El fracaso escolar no existe

Vamos a tirarnos a la piscina con una afirmación que, seguramente, generará controversia: afirmo rotundamente que el fracaso escolar no existe. No, no existe ese 30% de fracaso escolar porque, por desgracia, tiene poco de escolar y mucho de contextual. No, no existe ninguna medida efectiva para reducir dicho fracaso escolar que no pase por una actuación global sobre el entramado social. No, no hay ningún responsable directo y único bajo dichas cifras que deberían hacer sonrojar a más de uno. Y, por cierto, los menos culpables del asunto son ese porcentaje de alumnos que abandonan los estudios o repiten de forma reiterada hasta que, por alguno de esos mecanismos variopintos para disimular estadísticas, consiguen algún determinado título.

Fuente: http://aranzazu5.blogspot.com.es

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Estoy convencido de que, por desgracia ya hay alumnos desahuciados en nuestro país por el simple hecho de haber nacido en una determinada casa. Estoy más que convencido que, en determinadas familias, por desgracia es imposible sin atajar el problema de fondo, evitar el fracaso escolar de sus retoños. Un fracaso escolar que, por desgracia, pondría la mano en el fuego que van a heredar los hijos de estos hijos y sucesivas generaciones. El fracaso escolar no se ataja exclusivamente con medidas educativas y sociales tomadas de forma independiente. Ni tan sólo con leyes educativas o recursos destinados parcialmente a determinadas cuestiones menores. Porque, por desgracia, la Educación es sólo una cuestión menor dentro de algo muy complejo llamado contexto social. Y sí, la Educación puede hacer mucho para cambiar las cosas siempre y cuando cuente con la ayuda de todos. Y todos son todos. No hay medida educativa que, tomada aisladamente, sirva para nada. Los buenos, casi siempre sin problemas familiares, van a seguir siendo buenos y, gracias a muchas familias y al empuje de las mismas, muchos otros alumnos que, quizás tengan más problemas a la hora de adquirir determinados conocimientos, van a poder salir adelante. ¿Qué porcentaje de la sociedad cubre esta tipología de alumnos? Sí, curiosamente, creo que debe andar por el 70%. Qué triste ver que tres de cada diez niños no van a poder salir del hoyo por culpa de que no haya nadie que se plantee cubrir el hoyo de arena rodeándolo de medidas de seguridad para que nadie pueda caer en él. Qué penoso observar, mirando a los ojos de determinados chavales, circunstancias que poco ayudan a que puedan salir adelante. Mucha pena y rabia. Pena por ellos y rabia por una sociedad injusta que lo único que hace es perpetuar situaciones poco modélicas.

En Primaria ya hay chavales desahuciados. Cuando las familias no pueden ayudar a sus hijos e, incluso, potencian su perversión sentados en el sofá viendo a todo volumen determinados programas muy poco educativos mientras sus hijos intentan hacer las tareas que traen del colegio, algo falla. Falla más aún cuando les venden que lo normal es lo que ellos hacen. Qué estudiar sólo debe ser para los listos (qué triste otorgar calificativos de "cortos" a tus propios hijos). Qué la Escuela debe hacerlo todo y, aún así, tampoco importa demasiado porque, al igual que ellos, ya van a encontrar estrategias para sobrevivir. No se dan cuenta que sobrevivir no es el objetivo. El objetivo es que nuestros hijos vivan muchísimo mejor que nosotros. Y en eso algo tiene que ver la formación.

Quizás es que últimamente en muchas conversaciones ya se habla del tema y, por desgracia, al igual que niego la existencia del fracaso escolar, también niego la posibilidad de que la Escuela, de forma aislada, solucione los problemas sociales de cualquier país.

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24 comments

  1. Eva 15 diciembre, 2015 at 20:15 Responder

    Totalmente de acuerdo. Habria que observar qué hay detrás de cada uno de nuestros alumnos/as que no Cumple con esos mínimos. No es únicamente culpa del sistema educativo y siempre somos el punto de mira! No es justo! Que cada uno acate con su punto de responsabilidad… Cada uno de los entran en ese porcentaje del 30% tienen una historia…

    • Jordi Martí 29 diciembre, 2015 at 09:04 Responder

      Cada uno de los alumnos tiene una historia aunque, como bien dices, hay ese 30% de alumnos que fracasan en los estudios que, curiosamente, tienen historias familiares y sociales muy complejas. Y eso es algo que se habría de trabajar desde fuera de la Escuela porque, por desgracia, el fracaso escolar, como bien dices, no tiene un solo culpable que pueda ser analizado individualmente.

      Gracias por comentar.

  2. Guido 15 diciembre, 2015 at 20:34 Responder

    Gran entrada. Creo que la gran mayoria de los que estamos en la primera línea no podemos menos que compartir lo que expones, ya que, mas que de análisis, estamos hablando de hechos. Mi enhorabuena.

  3. Nick 15 diciembre, 2015 at 22:38 Responder

    Cuando mi hija pasó de segundo a tercero de primaria, su clase ya perdió a un compañero que hubo de quedarse en segundo. En tercero se encontraron a un nuevo compañero que repetía el curso.
    Éste era primo del anterior.
    Dos primos repitiendo en los primeros cursos de primaria. En una escuela de primaria donde no repite casi nadie. En un barrio de gente normal donde el paro no llegará al 10% y donde la escuela es el eje de la vida social. En una región donde el fracaso en secundaria ni llega al 15%.

    Los hay que ya están condenados cuando nacen.

    • Jordi Martí 29 diciembre, 2015 at 09:07 Responder

      Pues eso es lo que debería de revertirse. Y eso sólo puede arreglarse cuando los proyectos educativos sean también sociales y no sólo sean en horario escolar.

      Un saludo y gracias por contar la situación.

  4. Alberto 16 diciembre, 2015 at 08:28 Responder

    Buena reflexión. De acuerdo en el fondo. Vigila la forma, pues iniciaste varios enunciados con “qué” cuando la forma correcta hubiera sido “que”.

    • Jordi Martí 29 diciembre, 2015 at 09:08 Responder

      Entre los que, qué, como y cómo voy a tener que pedir humildemente a la RAE que elimine, al igual que con el solo, la tilde 🙂 O siempre puedo hacer como Reverte, hacer lo que me dé la gana 🙂

      Gracias por comentar.

  5. Anónimo 16 diciembre, 2015 at 12:37 Responder

    Muy de acuerdo. La educación es el resultado de muchos factores. Si el sistema educativo formal fuese adecuado, realista, integrado en las necesidades de los alumnos tan solo cubriría una parte. Lo que tienen en común las sociedades con poco fracaso escolar es un sistema sociocultural con apoyos educativos diversos y accesibles. La valoración social por la educación es fundamental. Basar el éxito o fracaso escolar desde un solo punto de vista fragmentado es por principio una reducción al absurdo.

  6. Anastasia 23 diciembre, 2015 at 11:12 Responder

    Para variar de los comentarios, todo lo contrario: el fracaso escolar es, principalmente, asunto escolar, más que social. Escolar entendido como sistema, ni mucho menos personalizo las causas.
    Posiblemente el fracaso administrativo (alumnos que no tienen el título desde la vertiente más academicista) es mayor que ese fracaso social, estructural, que comentas, Jordi. Cierto que existe en todos los países, desgraciadamente es muy difícil, imposible, erradicarlo por completo. Pero es una circunstancia que compartimos con otros países, incluso socioeconómicamente peores que España, pero sin embargo les triplicamos el abandono educativo.
    Sí, desgraciadamente hay alumnos que llegan desahuciados… pero a otros muchos es el sistema el que les desahucia. ¡Tú mismo, en este blog, cuántas veces has hecho referencia a ello al referirte a cómo evaluamos!

    • Jordi Martí 29 diciembre, 2015 at 09:15 Responder

      No estoy de acuerdo. Hay una relación directa en ese fracaso administrativo (y mira que me gusta poco reducir la escolarización a la obtención de certificados o títulos) y las situaciones socioculturales de la mayoría de alumnos que abandonan el sistema. El abandono educativo es un gran problema de nuestro país pero si se toma de forma aislada a la realidad social que nos rodea no lo solucionaremos. Evaluar puede ser un problema pero, más allá de lo anterior, ¿crees realmente que en la Escuela podemos suplir todos los problemas estructurales de nuestra sociedad? Yo no lo creo y, aún más, creo que dicha afirmación tiene unas connotaciones muy negativas porque asigna responsabilidades individuales para evitar a asunción de una responsabilidad global en la que todos tenemos nuestra parte de culpa.

      Un saludo y gracias por comentar.

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