El cheque escolar

En nuestro país existen actualmente tres sistemas para escolarizar a los alumnos: los centros públicos, los centros concertados (financiados con dinero público y de gestión privada) y los centros privados. Una de las cuestiones que siempre se plantean en algunos foros es la posibilidad de eliminar este sistema y reconducir la situación educativa hacia la posibilidad economicista de establecer un cheque escolar.

¿Qué es el cheque escolar? Pues nada más que el establecimiento por parte del Estado de un precio de escolarización básico por alumno dando la posibilidad a los padres de que se gasten ese dinero en el centro educativo de su elección. Desaparecería así la triple línea de escolarización actual, permitiéndose la selección del centro educativo, en competencia plena, por parte de los padres.

La gran defensa de este sistema de pago por niño en edad escolar se basa en el fomento de la competencia en un mercado educativo liberalizado. Un mercado educativo que, al liberalizarse, según los grandes defensores de este sistema, promovería la competencia entre los diferentes centros educativos para atraer a los estudiantes y eliminaría los centros educativos ineficientes.

Por tanto, ¿cuál es la pega de un sistema que favorecería ese gran mercado educativo y que permitiría, según dicen, mejorar los resultados académicos de nuestros alumnos hasta llevarlos a la máxima excelencia educativa? ¿Cuál es la pega de ese proyecto que defiende sin tapujos una formación política de nuestro parlamento como UPyD y, a nivel individual, muchos políticos de otros partidos?

El principal problema que existe es la imposibilidad de la autorregulación del mercado educativo. Delante de visiones jacobinas o pseudomarxistas que otorgan el poder absoluto al Estado en temas educativos, con los consiguientes problemas de falta de individualización del sistema para el alumnado, existen otras visiones tan peligrosas como las anteriores. Las basadas en una competencia libre que no va a existir. Una competencia que sólo va a servir para regular las tareas extraacadémicas y extraeducativas como hecho diferencial. Una competencia que, a la vista de la liberalización de algunos sectores de nuestro país (electricidad, gasolineras, etc.) tan sólo han provocado un incremento de precios y la inexistencia de una competencia real (¡echad un vistazo a los precios de la gasolina en las diferentes gasolineras de las empresas mayoritarias!).

Éste es el caso que nos ocupa. El del cheque escolar. Un sistema que lo único que va a hacer va a ser encarecer la prestación del servicio ofertando a medio plazo una Educación de menor nivel que la actual. Unos padres que, para conseguir esa formación tan deseada, se van a ver obligados a abonar unas cantidades importantes para complementar a un cheque escolar que se va a quedar obsoleto en cantidad, por desaparición a corto plazo de los centros públicos que van a quedarse como sólo asistenciales. Un paso más para la privatización encubierta de un sistema educativo que muchos desean. Muchos más que cuatro políticos y empresarios sin problemas económicos. Una privatización avalada curiosamente por aquellos que menos tienen y de niveles socioculturales más desfavorecidos. Unos que miden sólo la Educación en parámetros económicos. Un error de concepción cada vez más extendido en los diferentes modelos de sociedad actual.

Pero no nos quedemos sólo con una exposición de motivos. Intentar dar respuesta a aquellos defensores del cheque escolar es demasiado fácil para no quedarnos sólo en una argumentación más o menos débil como la de las líneas que preceden.

Para ello, qué mejor que usar su propia argumentación y rebatirla de forma objetiva. Usar su misma demagogia para volverla contra la defensa de ese sistema. Que mejor que usar la argumentación de UPyD en la que, curiosamente, se plantean y responden a las preguntas que se pueden plantear los ciudadanos en referencia con el cheque escolar de una manera totalmente falaz y vacía.

En primer lugar argumentan que la petición del cheque escolar está basado en la propuesta del Premio Nobel de Economía, Milton Friedman, para liberalizar el último reducto del estatismo

Es curiosa esa gran argumentación inicial. Una argumentación basada en Milton Friedman. Un economista que defendía el capitalismo radical y la libertad absoluta económica de todas los elementos que componían la sociedad. Una sociedad que necesitaba eliminar todos los mecanismos de regulación y, que por si misma, llegaría al máximo beneficio. Un beneficio, siempre mesurado como monetización. En valor dinero. En valor moneda. Una argumentación que, a la vista de la crisis actual que ha sido provocada por determinados organismos en los cuales no ha existido ningún tipo de regulación ni control (como defendía él), invalida cualquier opinión de este personaje. Además, ¿hasta qué punto es posible monetizar un sistema educativo a corto o medio plazo? ¿Cómo es regulable la obtención de valor económico de los alumnos en función del rendimiento académico? ¿Qué tipo de regulación ejercería un mercado educativo basado en opiniones subjetivas de los padres? ¿Qué sentido tendrían cientos de modelos educativos para satisfacer las necesidades de los padres más allá de algo flexible que permitiera orientar de forma individual al alumno?

Sigamos con otras de las perlas (basadas en formato de pregunta-respuesta) de los defensores del cheque escolar.

¿Cuál es el efecto sobre el modelo educativo?

Introduce la competencia. Los centros han de mejorar su oferta para dar satisfacción a sus clientes. Eso eleva la calidad

¿Es buena la competencia envenenada, tal como se plantea con el cheque escolar, dentro del modelo educativo? ¿Se ha de basar el modelo educativo en un modelo de mercado basado en una compra que realizan unos clientes? ¿Es lógico permitir que los clientes -o sea, según el modelo de cheque escolar: los padres- sean quienes deciden la orientación del sistema para adecuarse a sus necesidades? ¿Es lógico permitir que se pueda llegar a primar el número de salidas o excursiones (elementos de márqueting) por delante del sistema educativo global? ¿Es lógico que la Escuela se convierta en un entorno de negocio y alejarlo de las potencialidades para un cambio social que hoy en día es urgente y necesario? ¿Es lógico permitir que personas que no entienden de Educación decidan qué y cómo se tiene que gastar el dinero en un ámbito tan delicado como el educativo? ¿Es lógico primar la Escuela-negocio por delante del modelo Escuela-sociedad?

¿Y sobre el pluralismo?

Habría un mayor diversidad de la oferta, porque grupos minoritarios de padres podrían estar interesados en que la educación de sus hijos incidiera más en algún aspecto concreto; por ejemplo, la música

A mi esto me suena a las comunidades amish o a otros grupos igual de sectarios. ¿Grupos minoritarios interesados en que sus hijos sólo aprendan lo que ellos quieran que aprendan y de la forma que ellos quieran? ¿Incorporamos valores propios de una comunidad en los chavales que han de acceder a la misma sociedad que los demás? ¿Adoctrinamos con dinero público -no olvidemos que el cheque escolar saldría de las arcas públicas-? ¿Permitimos que se pueda segregar abiertamente al alumnado? ¿Creamos centros educativos para blancos y negros? ¿Subvencionamos centros educativos que adoctrinen a sus alumnos que partido deben votar cuando sean mayores? ¿Les permitimos que no se mezclen con aquellos que no sean tan puros como ellos? ¿Hacemos apología pro o contra el aborto en función de la ideología de sus padres? ¿Incorporamos actividades de tauromaquia o de caza para padres con esas aficiones? ¿Recuperamos el castigo físico en algunos centros por exigencia de los padres? ¿Permitimos la degeneración que comportaría la tribalización de este sistema?

Y ¿sobre el profesorado?

Tendría un incentivo para desarrollar una profesión indudablemente profesional, evitando los efectos de la burocratización. Muchos profesores podrían estar interesados en unirse para poner en marcha sus criterios pedagógicos. Los colegios estarían, además, interesados en fichar a los profesores más creativos, dinámicos y preparados

Traducción de lo anterior para neófitos o desconocedores de la profesión docente. Grupos de amiguetes que montan sus propios centros educativos (con una titulación que, supongo que se les exigirá para impartir la docencia) como medio para encontrar una salida laboral. Retroalimentándose el sistema de sus hijos y de los hijos de sus allegados. Con criterios pedagógicos similares a los de una comida en grupo. ¿Alguien se cree realmente que los centros ficharían a aquellos profesores más creativos o dinámicos para dar clase, subvencionada con dinero público, a unos alumnos escogidos en función de unos criterios clasistas? ¿Se valorará más la preparación y adecuación al puesto que otros méritos? ¿Los centros concertados -una aberración educativa actual- tienen mejores profesores que los centros públicos? ¿Se ha notado esa mejoría en la calidad docente en esos centros? ¿O se ha acabado seleccionado a los amigos y a los que, en ocasión de vacantes producidas y no tener a más que colocar, han entrado en esos centros? ¿Es fiable dicho sistema de selección? ¿Los padres saben valorar la calidad educativa de un centro público más allá de cuestiones de márqueting -disponer de ordenadores chulos, hacer muchas excursiones, publicar muchas fotos de sus hijos, hacer paddle o, algunas otras cosas más efectistas que eficaces-?

Para casos flagrantes de lo anterior… la siguiente imagen (enlace). Ni tan sólo se merece comentarla.

¿Quién tendría el poder en el sistema educativo?

Indudablemente, los padres, pues ellos decidirían a que colegios desean llevar a sus hijos

¿Damos poder a los padres por delante de la sociedad? ¿Usamos el dinero público para permitir que los padres lleven sus adoctrinamientos al ámbito educativo y que los alumnos no puedan ver, de forma objetiva y global, la sociedad en la cual se incorporarán? ¿Debemos quitarles a los alumnos los otros puntos de vista? ¿Debemos eliminar el espíritu crítico de los chavales? ¿Debemos dejar que nunca puedan ver el bosque que se halla detrás de las ramas? ¿Es moral? ¿Es ético? ¿Es permisible?

¿Podrían los colegios cobrar cantidades adicionales por actividades extraescolares?

Es una opción dentro del cheque que, en cualquier caso, cubriría el coste de la enseñanza

Por lo visto, el cheque escolar sería un sistema que permitiría establecer ránquings de centros en función de las situaciones económicas de las familias. Al llevar anexada la propuesta del cheque escolar la inexistencia de becas de ningún tipo (ya que se supone que incorporaría la cantidad que se necesita para esa plaza escolar), los centros podrían seguir segregando aún más si cabe a sus alumnos mediante cuotas por actividades extraescolares. Unas actividades que, en función de su coste, podrían hacer que muchos padres se replantearan matricular a sus hijos en esos centros (para que no se consideraran aislados o discriminados por no poderlas pagar) y, con ello se obtendría un doble beneficio para los más pudientes: se les abonaría una cantidad económica para la Educación de sus hijos (de la que ahora no disfrutan los que llevan, por decisión propia, a sus hijos a centros privados) y permitiría seguir impidiendo que sus hijos se mezclaran con los pobretones que no pueden pagarse esas actividades. Una discriminación y subvención a los ricos nada encubierta.

¿Tendría algún otro efecto el cheque escolar?

Resolvería cualquier conflicto lingüístico, porque los padres elegirían la enseñanza para sus hijos, sin estar condicionados por los políticos

No voy a entrar en cuestiones lingüísticas porque es un tema que, más allá del cheque escolar. Es algo que demasiadas veces se ha priorizado por delante de las necesidades educativas de nuestros alumnos. Es algo que va más allá de si hay o no cheque escolar y que aparece en el programa de esta formación política de forma recurrente. Tan sólo una cuestión… ¿hay realmente conflicto lingüístico en algunos de nuestros territorios o son más cuestiones políticas que al ciudadano le interesan poco o nada?

¿Por qué es tabú hablar del cheque escolar?

Porque cuestiona los estatus de las cúpulas sindicales de docentes y de las patronales, y quita el poder a los políticos para desarrollar procesos de ingeniería social educativa

¿Tabú hablar del cheque escolar? Soy docente y hablo del cheque escolar. Muchos de mis compañeros también. Hay algún sindicato educativo que está a favor del cheque escolar. La mayoría en contra. ¿Qué tienen que ver las patronales? ¿De qué patronales estamos hablando?

Y en referencia a los experimentos de ingeniería social educativa, tan sólo recordarles a los redactores de este panfleto pro cheque escolar que esos experimentos tienen más que ver con cuestiones de luchas políticas entre los diferentes partidos que en la existencia o no de un cheque escolar. La necesidad de un proyecto educativo real, efectivo, eficaz y global a largo plazo es más una cuestión de sumar, que de permitir que cada grupo sectario pueda decidir como realizar la escolarización de los hijos de su grupo de adeptos. Por cierto, eso es algo que se pretende con el cheque escolar. Inventos individualizados con resultados previsiblemente más catastróficos de lo que hay ahora (y ya es difícil).

¿Se ha experimentado el cheque escolar?

Funciona en Nueva Zelanda y Australia, en cinco regiones italianas, en varios estados norteamericanos. En España, el Ayuntamiento de Valencia desarrolla una iniciativa limitada en las escuelas municipales

Volvemos a lo de siempre. A las odiosas comparaciones. A si Finlandia o Corea sacan unos resultados maravillosos en PISA. A si queremos el sistema de la formación profesional dual alemán. A comparaciones que ningún beneficio aportan al necesario diseño de un modelo educativo propio que satisfaga las necesidades de nuestro país.

Tan sólo comentar que en Gran Bretaña se intentó implementar un sistema de cheque escolar y fue un fracaso (a todos los niveles). Que en Estados Unidos esta iniciativa se llevo a cabo de forma masiva en las zonas deprimidas de algunos Estados, provocando la aparición de un determinado número de centros educativos que ofrecían escolarizaciones a precio inferior del cheque que se les entregaba a las familias; que tuvieron un incremento del número de alumnos porque permitían que las familias se quedaran con el remanente que no se gastó en el centro. ¿Os imagináis el funcionamiento del cheque escolar en un país con la picaresca del nuestro? ¿Os imagináis la gran cantidad de centros educativos pirata que llegarían a aparecer con matriculaciones masivas de los hijos de las clases sociales más desfavorecidas?

Y, finalmente la guinda del pastel para defender este cheque escolar…

¿No quedarían sin atender zonas rurales o deprimidas?

La enseñanza es un sector con comportamientos similares a cualesquiera otro económico. No hay lugar que queda desabastecido de panaderías. Una enseñanza estatal es un modelo tan ineficiente como una minería o una siderurgia estatales

Comparar un centro educativo con una panadería ya es suficientemente grave. Aún más, mentir de esta manera. ¿Alguien se cree que se va a tener interés en montar un centro educativo en zonas deprimidas donde los gastos de gestión se comerían todo el beneficio? ¿Alguien se cree que, con el modelo de negocio liberalizador que se propone con el cheque escolar, la atención educativa va a ser en todo el territorio uniforme? ¿Alguien se cree realmente que se va a favorecer la igualdad de oportunidades? Realmente, ¿alguien es tan estúpido para creérselo?

Tan sólo un análisis sobre un tema controvertido, que ha provocado que salga de mi ostracismo literario para exponer los problemas que podría generar algo por lo que cada vez abogan más y que tiene, a mi entender, muchos puntos oscuros. Un sistema (el del cheque escolar) que sólo beneficia a los mismos de siempre y que, si alguna vez se aprueba, va a serlo por los mismos que siempre salen perjudicados. Realmente curioso.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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