanto lo que pretenden es ocultar su incapacidad de tomar decisiones por sí mismos escudándose en calificaciones supuestamente objetivas obtenidas a partir de sesudas gráficas de excel y un montón de ejercicios corregidos.

    Tratar con personas no es tan sencillo como hacer salchichas y aún así, las salchichas a cada uno le gustan de una manera. Pero claro, después están las salchichas que se venden y las que no se venden. En el caso de las personas no es exactamente así. Unas ganarán más dinero que otras, pero todas se venderán igualmente si nada se lo impide. Y la cuestión es que, a diferencia de las salchichas que se venden en paquetes todas igualitas y muchos nos comemos las mismas, en la vida real, todas las personas tienen habilidades diferentes que pueden hacerla válida socialmente ocupando roles distintos y NADIE a priori puede saber qué será demandado socialmente en el futuro o qué habilidades tiene tal o cual alumno que lo hacen valioso.

    La sociedad es rica por su diversidad, lo que permite el intercambio con ganancia mutua (por eso somos animales gregarios) y nuestro modelo educativo tiende a la estandarización porque está diseñado coactiva y colectivamente por el Estado. En esencia, la educación servía para ocupar un papel como funcionario del Estado o como operario de una cadena de montaje. Esto ya no va a ser así. La realidad no desparece porque cerremos los ojos y la realidad es diversa por lo que la evaluación en base a unos parámetros estandarizados es un obstáculo para la evolución de nuestra sociedad (real)

    Por eso yo apruebo a todos mis alumnos y a quien le interesa tener nota alta que se lo curre un poquito.

    1. Excelente comentario Joan. Me quedo con el símil alumno-salchicha. Creo que deberíamos orientar más al alumno y personalizar su aprendizaje. Extraer sus virtudes y paliar sus defectos. No sé, jugar a algo diferente de lo que estamos haciendo ahora.

      Muchas gracias por tus magníficas aportaciones al blog.

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